San Casimiro de Polonia

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El Venerable Icono del Santo. Catedral de Vilnius, Lituania.

El Venerable Icono del Santo. Catedral de Vilnius, Lituania.

Hoy quiero escribir sobre un santo príncipe, muerto muy joven, modelo de vida virtuosa para la juventud y para los no tan jóvenes, cuya festividad hoy celebramos: San Casimiro de Polonia o de Lituania. Casimiro nació el día 3 de octubre del año 1458 en el castillo real de Cracovia, siendo el tercero de trece hermanos, hijos de Casimiro IV Jagellón, rey de Polonia y gran duque de Lituania, y de la princesa Isabel, hija del emperador Alberto II de Habsburgo, conocida como la “madre de los reyes”, ya que cuatro de sus hijos varones lo fueron: Ladislao, rey de Bohemia y de Hungría, Juan Alberto, rey de Polonia, Alejandro, gran duque de Lituania y rey de Polonia, y Segismundo, rey de Polonia y gran duque de Lituania.

Con apenas trece años de edad, a Casimiro le fue designado el trono de Hungría, ya que una parte de la nobleza húngara estaba descontenta con el rey Maciej Korwinowi. Los hechos sucedieron así: a la muerte del rey Jorge de Bohemia, el trono le fue asignado a Ladislao, hermano de San Casimiro, pero simultáneamente hubo una rebelión de parte de los nobles húngaros contra Maciej Korwinowi, rey de Hungría. Los rebeldes solicitaron al príncipe Casimiro – que como he dicho, sólo tenía trece años de edad – que asumiera el trono, pero la expedición que estaba dirigida por Pedro Dunin fracasó, pues durante la misma, unos campesinos, instigados por Maciej Korwinowi, cometieron actos de pillaje, provocaron incendios y violaron a mujeres, aprovechándose de que la intervención del ejército polaco era escasa, pues Casimiro no quería la guerra. Aquello fue una experiencia terrible para un niño de trece años que, además, era muy sensible, por lo que decidió solucionar el conflicto de manera pacífica, y en Esztergom, en el año 1471, renunció y se retiró. Sin embargo, cuando en el año 1490 murió Maciej Korwinowi, su hermano Ladislao fue coronado como rey magiar.

Como sus padres eran muy piadosos, recibió una sólida educación cristiana por parte del tutor de todos los hermanos, el canónigo Jan Dlugosz, reconocido como uno de los mejores historiadores de Polonia. A su regreso de Hungría en la primavera del año 1472, Casimiro continuó sus estudios en el castillo de Dobczyce: estudios las artes militares de manos de Estanislao Szydlowiecki y humanidades con los profesores Filippo Buonaccorsi y Ambrogio Contarini. Casimiro era de constitución física débil, pero de temperamento alegre, estaba bien dotado para los estudios y desde muy joven se interesó por la política. Por eso, desde 1475 – con diecisiete años de edad -, su padre le fue dando responsabilidades como heredero al trono: participaba en las reuniones de gobierno, acompañó a su padre a Prusia, iba con él en sus viajes a Lituania – de donde procedía la familia -, y desde 1479 al 1483 prácticamente sustituía a su padre, residiendo en Radom con el título de “Secundogentis Regis Poloniae”. Promovió la seguridad de los ciudadanos, la participación activa en los procesos judiciales e incluso mantuvo mejores relaciones que su padre con los estados prusianos, pues era defensor de conceder una mayor autonomía a Prusia.

Lienzo barroco anónimo del Santo.

Lienzo barroco anónimo del Santo.

Pero aunque estuvo completamente dedicado a los asuntos de gobierno, no abandonó en ningún momento sus obligaciones religiosas. Sus biógrafos – y de manera muy especial monseñor Zacarías Ferreri, obispo de Guardialfiera, que es quien llevó desde Vilnius su proceso de canonización a los treinta y tantos años de su muerte -, dicen que era un hombre de una firme piedad, muy perseverante, que siempre vivió en castidad, que tenía un amor especial a la Eucaristía y a la Santísima Virgen, que era sumamente caritativo con los pobres y con los necesitados, y que era un firme defensor de la fe católica.

