San Jorge, abad de Cernica

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Icono ortodoxo rumano del Santo, en su atuendo de abad.

Icono ortodoxo rumano del Santo, en su atuendo de abad.

El venerable San Jorge de Cernica (1730-1806) fue un monje rumano transilvano que vivió en el monte Athos, en Moldavia y que finalmente, entre 1781 y 1806, fue abad en Cernica y los monasterios Căldăruşani en Valaquia.

Primeros años
La biografía de San Jorge se nutre de tradiciones y algunos dichos, sólo una corta vita fue escrita por su discípulo, Proteo. San Jorge nació en 1730, en una familia muy piadosa de la aldea transilvana de Sălişte, cerca de Sibiu. Esta aldea es un antiguo asentamiento rumano conocido porque su tradición ortodoxa fue preservada con gran obstinación durante el dominio de los Habsburgo, incluso estando cerca de la ciudad sajona medieval Hermannstadt (Sibiu, en rumano), la capital de Transilvania en esta época.

Se desconoce su nombre de laico. Desde su juventud vivió una vida ascética y la persecución religiosa en Transilvania lo obligó a marcharse, con 19 años de edad, más allá de los Cárpatos, a Bucarest. Allí, en la sede metropolitana que él conoció, poco antes de 1750, un metropolita griego llamado Rosca se convirtió en su padre espiritual y con él marchó a Constantinopla y más tarde se estableció en el monasterio Vatopedi, en el monte Athos. Bajo la guía de su padre espiritual, Jorge recibió el “elevado entrenamiento” para la vida ascética, y más tarde se hizo rasóforo (portador de rasă, el primer hábito monástico) y después diácono. Aquí conoció el estilo de vida ideorítimo (ascetismo individual) y el cenobítico (ascetismo comunitario) de los monasterios atonitas, y se impuso un modo de vida monástico muy duro mediante la abstinencia, el ayuno, las vigilias y las meditaciones nocturnas. Su padre espiritual murió sólo tres años después de que dejaran Bucarest y Jorge marchó al eremitorio de San Elías, donde el abad Paisio Velichkovski acababa de llegar de Poiana Mărului (Moldavia). En 1752 Jorge se convirtió en monje y dos años después fue ordenado sacerdote del eremitorio.

En 1763 el abad Paisio y sus 64 discípulos -entre ellos Jorge- abandonaron Athos y se establecieron en Dragomirna, y después que de los austríacos tomaran control sobre esta región (que ellos llamaron “Buchenwald”, en rumano, “Bucovina”) en 1775, Paisio y 200 de sus 350 monjes se establecieron en Secu y después en el monasterio de Neamţ, en la parte todavía libre de Moldavia. Jorge siguió a su abad, que inició una gran actividad cultural y espiritual, imponiendo la vida monástica atonita y traduciendo muchos textos griegos patrísticos al rumano y al eslavo, incluida la famosa colección “Philokalia”.

Vista del monasterio situado en el lago de Cernica (Rumanía), donde el Santo fue abad.

Vista del monasterio situado en el lago de Cernica (Rumanía), donde el Santo fue abad.

Jorge vivió 24 años bajo la guía de San Paisio, pero en 1881 decidió regresar a Athos, por razones desconocidas. Pasando cerca de Bucarest, se encontró en la sede metropolitana con su viejo amigo, el hieromonje Macario, también discípulo del anciano Paisio, ahora eclesiarca y predicador en la Catedral metropolitana. Macario presentó a su compañero Jorge al metropolita Gregorio II (1760-1787) de Valaquia, que estaba interesado en revivir la vida cenobítica en los monasterios de Valaquia y así, pidió a Jorge que se quedara en Bucarest para organizar el monasticismo allí. Después de mucha insistencia, Jorge accedió, pero no eligió ninguno de los monasterios más famosos. En lugar de eso, pidió el abandonado eremitorio de Cernica, situado en las orillas de un lago cerca de Bucarest. Tenía 51 años de edad.

