La Sura de Maryam

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Maryam e Isa. Iluminación en un manuscrito persa. Año 1600.

Maryam e Isa. Iluminación en un manuscrito persa. Año 1600.

1. Introducción
Me ha parecido oportuno que en este día de Navidad podíamos analizar algún texto no bíblico que nos hable sobre el nacimiento de Jesús. Conocer lo que de Jesús dicen otras religiones, puede servirnos para establecer lazos entre sus seguidores y los cristianos. Podemos descubrir cómo Jesús es también importante para los que no lo siguen como su Dios y Salvador.

Para el cristiano que se acerca al Corán, la sura de Maryam es la más importante de todo el libro sagrado del Islam. En ella aparecen algunos personajes tanto del Antiguo (Adam-Adán, Nuh-Noé, Ibrahim-Abraham, Ishaq-Isaac, Yaqub-Israil-Jacob, Musa-Moisés, Harún-Aarón), como del Nuevo Testamento (Yibril-Gabriel, Zakariyya-Zacarías, Yahya-Juan). Pero, naturalmente, es Myriam-María e Isa-Jesús, quienes adquieren para los cristianos un papel destacado aquí.

Esta sura es la número 19 del Corán y tiene 98 aleyas (el equivalente coránico a versículo), y es por su extensión de tamaño medio. Quien la lee sin excesiva profundidad, se percata de inmediato, que el autor (Mahoma para los no musulmanes) tuvo que conocer bien la Biblia, pues los paralelismos, similitudes y guiños que encontramos en toda la sura son sorprendentes, no sólo en el contenido, sino también en las expresiones usadas. Merece destacar el pasaje del nacimiento de Juan el Bautista, donde se mencionan la ancianidad de Zacarías y la esterilidad de su mujer (también en Lc 1,7), la petición de una señal por parte de Zacarías (Lc 1,18), la respuesta de Dios (Lc 1,19) y hasta la sorpresa de la gente al verlo mudo (Lc 1, 22).

Pero quiero centrarme en un pasaje de esta sura, el que va de la aleya 16 a la 27, que para los cristianos tiene un especial significado. Se trata del anuncio y nacimiento de Jesucristo, que en el Corán es un profeta esencial, aunque no se acepta su muerte y resurrección, sino sólo su ascensión al Cielo. Es curioso el contrasentido coránico de tener en tanta estima a Jesucristo, pero no a sus seguidores, los cristianos, que son “infieles” que han desvirtuado su mensaje.

El arcángel Yibril anuncia a Maryam que será madre del profeta Isa. Ilustración inspirada en un tapiz persa.

El arcángel Yibril anuncia a Maryam que será madre del profeta Isa. Ilustración inspirada en un tapiz persa.

2. Pasaje de la Anunciación y Nacimiento de Jesucristo. Sura 19,16-27
Vamos a sumergirnos en este pasaje coránico que narra la anunciación y el nacimiento de Jesús. Veamos el texto completo con traducción de Abdel Ghani Melara Navio:

16. Y recuerda en el libro a Maryam cuando se apartó de su familia retirándose en algún lugar hacia oriente
17. Entonces se ocultó de ellos tras un velo y le enviamos a Nuestro espíritu que tomó la apariencia de un ser humano completo.
18. Dijo: Me refugio de ti en el Misericordioso, si tienes temor (de Él)
19. Dijo: Yo sólo soy el mensajero de tu Señor para concederte un niño puro.
20. Dijo: ¿Cómo habría de tener un niño si ningún mortal me ha tocado y no soy una fornicadora?
21. Dijo: Así lo ha dicho tu Señor: Eso es simple para Mí, para hacerlo un signo para los hombres y una misericordia de Nuestra parte. Es un asunto decretado.
22. Así pues lo concibió y se retiró a un lugar apartado
23. Y le sobrevino el parto junto al tronco de una palmera. Dijo: ¡Ojalá y hubiera muerto antes de esto desapareciendo en el olvido!
24. Y la llamó desde abajo: No te entristezcas, tu Señor ha puesto un arroyo a tus pies.
25. Sacude hacia ti el tronco de la palmera y caerán dátiles maduros y frescos.
26. Come y bebe, y alegra tus ojos. Y si ves a algún hermano dile: He hecho promesa de ayuno al Misericordioso y hoy no puedo hablar con nadie.

Analizaremos cada aleya, buscando las similitudes y diferencias con el texto bíblico neotestamentario, sobre todo con Lucas.

16. Y recuerda en el libro a Maryam cuando se apartó de su familia retirándose en algún lugar hacia oriente
Cuando buscamos en el Corán las referencias biográficas a otros personajes-profetas de especial significación habitualmente el relato comienza con la expresión “Y recuerda en el libro a…” Es una expresión en imperativo que parece dar la impresión de tener dos significados no excluyentes: a) como una advertencia del autor coránico al escribano para que no olvide al personaje y su especial importancia a la hora de poner por escrito sus señas biográficas o bien, b) un mensaje al lector-creyente islámico para que tenga presente en todo momento a dicho personaje, sus obras, fidelidad, entrega y sumisión a Allah y siga su ejemplo.

Mariam e Isa bajo la palmera en el desierto. Iluminación persa medieval.

Mariam e Isa bajo la palmera en el desierto. Iluminación persa medieval.

