Beato Pío IX, papa

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo retrato del Beato.

Lienzo retrato del Beato.

Hoy hablaré sobre uno de los papas más importantes del siglo XIX, así como también más polémicos, ya que su causa fue varias veces bloqueada debido a la oposición del Estado Italiano, tras la unificación del país y debido a algunos asuntos controversiales durante su pontificado. En materia doctrinal y social no podemos negar su importancia, ya que fue responsable de la proclamación de dos dogmas que actualmente la Iglesia guarda, acepta y defiende: la Inmaculada Concepción de la Virgen María y la infalibilidad papal, aunque en este último suscitara muchas controversias que desarrollaré en el artículo.

Tuvo el pontificado más largo de toda la historia de la Iglesia (si exceptuamos a San Pedro con una duración difícil de determinar) de 31 años y medio, y no por ello excluimos que sea el más difícil, ya que la Iglesia se enfrentaba al cambio social, y político de su tiempo, surgiendo ideologías materialistas tales como el positivismo y el materialismo histórico (marxismo); manteniendo la Santa Sede una postura conservadora, propia de una institución que defiende su status político y social. En este periodo, el papa perdió el poder temporal, siendo el último Jefe de Estado de los Estados Pontificios, ya que la Ciudad de Roma fue absorbida por las tropas piamontesas que derrotaron a las restantes tropas papales en 1870, la resolución sobre la soberanía del Vaticano no sería resuelta hasta los Pactos de Letrán en 1929, durante el pontificado de Pío XI.

Biografía
Giovanni María Mastai-Ferretti nace en Senigallia, antiguo territorio perteneciente a los Estados Pontificios el 13 de mayo de 1792, siendo hijo del conde Girolamo Mastai Ferretti y de su esposa Caterina Solazzi. Durante su niñez fue educado en un colegio escolapio de Volterra y en Roma. Siendo estudiante de teología en su localidad natal, se encontró con el papa Pío VII, quien había vuelto de su cautiverio por las tropas francesas de Napoleón. En 1815 ingresó en la Guardia Noble papal, siguiendo los deseos de su padre, pero fue despedido debido a que sufría de epilepsia. Entonces con el apoyo del Papa Pío VII y siguiendo los deseos de su madre, continuó sus estudios teológicos en el Seminario de Roma.

Aprovechando de que la enfermedad cesara fue ordenado sacerdote el 10 de abril de 1819, teniendo su primer encargo como rector del Instituto Tata Giovanni en la Ciudad Eterna, pero fue enviado como Auditor en Chile y Perú entre 1823 y 1825 para ayudar a los nuncios apostólicos en estos países con la reorganización de la Iglesia tras las revoluciones de independencia, puesto que el Real Patronato quedó suspendido mientras duraba la invasión napoleónica a España. Tras la restauración absolutista, los conflictos con la Santa Sede en materia administrativa habían suscitado la creación de Vicariatos Apostólicos en los países recién independizados de América del Sur.

Pío IX celebrando la Santa Misa.

Pío IX celebrando la Santa Misa.

A su regreso a Italia el papa León XII lo nombró director del hospital de San Miguel y canónigo de Santa María in Vía Lata. El 21 de mayo de 1827 fue nombrado como Arzobispo de Spoleto a los 35 años de edad y consagrado por el cardenal Francesco Saverio Castiglioni. En 1831 le tocó vivir una fallida revolución que se extendía por Parma y Módena, el arzobispo obtuvo del gobierno un perdón general cuando ésta fue suprimida, ganando así su reputación de Liberal; durante un terremoto que asoló la ciudad, hizo una eficiente organización de ayuda y gran caridad con los damnificados. Al año siguiente fue transferido a la diócesis de Imola aunque manteniendo el cargo de arzobispo. Fue elevado al cardenalato in pectore en 1839 y en 1840 fue nombrado Cardenal de los Santos Marcelino y Pedro. Al igual que en Spoleto, sus prioridades eran la organización para una mejor formación de los sacerdotes a través de una mejor educación y actividades benéficas como visitar a los presos en las cárceles y varios programas para niños en la calle.

Cónclave de 1846 y elección
Tras la muerte del papa Gregorio XVI, el futuro cónclave se llevó a cabo en un clima inestable para Italia, las revoluciones en los distintos ducados y reinos habían suscitado tal agitación social que muchos cardenales extranjeros optaran por no asistir. De los 62 cardenales, solo estuvieron presentes 42 en el transcurso del cónclave; además la Iglesia se enfrentaba a un colegio cardenalicio dividido en dos facciones: el ala conservador que apoyaba al cardenal Lambruschini (quien había sido secretario de Gregorio XVI) y el ala liberal quienes apoyaban a dos candidatos; el cardenal Pasquale Tommaso Gizzi, y el propio Mastai Ferretti. El cardenal decano Ludovico Micara era apoyado por el pueblo romano pero nunca por el colegio de Cardenales.

En la primera votación Lambruschini recibió la mayoría de las votaciones, pero no logró completar los dos tercios para ser elegido. El cardenal Gizzi fue favorecido por el gobierno francés, aun así no pudo tener el apoyo de los cardenales. El cónclave terminó como una contienda entre Lambruschini y Ferretti, mientras el cardenal Bernetti había tenido conocimiento de que el Arzobispo de Milán (que se encontraba bajo la dominación austriaca) Karl Von Gaisruck estaba en camino al cónclave de parte del Emperador de Austria para vetar la elección de Mastai Ferretti; entonces trata de convencer a los demás electores de apoyarlo decididamente. El segundo día de votaciones Ferretti fue elegido papa. Como era de noche aparte de la famosa fumata blanca, no se dio el aviso al pueblo romano de los resultados; la gente creyendo que Gizzi había resultado ganador, comenzaron a celebrar en su localidad natal, inclusive siguiendo una antigua tradición, se quemaron sus vestiduras cardenalicias.

Fotografía del Beato.

Fotografía del Beato.

A la mañana siguiente el cardenal Protodiácono Tommaso Riario Sforza, anunció formalmente la elección de Ferretti, ante el asombro de los fieles, sin embargo al aparecer el nuevo papa en el balcón de la Basílica de San Pedro, la aclamación fue unánime. Tomó el nombre de Pío IX, en honor de Pío VII, el papa que le había alentado su vocación sacerdotal; durante los siguientes días, en toda Italia se escuchó la exclamación ¡Larga vida a Pío IX!, era considerado un hombre piadoso, intelectual y abierto a todo mundo.

Pontificado antes de la Unificación Italiana
Pío IX, a pesar de su amplia experiencia pastoral, causó cierta controversia su poca preparación administrativa en la curia romana, su poca experiencia y su toque poco diplomático. El nuevo pontífice fue coronado el 21 de junio de 1846. Durante su pontificado es notable su política de centralización cada vez más fuerte en la Autoridad del Obispo de Roma, proceso que culminaría con la convocatoria del Concilio Vaticano I, en que fue declarado dogmáticamente. En la vida personal de Pío IX se puede considerar su sencillez y pobreza en los asuntos diarios, pero fue considerado un defensor de los derechos de la Iglesia y del libre ejercicio de los católicos en países como Rusia y el Imperio Otomano. Desde un principio el papa demostró ser un reformador de la administración; introdujo el ferrocarril en los Estados Pontificios así como la instalación del alumbrado público fue su obra más notable. Se mejoró la tecnología agrícola y se fomentó una mayor productividad.Pero causó notable controversia de que antes de la revolución de 1848, Pío IX era considerado un pontífice reformista, pero después de ella sus reformas disminuyeron notablemente.

