San Estanislao, obispo mártir de Cracovia

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San Estanislao, patrono de Polonia. Stanislaw Samostrzelnik (siglo XVI).

San Estanislao, patrono de Polonia. Stanislaw Samostrzelnik (siglo XVI).

Según la tradición, Estanislao nació en la localidad de Szczepanowo, en la diócesis de Cracovia, en el seno de una familia de modesta condición económica, aunque perteneciente a la clase social formada por los caballeros, de la cual no se tiene información alguna, ni siquiera, del nombre de sus padres. Tampoco existen noticias sobre la fecha exacta de su nacimiento, aunque puede fijarse aproximadamente entre los años 1030 al 1035. El apodo de “Szczepanowski” que por lo general se añade al nombre del santo, simplemente deriva de su localidad natal.

Sus primeros estudios los realizó en el monasterio benedictino de Cracovia, aunque posteriormente, sus educadores lo enviaron a Leodium (la actual ciudad belga de Lieja), ya que la universidad de aquella ciudad era un famosísimo centro del movimiento reformador de la Iglesia, a fin de que perfeccionase sus estudios en teología. De vueltas a Polonia, se distinguió por sus dotes intelectuales, espirituales y morales por lo que el obispo Lamberto Zula de Cracovia lo nombró canónigo de su catedral. Cuando murió el obispo Lamberto en el año 1070, el Papa Alejandro II accediendo a los deseos del clero, de los fieles, de los nobles e incluso del propio rey Boleslao II, nombró a Estanislao como su sucesor, celebrándose la ceremonia de la consagración episcopal en el año 1072. De esta manera, Estanislao se convirtió en el segundo obispo de Cracovia promovido por el clero diocesano.

Su episcopado lo inició bajo los mejores augurios y valiéndose del apoyo y de la colaboración del rey pudo llevar a cabo una eficacísima labor de cristianización de la nación polaca, dedicándose especialmente a la reforma del clero según los criterios que había observado en Leodium, a la fundación de monasterios y a acercar a los clérigos a las necesidades de los fieles. Con el paso de los años, las buenas relaciones de colaboración entre el obispo y el rey fueron empeorando y degenerando hasta que, a consecuencia de una serie de incidentes durante la campaña de Kiev en los que Estanislao defendió el honor de las esposas de los prisioneros, se originó un conflicto entre ellos. Este desacuerdo culminó con la excomunión que Estanislao lanzó contra el rey, a la cual respondió Boleslao matando al obispo en el año 1079. La tradición dice que fue asesinado en la iglesia de San Miguel de Cracovia, al pie del altar, cuando estaba celebrando la Santa Misa y que según la costumbre local, su cadáver recibió el mismo trato que los traidores, o sea, que fue descuartizado. Vemos en este caso un cierto parecido con la historia de Santo Tomás Becket.

Descuartizamiento del Santo.

Descuartizamiento del Santo.

Los fieles recompusieron de manera piadosa su cuerpo y lo sepultaron en el cementerio anexo a la iglesia de San Miguel, desde el cual fue trasladado nueve años más tarde a la catedral de Wawel en Cracovia, donde su sepulcro, desde el primer día, fue objeto de veneración, especialmente por parte de la gente humilde que siempre lo habían tenido como su protector y su benefactor. Jan Dlugosz, en el siglo XV, escribió la “Vita sancti Stanislai” en la que describe los numerosos milagros que sucedieron en su tumba después de su muerte.

Durante más de un siglo, la situación política existente en Polonia, fue un obstáculo para el inicio de su causa de canonización. En este sentido, las primeras actuaciones se realizaron en el año 1229 por parte del obispo de Cracovia, el beato Ivo Odrowaz, continuándolas su sucesor, el obispo Prandota quién formalizó en Roma la apertura del proceso, el cual llegó a buen fin en el 1253, año de la canonización. Esta tuvo lugar en Asís, en la basílica de San Francisco, el día 17 de agosto del año 1253 (según las fuentes italianas) o el 18 de septiembre del mismo año (según el historiador polaco Nowodworski) en una ceremonia presidida por el Papa Inocencio IV. En esa misma ceremonia, el Papa nombró a San Estanislao como patrono de Polonia, fijándose su fiesta el día 11 de abril (fecha de su muerte) en el calendario de la Iglesia Universal y el 8 de mayo, según el calendario polaco, ya que en ese día del año 1254 fueron elevadas las reliquias en Polonia después de su canonización en Italia.

En el siglo XIX, entre los estudiosos de la Edad Media, surgió una polémica acerca del martirio de San Estanislao, al descubrirse unas “Crónicas” de un autor anónimo conocido por el sobrenombre de Gall, que se hacía denominar como un “histórico extranjero que había vivido en la corte real de Cracovia a principios del siglo XII”. Refiriéndose al conflicto entre el obispo Estanislao y el rey Boleslao, Gall escribe textualmente: “pro traditione pontificem truncation membrorum adhibuit; neque enim traditorem episcopum excusamos neque regem vindicantem sic se turpiter commendamus” (condenó al obispo por traición cortándole los miembros; no justificamos al obispo traidor ni alabamos al rey que se vengó de un modo tan torpe). Esta frase dio origen a la hipótesis – defendida por Czacki, Graefer, Wojciechowski y por Komornicki -, de que Estanislao había sido asesinado por traicionar al rey, conspirando con los bohemios.

Mandíbula del santo. Catedral Wawel de Cracovia. Fotografía: Michal Lepecki.

Mandíbula del santo. Catedral Wawel de Cracovia. Fotografía: Michal Lepecki.

