Algunos temas sobre reliquias (II)

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Relicario de San Andrés apóstol.

Relicario de San Andrés apóstol.

Aunque en este blog se ha escrito mucho sobre reliquias y relicarios, el pasado día 23 de junio escribimos un primer artículo, de lo que podríamos llamar genéricamente “algunos temas sobre reliquias”. Creo que hay toda una temática más que suficiente como para que en adelante podamos escribir algunos artículos parecidos a aquel y hoy vamos a repetir aquella experiencia porque sabemos que a parte de nuestros lectores estas cuestiones les interesan. Para esto tomaremos tres temas nuevos y dejaremos otros para artículos posteriores.

Pregunta: Yo se que parte del cráneo del apóstol San Andrés de Betsaida continúa en Italia, pero también se que otra parte del mismo, en tiempos del Papa Pablo VI, fue devuelto a la Iglesia Ortodoxa y que se encuentra en Patras (Grecia). Estamos acostumbrados a ver ambos relicarios que vosotros mismos habéis publicados en el blog, pero ¿qué me podéis decir de este otro del que os adjunto una foto? Gracias desde Cuba.

Respuesta: Interesante pregunta. Efectivamente, el 26 de septiembre de 1964, el Beato Papa Pablo VI entregó al metropolita Constantino de Patras parte del cráneo del apóstol Andrés. Este acto fue el fruto de una serie de contactos entre las Iglesias Católica y Ortodoxa, iniciados en Atenas el año anterior y fomentados tanto por Su Santidad Atenágoras I, Patriarca de Constantinopla, como por el Beato Papa Pablo VI. El Papa respondió afirmativamente a la petición del metropolita de Patras, quién puso la sagrada reliquia en el relicario que todos conocemos, que es de plata y que tiene la forma de un templo.

Lignum crucis procedente de Constantinopla (realizado entre el 1090-1110) y que se conserva actualmente en el Museo Diocesano de Génova (Italia).

Lignum crucis procedente de Constantinopla (realizado entre el 1090-1110) y que se conserva actualmente en el Museo Diocesano de Génova (Italia).

Sabemos que las reliquias del apóstol martirizado en Patras, fueron llevadas a Constantinopla en el año 365 por orden del emperador Constancio y que estas fueron depositadas en la Iglesia de los Santos Apóstoles. En ese antiguo relicario bizantino de oro que tú nos muestras, que es del siglo VII y que tiene un valor incalculable, estaba el cráneo del apóstol cuando en el año 1462 el príncipe de Bizancio Tomás Paleólogo lo entregó al Papa Pío II antes de que los otomanos destruyeran Patras. Actualmente, este relicario se encuentra en aquella ciudad griega, ya que el Vaticano lo devolvió junto con la reliquia. En Italia ha quedado una copia del mismo.

Pregunta: ¿Me podríais decir cuantos fragmentos de la cruz de Cristo existen en el mundo? Se que este tema debe ser muy complejo pero supongo que algo se sabrá al respecto. Gracias desde Austria.

Respuesta: ¿Complejo, dices? En primer lugar quiero decirte que no entraré en el tema de la autenticidad de estas reliquias porque de eso ya hemos hablado y con abundancia, en este blog, pero lo que si te digo es que yo creo que es imposible saber cuantos fragmentos de la verdadera cruz hay dispersos por toda la cristiandad. Tanto en Oriente como en Occidente, raro es el monasterio, convento, iglesia o basílica que se precie que no presuma de tener alguno y a niveles de tecas particulares, ya ni te cuento. En la red existen numerosas webs que mencionan algunos en concreto, pero como no es la pregunta que tu haces, intentaré ceñirme a ella basándome en unos datos publicados por la profesora Nicoletta De Matthaeis de la Universidad La Sapienza de Roma.

Lignum crucis del monasterio de San Pablo en el Monte Athos (Grecia).

Lignum crucis del monasterio de San Pablo en el Monte Athos (Grecia).

Sabes que se dice que “si pudieran juntarse todas las reliquias que existen de la cruz, saldrían más de una veintena de cruces”, pero eso no deja de ser una exageración. En su “Traité des reliques” de Jean Calvin, publicado en Ginebra en el año 1822, este autor llega a decir que “todas las piezas juntas llegarían a configurar toda la carga de un barco, aunque los evangelios dicen que esa carga fue llevada por un hombre”. ¡Otra exageración! Pero centrémonos en algo más serio.

A finales del siglo XIX, el célebre arquitecto francés Charles Rohault de Fleury, se dedicó a examinar uno por uno todos los fragmentos de la cruz que en aquel momento estaban catalogados, comparando el tipo de madera de cada uno de ellos y calculando su volumen. Basándose en numerosos documentos antiguos sobre las prácticas de la crucifixión hizo también un cálculo de las medidas y el volumen que pudo tener la cruz de Cristo y asimismo tomó como muestra las medidas y la densidad de la reliquia conservada en la Basílica romana Santa Croce in Gerusalemme. Con todo ello, determinó que las medidas pudieron ser de tres metros para el “stipes” y un metro ochenta para el “patíbulum”. Asimismo calculó que la anchura sería de unos veinticuatro centímetros. Con esas conclusiones, el volumen total de madera lo calculó en unos treinta y seis mil centímetros cúbicos. Más tarde, Michael Hesemann (periodista alemán nacido en Düsseldorf en marzo de 1964), quién ha estudiado en profundidad todas las reliquias de la Pasión, se manifestó a favor de los cálculos realizados por Charles Rohault de Fleury.

En base a todo esto, determinaron que sumando los volúmenes de todas las reliquias conocidas superiores a un centímetro cúbico, apenas se llegarían a los cuatro mil centímetros cúbicos, o sea, algo más del diez por ciento del volumen total de la cruz. Pero es cierto que existen muchísimos otros relicarios cuyos volúmenes de madera son más pequeños, que son inimaginables, que están repartidos por todo el mundo y que no están catalogados. Aun así, para Hesemann es muy difícil asumir que el volumen de todas ellas juntas pueda llegar a casi el noventa por ciento del volumen calculado por Charles Rohault de Fleury, defendiendo que como mucho, se triplicaría ese diez por ciento ocupado por los grandes relicarios. O sea, que en su conjunto, en cuanto a volumen se refiere, no se llega ni a la mitad del volumen que pudo tener la “Vera Crux”. Como dije al principio, otro tema distinto es la autenticidad de estas reliquias.

Cráneo de San Mamés venerado en la catedral de Langrés (Francia).

Cráneo de San Mamés venerado en la catedral de Langrés (Francia).

Pregunta: ¿Podríamos decir que es auténtica la reliquia del cráneo de San Mamés, venerada en la catedral de Langres? Gracias desde Francia.

Respuesta: En primer lugar te aconsejo que leas el artículo que sobre este santo y sus reliquias publicamos el día 17 de agosto del año 2011. Recordemos que San Mamés (Mamas o Mamante) fue martirizado y sepultado en Cesarea de Capadocia y que, aunque algunos restos o al menos su antigua tumba es conservada ahora en Morphou (Chipre), en una época no muy bien determinada, su cráneo fue llevado a Constantinopla cuando los seleúcidas tomaron Cesarea (hay quienes afirman que eso ocurrió en el año 1067).