Abolió los requisitos que los judíos tenían para asistir a los servicios y sermones cristianos; abrió organizaciones benéficas papales para auxiliar a los necesitados, además liberó a los presos políticos de las cárceles pontificias del anterior papado, lo cual horrorizó a las monarquías conservadoras como Austria. En 1848 se promulgó una nueva constitución llamada “Estatuto Fundamental para el gobierno secular de los Estados de la Iglesia” la cual defendía el carácter dual del gobierno papal, espiritual-secular. Fomentó el comercio habilitando puentes, caminos y puertos marinos, sin embargo el sistema judicial fue numeroso objeto de acusaciones debido a la parcialidad de los jueces y la ausencia de un código penal, así como normas legales. Unas 133 personas fueron ejecutadas durante su papado.

Previamente el 19 de abril de 1847 anunció su intención de establecer un consejo de asesores, en su mayoría compuesto por laicos de varias provincias del territorio pontificio. Esta acción fue seguida de la conformación de una guardia civil y un gabinete. Sin embargo a medida que pasaba el tiempo las demandas crecían; una manifestación callejera el 8 de febrero de 1848 obtuvo una promesa forzada del pontífice de un ministerio laico. Sin embargo Pío fue forzado a huir a Gaeta el 24 de noviembre, y los disidentes formaron temporalmente una “república democrática”. El papa apeló a Francia, Austria, España y Nápoles; el 29 de junio de 1849 el general francés Oudinot al mando de las tropas, reprimieron la revuelta y restauraron el orden. El 2 de abril de 1850, el Pontífice regresó a la Ciudad Eterna pero todas sus reformas liberales fueron derogadas. Así mismo restauró el gueto romano para los judíos.

Imagen de la Virgen del Sagrado Corazón modificada según las disposiciones del Beato papa Pío IX.

Imagen de la Virgen del Sagrado Corazón modificada según las disposiciones del Beato papa Pío IX.

En relación con otros países, reestableció la jerarquía católica en Inglaterra y en Países Bajos, en México le tocó vivir un proceso de desamortización de los bienes eclesiásticos así como la separación de la Iglesia y el Estado. Con la proclamación de la Constitución de 1857 y la Guerra de Reforma (1858-1860) los intereses de la Iglesia quedaron severamente afectados, sobre todo por el gobierno de Juárez que expropió no solo los terrenos improductivos, sino también cementerios, escuelas y templos.

Con la intervención francesa de 1862, Pío IX tenía la esperanza de que estas medidas anticlericales fueran revocadas. Con la propuesta del partido conservador de restaurar la Monarquía en México, el Papa dio su bendición al archiduque Fernando Maximiliano de Habsburgo y a su esposa Carlota Amalia de Bélgica. Pero la fricción continuó aun con el nuevo gobierno, sobre todo al decretarse la libertad de cultos lo cual le valió a la monarquía la pérdida del apoyo de la Iglesia. Cuando las tropas francesas se retiraban, Carlota I de México buscó desesperadamente el apoyo del Papa a lo cual se negó, pero dado el estado paranoico de la emperatriz le permitió alojarse en el Vaticano. Con Rusia trató de defender las libertades de los católicos romanos en un imperio mayoritariamente ortodoxo. Tras el fracaso del levantamiento polaco en 1863 Pío apoyó a los perseguidos, lo cual enfureció al gobierno zarista que ordenó la eliminación de las diócesis católicas y la deportación del clero. Con Estados Unidos, proclamó el patronato de la Inmaculada Concepción y reconoció la soberanía de los Estados Confederados de América.

Materia doctrinal
Fue importante su pontificado debido a la proclamación de dos dogmas que forman parte de la doctrina católica. El primero es el de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María. En 1848, Pío IX ordenó una comisión de teólogos para analizar el dogma. En las disputas entre los maculistas dominicos y los inmaculistas franciscanos, el papa dio finalmente su fallo a favor de estos últimos. El 8 de diciembre de 1854 se promulgó la constitución apostólica Ineffabilis Deus donde proclama finalmente la definición del dogma de la Inmaculada Concepción. Aprobó también las apariciones de la Virgen en La Salette como estudió las de Lourdes.

Sin embargo, la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, dejó abierto un interrogante: ¿puede el Romano Pontífice tomar estas decisiones sin la aprobación de los obispos? Esto presagiaba la convocatoria del Concilio Vaticano I, para tratar el tema de la infalibilidad del papa. Pero esta decisión le provocó no pocas controversias; el Concilio fue convocado en 1868, asistiendo un total de 744 obispos, aparte se abordaron temas como el liberalismo, el racionalismo y el materialismo. La resistencia contra el dogma de la infalibilidad no se basaba en el hecho en sí; sino que muchos obispos consideraban inoportuno, aunque algunos obispos (el 10%) expresaron su desacuerdo total ya que se había apartado de la estructura de la Iglesia Primitiva; pero el temor mayor fue que dificultaran además los esfuerzos por la unidad de todos los cristianos. Sin embargo igualmente con la oposición de algunos obispos, se aprobó el documento Pastor aeternus en el que quedó definida la doctrina: el Papa tiene plena potestad jurídica sobre toda la Iglesia y define la doctrina cuando habla “ex cathedra”. A pesar de la oposición inicial, todos los obispos obedecieron al Sumo Pontífice, pero un grupo de católicos alemanes inspirados en el sacerdote e historiador Johann Joseph Ignaz von Döllinger se separaron de la Iglesia, creando la llamada Iglesia Católica Antigua también llamada la Iglesia Veterocatólica. En cuanto a las encíclicas, no las utilizaba para explicar la fe, sino para condenar los errores teológicos, tales como el materialismo, el modernismo que empezaba a surgir y el liberalismo, esto debido a la proliferación de movimientos liberales en los Estados circunvecinos y en general en la Europa cambiante de la segunda mitad del siglo XIX.

La Inmaculada Concepción. Lienzo de Juan de Juanes (1562). Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (La Compañía), Valencia, España. Fotografía: Ana Mª Ribes.

La Inmaculada Concepción. Lienzo de Juan de Juanes (1562). Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (La Compañía), Valencia, España. Fotografía: Ana Mª Ribes.

La Pérdida de los Estados Pontificios y pontificado posterior
A la proximidad de las tropas piamontesas comandadas por Giuseppe Garibaldi en 1862, Pío IX tenía la posibilidad de trasladarse a otro lugar, pero el intento fue fallido.
En medio desarrollo del concilio, con el nacimiento del Reino de Italia, el nuevo monarca Víctor Manuel II de Saboya y el general Raffaele Cadorna al mando del ejército italiano se dirigió en 1870 a Roma con tal de completar el proceso de Unificación, sabiendo que Francia la principal aliada de los Estados pontificios estaba en la guerra Franco-prusiana. La defensa del Lazio, el único territorio papal estaba bajo la diezmada Guardia Suiza, el rey Víctor Manuel le trató de ofrecer al Papa una negociación pacífica, con la condición de que el ejército entrara en Roma, podía conservar la jurisdicción de la Ciudad Leonina, y que el nuevo gobierno le garantizara comunicación con todo el mundo católico. La negociación fue un fracaso, y el ejército papal compuesto por algo más de 13 157 hombres debía enfrentarse a unos 50 000 italianos. El concilio fue suspendido y jamás volvieron a reunirse los obispos para reanudarlo.

Pero Pío IX sabía que era inevitable la rendición, finalmente decidió presentar una resistencia “simbólica” para demostrar que no se sometían libremente y el 20 de septiembre ocurrió el combate en los exteriores de la Muralla de Aureliano, en la llamada Puerta Pía y al día siguiente los italianos entraron en la ciudad. Pío IX huyó del palacio Quirinal a los aposentos vaticanos donde se declaró Prisionero del Vaticano. La caída de Roma representó el final del poder temporal del papado. El papa declaró excomulgado al Rey y prohibió a los católicos italianos participar en las actividades políticas del nuevo Estado, bajo amenaza de excomunión.

