San Benedicto del Tronto

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San Benedicto, mártir venerado en San Benedetto del Tronto, Italia.

San Benedicto, mártir venerado en San Benedetto del Tronto, Italia.

San Benedicto, venerado en la localidad homónima del mar Adriático, localidad cosmopolita y costera, San Benedetto del Tronto, ha suscitado siempre una gran curiosidad. Información de su vida sólo hay de tipo oral y tradicional, no hay documentos históricos, aunque se habla del culto de un mártir local en una parroquia del núcleo poblacional de San Benedetto en Albula, con datos entorno al año 998.

¿San Benedicto era un soldado? Pues como tal ha sido siempre representado. Quizá más en el sentido de miles Christi, el buen soldado de Cristo que ha combatido la buena batalla de la fe, y se dice que era de origen friulano, porque la lápida que lleva su nombre, hallada en su sepulcro, lleva el nombre de Fructa, su hermana, un nombre -al parecer- muy difundido en Friuli Venecia Julia en aquella época. Según algunos, Benedicto fue martirizado sobre el puente del torrente Menocchia, en los alrededores de la antigua ciudad de Cupra. Era el 13 de octubre del año 304, siendo emperador Diocleciano.

Después del martirio, los cristianos del lugar dieron sepultura al mártir, construyendo un sepulcro oculto, casi una catacumba, al cual acceder sin ser vistos por los paganos. Sobre la tumba del mártir fue colocada una lápida, que se conserva hoy en parte. Esta lápida es un elemento importante en la identidad de Benedicto. En ella se dice que él, un joven de 28 años, había sido un muchacho inocente de manos y de corazón, que custodió su alma, guardándola en la bendición divina. Aquí fue depositado en paz el 13 de octubre bajo los emperadores Diocleciano y Maximiano.

Ciertamente la lápida es meritoria, era un buen joven, y así lo afirma y confirma el hecho de que su hermana Fructa fuera enterrada en el mismo lugar a la edad de 58 años. Pero el documento lapidario no dice explícitamente que Benedicto sea un “mártir”. No hay noticias ciertas en el lugar de culto. Las fuentes locales hablan de un silencioso testimonio.

Grabado del Santo.

Grabado del Santo.

Entre los huesos de Benedicto hay un plato “teñido de sangre” y un vaso con tierra (¿mezclada con sangre?), elementos considerados en la arqueología del siglo XVII como elementos que permitían distinguir los cuerpos de los mártires de las catacumbas. Estos elementos, así como la susodicha lápida, no tienen la suficiente fuerza para afirmar la historicidad del martirio de Benedicto, que parece simplemente un difunto venerado como Santo y tenido como mártir.

Para sostener esta tesis mía está el hecho de que la recuperación de su culto tuvo lugar en 1600, siglo en que ya en Roma, y no sólo allí, se recuperaban los cuerpos de las catacumbas y los sepulcros cristianos, y de ahí el culto de los “cuerpos santos” o mártires de las catacumbas. A mi parecer, San Benedicto debe contextualizarse en esta recuperación de los orígenes y búsqueda de testimonios locales de la fe, por ello el patrón de San Benedetto del Tronto debe colocarse en el contexto de los “cuerpos santos” o mártires de las catacumbas o necrópolis locales. Si esto no fuese cierto, entonces el mártir Benedicto es un caso muy importante para sostener la tesis, muy contestada, de que todos los sepulcros que contienen el vaso de sangre son sepulcros de mártires.

La imagen del Santo mártir consta en el escudo comunal de San Benedetto del Tronto. Concluyo con una afirmación de Pietro Pompei, extraída de la web de la diócesis:

“Son muchos los que piensan que nuestra historia comienza con aquel documento de 1145 en el cual se habla de la donación hecha por el obispo de Fermo, Liberto, a Bernardo y Azzone, hijos de Gualtiero, de las tierras necesarias para la construcción del Castello de San Benedetto. Pero leyendo este documento se comprendre pronto que nuestra historia se inició mucho antes, ya sea por la tradición o ya sea por los restos de muros más antiguos que nos hablan cuanto menos de la historia del Paese Alto, haciendo que nos remontemos al período protocristiano.

Escudo de la ciudad de San Benedetto del Tronto (Italia), que reproduce la imagen del Santo.

Escudo de la ciudad de San Benedetto del Tronto (Italia), que reproduce la imagen del Santo.

San Benedicto mártir no es una leyenda. Si en el relato popular se han añadido elementos decorativos o típicos de una época, eso no quita que también hay particularidades narrativas que aunque en un primer momento puedan parecer extraordinarias, son reconducidas a lo posible e insertadas dentro de los fenómenos explicables. Es cierto un hecho, que la devoción por nuestro mártir fue tan arraigada, que permaneció inalterada durante tantas vivencias históricas en el alto medievo que podrían, en cualquier modo, y concretamente sobre el nombre difundido de Benedicto, generar confusiones y equívocos.

A mano derecha de quien entra en la iglesia del Paese Alto, se encuentra una lápida, considerada desde siempre como una parte de la que estuvo colocada sobre el sepulcro del mártir Benedicto. En ella son legibles los datos reconstruidos por el experto sacerdote Michettoni, que fue párroco de la vieja iglesia de la Virgen de la Marina”.

¿Verdad histórica, entonces, o reconstrucción? Lo que está claro es que el testimonio de San Benedicto es un elemento importante para los discípulos de Cristo, ¡y esto es lo que verdaderamente importa!

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios:
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II appendice – Ed. Città Nuova
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Grenci Damiano Marco – Archivio privato iconografico e agiografico: 1977 – 2015
* Pompei Pietro (a cura di) – S. Benedetto Martire. Memoria. Testimonianze. Culto – 1995
* Sitio web santibeati.it
* Sitio web webdiocesi.chiesacattolica.it (Diocesi di San Benedetto del Tronto-Ripatransone-Montalto)
* Sitio web wikipedia.org

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