¿Fue San Isaac el Sirio un nestoriano?

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Icono ortodoxo americano del Santo. La cartela que sostiene dice: "Esta vida te ha sido dada para el arrepentimiento, no para que la pierdas persiguiendo vanidades".

Icono ortodoxo americano del Santo. La cartela que sostiene dice: “Esta vida te ha sido dada para el arrepentimiento, no para que la pierdas persiguiendo vanidades”.

Pregunta: He oído decir que la Iglesia Católica venera a algunos santos nestorianos y me han puesto como ejemplo al monje San Isaac el Sirio. ¿Qué hay de verdad en eso? Os ruego me aclaréis este tema. Chile.

Respuesta: Veremos a ver si San Isaac el Sirio (o San Isaac de Nínive, como también se le conoce) fue nestoriano o no lo fue, pero ya te adelanto que nosotros, sí que veneramos a algunos santos que fueron arrianos, pero eso lo dejaremos para otro día. De todos modos, creo que es conveniente recordar que el nestorianismo es una herejía, condenada por el Concilio Ecuménico de Éfeso, que considera a Cristo radicalmente separado en dos naturalezas, una humana y una divina, completas ambas de modo tal que conforman dos entes independientes, dos personas unidas en Cristo, que es Dios y hombre al mismo tiempo, pero formado de dos personas distintas. Sin embargo, nuestro dogma nos dice que en Cristo sólo existe una persona (la divina), aunque tiene dos naturalezas (la divina y la humana).

San Isaac es uno de los más célebres escritores ascéticos y místicos de todos los tiempos, aunque bien es verdad que no aparece en todos los calendarios. Sin embargo es especialmente venerado y leído en la Iglesia Siria y entre los coptos. San Isaac nació en el siglo VII (alrededor del año 640) en el este de la península arábiga, en Bet Qatraye, en la actual Qatar, en el Golfo Pérsico. Muy joven abandonó su tierra natal y, junto con su hermano marchó con unos monjes a Persia, llegando a ser consagrado como obispo de Nínive por el Catholicós Gwarguis I, aunque sólo nueve meses después de ser consagrado, no adaptándose a las tareas de obispo, se retiró a vivir en soledad en la región montañosa de Beit Huzaye y finalmente, en el monasterio de Rabban Shabur, refugio de anacoretas. Allí vivió ascéticamente, comiendo sólo tres días a la semana a base de pan y verduras crudas. Al final de su vida, medio ciego, escribió sus “Homilías ascéticas”, lo que le hizo famoso, por lo cual, a inicios del siglo IX, estas fueron traducidas del siríaco al griego y al árabe por dos monjes del monasterio de San Sabas en Palestina, extendiéndose por todos los monasterios de la región. Éstas fueron también muy apreciadas en las demás Iglesias de Oriente y con posterioridad, en las Iglesias de lengua eslava y en Occidente. Murió alrededor del año 700, prácticamente ciego debido a su intensa dedicación a la lectura; y en su monasterio de Rabban Shabur fue sepultado.

Icono ortodoxo griego del Santo en su escritorio, redactando sus "Homilías ascéticas".

Icono ortodoxo griego del Santo en su escritorio, redactando sus “Homilías ascéticas”.

Aunque los escritos de San Isaac siempre se han considerado plenamente en consonancia con la tradición ortodoxa emanada de los primeros concilios, sin embargo, algunos autores han llegado a decir que su asociación con la Iglesia Asiria de Oriente, le convirtió automáticamente en un nestoriano y, para defender esta hipótesis, se apoyan en algunos supuestos, como que cuando estuvo en el monasterio de Rabban Shabur, se familiarizó con los textos sagrados, pero que debido a su ascetismo, perdió de vista sus enseñanzas llegando a escribir algunas cosas que no fueron aceptadas por su comunidad, por lo cual, el obispo Daniel de Garmaia Bet, llegó a escandalizarse por las posiciones que San Isaac defendía. Esto se sabe gracias a una antigua biografía titulada “Ketaba de Nakfuta”. Pero en realidad, San Isaac evitó escribir sobre temas teológicos que estaban en disputa en aquellos tiempos, por lo que de alguna forma, ha servido de puente entre las diversas corrientes de opinión, no apartándose nunca de la ortodoxia emanada de los Concilios.

San Isaac, aunque pertenecía a la Iglesia de Oriente conocida como “nestoriana”, poco tenía que ver con Nestorio, el herético patriarca de Constantinopla del siglo V. Esta Iglesia de Oriente usaba la lengua siríaca y Teodoro de Mopsuestia (siglo IV) era su principal autoridad teológica y espiritual. Cuando los escritos de Teodoro se tradujeron al siríaco en el siglo V, esto fue providencial para el cristianismo sirio, ya que, junto con su exégesis bíblica, sus puntos de vista teológicos se incorporaron a la tradición siria, aun incluso sus opiniones cristológicas. Esto último se convirtió en un tema de discusiones acaloradas con las iglesias de habla griega después del Tercer Concilio Ecuménico (431), que fue el que condenó a Nestorio.