Muerte y proceso de Beatificación
El papa Pío IX vivió el tiempo suficiente para ser testigo de la muerte de Víctor Manuel II, al cual le levantó la excomunión cuando estaba moribundo, sin embargo él antes de morir se negó a ser absuelto. Desde años anteriores tuvo que sufrir la erisipela y los médicos lo sometieron a tratamientos dolorosos que sufría con extraordinaria paciencia. El 8 de diciembre de 1877 fiesta de la Inmaculada Concepción, su salud mejoró aparentemente, que podía caminar solo. Pero el 4 de febrero de 1878 su salud decayó. El día siete, mientras rezaba el Santo Rosario, descansó en el Señor. Su cuerpo fue trasladado a la Basílica de San Lorenzo Extramuros en 1881, pero el cortejo fúnebre fue abordado por unos nacionalistas italianos, evidentemente anticlericales, cuya intención era arrojar el féretro al río Tíber, pero gracias a la policía, no pudieron ultimar el cadáver.

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Su proceso de beatificación fue iniciado el 11 de febrero de 1907, pero desde el principio el gobierno italiano se opuso a su elevación a los altares; tuvo que ser suspendido, Pío XII también trató de reanudar el proceso sin éxito. Su proceso encontró oponentes no solo entre el Estado sino también entre grupos judíos que ven en él otro caso de antisemitismo por el caso Mortara, de un niño bautizado informalmente, la cual fue arrebatado por el estado para criarse como cristiano, inclusive se ordenó sacerdote, pero las apelaciones de su madre fueron inútiles.

Tumba del Beato en las Grutas Vaticanas, Roma (Italia).

Tumba del Beato en las Grutas Vaticanas, Roma (Italia).

Finalmente el papa Juan Pablo II lo declaró Venerable el 6 de julio de 1985 y fue beatificado el 3 de septiembre del año 2000.

René

Webs consultadas (04/08/16):
– https://en.wikipedia.org/wiki/Pope_Pius_IX
– ec.aciprensa.com/wiki/Papa_Beato_Pío_IX
– https://es.wikipedia.org/wiki/Pío_IX

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Venerable Pío XII, papa (II)

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Fotografía del papa Pío XII tras su coronación.

Fotografía del papa Pío XII tras su coronación.

En la primera parte hemos tratado la vida del papa Pío XII antes de su elección como sucesor de San Pedro el 2 de marzo de 1939, ahora trataremos sobre su labor como Pontífice en los años turbulentos de la Segunda Guerra Mundial y posteriores a ésta. Dada la extensión de datos importantes y la cantidad de información sobre su pontificado he decidido fraccionarlo en dos partes, esperando en mi humilde y pobre trabajo la satisfacción de dar a conocer a este fascinante y controvertido personaje cuya actuación generará un gran debate entre nuestros amables lectores.

La actuación pontifical de Pío XII en este periodo está en comunión con el contexto político, social y económico que se desarrolló en su entorno y que nos sirve como medio de análisis crítico de su trabajo. La postura oficial pasiva del Vaticano ante la amenaza de las potencias del Eje y la reacción del clero católico ante los crímenes de guerra y programas de exterminio de los alemanes, sigue siendo hoy un tema de debate, y una crítica a su causa de beatificación por parte de ciertos sectores de la sociedad actualmente.

Pontificado durante la Segunda Guerra Mundial
Diez días después de haber sido elegido Papa, Pío XII fue solemnemente entronizado y coronado como tal por el cardenal Protodiácono de Santa María in Dominica Camilo Caccia-Dominioni. Una de sus primeras actuaciones fue ordenar numerosas excavaciones en la antigua necrópolis vaticana para estudiar y confirmar que la Basílica de San Pedro había sido construida sobre la auténtica tumba del Apóstol. Antes de su coronación, de manera preventiva, ordenó a su secretario redactar una carta de renuncia en caso de que los nazis lo tomaran prisionero (para no volver a repetir el hecho ocurrido con Pío VII y Napoleón Bonaparte).

En la dictadura que gobernaba Italia, al mando de Benito Mussolini como Primer Ministro de la Monarquía, se quería llevar a la nación a una guerra de expansión, y tal y como había ocurrido en Etiopía y otras colonias italianas. En Alemania, Hitler comenzaba una guerra de expansión territorial que anexarían varios países vecinos. Le tocó enfrentarse la invasión alemana a Polonia, en la cual la Alianza germana- soviética (una alianza aparente) comenzó una persecución contra los católicos polacos. En abril de 1940, el Vaticano aconsejó a Estados Unidos enviar ayuda a las zonas afectadas por la ocupación de las tropas del Eje.

Pío XII, Pastor Angelicus.

Pío XII, Pastor Angelicus.

Pío XII advirtió a los Aliados de la invasión a los Países Bajos y cuando esto ocurrió, envió sus simpatías por la Reina de Países Bajos, el Rey de Bélgica y la Gran Duquesa de Luxemburgo. Al enterarse de esto Mussolini envió una protesta formal a la Santa Sede. El asunto se tornó más delicado cuando en esas zonas comenzaron las deportaciones a los judíos, y los obispos holandeses enviaron una formal protesta en la que condenaban estos actos y declararon la incompatibilidad del nazismo con el catolicismo. La Carta Pastoral, fue leída en todas las parroquias del país ocupado y provocó la inmediata reacción del alto mando alemán, deportando a 3000 judíos convertidos al catolicismo. Entonces y a pesar del apoyo del Pontífice a la Iglesia Católica en Holanda, no emitió una Protesta o un Comunicado formal.

Cuando la Luftwaffe (la fuerza aérea alemana) comenzó el bombardeo de Londres, en noviembre de ese mismo año, el Papa celebró una misa en la Basílica de San Pedro por las víctimas de la Guerra. Sin éxito, persuadió a Benito Mussolini de no aliarse con el Tercer Reich y en 1941 concedió una audiencia privada con Ante Pavelic, líder del Estado de Croacia; en la entrevista no se abordó el tema de las conversiones forzadas de los serbios ortodoxos, ni de los crímenes que la Ustacha (una organización nacionalista croata) estaba cometiendo. A pesar de que en un comunicado enviado a la legislación yugoslava condenaban estos actos, el gobierno de Croacia contó con el apoyo y hasta la participación de algunos miembros del clero católico. El más notable apoyo al régimen fue la del Arzobispo de Zagreb Aloysius Stepinac (beatificado como “mártir” por el papa Juan Pablo II) quien a pesar de hacer una tímida defensa de las minorías religiosas (cristianas y no cristianas) se negó a condenar al dictador. El motivo del silencio del Pontífice fue el temor de que una condena formal a la actuación croata derivara un cisma en la Iglesia de esa zona, tal como ocurrió con la Iglesia Ortodoxa Serbia, creándose una Iglesia cismática bajo el satélite del Estado.

En marzo de 1942, el Vaticano estableció relaciones diplomáticas con el Imperio Japonés; así mismo en junio de ese mismo año se establecieron relaciones con el inestable gobierno nacionalista de China. El papa empleó la nueva tecnología de la radio para predicar contra “el nacionalismo egoísta y la guerra”, en Navidad de 1942 expresó su preocupación por las múltiples violaciones a los Derechos humanos y a los crímenes originados por motivos raciales. Los nazis respondieron a su discurso alegando un ataque al pueblo alemán. Durante la Segunda Guerra Mundial, Roma estuvo ocupada por las fuerzas del Eje y la minoría judía siempre estuvo sujeta a la segregación por parte de las tropas germanas.

Fotografía coloreada del papa Pío XII siendo llevado en la sedia gestatoria.

Fotografía coloreada del papa Pío XII siendo llevado en la sedia gestatoria.

Cuando los alemanes comenzaron en el territorio ocupado a la Unión Soviética las ejecuciones en masa de judíos, Pío XII emplea la diplomacia para ayudar a las víctimas del Holocausto y se dirige a la Iglesia para poder ayudar de manera discreta a los hebreos. Reiteró su condena a la persecución racial y el antisemitismo en la Encíclica Summi Pontificatus así como trató de bloquear las deportaciones. Pero controversialmente evitó hacer una pública condena de las acciones perpetradas por las fuerzas de ocupación y moderó su lenguaje al referirse al genocidio o la Shoá. El comentarista John Cornwell en su libro “El papa de Hitler” sostiene que era un papa débil y vacilante en relación con la condena del nazismo, argumentando que hizo poco por desafiar el Holocausto por miedo a una invasión de los nazis al Vaticano.