Cuando los cruzados tomaron Constantinopla en el año 1204 la saquearon robando todo lo que pudieron tanto en sus palacios, como en las iglesias y en los monasterios. De esto ya hemos hablado en numerosísimas ocasiones. Entre las reliquias robadas estaba el cráneo de San Mamés, conservado en el monasterio de su mismo nombre, que tenía una corona de plata con su nombre escrito en griego: “Άγιος Μάμας”. Gualon de Dampierre, un clérigo que posteriormente fue arzobispo de Damasco, la trasladó a Francia poniéndola en la catedral de Langrés en el año 1209. Allí se conserva y venera, especialmente en el día de su festividad.

La reliquia estaba dentro de un valioso busto-relicario que fue destruido durante la Revolución Francesa. Hoy está dentro de un relicario similar hecho en el año 1855, que fue un regalo del cardenal Césaire Mathieu, que había sido obispo de la ciudad. El actual relicario es de plata dorada y en la parte superior tiene como una especie de tapadera que puede abrirse para mostrar la reliquia que contiene.

Antonio Barrero

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Contestando a algunas breves preguntas (XXXI)

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Escultura del Beato Gerardo Tenque, fundador de la Orden Sanjuanista, obra de Vicente Tena (Valencia).

Escultura del Beato Gerardo Tenque, fundador de la Orden Sanjuanista, obra de Vicente Tena (Valencia).

Pregunta: Hola amigos. Desde hace tiempo tengo varias preguntas que hacer sobre San Gerardo Tenque. A partir de recibir esta estampa que os envío me surgieron estas dudas: ¿Por qué a este santo se le conoce con varios apellidos como Tum, Tune y Sasso? Esto da pie a muchas confusiones. La Orden Sanjuanista que fundó, ¿es hoy en día la Orden de Malta? ¿Queda en esta orden militar algo de los orígenes con la que él la fundó o con el paso del tiempo, esta derivó en lo que hoy es? Gracias de antemano por vuestra respuesta, queridos amigos. España

Respuesta: En primer lugar tengo que decirte que oficialmente no está canonizado, por lo que en realidad estamos hablando de una persona que recibe el título de beato sin haber sido beatificado y ni siquiera confirmado su culto. Por eso no encontrarás datos sobre él en ningún libro de hagiografía. Solo te puedo dar estos datos sacados más que nada de obras que tratan sobre la Orden de Malta.

Aunque se le conoce como Gerardo Tenque, en realidad se llamaba Gerardo Tum y nació en el año 1040. Aunque se han insinuado algunos lugares de nacimiento como Amalfi en Italia, Martigues en la Provenza francesa e incluso en el Castillo de Avesnes en el condado de Henao, la realidad es que no puede confirmarse con seguridad ningunos de esos sitios, o sea, no se sabe si era francés o si era italiano. Se dice que fue comerciante, soldado y posteriormente monje benedictino y que a finales del siglo XI fue en peregrinación a Jerusalén, encontrando allí un hospicio donde se quedaban los peregrinos y que estaba situado junto a la iglesia de San Juan. El se hizo cargo de dicho edificio, lo convirtió en hospital en una fecha anterior al año 1100 y fue allí donde, para atenderlos, organizó a la Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de los Hospitalarios) a la que le dio la Regla de San Agustín y cuyos religiosos hacían los tres votos monásticos. Esta Orden recibió el “placet” del Papa Pascual II mediante la Bula “Gerardo institutori ac praeposito Hierosolimitani Xenodochii”, emitida el 15 de febrero del año 1113 concediéndole el derecho a elegir a sus superiores. Esta Bula fue confirmada por el Papa Calixto II poco antes de la muerte de Gerardo, acaecida el 3 de septiembre del año 1120.

La constitución del Reino de Jerusalén obligó a la Orden a asumir la defensa militar de los enfermos de los territorios ocupados por los cruzados, para lo cual construyeron algunos castillos-hospitales en Palestina. En un primer momento, la mayoría de los miembros de esta Orden eran nobles europeos, pero poco a poco fue recibiendo a otros miembros que no pertenecían a la nobleza. Cuando Saladino tomó Jerusalén en el año 1187, la Orden tuvo que instalarse en Chipre y posteriormente en Rodas. Cuando esta isla griega cayó en manos musulmanas en el año 1523, los miembros de la Orden tuvieron que rendirse o abandonar la isla, quedando desde ese momento sin territorio donde asentarse. Fue siete años más tarde, cuando Carlos V cedió a la Orden la isla de Malta, y desde ese momento comenzó a conocerse como la Orden de Malta. Esta Orden jugó un papel importante en la célebre batalla de Lepanto.

Cráneo del beato venerado en Manosque (Francia).

Cráneo del beato venerado en Manosque (Francia).

La misión original de la Orden era, como he dicho, la asistencia hospitalaria a los peregrinos enfermos, pero con el devenir de los tiempos llegó a convertirse también en una orden militar que combatía contra los musulmanes. El Beato Gerardo decía que “la Orden perduraría mientras hubiese sufrimiento humano que aliviar” y por eso aun hoy en día atienden algunos centros hospitalarios. Algunos miembros de la Orden son frailes que han profesado los tres votos monásticos, pero otros solo hacen la promesa de obediencia, siendo la mayoría de los caballeros y damas simples seglares. El Gran Maestre – que tiene el título de cardenal – se elige entre los profesos. La espiritualidad de la Orden se simboliza en la cruz de ocho puntas que representan las ocho bienaventuranzas. La Orden de Malta recuerda al beato el día 13 de octubre. De esta Orden de San Juan de Jerusalén derivan las Religiosas Sanjuanistas, denominadas oficialmente “Comendadoras de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta)”.

Pregunta: ¿Es cierto que en la localidad salmantina de Ledesma se conservan las reliquias de tres de los pastores que adoraron a Jesús en Belén la noche de su nacimiento? Muchísimas gracias desde Galicia, España.

Relicario de los santos pastores de Belén venerado en Ledesma (Salamanca).

Relicario de los santos pastores de Belén venerado en Ledesma (Salamanca).

Respuesta: ¡Ay, qué pregunta me haces! En la iglesia de San Pedro y San Fernando de esa localidad existe un cofre con unos huesos que, según la tradición, son de tres pastores que adoraron al Niño Jesús en Belén. Estos restos procedían de una iglesia anterior dedicada a San Pedro, diciendo la tradición que pertenecen a los pastores Jacobo, Isacio y Josefo, cuyos restos llegaron a Ledesma por medio de un caballero medieval, natural del pueblo, que los trajo desde Tierra Santa en el siglo XI. Desde entonces se han conservado en una arqueta de madera.

El Beato Papa Inocencio XI (1676-1689) concedió indulgencia plenaria a la “cofradía bajo la advocación de los Santos Jacobo, Isacio y Josefo, canónicamente erigida y fundada en la iglesia parroquial de San Pedro de la villa de Ledesma, en la diócesis de Salamanca”. Esta arqueta estuvo oculta en unos muros durante varios siglos, siendo descubierta en el año 1965. Esto es lo que dice la historia y la leyenda, pero que sean unas reliquias auténticas ya “es harina de otro costal”.

