San Melecio el Joven

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Fresco ortodoxo griego del Santo.

Fresco ortodoxo griego del Santo.

San Melecio el Joven, llamado así para diferenciarlo de su homónimo Melecio, patriarca de Antioquía, es uno de los principales reformadores de la vida monástica griega en el siglo XI. Vivió en tiempos del emperador Alejo I Comneno y fue tan grande su figura y su obra que se ocuparon de escribirla Nicolás de Metón – solo treinta y seis años después de la muerte de Melecio – y Teodoro Prodromo, más o menos en el mismo tiempo. La biografía escrita por el primero de ellos, al basarse sobre todo en los testimonios proporcionados por los discípulos del santo, parece más fiable y en general, muestra una mayor escrupulosidad histórica en lo que cuenta, mientras que la biografía escrita por Teodoro Prodromo tiende más a alabar la figura del santo.

Melecio nació en Moutalaski, en la Capadocia, en el año 1035, o sea, pocos años antes de la culminación del Gran Cisma que separaría a la Iglesia de Oriente y de Occidente en el 1054. Sus padres eran muy virtuosos, se llamaban Juan y Sofía y desde muy pequeño inculcaron a su hijo algo que de por si, ya él sentía: una inclinación innata hacia todo lo relacionado con la religión. Aun así, cuando solo tenía quince años de edad – la mínima edad para hacerlo -, sus padres quisieron que contrajese matrimonio, pero él, deseando abrazar la vida monástica, se escapó de su casa, dejando a sus padres y a sus amigos y se fue a Constantinopla ingresando en el monasterio de San Juan Crisóstomo, en el cual, a los tres años vistió el hábito monástico.

Melecio visitó todos los lugares sagrados de Constantinopla y posteriormente quiso hacer una larga peregrinación tanto a Tierra Santa como a Roma. La primera etapa de este viaje fue Tesalónica, donde veneró el sepulcro de San Demetrio. Se dice que estando en esta ciudad, por inspiración divina se le advirtió que prosiguiera hacia Roma, aunque sin embargo, él se fue a Atenas y posteriormente a Tebas de Beocia, donde se quedó durante algún tiempo en la iglesia de San Jorge, situada al norte de la ciudad y donde llevó una vida ascética. Muy pronto se reunieron junto a él un numeroso grupo de discípulos, por lo que tuvo que transformar la iglesia en monasterio.

Icono ortodoxo griego del Santo.

Icono ortodoxo griego del Santo.

Teodoro Prodromo dice que San Melecio vivió en ese monasterio por espacio de veintiocho años, aunque no se sabe si en este cómputo mete solo el tiempo de estancia en el monasterio o también el tiempo que necesitó para hacer sus viajes, ya que por ejemplo, se sabe que en Jerusalén estuvo alrededor del año 1070. Con respecto a sus dos peregrinaciones a Roma y Tierra Santa, sus dos biógrafos proporcionan informes contradictorios, ya que mientras Nicolás de Metón dice que el santo visitó Roma en primer lugar, Teodoro dice que primero fue a Jerusalén; esto último parece ser lo más probable.

Durante su viaje a Jerusalén fue hecho prisionero por los agarenos y estuvo a punto de perder la vida. Consiguió salvarse y seguir viaje a Palestina, donde estuvo tres años visitando todos los lugares sagrados. Cuando abandonó Palestina, se marchó a Roma con la intención de venerar las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo. Teodoro Prodromo incluso añade que continuó su viaje por Hispania para venerar en Compostela el cuerpo del apóstol Santiago.

Hispania (España), sería la última etapa de su peregrinación. Desde allí retornó a Tebas, donde fue recibido con gran alegría y respeto por los monjes del monasterio que él mismo había fundado, donde se quedó llevando una vida aun más rígida que la anterior: continuos ayunos, pasaba prácticamente toda la noche en oración y las escasas horas que dormía lo hacía en un jergón de paja, trabajaba manualmente con sus manos incluso en las labores más humildes del monasterio. Como tenía el don de milagros, esto hizo que al monasterio acudiera una multitud de fieles, lo que le ocasionaron una serie de molestias, que le indujeron a abandonar el monasterio de San Jorge y refugiarse en el Monte Citerón, entre Ática y Beocia, donde se encontraba el llamado monasterio “Σύμβουλος”, cercano a Atenas y donde fue recibido por el egumeno Teodosio. A la muerte de Teodosio, Melecio asumió el egumenato y el monasterio se convirtió en el centro monástico más importante de la zona, con cerca de cien monjes, llegando a transformarse en una Gran Lavra (Μεγίστη Λαύρα), bajo cuya jurisdicción había más de veinte monasterios.