Esta forma de dirigirse e interpelar directamente al lector la encontramos en algunos escritos bíblicos, como en los libros proféticos y sapienciales, por ejemplo, y de forma más directa y personal en las epístolas y algunos pasajes de Lucas, como al comienzo de su evangelio (Lc 1, 3) y en Hechos (Hch 1,1). Sin embargo, hemos de reconocer que la forma de dirigirse al lector en el Corán es más concisa y tensa, con una prosa que recuerda en todo momento la trasmisión oral originaria. Por el contrario, la introducción de Lucas y su interpelación a Teófilo suele olvidarse por el lector al poco de ir navegando por el evangelio, debido en parte a la cuidadosa narrativa y preocupación literaria de todo el escrito, carente en todo caso en el texto coránico.

Sigue esta aleya comentando que “… Maryam … se apartó de su familia retirándose en algún lugar hacia oriente”. No cita ni su lugar de residencia ni da las razones por las que se aleja de su familia. Esta huída no es citada en la Biblia, por lo que carecemos de otra fuente que nos aclare a qué se refiere el autor coránico. Por el uso del verbo “retirarse”, su virginidad y la aparente ausencia de esposo, ¿podría ser algún tipo de retiro espiritual o cambio de vida radical? No lo sabemos con seguridad: podría significar simplemente “irse”, sin el matiz de “apartarse de algo o alguien”, pero en todo caso, dados los pocos detalles que el Corán ofrece, debió de ser algo importante en la vida de Maryam. Tampoco el retirarse “…hacia oriente” queda claro, aunque podría significar la lejanía del destino.

17. Entonces se ocultó de ellos tras un velo y le enviamos a Nuestro espíritu que tomó la apariencia de un ser humano completo.
Sigue el relato con una frase oscura que podría ser un fallo del traductor o una literalidad dificultosa para un castellanohablante: “… se ocultó de ellos tras un velo…”. ¿Se refiere a que se mantuvo oculta de su familia sin querer tener contacto con ellos? ¿Se refiere literalmente a que se puso un velo o pañuelo para ocultarse de los habitantes de su nuevo lugar de residencia?

A continuación la aleya se nos vuelve cercana para los cristianos. Se nos narra el envío del espíritu, que en este caso se refiere a Yabril-Gabriel, para anunciar a Maryam el nacimiento de Jesús. Un dato curioso que se menciona es que el ángel “tomó la apariencia de un ser humano completo”, dato que en la versión de la anunciación de Lucas no aparece. Tampoco en las otras apariciones en la Biblia de este ángel a Daniel (Dan 9,21-24), y a Zacarías (Lc 1,19). Es cierto que Tobías no reconoce a otro arcángel, Rafael (Tb 5,5), lo que indica que dicha apariencia humana es clara.

Maryam entronizada junto a su hijo Isa. Miniatura de Shaykh ‘Abbāsī, de la dinastía persa Safavid.

Maryam entronizada junto a su hijo Isa. Miniatura de Shaykh ‘Abbāsī, de la dinastía persa Safavid.

18. Dijo: Me refugio de ti en el Misericordioso, si tienes temor (de Él).
Al igual que en el texto de Lucas (Lc 1, 30), Maryam tiene temor a la aparición del ángel, incluso invocando la protección de Allah.
El adjetivo “Misericordioso”, aparece también después en la aleya 26. En la Biblia al Dios judío y cristiano también se le llama Misericordioso en multitud de ocasiones, como por ejemplo en numerosos salmos, en Ex 34, 6 y Num 14,18.

19. Dijo: Yo sólo soy el mensajero de tu Señor para concederte un niño puro.
El ángel manifiesta su lugar junto al Señor: es su enviado, su mensajero, aunque da la impresión por la expresión “…para concederte…” de la parte final de la aleya, que es el mismo ángel el que concede la gracia y no como en Lucas, en donde queda nítido que el ángel se limita a anunciar la concepción y el nacimiento por obra del Espíritu Santo. Evidentemente, el texto coránico en conjunto da a los ángeles el papel jerárquico que les corresponde, por debajo de Allah, por lo que a pesar de estas palabras algo confusas está claro que es Allah el realizador de esta concepción milagrosa.

Las palabras “…un niño puro…”, se pueden referir a la importancia que Isa-Jesús va a tener entre los hombres, en su fidelidad, en la bendición que recibe de Allah, o bien, por la respuesta posterior de Maryam, a la propia concepción virginal.

20. Dijo: ¿Cómo habría de tener un niño si ningún mortal me ha tocado y no soy una fornicadora?
Es impactante la similitud con Lc 1, 34. No hay duda que el autor tuvo que beber de fuentes bíblicas, aunque una vez más, el texto coránico es menos delicado que el bíblico en sus expresiones al mencionar la virginidad de Maryam de una forma más ruda. Sin embargo, al igual que en Lucas la afirmación de esta condición virginal es muy clara, sin matices, no dejando lugar a dudas para el lector. Además si escudriñamos en otros textos del Corán, encontramos en la sura 66 que Maryam es ejemplo de las que escuchan al Señor y dice que “guardó su vientre”, con lo que se refuerza lo anterior de una forma tajante, nítida.

Portada en DVD de Maryam al-Muqaddasah ("La Honorable y Bienaventurada Santa María"), serie iraní del año 2002 sobre la vida de Maryam según la tradición islámica.

Portada en DVD de Maryam al-Muqaddasah (“La Honorable y Bienaventurada Santa María”), serie iraní del año 2002 sobre la vida de Maryam según la tradición islámica.

21. Dijo: Así lo ha dicho tu Señor: Eso es simple para Mí, para hacerlo un signo para los hombres y una misericordia de Nuestra parte. Es un asunto decretado.
El ángel manifiesta que la concepción milagrosa es algo muy sencillo para Allah, a su alcance. En esto se parece al texto de Lc 1, 37 “…porque nada hay imposible para Dios…”. Se manifiesta la omnipotencia del Altísimo, Dueño y Señor de la naturaleza, cuyas reglas son modificadas si es necesario para “…hacerlo un signo para los hombres…”, signo que haga especial a ese Niño desde su misma concepción. Ningún hombre en la tierra podrá decir que este Niño es como otro, ninguno que no es más que otro nacido de mujer.