Abad de Cernica
El metropolita Gregorio expresó en el documento oficial de nombramiento de Jorge la satisfacción de un deseo cumplido, el de tener monasterios organizados según las reglas atonitas de vida común. Pero los inicios no fueron fáciles. Como primer abad, Jorge era el único sacerdote y celebraba la Divina Liturgia sólo los domingos y las grandes fiestas. El servicio litúrgico de los días comunes consistía tan sólo en la representación de las siete alabanzas (en rumano, “laude”). El primer año hubo sólo 16 monjes, pero después de cuatro años de reconstrucción, cuando en 1785 Cernica se convirtió oficialmente en un monasterio, dedicado a San Nicolás, la comunidad tenía 54 monjes, de los cuales tres eran sacerdotes y tres diáconos. La Divina Liturgia se celebraba diariamente, según la regla atonita. Órdenes del monte Athos. El programa del “ora et labora” impuesto por el abad Jorge transformó Cernica completamente y lo hizo famoso en Valaquia.

En 1785 San Jorge se puso muy enfermo y creyó que moriría. Por ello, dejó un testamento en el cual sintetizaba la regla monástica en siete pasos, llamada “Escalera razonable y espiritual”(“Scară înţelegătoare şi duhovnicească”):
1. El monje debe ser obediente toda su vida y debe hacer todas las cosas sólo por bendición (teniendo el consentimiento de su superior);
2. Todos los monjes deben confesar sus pecados tres veces por semana;
3. Siempre que los monjes se sientan tentados, deben acudir a su padre espiritual;
4. Cada monje debe tomar la Santa Comunión al menos una vez al mes;
5. La comunidad debe cuidarse de la gente que puede traer escándalo, de los monjes vagabundos, y de los elevados intelectuales así como de monjes sin regla;
6. Al iconom (administrador del monasterio), nombrado por un trimestre al año, se le aconseja trabajar sabia y justamente por el beneficio de todos los monjes, y no debe explotarlos y darles trabajos pesados que hacer;
7. La regla monástica de Cernica se define como la del abad Paisio Velichkovski, basada en “siete pilares”, los siete concilios ecuménicos, y “siete alabanzas de la Iglesia”, que son los siete servicios principales del día.

Vista del Monasterio Căldăruşani (Rumanía) del que el Santo también fue abad.

Vista del Monasterio Căldăruşani (Rumanía) del que el Santo también fue abad.

Jorge escribió al final de su testamento sobre los tres “vástagos” o virtudes de su anciano Paisio, que él recomienda a sus monjes. El primero es la oración del corazón. Los monjes deben ejercitar en sus celdas (en particular) la “oración de Jesús” exicasta (“Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador”) acompañada por 300 lecturas religiosas, o por 700 cuentas (para aquellos que no sabían leer). Pero el abad Jorge no recomendaba a todos dedicarse exclusivamente a la práctica de la “oración de Jesús”. Es más, advertía que esta oración se convertiría en oración del corazón sólo efectuada por monjes avanzados.

La segunda “virtud” era el arte de guiar almas. San Jorge recomendaba que en el monasterio no debía haber más de 103 miembros y ordenó severamente, como última voluntad, que su monasterio nunca debía ser ofrecido como regalo a naciones extranjeras. Este deseo tuvo lugar en el contexto de los siglos XVII-XVIII, cuando los príncipes y los obispos solían ofrecer muchos monasterios, aldeas y tierras a santuarios de Athos, Grecia, Palestina o El Sinaí. En 1864, cuando el príncipe Alejandro Juan Cuza emitió la ley de la secularización de los estados monásticos, aproximadamente un cuarto de Rumanía pertenecía a estos santuarios ortodoxos orientales.

La tercera “virtud” era la de la conciliación. Si rumanos, griegos y rusos iban a vivir en Cernica, estos grupos podían vivir separados, pero sin dañar el amor comunitario. No se sabe cómo eran las relaciones entre el abad Jorge y el anciano Paisio Velichkovski después de 1781, pero San Jorge siempre mantuvo el recuerdo de su maestro. Gustaba de llamarse a sí mismo y a sus seguidores “paisieni” (paisianos) y su testamento es tambien una prueba de su respeto por el gran abad de Moldavia.