Pregunta: ¿Vais a seguir comunicándonos algunas otras coincidencias entre la Sábana Santa (Síndone) de Turín y el Sudario de Oviedo? Gracias

Respuesta: En el artículo que publicamos el día 7 de abril ya hablamos sobre este tema, pero te prometimos que continuaríamos con él y eso es lo que voy a hacer. El profesor Alfonso Sánchez Hermosilla, director del Equipo de Investigación del Centro Español de Sindonología, en el Congreso anual del Centro Internacional de Sindonología ha dicho textualmente lo siguiente: “Desde el punto de vista de la antropología forense y de la medicina forense, toda la información puesta al descubierto por la investigación científica es compatible con la hipótesis de que la Síndone y el Sudario cubrieron el cadáver de la misma persona. En el Sudario de Oviedo, la similitud en la morfología de las manchas y el tamaño de las mismas con la Síndone de Turín confirman esta hipótesis”.

Vista del Santo Sudario de Oviedo.

Vista del Santo Sudario de Oviedo.

Desde el punto de vista textil, ambas reliquias tienen igual composición, idéntico grosor de fibra, están hilados a mano y con torcedura en “Z”, aunque han sido tejidos de diferente manera: sarga en espiga en el caso de la Síndone y trama octogonal o tafetán, en el caso del Sudario. En el Sudario no hay ninguna imagen misteriosa como en la Síndone; solo hay huellas de sangre del grupo AB y de otros fluidos corporales procedentes de un cadáver humano. El estudio morfológico de las manchas presentes en los dos lienzos manifiesta un evidente parecido entre ellas, lo que quiere decir según el profesor Sánchez Hermosilla, que el cadáver fue tratado con mucho cuidado. Y sigue diciendo: “Debe tenerse en cuenta que este parecido morfológico entre las manchas de sangre no tendría por qué darse obligatoriamente: cabezas distintas pueden dar manchas muy parecidas y la misma cabeza puede dar manchas muy distintas. Sin embargo, ambas formaciones se corresponden perfectamente, tanto en posición relativa como en tamaño superficial, a lo que habría que añadir la concordancia de las distancias entre las lesiones maculantes que originaron las manchas si comparamos ambas reliquias. Desde el punto de vista de la medicina forense, podemos decir que el Sudario pudo cubrir el rostro del cadáver antes de que fuera envuelto en la Sábana.

Entre las evidencias más importantes están las manchas de sangre atribuidas a las espinas de la corona que “aparecen en ambas reliquias con una gran similitud en la distancia que las separa entre sí. La superficie ocupada por la nariz en ambos lienzos es muy similar: en el Sudario de Oviedo ocupa un área de dos mil doscientos ochenta milímetros cuadrados y en la Síndone es de dos mil. Asimismo, hacia la mitad de la región derecha de la nariz aparece una zona inflamada con una superficie de cien milímetros cuadrados en el Sudario y noventa en la Síndone”.

Manchas de sangre y otros fluidos en el Sudario de Oviedo.

Manchas de sangre y otros fluidos en el Sudario de Oviedo.

Además, una de las manchas del Sudario de Oviedo “parece compatible con algunas de las heridas ocasionadas por Flagrum Taxilatum en la zona derecha del cuello y resulta ser compatible con algunas de las improntas de la Síndone de Turín atribuidas a esta misma causa. En la región occipital aparecen manchas de sangre vital, es decir, que se vertió cuando el condenado estaba aún con vida, que son muy similares en ambos lienzos y parecen relacionarse con lesiones punzantes en el cuero cabelludo; además resultan ser concordantes con las que produciría un casquete de espinas”.

Pero este profesor sigue aportando más datos para confirmar su tesis: “A la altura de la séptima vértebra cervical, o “vertebra prominens”, en el Sudario de Oviedo aparece una mancha que adopta la forma de una mariposa y que se pudo originar como consecuencia de coser cuidadosamente el lienzo al cabello del cadáver embadurnado con sangre aún fresca. Esta forma de coser el lienzo a la cabellera ocasionó que esta adoptase la forma que puede apreciarse en la imagen de la Síndone y que algunos autores creyeron identificar con una especie de coleta, o incluso trenza, constituyendo otra prueba más de la influencia que el uso previo del Sudario pudo tener sobre la Síndone. A ambos lados de esta mancha, aparecen otras ocasionadas por fluidos cadavéricos y que resultan similares tanto en una como en la otra reliquia”.

Cripta de la catedral de Oviedo donde se conserva el Santo Sudario y otras reliquias.

Cripta de la catedral de Oviedo donde se conserva el Santo Sudario y otras reliquias.

Sánchez Hermosilla también afirmó que en el Sudario de Oviedo hay una mancha que se encuentra precisamente en la esquina inferior izquierda del reverso de la tela, “que podría haberse producido como consecuencia del orificio de salida de la lesión ocasionada por la lanzada; dicha mancha tiene su equivalencia en la Síndone de Turín, y podría haber pasado desapercibida hasta la fecha por su similitud morfológica con las manchas atribuidas a la flagelación. Además de esta mancha, aparecen signos indirectos de la lanzada, tales como los abundantes coágulos de fibrina que aparecen en las denominadas mancha difusa y mancha en acordeón”.

Las reconstrucciones tridimensionales del rostro del hombre de la Síndone de Turín corresponden con las manchas que se encuentran en el Sudario de Oviedo. “Tras conocer las proporciones craneométricas que aparecen en ambas reliquias, y una vez realizada su comparación, se comprueba que son concordantes, lo que ha permitido al escultor D. Juan Manuel Miñarro López realizar una reconstrucción del rostro del Hombre de la Síndone. Dicha reconstrucción es absolutamente compatible con el rostro del Hombre del Sudario, no sólo en sus proporciones antropométricas, sino también en las lesiones traumáticas que ambos presentan”.

El Hombre de la Sábana Santa (Síndone de Turín).

El Hombre de la Sábana Santa (Síndone de Turín).

Para concluir, incrustado en un coágulo de sangre que proviene del Sudario de Oviedo, “se ha descubierto un grano de polen que ha sido identificado morfológicamente por la bióloga Doña Marzia Boi, como perteneciente al género botánico “Helicrisum” y es compatible con otros pólenes análogos encontrados por otros investigadores sobre la Síndone de Turín. Este hallazgo, además de suponer una nueva concordancia entre ambas reliquias, podría corroborar la hipótesis de Doña Marzia Boi de que parte de los pólenes podrían haber llegado a los lienzos procedentes de los ungüentos con que fue amortajado el cadáver”.

Perdona si al contestar a tu nueva pregunta me he referido constantemente a esta conferencia. Me ha parecido lo más oportuno y he utilizado para ello la información que ha proporcionado el propio Vaticano sobre este Congreso.

Antonio Barrero

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Contestando a algunas breves preguntas (XXX)

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Relicario de la Sangre de Cristo en Neuvy-Saint-Sépulchre.

Relicario de la Sangre de Cristo en Neuvy-Saint-Sépulchre.

Pregunta: Quisiera que me ayudaseis a resolver una duda que tengo acerca de las reliquias de la Túnica de Cristo y de la Sangre de Cristo que se venera en la ciudad francesa de Neuvy. Qué hay de verdad en todo esto, como llegaron allí y si creéis que son auténticas. Muchísimas gracias desde México.

