San Andrés Şaguna, metropolita de Transilvania

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Retrato del Santo en su atuendo y báculo de metropolita.

Retrato del Santo en su atuendo y báculo de metropolita.

San Andrés Şaguna es uno de los obispos rumanos más conocidos, el primer metropolita del restaurado Metropolitanato de Transilvania, organizador de la Iglesia y fundador de escuelas en la entonces provincia austríaca de Transilvania.

Primeros años
San Andrés, el metropolita de Transilvania, nació el 20 de diciembre de 1801 como Anastasio Şaguna en una devota familia de arumanos (gente de los Balcanes) que residían en Miskolc (Hungría). Su padre murió cuando Anastasio y sus dos hermanas, Evreta y Catalina, eran todavía jóvenes. Su madre, Anastasia, envió a sus hijos a escuelas católicas, pero siguió educándolos en la fe ortodoxa. Debido a que su padre (Naum Şaguna) se había convertido al catolicismo para tener mejores derechos, los tres hijos tuvieron que hacer una petición formal de retorno a la ortodoxia, a los 18 años. Anastasio acudió a las mejores escuelas de su tiempo, como el Gimnasio Superior y la Universidad (cursando estudios de filosofía y derecho) en Budapest. Sus estudios continuaron en el Seminario Ortodoxo de Vrsac (actual Serbia) y después de su graduación entró en el monasterio de Hopovo, con 25 años y recibiendo el nombre de Andrés.

Los siguientes 13 años sirvió como rector, asesor (consejero) del metropolitanato de Karlowitz, profesor de seminario y egumeno de los monasterio serbios de Iazk, Bešenovo, Hopovo y Kovil. En 1846, el metropolita -y después patriarca- Josif Rajačić de Karlowitz lo nombró Vicario General del vacante Episcopado Rumano de Transilvania, con sede en Sibiu. Al años siguiente, los decanos del concilio de Transilvania lo eligieron como tercer candidato para ser su obispo. Debido a tan alta cualificación, la corte imperial en Viena lo escogió como obispo (según la ley) y así fue ordenado obispo de los rumanos en la primavera de 1848.

Carrera política
Andrés Şaguna se convirtió en obispo en un período problemático, al estar el Imperio Habsburgo sacudido por revoluciones. Los rumanos de Transilvania empezaron a defender su identidad cultural y espiritual, e intentaron obtener su reconocimiento como “nación” con idénticos derechos a los de los húngaros, sajones y szeklers, así como la abolición de la servidumbre. Apenas convertido en obispo, en 1848, Andrés Şaguna, junto con el obispo greco-católico Juan Lemeni, organizaron una gran reunión de todos los rumanos en el “Campo de la Libertad” de Blaj (la sede de la diócesis de Lemeni) y elaboraron un programa nacional con 16 capítulos. Andrés Şaguna fue votado jefe de los 30 delegados rumanos que fueron enviados a Viena, que defendieron la causa de los rumanos durante un año en la capital austríaca. Incluso se aliaron con el bando imperial contra la revolución húngara de Kossuth, con tal de recibir los mismos derechos para los rumanos de Transilvania. De vuelta en casa, organizó junto con el siguiente obispo greco-católico, Alejandro Sterca-Şuluţiu, dos reuniones políticas de los rumanos más y se reunió varias veces con el emperador Francisco José, quien repetidamente le prometió su ayuda. Finalmente no obtuvieron gran cosa, sólo educación gratuita en rumano en las escuelas privadas organizadas por cada parroquia. En cualquier caso, en 1850 el emperador le ofreció el título de Barón de Şaguna y fue elegido miembro del senado imperial de Viena.

Retrato del Santo en su atuendo de metropolita.

Retrato del Santo en su atuendo de metropolita.