El biógrafo de Adolf Hitler, John Toland señala que mientras que en sus comentarios era mordaz, Pío XII y la Iglesia ayudaron más a rescatar de las deportaciones a los judíos que las demás iglesias, organizaciones religiosas y organizaciones de rescate combinado, entre ellas la de los Aliados. Mientras que su aparente silencio se convirtió en motivo de crítica por parte de ciertos autores actuales y de algunos miembros de las fuerzas aliadas, los nazis lo veían como simpatizante de los aliados que había deshonrado su política de neutralidad. Es de hecho notable cuando los alemanes ocuparon la Ciudad Eterna en 1943, Pío XII se esforzó en salvar a la población semita de las políticas de exterminio, escondiendo incluso en iglesias y conventos de clausura, en el propio Vaticano escondieron a 447 familias. Pero evitó hacer una condena formal por las matanzas realizadas en Polonia en la que la mayoría de las víctimas eran católicas inclusive varios miembros del clero. En 1944, a través del nuncio apostólico en Budapest, instó al gobierno de Hungría a moderar su tratamiento con los judíos e invitó al clero local a esconderlos en sótanos, casas e instituciones eclesiásticas.

Fotografía del papa Pío XII de pie sobre la sedia gestatoria.

Fotografía del papa Pío XII de pie sobre la sedia gestatoria.

Aparentemente neutral, el Papa mantuvo vínculos con la resistencia alemana contra Hitler, llegando al grado de ofrecer apoyo en caso de golpe de Estado contra el Führer, como ocurrió con la famosa Operación Valkiria. Apoyó la resistencia católica de Josef Müller contra el nazismo y al obispo August Von Galen en su oposición al programa de eutanasia del régimen nazi. Finalmente abogó por una política indulgente de los Aliados cuando la victoria sobre el Eje se acercaba en 1945.

Pontificado en los años posteriores a la Guerra
Tras la caída del Eje en 1945, el Papa centró su atención en la reconstrucción de Europa, devastada por la guerra, así como la internacionalización de la Iglesia en el mundo. Pío XII reclama el reconocimiento de las culturas locales como totalmente iguales a la cultura europea, aunque conservó viejas concepciones en su lenguaje. Elevó a eminentes clérigos partícipes de la resistencia contra el nazismo al cardenalato, por ejemplo al obispo de Münster Von Galen y al diplomático papal Angelo Roncalli (futuro papa Juan XXIII) así como a Thomas Tien de China y a Valerian Gracias de la India.

Sin embargo comenzó a preocuparse por la influencia del comunismo en la Europa Oriental, y en los gobiernos democráticos surgidos tras el fin del conflicto. Durante las elecciones para la Alcaldía de Roma, Pío XII amenazó con excomulgar a cualquier católico que diera apoyo a algún partido comunista, pero sintió desconfianza de la naciente Democracia Cristiana y de su presidente Alcide de Gasperi, cuando éste se negó a realizar una colación con los ex fascistas. Reconoció al gobierno surgido en España tras el Alzamiento Militar de Franco y en 1953 firmó un concordato con el gobierno franquista basado en el ideal de nacionalcatolicismo defendido. En Yugoslavia, tras la ascensión del poder de Tito, los colaboradores de la Ustacha fueron llevados a juicio acusados de crímenes de guerra. El arzobispo de Zagreb Stepinac fue declarado culpable, lo que provocó que Pío XII excomulgara a los miembros del tribunal calificando el juicio como “lamentable suceso”.

Fue durante su pontificado un ferviente mariano, atribuyéndole la Liberación de Roma a Nuestra Señora del Divino Amor. En media guerra en 1942 en relación a lo expresado por la Virgen en Fátima, consagró al mundo (incluyendo a Rusia) al Inmaculado Corazón de María. En materia dogmática, proclamó el 1 de noviembre de 1950 el dogma de que María “después de concluida su vida terrena fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”. La proclamación del dogma de la Asunción de María fue precedida con la encíclica Deiparae Virginis Mariae. E inauguró el año mariano en 1954 con motivo del centenario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción.

Canonizó a su antecesor Pío X, a Santa María Goretti, a Santa María Eufrasia Pelletier y a Santa Gema Galgani. Sus reformas litúrgicas se basaron principalmente en permitir las misas vespertinas de forma provisional, la reducción de las horas de ayuno eucarístico a tres de alimentos sólidos y una en líquidos, en 1948 erigió una Comisión para la Reforma de la Liturgia en la cual, a pesar de que en la Liturgia Eucarística insiste en el uso del latín como lengua, en cambio aprueba el uso de las lenguas vernáculas en otros oficios fuera de la misa, sin embargo condena el abuso de esta permisiva. A pesar de la fría recepción del cardenal Siri y del cardenal Spellman, revisó y reintrodujo en la Vigilia Pascual, que incluso influyó en la celebración de la Pascua en otras denominaciones cristianas.

El Papa Pío XII, ya fallecido, de cuerpo presente en su residencia de Castel Gandolfo, Italia. Año 1958.

El Papa Pío XII, ya fallecido, de cuerpo presente en su residencia de Castel Gandolfo, Italia. Año 1958.

Muerte
Para mediados de los años 50, el Papa Pío XII estaba tan agotado que a menudo evitaba las grandes ceremonias, los consistorios y las canonizaciones. Tenía la costumbre de nombrar a sacerdotes jóvenes como obispos, así nombró al orden episcopal a Julius Döpfner y a Karol Wojtyla (futuro papa Juan Pablo II) como los últimos de su pontificado. Fue ferviente opositor a nuevos experimentos pastorales tales como los “sacerdotes obreros” y continuó defendiendo como Tradición teológica del tomismo.

A pesar de estar enfermo, continuó dirigiendo a la Iglesia pero falleció el 9 de octubre de 1958 a causa de una insuficiencia cardiaca en Castel Gandolfo, la residencia papal de verano. Los médicos trataron fallidamente de embalsamarlo sin la necesidad de extraer órganos en su cuerpo, pero fue impedido debido al calor en los apartamentos papales. Rodeado de la Guardia Suiza y del conglomerado de fieles católicos el día 11 de octubre se realizó el funeral, asistiendo una inmensa muchedumbre para darle el último adiós al Papa de la Segunda Guerra Mundial. Finalmente fue enterrado el día 13 en las grutas vaticanas.

Aquí reproduzco su testamento que fue dado a conocer públicamente poco tiempo después de su muerte:
Miserere mei, Deus, secundum (magnam) misericordiam tuam
Estas palabras, que, consciente de mi indignidad e insuficiencia, pronuncié en aquel momento, en el que con temor acepté la elección como Papa, repito ahora con justificación aún mayor, porque soy más consciente de mi indignidad e insuficiencia después de las deficiencias y errores durante un pontificado tan largo y una época tan grave. Pido humildemente perdón a todos aquellos a los que he herido, lastimado o incomodado con la palabra o el hecho.
Pido a aquellos a quienes el asunto compete, no preocuparse de monumentos a mi memoria. Es suficiente que mis pobres restos sean sepultados en un lugar sagrado, cuanto más escondido mejor. No es necesario pedir oraciones por mi alma. Sé cuántas oraciones son la costumbre de la Sede Apostólica, y de la piedad de los fieles, por cada Papa que muere.
Tampoco es necesario que deje un “testamento espiritual”, como tantos prelados celosos de manera loable solían hacer. Los numerosos escritos y discursos que he publicado o emitido durante el ejercicio de mi oficina, bastan, para quien guste conocer mis pensamientos sobre diferentes cuestiones de la religión y la ética.
Dicho esto, nombro como mi heredero universal a la Santa Sede Apostólica, de la que he recibido tanto como de una madre amorosa.
15 de mayo de 1956.

