Santos Casio y Florencio de Bonn y Gereón de Colonia

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Bustos-relicario de los Santos Casio y Florencio. Catedral de Bonn, Alemania.

Bustos-relicario de los Santos Casio y Florencio. Catedral de Bonn, Alemania.

Los Santos Mártires Casio y Florencio de Bonn y Gereón de Colonia, junto con sus compañeros, consiguieron la corona del martirio en el año 303 o 304, probablemente durante la persecución contra los cristianos, iniciada por Diocleciano.

Legión Tebana
Estos mártires eran miembros de la Legión Tebana de Egipto, compuesta sobre todo, por soldados cristianos. Más información sobre el martirio de los soldados en esta legión proviene de una historia del obispo Euquerio de Lyon “Passio Acaunensium martyrum”, escrita alrededor del año 440; otras referencias provienen de San Gregorio de Tours “Liber Miraculorum”, de alrededor del 590, de Venancio Fortunato (siglo VII) y de Walafried Strabo (siglo IX). Posteriormente escribieron Jacobo de Voragine “Legenda Aurea”, en el siglo XIII y el monje francés Hélinardo “Passio Gereonis”, del siglo XII, recogida en las “Acta Sanctorum Octombriis” vol. 5, Bruxelles, 1852, pp. 37-39, que recopila una historia coherente sobre estos santos.

Según el obispo Euquerio, Diocleciano envió al co-emperador Maximiano Hércules a las Galias, donde entre los romanos de la zona de Lyon se había formado un grupo armado llamado “bagaudas” (guerreros), que desafiaban al gobierno imperial. Con el fin de restaurar la paz y la autoridad en la región, Maximiliano recibió el mando sobre la legión tebana, compuesta por seis mil seiscientos soldados (la “Leyenda Áurea” dice que eran seis mil seiscientos sesenta y seis). Estos, en su mayoría egipcios, habían sido bautizados y practicaban la religión cristiana.

Martirio de los Santos Casio y Florencio. Catedral de Bonn, Alemania.

Martirio de los Santos Casio y Florencio. Catedral de Bonn, Alemania.

Cuando Maximiliano estaba a punto de pasar los Alpes en las Galias, recibió la noticia de que un general llamado Carausio, con jurisdicción en la zona comprendida entre las Galias y Sajonia (Renania), también se había rebelado contra el emperador. Ante esta noticia, Maximiano envió a una parte del ejército a través del Rin. Entre los generales tebanos estaban Gereón, Víctor, Casio y Florencio, junto con sus soldados subordinados.

Poco después, el resto de la legión tebana permaneció bajo su mando, se instaló en la localidad alpina de Octodurum (hoy Martigny, en Suiza), donde Maximiano erigió un altar pagano y ordenó a todos los soldados que sacrificaran a los ídolos. Según Euquerio, San Mauricio, líder de la legión tebana y sus subordinados se negaron a obedecer la orden y después de muchas súplicas y torturas, fueron asesinados sin oponer resistencia y sus cuerpos fueron arrojados.

Santos Casio, Florencio y Gereón, mártires
Las biografías de estos santos fueron compuestas posteriormente por Jacobo de Voragine (“Legenda Áurea”) y por el monje Hélinardo, que continuaron la historia del martirio de la legión tebana con la parte de este otro grupo. Parece que esto ocurrió con unos diez años de diferencia, con los años 303 o 304. Los narradores medievales informan que después del martirio de los Alpes, el César envió verdugos a Verona (el antiguo nombre de la ciudad de Bonn), donde ejecutó a los soldados cristianos Casio, Florencio y otros siete (algunas fuentes dicen doce) que estaban bajo su mando. A partir de entonces los comisionados fueron a Colonia Agrippina (Colonia), donde reunieron a Gereón y sus 318 soldados en un campo cerca de la ciudad. Gereón y sus soldados confesaron valientemente el nombre de Cristo y fueron decapitados.

Sepulcro de los Santos Casio y Florencio. Catedral de Bonn, Alemania.

Sepulcro de los Santos Casio y Florencio. Catedral de Bonn, Alemania.

Los cuerpos ensangrentados de los mártires fueron arrastrados por el campo y arrojados a un profundo pozo. Posteriormente, tanto en el campo donde habían resistido los mártires como también cerca del pozo, se construyó la iglesia “Ad Mártires” (hoy Mechtern, cerca de Colonia). Un martirio similar ocurrió con San Víctor y sus 330 compañeros en Xanten, a unos cien kilómetros al norte de Colonia. Otros mártires de esa legión fueron ejecutados de la misma forma en Solothurn (Víctor y Ursus) y al norte de Tréveris. Los cráneos y huesos de estos últimos se conservan hasta hoy en la iglesia de San Paulino en dicha ciudad.