Pero como he dicho, su constitución física era muy débil, llegando a padecer de tuberculosis. A finales de la primavera del 1483, aunque la enfermedad progresaba, como no quería abandonar las responsabilidades de estado, inició un viaje a Lituania, pero debido a su estado de salud, tuvo que quedarse en Grodno y allí, con algo más de veinticinco años de edad y en presencia de su padre, murió en el castillo de la ciudad el día 4 de marzo del 1484. Su cuerpo fue llevado a Vilnius y sepultado en una capilla de la catedral de la ciudad. Inmediatamente, su tumba se convirtió en lugar de peregrinación y ya en el año 1501, el Papa Alejandro VI concedió indulgencias a quienes visitaran la capilla, recordando que el cuerpo del príncipe allí custodiado “multis miraculis clarescere perhibetur”.

La vida y muerte del joven príncipe originaron un espectacular movimiento popular de admiración, tanto en Polonia como en Lituania. Durante la guerra lituano-moscovita, los caballeros lituanos y polacos organizaron una expedición de rescate en Polockowi en el año 1516, y allí, sobre el río Daugava, subido sobre una nube, se les apareció el príncipe. Esto dio motivos para que su hermano Segismundo solicitara su canonización. En respuesta a la misma el Papa, León X, en el consistorio del 4 de noviembre del 1517, introdujo formalmente el proceso de canonización y comisionó al arzobispo de Gniezno y al obispo de Przemysl la institución del proceso “in partibus”. Dos años más tarde, el Papa envió como legado al mencionado monseñor Ferrari, quien al comprobar la devoción del pueblo hacia su príncipe, recogió cuanta información pudo sobre su vida, escribiendo su primera biografía y un himno en su honor. En el otoño del 1520 envió todo el material a Roma. El Papa León X, en el año 1521 emitió la bula de canonización entregándola al obispo Erazmowi Ciolek. Por desgracia, éste murió durante la peste que asoló Italia en el año 1522, y todos los papeles se perdieron.

El cuerpo del Santo es hallado incorrupto.  Fresco de Michelangelo Palloniego. Capilla del Santo en Vilnius (Lituania).

El cuerpo del Santo es hallado incorrupto. Fresco de Michelangelo Palloniego. Capilla del Santo en Vilnius (Lituania).

El Martirologio y el Breviario Romano dicen que fue el Papa León X quien inscribió a Casimiro en el catálogo de los santos, pero como he dicho antes, la fecha exacta y la propia bula de canonización no se conocen. Tampoco existen noticias acerca de las ceremonias que en ese momento se realizaron en Roma y en Vilnius, ya que las actas del Capítulo de la catedral de Vilnius no mencionan ninguna noticia al respecto. El 7 de noviembre del año 1602, sobre la base de una copia de la bula de León X, el Papa Clemente VIII con el breve “Quae ad Sanctum” elevó a rito doble la festividad del Santo en Polonia y Lituania y el Papa Pablo V, con decreto de la Sagrada Congregación de Ritos, fechado el 23 de enero de 1621, inscribió su fiesta en el Breviario y en la Misa de la Iglesia Universal. En ausencia de la canonización solemne realizada por León X – ya que los documentos se han perdido -, este decreto de Pablo V se ha convertido en el fundamento jurídico por el cual a Casimiro se le venera como santo, lo que podríamos asemejar a una “canonización equipolente”.

Con motivo de la canonización se abrió la tumba de San Casimiro y, a pesar de la alta humedad existente en el lugar (está documentado que incluso los ladrillos de la sepultura estaban mojados), después de ciento dieciocho años de su fallecimiento, el cadáver estaba casi intacto. Sobre su cabeza se encontró un pergamino con el himno favorito del santo: “Omni die dic Mariae”. En el 1636 las reliquias del santo fueron trasladadas solemnemente a la capilla fundada por Segismundo III y Ladislao IV, pero entre los años 1655 al 1661, debido a los pillajes efectuados por los rusos, las reliquias del santo tuvieron que esconderse, volviendo en ese año a su lugar anterior. Cuando en el año 1953 las autoridades soviéticas convirtieron a la catedral de Vilnius en un museo y una galería de arte, las reliquias fueron puestas a salvo en la iglesia parroquial de los santos Pedro y Pablo, en uno de los suburbios de Vilnius. Actualmente se encuentran en la catedral.

Urna de las reliquias y el Venerable Icono en la Catedral de Vilnius (Lituania).

Urna de las reliquias y el Venerable Icono en la Catedral de Vilnius (Lituania).