Con las palabras “…y una misericordia de Nuestra parte”, ¿quiere dar a entender el autor coránico que la presencia de este Niño es un regalo?, ¿quiere indicar, incluso, que su venida tiene una misión redentora? Está claro que a la primera pregunta podemos contestar que sí, pues el que viene será luz y guía. La misión redentora, no está planteada, pues podemos ver luego en la aleya 30 que se proclama claramente como profeta.

En esta aleya encontramos la expresión: “Es un asunto decretado.” Puede referirse simplemente a la voluntad de Allah para que lo anterior se disponga. Cuando un rey decreta, ordena y pone por escrito su mandato para que se cumpla por todos. El verbo “decretar” tiene, por tanto, un matiz más solemne que “mandar”.

Buscándole otro sentido, nos recuerda a otros pasajes bíblicos. Nos referimos, por poner unos ejemplos, a:
“… era preciso que se cumpliese la Escritura…”, en Hch 1, 16
“ …cuanto a Él se refería en todas las Escrituras.”, en Lc 24, 27
“… porque esto sucedió para que se cumpliese la Escritura…”, en Jn 19, 36
“… pues así está escrito…”, en Mt 2, 5.

Pero esta expresión tan manida, ¿se refiere en el Corán, como en la tradición bíblica cristiana, al cumplimiento en lo anunciado y profetizado como con un significado de “madurez y plenitud de los tiempos”? Evidentemente hay una diferencia: si para el cristiano Jesús está destinado a cumplir las promesas mesiánicas, aquí es un profeta más. Para el Islam la plenitud de los tiempos es la manifestación de Mahoma, su gran profeta.

Pequeña miniatura persa de Mariam e Isa.

Pequeña miniatura persa de Mariam e Isa.

22. Así pues lo concibió y se retiró a un lugar apartado
Acostumbrados al texto de Lucas, resulta curioso que no encontremos en este pasaje coránico una respuesta de Maryam tras el anuncio de los planes divinos. El asentimiento que la Virgen presta en Lc 1, 38: “…he aquí la esclava del Señor, hágase en mí …”, no aparece por ningún lado. ¿La causa?, no la sabemos con seguridad, aunque pudiera deberse simplemente a que se da por hecho en la religión islámica (Islam = sumisión) que Maryam debe responder afirmativamente a los designios divinos con una fidelidad absoluta.

No se entiende que Maryam, tras la concepción, se retire. Pero, ¿no leímos ya en la aleya 16 que se había retirado? ¿Es una simple reiteración o tiene un significado? Por los siguientes versículos da la impresión que se va al desierto, lugar, como vemos en innumerables pasajes en la Biblia, propio de retiro y recogimiento. ¿Podría ser que su embarazo fuera del matrimonio provoca que se aparte de todos por temor al escándalo? Es curioso que no aparece la figura de san José. Es lógico pensar que Maryam estaba soltera en la versión coránica, pues en aquella época, y más para los musulmanes, sería impensable no citar al marido: una mujer adulta sin su esposo no era socialmente admitida fuera de un clan familiar.

23. Y le sobrevino el parto junto al tronco de una palmera. Dijo: ¡Ojalá y hubiera muerto antes de esto desapareciendo en el olvido!
¿Debajo de una palmera? Este entorno del nacimiento de Isa-Jesús en el Corán es totalmente distinto del bíblico. Recuerda más bien al pasaje de Agar e Ismael en el desierto de Berseba (Gen 21 14-21). Incluso se ve en ambos pasajes la desesperación de las protagonistas por verse sola con sus hijos pequeños en el desierto y sin nada con que darles de comer. Pero la misericordia del Altísimo consuela a los afligidos.

Otros pasajes bíblicos reflejan también la benevolencia de Dios con la comida y bebida:
El pueblo judío es alimentado por el maná y las codornices en Ex 16, 12 y ss
Elías bebe del torrente de Querit y es alimentado por cuervos en 1 Rey 17, 4-6
Multiplicación de panes y peces en Jn 6, 1-15.

Tras parir a Isa, Maryam encuentra alimento en la palmera. Miniatura persa del Corán.

Tras parir a Isa, Maryam encuentra alimento en la palmera. Miniatura persa del Corán.

24. Y la llamó desde abajo: No te entristezcas, tu Señor ha puesto un arroyo a tus pies.
25. Sacude hacia ti el tronco de la palmera y caerán dátiles maduros y frescos.
26. Come y bebe, y alegra tus ojos. Y si ves a algún hermano dile: He hecho promesa de ayuno al Misericordioso y hoy no puedo hablar con nadie
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Maryam, en su desesperación, recibe la llamada de Allah. La expresión “…desde abajo…” pudiera significar una llamada desde el interior, algo así al equivalente al de profundis bíblico.

La salvación de Allah viene aquí en forma de arroyo y dátiles. La comida no sólo fortalece su cuerpo cansado por el parto y las penalidades de su retiro, sino que además es cura del ánimo abatido por la precariedad vivida. Una mujer sola, soltera, con un niño recién nacido y en el desierto no es precisamente la mejor de las situaciones en la Palestina de hace dos mil años.

La frase posterior es algo confusa. ¿Da a entender que Maryam pretende disimular y silenciar sus penalidades ante los conocidos o familiares que puede encontrarse alegando un ayuno o realmente estaba ayunando estando embarazada?

