Contestando a algunas breves preguntas (XXIII)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

El Beato Pablo VI, Papa.

El Beato Pablo VI, Papa.

Pregunta: De todos es conocido el rechazo de la Iglesia al aborto. ¿Es cierto que el milagro que ha llevado a Pablo VI a los altares está relacionado con este tema? Muchísimas gracias.

Respuesta: También es sabido que el Beato Pablo VI rechazó el aborto en la encíclica “Humanae vitae” publicada el 25 de julio de 1968 y que puede leerse en este link de la web del Vaticano.

Bueno, pues refiriéndome en concreto a tu pregunta quiero decirte que, en efecto, el milagro está relacionado con la curación de un feto, realizado en el año 2001. La madre se encontraba en la semana 24 de la gestación cuando en una de sus revisiones le detectaron al feto una lesión grave en la vejiga. Aunque los médicos le dijeron a la madre que el niño no nacería vivo y que si así lo hiciera, nacería con deformaciones y necesitaría de inmediato un transplante, la madre se negó a abortar y le pidió a una amiga que había conocido personalmente al Papa Pablo VI, que le rezara por su hijo. La amiga así lo hizo y cuando los médicos le hicieron la siguiente revisión a las 34 semanas de gestación, comprobaron asombrados que la malformación había desaparecido. El niño nació sano, tiene unos catorce años de edad y estuvo presente en la beatificación del Papa Montini.

Imagen de San Ginés de la Jara, obra de la escultora española Luisa Roldán, "la Roldana".

Imagen de San Ginés de la Jara, obra de la escultora española Luisa Roldán, “la Roldana”.

Pregunta: Buenos días. Me gustaría saber si me pueden ayudar en la iconografía de San Ginés de la Jara. Estoy intentando buscar los atributos del santo y si su patronazgo es de los viticultores, campesinos, mineros e incluso los marineros. La información que he encontrado es ambigua, inconclusa y dispersa. Un saludo.

Respuesta: Siento ser brusco, pero como a mi me gustan las cosas claras, a veces, no soy muy diplomático para decirlas y esta es una de esas veces. San Ginés de la Jara no es un santo real, no existe; es un personaje de leyenda creado en el entorno de la ciudad de Cartagena, de la que es copatrono. Es un claro desdoblamiento de un santo real: San Ginés de Arlés, un mártir del que nos hablan tanto Prudencio en el “Peristephanon” como Venancio Fortunato.

Pero este no es el único caso de desdoblamiento de San Ginés de Arlés, sino que también lo son San Ginés de Alvernia, San Ginés de Béziers, San Ginés de Barcelona, San Ginés de Córdoba y algún otro Ginés más, todos ellos falsos. En el caso de San Ginés de la Jara (o San Ginés Sciarensis) hay que decir que en el siglo XV se fundó un convento franciscano en Cartagena al que se le puso el nombre de “San Ginés de la Jara”, pero en el que se veneraba en realidad al soldado mártir San Ginés de Arlés. A partir de ahí, se armó el lío porque el pueblo se inventó una historia que hablaba de un eremita que se había establecido junto al Mar Menor mucho antes de que los árabes desembarcaran en la Península Ibérica y que había muerto como mártir. Se decía que su linaje era noble y ¡oh casualidad!, que procedía de Francia. Recordemos que Arlés es una ciudad francesa. El colmo del despropósito fue que el Papa Paulo III, lo reconoció como santo en el año 1541 y ¡oh casualidad también!, puso su festividad el 25 de agosto, que es la misma fecha en la que se conmemora al santo de Arlés.

Como el Mar Menor está en el Mar Mediterráneo y junto a las minas de cinc y plomo de La Unión, de ahí le viene su patronazgo a los marineros y mineros. Y como se dice que era un ermitaño, se le representa vestido como un monje (se puede ser ermitaño sin ser monje) y para más colmo, con el báculo de un abad. Todo un despropósito. Por eso no me extraña que, como tú muy bien dices, la información que hasta ahora has encontrado es ambigua, inconclusa y dispersa. Pues yo te lo aclaro: es falsa.