Vista del sepulcro de Pío XII en las Grutas Vaticanas, Roma (Italia).

Vista del sepulcro de Pío XII en las Grutas Vaticanas, Roma (Italia).

Controvertida causa de beatificación
El papa Pablo VI inició en 1965 la causa de beatificación, siendo declarado en 1990 Siervo de Dios por el Papa Juan Pablo II, y elevado a Venerable por el papa Benedicto XVI en 2009 junto con Juan Pablo II (hoy ya santo). Sin embargo su actuación en relación con los crímenes de guerra de las potencias del Eje sigue siendo motivo de controversia en diversos sectores de la opinión pública; el Congreso Judío Mundial, calificó la causa como inoportuna e inmadura, si bien no niegan la ayuda brindada por el clero romano durante la Shoá, el apoyo que recibieron del Pontífice Romano era muy limitado, pudiendo hacer más. El Nacido Estado de Israel expresó su oposición hasta que se abran los archivos del Vaticano referentes a su pontificado, pero varios historiadores judíos dieron su apoyo a la causa, algunos pidiendo sea declarado Justo entre las Naciones, pero en ciertos bloques liberales ha encontrado oposición.

Cuando subió al papado el Papa Francisco, algunos medios señalados que se encontraba interesado por la causa de Pío XII, que tras la oposición de varios grupos y organizaciones se hallaba estancado y en 2014 abrió a los investigadores los archivos con la esperanza de hacer justicia a su predecesor. Incluso en los medios se ha dicho que el papa Francisco ha pensado su canonización sin reconocimiento previamente de un milagro, solo el tiempo dirá si este acto ocurriese o siguiera estancado.

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René

Webs consultadas (02/08/16)
– http://w2.vatican.va/content/pius-xi/de/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_14031937_mit-brennender-sorge.html
– ec.aciprensa.com/wiki/Papa_Pío_XII
– https://es.wikipedia.org/wiki/Pío_XII
– https://en.wikipedia.org/wiki/Pope_Pius_XII

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Venerable Pío XII, papa (I)

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Lienzo-retrato del Papa Pío XII.

Lienzo-retrato del Papa Pío XII.

Por sorprendente que pueda parecer, es el Papa Pío XII la figura más emblemática y más polémica de la Iglesia Católica del siglo XX, pues le tocó vivir un pontificado lleno de dificultades por los albores de la Segunda Guerra Mundial; un periodo donde las democracias capitalistas se enfrentaban a las ideologías nacionalistas en Europa.
Pío XII, cuya causa fue abierta durante el pontificado de Pablo VI el 18 de noviembre de 1965, dirigió la Barca de Pedro durante el tiempo de la guerra, siendo controvertida su actuación frente a los crímenes de guerra de los nazis contra los judíos. Algunos han calificado de pasiva la actuación del Sumo Pontífice, y se ha abierto una leyenda negra en torno a su figura; así también representa nuestro biografiado una figura en medio de la transición entre la antigua tradición pre-conciliar y el Concilio Vaticano II convocado por su sucesor Juan XXIII. No se pretende hacer con este artículo ninguna crítica ni apología a Pío XII, sino que pretende dar a conocer algunos datos biográficos de él, exponer los hechos tal cual son y cada quien sacar sus propias conclusiones, confiando mi humilde trabajo al juicio crítico de ustedes.

Biografía
Eugenio María Giuseppe Giovanni Pacelli, futuro papa Pío XII, nace el 2 de marzo de 1876 en Roma, Italia; siendo el tercer hijo de Filipo Pacelli y de su esposa Virginia Graziosi. Ambos pertenecían a una familia aristocrática cuya historia los unía por muchos años con el papado, siendo miembros de la llamada nobleza negra; es decir la nobleza que permaneció fiel a la sede de Roma cuando las tropas del rey Víctor Manuel II entraron a la ciudad eterna en 1870, poniendo fin a la independencia de los Estados Pontificios.

Su abuelo paterno Marcantonio Pacelli fue secretario segundo del ministerio de finanzas de los Estados Pontificios y luego Secretario del Interior bajo el pontificado del papa Pío IX (a quien acompañó a su exilio en Gaeta). Su primo Ernesto Pacelli fue uno de los más importantes consultores financieros durante el pontificado de León XIII, y su hermano Francesco Pacelli fue un prestigioso abogado especializado en el Derecho Canónigo, conocido por participar en las negociaciones del Pacto de Letrán en 1929 en que se pone en fin la Cuestión Romana que se venía tratando desde la Unificación Italiana.

Fotografía de Eugenio Pacelli en 1882.

Fotografía de Eugenio Pacelli en 1882.

A la edad de doce años tomó la decisión de ingresar al Seminario en lugar de estudiar para ser abogado, haciendo sus primeros estudios en una Escuela Católica Privada, para después ingresar en el Liceo Ennio Quirino Visconti, un colegio con tendencias anticlericales. En 1894, teniendo el joven Pacelli dieciocho años de edad ingresó en el Seminario de Capranica, siendo un estudiante dedicado y disciplinado caracterizado por sus ideales de nobleza y de servicio, debido en parte a su educación como hijo de nobles. Sin embargo no soportó el internado y lo abandonó para matricularse al año siguiente en el Seminario de San Apolinario. Recibió una dispensa para vivir en casa debido a problemas de salud. Desde 1895 a 1899 estudió filosofía en la Universidad de La Sapienza de Roma. Ese mismo año se doctoró en teología y en el derecho civil y canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana.

Vida Sacerdotal
El 2 de abril de 1899 fue ordenado sacerdote de manos del obispo Francesco Paolo Cassetta, vice-regente de Roma y amigo de la familia y recibió su primera asignación en la Chiesa Nuova donde había servido de acólito. Ha gozado en su etapa estudiantil de la protección del cardenal Vincenzo Vannutelli que era amigo de su padre, siendo su participación fundamental para que el padre Pacelli fuera introducido en la Curia Romana. En 1901 ingresó en la Congregación de Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios, una sub oficina de la Secretaría de Estado del Vaticano, y en 1904 se convirtió en Chambelán.

El año siguiente fue nombrado Prelado doméstico de Su Santidad y el papa Pío X lo nombró para una comisión junto con el cardenal Piero Gasparri para la codificación del derecho canónico. En 1908 representó al Vaticano en el Congreso Internacional Eucarístico de Londres donde conoció al futuro Primer Ministro Winston Churchill; en 1911 asistió a la coronación de Jorge V como rey de Inglaterra. Pudo también desempeñarse como profesor de Diplomacia Eclesiástica en la Academia Pontificia pero rechazó ser profesor en la Universidad Católica de América y en La Sapienza. En el mismo ministerio fue nombrado en 1911 sub-secretario, en 1912 secretario adjunto y en 1914 Secretario del Departamento de Asuntos Eclesiásticos al ser promovido el cardenal Gasparri a la Secretaría de Estado.

Como secretario Pacelli concluyó un Concordato con Serbia precisamente antes del asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria en Sarajevo, y durante el desarrollo de la Gran Guerra (la Primera Guerra Mundial) llevó el registro a la Santa Sede sobre los prisioneros de guerra. En 1915 viajó a Viena para asistir a Monseñor Scapinelli, nuncio apostólico en Viena en sus negociaciones con Francisco José I sobre Italia.

Fotografía del nuncio Pacelli.

Fotografía del nuncio Pacelli.

Nunciatura en Baviera y en la República de Weimar
Durante el pontificado de Benedicto XV, Pacelli fue designado como nuncio apostólico de Baviera el 23 de abril de 1917, así también fue consagrado obispo titular de Sardes, e inmediatamente fue elevado al arzobispado en la Capilla Sixtina el 13 de mayo del mismo año. Inmediatamente partió a Baviera donde se reuniría con el rey Luis III y con el káiser Guillermo II.