3. Epílogo. Finalización del relato
En las aleyas posteriores continúa el relato con la vuelta de Maryam con su familia. Pese a su nuevo ánimo (recuerda algo al regreso del hijo pródigo: Lc 15, 18-21), no es bien recibida por sus allegados, reprendiéndola por el deshonor familiar de haber tenido un hijo fuera del matrimonio. Es defendida nada menos que por el niño Isa-Jesús, el cual a su tempranísima edad es capaz de dar discursos de una profundidad pasmosa. Pero todo esto lo podemos analizar otro día. El espacio que tenemos hoy no da para más.

Sin embargo, algo de esto podéis ya ver en este vídeo, el capítulo final de “Maryam al-Muqaddasah” -La Honorable y Bienaventurada Santa María-, serie del director iraní Shahriar Bahrani, rodada en el año 2002 y que cuenta la historia de Maryam según la tradición del Corán. El vídeo reproduce la búsqueda de los Reyes Magos, el nacimiento de Isa, el retorno de Maryam entre los suyos y la presentación de Isa ante el Templo. Recomendamos verlo porque es muy emocionante.

FELIZ NAVIDAD A TODOS

David Jiménez

Bibliografía:
– El Corán.
– Sagrada Biblia.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Contestando a algunas breves preguntas (XIII)

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Lienzo de San Geroncio de Itálica, obispo mártir.

Lienzo de San Geroncio de Itálica, obispo mártir.

Pregunta: Enhorabuena por vuestro magnífico blog. Soy de Santiponce, un pueblecito situado a nueve kilómetros de Sevilla, donde se encuentran las ruinas de ciudad romana de Itálica. Por aquí se habla de un santo obispo mártir llamado Geroncio, que vivió en tiempos de los apóstoles. ¿Qué hay de verdad y que hay de leyenda en todo esto? Muchísimas gracias de antemano. España.

Respuesta: Pues planteas dos cuestiones que habrá que mínimamente desmenuzar: si vivió ahí un obispo mártir con ese nombre y si era de la época de los apóstoles. Parece que en esa ciudad romana sí vivió un obispo llamado Geroncio, porque en el siglo VII, ahí existía un templo a él dedicado, en el que se dice que estaba su sepulcro. En la vida de San Fructuoso de Braga – del que hablamos el mes pasado – se hace mención a este templo porque se dice que San Fructuoso lo visitó cuando misionó por tierras andaluzas. Además, en el Rito Mozárabe existe un oficio propio para este santo en el que se incluye un himno en el que se dice que por haber predicado la fe en esas tierras andaluzas, murió de pena en la cárcel. Además, su inclusión en los martirologios es muy anterior a aquellas fechas de las que tantas veces hemos hablado diciendo que en ellos se incluyeron muchos santos ficticios.

Este himno del oficio mozárabe dice textualmente: “Hic fertur apostolico, vates fulsisse tempore”, o sea, que vivió en los tiempos de los apóstoles, luego que era del siglo I. Es el propio himno el que cita la noticia como una tradición oral: “fertur”, luego es curioso como Usuardo que, generalmente estaba muy bien informado, dice en su martirologio únicamente: “En la ciudad de Itálica, en Hispania, San Geroncio obispo que murió en la cárcel”. Usuardo dice que San Geroncio fue obispo de Itálica, que no derramó su sangre, sino que murió debido a las calamidades a las que fue sometido en la cárcel – por supuesto que no es el único caso, como por ejemplo vimos cuando escribíamos sobre algunos santos mártires vietnamitas -, pero no hace mención al hecho de que viviera en tiempo de los apóstoles, como dice el himno mozárabe.

Fue el cardenal Baronio el que al incluirlo en el Martirologio Romano, sí hace caso al texto mozárabe y dice el día 25 de agosto: “En Itálica de España, San Geroncio obispo, que en tiempo de los apóstoles, predicando el evangelio en aquella provincia, al cabo de muchos trabajos murió en la cárcel”. Recordemos que precisamente el cardenal Baronio no se distinguió por su simpatía hacia las leyendas provenientes de España y prueba de ello es el enfado que cogió Felipe II cuando Baronio puso en dudas la venida del apóstol Santiago a las tierras gallegas, luego está claro que, aunque Usuardo, que estaba muy bien informado, no dice nada de esto, Baronio sí hace caso al himno mozárabe e incluye ese dato en el martirologio. Aun así, también hay que decir que jamás la sede de Itálica se atribuyó un origen apostólico.

Habiendo sido suprimido el Rito Mozárabe por el Papa San Gregorio VII y habiendo desaparecido ya más de una antigua sede episcopal andaluza, no nos debe extrañar que el recuerdo de este santo cayera en el olvido incluso en la propia Andalucía. Fue en tiempos del cardenal arzobispo de Sevilla, Don Rodrigo de Castro (siglo XVI), cuando se decidió recuperar su memoria en la diócesis hispalense, memoria que aún se mantiene viva. Resumiendo: podemos afirmar que en Itálica existió un obispo mártir llamado Geroncio y que muy probablemente vivió en tiempo de los apóstoles, o sea, en el siglo I.

Vista del relicario con lignum crucis de San Mauro Castelverde, Sicilia (Italia).

Vista del relicario con lignum crucis de San Mauro Castelverde, Sicilia (Italia).

Pregunta: Os envío una foto de un relicario en el que como podéis ver existe una cruz sobre una media luna. Desde luego es un relicario extraño. ¿Podríais decirme algo sobre él? Gracias desde Austria.