Detalle de los mártires del Zenta en un lienzo contemporáneo.

Detalle de los mártires del Zenta en un lienzo contemporáneo.

Pregunta: ¿Me podríais decir que hay de cierto sobre la Causa de beatificación de los mártires del Zenta y darme alguna información sobre estos mártires? Gracias.

Respuesta: Bueno; es cierto que el pasado 25 de octubre el Vaticano dio el “Nihil obstat” a esta Causa, manifestando que no existe ningún obstáculo para continuar el proceso de beatificación de estos presuntos mártires. La diócesis de Orán (Argentina) lleva trabajando en esta Causa desde el mes de marzo del año 2002, habiendo constituido un tribunal y una comisión de peritos en Historia y Teología, cuyo principal objetivo es la recopilación de la mayor cantidad de datos históricos posibles. Por el hecho de ser argentino, el Papa Francisco está al tanto de esta Causa.

Aunque a finales del siglo XVIII, fueron asesinados unos veinte sacerdotes y seglares cuando estaban en plena tarea evangelizadora en el Chaco salteño, la Causa de beatificación ha sido solo abierta a los sacerdotes Pedro Ortiz de Zárate (de la diócesis de Orán) y Juan Antonio Solinas (jesuita italiano de Cerdeña). Al menos, que yo sepa, en la Causa no están incluidos los dieciocho seglares que les acompañaban, ya que de ellos se desconoce absolutamente todo, salvo el número de cuantos eran. Sin embargo lo más probable es que a lo largo de la tramitación de la Causa, sean agregados como compañeros mártires de nombres desconocidos.

El padre Pedro – que era un hombre viudo que se había ordenado de sacerdote -, quería misionar la zona del Gran Chaco comprendida entre los ríos Bermejo y Pilcomayo y en esta tarea era ayudado por el padre Juan Antonio. Junto al río Bermejo habían construido una pequeña capilla dedicada a la Virgen, donde celebraban la Eucaristía. El 27 de octubre del 1683, los dos sacerdotes y los seglares criollos y aborígenes allí presentes (hombres, mujeres y niños), fueron atacados por miembros de las tribus tobas y mocovíes, quienes a golpes de macanas los martirizaron y asesinaron. En esta web puedes encontrar más información sobre estos mártires.

Tenebrario encendido durante el oficio de tinieblas.

Tenebrario encendido durante el oficio de tinieblas.

Pregunta: Buenos días. Quisiera saber con exactitud cuales eran los salmos que se recitaban en el Oficio de Tinieblas en la Semana Santa, antes de la última reforma litúrgica y el uso exacto del tenebrario. Muchas gracias.

Respuesta:
Jueves Santo
Maitines:
Primer Nocturno: Salmos 68, 69 y 70
Segundo Nocturno: Salmos 71, 72 y 73
Tercer Nocturno: Salmos 74, 75 y 76
Laudes:
Salmos 50, 89, 35, 146 y Cántico de Moisés.

Viernes Santo
Maitines:
Primer Nocturno: Salmos 2, 21 y 26
Segundo Nocturno: Salmos 37, 39 y 53.
Tercer Nocturno: Salmos 58, 87 y 93
Laudes:
Salmos 50, 142, 84, 147 y Cántico de Habacuc

Sábado Santo
Maitines:
Primer Nocturno: Salmos 4, 14 y 15.
Segundo Nocturno: Salmos 23, 26 y 29.
Tercer Nocturno: Salmos 53, 75 y 87
Laudes:
Salmos 50, 91, 63, 150 y Cántico de Ezequías.

Sobre el tenebrario y su uso ya hemos escrito en este blog.

Fotografía de Cástor Zarco García, seminarista mártir.