Respuesta: Sangre de Cristo en Neuvy-Saint-Sépulchre
Neuvy-Saint-Sépulchre es un municipio francés situado en el centro de Francia. Debe su nombre a la iglesia de la localidad, que es una copia del siglo XII de la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén. Fue obra del cardenal Eudes de Châteauroux después de regresar de las cruzadas. En esta iglesia se conserva un relicario con dos gotas de sangre que se dice son de Cristo y ¡que fueron recogidas el Viernes Santo en el Calvario! Comprenderás cual es mi posición ante esto, ¿verdad? Las dos gotas son como dos lágrimas coaguladas, que no están contaminadas ni con tierra ni con agua. Los franceses las tienen como una reliquia preciosísima. Estas dos gotas llegaron a las manos del cardenal Eudes durante su estancia en Tierra Santa y se las trajo a Francia. Como este cardenal era un filósofo y teólogo escolástico escribió mucho sobre esta reliquia y como él había nacido en Neuvy, se las regaló a la iglesia de esta localidad en el año 1257.

Esto es lo único que puedo decirte y, como comprenderás, yo soy escéptico ante esto porque ¿quién iba a recoger estas gotas de sangre, precisamente el Viernes Santo y antes de que cayeran a tierra? ¿Y cómo las guardó? ¿Tú crees que la Santísima Virgen, San Juan o las santas mujeres estuvieron en eso en aquellos momentos tan terribles? Nosotros poseemos la preciosa Sangre de Cristo, pero es desde luego en el Sacramento de la Eucaristía.

Relicario de la Túnica de Cristo en Trier.

Relicario de la Túnica de Cristo en Trier.

Túnica de Cristo en Trier
Con respecto a esta reliquia tengo que decirte en primer lugar que es el propio San Juan quién dice en su evangelio que los soldados que crucificaron a Cristo dividieron sus vestidos en cuatro partes y que su túnica la echaron a suerte porque era una túnica inconsútil. De esto hablé en uno de los artículos de esta Semana Santa pasada. Aun diciendo esto San Juan, ¡parece! que posteriormente a esta túnica le quitaron pequeñas porciones porque hay otras localidades europeas que dicen poseer algunos trozos: monasterio Pantokrator del Monte Athos, Basílica de San Francisco en Asís, Patriarcado de Constantinopla, etc. Pero la tradición dice que la reliquia llegó a Francia, aunque hay otras tradiciones que la hacen llegar a Rusia y a Georgia.

Según la tradición, Santa Elena descubrió la túnica en el año 328 junto con otras reliquias de la Pasión y las hizo llegar a la ciudad de Tréveris (la actual Trier, en Alemania), donde su hijo Constantino había vivido algunos años antes de convertirse en emperador. Existen documentos históricos que se remontan al siglo XII que atestiguan que ya entonces estaba allí. El 1 de mayo del 1196, el arzobispo Juan I le hizo construir una capilla en la catedral, pero como no hay constancia histórica alguna anterior al siglo XII, muchos son los que creen que este es simplemente uno de los muchos fraudes medievales. En el año 1512, el emperador Maximiliano I de Hamsburgo quiso ver la túnica y de hecho, el arzobispo Richard von Greiffenklau se la enseñó.

A mediados del siglo XIX, un clérigo de Trier llamado Wilmowsky, le hizo un examen completo y cuidadoso determinando que se trataba de un tejido bizantino del siglo V o VI, que sin ningún género de dudas no era la túnica inconsútil de Cristo, por lo que era falsa. Ni que decir tiene que el clérigo sufrió todo tipo de persecuciones. En el año 1890 se estableció un comité formado por doce investigadores que examinaron y analizaron la reliquia y que determinaron lo siguiente: que era una “bolsa” de tela, pero no propiamente un vestido, que era de algodón y lino marrón con una trama muy densa y apretada y que dentro de ella había una sola pieza de tela de seda muy bien conservada. La parte posterior de la túnica tenía parches de seda de damasco fino, coincidiendo estos parches con la descripción que había hecho el clérigo Wilmowsky. Que la tela interior era un tafetán bizantino al que le habían añadido un vestido exterior a fin de protegerlo. No se pusieron de acuerdo sobre si la prenda tenía o no tenía costuras, por lo que no se determinó si era inconsútil.

Con la intención de preservarla, en el siglo XIX la sumergieron en caucho líquido, por lo que actualmente no se le puede hacer la prueba del Carbono 14 para determinar con exactitud su antigüedad. Para más “inri”, la localidad de Argenteuil, que está en los suburbios de París dice que la tiene y que la de Trier, que es la más conocida y famosa, es falsa. Para mí, sin querer ofender a nadie, no es auténtica ninguna de las dos.

Monasterio de Santa Presencia en Saint-Dolay (Iglesia Celta Ortodoxa).

Monasterio de Santa Presencia en Saint-Dolay (Iglesia Celta Ortodoxa).

Pregunta: En un artículo publicado recientemente en este blog se escribió brevemente sobre Santa Clotilde de California diciendo que pertenecía a la Iglesia Celta Ortodoxa. Por lo que veo se trata de una Iglesia de reciente creación. ¿Me podríais dar alguna pequeña información sobre la misma. Muchas gracias desde México.

Respuesta: Efectivamente, Santa Clotilde de California es una santa del siglo XX perteneciente a esta Iglesia y que ha sido canonizada recientemente. Pero entrando directamente en la pregunta te diré que la Iglesia Celta Ortodoxa fue restaurada en el año 1866, como intento de fidelidad a la tradición y espiritualidad del cristianismo celta. La iglesia celta fue una de las iglesias más antiguas de la Europa cristiana. La tradición dice que fue fundada en Gran Bretaña por San José de Arimatea en el año 37 después de Cristo, en lo que hoy sería Glastonbury. En el año 63, otro discípulo (San Aristóbulo) llegó también a tierras británicas y en seis siglos consiguieron cristianizar a todas las Islas Británicas. Esta iglesia fue muy floreciente en tiempos del imperio romano-bizantino y mantuvo la frescura eclesial desde los primeros tiempos apostólicos. Estuvo desligada del poder temporal, fue pobre y dinámica y poseyó numerosos monasterios en Irlanda, Escocia y Bretaña. Miles de monjes celtas fueron gloria de la Iglesia en el primer milenio del cristianismo: Columbano, Patricio, Brígida, Columba, Brendan, Samson, Amando, etc.

Procesión con las reliquias de San Tugdual de Saint-Dolay (Iglesia Celta Ortodoxa).

Procesión con las reliquias de San Tugdual de Saint-Dolay (Iglesia Celta Ortodoxa).

Esta iglesia perdió su soberanía en el siglo XIII, su rito fue suprimido como lo fueron el resto de ritos occidentales, pero fue restaurada en el año 1866 por el obispo Julio Ferrette y la intuición de un metropolita de la Iglesia Ortodoxa Siria, el futuro Patriarca Pedro Ignacio IV. En el año 1955, San Tugdual, fundador del monasterio de Santa Presencia en Saint-Dolay, localidad de la Bretaña francesa, restauró la vida monástica, el rito y la espiritualidad celtas, acercándose un tanto a la espiritualidad de San Francisco de Asís. En el año 1977, el obispo Mael fue nombrado Primado de la Iglesia Ortodoxa Celta en la que hizo importantes reformas. Desde entonces, sigue creciendo, recuperando su historia, sus ritos y sus tradiciones, manteniendo relaciones ecuménicas con el resto de las iglesias cristianas.

