San Vladimir Bogoyavlensky, metropolitano mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del Santo en su atuendo de metropolita.

Fotografía del Santo en su atuendo de metropolita.

Hoy hablaremos de quien fue el primer mártir cristiano de la Revolución Bolchevique, el obispo metropolitano Vladimir Bogoyavlensky, quien fue asesinado por su fe ortodoxa y quien encabeza el gran grupo de Neo mártires de la Santa Rusia durante la persecución que los comunistas en el poder desataron contra la Iglesia.

En este blog hemos venido tratando sobre los mártires de ambas confesiones del cristianismo (católica y ortodoxa) que a lo largo del desarrollo de la Revolución Rusa y la conformación de la URSS sufrieron martirio precisamente por su condición de cristianos comprometidos con su fe en un régimen totalitarista que trató de erradicar la fe por medios sangrientos injustificados. Es cierto que algunos mártires han causado controversia como lo es el caso del Zar y su familia, que también son venerados como santos y cuya canonización efectuada a principios del siglo XXI sigue siendo objeto de debate en la sociedad, pero lo importante realmente es el testimonio de fe que dejaron y que necesitamos como seguidores de Cristo en un mundo cambiante en la que el hombre busca nuevas formas de felicidad alejándose de Dios y de su amor infinito. Espero como colaborador contribuir con este humilde trabajo a rescatar el testimonio de los mártires de Cristo que sin tomar en cuenta su confesión o Iglesia cristiana a la que pertenecen derramaron su sangre por Él.

Como es costumbre, primero hablaré del contexto en el que vivieron y después pasaremos a la biografía de nuestro mártir.

Contexto histórico
Tras la caída de la monarquía zarista durante la Revolución de Octubre de 1917, la Iglesia Rusa sufrió una agresiva persecución en un intento de erradicar la fe por parte de las autoridades soviéticas. Tanto física como psicológicamente, los comunistas consideraron la religión como un elemento a abatir, porque representaba la “opresión” ideológica alineadora de las masas, así como enemiga de la revolución del proletariado. El Estado estableció el ateísmo como única “verdad” científica de acuerdo con la ideología marxista-leninista, y a pesar de que las distintas Constituciones soviéticas garantizaban al ciudadano el derecho de creer, las campañas de descristianización para construir una sociedad comunista fueron más agresivas.

Icono ortodoxo ruso del Santo, de estilo naturalista.

Icono ortodoxo ruso del Santo, de estilo naturalista.

La mayor parte del clero cristiano ortodoxo desde un principio era abiertamente partidario de la monarquía y se demostró con la Guerra Civil Rusa cuando el Ejército Blanco (pro-zarista) se levantó en armas. En agosto de 1917 se restauró el patriarcado de Moscú, suprimido por el Zar Pedro El Grande y precisamente nuestro biografiado tuvo una participación destacada. Como sabemos se eligió como patriarca a San Ticón quien intentó amortiguar la persecución evitando que los obispos se metieran en política con pocos resultados. Con la Gran Hambruna como consecuencia de la guerra civil, el gobierno bolchevique encontró el pretexto perfecto para aniquilar el poder político, social y económico de la Iglesia, con la confiscación de los bienes que pertenecían al clero. El entusiasmo inicial de los fieles ortodoxos por apoyar a los damnificados se convirtió en enérgica oposición al gobierno y como reacción se desató de manera agresiva la persecución.

Cuando estalló la revolución, uno de los objetivos principales era el aniquilamiento total de la religión, sobre todo la cristiana y para este fin se recurrió a todo tipo de atropellos y soluciones sangrientas, pereciendo 28 obispos y 1200 sacerdotes rusos durante los primeros cinco años. Miles de fieles fueron asesinados durante los años de la dictadura agresiva y muchos templos y monasterios confiscados. Se recurrió a la tortura con tal de que las víctimas renunciaran a sus convicciones religiosas, se prohibió la enseñanza pública de la fe y se asesinaron obispos, sacerdotes, monjes y fieles. La primera víctima fue nuestro biografiado hoy, siendo asesinado en 1918, en los comienzos del gobierno comunista.

Biografía
San Vladimir nació el 1 de enero de 1848 en la aldea de Malaya Morshka, en la provincia de Tambov, siendo hijo de una familia sacerdotal por parte de su padre Nicéforo, quien más tarde fue asesinado. Recibió su educación primaria en la Escuela Teológica de la diócesis de Tambov, siendo un niño tímido pero con afán al estudio. Continuó su educación en la Academia Teológica de Kiev donde se graduó con el grado de candidato de Teología en 1874. Durante este periodo se destacó por sus mejores calificaciones pero también como escritor y traductor. Al salir de la Academia se convirtió en profesor de homilética, liturgia y teología pastoral en el seminario teológico de Tambov, y al año siguiente profesor de Sagrada Escritura.

También dio clases de alemán en el seminario y lecciones de geografía a las niñas de la escuela secundaria de la diócesis. Después de siete años de trabajo en la educación, decidió dedicarse a servir a la Iglesia como sacerdote siendo ordenado como tal el 13 de enero de 1882 (otras fuentes dicen que fue ordenado en 1881) en la catedral de Kozlov, de la diócesis de Tambov. Pronto se convertiría en párroco de esa ciudad, dedicando su tiempo a la predicación y en 1883 llegó a ser superior de la Iglesia de la Trinidad de Kozlov y decano de las iglesias de la ciudad.

Otra fotografía del Santo.

Otra fotografía del Santo.

Tras la muerte de su esposa y su único hijo en 1886 con dolor por la pérdida entró en el monasterio de Kozlov siendo tonsurado con el nombre de Vladimir; al día siguiente fue nombrado archimandrita siendo nombrado superior. El 6 de octubre de ese mismo año fue trasladado a Nóvgorod y fue nombrado superior del monasterio de San Antonio de Nóvgorod. El 13 de junio de 1888 fue consagrado obispo de Stara Russa, un vicariato de la diócesis de Nóvgorod. Además de sus funciones como corresponden a un obispo, Vladimir se dedicaba con celo y esmero la predicación de la Palabra de Dios, pero con frecuencia y devotamente instruyó al pueblo, atrayendo a los fieles por su sencillez inusual, la sinceridad y la franqueza. También trató de organizar al clero y establecer diálogos informales entre sus sacerdotes y sus fieles. Fue siempre recordado con cariño en Nóvgorod y el apreciaba de manera singular su trato con la gente hasta el final de sus días.