Sin embargo, la hipótesis de Tadeusz Grudzinskiego defiende que la principal razón del conflicto entre Estanislao y Boleslao fue la reforma de la iglesia llevada a cabo por los legados papales en el año 1075. Se estableció la diócesis de Plock en detrimento de la de Cracovia – de la que Estanislao era el obispo – y se restauró el arzobispado de Gniezno. Estos eventos provocaron cierta rebeldía entre algunos nobles, lo que el rey tomó como rebelión al frente de la cual estaba Estanislao, al que hizo descuartizar en la iglesia de San Miguel y que al comprobar que Estanislao no estaba detrás de la misma, se arrepintió de lo ejecutado.

Posteriores estudios históricos hacen totalmente insostenible la hipótesis de los partidarios de las “crónicas” de Gall. Hay que decir que en el latín medieval, el término “traditor” utilizado por Gall, tenía varios significados, entre ellos, el de ser un simple opositor de un gobierno o de un rey. El propio Gall, en sus “crónicas” utiliza esta palabra hasta en trece ocasiones, pero solo lo hace tres veces para determinar que la traición consiste en estar en connivencia con un enemigo exterior. Actualmente, distinguimos mejor la diferencia entre hacer oposición y traicionar.

A este propósito, más explícito que Gall fue el beato Vicente Kadlubek (1160-1223), que fue el primer auténtico historiador polaco, alumno del ateneo de Bolonia, el cual basándose en la tradición y en las noticias recogidas entre los descendientes directos de aquellos hechos, atribuye el conflicto entre el obispo y el rey, a las injusticias y a la crueldad de este último con sus súbditos, quienes eran defendidos por el obispo, el cual se buscó el martirio por esta actuación.

Relicario del santo en la catedral de Vilnius (Lituania).

Relicario del santo en la catedral de Vilnius (Lituania).

Los historiadores modernos mantienen muchas reservas ante las “crónicas” de Gall, las cuales, en otros muchos puntos y episodios es incierta y confusa, mientras que al beato Kadlubek se le considera como un historiador muy preciso, quién fue posterior a San Estanislao y al que le llegaron las noticias sobre este a través de los descendientes de segunda generación de distintas personas que habían sido testigos oculares de estos hechos. En efecto, en la bula de canonización emitida por el Papa Inocencio IV, figuran entre los motivos de la canonización los argumentos citados por el beato Vicente Kadlubek, a los cuales, la bula añade como causa de la intervención del obispo contra el rey, la vida disoluta de Boleslao II, mencionando textualmente “horrendis voluptatibus” (placer horrendo) y “carnisque nefandis illecebris” (innombrables placeres carnales).

Poco tiempo después de su martirio se inició el culto popular al santo, desarrollándose aun más cuando sus restos fueron trasladados nueve años después de la muerte, desde el cementerio cercano a la iglesia de San Miguel – que tradicionalmente se cree que fue el lugar del martirio -, hasta la catedral de Wawel, el cual se hizo estando aun vivo el hermano del rey, Wladyslaw Herman. Este culto ha permanecido inalterable hasta nuestros días, como lo demuestra el hecho de que en Polonia tiene dedicadas cerca de doscientas iglesias, en el resto de Europa tiene dedicadas más de trescientas y en ultramar, varias decenas en los lugares donde están asentados los emigrantes polacos. Solo en Estados Unidos, en el año 1967, tenía dedicadas sesenta y dos iglesias. Desde el punto de vista histórico y religioso es muy importante la iglesia romana de San Estanislao, construida a expensas del rey polaco Stefan Batory y del cardenal Estanislao Hosio, bajo el pontificado de Gregorio XIII a finales del siglo XVI.

En el año 1963, San Juan XXIII lo nombró junto con San Adalberto, patrono principal de Polonia. Es también el patrono de las diócesis de Gniezno (junto con San Adalberto), de la de Cracovia (junto con San Florián), y de las de Lublin, Poznan, Warszawa, Kielce, Plock, Sandomierz y Tarnow. En la carta “Rutilans Agmen” escrita por San Juan Pablo II con motivo del noveno centenario de la muerte del santo, lo llamó: “santo patrono del orden moral cristiano”.

Urna del santo. Catedral Wawel de Cracovia.

Urna del santo. Catedral Wawel de Cracovia.

Desde el punto de vista iconográfico se le representa con los ornamentos episcopales y con un libro en la mano, de aspecto joven. De cierto valor iconográfico son algunas pinturas, como la de Antiveduto Gramatica, que se encuentra en la iglesia romana dedicada al santo y en la que aparece Estanislao con la espada y la palma del martirio, o la “Gloria” del santo, de Hermenegildo Costantini o el retablo tallado por Veit Stoss para la iglesia de Nuestra Señora en Cracovia. Otras sin embargo son mucho más importantes, como por ejemplo, varios ciclos narrativos sobre la vida del santo: el del Museo de Budapest (siglo XV), el del Tesoro de la Catedral de Cracovia (siglo XVI), el del altar mayor de la iglesia de San Estanislao en Stare Bielsko (Silesia), la preciosa urna de plata que contiene sus restos, que es obra de Pieter van der Rennen (entregada el 2 de mayo de 1669) y otros.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Grudzinski, T., “Boleslao II y el obispo Estanislao. La historia de un conflicto”, Torun, 1982.
– Lajta, E., “Tres escenas de la leyenda de San Estanislao”, Budapest, 1954.
– San Juan Pablo II, “Rutilans Agmen”, Ciudad del Vaticano, 1979
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo XI”, Città Nuova Editrice, Roma, 1990
– Wimmer, O., “Manual de los nombres de los santos”, Innsbruck, 1956
Bula de canonización.

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