Tienen Eparquías en Francia, en las Islas Británicas, en Australia y en Estados Unidos. En este siglo han canonizado a San Tugdual (fundador del monasterio de Santa Presencia), a Santa Clotilde de California y a San Nicolás de Feltham. Si Dios quiere, escribiremos artículos individuales sobre cada uno de los tres y publicaremos fotos suyas, de sus iconos y de sus reliquias.

La actriz Lucy Hussey-Bergonzi en estado de coma profundo.

La actriz Lucy Hussey-Bergonzi en estado de coma profundo.

Pregunta: ¿Es cierto que una de las actrices infantiles que trabajó en la película Harry Potter, despertó de un coma después de ser bautizada? ¿Puede el Bautismo producir un milagro? ¿Se puede atribuir este milagro a la intercesión de algún santo? Muchas gracias desde Portugal

Respuesta: Los milagros existen y sin lugar a dudas son obras de Dios y Él puede realizarlos a través de los sacramentos. Es de todos conocidos que en innumerables ocasiones, el Sacramento de la Unción de los Enfermos no solo perdona los pecados sino que ha devuelto la salud a la persona afectada y lo mismo puede ocurrir con el resto de los sacramentos. Este caso del que preguntas es real y puedes encontrar mucha información en Internet, pero yo te la voy a resumir, aunque antes quiero decirte que, por lo que yo conozco, no es atribuible a la intercesión de ningún santo o beato, sino solo al Bautismo.

Se trata de la actriz Lucy Hussey-Bergonzi, la cual cuando tenía unos trece años de edad se derrumbó a causa de una hemorragia cerebral apenas unos días después de una filmación en la película que mencionas: Harry Potter y el Misterio del Príncipe. Inmediatamente fue trasladada a urgencias de un hospital londinense donde la mantuvieron artificialmente con vida durante cinco días. Los médicos les dijeron a sus padres que el coma había sido provocado por una enfermedad rara que tenía desde su nacimiento y que denominaron “malformación arteriovenosa”, o sea, que un grupo de vasos sanguíneos se manifiestan de forma anormal hasta llegar a reventar. Estando en ese estado de coma llegaron a operarla del cerebro en dos ocasiones, sin darles muchas esperanzas a sus padres, quienes después de que la niña fuera operada por segunda vez decidieron bautizarla in “artículo mortis”, ya que la joven no había sido bautizada recién nacida.

En el momento en el que el sacerdote la bautizó echándole el agua en la cabeza, los presentes vieron que los brazos de la niña comenzaron a moverse, y en solo veinticuatro horas mostró tales signos de recuperación, que la desconectaron de las máquinas que la mantenían con vida, y que dejaron desconcertados a los médicos, ya que no encontraban explicación alguna a esa recuperación tan repentina. La niña se fue recuperando, y es cierto que aun hoy en día sufre fuertes dolores de cabeza y un cierto adormecimiento en su mano derecha, hechos que los médicos atribuyen a unos efectos secundarios, producidos por cierta medicación que la hicieron perder mucho peso. Para los médicos y sus familiares se trata de un milagro, ya que las personas que sufren severas hemorragias cerebrales no sobreviven a ellas.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Contestando a algunas breves preguntas (XXIX)

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Fotografía de Santa Olga Michael con uno de los bebés que ayudaba a traer al mundo.

Fotografía de Santa Olga Michael con uno de los bebés que ayudaba a traer al mundo.

Pregunta: Me llamo Olga. Se que la santa más famosa que lleva mi nombre es la que colaboró estrechamente para difundir el cristianismo en Rusia, pero he oído decir que en este país hay otra santa que también lleva este nombre, pero no se a cual se refieren. Yo vivo en los Ángeles (Estados Unidos), aunque soy de origen colombiano. Les agradecería me facilitasen alguna información. Gracias por este maravilloso blog.

Respuesta: Pues llevas razón. En Estados Unidos, se venera a una santa ortodoxa llamada Santa Olga Michael de Alaska. Te daremos algunos datos sobre ella. Se la conoce por Matushka Olga y pertenecía a la raza Yupik de Alaska. Nació en el mes de febrero del año 1916, estaba casada con Nicolás Michael y vivían e Kwethluk, cerca del río Kuskokwim. Su esposo, que tenía una pequeña tienda y que era el cartero del pueblo, se ordenó de sacerdote ortodoxo y desde ese momento, ella fue colaboradora de su esposo en las tareas eclesiales, pero principalmente en cuestiones sociales y de manera especial cosiendo y tejiendo calcetines y ropas de pieles para todos aquellos que lo necesitaban. El matrimonio tuvo trece hijos, de los cuales, cinco murieron siendo muy pequeños.

Hacía también labores de partera, atendiendo en sus casas a las mujeres que estaban embarazadas e iban a dar a luz. Estaba al tanto de este tema más que las propias embarazadas, que a veces habían perdido la cuenta de su embarazo. Fue muy famosa porque tenía especial compasión y cuidado con aquellas personas que habían sido maltratadas, sobre todo con las que habían sufrido algún tipo de acoso o violación sexual. Eran muy pobres, tenían muchos hijos, pero en su casa nunca faltó ninguna ayuda a quienes acudían pidiendo alimentos o ropas. Por eso la llamaba “Matushka”.

Icono de Santa Olga Michael con los atributos de una comadrona.

Icono de Santa Olga Michael con los atributos de una comadrona.

Murió el 8 de noviembre del año 1979 y aunque ya era otoño avanzado y el tiempo en Alaska era terrible, su funeral fue multitudinario, pues pudieron asistir cientos de amigos de otros pueblos vecinos que ya estaban prácticamente incomunicados. Ese día ocurrió un fenómeno meteorológico que a todos les llamó la atención: el viento del norte frío y gélido, cambió a viento del sur, más cálido y la nieve y el hielo se derritieron haciendo más factible la llegada de los vacinos hasta Kwethluk, que era donde se celebraba el entierro. Prácticamente, en noviembre, tuvieron un día primaveral. Además, cuando el pueblo llevaba a hombros el cadáver de Olga, se formó un cortejo de aves que cambiando el rumbo de sus vuelos, los acompañó hasta el cementerio. Al llegar al cementerio, ante el asombro de todos, pudo comprobarse que el suelo estaba descongelado y pudo cavarse fácilmente la tumba. Inmediatamente después de sepultada y de celebrarse la comida conmemorativa, volvió el viento y el frío del norte, el suelo se recongeló y el hielo volvió a cubrir el río.

Personas que aún viven cuentan de ella algunas historias que podrían considerarse milagrosas. Una mujer, originaria de Kwethluk pero que actualmente vive en Arizona, tuvo un sueño en el que se le apareció Matushka Olga diciéndole que su madre estaba enferma y quería verla antes de morir. Ella no sabía nada, pero de inmediato se puso en camino hacia Anchorage, comprobando que su madre había sido hospitalizada. Llegó a tiempo y la mujer murió en paz en brazos de su hija. Existen otras muchas anécdotas, pero tampoco se trata de alargar la respuesta.

Aunque oficialmente aun no está canonizada, el pueblo ortodoxo ya la venera como santa. Solo falta el reconocimiento oficial que parece ser inminente.

Fotografía del "Helichrysum splendidum" hallado en la Síndone de Turín y el Sudario de Oviedo.

Fotografía del «Helichrysum splendidum» hallado en la Síndone de Turín y el Sudario de Oviedo.