En 1891 fue nombrado obispo de Samara y Stávropol por periodo breve de dos años, y este pequeño lapso de tiempo corresponde un capítulo importante de nuestro mártir. Coincidiendo con la hambruna de Samara y luego una epidemia de cólera, con toda su energía buscó siempre ayudar a los necesitados; a través de un comité especial que estableció, organizó la asistencia generalizada a los damnificados y cooperó con la organización de ayuda parroquial. Habilitó comedores subvencionados parcial o totalmente y salones de té para ayudar a los hambrientos. El obispo Vladimir no solo dirigía y organizaba estos tipos de ayudas sino que participaba directamente en ellas. Su ejemplo movió a los fieles y sacerdotes de toda su diócesis a ayudar a sus hermanos necesitados que pasaban hambre. En cuanto a la epidemia de cólera en sus sermones y diversas publicaciones insistió sobre medidas sanas y formas eficaces de luchar contra ella. Organizó reuniones y procesiones orando por la liberación de la ciudad en tal terrible contingencia, llevó a cabo servicios funerarios por las personas que habían fallecido y aún con la amenaza de contraer la enfermedad auxilió espiritual y materialmente a los pacientes y todas las personas que habían contraído cólera.

El 19 de octubre de 1892 fue nombrado Exarca de Georgia (el patriarcado de la Iglesia de Georgia había sido abolido en 1811 al anexarse al imperio ruso) y elevado al rango de Arzobispo de Kartelia y Kakhetia a pesar del pesar de la población de Samara. En este periodo de poco más de cinco años Vladimir se preocupó por la instrucción de la doctrina cristiana además de la construcción de nuevas iglesias y escuelas parroquiales. En 1897 fue nombrado miembro honorario de la Academia Teológica de Kazán, y el 21 de febrero de 1898 fue nombrado metropolitano de Moscú y de Kolomna enfrentándose grandes dificultades en su esfuerzo de llevar al clero cerca de la gente, no encontrando popularidad entre los fieles ortodoxos.

Lugar de ejecución del metropolita Vladimir de Kiev.

Lugar de ejecución del metropolita Vladimir de Kiev.

Las relaciones entre el obispo y su rebaño se deterioran tras la revolución de 1905, pero la paciencia y su tenacidad logran establecer una relación normal con los fieles, pasando sus últimos años de trabajo en Moscú con una relativa calma. Recordará esos años como los mejores de su trabajo pastoral. Fue padre espiritual de la princesa y futura mártir Isabel Feodorovna, ayudando a fundar el convento de las santas Marta y María en Moscú. En 1912 fundó la revista La Voz de la Iglesia. Al metropolitano Vladimir también le interesaba las cuestiones sociales y de reforzar el papel de la Iglesia en la Educación. Atendió sobre todo a los trabajadores y obreros que se estaban desviando por la propaganda socialista y de vez en cuando asistía a las conferencias y reuniones de los trabajadores donde explicaba la doctrina cristiana en este aspecto. Jugó un papel importante en el establecimiento de la “Casa Diócesis” donde se convirtió no solo en centro de la administración diocesana sino también de iluminación espiritual.

El 23 de noviembre de 1912 fue nombrado Arzobispo de Petrogrado asumiendo el título y los derechos de presidir en el Santo Sínodo, pero fue constante su oposición a la influencia de Rasputín sobre la Familia Imperial. Una vez en audiencia privada denunció el desastroso papel que ejercía éste ante el zar Nicolás II, siendo castigado con su traslado a Kiev a ocupar la sede metropolitana de la ciudad. Al principio los fieles estimaban al nuevo metropolitano como víctima de la persecución pero no tomaban en cuenta el agotamiento físico y la pesadez del espíritu por tantos años de trabajo al servicio de la Iglesia.

En este puesto estaba cuando estalló la revolución rusa en 1917, encontrándose en Petrogrado para una reunión con el Santo Sínodo. En marzo de ese mismo año regresó a su sede por los problemas creados durante su ausencia, pero en agosto regresó para de nuevo reunirse con los miembros del Sínodo y debatir sobre la restauración del patriarcado. Participó en la ceremonia de entronización de San Ticón como nuevo patriarca de Moscú y de toda Rusia, pero de nuevo en Kiev trató de contener las olas de la revolución que habían surgido ahí. Incluso bajo la tutela revolucionaria se formó un Comité Ejecutivo del Clero y los Laicos, oponiéndose Vladimir y declarando sus actuaciones como ilegítimas y usurpadoras de prerrogativas que no le corresponden. En el Congreso del Clero de la diócesis de Kiev se proclamó la independencia de la Iglesia Ucraniana de la Rusa siendo el metropolitano Vladimir opositor a aquélla resolución. En tanto trató de mantener lo máximo posible la unidad de la Iglesia y del clero. Los mayores temores de los jerarcas ortodoxos es que esta separación pueda caer bajo la influencia uniata y de Papa así como dividir a la Iglesia Rusa. Cuando se convoca a un Consejo Nacional de Ucrania, la opinión del obispo es de una acción prematura e inútil en vista del ascenso del poder de los bolcheviques. Pero pronto se tuvo que convocar a otra reunión donde fue elegido presidente del mismo y asistiendo a sus reuniones hasta que la Guerra Civil Rusa llegó a la ciudad.

Reliquias de San Vladimir Bogoyavlensky. Monasterio de las Lauras de las Grutas de Kiev, Ucrania.

Reliquias de San Vladimir Bogoyavlensky. Monasterio de las Lauras de las Grutas de Kiev, Ucrania.

Martirio
El 15 de enero los proyectiles de la artillería cayeron sobre la Laura de las Cuevas de Kiev, sin embargo Vladimir no abandonó sus deberes religiosos y el 23 del mismo mes, celebró su última Divina Liturgia con los monjes del monasterio. El día 25 cuatro hombres armados y una mujer enfermera irrumpieron en los cuartos de los superiores tratando de buscar objetos de valor y saquean las habitaciones. A las seis y media de la tarde el timbre sonó en alto tres veces y entraron en el recinto cinco hombres armados dirigidos por un marinero; iban por él, entonces bajan a su celda y Vladimir les sale a su encuentro y fue llevado a una habitación donde fue torturado y se le intentó estrangular con la cadena de su cruz con la esperanza de que les dijera donde estaba el dinero.

Ahí la tortura duró veinte minutos saliendo escoltado por sus torturadores. Estaba vestido con su sotana, su panagia y su klobuk blanco sobre la cabeza, siendo abordado en los escalones de la entrada por su operador del teléfono Felipe para que le diera su bendición. El marinero que guiaba al pelotón responde con acritud: “¡Deja de mostrar respeto por estas sanguijuelas! ¡Basta de eso!”. Sin embargo el metropolitano le bendice y se despide saliendo con calma y serenidad como si fuera a participar de la Santa Liturgia y mientras era conducido fuera del monasterio se santiguó y suavemente cantó una oración.

No se sabe a ciencia cierta sobre su ejecución; un testigo relata que fue conducido directamente al lugar de ejecución a un claro de la muralla preguntando si este era el lugar, nuestro santo pidió orar pero el pelotón le exigió que lo hiciera rápido, entonces después los bendijo y les perdonó. Se escucharon de repente cuatro disparos y luego dos más. Otra versión señala que fue interrogado y con cada respuesta insatisfactoria fue apuñalado brutalmente con las bayonetas, así lo recordaba el Archimandrita Nicanor Troitski de labios de su propia madre que presenció la ejecución.

