Contestando a algunas preguntas breves (IV)

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Monumento a San Beato. Monasterio de Santo Toribio de Liébana, Cantabria (España).

Monumento a San Beato. Monasterio de Santo Toribio de Liébana, Cantabria (España).

Pregunta: Buenos días amigos. Tengo una nueva pregunta: ¿El Beato de Liébana fue declarado santo, es solo beato y figura en el santoral? ¿O es solo la costumbre la que lo denomina San Beato de Liébana? Muchas gracias por vuestra respuesta que se que será rápida y correcta, como me tenéis acostumbrada; por ello, os estoy muy agradecida.

Respuesta: El Beato de Líebana, es un santo que vivió en la segunda mitad del siglo VIII, tomando el hábito monacal en el antiguo convento de Liébana en Cantabria y es aquí, donde en el año 776 publicó sus “Comentarios al Apocalipsis”, obra que dedicó a Eterio, que era obispo de Osma. Aunque algunos dicen que la obra no es original tiene el gran mérito de haber recuperado algunos textos antiguos que se creían perdidos. San Beato escribió esta obra pensando que estaba próximo el fin del mundo pues creía que este terminaría en el año 800. Entre los autores que él consultó para escribirla estaban San Jerónimo, San Agustín, San Ambrosio, San Gregorio Magno, San Victorino, San Ireneo y San Isidoro de Sevilla. Existen no menos de treinta manuscritos de este “Comentario”, el más antiguo de los cuales es de finales del siglo IX.

El nombre propio de Beato también aparece en las controversias adocianistas del siglo VIII. De hecho, él, atacado por Elipando de Toledo en el año 786, publicó junto con su amigo y discípulo Eterio de Osma, el “Liber adversus Elipandum, sive de adoptione Christi Filii Dei”, en dos volúmenes, siendo una vigorosa obra que sostiene la doctrina ortodoxa contra la herética. Beato trata entre los puntos principales de la controversia: la Misa, el nombre de cristiano y los símbolos (Credos), demostrando una gran fuerza dialéctica y un profundo conocimiento de las Sagradas Escrituras. También se le atribuyen algunos himnos introducidos en la liturgia mozárabe, sobre todo el “O Dei Verbum Patris ore proditum”, que dedicó al rey Mauregato.

Los cuatro jinetes del Apocalipsis. Iluminación románica de un Beato de Liébana (s.X). Universidad de Valladolid, España.

Los cuatro jinetes del Apocalipsis. Iluminación románica de un Beato de Liébana (s.X). Universidad de Valladolid, España.

Hay que hacer notar que el Beato obispo de Osma, sucesor de Eterio según las crónicas del pseudo-Julián Pérez, no es otro que el Beato de Liébana. Hay algunos autores que han llamado a Beato con otros nombres, como Bieco u Oveco, confundiéndolo evidentemente con otro Oveco que en el año 970 copió su “Comentario al Apocalipsis”.

El cuerpo de Oveco era venerado en el siglo XVI en Valcavado (Palencia), lo que hace sostener a algunos que San Beato fue sepultado en Valcavado. De hecho, allí existe una reliquia. San Beato de Liébana es conmemorado el día 19 de febrero y está incluido en el Martirologio Romano.

Hay que tener en cuenta que es un santo del primer milenio, donde las canonizaciones no eran como son ahora. Te recomiendo el artículo que publicamos sobre la primera mujer canonizada oficialmente (29-9-2010), que lo fue en el año 1047. Antes canonizaba directamente el pueblo por aclamación o los obispos a niveles diocesanos e incluso las órdenes religiosas existentes en sus ámbitos correspondientes. Así fue canonizado San Beato, como así lo fueron todos los santos anteriores al siglo XI. En él se da la circunstancia de que se llamaba Beato y de ahí viene la confusión, pero es un santo como puede serlo San Agustín, San Jerónimo, San Ambrosio y muchísimos otros santos antiguos. Es así, aunque bien es verdad que a algunas personas que llamamos santas son solo beatas y muchas ni siquiera reconocidas oficialmente, pero eso pasa a partir de ese siglo XI y te pongo un ejemplo: decíamos Santa Hildegarda y era la Beata Hildegarda y de hecho, antes de haber sido declarada doctora de la Iglesia hace unos meses, el Papa tuvo que realizar lo que se llama “una canonización equipolente” o “ab cultum inmemorabilem”. Y aun te digo más: ¿quién se atreve a afirmar que San Fulgencio, hermano de los santos Leandro, Isidoro y Florentina no es santo? Pues es santo y festejado como santo oficialmente y sin embargo… no aparece en el Martirologio Romano. ¡Quién lo diría! San Beato de Liébana es San Beato de Liébana y el que no lo quiera admitir, allá él.

Pregunta: He leído vuestro artículo sobre los santos Bonoso y Maximiano de mi pueblo, Arjona en Jaén. Según nuestra tradición, durante la persecución de Diocleciano, en Arjona sufrieron martirio más de diez mil cristianos, ajusticiados por el prefecto Publio Daciano. Entre ellos figura, según las crónicas, un santo al parecer nacido en Arjona que le llamaba Hieroteo. ¿Qué me podéis decir al respecto?

Imagen de San Jeroteo (Hieroteo) venerada en la catedral de Segovia (España).

Imagen de San Jeroteo (Hieroteo) venerada en la catedral de Segovia (España).

Respuesta: Bueno, en el artículo habrás leído las muchas dudas existentes sobre las vidas y martirios de esos santos que, aunque Arjona los tiene como propios, no está tan claro que eso hubiera sido así. Además, las reliquias que se dicen que son de ellos dos, tampoco es seguro que lo sean, ya que todos los restos estaban mezclados, ¡si es que son restos de santos!, que también sería discutible.