Pregunta: He oído decir que la universidad de mi ciudad ha realizado algunos estudios al Sudario de Oviedo y han hallado algunos indicios que podrían confirmar su autenticidad comparándola con la Sábana Santa de Turín. ¿Qué hay de cierto en esto?

Respuesta: Supongo que te estarás refiriendo a la Universidad Católica de San Antonio de Murcia. Es cierto que estudiando el Sudario de Oviedo han encontrado un grano de polen que es compatible con la especie botánica “Helichrysum splendidum”, que también ha sido identificada en la Sábana Santa. Como la planta de la que se ha encontrado el grano de polen era utilizada con fines embalsamatorios por los judíos del siglo I en sus ritos funerarios, no es de extrañar el encontrarla junto con la sangre en los lienzos utilizados para amortajar un cadáver.

La universidad emitió un comunicado explicando que la palimnóloga Marzia Boi (que pertenece al equipo de investigación del Centro Español de Sindonología) había descartado que fuera una contaminación posterior ya que el polen se encontraba adherido a la sangre, lo que quiere decir que tanto la sangre como el polen llegaron simultáneamente a la reliquia y no con posterioridad. Esto es una garantía más de que el Sudario de Oviedo es auténtico y no una falsificación. Tú sabes que existen algunas otras circunstancias y hechos objetivos que relacionan ambas reliquias: la sangre de ambas reliquias es sangre humana del grupo AB (que es bastante raro) y que las manchas de una reliquia encajan completamente con las manchas del rostro de la otra, lo que quiere decir que ambas cubrieron el rostro del mismo cadáver.

Cráneo trepanado de un santo mártir de Otranto.

Cráneo trepanado de un santo mártir de Otranto.

Pregunta: Sé que uno de vosotros tiene alguna experiencia en el tema de las reliquias de los santos y por eso quisiera preguntarle sobre un cráneo de uno de los mártires de Otranto que presenta unos agujeros que han traído de cabeza a más de un eclesiástico. Quisiera saber qué hay de cierto en esto.

Respuesta: Gracias por el piropo. Es verdad que uno de los cráneos de los santos mártires de Otranto tiene dieciséis hoyuelos, completamente redondos aunque de distintos diámetros y profundidad que ha causado muchísima extrañeza sobre todos a los arqueólogos italianos. Este tema ha sido investigado en la universidad de Pisa y los científicos han podido demostrar que el cráneo de este santo mártir fue perforado muchos años después de muerto con la intención de utilizar el polvo para el tratamiento de algunas enfermedades como la epilepsia, el derrame cerebral o la parálisis, ya que se le atribuían poderes milagrosos. En la Edad Media se creía que este polvo de hueso de una persona que había muerto violentamente era un buen ingrediente farmacológico y como además, la cabeza es la parte más importante del cuerpo, conservaba determinadas fuerzas espirituales aun después de la muerte. Se cree que esta trepanación al cráneo de uno de los santos mártires de Otranto se hizo en el año 1711, aunque se desconoce el por qué fue elegida esa cabeza en concreto y no otra; puede ser que se hiciera al azar. Las investigaciones de los científicos de la universidad de Pisa fueron publicadas en el “Journal of Ethnopharmacology”.

No voy a repetir la historia de estos mártires porque sobre ellos ya hemos escrito en el blog, pero si quiero recordar que todos los varones otrantinos mayores de cincuenta años fueron decapitados uno a uno por negarse a convertirse al Islam, mientras que las mujeres y los niños o fueron asesinados o fueron vendidos como esclavos.

Mural del Siervo de Dios Óscar Romero, arzobispo de San Salvador.

Mural del Beato Óscar Romero, arzobispo de San Salvador.

Pregunta: Gracias por la información que nos dais cada día y os aseguro que os sigo desde los inicios del blog. Una de las alegrías más grandes que nos vamos a llevar los católicos americanos va a ser la beatificación de San Romero de América. Sabemos que su Causa ha sido torpedeada por determinados elementos de la Curia Vaticana y que posiblemente, si no fuese por el empeño personal del Papa Francisco, aun estaría guardada en algún cajón de la Congregación de los Santos. ¿Se sabe con seguridad que contratiempos ha encontrado esta Causa? Muchísimas gracias por vuestra amabilidad al contestarme. Un saludo desde Ecuador.

Respuesta: No es fácil responder a esta pregunta porque siempre estaremos rozando la especulación, pero aun así me voy a atrever a hacerlo en base a determinados artículos que le leído sobre este tema. Es cierto que el Papa Francisco aprobó el día 3 de febrero de este año el decreto por el que se reconocía el martirio del arzobispo Óscar Arnulfo Romero, confirmando el voto favorable emitido por unanimidad por los teólogos y cardenales que estudiaron y valoraron la Causa. Esta Causa se había iniciado en el año 1994 siendo la Comunidad de San Egidio de Roma, quién se implicó en este trabajo y lo subvencionó. La jerarquía salvadoreña, en un principio estuvo muy remisa e incluso la tuvo paralizada por espacio de algunos años.

Se ha dicho que durante mucho tiempo la Causa ha estado bloqueada bajo sospecha de “irregularidades doctrinales” y para evitar que algunos grupos de izquierda la explotaran a su favor y que precisamente el bloqueo venía directamente de Juan Pablo II y de Benedicto XVI. Pero, por lo que se va conociendo, parece ser – tú sabes que el Vaticano nunca se ha distinguido por su claridad y transparencia -, que más bien Juan Pablo II intentó contrarrestar esta oposición y Benedicto XVI se “mantuvo neutral” cuando formaba parte de la Curia. En honor a la verdad también hay que decir que el cardenal Ratzinger, cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fue el que avaló los escritos del futuro beato.

Fieles en torno al cadáver del Siervo de Dios tras su martirio.

Fieles en torno al cadáver del Siervo de Dios tras su martirio.

Pero este aval a los escritos de Monseñor Romero no fue “un coser y cantar” porque fueron sometidos a tres pruebas muy duras, pruebas no muy normales. La primera fue entre 1998 y el 2004; en estos años se miraron con lupa absolutamente todas las homilías de Monseñor Romero buscando si estaban contaminadas de comunismo. Una vez que pudo comprobarse que no había errores doctrinales, se examinó otra vez con lupa su relación entre su fe y su actuación como pastor, llegándose a insinuar incluso que había “ciertas inquietudes prudenciales” (¡lenguaje vaticano!) entre una y otra. El propio Secretario de Estado estuvo detrás de estas objeciones levantando dudas de sospecha. Se llegó a decir que pecó de ingenuidad, que se dejó manejar, que aunque era un hombre de Dios, psicológicamente no estaba muy bien y que por eso lo manipularon incluyendo palabras revolucionarias en sus sermones.

Juan Pablo II intuyó o se dio cuenta de estas maniobras y cuando en 1983 visitó la tumba del nuevo beato dio su aprobación para que se iniciase el proceso aunque pidiéndole a la Iglesia Salvadoreña – que tampoco estaba muy entusiasmada -, que no iniciase el proceso hasta estar seguro de que en el Vaticano no se la iba a boicotear. Pero allí, los cardenales colombianos López Trujillo y Castrillón Hoyos se encargaron de “meter cizaña”. El primero objetando sobre las colaboraciones entre Monseñor Romero y el padre jesuita Jon Sobrino quién decía, le influía en sus homilías y el segundo reiterando estos mismos argumentos cuando fue prefecto de la Congregación para el Clero. Ambos lograron que la Causa pasara de la Congregación para las Causas de los Santos a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que era quién organizaba la campaña vaticana contra la Teología de la Liberación y que fue quién congeló la Causa hasta que revisó con lupa todos sus escritos, como dije anteriormente: para esta gente, Jon Sobrino era quién manipulaba a Romero. Realmente, de pena o de vergüenza.

