San Barlaam, obispo de Suzdal y Tarussky

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Icono ortodoxo ruso del santo.

Icono ortodoxo ruso del santo.

En los elencos antiguos de los santos rusos presentes en algunos manuscritos de los siglos XVII-XXIII, se menciona la memoria de un San Barlaam, discípulo de San Esteban Mahrischsky, del que escribimos hace poco, que también fue egumeno del monasterio de Machrisca, pero la cronología de los egumenos del monasterio Troickij-Machriscskij sólo menciona a dos con este mismo nombre, que sin embargo no podían ser discípulos de San Esteban, ya que uno es mencionado en el 1517, mientras que el segundo fue egumeno desde el 1557 al 1570. En general, los historiadores de la hagiografía rusa identifican con este último al santo mencionado en los calendarios eclesiásticos del cual escribimos en el día de hoy.

Barlaam nació a principios del siglo XVI, en el bautismo se le impuso el nombre de Basilio y de sus padres hay muy poca información, aunque la piedad y la fe fueron el distintivo de esta familia. Su bisabuelo, el hieromonje Serapión, fue uno de los primeros monjes del monasterio de la Trinidad de Machrisca, cuando en aquel momento el abad era San Esteban y siendo ya muy anciano, Serapión contó a su biznieto algunas historias sobre las vidas de San Esteban y de San Sergio de Radonezh. Estas historias del bisabuelo encontraron en el corazón del niño los cimientos en los cuales se afianzaron su amor hacia la vida monástica. Parece ser que en este monasterio de Machrisca fue donde Barlaam inició su vida monástica una vez que se retiró del mundo, mostrando desde un principio una auténtica vocación por el ayuno y la oración, por no poseer absolutamente nada y, sobre todo, destacando por su gran humildad.

En este monasterio pronunció los votos monásticos y se ordenó de sacerdote, siendo elegido egumeno en el año 1557 cuando en el monasterio había más de sesenta monjes y estaba muy carente de fondos económicos, ya que a finales del siglo anterior había sido destruido por un incendio y la reconstrucción dejó a la comunidad sin gran parte de sus bienes. Pero su fe firme en Dios y la intercesión de su antecesor San Esteban hicieron que, con celoso cuidado, hiciera habitable de nuevo el monasterio.

Multiplicación de los panes.

Multiplicación de los panes.

A este se acercó en varias ocasiones en Zar Iván el Terrible, el cual en el año 1557 donó doscientos rublos para la reconstrucción de la iglesia de la Trinidad. Cuando se iniciaron los trabajos de excavación de los cimientos fueron descubiertos los restos incorruptos de San Esteban Mahrischsky, los cuales desprendían una agradable fragancia. El santo le comunicó la noticia al metropolita San Macario de Moscú, bendijo el cinturón de cuero que llevaba puesto el cadáver de San Esteban, le puso una cruz de plata y colocó los restos en un lugar de honor.

Deseoso de honrar a San Esteban, Barlaam fue el primer egumeno que recogió información sobre la vida del santo, tomando los apuntes que sobre el mismo había escrito su bisabuelo Serapión, que lo había conocido personalmente, como recordábamos en el artículo dedicado a este Santo. Esta información recogida se la hizo llegar a Iván el Terrible y a San Macario. Él transcribió los milagros originados sobre la tumba del santo, de los cuales tenía pleno conocimiento, y sobre la base de estas anotaciones de San Barlaam, Joasaf, el egumeno del monasterio Danilov, redactó la “Vita” de San Esteban Mahrischsky.

En el año 1558 se terminó de edificar la iglesia de la Trinidad, la cual quedó dotada de ornamentos y objetos litúrgicos regalados por el zar y por la zarina Anastasia. Posteriormente, construyó celdas para los monjes y una hospedería para los peregrinos. En la fiesta de San Esteban acudían al monasterio miles de peregrinos y en más de una ocasión tuvo problemas para alimentarlos. En esas ocasiones, acudía a la tumba de San Esteban, celebraba sobre ella la Divina Liturgia y después, con sólo unos panes y algo de vino, ordenaba repartir pan y vino entre los fieles, los cuales quedaban saciados. Él entonces repetía lo dicho por el salmista: “El Señor escuchará la oración de los que le temen y los salvará”. Se volvía a repetir la multiplicación de los panes y los peces de la que nos hablan los evangelios.

Presentando la “Vita” de santa Eufrosina de Suzdal al zar Iván el Terrible.

Presentando la “Vita” de santa Eufrosina de Suzdal al zar Iván el Terrible.