Icono ortodoxo ruso con el martirio del Santo.

Icono ortodoxo ruso con el martirio del Santo.

A la mañana siguiente su cadáver destrozado y mutilado fue recogido de la escena del crimen por el Archimandrita Antimo y cuatro enfermeros. La autopsia reveló que había sido disparado con balas explosivas y apuñalado con armas blancas y afiladas. Como en aquellos días nevaba, sus manos se hallaban congeladas en gesto de bendición. Después del hallazgo, lo trasladaron a la Iglesia de San Miguel donde el metropolita asesinado pasó sus últimas horas, aún a pesar de que los soldados querían lanzarlo a la cuneta. Después de fotografiar el cadáver y vestirlos con ropas apropiadas el 27 de enero se celebró el funeral. El 29 se trasladó su cuerpo a la Iglesia mayor de las Cuevas de Kiev y finalmente fue enterrado en la Iglesia de la Elevación de la Cruz en las cuevas cercanas.

Glorificación
El metropolitano Vladimir Bogoyavlensky de Kiev fue glorificado por la Iglesia Ortodoxa Rusa como neo mártir el 4 de octubre de 1998, siendo festejada su fiesta el 25 de enero día de su martirio, así también se determinó que todos los mártires y confesores fueran conmemorados este mismo día por ser el día del martirio del primero de ellos. Fue el primer mártir cristiano en ser asesinado por odio a la fe durante la persecución soviética así como el primer obispo asesinado durante este tumultuoso periodo. Fue el primero en testimoniar de su fe, y víctima de un régimen totalitarista en su fase de nacimiento, que inauguró un proceso de persecución y descristianización que sacudiría a la Iglesia Rusa durante varias décadas.

René

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Webs consultadas (18/06/16):
– https://orthodoxwiki.org/Vladimir_(Bogoyavlensky)_of_Kiev
– https://en.wikipedia.org/wiki/Vladimir_Bogoyavlensky
– https://oca.org/saints/lives/2011/01/25/100311-st-vladimir-metropolitan-of-kiev-and-gallich
– http://www.orthodox.net/russiannm/vladimir-metropolitan-and-hieromartyr-of-kiev.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Hermógenes, patriarca mártir de Moscú y de Toda la Rusia

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Retrato-icono naturalista del Santo.

Retrato-icono naturalista del Santo.

San Hermógenes de Moscú fue Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa entre 1606 y 1612. Tuvo que enfrentarse durante su gobierno en la sede primada al llamado Periodo Tumultuoso durante el cual un impostor afirma ser Demetrio el hijo muerto del Zar Iván el Terrible, aprovechando esa posición de poder para introducir con el apoyo del rey de Polonia Segismundo III el catolicismo romano, considerado por los fieles ortodoxos como impío y blasfemo a su fe.Es festejado en tres fechas dentro del calendario eclesiástico, el 17 de febrero, el 12 de mayo y el 5 de octubre junto a todos los Santos Jerarcas de Moscú.

Contexto histórico
Hemos de comenzar con el contexto histórico en el que nuestro santo vivió, y en este caso he de hablar aunque sea de manera sintetizada y brevemente posible sobre el Periodo Tumultuoso; es decir al periodo comprendido desde la muerte del zar Teodoro I Ioánnovich en 1598 y el establecimiento de la Dinastía Romanov en 1613. Durante el reinado de Teodoro en la Iglesia Ortodoxa Rusa ocurre un acontecimiento importante, cuando en 1589 la sede metropolitana de Moscú es elevada a rango de Patriarcado, marcando la independencia de la Iglesia Rusa de la de Constantinopla.

Durante el reinado de Boris I de Rusia aparece un impostor afirmando ser Demetrio el verdadero heredero del trono del zar. Su candidatura al trono es apoyada por la nobleza polaca y por algunos miembros de la Corte Rusa, el Papado ve en ello una oportunidad para imponer la supremacía de la Autoridad de Roma sobre la Iglesia Rusa. La llegada del falso Dmitri es bandera de levantamientos populares contra la autoridad del Zar. Tras la muerte de Boris sube al trono Teodoro II, pero el 20 de junio Dmitri entra triunfalmente en Moscú, siendo el zar y su madre asesinados poco después.

La situación era inestable debido a que el descontento del clero ruso por la política pro católica del Estado, atizaba el fuego de la rebelión. En este contexto nuestro biografiado fue encarcelado tras negarse a reconocer a Dmitri como zar a menos que se convirtiera a la ortodoxia. Después de la muerte de Dmitri durante el asedio del Kremlin, surgieron dos impostores más pero para no alargar el artículo omitiremos la mención de ellos. La actuación del Patriarca Hermógenes destaca en este periodo, y por consecuencia su veneración popular junto con otros jerarcas de Moscú es entrañable entre los fieles cristianos ortodoxos, así como figura nacionalista en medio de este periodo que marcó la Historia Rusa, siendo canonizado en 1913 en el tercer centenario de la Dinastía Romanov.

Lienzo historicista del Santo.

Lienzo historicista del Santo.

Biografía
Pasando a la biografía de nuestro Santo, Hermógenes nació en Kazán alrededor de 1530, era descendiente de cosacos de la región del Don que se asentaron en la ciudad; no se sabe mucho de sus primeros años de vida, así que no se puede indagar sobre su juventud. De acuerdo con el testimonio del propio patriarca, se desempeñó como sacerdote en una iglesia dedicada a San Nicolás dedicada en Kazán. Mientras desempeñaba esta función, fue descubierto el milagroso icono de la Gran Madre de Dios en 1579. Con la bendición del arzobispo Jeremías lleva el icono desde el lugar del descubrimiento hasta su parroquia de San Nicolás.

Episcopado
Pronto se convierte en monje y desde 1582 fue archimandrita del Monasterio de la Transfiguración de Kazán. El 13 de mayo de 1589 fue consagrado como obispo metropolitano de Kazán. En 1591 reunió nuestro santo a los tártaros recién convertidos y durante varios días les instruye en la fe. Durante su episcopado las reliquias de San Germán, el segundo arzobispo de Kazán fueron transferidos y colocados en la Iglesia de San Nicolás. Con la bendición del Patriarca Job de Moscú san Hermógenes volvió a enterrar las reliquias en el monasterio de la Dormición de Sviyazhsk.

El 9 de enero de 1592 pidió permiso para la Glorificación de los soldados mártires a manos de los tártaros, pero no se insertaron los nombres de Juan, Esteban y Pedro los mártires de Kazán muertos por no renegar de su fe ortodoxa. Más tarde el Patriarca autorizó a incluirlos en el Synodikon. En 1595 con la participación de él se descubren las reliquias de San Gurias primer arzobispo de Kazán, y de San Barsanufio obispo de Tver con sus vestiduras intactas y sus restos incorruptos. Entonces se compila la vida de los santos jerarcas y se les construye una iglesia a donde son trasladados.