Fotografía de Cástor Zarco García, seminarista mártir.

Pregunta: ¿Es cierto que la archidiócesis de Madrid ha incoado la Causa de beatificación de siete seminaristas madrileños?

Respuesta: Si es cierto y concretamente, hace muy poco tiempo, se clausuró el proceso diocesano, que se había iniciado en la diócesis de Madrid el 21 de octubre del año 2010. En esta Causa no solo hay siete seminaristas madrileños, sino que también hay uno de Santander y otro de Toledo, además de un sacerdote y un seglar. Su postulador es el sacerdote benedictino Miguel Vivancos Gómez.

Como acabo de decir, en esta Causa están incluidos: un sacerdote (Julio Pardo Pernía), nueve seminaristas (Pablo Chomón Pardo, Ramón Ruiz Pérez, Jesús Sánchez Fernández-Yáñez, Miguel Talavera Sevilla, Antonio Moralejo Fernández, Mariano Arrizabalaga Español, Ángel Trapero Sánchez-Real, Ignacio Aláez Vaquero y Castor Zarco García) y un seglar (Liberato Moralejo Juan). De todos modos, quiero remacharte, que a esta Causa aun le queda mucho recorrido, aunque por el solo hecho de haberse incoado, ya estos presuntos mártires son reconocidos como Siervos de Dios.

Antonio Barrero

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El Oficio de Tinieblas

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Ilustración contemporánea del Calvario.

Ilustración contemporánea del Calvario.

El llamado Oficio de Tinieblas o Tenebrae es en la actualidad muy poco conocido, ha quedado como un recuerdo de los antiguos esplendores de la liturgia romana, pero a pesar de esto se le ha querido recuperar adaptándolo a la liturgia reformada o retomando su antiguo ritual de 1962. Este oficio corresponde a los maitines y laudes del jueves, viernes y sábado de la Semana Santa.

Antecedentes litúrgicos
Para conocer el contexto del oficio de Tinieblas hay que tener en cuenta el precedente de la actual Liturgia de las Horas, es decir el antiguo breviario romano.

El Breviarium Romanum es el libro de oraciones del clérigo que consistía en el rezo de los 150 salmos cada semana con ciertas antífonas, lecturas y oraciones, todo repartido en 8 momentos u horas litúrgicas: Maitines, Laudes, Prima, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completa. El omitir su recitación era considerado pecado, sin una causa justificable, hasta los tiempos del Beato Pablo VI.

Diviserunt sibi vestimenta mea (Antífona)

Con la reforma litúrgica el breviario desapareció y dio lugar a la Liturgia de las Horas que reparte los salmos en cuatro semanas. Maitines fue sustituido por el Oficio de Lectura el cual se vio enriquecido con lecturas más extensas y disminución de salmos. El oficio de Prima fue suprimido junto con la lectura del martirologio. Esto a fin de que las horas quedaran en el simbólico septenario.

Al haberse suprimido el rezo de los Maitines, el Oficio de Tinieblas en Semana Santa desapareció. En algunos lugares quiso reavivarse “Tenebrae” al hacer adaptaciones de la Liturgia de las Horas, no siempre de manera exitosa, para este oficio anual de la Semana Mayor.

Después de Summorum Pontificum, en 2007, el breviario ha regresado con igualdad de derechos que la Liturgia de las Horas y prueba de ello son las constantes y agotadas ediciones que se están realizando para satisfacer la demanda de estos libros tanto en clérigos como en seglares. Desde 2008 el Oficio de Tinieblas ha renacido.

Los oficios de la Semana Santa
Los oficios litúrgicos tradicionales alrededor de la Semana Santa están llenos de significados que acentúan el dolor por la muerte de Cristo, siendo al mismo tiempo esperanzadores al fijar la mirada en el triunfo del Redentor tanto en la Cruz y como en su resurrección. El Himno Vexilla Regis recuerda a la cruz en el contexto de triunfo más que de derrota.