Labor eclesiástica
El obispo Şaguna luchó para liberar la Iglesia Rumana de la jurisdicción del metropolitanato serbio de Karlowitz. Sus relaciones con el emperador le sirvieron, de modo que logró en diciembre de 1864 la restauración del viejo metropolitanato de Transilvania (disuelto en 1701 durante la Unión con Roma). Andrés Şaguna se convirtió en metropolita de los rumanos en las tierras de Transilvania, Banat y Criş y arzobispo de Sibiu, con dos diócesis sufragáneas en Arad y en Caransebeş. Como experto en ley canónica, escribió una nueva ley de organización eclesiástica llamada “Estatuto Orgánico de la Iglesia Ortodoxa Rumana en Transilvania”, que fue aprobada por el Congreso Nacional de la Iglesia en 1868 y por el emperador en 1869. El Estatuto garantizaba la autonomía de la Iglesia respecto al Estado y la participación de los laicos en el liderazgo de la Iglesia en todos los niveles, incluyendo asuntos administrativos y económicos. Su principio fue que todos los comités, desde el metropolita, hasta el diocesano, los decanos y hasta las parroquias más pequeñas, debían mantener la proporción de un tercio de clero y un tercio de laicos. Así, intentó evitar el absolutismo de los obispos y sacerdotes en la Iglesia. El Congreso Nacional de la Iglesia estuvo formado por 90 miembros, con 10 miembros del clero y 20 laicos de cada diócesis. Su sistema se aplicó durante un largo período en la Iglesia Ortodoxa Rumana al completo después de la Gran Unificación de 1918.

Durante su pastoral, San Andrés compró una residencia en Sibiu (todavía hoy usada para este propósito) e inició una colecta nacional para la construcción de una catedral ortodoxa desde 1857 (él fue el primer donante, con 2000 florines), que fue consagrada en 1906 por su sucesor, el metropolita Juan Meţianu.

Fundador de escuelas
El obispo André inició en 1850 una gran labor de reforma y fundación escolar. Primero reorganizó la vieja escuela teológica de Sibiu (fundada en 1786) como “Instituto Teológico-Pedagógico”, con dos secciones, que preparaban futuros sacerdotes, y maestros para las escuelas primarias privadas organizadas en las parroquias ortodoxas. Ya en 1850 se establece que todos los futuros sacerdotes podían enseñar antes de ser consagrados. Los sacerdotes eran directores de estas escuelas confesionales, los decanos eran inspectores diocesanos y el obispo actuaba como su superintendente. En 1873, cuando el metropolita Andrés murió, había en torno a 800 escuelas primarias en Transilvania, más de la mitad de ellas habían sido fundadas por él.

Icono ortodoxo rumano del Santo, en su atuendo de metropolita.

Icono ortodoxo rumano del Santo, en su atuendo de metropolita.

Junto con el decano Juan Popasu, futuro obispo de Caransebeş, fundó un Gimnasio superior con ocho clases en Braşov (1850; actualmente “Colegio Şaguna”, una de las mejores escuelas en toda Rumanía) y también una “Real-Comercial” en Braşov (1869). El metropolitanato inició también cursos nocturnos para los iletrados en cada una de las parroquias.

Los cursos en el Instituto Teológico-Pedagógico se duplicaron en 1850 de seis a doce meses, asistiendo sólo los graduados del Gimnasio. En 1852 los cursos duraban dos años y desde 1861 tres años, quedando así hasta 1921. Esta reforma continua dentro del instituto ayudó, en primer lugar, al entrenamiento básico de los futuros maestros y más tarde a la mejora de la calidad de su formación. Andrés Şaguna también escribió libros para los estudiantes del instituto, como “Elementos de la ley canónica” (1854), Manual de cánones (1871), Historia de la Iglesia Oriental (1860) y Manual de estudio pastoral (1872). Sus memorias se imprimieron póstumamente, en 1923, y un libro de sermones.

En Sibiu San Andrés había establecido una imprenta diocesana en 1850, que imprimió “El Telégrafo Rumano”, que es básicamente la primera gaceta de la Iglesia Ortodoxa Rumana (de enero de 1853 hasta el presente, sin interrupción), el calendario diocesano (desde 1852 hasta la actualidad), y muchos libros de texto para las escuelas de primaria; y para la educación teológica, libros rituales para uso de las iglesias, una nueva edición de la Biblia en cinco volúmenes (1856-1858) y el Nuevo Testamento (1867). Andrés Şaguna fue también el miembro fundador de la Asociación Transilvana de la Cultura y Literatura Rumana (ASTRA) y presidente de la misma durante dos mandatos (1861-1868). Fue también elegido miembro honorario de la Academia Rumana de Bucarest en 1871.