Patriarcado de Moscú
El patriarca Job se negó a reconocer a Dmitri como hijo de Iván el Terrible, además de ser muy duro opositor a su política, entonces fue enclaustrado a un monasterio viviendo en él hasta su muerte en 1607. Para reemplazarlo se elige como patriarca a Ignacio, con posiciones más pros católicas, entrando en comunión con el Papa aunque por breve tiempo, ya que en 1606 en medio de un levantamiento de los boyardos fue asesinado el falso Dmitri I y el patriarca fue depuesto.

Icono ortodoxo ruso del Santo.

Icono ortodoxo ruso del Santo.

En ese mismo año, Hermógenes fue entronizado como tercer Patriarca de Moscú y de toda la Rusia entrando a la ciudad, montado en un burro como lo marca las costumbres antiguas. La actividad episcopal de nuestro santo fue difícil como expuse en el contexto, debido a la aparición de amenazas por parte del reino de Polonia, en un intento de forzar la unión de la Iglesia Ortodoxa Rusa con el Catolicismo Romano, entonces con todas sus fuerzas decidió trabajar por la fe ortodoxa y la nación. No se encontraba solo en esta labor, sino que sus compatriotas siguieron su ejemplo y le ayudaron. En su política nacionalista se anatematizó contra los traidores rusos que habían ayudado a Dmitri y se opuso fervientemente al uniatismo con la Iglesia Católica.

Durante el reinado de Basilio IV colaboró con la pacificación del país pero cuando fue destronado en 1610 se impone como gobernante de Rusia Ladislao IV Vasa rey de Polonia, encontrando en el patriarca un feroz opositor. Se opuso fieramente a la coronación de Ladislao a menos que se convirtiera a la ortodoxia y a pesar de las amenazas de muerte que recibió logró impedir su consagración como Zar. Los polacos se apoderaron de la capital y en diciembre, Hermógenes distribuye diversas cartas a varias ciudades rusas instando al pueblo a sublevarse contra los polacos. Cuando el ejército de voluntarios se acerca a Moscú, los extranjeros y sus aliados rusos se encierran en el Kremlin quemando la ciudad.

Aunque anciano y debilitado, se niega a anatematizar a los rebeldes, a pesar de que fue forzado con amenaza de muerte. El Santo les responde de la siguiente manera: “¿Cuáles son sus amenazas a mí? Sólo temo a Dios. Si todos nuestros enemigos dejan Moscú, bendeciré la milicia rusa de retirarse de Moscú; pero si vosotros seguís aquí, voy a bendecir a todos para que permanezcan en contra de vosotros y para morir por la fe ortodoxa”. Al acercarse los líderes de la revuelta a la fortaleza, el Santo los bendice, siendo golpeado y condenado a morir de hambre; los rebeldes no fueron capaces de coordinarse para liberar al patriarca y el 17 de febrero de 1612 falleció de inanición.

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El Patriarca San Hermógenes se niega a firmar la escritura. Lienzo historicista de  Pavel Tchistyakov, año 1860.

El Patriarca San Hermógenes se niega a firmar la escritura. Lienzo historicista de Pavel Tchistyakov, año 1860.

Su cadáver fue enterrado en el monasterio de Chudov pero en 1654 fue trasladado a la catedral de la Dormición de Moscú. El 12 de mayo de 1913 fue glorificado como mártir por la Iglesia Ortodoxa y como arriba expuse su fiesta es el 17 de febrero (como día de su reposo), el 12 de mayo (día de su glorificación) y el 5 de octubre junto a los santos jerarcas de Moscú.

René

Enlaces consultados (28/05/16):
-https://es.wikipedia.org/wiki/Hermógenes_de_Moscú
-www.churchforum.org/san-hermogenes-moscu.htm
-https://orthodoxwiki.org/Hermogenes_of_Moscow
-www.pravoslavie.ru/english/53788.htm

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San Cirilo Lukaris, patriarca de Constantinopla y mártir

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Lienzo-retrato del Santo. Génova, 1632.

Lienzo-retrato del Santo. Génova, 1632.

Por sorprendente que pueda parecer, el patriarca de Constantinopla Cirilo Lukaris, personaje polémico dentro de la Iglesia Ortodoxa debido a la influencia protestante que él supuestamente tenía, es venerado como santo mártir por la ortodoxia griega, incluso siendo canonizado no hace muchos años como hieromártir por el patriarcado griego de Alejandría. Además de ser fuerte oponente a la Iglesia Católica y la unión de Brest, fue víctima de intrigas políticas en los difíciles años que siguieron a la caída de Constantinopla. Tuvo por enemigos no solo a los religiosos católicos sino entre los mismos obispos ortodoxos que teológicamente se opusieron a sus pretensiones de adaptar la doctrina calvinista a la teología ortodoxa. Su supuesta influencia calvinista sigue siendo objeto de debate en la actualidad.

Biografía
Nuestro biografiado nació el día 13 de noviembre de 1572 en Heraklion, Creta, cuando la isla estaba bajo control de la República de Venecia, sus estudios los realizó en Europa, sobre todo en Italia (Padua y Venecia), en Ginebra conoció las enseñanzas de Juan Calvino, desarrollando una fuerte antipatía hacia el catolicismo romano. No solo era conocedor del griego, sino que a fondo estudió el latín, era un erudito; fue ordenado diácono en 1593 cuando tenía 21 años y más tarde sacerdote a manos del obispo Melecio Pegas, Patriarca de Alejandría, enviándolo en 1596 a Polonia con el objetivo de encabezar la oposición ortodoxa a la Unión de Brest, que forzaba a los obispos de esa región a unirse al catolicismo. Durante un corto tiempo fue profesor en la Academia de Vilnus, Lituania siendo después elegido Patriarca de Alejandría (1601). Dedicó a la atención de su nuevo cargo diecinueve años reorganizando las finanzas del patriarcado, reparado las iglesias en condiciones deplorables, además de una vigilancia especial en la predicación.

Mantuvo correspondencia con el patriarca de Jerusalén y Chipre y en 1612 fue diputado ad ínterin del trono del patriarca de Constantinopla. El 4 de noviembre de 1620 el Santo Sínodo de la Iglesia lo eligió para tomar el puesto de Patriarca Ecuménico. Este es el periodo más conflictivo que vivió; por un lado los intransigentes ortodoxos que habían tomado una actitud apologética contra las doctrinas protestantes, por otro lado los insidiosos católicos que andaban de embajadores ante la corte del sultán otomano. Fue el primer personaje que sobresalió durante el confuso tiempo de los años posteriores a la caída de Constantinopla en 1453. Si bien algunos sectores de la cristiandad ortodoxa defienden que Cirilo fue propagador de las ideas calvinistas (que consideraban doctrina blasfema e impía), otros por el contrario ven en el como un defensor de la fe ortodoxa argumentando con una carta fechada en 1622 en la que supuestamente el patriarca declara a la doctrina protestante contraria a la ortodoxia.