En la reconstrucción del monasterio echó tres años, y en el 1560, el zar y el metropolita de Moscú le ordenaron poner de nuevo en marcha la vida monástica en el monasterio Avnezhsky, que había sido fundado por San Esteban en las tierras de Vologda; diligentemente se dedicó a esta tarea en este monasterio, que había sido devastado por los tártaros, reconstruyendo la iglesia de la Anunciación, el refectorio y las celdas de los monjes. Su buen hacer y su vida ascética le granjearon el continuo favor del Zar Iván el Terrible.

En el año 1570 fue consagrado como obispo de Suzdal, y como tal es recordado en diversas fuentes documentales. Allí conoció la vida de Santa Eufrosina de Suzdal, convirtiéndose en un gran admirador de la santa, siendo testigo de los numerosos milagros que se originaban en su tumba. Encontró una “Vita” escrita sobre la santa, la cual publicó por los monasterios de los alrededores y se la enseñó al Zar Iván y al metropolita Antonio, sucesor de San Macario de Moscú. Gracias a los esfuerzos de San Barlaan, Santa Eufrosina fue canonizada a finales del siglo XVI.

En el 1571, junto con otros obispos, tomó parte en el juramento de fidelidad al zar. Su nombre está presente en las Actas de varios sínodos: en el 1572, en el sínodo que autorizaba la cuarta boda del Zar Iván IV; en el 1578, sínodo en el que se estableció la fiesta litúrgica de San José de Volokolamsk; y en los sínodos de los años 1580 y 1584, que regulaban la solución de los problemas ocasionados en la situación financiera de la Iglesia por las posesiones monásticas. También en el 1572 asistió a la entronización del metropolita Antonio.

En el 1577 hizo construir junto a la residencia episcopal, dentro del Kremlin de la ciudad, la iglesia de la Presentación de la Madre de Dios en el Templo. En el 1578 recibió una carta del zar en la que le donaba varias posesiones y, después de quince años gobernando su diócesis, murió el 21 de agosto del año 1585, siendo sepultado en el monasterio de Machrisca, donde pasó los últimos días de su vida. Según el archimandrita Leónidas Kavelin, su tumba se encontraba junto a la pared noreste de la iglesia de verano del monasterio. Sobre su tumba se escribió el siguiente epitafio: “Aquí descansa el cuerpo de Barlaan, pero su espíritu vive con Dios en el cielo. Fue un servidor fiel y vive en el gozo de su Señor”. Sobre su tumba siempre se han obrado numerosos milagros, por lo que en muchos manuscritos antiguos se le nombra como “hacedor de milagros” (taumaturgo).

Tumba del santo del siglo XVII.

Tumba del santo del siglo XVII.

En el año 1670, con la contribución del zar Alexei Mikhailovich, la tumba de San Barlaan fue acondicionada. En la iglesia de la Trinidad no existía un icono del santo, pero sí uno de la Madre de Dios de Tikhvin que él llevó al monasterio Machrisca cuando regresó de Suzdal. Este icono está asociado a multitud de curaciones; así, según cuenta la tradición, de manera milagrosa a mediados del siglo XIX, las oraciones de los fieles ante él consiguieron detener la propagación de una epidemia de cólera que se había llevado por delante muchas vidas.

En el año 1923, durante la revolución bolchevique, el monasterio fue cerrado y los templos destruidos. En el 1993 se inició la reconstrucción del mismo y, en las excavaciones hechas en el lugar donde estaban los escombros de la iglesia de la Trinidad, en el año 1998 fueron descubiertas las reliquias del santo, las cuales estaban dentro de un sarcófago de piedra blanca del siglo XVII, que había quedado intacto debajo de los escombros. También se encontró el icono de la Madre de Dios de Tikhvin.

Actual tumba del santo.

Actual tumba del santo.

En los calendarios eclesiásticos y en los repertorios hagiográficos es recordado como santo, aunque nunca tuvo un verdadero y propio culto litúrgico, hasta que el 27 de julio del año 2000 fue glorificado como un santo local de la diócesis de Vladimir. Se hace memoria suya el día 19 de noviembre, aunque también es recordado el 21 de agosto y el 23 de junio. En los actuales menologios del Patriarcado de Moscú, su nombre sólo aparece en la lista de los santos rusos venerados en el segundo domingo después de Pentecostés. Sus reliquias se encuentran en la iglesia de la Trinidad del monasterio de San Esteban en Machrisca. En la sacristía de la Troinsky-Sergei Lavra se conserva su cruz pectoral de madera.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Markelov, G.V., “Santos de la antigua Rusia”, San Petersburgo, 1998.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum orientalium, tomo I”, Città Nuova Editrice, Roma, 1998.

Enlace consultado (31/12/2014):
– www.stefmon.ru

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