Respuesta: La verdad es que poco podemos decirte, sólo que se conserva en un pueblecito siciliano llamado San Mauro Castelverde, localidad donde se conservan vestigios de una importante presencia bizantina y que este relicario fue dado a conocer en el año 1974 por parte de unos historiadores, que lo estudiaron a fondo y que llegaron a proponer algunas hipótesis interesantes sobre el origen del mismo. Si te soy sincero no conozco estas hipótesis pero mucho “me huelo” que están relacionadas con la preponderancia del cristianismo sobre el islán. Este tema puede ser escabroso para más de un lector y no seré yo quien fomente fobia alguna.

Pregunta: ¿Es verdad que en la Guerra Civil española hubo un barco llamado Río Segre, que estaba atracado en el puerto de Tarragona y que fue utilizado como cárcel en la que estuvieron encerrados varios religiosos que murieron mártires y que posteriormente han sido beatificados en la ceremonia del pasado 13 de octubre? Muchas gracias.

Respuesta: Pues esto es cierto. Era un barco grandecito, de unas seis mil toneladas, donde fueron encerrados varios centenares de presos muchos de los cuales fueron ejecutados, entre ellos, algunos mártires beatificados el 13 de octubre. A riesgo de que se me quede alguno en el tintero, son éstos: los carmelitas descalzos Damián de la Santísima Trinidad Rodríguez Pablo, José Cecilio de María Jesús Alberich Lluch, Elipio de Santa Teresa Arce Fernández y Pedro de San Elías Eriz Eguiluz. Los hermanos carmelitas terciarios de la educación, Julio Alameda Camarero, Buenaventura Toldrá Rodón, Isidro Tarsá Giribets y Luís Domingo Oliva. Los sacerdotes diocesanos Juan Roca Vilardell, Miguel Saludes Ciuret y José Maria Bru Ralduà. Los hermanos de la Salle, Gilberto de Jesús Boschdemont Mitjavilla y Jenaro Navarro Blasco y el claretiano Federico Vilá Bartolí.

Sepulcro de los Beatos mártires carmelitas en su convento de Tarragona, España.

Sepulcro de los Beatos mártires carmelitas en su convento de Tarragona, España.

Adjunto la foto de la sepultura de los beatos carmelitas descalzos y de los hermanos carmelitas terciarios de la educación (sepultados juntos en el convento de los carmelitas descalzos de Tarragona), aunque también tengo fotos de las sepulturas de los demás.

Pregunta: He leído hace unos días que un imán musulmán indio convertido al catolicismo ha escrito un libro titulado “Encontré a Cristo en el Corán”. ¿Me podríais decir en plan resumido a qué se está refiriendo? Gracias.

Respuesta: Pues eso es cierto. Un imán musulmán indio llamado Suleimán se convirtió al cristianismo al comprobar que en el Corán se dicen algunas cosas de Jesús que no se dicen de Mahoma; y lo manifiesta en un libro que ha escrito, titulado “Encontré a Cristo en el Corán”, publicado recientemente por la Editorial “Libros Libres”. Ya sabemos todos que los musulmanes consideran a Cristo como un profeta, que fue concebido milagrosamente por la Virgen María y que pasó por este mundo haciendo milagros. Pero este musulmán convertido – que no había leído los escritos del teólogo protestante Norman L. Geisler, quien basándose en el Corán, hace seis comparaciones entre Cristo y Mahoma – algo intuyó sobre este tema, lo que le hizo investigar y finalmente, bautizarse.

Norman L. Geisler hace estas seis siguientes comparaciones:
1. El libro santo de los musulmanes dice expresamente que “Jesús nació de una mujer virgen”, mientras que hablando de Mahoma, nombra a sus padres: Abdulá y Amina, luego Mahoma no fue concebido virginalmente.
2. También dice el Corán que “Jesús no pecó, en él no había pecado”, mientras que sin embargo, de Mahoma sí dice que era pecador (Suras 47 y 48).
3. A Jesús, el Corán lo llama “el Mesías”, lo que significa, el “Ungido” y este título no se lo da a Mahoma, sino que de él dice solo que es el “enviado” o el “profeta”.
4. Asimismo dice que Jesús “es la Palabra de Dios”, mientras que de Mahoma tampoco lo dice.
5. También menciona el Corán que “Jesús hacía milagros”, (habló siendo un bebé explicando cómo su madre era virgen, resucitó a los muertos, reveló todos los secretos, curó enfermedades incurables, aún sigue vivo y vendrá de nuevo, etc.) mientras que de Mahoma no menciona ni uno solo y; finalmente,
6. Dice el Corán que “Jesús fue ascendido al cielo con su cuerpo”, cosa que no dice de Mahoma. Los musulmanes creen que el cuerpo de Mahoma está en la Meca. Ellos peregrinan a su tumba al igual que lo hacen a las tumbas de otros profetas, pero también saben que el cuerpo de Jesús está en los cielos, pues en la Sura 4 se dice que “Dios elevó a Jesús hacia Él”.

Ilustración de Jesús (montado sobre el borrico) y Mahoma (sobre el camello) en un antiguo Corán.

Ilustración de Jesús (montado sobre el borrico) y Mahoma (sobre el camello) en un antiguo Corán.

A estas seis comparaciones, Mario José – que así se llama este imán musulmán convertido – añadió algunas otras comparaciones entre Jesús y Mahoma, basándose siempre en el Corán: el nombre de Mahoma aparece sólo cuatro veces en el Corán y lo hace bajo los nombres de “Ahmed” y “Mohammed”, mientras que Jesús es mencionado con cuatro nombres o títulos muy poderosos: “Kalimathullahi” (Palabra de Dios), “Ruhullahi” (Espíritu de Dios), “Isá al-Masih” (Jesús el Mesías) e “Ibnu Mariam” (hijo de María). Hay que tener en cuenta que el Corán considera a María como la mujer más excelente, la predilecta de Dios y en la que toda mujer musulmana debe mirarse. Existen tradiciones islámicas que dicen que “los demonios no se acercaban a Jesús ni a María, debido a su pureza y a su santidad, mientras que sí hostigaban a Mahoma”.