Grabado coloreado del Santo en su atuendo patriarcal. Fuente: www.hellenicaworld.com

Grabado coloreado del Santo en su atuendo patriarcal. Fuente: www.hellenicaworld.com

Tuvo que sufrir la opresión turca combinada con la acción proselitista de los misioneros jesuitas entre la población griega. La falta de escuelas donde se enseñaba la fe ortodoxa y el griego como legua. Patrocinó la traducción del Nuevo Testamento al moderno griego a manos del hieromonje Máximo de Galípoli a pesar de la oposición de Melecio Sirigos. Los historiadores ortodoxos, defienden que era un firme aliado contra el papismo romano y que estas acusaciones heréticas son meras calumnias para manchar su legado, pero no pueden justificar que patrocinara que varios estudiantes de teología fueran a completar sus estudios académicos en Europa, precisamente Inglaterra y Suiza. Algunos como Crisóstomo de Etna defienden que el apoyo protestante que recibió fue un medio para luchar contra la hegemonía uniata, pero poniendo en claro la magna obra que más adelante daremos unas pinceladas como suya (aunque justifica como parte de su lucha contra el catolicismo) y su pensamiento heterodoxo. Dionisio Zakythinós dice lo siguiente:

“En la política audaz de este patriarca … encontramos mezclada y amasada muchas de las tendencias en conflicto, que distraen la comunidad griega del siglo XVII, con una multitud de influencias en conflicto – conservadurismo contra reforma; la mística ortodoxa contra el racionalismo materialista de Occidente ; bizantinismo tradicional contra el espíritu emergente de la nueva Grecia entre las autoridades otomanas, por un lado, y las potencias occidentales, por el otro, luchando contra la infiltración del catolicismo romano, Cyril Loukaris dio su propia respuesta original al problema de las relaciones entre ortodoxia y el cristianismo occidental. Al hacerlo, cristalizaron y se traducen en acción las aspiraciones confusas de una Grecia que se acaba empiezan a recoger sus pensamientos con el fin de hacer contacto con la civilización occidental. Su intento de reforma del clero, la introducción de un calendario de fecha de la Natividad de Cristo en lugar de la antigua cronología bizantino que data de la Creación, el establecimiento por Nicodemo Metaxas, en Constantinopla, de la primera prensa griega en Oriente (1627), la traducción del Nuevo Testamento al griego popular (Ginebra, 1638) ‘son obras de la marca, dando testimonio de la amplitud de visión y la audaz iniciativa de este gran reformador…”

Los embajadores de las potencias europeas, atizaban la intriga política dentro del imperio otomano, con el objetivo de que nombraran un jerarca más acorde a sus intereses (refiriéndome a una posición más pro-católica). Siendo depuesto varias veces y sucedido por Timoteo II, Gregorio IV, Antimo II, Cirilo II Kontares y Atanasio III Patelario (de quien ya se ha escrito). Siempre fue apoyado por el pueblo fiel, quien presionó para que lo reeligieran como líder de la Iglesia de Constantinopla.

Grabado del Santo.

Grabado del Santo.

He aquí fragmentos de su atribuida Confesión: “En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo Cirilo, Patriarca de Constantinopla, publica esta breve confesión para el beneficio de aquellos que preguntan acerca de la fe y la religión de los griegos, es decir, de la Iglesia de Oriente, en testimonio de Dios y con los hombres y con una conciencia sincera sin ningún disimulo.

Creemos que Dios misericordioso ha predestinado a sus elegidos a la gloria antes del comienzo del mundo, sin ningún tipo respecto de sus obras y que no había ninguna otra causa impulsiva de esta elección, pero sólo la buena voluntad y la misericordia de Dios. Rechazó los que Él quiso, los cuales actúan de la reprobación, si se tiene en cuenta el trato absoluta de Dios, su voluntad es la causa; pero si nos fijamos en las leyes y principios de buen orden, que la providencia de Dios está haciendo uso de en el gobierno del mundo, su justicia es la causa, ya que Dios es misericordioso y justo.

Creemos que sin fe ningún hombre puede ser salvado. Y llamamos fe que lo que justifica en Cristo Jesús, que la vida y muerte de nuestro Señor Jesucristo adquiridos, publicó el Evangelio, y sin la cual nadie puede agradar a Dios.

Creemos que el hombre es justificado por la fe y no por obras. Pero cuando decimos, por la fe, entendemos el correlato o un objeto de la fe, que es la justicia de Cristo, el cual, como si con la mano, la fe aprehende y se aplica a nosotros para nuestra salvación. Esto es lo que dicen sin perjuicio de las buenas obras, porque la verdad misma nos enseña que las obras no se debe descuidar, que son los medios necesarios para dar testimonio de nuestra fe y confirmar nuestra vocación. Pero que las obras son suficientes para nuestra salvación, que pueden permitir a uno de presentarse ante el tribunal de Cristo y la de sus propios méritos que pueden conferir salvación, testigos de fragilidad humana que son falsas; pero la justicia de Cristo que se aplica a los penitentes, solo justifica y salva a los fieles.

Creemos que el libre albedrío es muerto en el no regenerado, porque no pueden hacer nada bueno, y todo lo que hacen es pecado; pero en los regenerados por la gracia del Espíritu Santo la voluntad es excitada y en las obras de escrituras, pero no sin la ayuda de la gracia. En fin, por lo tanto, que el hombre debe nacer de nuevo y hacer el bien, es necesario que la gracia debe recorrer antes; de lo contrario el hombre es herido después de haber recibido tantas heridas como que el hombre recibió que va de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de ladrones, por lo que de sí mismo no puede hacer nada.”

Icono y reliquias del Santo.

Icono y reliquias del Santo.

El escrito se publicó en 1629 en latín en Ginebra y para 1633 se había traducido al griego, pero hasta la actualidad se debate su autenticidad; en 1638 el Santo Sínodo anatemizó a Cirilo y a su confesión, al no escribir una refutación después de su publicación. Fuera de las disputas doctrinales, el patriarca era amante de los libros y manuscritos que compiló para su biblioteca y mantuvo correspondencia con el Arzobispo de Canterbury. Como decíamos antes, fue varias veces depuesto y exiliado, las cosas empeoraban y sobre todo durante el reinado del sultán Murad IV que estaba a punto de entrar en guerra con los persas, fue detenido, acusado de instigar a los cosacos y para evitar problemas durante su ausencia fue asesinado por los jenízaros el 27 de junio de 1638, su cuerpo estrangulado fue arrojado al mar Bósforo pero pronto fue recuperado y sepultado, pero años después fue trasladado a Constantinopla. Inmediatamente fue venerado como mártir y San Eugenio de Aetolia le compuso un servicio para honrar su memoria. Finalmente el patriarcado de Alejandría lo canonizó el día 6 de octubre de 2009.

