San Dionisio el Exiguo

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Icono ortodoxo rumano del Santo.

Icono ortodoxo rumano del Santo.

Dionisio el Exiguo o el Pequeño, el Menor o el Bajo, en el sentido de “humilde”, fue un santo monje nacido a mediados del siglo V, probablemente en Escitia Menor (la actual Dobruja, el territorio rumano y búlgaro entre el Danubio y el Mar Negro). Su importancia en la historia del cristianismo radica en el hecho de que es el “padre” de la Era Cristiana, es decir, que fue el primero en numerar los años tras el nacimiento de Cristo, nombrándolos bajo el sintagma “Anno Domini”.

Biografía
La información biográfica sobre Dionisio procede casi exclusivamente del libro Las Divinas Instituciones de Casiodoro, uno de sus amigos en Italia. Según él, Dionisio era de origen escita, pero de conducta romana y bilingüe (“Scytha natione, sed moribus omnino Romanus, in utraque lingua valde doctissimus”, Casiodoro, De institutionis divinibus 23, PL 70, 1137-1138). De acuerdo con otra biografía, que podría basarse en algunas introducciones a sus trabajos (como Prefatio ad Iohannem et Leontium), se sabe que era huérfano desde la infancia. Creció en los monasterios de Escitia Menor, teniendo a Pedro de Tomis, el obispo local, como maestro. En su juventud pudo haber ido a Oriente, probablemente a un monasterio en Mabboug (Herápolis), pero, tras el inicio de las disputas monofisitas, dejó Siria para ir a Constantinopla.

Algunos años antes de 500 a.C. Dionisio estaba en Roma, siendo llamado allí por el papa Gelasio (492-496) o por su sucesos, Anastasio II (496-498), que necesitaba traductores de griego a latín. Como miembro de la curia romana, tradujo diferentes documentos y vidas de Santos a latín, siendo su trabajo más importante la traducción de 401 cánones eclesiásticos. También escribió algunos trabajos sobre el modo de calcular la fecha de la Pascua. Después de la muerte del papa Gelasio (el 21 de noviembre de 496), Dionisio permaneció en Roma, en el monasterio de Santa Anastasia, trabajando en Italia a las órdenes de diez papas hasta Vigilio. En esta época él conoció a Casiodoro, un antiguo primer ministro de Teodorico, el rey de los ostrogodos. Casiodoro fundó un monasterio y una academia en Vivarium, en Calabria y, como sugiere en sus Instituciones Divinas, Dionisio pudo haber impartido allí lecciones de dialéctica. También se menciona que trabajó con el papa Hormisdas (+523), como se ve en Praefatio ad Hormisdam Papam (CCSL vol. 85, p.51) y con los monjes procedentes de su patria, Escitia Menor, Juan Majencio y Leoncio, que llegaron a Roma en 519 (Praefatio ad Iohannem et Leontium, CCSL vol. 85, p. 55).

El Santo trabajando en su scriptorium. Ilustración rumana contemporánea.

El Santo trabajando en su scriptorium. Ilustración rumana contemporánea.

Félix Ghyllitanus, el autor de una continuación al Computus de Dionisio, escribiendo en 616, describía a Dionisio como “el más culto abad de la ciudad de Roma” (Felix Ghyllitanus. Praefatio, en PL 129, col. 1331CD), y San Beda lo llamaba abbas (“venerabilis abbas Romanae urbis”), lo que podría significar que era abad, o simplemente un veterano y respetado monje en su sociedad (Beda, De temporum ratione 47, en: PL 90, col. 492). El año en que Dionisio murió es desconocido, pero debió ser entre 540 (cuando Casiodoro decidió retirarse como monje) y 556 (cuando el mismo menciona en su trabajo que Dionisio ya había muerto).

Obras de San Dionisio
Sus obras escritas no son un simple acto de traducción, sino también de interpretación. A menudo escribía introducciones para esas traducciones latinas, a veces incluyendo enseñanzas dogmáticas. Entre sus traducciones de griego a latín, están:
La vida de San Pacomio, basada en un autor desconocido y dedicado a Gala, la hija del patricio Símaco (PL 73, col. 229-299).
Carta sinodal de Cirilo de Alejandría a Nestorio, patriarca de Constantinopla (Carta XVII, escrita en 430), que incluye una introducción sobre los errores de Nestorio y los doce Anathemastimata de Cirilo (PL 67 col. 11-18).
Cartas XLV y XLVI de Cirilo a Suceso, obispo de Isauria, un trabajo dedicado a “los queridos hermanos Juan y Leoncio de Escitia” (PL 77 col. 223-245).
Instrucción de San Proclo de Constantinopla para los armenios, un tomos escrito por el patriarca para criticar los trabajos de Teodoro de Mopsuestia y el nestiorianismo (PL 65, col. 680-692).
Sobre la creación del hombre (“De opificio hominis”) de San Gregorio de Nisa (PL 67, col. 347-408).
– Una historia sobre el Descubrimiento de la cabeza de San Juan el Bautista, obra del archimandrita griego Marcelo, un elogio a San Juan y a la vida monástica, dedicado al abad Gaudencio (PL 67, col. 419.454).