Culto
Los santos de los tres pueblos del Rin se celebran el 10 de octubre, aunque es difícil de creer que los tres martirios tuvieron lugar el mismo día. La fecha de esta fiesta es atestiguada por primera vez en el Martirologio Jeronimiano (alrededor del año 430). Todos estos santos mártires mencionados anteriormente fueron venerados inmediatamente después de su muerte. Los cristianos locales construyeron basílicas encima o cerca de sus tumbas, aunque de manera diferente que en el caso de San Mauricio (del que el obispo Teodoro de Octodurum escribió en el año 375 diciendo que se veneraba en su propia iglesia). Todos los demás documentos relativos al culto de estos santos en Renania son bastante más tardíos.

Detalle de San Gereón y compañeros en una tabla gótica de Stephan Lochn.

Detalle de San Gereón y compañeros en una tabla gótica de Stephan Lochn.

Un acto de donación firmado en el año 649 por el noble Helmgar, atestigua por primera vez la existencia de una basílica dedicada a San Casio y San Florencio. En cualquier caso, según las investigaciones arqueológicas, parece que la iglesia se remonta al siglo IV. El 2 de mayo del año 1166 el sacerdote de la comunidad de San Casio y San Florencio ordenó el traslado de las reliquias de los dos santos a la actual catedral de Bonn, probablemente con motivo de la construcción de esta iglesia, que era más grande. En esta ocasión, el obispo Rinaldo de Dassel ordenó el traslado de las reliquias al altar de la cripta. Estas se ocultaron en el año 1643, durante la guerra de los 30 años, con el fin de evitar su profanación. Sólo en el 1928-1929, después de algunos trabajos de restauración, fueron redescubiertas en una de las torres de la cúpula del coro y en el 1971 se colocaron en un nuevo relicario.

La existencia de una basílica en Colonia, construida en honor de San Gereón y sus compañeros, fue confirmada por el obispo San Gregorio de Tours, en el año 590. Parece que ya existía a mediados del siglo IV, habiendo sido construida por Santa Elena, madre del emperador Constantino. Según la leyenda, esta iglesia fue construida sin madera y ornamentada con mosaicos y oro reluciente. Por esta razón, los residentes de Colonia llegaron a nombrar a San Gereón y sus compañeros como los “Santos de oro”. En Xanten también hay una basílica muy antigua dedicada a los mártires Víctor y compañeros.

preguntasantoral_anticopia_articulo20151118

Según la tradición, San Gereón y sus compañeros recibieron el martirio en una columna que ahora se encuentra a la entrada de la basílica del santo. Los cristianos siempre han venerado esta reliquia y en la Edad Media se creía que tenía la capacidad de distinguir entre el bien y el mal a la hora de castigar a los malhechores. Por este motivo, en la columna fueron inscritas las palabras: “Adde fidem, fuit hic pridem fusus cruor idem/ ad lapidem, si dem me male, punit idem” (creo que en esta roca una vez fluyó la sangre / si yo soy culpable, aquí voy a obtener mi castigo). En el 1794 los ejércitos revolucionarios franceses rompieron la parte superior de la columna y se la llevaron a un bosque en Brauweiler o Bergheim, dejándola por el camino, por lo que se ha perdido.

Tumba de San Gereón. Catedral de Colonia, Alemania.

Tumba de San Gereón. Catedral de Colonia, Alemania.

Los santos Casio y Florencio y San Gereon están representados en iconos tanto en sus iglesias, como también en numerosos altares votivos y estatuas que se encuentran tanto en Renania como en otras partes de Alemania.

Troparion (himno) de los mártires
Tus santos mártires, ¡oh Señor!, a través de sus sufrimientos, han recibido de Ti, nuestro Dios, las coronas incorruptibles. Para tener tu fuerza, se pusieron bajo sus adversarios y destrozaron la audacia sin poder de los demonios. A través de sus intercesiones, salva nuestras almas.

Mitrut Popoiu

Bibliografía:
Passio Gereonis, en: Acta Sanctorum Octombriis vol. 5, Bruxelles, 1852, pp. 14-60
– David Farmer (ed.), The Oxford Dictionary of Saints, Fifth Edition Revised, Oxford, 2011, pp. 80, 183-184
– Angelo Maria Raggi, Cassio e Fiorenzio, en: Bibliotheca Sanctorum vol. 3, Roma, 1963, p. 923
– Vladimir Boublik, Gereone, en: Bibliotheca Sanctorum, vol. 6, Roma, 1965, p. 216
– Marie-Pierre Terrien, La christianisation de la région rhénane: du IVe au milieu du VIIIe siècle, Presses Universitaires de Franche Comté, 2007, pp. 44-50
– Graydon F. Snyder, Ante Pacem: Archaeological Evidence of Church Life Before Constantine, Mercer University Press, 2003, pp. 164-166.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es