San Juan Lantrua de Triora, franciscano mártir en China

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Estampa devocional del Santo.

Estampa devocional del Santo.

Nació en Triora, en la provincia italiana de Imperia, el 15 de marzo del año 1760, siendo hijo de Antonio María Lantrua y María Pasqua Ferreironi. En el bautismo se le impuso el nombre de Francisco María, pasando su infancia y adolescencia en casa de sus padres. Sintiéndose atraído hacia la espiritualidad franciscana gracias a la figura de San Leonardo de Porto Maurizio, con la autorización de sus padres se marchó a Roma y con diecisiete años de edad, entró en la Orden de los Frailes Menores en Santa María “in Aracoeli”, vistiendo el hábito en el convento de San Bernardino de Orte el día 1 de marzo del año 1777, cambiándose el nombre de pila por el de Juan. Allí realizó el noviciado y emitió los votos simples.

Completados sus estudios filosóficos y teológicos se ordenó de sacerdote, enseñando posteriormente filosofía durante varios años en el convento de Tivoli y teología en el convento de Corneto Tarquinia. Por su prudencia y actitud organizativa fue también nombrado padre guardián de estos conventos. Sintiéndose llamado hacia la vida misionera, solicitó permiso a sus superiores y en el año 1798 marchó de Roma a Lisboa a fin de embarcarse rumbo a China, pero no pudiendo realizar el viaje por falta de medio de transporte, se quedó en la capital lisboeta por espacio de un año. El 17 de enero del año 1800 llegó a Macao, donde los frailes franciscanos tenían varios conventos, pero también allí tuvo que esperar por espacio de un año, antes de poder cruzar la cerrada frontera del imperio chino, para llegar a la provincia de Hu-nan, que fue el primer destino que se le asignó.

En aquella extensísima provincia vivió durante dos años y medio, trabajando tan intensamente que en muy poco tiempo pudo visitar – en compañía de un sacerdote chino -, a todas las comunidades cristianas que no disponían de sacerdote. Aquella enorme región, por la que se hizo casi un millón de kilómetros andando a pie, estaba prácticamente descristianizada por falta de sacerdotes, pero su arriesgada forma de trabajar, pues jamás tuvo miedo, su paciencia y su admirable generosidad, atrajeron a la fe a muchos chinos y aumentó la fidelidad de muchos cristianos; a los cuales, los largos períodos de tiempo en los que se vieron obligados a vivir sin sacramentos, habían convertido en semi-paganos. A fin de preparar a los fieles y sostenerlos en las tribulaciones propias de quienes profesan una fe minoritaria y rodeada de peligros, difundió por toda la provincia la práctica del “Vía crucis”, devoción que era totalmente desconocida en aquellas tierras.

Representación del martirio.

Representación del martirio.

En el año 1804 marchó a Jiangxi y precisamente en el distrito de Ha-chung-fu, donde había varios miles de cristianos, se quedó hasta finales del 1812. En aquel tiempo estaban en vigor unos edictos muy severos contra los cristianos y no faltaban delatores que, a cambio de dinero, denunciaban a sus convecinos. Ese año, estando en Chensi, un catequista lo traicionó, denunciándolo ante los mandarines por ser europeo y sacerdote cristiano. La casa donde habitaba en Van-kia-vang fue tomada al asalto, pero Juan se escapó vestido de aldeano, llegando a pasar por medio de los soldados sin ser descubierto. Se refugió en Hu-nan.

En el verano del año 1815 se recrudeció la persecución, siendo encarcelados muchos catequistas y misioneros, algunos de los cuales fueron condenados a muerte, entre ellos, Juan. Fue presentado ante el gobernador local para ser interrogado, no ocultando en ningún momento su condición de sacerdote, por lo que cargado de cadenas, fue obligado a recorrer descalzo un largo camino hasta llegar a la prisión de Ciansi, donde durante siete meses estuvo en espera de la decisión imperial. Encerrado en aquella penosísima cárcel, diariamente fue amarrado por los pies, manos y cabeza a un aparato de tortura, permaneciendo allí hasta el día de su ejecución.

Antes de ejecutarse la sentencia capital, según la costumbre de los cristianos chinos, adoró al Señor realizando cinco postraciones para que todos los presentes supieran que en el momento en el que iba a morir, nuevamente profesaba su fe en Cristo. A fin de que no le despojaran de la ropa para no quedarse desnudo, ofreció al verdugo algunas monedas que llevaba en el bolsillo. Fue atado a un palo y, con una cuerda, le hicieron un nudo corredizo en el cuello, tirando dos verdugos de los extremos de la misma. Así, fue estrangulado el día 7 de febrero del año 1816, en Ciansi, en la provincia de Hu-nan.

Relicario del santo en su tierra natal.

Relicario del santo en su tierra natal.

Difundiéndose rápidamente la noticia de su martirio y de ciertos prodigios acaecidos tras su muerte, fue desenterrado del cementerio de los ajusticiados en Chan-xa y sepultado de manera provisional en un cementerio cristiano. Tres años más tarde, el 1 de diciembre de 1819, fue puesto en un precioso ataúd en el arzobispado de Macao y, después de reconocido canónicamente, fue sepultado en la catedral de aquella ciudad. Medio siglo más tarde, a petición del Ministro General de los Frailes Menores, sus restos fueron llevados a Roma y puestos en la iglesia de Santa María “in Aracoeli”, donde continúan expuestos en una artística urna.

La Causa de beatificación fue introducida mediante decreto emitido el día 12 de junio del 1843. Tres años después, el Vicario Apostólico de Hu-quang fue encargado por parte de la Santa Sede para que instruyera el proceso local sobre la vida y martirio, proceso que a causa de las persecuciones, no pudo iniciarse antes del 1877, terminándose en el año 1900.

El 25 de marzo de ese año, el Papa León XIII decretó la “constancia del martirio y de su causa, de sus signos y milagros del venerable siervo de Dios Juan de Triora” y mediante otro decreto del día 8 de abril decidía que fuera solemnemente beatificado, acto que se celebró en la basílica de San Pedro el día 20 de mayo del año 1900.

Urna de San Juan Lantrua de Priora, sacerdote franciscano mártir en China.

Urna de San Juan Lantrua de Priora, sacerdote franciscano mártir en China.

Fue canonizado por el Papa San Juan Pablo II, junto con otros ciento diecinueve mártires chinos, el día 1 de octubre del año 2000. Su fiesta se celebra hoy, día 7 de febrero.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Antonelli, G., “Un mártir de China: el beato franciscano Juan de Triora”, Roma, 1900.
– Valeri, P.A., “Compendio de la vida del beato Juan de Triora, mártir franciscano”, Roma, 1928.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo VII”, Città N. Editrice, Roma, 1988.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es