La contribución de Dionisio es aún mayor en la Ley Canónica. Las traducciones de los cánones, hoy conocidas como Collectio Dionysiana, consisten en decretos sinodales y tienen tres ediciones:
– La primera edición se llama Codex canonum Ecclesiae Universae (en griego y latín), que son cánones de los cuatro primeros concilios ecuménicos desde Nicea (325) a Calcedonia (451). Esta colección incluye también las constituciones papales (Collectio decretorum Pontificum Romanorum) desde Siricio hasta Anastasio II (384-498), que son 38 importantes cartas papales.
– La segunda edición, Codex canonum ecclesiasticarum, está escrita sólo en latín y se hizo en tiempos del papado de Símaco (498-514), y contiene casi los mismos cánenones, aunque el Concilio de Éfeso (431) se ha omitido. En lugar de ésos, Dionisio incluyó aquí los llamados Cánones de los Apóstoles y los del sínodo local de Sardica, así como los 138 cánones del Concilio de Cartago (419).
– Otra edición, la tercera, fue completada con los decretos papales hasta el papa Hormisdas, y fue compuesto en 523 por deseo de este último. Sólo se ha conservado hasta hoy el prefacio de esta obra. Las colecciones de cánones codificados por Dionisio han hecho que sea conocido como el “padre” de la Ley Canónica en la Iglesia Occidental.

Lista Pascual obra del Santo. CVII, folio 82r. British Library, Londres (Reino Unido).

Lista Pascual obra del Santo. CVII, folio 82r. British Library, Londres (Reino Unido).

San Dionisio escribió también obras originales en el campo de la cronología. Éstas son:
Las listas de Pascua (Liber de Paschate sive cyclus Paschalis, PL 67, col. 453-508), incluyendo una introducción, la lista de 19 años, Discusiones Pascuales (Argumenta Paschalia).
– Dos cartas sobre el cálculo de la fecha de Pascua “Epistolae duae de ratione Paschae” (PL 67, col. 19-28A) que incluye la Primera carta escrita en el año de Cristo 525 (Epistola prima scripta anno Christi 525 con Praefatio ad Petronium episcopum) y la Segunda Carta escrita en 526 (Scripta Anno Christi Vulgari 526, ad Bonifatium primicerium et Bonum secundicerium).

Según Dionisio, la Encarnación del Señor sucedió el 25 de marzo del año 754 de la fundación de Roma (Ab Urbe Condita). Dionisio quería, de hecho, cambiar con este nuevo cálculo la actual Era de Diocleciano, que recordaba al perseguidor de los cristianos. La Era de Diocleciano no usaba de hecho años, sino nombres de cónsules que prestaban servicio ese año. Para Dionisio, el consulado de Probo el Menor, su contemporáneo, era considerado el año 525 “desde la encarnación de Nuestro Señor Jesucristo”, un cálculo que había resultado ser erróneo con un margen de 4 a 7 años.

Paradójicamente, el cálculo de la encarnación, nacimiento y resurrección de Jesucristo según esta versión contradice su cálculo de la Pascua. De acuerdo con este último, la Resurrección pudo haber sucedido el 25 de marzo del año 31, porque la luna llena pascual tiene lugar en jueves o viernes (como se dice en las narraciones bíblicas de Mt. 27,62, Mc. 15,42, Lc. 23,54 y Jn. 19, 14.31) sólo en este año. Eso significa que Jesús fue crucificado teniendo sólo 30 años de edad, lo que contradice la tradición cristiana. Por otra parte, Dionisio incluso afirma que “la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo tuvo lugar el domingo, el octavo día antes de las calendas de abril (25 de marzo)” en sus Argumenta Paschalia (15, PL 90, col. 494-495). El 25 de marzo, que es también la fiesta de la Anunciación, cayó en domingo en los años 3 y 8 a.C y en el año 4 del Señor, lo que significa que también esta Era Cristiana tenía un margen de error de algunos años. El error de Dionisio fue observado por primera vez por Lorenzo Suslyga, un historiador polaco, en 1609, lo que trasladó el nacimiento de Cristo en torno al año 4 a.C, según la cronología de Herodes el Grande y sus hijos.

Detalle del Santo en un icono ortodoxo rumano pintado por las monjas del monasterio Diaconesti, Rumanía.