Los lituanos siempre han considerado a San Casimiro como su protector, celebrando su fiesta desde el año 1636 con el rito reservado a los principales patronos nacionales. La Sagrada Congregación de Ritos concedió, el 28 de septiembre de 1652, la celebración de la fiesta del traslado de las reliquias del santo el domingo posterior a la octava de la Asunción. Son muchos los milagros que, según la tradición, se han realizado por su intercesión, entre los cuales destacan dos apariciones suyas al ejército lituano: la primera, en el 1518 en las cercanías de Polock, donde ayudó al insignificante ejército lituano contra los rusos, y la segunda, para insuflarles ánimo, en el año 1654, cuando el general ruso Seremetjev avanzaba amenazando con invadir Lituania.

En Lituania y en Polonia tiene innumerables iglesias dedicadas a su nombre, algo que también sucede en aquellos países donde abundan los inmigrantes polacos y lituanos. Pero aún más: ya desde el siglo XVII es venerado por las juventudes italiana y flamenca. La Orden de los Caballeros de Malta lo tomó como patrono en el año 1690; en el año 1907 se constituyó en los Estados Unidos una congregación religiosa de hermanas lituanas que se pusieron bajo la protección del santo (Sisters of Saint Casimir) y su nombre lo llevan también las provincias lituanas de los franciscanos y marianistas de los Estados Unidos. En Roma, el Venerable Papa Pío XII, en el año 1948, creó el Colegio Eclesiástico Lituano, poniéndolo bajo su patronazgo y este mismo Papa, con un breve pontificio de ese mismo año, lo proclamó patrono de la juventud lituana. En su país es considerado también como el santo patrono de los artesanos. Es patrono de las archidiócesis de Vilnius y de Bialystok y de la diócesis de Radom. Su fiesta se celebra el día de su muerte, o sea hoy, día 4 de marzo.

Se le atribuye la autoría del canto “Omni die dic Mariae”, del que hicimos mención anteriormente. A favor de esta tesis está el libro de oraciones de su hermano Alejandro, escrito en el año 1490 y que se encuentra custodiado en el British Museum, donde el cántico está introducido con la anotación siguiente: “Alia oratio illustris principis Kazimiri, serenissimi Poloniae regis nati. Oratio cuotidiana”. Recordemos que cuando se abrió el sepulcro del santo se encontró una copia de este himno. Sin embargo, existen himnógrafos que defienden que su origen está en el siglo XIII, pero que como San Casimiro tenía una especial devoción hacia la Santísima Virgen, rezaba o cantaba diariamente este himno.

Urna de las reliquias y el Venerable Icono en la Catedral de Vilnius (Lituania).

Urna de las reliquias y el Venerable Icono en la Catedral de Vilnius (Lituania).

En la iconografía, San Casimiro es representado vestido de príncipe, con una especie de mitra (la corona ducal) en su cabeza y un lirio o el rosario en sus manos. Siempre va vestido de largo, siempre de frente y de pie. A veces también es representado con un pergamino entre sus manos con el texto del “Omni die dic Mariae”. La imagen suya más antigua es una xilografía que aparece en el frontispicio del opúsculo de monseñor Zacarías Ferrari – al que también nos hemos referido anteriormente -, titulado “Vita beati Casimiri Confessoris”, publicado por primera vez en Torum en el año 1521 y el llamado “Venerable Icono” de la catedral de Vilnius, que reproducimos en una de las fotos de este artículo, que fue pintado no mucho después del 1521 y restaurado y adornado en el año 1594. La tercera imagen del santo se conserva en una iglesia de Krosno (Polonia) que, aunque tiene la inscripción “BEAT (us) CASIMERIUS 1520”, en realidad está datada como del 1636. El santo ha sido pintado y esculpido por multitud de artistas, pero en este tema es mejor no entrar para no alargar en exceso el artículo.

Antonio Barrero

Himno “Omni die dic Mariae”

Bibliografía:
– Carli, B., “Enciclopedia dei Santi”, Siena, 1958.
– Duczmal, M., “Jagiellons”, Cracovia, 1996.
– Ferrari, Z., “Vita beati Casimiri confessoris”, Cracovia, 1978.
– Papée, F., “El príncipe San Casimiro de Polonia”, Lviv, 1909.
– Sánchez Aliseda, C., “Año Santo”, BAC, Madrid, 1959.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo III”, Città N. Editrice, Roma, 1990.

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