Fue ordenado sacerdote en tiempos del Patriarca Ecuménico Nicolás III el Grammatikos; de esta manera, al recibir el Sacramento del Orden pudo convertirse en el confesor de sus monjes, cuyo número iba en constante aumento. Se preocupó de ampliar la iglesia principal del monasterio trabajando con sus propias manos y reorganizó las normas de convivencia, siendo reconocida y premiada esta actividad con generosas donaciones por parte del emperador Alejo I Comneno. Al igual que lo habían hecho San Lucas de Steirion en Beocia y San Nicón el Metanoita en el Peloponeso, se preocupó de mejorar el nivel cultural de sus monjes.

Relicario del cráneo del santo. Monasterio San Melecio, Kitheronas, Grecia.

Relicario del cráneo del santo. Monasterio San Melecio, Kitheronas, Grecia.

Su modelo monástico comportaba el llevar una vida ascética muy severa, una vida monacal muy simple y la privación de todo lo superfluo e incluso de parte de lo necesario. Pero esta disciplina se la aplicaba a él mismo con mayor rigor que a sus monjes y como muestra, un botón: aunque no comía nada más que pan y agua, se sentaba todos los días a la mesa con sus monjes para que éstos sí que comieran. Esta forma de actuar impresionó profundamente a los fieles, los cuales hacían numerosas donaciones al monasterio, lo que le permitió la fundación de muchas “metochia” (iglesias autónomas) en diversas regiones de Grecia. Se dice que debido a la santidad de su vida, obtuvo el don de la clarividencia, lo que le permitió realizar numerosas obras a favor de mucha gente. En este sentido, tanto Nicolás de Metón como Teodoro Prodromo (sus biógrafos) narran numerosos milagros realizados por él tanto dentro del monasterio como fuera del mismo.

San Melecio murió el día 1 de septiembre del año 1105, con setenta años de edad. Fue sepultado en el nártex de la iglesia del monasterio, el cual recibió su nombre inmediatamente después de su muerte. Desde entonces, el día de su muerte es conmemorado solemnemente en toda la zona de influencia del monasterio, el cual siguió creciendo aun después de la muerte de su fundador. Nicolás Metón dice que cuando él estaba escribiendo esta biografía, el monasterio contaba con una población de más de trescientos monjes.

En el siglo XIII el monasterio fue asediado por el Déspota de Epiro, Teodoro Ángel Comneno Duca, pero aun así, no perdió su esplendor. En su honor fueron emitidos varios sigilos patriarcales y llegó a ser una “Σταυροπηγιακές“”, o sea, un monasterio que en vez de estar bajo la jurisdicción del ordinario del lugar, lo está bajo la jurisdicción del patriarca; dependía directamente del Patriarcado Ecuménico.

Tumba del Santo.

Tumba del Santo.

Durante la dominación otomana el monasterio siguió creciendo y el metropolita Nicanor de Atenas (1570-1592) lo reestructuró y conservó. El monasterio fue visitado por el prestigioso monje Pacomio Visanos y por el célebre viajero inglés William Martín Leake, el cual lo describe detalladamente en el relato de sus viajes. Desgraciadamente, durante la revolución griega del 1821, el edificio sufrió daños importantes por parte de los turcos, quienes finalmente lo incendiaron. Una vez que Grecia fue liberada, se restauró y comenzó inmediatamente a funcionar como monasterio, aunque con menos monjes de los que antes tenía. En abril de 1883 fue anexionado al monasterio Faneromeni de Salamina. En los años veinte del siglo pasado, gracias al arzobispo ateniense Crisóstomo Papadopoulos, el monasterio fue reestructurado y refundado.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– PAPADOPOULOS, Ch., “El beato Melecio el Joven”, Atenas, 1968.
– PASCHALIDES, S., “Bibliotheca sanctórum orientalium, volumen II”, Città Nuova Editrice, Roma, 1999.

Enlaces consultados (02/10/2014):
– http://agiosgeorgiosthivas.blogspot.com.es/p/blog-page_59.html
– http://users.uoa.gr/~nektar/arts/tributes/fwths_kontogloy/o_agios_meletios.htm

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