Detalle del Santo en un icono ortodoxo rumano pintado por las monjas del monasterio Diaconesti, Rumanía.

La Era Dionisiana o Anno Domini fue inicialmente aceptado sólo en Italia y posteriormente en España. Su uso se extendió a Inglaterra después de que San Beda lo usara para datar los sucesos en su Historia Eclesiástica del pueblo británico, completada en 731. Carlomagno lo adoptó oficialmente en su Imperio por esa misma época. Curiosamente, se usó en la cancillería papal sólo hasta el siglo X.

Dionisio también se centró en el cálculo de la Pascua, muy importante para la Iglesia primitiva, en su obra Liber de Paschate (Libro de la Pascua). Adoptó en 525, por requerimiento del papa Juan I, el cálculo alejandrino. Esta lista de Pascua de 95 años, atribuida en un primer momento a San Cirilo, consiste en 5 ciclos de 19 años, en sus orígenes un cálculo añadido a la Era de Diocleciano, iniciándose con el año moderno de 285. Los cálculos de Dionisio no eran nuevos en esencia. Pero en su lista, la epacta (edad de la luna) en el equinoccio fue anotado como “cero” en todos los primeros años del ciclo de 19 años. Debido a que la lengua latina no tenía una palabra para “cero”, Dionisio usó la palabra “nulla” (nada) por primera vez como numeral, sólo que indirectamente en esta Lista de Pascua, usado por Beda, entre otros. En cualquier caso, el “cero” en las matemáticas empezó a ser usado sólo en torno al año 600 AD en la India, e incluso más tarde en Europa.

Veneración de San Dionisio
Su mismo amigo, Casiodoro, describe a Dionisio en el capítulo 23 de sus Instituciones Divinas como “un monje lleno de simplicidad (“Simplex fuit enim in illo cum sapientia magna simplicitas, cum doctrina humilitas, cum facundia loquendi parcitas”) no siendo ésta su única virtud. No rechazaba reunirse con laicos y practicaba una rara castidad, aunque se encontraba a diario con las esposas de otros hombres, era gentil, aunque llevado por la naturaleza apasionada de los furiosos, ayunaba sin recriminar a otros lo que comían […] Incluso si comía a veces, comía muy poco y sólo comida habitual. Debido a eso, creía que la mejor práctica de la castidad era estar en medio de los placeres humanos y mantener la medida y el equilibrio. Si hablamos del buen ornato de su mente, con una palabra de alabanza, podemos decir que era un buen creyente, totalmente lugado a las tradiciones de sus ancestros”. Casiodoro menciona también que murió en la fe católica de la Iglesia y que podría estar compartiendo la comunión de los Santos (“sed ille, jam saeculi perversitate derelicta, in Ecclesiae pace sepultus, inter Dei famulos credendus est habere consortium”).

Icono ortodoxo rumano del Santo. Fuente: liviudumitrescu.wordpress.com

Icono ortodoxo rumano del Santo. Fuente: liviudumitrescu.wordpress.com

San Dionisio permaneció olvidado muchos años, apareciendo su nombre en los asuntos teológicos sólo debido a su erróneo cálculo de la era cristiana, en lugar de ser alabado por su verdadera revolución en las mentes de los cristianos. Las Iglesias Ortodoxas adoptaron la era cristiana sólo en tiempos modernos (por ejemplo, en Rumanía, el Estado laico en 1864 y la Iglesia en 1926) sin mencionarlo como autor del calendario. Su redescubrimiento vino en el contexto de la campaña de canonizaciones de Santos “rumanos” tras la caída del comunismo. El Sínodo rumano decidió la canonización de San Dionisio durante su encuentro el 8 de julio de 2008, por la pureza de su fe y su actividad al servicio de la Iglesia. Su día de celebración es el 1 de septiembre, lo que coincide con el inicio del año eclesiástico en las Iglesias Ortodoxas, como homenaje por sus trabajos en el calendario. Es también el santo patrón del Instituto Rumano de Estadística. Dionisio el Exiguo es también venerado en la Iglesia Católica, el Oekumenisches Heiligenlexikon establece su celebración el 4 de octubre.

Troparion (himno) del Santo
Te has revelado como un rayo brillante que ilumina el mundo entero, San Dionisio, tú que calculaste el flujo del tiempo tras el Nacimiento de Cristo y que hiciste conocer las decisiones de los Santos Padres de la Iglesia. Por lo tanto te cantamos con alegría: ¡gloria a Aquel que te dio sabiduría, gloria a Aquel que te bendijo, gloria a Aquel que siembra, a través de ti, santidad en nuestras vidas!

Mitrut Popoiu

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es