Con respecto a sus nombres – Bonoso y Maximiano – ya explico también en el artículo las discrepancias que hay sobre esto. Y además, en cuanto a si uno de ellos se llamaba Hieroteo o Jeroteo, eso no es real en absoluto. ¿Quién sabría los nombres de los mártires? ¿En qué documentos se basan esos supuestos nombres? El único Hieroteo (o Jeroteo), existente en el santoral, es un obispo de Atenas, discípulo de San Pablo apóstol y cuyas reliquias presumen los atenienses de tener en su ciudad.

Pregunta: Por favor, ¿me podríais contar la vida de Santa Elicia y cuando se celebra su día? Gracias.

Respuesta: Elicia, Alicia y Adelaida es el mismo nombre. Pero concretamente se le llama Elicia a una hermana menor de San Edmundo, arzobispo de Canterbury que junto con su hermana Santa Margarita fueron monjas en el pequeño convento cisterciense de Catesby, cerca de Deventry. Cuando murió San Edmundo les dejó en herencia una manta gris y una capa de lana.

Margarita murió en el 1257 y Elicia, que llegó a ser priora del monasterio, murió en el 1270. No han sido oficialmente canonizadas pero los cistercienses hacen memoria de ellas dos el día 15 de agosto. No se sabe nada más.

Pregunta: Me gustaría saber más de la ermitaña del 19 de septiembre, que está publicada junto con las santas Lucía de Roma y otras Lucías. Muchas gracias.

Respuesta: Te estás refiriendo a Santa Lucía del Monte, virgen venerada en Sampigny. En el siglo X fue construida una iglesia sobre una colina cercana a la localidad de Sampigny, siendo allí sepultada una santa de nombre Lucía, cuya tumba se convirtió en meta de peregrinaciones.

Óleo de San Celestino V, papa. Obra de Bartolomeo Romano (1637-41). Museo Nacional del Prado, Madrid (España).

Óleo de San Celestino V, papa. Obra de Bartolomeo Romano (1637-41). Museo Nacional del Prado, Madrid (España).

Según una leyenda muy poco fiable, Lucía era hija de un rey escocés, que se había marchado de su país embarcándose rumbo a Francia, deteniéndose junto al río Mosa. Aquí fue acogida por un agricultor llamado Thibaut, que la contrató como pastora de sus ovejas y que al quedar completamente complacido por su comportamiento y trabajo, la nombró heredera de todos sus bienes. Lucía utilizó este legado para construir una iglesia sobre la colina de Sampigny, iglesia que dedicó a la Virgen María y a los santos Pedro y Pablo. Cuando ella murió un 1 de septiembre de un año no precisado, fue sepultada en esta iglesia.

Aunque esta leyenda tiene muy poco valor, se puede deducir que Lucía fue contemporánea de dicha iglesia, que está datada como del siglo X y como la iglesia está construida sobre una colina, por eso se le llama Santa Lucía del Monte. Este santuario era especialmente visitado por las mujeres que querían tener hijos y que para conseguirlo, se sentaban sobre una silla, llamada la “poltrona de Santa Lucia”, que se conserva en una capilla. Ana de Austria, reina de Francia, se acercó allí en septiembre del año 1638 para implorar el nacimiento del futuro rey Luís XIV. Como tu mismo dices en tu pregunta, la fiesta se Santa Lucía del Monte se celebra el 19 de septiembre.

Pregunta: Me he enterado por televisión que el Papa Benedicto XVI ha presentado su dimisión y que el mes que viene se celebra un cónclave para elegir otro Papa. ¿No le sucederá al Papa Ratzinger lo que le pasó a su predecesor el Papa San Celestino V?

Respuesta: ¿Por qué ha de pasarle lo mismo? El ha manifestado que cuando sea elegido su sucesor, se retirará a un convento dentro del recinto Vaticano, donde se dedicará exclusivamente a la oración y a escribir. Pero cómo se el trasfondo de tu pregunta, en primer lugar quiero recomendarte que leas el artículo que publicamos el 11 de julio del año 2011 sobre el Papa San Celestino V.

Yo te añadiría alguna consideración y es que tanto uno como otro han renunciado al pontificado con plena libertad y curiosamente, teniendo la misma edad. Pero es verdad que San Celestino V murió de mala manera dos años después de su renuncia. El fue aclamado como Papa, después de un cónclave que se prolongaba ya casi dos años sin que se llegase a un acuerdo, pero a los cuatro meses de haber sido elegido, harto y escandalizado, abdicó y volvió a su retiro, pero con tal mala suerte que fue sustituido por uno de los Papas más arrogantes de la Edad Media, Bonifacio VIII, que temió que Celestino se convirtiera en un estorbo y ordenó apresarlo, aunque pudo escapar. Fue perseguido por todo el sur de Italia y apresado cuando intentaba escapar a Grecia. Bonifacio VIII lo encerró en un castillo cercano a Anagni y allí murió.

Urna con la figura que guarda las reliquias de San Celestino V, papa, en L'Aquila (Italia).

Urna con la figura que guarda las reliquias de San Celestino V, papa, en L’Aquila (Italia).

Hay quienes afirman que murió a manos de un verdugo enviado por el mismo Bonifacio VIII y debió ser cierto porque el rey Felipe IV de Francia se lo creyó y ordenó capturar al Papa en Roma para que fuera procesado, acusándole entre otras cosas, de haber ordenado matar a su predecesor. Bonifacio VIII murió poco tiempo después, posiblemente envenenado. Un cronista de la época llegó a decir de él que: “Entró como un lobo, gobernó como un león, pero acabó como un perro”. Pero está claro que eran otros tiempos, ¿o no?

Antonio Barrero

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