René

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Webs consultadas (12/02/16):
– https://en.wikipedia.org/wiki/Cyril_Lucaris
– orthodoxwiki.org/Cyril_Lucaris
– www.crivoice.org › … › Christian Creeds
– orthodoxinfo.com/inquirers/ca4_loukaris.aspx

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Hermógenes, obispo mártir de Tobolsk

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Fotografía del Santo.

Fotografía del Santo.

San Hermógenes Dolganyov es uno de los santos más controvertidos, eminente monárquico, representante de la extrema derecha zarista durante el tiempo de la caída de la monarquía y la revolución bolchevique, en su tiempo una de las figuras más respetadas de la Iglesia Ortodoxa Rusa, pero aun así, no deja de ser polémico su apoyo a los Centurias Negras y otras corrientes derechistas. También es notable su relación con el también controvertido personaje Grigori Rasputín y su constante oposición al libre pensamiento y la modernidad.

Biografía
Jorge Yefremovich Dolganyov nace el 25 de abril de 1858 en la gobernación de Quersoneso, en el seno de una familia sacerdotal. Su provincia era mayoritariamente de población judía. Estudió derecho, matemáticas y filología en la Universidad de Novorossiysk. Era de voz aguda y por eso se rumoreaba que se había castrado a sí mismo en 1890 influenciado por una secta milenarista llamada Skoptsy.

Influenciado por el obispo Nicanor aceptó el servicio a la Iglesia en el monacato; al graduarse en 1889, entró en la Academia Teológica de San Petersburgo donde el 28 de noviembre de 1890 fue tonsurado y ordenado diácono, recibiendo el nombre de Hermógenes y el 2 de diciembre del mismo año fue ordenado sacerdote (aunque otros lo sitúan hasta 1892). En 1893 fue nombrado inspector en el seminario teológico de Tiflis en Tbilisi (Georgia) y en 1898 se convirtió en su decano. Fue un dedicado predicador entre los estudiantes del Seminario, pero en 1899, fue responsable de la expulsión de uno de sus estudiantes, quien en un futuro sería el famoso dictador Stalin después de que lo descubrieran que estaba leyendo “Noventa y tres” de Víctor Hugo y dando a los estudiantes conferencias del marxismo; nótese que la influencia de las ideas izquierdistas hayan llegado a los Seminarios aun provocando cierto rechazo por parte de la jerarquía como lo hemos visto en el caso de San José de Petrogrado.

El Santo fotografiado entre Rasputín e Iliodor Germogen.

El Santo fotografiado entre Rasputín e Iliodor Germogen.

En 1903 se convirtió en obispo de Saratov y Tsaritsyn y fue incluido en el Santo Sínodo. Construyó muchas iglesias, casas de oración e impulsó la actividad misionera a través de la predicación y el uso de folletos temáticos sobre cuestiones de fe. Fue un ferviente activista contra las llamas revolucionarias que empezaban a caldear la situación, sobre todo en 1905 cuando los disturbios asolaron la ciudad. El, a pesar de tener problemas de salud, predicó con gran entusiasmo, dando como resultado encabezadas procesiones, contra los perturbadores de la paz.

En el funeral que se ofició por el asesinato del príncipe Sergio Alexandrovich llegó a decir que los terroristas asesinos no solo fueron responsables de su muerte, sino toda la sociedad rusa que tenía poca fe y rechazaban el orden del Estado. El obispo Hermógenes fue muy admirado por el mismo San Juan de Kronstadt que incluso afirmó no tener miedo sobre el destino de la Ortodoxia, ya que en él veía como un infatigable defensor. El mismo Juan le escribe una carta en el que presagiaba su futuro martirio: “El Señor está abriendo los cielos (para ti) como él hizo para el Arcediano Esteban y está bendiciendo”.

A finales de 1911 tuvo una fuerte disputa con el Procurador del Sínodo, que defendía el intento de introducir diaconisas y el rito de una letanía fúnebre para los heterodoxos, en la que él apeló a los cánones de la Iglesia y a la tradición oponiéndose a aquella pretensión. Entonces el Zar reaccionó suspendiéndolo de sus funciones en el Santo Sínodo. Años antes había sido amigo de Rasputín quien tenía cierta influencia sobre la familia real, se convirtieron en aliados contra el libre pensamiento y la modernidad. Pero rumoreaban que Rasputín se había unido a una secta con caracteres siberianos, que practicaba exagerado ascetismo y se murmuraba que sus actos de culto se convertían en orgías sexuales. Entonces cuentan que cuando estuvo frente al obispo, éste con un crucifijo en la mano lo maldijo. El monje se quejó ante el zar, más porque era protegido de la zarina Alexandra, quien decretó su expulsión, aunque antes del asesinato de la familia imperial llegaría la reconciliación. Como todos sabemos, la zarina se había apoyado en Rasputín desde que le predijo la curación del zarévich Alexis. Entonces esto hacía que el místico tuviera cierta influencia sobre las decisiones políticas, a pesar de que tuvo cierta impunidad. Los rumores sobre su conducta moral estaban a la orden del día.

Detalle del martirio del Santo en un icono ortodoxo ruso.

Detalle del martirio del Santo en un icono ortodoxo ruso.

El Zar mandó un telegrama al Procurador, exigiendo que Hermógenes abandonara la ciudad; el obispo que estaba enfermo le pidió pasar algunos días en San Petersburgo a lo que se le negó con rotundidad. Prácticamente fue desterrado y en 1915 recluido en el monasterio de Ugresha hasta 1917 en que fue nombrado Arzobispo de Tobolsk y de Siberia. Rusia vivía sus peores momentos: cuando estalló la Revolución Rusa, el obispo fue representante de la facción monárquica, incluso apoyó a los centurias negras, una organización totalmente antisemita, xenófoba y firme partidaria de la Dinastía Romanov. Esta organización que organizaba pogromos, tuvo firmes partidarios entre los intelectuales conservadores, así como miembros del clero y la aristocracia, Entonces desde el estallido de la revolución hasta su arresto, se destacó como firme opositor al gobierno, sobre todo cuando en enero de 1918 fue firmado el decreto de separación de la Iglesia y el Estado, la cual calificó de anticristiano. El pueblo ortodoxo protestó y salió a las calles con cruces e iconos en sus manos cantando “¡Oh Señor, salva a tu pueblo!”, enfureciendo a las autoridades.

En abril de ese mismo año fue finalmente arrestado por la Guardia Roja, a pesar de que mantuvo contactos con la familia del Zar en Ekaterimburgo; después de su aprehensión en las calles habían patrullas cerca de la Sede del Ejército bolchevique, se le acusó de ser un organizador de pogromos, así como su procesión había enfurecido a los judíos locales, que incitaron a los soldados. Trasladado a la ciudad, se intentó obtener un canje por su liberación pero no resultó, en cambio el peticionario fue arrestado y fusilado junto a otros miembros de la comisión.