En el contexto del Oficio de Tinieblas debe tenerse en cuenta la liturgia anterior al Beato Pablo VI, ya que sin esta referencia no se puede entender. De aquí en adelante se tratará de exponer lo referente a las ceremonias de esta liturgia hoy caída en desuso, pero no extinta.

Fotografía de la Prisión de Jesucristo en Jerusalén (Israel), donde dice la tradición que estuvo encadenado.

Fotografía de la Prisión de Jesucristo en Jerusalén (Israel), donde dice la tradición que estuvo encadenado.

Desde las primeras Vísperas del domingo anterior al Domingo de Ramos, llamado “Primer Domingo de Pasión”, las imágenes de la Iglesia son cubiertas con velo morado, incluso la cruz del altar. Solamente el Jueves Santo, a causa del gozo eucarístico, la cruz del altar es cubierta con velo blanco. Este signo litúrgico de la velación acentúa el hecho de la proximidad a “la hora” del Redentor. El nombre del Domingo de Ramos corresponde entonces a “II Domingo de Pasión”. El tiempo de Pasión va aún más lejos al eliminar las doxologías (alabanzas finales en honor a la Santísima Trinidad), en especial el Gloria Patri en todos los oficios litúrgicos. Aparece el himno Vexilla Regis, arriba mencionado, un canto egregio a la Cruz del Salvador.

El Domingo de Ramos una jubilosa procesión vitorea a Cristo Rey con palmas, el ministro viste de rojo durante la procesión de los ramos, rica en símbolos e himnos: Pueri hebraeorum, Gloria Laus y otros. La Misa que sigue a la procesión triunfal retoma los “ornamentos” morados y el canto de la Pasión según San Mateo; con ello se cierra el paréntesis que se abrió con la procesión de las palmas y comienza la Semana Mayor.

El Lunes Santo el evangelio narra la intención de matar a Jesús por parte de las autoridades judías. El Martes y Miércoles Santos se lee la Pasión según San Marcos y San Lucas respectivamente. En el breviario todo sigue igual en sus ocho horas litúrgicas, salvo la eliminación de las doxologías como se dijo.

Rezando en la oscuridad
Ahora llegamos al núcleo de nuestro interés: el Oficio de Tinieblas. Este oficio sustituye al rezo normal de los maitines y laudes del Jueves, Viernes y Sábado Santos ya que dentro de la ceremonia están incluidos. Normalmente en estos tres días hay oficios solemnes y mucha actividad en las iglesias y por tal motivo la oración se anticipaba a la noche anterior a fin de que en la mañana hubiese tiempo para la preparación y celebración de las acciones litúrgicas. Al rezarse en la noche y a la luz de las velas el oficio recibió el nombre de Tenebrae, es decir de las tinieblas.

Lo que fue una costumbre generalizada por practicidad términó constituyéndose en una tradición en toda la Iglesia. Los monasterios aún continúan rezando este oficio en la mañana del día que le corresponde sin anticipación nocturna. Debido a esta anticipación de la oración muchos creían que el rezo correspondía a los días Miércoles, Jueves y Viernes Santo, pero los rituales son claros en expresar el día correspondiente al oficio. Cabe aclarar que la iglesia prefiere la celebración de los oficios con luz y aún se mantiene la prohibición de celebrar Misa y oficios litúrgicos en la oscuridad: No solo los cirios que iluminan el altar sino el espacio celebrativo debe estar iluminado.

La Vigilia Pascual o lucernario se realiza, en su primera parte, a oscuras pero al entrar el Cirio Pascual a la Iglesia la iluminación se hace presente, por lo que la parte final de la Vigilia y la Misa se realizan con iluminación y no con velitas. El oficio recibió el nombre no tanto por la oscuridad de la Iglesia sino de la noche en que se anticipaba la oración o la madrugada en que se rezaba, además de que la iluminación anteriormente dependía del número de velas y lámparas con que se contaba.