Finalmente, quiero decirte que el mismo Corán, haciendo mención a la Biblia, dice textualmente: “Si tienes alguna duda acerca de lo que te hemos revelado, pregunta a quienes antes que tú ya leían las Escrituras” (Sura 10).

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Jerusalén, tres veces santa

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Panorámica de la ciudad de Jerusalén (Israel).

Panorámica de la ciudad de Jerusalén (Israel).

“Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos y llorábamos acordándonos de Sión. Sobre los sauces, teníamos colgadas nuestras arpas… ¿Cómo podríamos cantar un canto al Señor en tierras extrañas? Si me olvidare de ti ¡oh Jerusalén!, mi diestra sea olvidada. Mi lengua se pegue el paladar, si de ti no me acordare; si no ensalzare a Jerusalén por encima de mis alegrías”. (Salmo 136).

¡Cuántas veces hemos nombrado a esta bendita ciudad en los artículos de este blog! Ya era hora de que escribiésemos sobre ella, aunque sea este pequeño artículo. Ciudad Santa donde las haya, ciudad venerada como santa por las tres religiones monoteístas: judía, cristiana e islámica, ciudad meta de peregrinaciones a la que cualquiera de nosotros quisiera visitar al menos una vez en la vida.

La primera referencia a Jerusalén aparece en el siglo XIX antes de Cristo, siendo nombrada en algunos textos acadios (Urusalim) y egipcios (Urushamen). En la Biblia, a Jerusalén se menciona por primera vez en el capítulo 40 del Génesis, cuando se relata la historia de Abrahán pagando diezmo a Melquisedec, rey de Salem, que lo bendice a su regreso de una campaña militar. Es convertida en la capital del reino de Israel en tiempos del rey David, construyéndose en ella – en el monte Moriá – el primer Templo dedicado a Yahvé, obra de Salomón, hijo de David. Josías, rey de Judá (837-800 a.C.) realiza las primeras reparaciones importantes en el Templo; Ezequías, rey de Judá, (715- 687 a.C.) construye un subterráneo desde la fuente de Gihón hasta la piscina de Siloé y se enfrenta exitosamente al asalto de Jerusalén por parte de Senaquerib, pero Nabucodonosor, en el año 587 a.C., destruye la ciudad y el Templo y exilia a los judíos a Babilonia. La ciudad atraviesa diversas vicisitudes durante los períodos persa, helénico, hasmoneo y romano, llegando a ser destruida por el emperador Adriano en el año 135 de nuestra era, quien levanta en su lugar una nueva ciudad a la que llamó Aelia Capitolina.

Vista general del Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén (Israel).

Vista general del Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén (Israel).

En algunos artículos de este blog ha sido mencionada en diversas circunstancias acaecidas en los períodos bizantino, musulmán, las Cruzadas e incluso en el otomano. En el siglo XX, concretamente en el 1917, es conquistada por los británicos y en el 1947, las Naciones Unidas recomiendan la partición de Palestina en dos estados: uno árabe y otro judío. El 14 de mayo de 1948 se proclama el estado de Israel y ya sabemos de sobras que ha ocurrido en esa ciudad santa durante la segunda mitad del siglo XX y lo que llevamos del siglo XXI.

Pero la historia de Jerusalén es también la historia de las tres grandes religiones monoteístas. Cada sitio de esta ciudad, cada paisaje, cada piedra, cada edificio tienen una correspondencia con las fuerzas que han modelado el mapa del mundo tal como hoy lo conocemos. Es por esto, por lo que después de este escueto repaso cronológico a su historia, dediquémonos a hablar de esta ciudad, desde el punto de vista religioso, que es realmente el objetivo de este artículo. Hoy en día, en esta santa ciudad, nos podemos encontrar tanto los sombreros judíos, como los solideos cristianos o el fez musulmán.

Para el judaísmo, la Jerusalén terrenal es copia o reflejo de la Jerusalén divina. Las palabras Jerusalén y Sión tienen múltiples sentidos simbólicos, espirituales y místicos que trascienden su significado como ciudad terrena. Sión, en la literatura judía, abarca no solo a toda la ciudad de Jerusalén, sino incluso a todo el reino de Judá y así, Isaías llega a considerarla como la capital espiritual del mundo, como la ciudad mesiánica de Yahvé, por eso, en el “Tanaj”, que es la Biblia Hebrea, se la nombra cerca de setecientas veces. Ha sido siempre y aun lo es hoy, la ciudad más sagrada del mundo, el centro espiritual del pueblo de Israel. Es la ciudad del Templo de Yahvé, y aunque ese templo hoy está destruido, el muro que queda en pie (muro de las lamentaciones), es el lugar de oración por excelencia para los judíos ortodoxos. Quienes se encuentran fuera de ella deben orar hacia su dirección geográfica.

Otra vista del Muro de las Lamentaciones en Jerusalén (Israel). Destaca la separación entre hombres y mujeres para la oración.

Otra vista del Muro de las Lamentaciones en Jerusalén (Israel). Destaca la separación entre hombres y mujeres para la oración.

En ella se celebraba y celebra la Fiesta de los Tabernáculos, fiesta que conmemora las vicisitudes del pueblo judío durante su marcha de cuarenta años a través del desierto. “A los quince días del mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Yahvé por siete días” (Levítico, 23, 34). En el “Talmud”, que es una obra que recoge principalmente las discusiones rabínicas sobre las leyes judías, las tradiciones, las costumbres, las historias y leyendas, se desarrolla profundamente la conexión del judaísmo con la ciudad de Jerusalén.