El 13 de junio fueron trasladados en barco a través del río Tura hacia Tobolsk pero el día 15 junto con otros prisioneros fue torturado, fueron golpeados por los guardias acompañados de palabras obscenas y encerrados en una sucia y oscura bodega de vapor. A las doce y media de la madrugada del día siguiente, se sacó al obispo, junto con otros detenidos, mientras él los bendecía, le despojaron de su sotana y sus demás vestiduras episcopales y le maniataron las manos por la espalda. El guardia al ver que oraba en voz alta le increpó: “¡Mantenga su mandíbula!”. Un golpe en la cara obligó al jerarca a guardar silencio y entonces los soldados lo tomaron en brazos y lo arrojaron al río, muriendo ahogado.

Sepulcro del Santo.

Sepulcro del Santo.

Los habitantes de la aldea de Usolsk descubrieron el cadáver, que fue enterrado inmediatamente hasta el 21 de julio, día en que fue trasladado a Pokrovskoye, y finalmente depositado en la catedral de la que había sido su sede con sus vestimentas episcopales. Fue canonizado como neo mártir el día 31 de marzo de 1999.

René

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Enlaces consultados (31/01/16):
– https://en.wikipedia.org/…/Hermogenes_(Dolganyov…
– www.orthodox.net/…/hermogenes-bishop-and-hiero…
– www.johnsanidopoulos.com/2011/06/hieromartyr-hermogenes-bishop-of.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Alejo de Ugine, sacerdote ortodoxo

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Foto con la cruz pectoral.

Foto con la cruz pectoral.

San Alejo de Ugina (Alexis en lengua francesa, Алексий Южинский en ruso) fue un sacerdote ruso que trabajó activamente en Rusia, Estonia y Francia y se sirvió con devoción especialmente a las comunidades de exiliados rusos. San Alexis nació el 1 de julio del 1867 en el seno de la familia sacerdotal rusa Medvedkov. Su padre, Iván, era un simple sacerdote que prestaba sus servicios en Fomitcheva, región de Vyazma, no muy lejos de San Petersburgo. El padre murió poco después del nacimiento de Alexis, dejando a la familia en una situación difícil, sólo con su madre, Neonila Mikhailovna. El joven Alexis estudió en la escuela de la iglesia y más tarde en el seminario teológico de San Petersburgo. Se graduó en 1889 sin ningún tipo de rendimiento notable, pero en cualquier caso, era una persona muy piadosa y, creyendo que no era digno, tuvo dudas antes de ordenarse de sacerdote. Así que desempeñó durante cinco años el oficio de cantor en la iglesia de Santa Catalina de la isla Vasilyevsky y se casó con una mujer llamada María, con la que tuvo dos hijas. En estos cinco años se puso bajo la dirección espiritual de San Juan de Kronstadt (1929/08), un famoso sacerdote que, ya en vida, tenía reputación de santo. San Juan lo animó para que se ordenara de sacerdote.

Sacerdote en Vruda
Cuando tenía veintiocho años, después de una solicitud al Consejo Diocesano, fue ordenado diácono por el metropolita Paladío de San Petersburgo, en la víspera de Navidad de 1895, y dos días más tarde, de sacerdote, siendo nombrado en enero del 1896, párroco de la Iglesia de la Dormición de la Madre de Dios en el pueblo de Vruda, situado a unos noventa kilómetros de San Petersburgo; allí desempeñó su trabajo sacerdotal durante veintitrés años.

Foto durante un servicio fúnebre

Foto durante un servicio fúnebre

Vruda era una comunidad rural compuesta con trece pequeñas aldeas. Debido a la pobreza de su parroquia, la retribución que recibía por sus obligaciones religiosas no era suficiente para sostener económicamente a su familia, por lo que también trabajaba en el campo junto a sus fieles parroquianos. Eso no significaba que quedase estancado en la cultura teológica adquirida en el Seminario, ya que pasaba muchas noches leyendo los escritos de los Santos Padres de la Iglesia con el fin de preparar sus sermones dominicales. Por otra parte, a menudo visitaba el orfanato de su parroquia y ayudó en la apertura de dos nuevas escuelas en aquella región rural. Su trabajo arduo y dedicado le granjeó el respeto no solo en su parroquia, sino también entre los sacerdotes de la región. Por sus méritos, el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, le ofreció en el año 1911 la cruz pectoral y en el 1914, la Orden de Santa Ana, dándole además el rango de arcipreste en el año 1916.

Sacerdote en Estonia
La revolución rusa de 1917 supuso un momento muy duro en la vida de San Alexis y de su familia. Durante la persecución a la Iglesia por parte de los comunistas, fue arrestado por la CEKA (los servicios secretos), hecho prisionero y torturado. Los torturadores le rompieron los brazos y las piernas y lo golpearon en la cara, por lo que su nervio facial quedó parcialmente destruido durante toda su vida. Su hermana mayor se ofreció como rehén a cambio de su liberación y así, poco después a él y a su familia se les permitió ir al exilio en Estonia.

Foto siendo anciano.

Foto siendo anciano.

Instalado en Kohtla-Jarve, una zona industrial muy poblada por refugiados rusos, con el fin de mantener a su familia, trabajó como minero durante un tiempo, en unas condiciones insalubres a causa de la humedad y de la contaminación. Debido a su mal estado de salud después de la detención y a su empeoramiento por las condiciones inadecuadas de trabajo, en el 1923, fue nombrado párroco de Levvé bajo la jurisdicción de la Iglesia Rusa, donde compaginó su trabajo como párroco con la de enseñante en una escuela para niños refugiados. En el 1926, su esposa enfermó y después de tres años de grandes sufrimientos, murió en enero de 1930. Mientras tanto se inició un conflicto entre el clero local, organizado como iglesia autónoma y los sacerdotes bajo la antigua jurisdicción de la iglesia rusa. A causa de estas dificultades, solicitó al Metropolita Eulogio, ordinario de la diócesis de la Iglesia ortodoxa rusa en Europa Occidental, trasladarse a Francia y después de pasar por unos momentos de dificultades financieras, padre Alexis finalmente se trasladó a territorio francés en diciembre de 1930, siendo enviado a la región alpina de Saboya, a la nueva parroquia creada de San Nicolás en Ugine.

Sacerdote en Ugine
Tenía sesenta y tres años de edad cuando comenzó su nueva misión en Francia. Como Kotha-Jarve en Estonia, Ugine era un importante centro industrial, donde trabajaban varios cientos de inmigrantes rusos. Debido a las diferentes opiniones políticas y afiliaciones eclesiales, sus connacionales estaban muy divididos. El carácter amable y paciente del padre Alexis le hizo estar siempre a disposición de sus feligreses tratando de llevar la paz. Ya anciano, no por su edad, sino porque su vida había sido muy dura, prefirió pasar la mayor parte de su tiempo en una iglesia de madera construida en la montaña, donde rezaba constantemente, pero aun así participaba en las reuniones locales con sus feligreses y era muy abierto a todos, sobre todo cuando se trataba de la vida espiritual. Era un gran admirador de Aleksei Khomiakov (1804- 1860) teólogo y filósofo ruso, teórico de la eclesiología ortodoxa moderna. Pero cuando las discusiones se convertían en política o versaban sobre otras cosas mundanas, solía ausentarse y dedicarse a la oración.