"La Pietà", conjunto escultórico de la Virgen con Cristo muerto, obra de Michelangelo Buonarrotti (1498-99). Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

“La Pietà”, conjunto escultórico de la Virgen con Cristo muerto, obra de Michelangelo Buonarrotti (1498-99). Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

La particularidad de este oficio, cuando es rezado en coro, recae en los rituales según las diversas tradiciones de rito romano. Se tratará de explicar los diversos signos y rituales de este oficio litúrgico.

En estos días los salmos no finalizan con la doxología Gloria Patri como en todo el tiempo de Pasión. No hay himnos, no hay bendición final, el tono de las antífonas y responsorios es de dolor. La sobriedad del recinto, el altar desnudo en Viernes y Sábado Santo, las imágenes cubiertas y el mismo ambiente en la ceremonia es una invitación a la contemplación y meditación de los misterios de la salvación. Solo viviendo la experiencia del Oficio de Tinieblas puede entenderse esta realidad con sus evocadores signos litúrgicos.

Al respecto comparto la respuesta que me dijo un benedictino cuando le pregunté cómo le había parecido la película “La Pasión de Cristo” producida por Mel Gibson. Él sólo me respondió: “Tenemos la liturgia”. Personalmente al estudiar el oficio de tinieblas no sólo en su traducción e historia, sino en experiencia consiente pude constatar la realidad de una liturgia que expresa los sentimientos con signos muy claros. Así como la Vigilia Pascual poco a poco nos lleva a la expresión de júbilo por la resurrección, de igual manera el Oficio de Tinieblas, en sus rituales, propicia una verdadera contemplación del misterio de la Cruz y el dolor del alma fiel ante el redentor sufriente; en ambas realidades está presente la luz: en Tinieblas como símbolo esperanzador entre el duelo y la muerte, en Pascua como alegría festiva por la presencia del Resucitado. La luz, signo de incorrupción, es también testimonio de la fe como don divino cuyos misterios se expresan fuertemente en los días santos de la Pascua.

Aunque el Oficio se recite en latín, con la inclusión del alfabeto hebreo en el canto de las Lamentaciones, usualmente los libros tienen una traducción de todas las oraciones y lecturas para el estudio de la liturgia y para facilitar a las personas la comprensión de los textos.

Vista de un tenebrario con las 15 velas encendidas.

Vista de un tenebrario con las 15 velas encendidas.

El tenebrario
En la oscuridad de la iglesia aparece a un lado del altar, nunca como elemento central, un candelabro triangular con 15 cirios amarillos, es el tenebrario o tenebrarium; su uso se remonta al menos hasta el siglo VII. El número de 15 velas fue fijado en tiempo de San Pío X en 1915 ya que anteriormente las velas llegaron en diversas épocas incluso a las 72. Los tenebrarios tradicionalmente son triangulares pero existen también en forma circular, en caso de que funjan como candil pendiente del techo. El número de velas corresponden a los salmos que se van cantando durante el oficio, 9 para Maitines y 8 para Laudes.

No es la única iluminación en la Iglesia y que también están encendidos los cirios del altar y las luces del coro que facilitan la visión de los textos, por tanto la iglesia no se encuentra totalmente en oscuridad.

A las velas se les quiere dar la interpretación de los 11 apóstoles, sin Judas el traidor, más las tres Marías junto con la Santísima Virgen para dar el número 15. Al finalizar cada salmo una vela se apaga, intercalándose de izquierda a derecha; es el aparente triunfo de las tinieblas sobre la luz y de allí que al apagarse las velas se simboliza que se va apagando la fe de los 11 apóstoles fieles y de las tres Marías. La vela 15 que permanece encendida representa a la Virgen María, según una interpretación piadosa, debido a que ella no dudó de la resurrección de Cristo. Este apagar de las velas al final de cada salmo se remonta al siglo V.