La nunciatura fue extendida a todo el Imperio Alemán por motivos prácticos, y a la creación de la República de Weimar la nunciatura fue establecida formalmente en 1920. Durante este periodo conocerá la dificultad para la Iglesia en Alemania debido a la inestabilidad política en el decadente gobierno, a veces no exento de incidentes. Un ejemplo es cuando la llamada Liga Espartaquista formada en su gran mayoría por comunistas alemanes, promueven una revolución y asaltan el edificio de la nunciatura siendo la puerta forcejeada, Pacelli se salvó gracias a la intervención de la que será su secretaria y ama de llaves Sor Pascalina Lehnert.

Secretario de Estado
El 19 de diciembre de 1929, el papa Pío XI lo nombra Cardenal Presbítero de los Santos Juan y Pablo y el 7 de febrero de 1930 es nombrado Secretario de Estado. Durante esta etapa, negoció importantes Concordatos con el Ducado de Baden (1932), la nacida República de Austria (1933), y el Reino de Yugoslavia (1935). Es importante la negociación del Concordato Imperial entre la Santa Sede y la Alemania Nacionalsocialista. Sin embargo en el fondo, ya se avecinaban tiempos de tormenta con el ascenso del partido nazi al mando de Adolf Hitler al poder, como resultado del descontento del pueblo alemán a la Crisis Económica de 1929 y las condiciones impuestas por los vencedores en la Primera Guerra Mundial tras el Tratado de Versalles en 1918.

El cardenal Pacelli como Secretario de Estado de la Santa Sede ayudó a escribir la famosa encíclica Mit brennender Sorge, la cual fue promulgada en 1937 como una dura advertencia para el Régimen Nazi, condenando el incumplimiento del Concordato, así también el neo-paganismo como parte de la ideología nazi, el proyecto sobre la eutanasia y la persecución de las minorías, instando a los católicos alemanes a permanecer fieles a Roma y a la Santa Sede.

Pío XII celebrando la Santa Misa.

Pío XII celebrando la Santa Misa.

A continuación transcribiré algunos puntos de la famosa Encíclica:

Venerables hermanos, la Bendición Apostólica.
– Con ardiente preocupación y creciente consternación observamos durante algún tiempo el sufrimiento de la iglesia, la creciente dificultad de su lealtad duradera en la mente y la defensa de confesores y profesores en el interior del centro del país y de la gente, que St. Bonifacio una vez que predicó la luz y la buena nueva de Cristo y ha traído el reino de Dios.
– Nuestro interés no ha disminuido por lo que el nosotros en nuestra cama de enfermo visitando representantes de Reverendo Episcopado con veracidad y han informado cumplidamente… Después de escuchar sus explicaciones, se nos permitió hablar en agradecimiento a Dios íntima con el apóstol del amor: “Yo no tengo una alegría mayor que cuando escucho a mis hijos andan en la verdad”
– Como Nosotros, Venerables Hermanos, grabaciones en el verano de 1933, los Estados Unidos por el gobierno en relación con algunos años del borrador anterior, pueden transmitirse negociaciones del Concordato y podría concluir a su toda su satisfacción por un acuerdo solemne, nos llevó la preocupación consciente de sus deberes por la libertad de la misión de salvación de la Iglesia en Alemania y por la salvación de sus almas confiadas – al mismo tiempo también el deseo sincero de desarrollo pacífico y el bienestar del pueblo alemán para hacer un servicio significativo.
– A pesar de algunas preocupaciones serias que han arrebatado, pues, a continuación, la decisión de no retener nuestro consentimiento. Queríamos que nuestros hijos e hijas de los hombres leales en Alemania como parte humanamente de las posibles tensiones y sufrimientos a evitar, que de otro modo se hubiera esperado en las condiciones imperantes con certeza. Queríamos demostrar a todo el mundo por el hecho de que, sólo Cristo y la búsqueda de lo que es Cristo, alguien se negó la mano de la paz a la iglesia madre, que ni siquiera se repele.
– La fe en Cristo no obtendrá pura y sin adulterar, si no se admite y valora en la fe en la Iglesia, “columna y fundamento de la verdad”. Cristo, Dios bendito por los siglos, tiene este pilar de la fe erigida…
– Está Cristo en el corazón y en las evaluaciones de los labios de Nosotros, como una promesa de ayuda divina, como asesor en sus resoluciones serias y responsables, como el fortalecimiento de la lucha, como un consuelo en el sufrimiento que, los pastores episcopales de tus fieles, los sacerdotes y religiosos, los apóstoles laicos de la acción Católica y todo, todos sus diocesanos, entre los enfermos y los presos, en paternal afecto la bendición apostólica.

Dado en el Vaticano, el Domingo de Pasión, 14 de marzo de 1937.

Coronación de Pío XII.

Coronación de Pío XII.

En 1937 consagra en Francia la Basílica de Liseux, ya que Pío XI era devoto de Santa Teresita del Niño Jesús. En 1938, en la capilla de la Orden de Malta, Eugenio Pacelli bautiza al futuro Juan Carlos I, rey de España. Además viajó a Estados Unidos, Argentina, Hungría y Francia dándole un prestigio internacional; acumuló cargos aparte de la Secretaría de Estado (cargo que no renunció aun siendo Papa) como arcipreste de la Patriarcal Basílica Vaticana, gran canciller del Instituto Pontificio de Arqueología Cristiana y de Camarlengo de la Santa Iglesia Romana.

Cónclave de 1939
En este último puesto estaba cuando murió el papa Pío XI en 1939, entonces la organización del periodo de Sede Vacante le correspondía a él. Los cardenales necesitaban a un pontífice diplomático de voz suave para dirigir a la Iglesia en una Europa al borde de la guerra. Pacelli no tenía experiencia pastoral, ya que no había sido designado para alguna parroquia o diócesis, a cambio tenía un amplio conocimiento de la Administración vaticana y en su actuación como Secretario de Estado demostró su capacidad organizativa y diplomática con varios Jefes de Estado y el Colegio Cardenalicio. Para la mayoría de los votantes era el candidato favorito.

El 1 de marzo de 1939 se convocó al cónclave. Entre los otros candidatos estaban el Siervo de Dios Elia Dalla Costa, Arzobispo de Florencia, Jean-Marie-Rodrigue Villeneuve, arzobispo de Quebec y Luigi Maglione. En el segundo día de votación, en la que Pacelli celebraba su 63° cumpleaños recibió dos tercios exactos de votaciones, sin embargo según rumores, pidió una tercera votación para confirmar la validez de la elección. Fue elegido con 61 votos de 62 votantes. En la capilla Sixtina, comenzó a emanarse el humo blanco a las 5:30 de la tarde, pero hubo una confusión entre los fieles reunidos en la plaza de San Pedro cuando se volvió negro. El secretario del cónclave envió una nota a “Radio Vaticana” aclarando el malentendido y confirmando la elección de Pacelli. Entonces sale el Cardenal Protodiácono Camilo Caccia-Dominioni a anunciar el “Habemus Papam” al pueblo romano desde el balcón central de la Basílica de San Pedro.

El elegido tomó el nombre de su antecesor convirtiéndose en el papa Pío XII, Sucesor 260° del Apóstol San Pedro; comenzaba para la Iglesia Católica el pontificado más difícil y controvertido de toda la historia contemporánea; en Europa los vientos de la guerra amenazaban con desestabilizar el Orden Mundial, y las minorías religiosas y étnicas como los judíos se verán amenazados por la política xenófoba y nacionalista del gobierno nazi.

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René

Webs consultadas (02/08/16)
– http://w2.vatican.va/content/pius-xi/de/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_14031937_mit-brennender-sorge.html
– ec.aciprensa.com/wiki/Papa_Pío_XII
– https://es.wikipedia.org/wiki/Pío_XII
– https://en.wikipedia.org/wiki/Pope_Pius_XII

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Liberio el Confesor, papa de Roma

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Medallón del Santo. Galería de los Papas, Basílica de San pablo Extramuros, Roma (Italia).