Vista de la iglesia del monasterio Căldăruşani (Rumanía), donde el Santo fue abad.

Vista de la iglesia del monasterio Căldăruşani (Rumanía), donde el Santo fue abad.

El abad Jorge se recuperó de su enfermedad y vivió 22 años más. El príncipe Nicolás Mavrogheni (1789-1791) acudió personalmente a Cernica y entregó al abad 103 monedas de oro (una por cada hermano) y llamó a San Jorge su “hermano de sangre en Cristo”. El príncipe acudía a menudo a Cernica, más tarde nombró a Jorge como abad del monasterio de Argeş (la antigua sede del metropolitanato de Valaquia en la Edad Media) y en 1788 le dio también el rango de archimandrita. El metropolita Filareto de Valaquia lo nombró abad del monasterio de Căldăruşani en 1792, también situado cerca de Bucarest, que bajo el gobierno de San Jorge fue uno de los tres monasterios más grandes del país. Jorge tomó a algunos de sus monjes y marchó a Căldăruşani; su discípulo, el confesor Timoteo, fue su locum tenens en Cernica y el futuro abad del monasterio. Bajo esta sabia guía, los monasterios cambiaron espiritualmente del todo -mediante la imposición de la regla de las siete alabanzas, la perpetua confesión de los pecados, obediencia, oración perpetua, ascetismo y comidas en común- pero también cambiaron de forma material. San Calínico de Cernica, futuro obispo de Râmnic y discípulo del abad Jorge, escribió en unas memorias del monasterio que el abad fundó en Cernica la primera “escuela espiritual” (escuela teológica) de Valaquia.

En los últimos años, Jorge vivió alternativamente en Căldăruşani y en Cernica. Falleció el 3 de diciembre de 1806 y fue enterrado en el cementerio frente a la iglesia de San Lázaro (construida por él en 1804), en la isla situada en el lago de Cernica.

Veneración
San Jorge fue reverenciado por sus seguidores durante mucho tiempo, ya que su testamento fue la regla de Cernica. Entre sus discípulos estuvo San Calínico de Cernica (1787-1867), otro exicasta, más tarde abad del monasterio y después obispo de Râmnic (1850-1867) y el hieromonje y futuro metropolita San Gregorio Dascălui de Valaquia (1823-1834). Algunos discípulos llevaron su regla monástica a otros conventos, como Ciríaco de Râmnic al monasterio de Călui, el skemamonje Arsenio a Ghighiu, otros a Robaia. Otro discípulo fue el hieromonje Neófito, un antiguo rabino que escribió en 1803 un trabajo llamado “Confrontación con los judíos”.

Altar, icono y urna relicario del Santo. Iglesia del monasterio de Cernica (Rumanía).

Altar, icono y urna relicario del Santo. Iglesia del monasterio de Cernica (Rumanía).

Las reliquias de San Jorge se veneran en la iglesia principal de Cernica hasta hoy. El Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rumana decidió en su sesión del 20-21 de octubre de 2005 la canonización del abad Jorge. Su proclamación fue el día 3 de diciembre de ese mismo año, y se le conmemora desde entonces en esa fecha, el día de su fallecimiento.

Troparion (himno) del Santo
Te mostraste como seguidor de padres piadosos y cumplidor de virtudes eremíticas, hombre de incesante oración, y renovador del monasticismo rumano. ¡Oh, portador de Dios, Santo Padre Jorge, ruega a Cristo Dios que nos dé gran misericordia!

Mitrut Popoiu

Bibliografía:
– Archimandrita Dr. Chesarie Gheorghescu, Cuviosul Gheorghe de la Cernica, en: *** (Patriarhia Bisericii Ortodoxe Române), Sfinţi români şi apărători ai Legii strămoşeşti, Editura Institutului Biblic, Bucureşti, 1987, p. 500-510
– Metropolita Serafim Joantă, Isihasmul, tradiţie şi cultură românească, Editura Anastasia, Bucureşti, 1994, pp. 165-171
– Mircea Păcurariu, Istoria Bisericii Ortodoxe Române, vol. II, Editura Institutului Biblic, Bucureşti, 1994, pp. 440f.

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