Fotografía del funeral del Siervo de Dios.

Fotografía del funeral del Siervo de Dios.

Cuando en el Jubileo del año 2000, Juan Pablo II insertó de su puño y letra el nombre de Monseñor Romero entre los testigos de la fe del siglo XX que deberían ser homenajeados en el Coliseo de Roma, dejó confusa a toda esta gentuza vaticana, pues ellos lo estaban investigando bajo sospecha de herejía o de marxismo, pero aun así, siguieron erre que erre durante cuatro años más investigando todos sus escritos. De poco valieron las palabras del Papa: “Acuérdate, Padre de los pobres y de los marginados, de aquellos que testimoniaron la verdad y la caridad del Evangelio hasta entregar su propia vida: pastores apasionados, como el inolvidable arzobispo Oscar Romero asesinado en el altar durante la celebración del sacrificio eucarístico”.

Y los enemigos de Monseñor Romero siguieron en sus trece y fue por eso por lo que al no encontrar errores doctrinales decidieron investigar sobre su fe y su actuación pastoral. El postulador de la Causa no se daba por vencido e intentó que la Causa volviera a la Congregación para las Causas de los Santos, pero perdió a un gran aliado al morir el Papa Juan Pablo II y quedar la Causa paralizada de nuevo. Aun así, muy lentamente, todas las dudas se iban despejando aunque el padre Jon Sobrino no se libró de una durísima reprimenda y condena.

En el mes de mayo del año 2007, el Papa Benedicto XVI manifestó públicamente que no tenía ninguna duda de que Monseñor Romero tenía que ser beatificado, pero aun así predominaba el criterio de que quizás era santo a nivel personal pero que, debido a su debilidad, se dejó influenciar por teorías marxistas. El propio Papa llegó a decir que el problema había sido que una parte política quería tomarlo injustamente como si fuera una bandera y ¿cómo poner adecuadamente de manifiesto su figura protegiéndola de esos intentos de instrumentalización? O sea, una de cal y otra de arena.

Mural del Siervo de Dios en una calle de El Salvador con una cita suya: "Las estructuras de injusticia social son las que han dado muerte lenta a nuestros pobres".

Mural del Siervo de Dios en una calle de El Salvador con una cita suya: «Las estructuras de injusticia social son las que han dado muerte lenta a nuestros pobres».

Buscaron como locos errores doctrinales y no los encontraron, buscaron defectos pastorales y tampoco los encontraron y entonces empezaron a hablar de manipulaciones y de ambigüedades. Pero aunque la jerarquía vaticana estaba empeñada en no beatificar a Monseñor Romero, el pueblo fiel, que no es tonto, comenzó a venerarlo como San Romero de América y ya sabemos: “Vox populi, vox Dei”. Y Benedicto XVI “se vio obligado” a permitir que la Causa siguiera su proceso normal levantando la “Dilata” a la que se había visto sometida durante tanto tiempo por la Congregación de la Doctrina de la Fe. Fue el Papa Francisco quién en abril del año 2013, recién elegido obispo de Roma, ordenó que se retomara el trabajo abandonado en el 1998, que se redactara la “Positio super martyrio” y que se acelerara la Causa recuperando en solo dos años todo el tiempo perdido, tanto por negligencia como por malicia. Y en eso estamos y por eso estamos llenos de alegría porque finalmente, la Iglesia va a hacer justicia, a pesar de la perfidia de determinados jerarcas vaticanos. Seguro que el Beato Oscar Arnulfo Romero perdonará a todos estos individuos.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

«Han taladrado mis manos y mis pies»

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle de la mano de un Cristo Crucificado con el clavo correctamente insertado desde el rigor histórico y anatómico.

Detalle de la mano de un Cristo Crucificado con el clavo correctamente insertado desde el rigor histórico y anatómico.

“Han taladrado mis manos y mis pies y se pueden contar todos mis huesos” (Salmo 22, 16-17).

Ayer escribimos sobre cómo habían crucificado a nuestro Señor, pero hoy quiero que profundicemos más sobre las heridas de sus manos y de sus pies. Este es un tema duro, durísimo, pero hemos de tener conciencia del sufrimiento tan terrible que supuso nuestra Redención. Cristo pudo salvarnos con un simple acto de su voluntad, pero quiso sufrir en carne propia lo que ninguna persona ha padecido. Para tratar este tema, utilizaremos la misma bibliografía de esta serie de artículos, ya que es trabajo de especialistas en esta materia.

Desde el punto de vista teórico, la crucifixión de las manos puede hacerse en tres sitios de la misma, o sea, en la palma, en la articulación cúbito-radial inferior y en el carpo (muñeca). Estamos acostumbrados a ver miles de imágines de Cristo crucificado en las palmas de las manos, pero es plenamente sabido que las palmas de las manos no pueden soportar el peso de una persona. Si esto es así, ¿por qué los artistas nos representaron de esta forma al Crucificado? Todas las representaciones artísticas son posteriores a la abolición de la crucifixión por parte del emperador Constantino, por lo que los artistas no conocían cómo se había llevado a cabo la crucifixión, ya que ni los textos sagrados lo explican. Si se lee el salmo 22, se dice textualmente: “han taladrado mis manos”, el mismo Cristo le dice a Tomás: “Mete tus dedos en mis manos”, pero ¿qué es exactamente la mano? Antiguamente, cuando la anatomía del cuerpo no era conocida como lo es hoy, sencillamente se creía que las manos eran simplemente las palmas. Hay quienes ponen como justificación de esto los estigmas de los estigmatizados, pero si se estudia cada caso, puede comprobarse que no todos los estigmatizados lo fueron en la misma parte de la mano: unos en las palmas, otros en la parte superior junto a los dedos, otros en la parte de las muñecas e incluso otros, en los laterales de las mismas; luego las estigmatizaciones no confirman nada. Además, unos tenían heridas profundas que atravesaban las manos y otros, simples rasguños o heridas superficiales.

Sólo la anatomía nos dice qué es la mano: el carpo, el metacarpo y las falanges, o lo que es lo mismo, la muñeca, la palma y los dedos. El doctor Pierre Barbet (1884-1961) que ha estudiado este tema a fondo realizando multitud de experiencias en cadáveres o en brazos cortados en cirugía ha podido comprobar esto como si fuera “en vivo”. Ha comprobado que clavadas las palmas a cuerpos que pesaban más de cuarenta kilos, a los pocos minutos, estas se desgarraban y en menos de un cuarto de hora, el cuerpo se caía. Si esto ocurría con un cuerpo inerte –que no se movía – y de pequeño peso, ¿qué podría pasar con un cuerpo vivo que se mueve y que puede pesar el doble? Puede alegarse que como Cristo también estaba clavado por los pies, el peso del cuerpo no recaía solo sobre las manos, pero esto tampoco es así porque la cruz de Cristo no tenía “sedile” ya que no se quiso alargar el tormento, entre otras cosas porque era la víspera de la Pascua, pero aun así Jesús murió pronto, antes de tiempo, cosa que incluso extrañó a Pilato. Para los forenses, esta rápida agonía es una prueba de que Jesús solo fue clavado con clavos, porque si hubiera estado atado y hubiese tenido “sedile”, hubiera vivido más tiempo.