Aunque Teodoro de Mopsuestia hizo una clara distinción entre el Jesús hombre y el Verbo de Dios, hablando de la “habitabilidad” del Verbo (Logos) en Jesús, fue etiquetado como nestoriano y finalmente, condenado a título póstumo por el Quinto Concilio Ecuménico (533). Pero para los cristianos de la Iglesia de Oriente, Teodoro quedó siempre como una autoridad indiscutible en el campo de la teología y esto explica el por qué a esta Iglesia se la llamó “nestoriana”, nombre que jamás fue utilizado por la propia Iglesia, ya que nunca había habido ningún vínculo histórico entre ella y el patriarca Nestorio.

Icono ortodoxo palestino del Santo.

Icono ortodoxo palestino del Santo.

La cristología de San Isaac de Nínive está claramente influenciada por Teodoro, pero sin embargo no existe nada herético o poco ortodoxo en ella. Diferenciándose de los escritores alejandrinos, que hacían hincapié en la unidad de las dos naturalezas de Cristo, San Isaac estaba más cercano a la escuela antioquena, que hacía plena distinción entre las dos naturalezas. Desde el siglo IV al siglo VII, existieron muchos escritores “dyophysitas”, moderados (del griego “physeis Dyo” ó “dos naturalezas”), cuya doctrina siempre fue considerada plenamente ortodoxa; y San Isaac pertenecía a este ala moderada del discurso cristológico, a pesar de que utilizaba la terminología cristológica de Teodoro, por la sencilla razón de que era de uso común en la Iglesia de Oriente, a la cual él pertenecía. Su doctrina sobre la “Encarnación del Verbo y la deificación del hombre” demuestra que su perspectiva cristológica está en perfecta sintonía con la tradición ortodoxa.

En algunas ocasiones se ha dicho que San Isaac era miembro de la Iglesia de Persia (hoy conocida como Iglesia Asiria de Oriente), que se ha asociado con la herejía nestoriana. En el año 1984, se hizo la primera edición en inglés de las “Homilías ascéticas” y esa edición contenía un largo epílogo del Doctor Dana R. Millar, de la Universidad de Fordham, titulado “Una breve introducción histórica y teológica de la Iglesia de Persia hasta el final del siglo VII”; en ese epílogo dice que San Isaac era y es llamado “nestoriano” porque en aquella época, la Iglesia de Persia era nestoriana, pero intentaba demostrar que las enseñanzas del Patriarca Nestorio no había influido en la teología de la Iglesia persa, pues los escritos de Teodoro de Mopsuestia los conocíamos por traducciones parciales e imperfectas debidas principalmente por las diferencias lingüísticas y políticas, por lo que las controversias causadas por sus escritos en el mundo de habla griega, eran en su mayoría desconocidas para la Iglesia de Persia. En algunos casos fue el extremismo de los monofisitas los que llevaron a la Iglesia de Persia a tomar una postura que podría prestarse a una interpretación nestoriana. Aunque para no complicar más el artículo, no entraré en algunos detalles, pero lo que el Doctor Dana pretendió fue mostrar que la Iglesia persa a la que pertenecía San Isaac, no era una Iglesia herética en cuanto a la teología ni cismática en cuanto a su confesión.

Icono ortodoxo ruso del Santo en su scriptorium.

Icono ortodoxo ruso del Santo en su scriptorium.

Veamos, como ejemplo, una oración dirigida a Cristo compuesta por San Isaac el Sirio, en el que apela a él como una persona, que a su vez es Dios y hombre (y esta es la doctrina de nuestro dogma): “¡Oh Cristo! que te cubriste con una luz cuando te dejaron desnudo delante de Pilato y así eclipsaste a los santos y conquistaste el mundo. Que tu divinidad, Señor, se complazca en mi y me lleve de este mundo hacia donde tu estás; Cristo, a quienes los querubines no alcanzan a ver a causa de la gloria de tu rostro, aunque este rostro fuera escupido por quienes no tenían amor. Quita la vergüenza de mi rostro y concédeme un rostro digno de ti, siempre en oración”.

San Isaac es, sin duda alguna, un maestro de vida ascética y como tal, siempre ha gozado de veneración en todos los ambientes monásticos. Su fiesta se celebra el día 28 de enero.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– BEULAY, R., “La lumière sans forme; Introduction vive a l’étude de la mystique chrétienne syro-orientale”, Chevetogne
– HABBI, J., “Bibliotheca sanctorum orientalium”. Vol. II, Città N. Editrice, Roma, 1999.

Enlace consultado (11/05/2013):
http://www.isaacthesyrian.com/links.html

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