Medallón del Santo. Galería de los Papas, Basílica de San pablo Extramuros, Roma (Italia).

San Liberio fue el sucesor número 36 del apóstol San Pedro; sin embargo no es venerado por la Iglesia Romana como santo, sino que es venerado por el cristianismo oriental en especial la Iglesia Ortodoxa, teniendo que padecer el apogeo del arrianismo y un cisma en la Iglesia tras la elección anticanónica del antipapa Félix II. Fue sucesor del papa San Julio I, consagrado el 22 de mayo según el Catalogus Liberianus: sin embargo, en el martirologio romano no se le menciona como santo. Sufrió el acoso de parte del emperador Constancio II que quería imponer en todo el imperio la fe arriana, considerada herética tras el Concilio de Nicea.

Biografía
Nada se sabe de la vida del pontífice antes de su elección como Obispo de Roma más que fuera diácono de la Iglesia Romana en el momento de la muerte del Papa San Julio I en el año 352. La Iglesia sufría en ese tiempo la pugna teológica y la división en torno a la divinidad de Cristo y el arrianismo había devastado el cristianismo oriental, en la cual tuvo apoyo importante del sucesor del emperador Constante, Constancio II.

Mientras la mayoría del clero condenaba a San Atanasio por su valiente defensa de la Ortodoxia, el Papa Liberio mantuvo la absolución del concilio de Sárdica y mantuvo las declaraciones del concilio niceno como prueba de la ortodoxia emanada de él. Con el apoyo del clero romano se aceptó enviar legados a la corte imperial en las Galias, suplicando al emperador que se celebrara otro Sínodo que se hizo en la ciudad de Arlés. Sin embargo, los obispos arrianos de la zona presionaban para que se excomulgara a San Atanasio, siendo que fueran los dirigentes de la reunión, en la que los legados papales (entre ellos Vicente de Capua) fueron presionados de manera violenta cediendo en sus condiciones, sin ninguna concesión para ellos. Al saber la noticia, el papa mandó una carta a San Osio de Córdoba, lamentando el hecho. Ahí no acabaron los problemas, llegando a Roma una carta de parte de los obispos orientales contra Atanasio. Este, sin embargo, había montado su defensa con el apoyo de los obispos egipcios.

San Félix II, antipapa. Medallón en la Galería de los Papas. Basílica de San Pablo Extramuros, Roma (Italia).

San Félix II, antipapa. Medallón en la Galería de los Papas. Basílica de San Pablo Extramuros, Roma (Italia).

De nuevo se acordó realizar otro concilio en Milán, que se hizo en la primavera del año 355 a instancias del santo obispo Lucifero de Cagliari, estando presente San Eusebio de Vercelli; pero los obispos que pertenecían a la corte del Emperador se negaron e incitaron con el apoyo de éste, a que las tropas presionaran a los presentes declarando culpable al obispo de Alejandría. Finalmente fueron desterrados, Lucífero y Eusebio así como los que mantenían la tesis pro nicena. La firmeza del pontífice hizo que el Emperador lo desterrara a Berea de Tracia en el año 355 donde lo acompañó en el exilio el archidiácono Dámaso (San Dámaso I).

El clero arriano hizo elegir para usurpar la sede petrina al arcediano Félix, que fue consagrado como Félix II por Acacio de Cesárea, siendo reconocido por la jerarquía eclesiástica, mas no por el pueblo, quien siguió fiel al legítimo Liberio y exigió su regreso. Durante su exilio (aquí entran las discrepancias) algunos autores, en especial lefebvristas, sostienen que en el 357 el Papa promulga el Formulario de Sirmio condenando a San Atanasio logrando con ello que Constancio II le permitiera regresar a Roma. Pero el mismo santo defensor del credo niceno nos afirma que soportó los rigores del exilio durante dos años. La misma noticia de la caída del papa la dan tres cartas atribuidas a él en los “Fragmentos Históricos” de San Hilario de Poitiers, pero Sozomeno dice que fueron una mentira propagada por el arriano Eudoxio, que acababa de invadir la sede de Alejandría. Algunos difieren si regresó a Roma en el 357 o en el 358. San Jerónimo cuenta que entró a la ciudad como un conquistador. Sin embargo desde su regreso tomó posiciones más o menos ambiguas con respecto al arrianismo.

En el 359 en Seléucida y en Rímini se celebraron dos concilios, en los que los obispos ortodoxos fueron forzados a aceptar las tesis semi arrianas, no estando representado el papa Liberio en ninguna de estas dos reuniones. Al morir Constancio II en el año 361, se anularon las disposiciones del concilio de Rímini. Subió al trono imperial el emperador Juliano “el Apóstata” quien intentó restaurar la religión grecorromana en el imperio, pero al morir en el 363, subió al trono el monarca cristiano Valentiniano quien devolvió nuevamente la paz a la Iglesia.

Estampa del papa San Liberio.

Estampa del papa San Liberio.

San Liberio es conocido también por mandar a construir la llamada Basílica Liberiana, la que conocemos como Santa María la Mayor, que se convirtió en la principal iglesia romana dedicada a la Virgen María. Según la tradición, un patricio romano y su esposa se presentaron ante el Papa para contarle que se había aparecido la Virgen María, siendo dibujado el perfil de la iglesia en una milagrosa nevada que ocurrió en el año 358, ordenándose su construcción hacia el año 360.

San Liberio se opuso al re-bautismo de los bautizados por los arrianos que era practicado por los luciferinos del famoso obispo de Cagliari. En el 366 admitió el regreso a la Iglesia de los más moderados simpatizantes arrianos de Oriente, muriendo ese mismo año y siendo sepultado en las catacumbas de Priscila.

Numerosos historiadores han debatido sobre la actuación de Liberio con respecto a la controversia arriana, siendo durante el siglo XIX defendido por Zaccaria, Bernard Jungmann, entre otros; los escritores protestantes y galicanos han sido en su juicio más severos con Liberio, y su debilidad constituye una importante crítica a la infalibilidad papal que se proclamó en el Concilio Vaticano I. Aún hoy sigue siendo tema de debate, que no es posible resumir en un solo artículo. Sin embargo lo que importa es su legado, pues es venerado como santo confesor por la Iglesia Ortodoxa, por su firme oposición a condenar al más grande defensor de la fe nicena. El debate está abierto.

René

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Webs consultadas (15/03/16):
-ec.aciprensa.com/wiki/Papa_Liberio
-https://es.wikipedia.org/wiki/Liberio
-https://es.wikipedia.org/wiki/Félix_II_(antipapa)
-ec.aciprensa.com/wiki/Félix_II

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Pío V, papa y reformador

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Medallón con el busto del Santo. Basílica de San Pablo Extramuros, Roma (Italia).

Medallón con el busto del Santo. Basílica de San Pablo Extramuros, Roma (Italia).

San Pío V es una de las figuras más importantes durante la llamada Contrarreforma Católica, tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la Iglesia Católica en los años posteriores al cisma que la dividió en 1517. Se le recuerda por su actuación en defensa de la “civilización cristiana” contra el ataque otomano que fracasó en la famosa batalla de Lepanto, sus acciones en materia litúrgica, unificando a la Iglesia bajo un solo Rito, al que llamamos tridentino o gregoriano. Pero también fue un hombre extremadamente moralista y tomará acciones que actualmente consideraremos equivocadas. Veremos el contexto que vivió y su vida y actuación como sucesor de San Pedro.

Contexto histórico
Desde que los seguidores de Martín Lutero se separaron de la Iglesia Católica en 1517, a raíz del estado moral y político que el papado había decaído con el Renacimiento, las divisiones entre los fieles y las relaciones entre cristianos católicos y cristianos protestantes eran cada vez más tirantes. En Alemania se convocó en 1521 la llamada Dieta de Worms en las que se intentó sin éxito zanjar las disputas teológicas. Sin embargo Lutero en vez de retractarse de sus ideas, acusó a Roma directamente de ejercer la tiranía.