Dentro de la ciudad, el lugar más sagrado para los judíos es el “Muro de las Lamentaciones”, que es el único resto que queda del templo judío construido por Herodes sobre las ruinas del Templo de Salomón. El Templo fue construido en el lugar en el que, según la tradición judía, Abrahán fue a sacrificar a su hijo: “Y Dios le dijo: Toma a tu único hijo, al que tanto amas, a Isaac y ve a la tierra de Moriá y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te indicaré”. (Génesis, 22, 2). Los judíos afirman que la “tierra de Moriá” es Jerusalén y que el monte donde tendría que haber sido sacrificado Isaac, es el “Monte del Templo”. Este “Monte del Templo”, hoy ocupado por la comunidad islámica, sería para los judíos el lugar más sagrado, ya que en él estuvo el “Sancta Sanctorum”, donde se custodiaban las Tablas de la Ley.

Como he dicho, el “Muro de las Lamentaciones” es el último vestigio que recuerda la antigua gloria de Israel y constituye el símbolo de la fe de los judíos en la redención de su pueblo. Es, por tanto, el lugar más venerado por todos los judíos del mundo. Este monumento y todo lo que él significa, está tan presente en sus vidas que hasta hoy en día, en las bodas judías, el novio rompe con el pie una copa de vidrio después de la bendición final del rabino, en recuerdo de la destrucción del Templo.

Fotografía de un rabino, orando con el Muro de las Lamentaciones a su espalda. Jerusalén (Israel).

Fotografía de un rabino, orando con el Muro de las Lamentaciones a su espalda. Jerusalén (Israel).

Pero como ya hemos dicho, no siempre tuvieron acceso a la ciudad aquellos que, teniendo ascendencia judía, además profesaban el judaísmo como religión. Cuando en el siglo IV, durante el gobierno de Constantino el Grande, hijo de Santa Elena, la ciudad recuperó su esplendor, el emperador no dejaba entrar en ella a los judíos. El mismísimo San Jerónimo, en el siglo V, lo relata con júbilo: “Hasta el día de hoy no les está permitido residir en la ciudad a los infieles judíos. Ellos sólo pueden ir allí a llorar y, hasta no tienen el derecho de llorar por la destrucción de su país, si no pagan por ello. Están obligados a pagar por sus lágrimas y ni siquiera se les permite llorar gratuitamente…”. Hoy se nos cae la cara de vergüenza si un dirigente, de cualquiera de las tres religiones monoteístas, dice o actúa así.

Podríamos escribir mucho más acerca de lo que Jerusalén significa para el judaísmo, pero espero que este tema salga en los comentarios y yo lo dejo aquí, para no alargar en demasía el artículo.

Para el cristianismo, Jerusalén es la ciudad de la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Salvador, encontrándose en ella el templo más sagrado de toda la cristiandad, el Santo Sepulcro. La aparición en escena de Jesús de Nazareth es en tiempos del procurador Poncio Pilato, en un momento en el que la inestabilidad y la agitación política de la ciudad estaban en su punto culminante. El nombre de este procurador romano hubiese quedado en el olvido, si no fuera porque ordenó crucificar al Maestro.

Jesús se acercó a la ciudad para celebrar la Pascua. Al llegar al Templo con sus discípulos, volcó las mesas de los mercaderes que allí se encontraban cambiando monedas a los peregrinos de otras tierras, a fin de que estos pudieran comprar animales para el sacrificio. Asimismo, puso en cuestión la interpretación que hacían de la ley sagrada, tanto los fariseos como los saduceos. En una comida ritual llamada “séder”, durante la cual se cuenta la historia del éxodo de Israel de Egipto y se toman ciertos alimentos que simbolizan los dramáticos acontecimientos de esta liberación, celebrada por Jesús en lo que hoy conocemos como “el Cenáculo”, el Maestro come con sus discípulos, les da sus últimos consejos, les lava los pies e instituye los sacramentos de la Eucaristía y el Orden Sagrado. Posteriormente se retira al Monte de los Olivos a orar y allí es apresado por los enviados del Sumo Sacerdote.

Vista de la edícula en el interior de la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén (Israel), iluminada para la noche de Pascua.

Vista de la edícula en el interior de la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén (Israel), iluminada para la noche de Pascua.

No voy a recordar los episodios de la Pasión y Muerte del Redentor, pero en esa ciudad ocurrieron, siendo sepultado en una tumba hecha en la roca y resucitando al tercer día de entre los muertos. Este es el hecho culminante de nuestra fe y por eso allí, en el lugar del martirio y de la Resurrección fue construida la Basílica del Santo Sepulcro (o de la Resurrección), meta de peregrinación de toda la cristiandad. Por todos estos acontecimientos, Jerusalén es para nosotros una ciudad santa.