Iglesia de san Nicolás en Ugine (Francia).

Iglesia de san Nicolás en Ugine (Francia).

Solía caminar con su sotana sacerdotal, que era bastante vieja y descuidada. A pesar de que su salario eclesial era muy pequeño, en secreto daba una parte de su dinero a los más pobres. Después de que su hija menor, Olga se casase en el año 1931 y su hijastro se mudase a su casa, los dos comenzaron a llevar una vida aún más dura, ya que comenzaron a burlarse de él y a tratarlo de manera irrespetuosa. Pero él se refugiaba en la oración y se negaba a responder a las provocaciones. Entre todos sus conocidos, nadie supo de él que profiriera ninguna queja. En los últimos años de su trabajo como sacerdote, una pequeña parte de sus feligreses comenzaron a criticarlo por su suave carácter, convirtiéndose en objeto de sarcasmo. Finalmente algunos de ellos escribieron una carta al Metropolita, diciéndole que había robado una cantidad de dinero de la parroquia, a lo que él se negó a defenderse. Estando en esta posición tan difícil, la mayoría de sus feligreses, se indignaron por el contenido de la carta y se movilizaron a favor de su sacerdote para que el Metropolita decidiera que era inocente.

Agotado por todos estos trabajos, el padre Alexis cayó enfermo y poco después, al agravarse su condición física, en el mes de julio de 1934, se vio obligado a ser hospitalizado en Annecy, donde los médicos le diagnosticaron un cáncer de estómago, que mantuvo oculto a casi todo el mundo, incluso a su hija cuando lo visitaba. Fue visitado por otros sacerdotes rusos y por sus feligreses, los cuales comenzaron a darse cuenta de que les leía sus pensamientos e incluso les profetizaba. En el hospital, uno de sus más fieles feligreses hablaba mucho con él y el padre le confesó que, aunque le gustaban todos los Akathistos y cánones, le encantaba especialmente el de San Pantaleón. También le confesó lo mucho que amaba a los niños: “En mi parroquia los verdaderos feligreses son los niños, los hijos de mis feligreses… y si esos niños viven y crecen, van a formar el interior de la Iglesia. Y también nosotros, que pertenecemos a la Iglesia, siempre y cuando vivamos de acuerdo a nuestra conciencia y cumplamos los mandamientos… ¿entiendes lo que quiero decir? En la Iglesia visible existe una Iglesia invisible, una Iglesia secreta. En ella se encuentran los humildes que viven por la gracia y que caminan en la voluntad de Dios. Se pueden encontrar en cada parroquia y en cada jurisdicción. La emigración vive a través de ellos y por la gracia de Dios”.

Sepulcro del Santo en Bussy, Francia.

Sepulcro del Santo en Bussy, Francia.

Finalmente incluso sus adversarios se acercaron a él, aunque fue él quién les pidió perdón. El día antes de su muerte, recibió la Santa Comunión y la unción de los enfermos. Murió en la mañana del 22 de agosto del año 1934 y a su sepelio en Ugine, participaron varios miles de personas: sacerdotes, feligreses, amigos, e incluso quienes lo habían criticado.

Veneración
En el año 1953, las autoridades de Ugine decidieron trasladar el cementerio y transformar el lugar en un barrio de viviendas, por lo que todas las tumbas tenían que reubicarse en un plazo de cinco años. Filip Shportak, el nuevo párroco de los ortodoxos rusos que vivían en Ugine, decidió trasladar el cuerpo del padre Alexis, por lo que se abrió la tumba el 22 de agosto de 1956, exactamente veintidós años después de su muerte. Cuando se pusieron a excavar, a una profundidad de 1,20 metros los sepultureros no pudieron utilizar sus herramientas, como si los detuviera una fuerza desconocida. Así continuaron cavando con sus manos y bajo el ataúd descompuesto encontraron incorruptos los restos del Padre Alexis. Su cuerpo era muy flexible y hasta los médicos afirmaron que un hombre que había muerto de cáncer generalizado no podía librarse de la descomposición. Normalmente los sepultureros utilizaban ataúdes pequeños para meter los huesos de los difuntos, por lo que para el padre Alexis se necesitaba un ataúd normal, que ellos no tenían. Debido a esta situación, su cuerpo permaneció al descubierto durante tres días, no sufriendo ningún daño hasta que llegó el nuevo ataúd y pudieron sepultarlo de nuevo.

Al año siguiente el diario ruso “La pensée russe” publicó un artículo titulado “El santo padre de Ugine”. Al leerlo, el padre Pavel Puchalsky, sacerdote del monasterio ortodoxo de Bussy-en-Othe comenzó a recopilar testimonios sobre el padre Alexis y solicitó al Metropolita Vladimir que removiese los restos al cementerio ruso de Sainte-Geneviève-des-Bois, cerca de París. Eso ocurrió el 30 de septiembre de 1957 y cuando el ataúd fue abierto de nuevo, el cuerpo se encontró en las mismas condiciones de incorrupción, siendo trasladado a la cripta de la iglesia del cementerio ruso de Sainte-Geneviève-des-Bois.

Vista de los restos del Santo en Bussy, Francia.

Vista de los restos del Santo en Bussy, Francia.

La canonización de San Alejo de Ugina fue decretada por el Santo Sínodo del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, al cual estaba subordinada la parroquia rusa, el día 16 de enero del año 2004. La solemne ceremonia de la canonización se celebró en la Catedral Rusa de San Alejandro Nevsky de París, el día 2 de mayo de ese mismo año, oficiando el arzobispo Gabriel de Comana, obispo para las comunidades rusas que están bajo la jurisdicción de Constantinopla. El 13 de octubre de ese mismo año, sus sagradas reliquias fueron trasladadas desde Sainte-Geneviève-des-Bois a Bussy-en-Othe y depositadas en la iglesia de la Transfiguración, construida recientemente para servir como iglesia principal de las monjas ortodoxas del monasterio dedicado a la Protección de la Madre de Dios. San Alejo es conmemorado el 22 de agosto (día de su muerte), el 13 de octubre (día del traslado de sus reliquias) y el 20 de julio (Synaxis de los nuevos Santos Rusos de Francia).

Troparion
Pastor amado de Cristo Dios, que fuiste una regla de fe y un ejemplo de misericordia. Te quemaste por el cuidado de tu rebaño en tierra extranjera, por lo que has sido glorificado por Dios. Por eso, tu cuerpo descansa incorruptible y tu espíritu está delante del trono divino. Ruega a Cristo Dios para que nos fortalezca en la ortodoxia y en la piedad, con el fin de salvar nuestras almas.

Mitrut Popoiu

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Bibliografía:
Vie de Saint Alexis d’Ugine.
– Job Getcha, “Alexis Medvedkov, un prêtre serviteur du Seigneur”, en: Contacts, vol. 56, no. 208, 2004.

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