San Juan Southworth, sacerdote mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono del Santo.

Icono del Santo.

San Juan Southworth es uno de los cuarenta mártires ingleses y galeses canonizados por el Beato Papa Pablo VI en el año 1970. Había nacido en Lancashire, alrededor del año 1592 y pertenecía a una antigua y noble familia inglesa, que siempre se había mantenido fiel a su fe católica a pesar de los sufrimientos morales y daños económicos a los que se vieron sometidos durante la persecución contra la Iglesia Católica.

Bajo el nombre ficticio de Juan Lee entró el 14 de julio del año 1613 en el Colegio inglés de Douai (Francia), recibiendo la ordenación sacerdotal el 14 de abril de 1618. A fin de completar su propia instrucción eclesiástica, estuvo un año más en el seminario, el cual abandonó el 28 de junio de 1619 para marcharse a una abadía benedictina con la intención de convertirse en monje benedictino. En “The Douay College diaries third, fourth 1598-1654”, dice que lo hizo “ut monasticam vitam secundum regulam Sancti Benedicti capesseret”. Pero una vez allí y comprobando cómo era la vida comunitaria, no sintiéndose preparado para llevar ese tipo de vida, el 13 de diciembre salió con la intención de misionar en su tierra natal: Inglaterra.

No se sabe absolutamente nada en concreto acerca de cómo fue su labor evangelizadora, salvo que fue en Londres y sus alrededores y que empezó inmediatamente después de abandonar el monasterio. El 24 de marzo de 1624 fue de nuevo al colegio de Douai, donde estuvo hasta el 29 de julio cuando se fue a Bruselas “ubi non ita post in monasterio monialium Sancti Benedicti confesarii munus explevit”, como sigue diciendo el diario antes mencionado. De vueltas a Inglaterra, intentó establecerse en Lancashire, donde en el año 1627 cayó en manos de los protestantes. Aunque fue procesado y condenado a muerte por ser sacerdote católico, se salvó aunque lo recluyeron en el castillo de Lancaster, donde permaneció tres años, hasta que fue enviado a la prisión de Clink, siendo poco después liberado: concretamente, el 11 de abril de 1630, junto con otros quinces sacerdotes, a instancias de la reina Enriqueta María.

Cabeza embalsamada del Santo.

Cabeza embalsamada del Santo.

Desterrado de Inglaterra, no abandonó su patria y siguió ejerciendo su ministerio sacerdotal, siendo nuevamente capturado en el año 1632. Encerrado de nuevo en Clink, a pesar de la oposición del perseguidor Juan Gray, tenía cierta libertad de movimiento al igual que todos los sacerdotes católicos que estaban allí semidetenidos. Aprovechándose de esta libertad se fue a Clerkenwell, donde se dedicó a asistir a los enfermos afectados por la epidemia de peste que arrasó Londres en 1636, haciéndolo con total despreocupación ante el peligro de contagio y con un espíritu de sacrificio que llamaba la atención de cuantos protestantes contactaban con él. Aunque con absoluta entrega estaba dedicado a esta labor humanitaria, fue nuevamente encarcelado debido a la denuncia del vicario protestante de Santa Margarita en Westmister, Roberto White, quién escribió una carta al arzobispo protestante de Canterbury, acusándole de que se aprovechaba de la atención a los enfermos de peste hablándoles de la religión católica e induciéndoles a reconciliarse con la Iglesia. Es cierto que llegó a convertir a muchos enfermos.

Después del 16 de junio de 1640, fecha de su última excarcelación, se le pierde el rastro hasta el año 1654, cuando fue nuevamente denunciado por un tal Jefferies y definitivamente arrestado de madrugada por el coronel Worsley. Fue llevado ante la corte de Old Bailey y juzgado. Ante el tribunal confesó abiertamente que jamás había abandonado su actividad apostólica como sacerdote de la Iglesia Católica Romana, y como fue acusado de alta traición, declaró que de ningún modo se sentía culpable de ningún tipo de traición, porque su deber era propagar el mensaje de Cristo. Pese a la intervención en su favor por parte de los embajadores de Francia y de Portugal, fue condenado a muerte por ser sacerdote católico, muriendo ahorcado y posteriormente descuartizado, en Tyburn (Londres) el día 28 de junio de 1654.

Cadáver del Santo.

Cadáver del Santo.

El embajador español, Don Flento de Cárdenas, consiguió que le facilitaran el cuerpo, el cual recompuso y embalsamó, llevándoselo al Colegio inglés de Douai donde permaneció hasta el año 1793, cuando por culpa de la Revolución Francesa, dicho Colegio fue clausurado. A fin de salvarlo de la profanación, enterraron el cuerpo dentro de un ataúd de plomo, en una fosa anónima muy profunda en el interior del mismo Colegio, permaneciendo allí ciento treinta y cuatro años, hasta que el ataúd con los restos del mártir fue encontrado el 15 de julio de 1927, durante unas excavaciones que se realizaron en el lugar.

Fue identificado y devuelto a Inglaterra, donde lo depositaron en la capilla del Colegio de San Edmundo de Ware, Colegio que desde el mismo año 1793, continuó con la labor docente y apostólica del antiguo Colegio de Douai. El día de su beatificación, el cuerpo fue llevado a la capilla de los mártires ingleses en la catedral de Westminster, donde aun es venerado.

Urna con el cuerpo del Santo en la catedral de Westminster, Londres (Reino Unido).

Urna con el cuerpo del Santo en la catedral de Westminster, Londres (Reino Unido).

Fue beatificado por el Papa Pío XI, el 15 de diciembre de 1929 y canonizado, como dije al principio del artículo, por el Beato Papa Pablo VI, el día 25 de octubre de 1970. Su fiesta se celebra el 28 de junio.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– PURDIE, B., “The life of blessed John Southworth, priest and martyr”, Londres, 1930.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctorum, tomo XI”, Città Nuova Editrice, Roma, 1990.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es