Después de cierto número de salmos hay responsorios cuyo canto es patético precisamente para expresar el duelo por la pasión de Cristo. Las lecturas de Maitines son tomadas del libro de las Lamentaciones del profeta Jeremías cuyo canto no puede más que definirse como el de un alma quebrantada por un dolor profundísimo. Se incluyen además otras lecturas bíblicas.

Incipit lamentatio Ieremiae prophetae

Al terminar el rezo queda aún un cirio encendido en el tenebrario. Hay varios rituales para concluir. En la tradición monástica durante las últimas estrofas del Benedictus (Cántico de Zacarías) se van apagando progresivamente también las velas del altar y las pocas luces del templo si es que las hay. El oficio termina en un silencio sepulcral en total oscuridad con la única excepción de la vela decimoquinta del candelabro.

En el rito romano la costumbre es diferente. Acabado el rezo de Laudes y una vez apagadas las luces del altar sigue el canto del Miserere o Salmo 50 durante cual el último cirio se oculta tras el altar simbolizando así la sepultura de Cristo y la esperanza de la Iglesia en la resurrección. Terminado el Salmo el director del oficio comienza a hacer ruido con el libro que tiene en sus manos o con las tradicionales carracas y matracas de madera, lo secunda el clero y los fieles en este ruido que simula los fenómenos naturales acaecidos a la muerte de Cristo. La vela encendida sale nuevamente con la luz de la esperanza en la resurrección y a una señal del director, el ruido cesa. La luz perdurable vendrá con la alegría Pascual.

A este ruido en las tinieblas del recinto sacro luego se le añadieron gritos, gemidos y ayes, incluso palabras altisonantes, no generalizadas, que dieron pie a abusos de quienes aprovechaban este triduo de oración para ir a gritar a la Iglesia. Actualmente con la renovación litúrgica solo el ruido de los libros y de las carracas son permitidos en el rezo litúrgico, desprovisto ya de folclor secular y manteniendo la tradición de los signos de esta oración: Solemne austeridad, tristeza en el canto, esperanza en el dolor, oscuridad, ruido y silencio.

La oración termina con la siguiente sentencia de Filipenses 2: 8-9.

Cristo por nosotros se hizo obediente hasta la muerte,
Incluso muerte de cruz,
Por lo cual Dios le ha exaltado y le ha dado el nombre que es sobre todo nombre.
Christus factus es pro nobis obédiens usque ad mortem,
Mortem autem crucis.
Propter quod et Deus exaltávit illum: et dedit illi nomen, quod est super omne nomen.

Christus factus es pro nobis obédiens usque ad mortem

En el oficio del jueves se entona solo la primera parte, el viernes se añade la segunda y el sábado se entona completo.

Nuevas expresiones litúrgicas
Debido a la desaparición casi completa del breviario y por tanto del Oficio de Tinieblas se intenta en algunos lugares la adaptación de la Liturgia de las Horas con algunas particularidades al oficio mencionado. No hay cantos lúgubres en nota gregoriana, no se omiten los himnos y doxologías (Gloria Patri) que maneja la Liturgia de las Horas y se tiende a juntar todas las horas litúrgicas en este oficio. Por una tradición litúrgica se omiten las Vísperas del Jueves y Viernes Santo además del Oficio de Lectura y Completas entre el Sábado Santo y el Domingo de Pascua. Estas omisiones optativas son debido a que los oficios litúrgicos de estos días sustituyen la obligación del rezo litúrgico.

Al existir una cierta nostalgia por las tradiciones aparentemente abolidas se tendió a continuar la costumbre multisecular extrapolando la reforma litúrgica al oficio de tinieblas. De allí que a partir de la Semana Santa del 2008 el Oficio de Tinieblas tradicional reaparece.

Vexilla Regis

Poncho

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