En Francia las guerras de religión eran frecuentes, y así dividida la cristiandad soplaba en Oriente la amenaza turca. En ambas partes tanto protestantes como católicas exigían la convocatoria a un concilio ecuménico, sin embargo por razones políticas los papas León X y Clemente VII no pudieron convocarlo. La oposición de los católicos alemanes y el hostigamiento del emperador Carlos V que a este último provocara el saqueo de Roma por parte de sus tropas en 1526.

En Inglaterra, Enrique VIII y sus sucesores separaron a la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia Romana, tras recibir negativa el rey a divorciarse de Catalina de Aragón para casarse con Ana Bolena y así poder engendrar un heredero al trono.

Lienzo barroco del Santo en oración.

Lienzo barroco del Santo en oración.

El papa Paulo III quiso en 1536 convocar un concilio en Mantua y dos años más tarde en Vicenza sin éxito, pero ahora los protestantes se opusieron ya que se negaron a aceptar que fuera presidido por el Sumo Pontífice. Por fin, en la ciudad de Trento se convocó formalmente a un concilio en 1545, siendo suspendido en varias ocasiones y terminado por el Papa Pío IV con la condena a las doctrinas protestantes. Pero San Pío V fue el que ahondó el ambiente contra reformista cuya influencia queda más que clara en la misa tridentina.

Biografía
Antonio Michelle Ghislieri
nació en el poblado de Bosco, ducado de Milán el día 17 de enero de 1504 siendo hijo de Pablo Ghislieri y de Dominica Augeria. A los diecisiete años de edad en 1521 decide ingresar a la orden de los Predicadores de Santo Domingo en Vigevano tomando el nombre de Miguel. Fue ordenado sacerdote en Génova, Italia en 1528 y radicó en Pavía donde enseñó filosofía y teología. En Parma, fue de manera contundente defensor del papado y detractor de las principales herejías de su tiempo, en contraste con la decadente moralidad dentro de la Iglesia, Ghislieri era demasiado moralista y severo, así como estricto y enérgico, siendo nombrado por sus superiores inquisidor en la ciudad de Como. A pesar de su drástico comportamiento era devoto, amable y admirado por su austeridad y su piedad.

En 1556 fue nombrado por el papa Paulo IV obispo de Sutri, siendo nombrado también inquisidor en Milán y Lombardía. Al año siguiente fue nombrado por el papa cardenal e Inquisidor general siendo admirado por su celo y energía. En 1559 fue transferido a Mondovi donde las guerras en el Piamonte habían dañado severamente la moralidad de las costumbres. Durante su etapa como cardenal, es conocido por su reiterada oposición al papa Pío IV de admitir a Fernando de Medici de tan solo trece años en el Sacro Colegio así como a Maximiliano II de abolir el celibato sacerdotal, lo que propició que se le despidiera del palacio y el fin de su autoridad como inquisidor. Antes de que Ghislieri pudiera retornar al episcopado, el Papa Pío IV murió el 9 de diciembre de 1565 y el 7 de enero de 1566 fue elegido Sucesor de San Pedro tomando el nombre de Pío V. Gracias a la influencia de sus amigos y protegidos fue coronado solemnemente como Papa de Roma el día de su cumpleaños.

El nuevo Pontífice se preocupó por detener el avance del protestantismo en los estados católicos de Alemania, entonces el día 26 de marzo de 1566 impuso en la Dieta de Augsburgo las nuevas directrices del concilio de Trento. Tal como en su etapa de Gran Inquisidor, el papa Pío V se propuso desde un principio elevar la moral de la Ciudad Eterna, así como la disciplina eclesiástica. Tenía que ser Roma modelo para todo el mundo cristiano (hablando así de la Cristiandad Occidental) no solo de manera espiritual, sino también de manera terrenal.

Lienzo contemporáneo del Santo.

Lienzo contemporáneo del Santo.

Mediante la bula In coena Domini declaró la supremacía de la Iglesia Romana y de su cabeza visible sobre todos los poderes civiles. Entre sus primeras acciones fue reducir el costo de la corte papal de manera drástica, tomando medidas de austeridad, obligó a los obispos a residir en sus diócesis pertenecientes, reguló los hospicios, y expulsó a las prostitutas de la ciudad. Por lo que es más conocido es por uniformizar la liturgia, impulsada por los acuerdos y prescripciones del Concilio de Trento. Esto se logró con la promulgación de la bula Quo Primum tempore en la cual establece al rito “tridentino” o conocida actualmente como la Forma Extraordinaria del Rito Romano, como único modelo para la Iglesia Católica, excepto donde la liturgia fuera anterior a 1370 y aún estuviera en uso. Así pudieron conservarse el rito mozárabe, el de Braga, el cartujo, el dominicano, el ambrosiano y el carmelita.

Como dije anteriormente era excesivamente moralista, y durante su pontificado incluso en las obras de arte se ve su influencia, un ejemplo claro es cuando encargó al pintor Daniele da Volterra cubrir algunas figuras trazadas en la Capilla Sixtina de Miguel Ángel que en su mayoría las había pintado desnudas, algo considerado en aquella época como obsceno y promiscuo. Para alegría mía y de las sociedades protectoras de animales, era ferozmente contrario a las lidias de toros que se celebraban en Roma y el 1 de noviembre de 1567 las prohibió bajo pena de excomunión a perpetuidad.

Ahí entramos en controversias, pues con el erario pontificio financió en Francia las famosas guerras de religión contra los hugonotes (es decir protestantes en su mayoría de doctrina calvinista) y la expulsión de los judíos de los estados bajo su jurisdicción. En 1570 el papa excomulgó a la reina Isabel I de Inglaterra, por su apoyo a la causa protestante, lo cual perjudicó la situación de los católicos en Inglaterra, pero apoyando a vanos intentos de restaurar el catolicismo en el país inglés.

Con la amenaza del Imperio Otomano a las puertas de Europa, el papa convocó a la llamada Liga Santa, constituida por el Imperio Español, Venecia y los Estados Pontificios con participación genovesa. Tras la conquista del último estado cruzado en Chipre, aumentaron en Occidente los temores de la invasión turca al centro del cristianismo. La invasión se produciría en el mar, así que el Pontífice encomendó a Juan de Austria el mando de la flota cristiana para detener el avance musulmán. Quien salió beneficiado fue Felipe II, ya que se concentraba en las posesiones de Marruecos y de Túnez. La batalla se produjo el 7 de octubre de 1571, en el golfo de Corinto, que como ya sabemos por la Historia, se produjo una importante victoria cristiana, quienes atribuyeron el triunfo a la Virgen del Rosario, y el papa en agradecimiento instituyó el 7 de octubre, como la fiesta de Nuestra Señora del Rosario.

Vista del sepulcro abierto del Santo, mostrando la figura que contiene las reliquias. Basílica de Santa María la Mayor, Roma (Italia).

Vista del sepulcro abierto del Santo, mostrando la figura que contiene las reliquias. Basílica de Santa María la Mayor, Roma (Italia).

El papa Pío V murió a la edad de 68 años, el día 1 de mayo de 1572, afectado por el cáncer. Sus contemporáneos alaban su piedad, y su devoción, a pesar de las reformas rígidas que él promovió. Fue beatificado por Clemente X el 1 de mayo de 1672 y canonizado el día 22 de mayo de 1712 por el papa Clemente XI. Su fiesta tras la reforma del calendario litúrgico es el día 30 de abril.

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René

Enlaces consultados (11/03/16):
-https://es.wikipedia.org/wiki/Pío_V
-ec.aciprensa.com/wiki/Papa_San_Pío_V
-www.dominicos.org/grandes-figuras/santos/san-pio-v-papa
-https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Lepanto

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