Vista del Espacio de Destot, zona por la que se introdujeron los clavos en el Hombre de la Síndone.

Vista del Espacio de Destot, zona por la que se introdujeron los clavos en el Hombre de la Síndone.

Algunos investigadores afirman que fue clavado por la articulación cúbito-radial, pero esto es rechazado por la mayoría de ellos ya que este tipo de crucifixión produce desgarros en importantes vasos sanguíneos, no solo por los clavos, sino también por los movimientos del crucificado al intentar levantar su cuerpo para no morir por asfixia. Entonces, ¿por donde fue clavado? Los anatomistas defienden que por razones de aguante de la suspensión del cuerpo y de los movimientos del ajusticiado, la forma utilizada por los verdugos fue la crucifixión por el carpo, o sea, la muñeca. Los romanos sabían que taladrando las manos por las muñecas los clavos no solo podían soportar el peso del cuerpo, sino también los movimientos bruscos realizados para evitar la asfixia.

Los clavos utilizados fueron los conocidos como “clavos herreros”, o sea, que no eran cilíndricos, sino cuadrados, de punta roma y de cabeza ancha. El clavo fue puesto en la muñeca en el centro de la flexión del puño, concretamente en el llamado “espacio de Destot”. Aunque este espacio es pequeño, se agranda o ensancha al entrar el clavo no rompiendo ninguno de los huesos y provocando una pequeña hemorragia ya que no encuentra ninguna arteria importante. Esto es así, pero si produce un dolor intensísimo ya que se roza e incluso se hiere el llamado “nervio mediano”.

Al pegarse el primer martillazo, se produjo una herida contusa en la piel pues la punta era roma. El clavo, después de cada martillazo, fue desgarrando la carne y todo lo que se encontraba a su paso, como nervios, tendones, venas pequeñas, etc. Los dolores eran terribles pero el sangrado era escaso. Cuando los clavos llegaron al “espacio de Destot”, se encontraron con el nervio “mediano” que sube por el antebrazo entre los nervios radial y cubital. Este nervio tiene ramas motoras (mueven los dedos) y ramas sensitivas que son las que producen los dolores. El rostro de Cristo se contraería de dolor y de manera brusca, el dedo pulgar se dobló y cayó sobre la palma de la mano: el nervio mediano estaba herido y el dolor era indescriptible y ese dolor se reproduciría cada vez que Cristo se moviera. Este es uno de los dolores más intensos y terribles que puede experimentar un ser humano, por lo que probablemente, Cristo pudo desmayarse momentáneamente. Ojala el nervio se hubiera cortado, pero lo más seguro es que se quedara dañada la parte sensitiva del mismo que quedó en contacto con el clavo y fuertemente tenso sobre el mismo cuando el crucificado fue elevado, fue puesto en vertical. Estas lesiones y la sed fueron los dos tormentos mayores que Jesús tuvo que soportar en la cruz.

Detalle y recreación de las lesiones experimentadas en los pies por el Hombre de la Síndone.

Detalle y recreación de las lesiones experimentadas en los pies por el Hombre de la Síndone.

¿Por qué digo que si Cristo se desmayó fue de forma momentánea? Esta claro: si Cristo hubiese perdido el conocimiento no hubiese hablado durante las aproximadamente tres horas que permaneció vivo colgado en la cruz y todos conocemos lo que ha venido en denominarse “las siete palabras”.

Pero nuestro Señor fue crucificado también por los pies. Clavadas las manos, pusieron a Jesús de pie levantando el “patibulum” hasta acoplarlo al saliente superior del “stipes”. Esto es lo que se denominaba “ascendere crucem” (subir a la cruz). En ese momento, no estando aun clavados los pies, el cuerpo de Cristo se hundió quedando solo colgado de los clavos de las manos. Pero así no podía quedar porque su muerte hubiese sido inmediata por asfixia. Había que clavar los pies pero no a la altura a la que habían llegado, sino algo más arriba a fin de que el cuerpo pudiese tener algún movimiento para poder respirar. Por eso, le aproximaron los muslos hasta dejar las rodillas casi juntas y estas las flexionaron hacia arriba para que los pies también subieran. Posteriormente, juntaron los pies poniendo el izquierdo sobre el derecho, el cual tocaba directamente el “stipes”. Así, con un solo clavo clavaron los dos pies juntos. En esta postura, el espesor de los pies por donde entró el clavo no es muy grande, aunque el clavo si que era mayor que el utilizado en las manos; medía aproximadamente lo que llamamos “una cuarta” (de doce a catorce centímetros). De esta manera, con las rodillas flexionadas, el peso del cuerpo no recaía del todo sobre los pies, ya que lo que verdaderamente se pretendía era que el cuerpo no quedase colgando. El clavo servía de punto de apoyo para que el crucificado pudiese levantar el cuerpo, expulsar del aire viciado de los pulmones y aspirar aire nuevo.

Vista de la línea de Lisfranc, por donde entró el clavo.

Vista de la línea de Lisfranc, por donde entró el clavo.

Los forenses, que han estudiado este tema al igual que lo hicieron con las manos, dicen que el clavo no pudo pasar por la articulación del tarso, porque si el clavo lo hubiese atravesado, hubiese destrozado toda la articulación y no hubiera podido usarse como soporte, como punto de apoyo. Entonces, ¿por dónde entró el clavo? Los científicos dicen que el clavo entró por la llamada “línea de Lisfranc” entre las bases del segundo y del tercer metatarsiano. Esta parte del pie es blando, no está atravesada por la “arteria pedia”, la cual, si hubiese sido dañada hubiese provocado una gran hemorragia. El empeine quedó por encima del clavo y esto fue un buen punto de apoyo.

Este clavo también era romo, el primer martillazo provocó una herida contusa, se desgarró el tejido blando, el tendón, las fibras nerviosas y algunos vasos sanguíneos. El dolor fue muy intenso aunque menor que el dolor producido al clavarse las manos y además, ya todo el cuerpo de Cristo era puro dolor.

Con estos tres artículos, con los tres que escribimos el año pasado y, si Dios quiere, con los que sigamos escribiendo en años posteriores, queremos hacernos recapacitar sobre todo lo que sufrió nuestro Dios y Señor, Jesús de Nazaret, el Verbo Encarnado, que quiso padecer en su Cuerpo y Alma humanos tan terribles sufrimientos a fin de redimirnos de nuestros pecados, acercarnos a Dios, nuestro Padre y darnos un ejemplo supremo de amor. “Nadie ama más que el que da la vida por sus amigos” (Juan, 15, 13).

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Cabezón Marín, C., “Así murió Jesucristo”, Edicel, Centro Bíblico Católico, Madrid 2003.
– Hermosilla Molina, A., “La pasión de Cristo vista por un médico”, Sevilla, 1984
– Sagrada Biblia de Jerusalén

Enlace consultado (13/03/2015):
– http://en.wikipedia.org/wiki/Crucifixion_of_Jesus

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