Vida espiritual
Su dedicación a la causa de la Iglesia, a la adecuada formación de los sacerdotes, maestros y alumnos es ya un gran signo del amor que tenía por los creyentes ortodoxos de los cuales era pastor. Pero San Andrés era también un hombre de oración y ayuno, un oficiante piadoso, un buen predicador y pastor de almas, que se mantuvo en contacto con sus fieles y clero. Su carta pastoral enviada por Navidad, Pascua y otras ocasiones, muestra su amor por todos los miembros de su iglesia. Era también un hombre muy modesto.

Reliquias del Santo en la catedral de Sibiu, Rumanía.

Reliquias del Santo en la catedral de Sibiu, Rumanía.

Falleció bastante joven, el 16 o 28 de junio de 1873, con 65 años de edad, y fue enterrado cerca de la iglesia de Răşinari, una aldea cerca de Sibiu. Como él mismo pedía en su testamento, el funeral fue oficiado por un solo sacerdote, “sin predicación y sin pompa”. Éste fue su confesor, el hieromonje Germán. En el mismo testamento donaba su patrimonio de 600.000 coronas austríacas al arzobispado de Sibiu “para las escuelas eclesiásticas y fines caritativos”. Sus últimas palabras en el testamento son: “Permaneced en paz, sed buenos los unos con los otros y no os peleéis”.

Veneración
Su memoria se transformó posteriormente en un culto popular. Cada año, desde 1873, se organizaba un servicio de réquiem por el metropolita en su tumba en Răşinari, en la fiesta de San Andrés apóstol (30 de noviembre). Hasta 2008, aniversario de los 200 años desde su nacimiento y 135 desde su muerte, se han escrito más de 2000 artículos y monografías sobre el metropolita transilvano. En su tesis doctoral sobre la personalidad de Şaguna, el obispo luterano de Halle y Wittenberg menciona algunas cosas sobre el horario de oración del metropolita, que duraba, diariamente, desde las cinco de la mañana hasta las siete, prohibiendo que nadie le interrumpiese. En la fiesta de los 25 años de su episcopado rechazó las fiestas organizadas por sus sacerdotes y parece que también rechazó el título de Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Serbia de Karlowitz en 1863.

En 2008, Lorenzo Streza, el actual metropolita de Transilvania, abrió el proceso de canonización. En el mismo año tomó parte de los restos mortales de Andrés Şaguna y los puso en un relicario en la catedral de Sibiu. Algunas personas que no conocían el hecho fueron testigos de que los huesos esparcían un aroma a incienso de mirra.

Procesión con las reliquias del Santo durante su ceremonia de canonización, en Răşinari (Rumanía).

Procesión con las reliquias del Santo durante su ceremonia de canonización, en Răşinari (Rumanía).

El Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rumana aprobó el 21 de julio de 2011 la canonización del Santo, que tuvo lugar el 29 de octubre de 2011. Entre las fechas para su celebración se propuso el 28 de junio, cuando falleció; o el 20 de enero, cuando nació. El patriarca Daniel, sin embargo, decidió que fuese el 30 de noviembre, conmemoración de San Andrés apóstol. Su decisión estuvo motivada por el hecho de que Şaguna era ya conmemorado en esa fecha cada año desde 1874. Se pueden ver más fotos de la celebración de su canonización aquí y aquí.

Troparion (himno) del Santo
Sabio defensor de los ortodoxos rumanos, erudito pastor de Transilvania y gran administrador de la vida eclesiástica, Santo jerarca Andrés, ¡ruega a Cristo Dios que salve nuestras almas!

Mitrut Popoiu

Bibliografía:
Sinaxario del Santo, en el Menologio Rumano, 30 de Noviembre
– Ştefan Mărculeţ, “Andrei Şaguna, temelia Ortodoxiei în Ardeal”. Entrevista con HE Laurenţiu, Metropolita de Transilvania, en: Ziarul Lumina, 30 Oct. 2011
– Mircea Păcurariu, “Geschichte der Rumänischen Orthodoxen Kirche”, Erlangen: Oikonomia, 1994, pp. 475-482

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