Muchas son las vicisitudes por las que ha pasado el cristianismo en esta ciudad y en estas tierras a lo largo de los XX siglos de existencia de nuestra religión, pero este tema ya lo hemos tocado con anterioridad. En esto no voy a insistir, pero no me resisto a copiar parte del texto de una carta que escribieron Santa Paula de Roma y su hija Santa Eustoquio a Santa Marcela en el año 386 refiriéndose a Jerusalén y al resto de Tierra Santa: “Allí está la Santa Iglesia, los triunfos de los apóstoles y de los mártires, allí está el auténtico credo de Cristo, la fe predicada por el apóstol y despreciada por los gentiles, allí el nombre de cristiano es exaltado todos los días, pero la vida mundana, la autoridad y la vida de una gran ciudad, reuniones y saludos, alabanzas y acusaciones, oír a unos hablar de otros, incluso mirar a pesar de uno mismo a una congregación tan grande de gente, es ajeno al ideal de contemplación de los monjes y a un sereno recogimiento; porque si vemos a quienes nos visitan, perderemos nuestra paz, pero si no los vemos, se nos acusará de soberbia. A veces, a fin de devolver las visitas, nos dirigimos a las puertas de casas espléndidas y entre las burlas de los siervos, entramos por sus portales dorados. Pero en esta aldea de Cristo, todo es rústico y, salvo por los salmos, hay silencio. Dondequiera que vayas, el campesino canta un aleluya mientras arrastra el arado; el sudoroso segador alegra su corazón con los salmos y el viñatero, entona algunos de los cantos de David mientras poda las viñas con su hoz. Estas son las baladas de esta ciudad y de este país, son cantos de amor, como se los llama habitualmente”.

Aunque no siempre fue así, hoy coexisten pacíficamente en la ciudad y en sus templos, todas las confesiones cristianas, aunque las comunidades más numerosas son la católica, la bizantina y la armenia. En Jerusalén existen tres Patriarcados: uno latino, otro bizantino y un tercero armenio y diócesis ortodoxas copta, etiópica y sirio-antioquena.

Vista de la entrada a la mezquita de la Roca en Jerusalén (Israel).

Vista de la entrada a la Cúpula de la Roca en Jerusalén (Israel).

Para el Islam, Jerusalén es la tercera ciudad santa, después de La Meca y Medina. En la Meca nació Mahoma; a Medina, en el año 622, marchó el profeta huyendo de sus propios compañeros de tribu y, aunque en Jerusalén probablemente nunca estuvo en persona, si lo estuvo en una visión en la cual el caballo sobre el que cabalgaba descendió sobre la roca que había en el Monte Moriá, donde antiguamente se encontraba el Tempo de Yahvé, y desde allí, ascendió al séptimo cielo. En ese lugar, actualmente se encuentra la “Cúpula de la Roca” y la mezquita de Al-Aqsa.

Los musulmanes tomaron Jerusalén en el año 638 y parece ser que entonces los vencedores invitaron al califa Omar al-Hataab, que estaba acampado en una concentración militar más importante sobre el Jordán, a ocupar oficialmente la ciudad. Tan pronto como se tomó la ciudad, los musulmanes se apoderaron del área del Templo para fines administrativos y religiosos. El aspecto clave de este lugar radica en que era y es, un enorme espacio desde el que se dominaba toda la ciudad. Así comenzó la islamización ideológica y arquitectónica de aquel lugar, pues en realidad, los musulmanes le dieron nuevo sentido a unos espacios sagrados que estaban cargados de numerosos significados.

Los musulmanes comenzaron a sentirse emocionalmente ligados a Jerusalén, como resultado de una antigua interpretación de la Sura XVII del Corán: “Loado sea quien hizo viajar a su siervo por la noche desde la Mezquita Sagrada hasta la Mezquita más remota, cuyo entorno hemos bendecido para hacerle ver parte de nuestras aleyas. Cierto, Él es el Oyente, el Clarividente”. En esta Sura se describe la ascensión de Mahoma al séptimo cielo, al que fue conducido por un arcángel, y donde recibió su iluminación al contemplar el Rostro de Dios. Es probable que la primera referencia a la “mezquita más remota” haga alusión a la proximidad de Dios y a que el profeta cayó en trances mientras oraba en La Meca. Pero poco tiempo después, probablemente a finales del siglo VII, se interpretó que hacía referencia no a la Jerusalén celestial, sino al emplazamiento del Templo, al cual Mahoma creía que había sido conducido por su caballo místico llamado al-Buraq y ascendió hasta Dios por una escalera que había en la roca sagrada.

Detalle de la mezquita de la Roca en la panorámica de Jerusalén (Israel).

Detalle de la Cúpula de la Roca en la panorámica de Jerusalén (Israel).

Estos relatos primitivos fueron ampliados y embellecidos aún más por las tradiciones posteriores, pero el Islam sigue fiel a la creencia de que un profeta sólo puede ser consagrado en Jerusalén, y que su propio profeta, Mahoma, tuvo allí su suprema iluminación.

No es el objetivo de este artículo el relatar la historia musulmana en Jerusalén ni el esplendor adquirido en los siglos posteriores, aunque solo mencionaremos que entre los años 687 al 691 fue construida la “Cúpula de la Roca”, por parte del califa Abd al-Malik, en el centro del Monte del Templo, donde según los musulmanes, Mahoma ascendió a los cielos. Después de trece siglos desde su construcción, este “Domo” o “Cúpula” sigue siendo uno de los tesoros arquitectónicos más preciosos y duraderos del mundo. Aunque en sí no es una mezquita, es un lugar de culto, cercano al cual está la mezquita de Al-Aqsa, construida por la dinastía de los Omeyas, finalizando su construcción en el año 710. Estos dos edificios son los más sagrados e importantes de la Explanada de las Mezquitas, siendo en la actualidad lugares de culto del Islam. Todos los viernes del año, los creyentes presentes en Jerusalén realizan sus oraciones en esta explanada, que tan cercana está del Muro de las Lamentaciones, que más de un altercado entre musulmanes y judíos se siguen aún produciendo.

Antonio Barrero

Bibliografía:
“Biblia de Jerusalén”, 1967, Bilbao, Imprenta Elespuru Hermanos, S.A.
“El Corán”, 1963, Barcelona, Editorial Planeta
– OBERLÄNDER, Beatriz: “Jerusalén”, 1985, Madrid, Ediciones Orbis, S.A.

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