Santos de las Lauras de las Grutas de Kiev (III)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Reconstrucción de sus facciones en base a unos estudios realizados a su cráneo por Sergey  Nikitin.

Reconstrucción de sus facciones en base a unos estudios realizados a su cráneo por Sergey Nikitin.

En este tercer artículo de esta nueva serie sobre los santos de las Lauras de las Grutas de Kiev, quiero escribir sobre dos santos que llevan el mismo nombre, Néstor, pero que ante los ojos de los hombres, uno era un hombre culto mientras que el otro era un ignorante. Sabiduría humana aparte, los dos compartían la sabiduría de las cosas de Dios y la santidad.

San Néstor el Cronista
Es también conocido como San Néstor el Viejo, ya que vivió en el siglo XI, pero sobre todo, como el primer hagiógrafo de la antigua Rusia, ya que en este tema, no existe ningún autor superior a él. Poco después del año 1081, este santo escritor, monje de las Lauras de las Grutas de Kiev, escribió ampliando las narraciones que un hermano suyo en religión llamado Jacobo había realizado sobre la vida, muerte y milagros de los mártires Boris y Gleb -lo que se conoce como la “Vita de los protomártires rusos”-, composición muy parecida a la retórica de la hagiografía griega. En esta ampliación realizada por San Néstor existe un alto espíritu de oración y describe con exactitud no solo la creación del hombre, sino su caída y rebelión a los planes divinos, narra la vida de la primitiva Iglesia y explica con tristeza como el cristianismo no se extendió por Rusia con la celeridad que el creía necesaria pues “mientras los cristianos en algunos lugares dedicaban altares al verdadero Dios, gran parte del país se mantuvo en los viejos placeres paganos no escuchando palabra alguna acerca de nuestro Señor Jesucristo”.

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Antes del año 1091 también escribió la “Vita” del egumeno San Teodosio Pecherskij (que había muerto en el 1074), que es una verdadera biografía histórica, llena de originalidad, vivacidad y dramatismo, en la que narra la fundación del monasterio de las Grutas de Kiev y de sus primeros monjes. En esa “Vita”, San Néstor dice que cuenta los relatos que le transmitieron sus compañeros monacales más ancianos, los cuales habían sido contemporáneos de San Teodosio: “Mi objetivo es que al leer la vida de este santo padre alabemos y glorifiquemos a Dios y demos a conocer a todo el país a este hombre ruso como un siervo de Dios”.

San Néstor el Cronista trabajando en su scriptorium. Ilustración de Natalia Klimova.

San Néstor el Cronista trabajando en su scriptorium. Ilustración de Natalia Klimova.

Pero San Néstor nos revela al mismo tiempo el haber recibido información directa del sucesor de San Teodosio – el egumeno San Silvestre -, que fue quién lo tonsuró, le vistió el hábito monástico y lo promovió al orden de los diáconos y este dato tan particular (que es autobiográfico) pone en duda la tradicional identificación con San Néstor el Cronista, que es el autor de la primera crónica rusa denominada “Relatos de los tiempos pasados” ó “Crónicas de San Néstor”, porque de hecho, en esta obra, el autor que es un monje anónimo de las Lauras de las Grutas, dice textualmente refiriéndose a San Teodosio y al monasterio de las Grutas: “Yo fui allí mismo para encontrarlo y él me recibió teniendo yo diecisiete años”. El mismo cronista cuenta después, ya en el 1091, que su egumeno le había encargado exhumar y recibir el cuerpo de San Teodosio para llevarlo desde la primera sepultura en las Grutas hasta la primitiva iglesia del monasterio.

No obstante estas divergencias, desde el siglo XIII San Néstor es conocido como “Летописец” (el Cronista) y esto lo hace y dice el monje Policarpo en la carta que le escribe al archimandrita Acindino, carta que se conserva en el “Патерик монастиря Київ Лаври” (Paterikon Kievskago Pecerskago monastyrja), publicada en San Petersburgo en el año 1911. Así también se le designa en algunos manuscritos del ya mencionado “Relatos de los tiempos pasados”. En la moderna hagiografía e historiografía rusa se ha intentado armonizar todo esto afirmando que Néstor, teniendo diecisiete años, se unió a San Teodosio y a San Antonio, que como sabemos son los fundadores del monasterio de las Lauras, pero que sin embargo, fue en tiempos de San Silvestre cuando abrazó canónicamente la vida monástica.

Urna de San Néstor el Cronista.

Urna de San Néstor el Cronista.

Se dice que San Néstor pudo haber nacido en el año 1056, que su ingreso en el monasterio de las Lauras puso ser en el 1073 y su muerte, en el 1114; por supuesto estos datos son aproximativos y dependen tanto de su susodicha identificación como de la tradición monacal de Kiev que, aunque no muy bien atestiguada, nos dice que San Néstor murió teniendo entre sesenta y sesenta y cinco años.

Como monje llevaba una vida muy ascética, pasaba muchas noches en oración, ayunaba cada dos días y en los días intermedios solo comía pan, verduras hervidas o crudas y agua. Destacaba por su simpatía y afecto, por su obediencia y respeto a los ancianos hasta el punto de no atreverse a hablar delante de ellos, instruía a quienes no sabían leer o escribir, era tan humilde que en sus escritos se hacía llamar Néstor el pecador, cuidaba a los monjes enfermos y era especialmente celoso en todo lo relacionado con el culto divino. Sus biógrafos afirman que su saber, sus conocimientos, ya los tenía antes de entrar en el monasterio con solo diecisiete años, algo poco habitual en aquellos tiempos en los que el pueblo estaba sumido en la ignorancia.

Urna de San Néstor el Cronista.

Urna de San Néstor el Cronista.

San Néstor el Cronista gozó en Kiev de un culto inmemorial, aunque su memoria no aparece en los menologios rusos más antiguos. Solo en tiempos modernos fue inscrito de manera oficial (ya lo hemos explicado en los casos expuestos en los dos artículos anteriores), conmemorándolo el día 27 de octubre y el 9 de noviembre.

Sus reliquias fueron puestas en una urna de plata que se conservaba en la cripta de las Grutas de San Antonio, la cual desapareció en tiempos de la Revolución Bolchevique, estando ahora en una simple urna de madera y vidrio. Junto a ella hay una inscripción de la Sociedad Arqueológica de Moscú, fechada en el año 1826. En el monasterio existen algunos iconos del siglo XVIII que a veces lo representan como cronista y a veces como diácono. El cráneo de San Néstor el Cronista ha sido reconstruido por un moderno experto criminólogo ruso, llamado Sergey Nikitin, conocido por sus reconstrucciones plásticas en base a estudios anatómicos de restos humanos.

Icono ortodoxo ucraniano de San Néstor el Iletrado.

Icono ortodoxo ucraniano de San Néstor el Iletrado.

San Néstor el Iletrado
Mientras que del santo anterior nos ha llegado bastante información, de este tenemos relativamente poca, quizás debido a una cierta discriminación tanto intelectual como incluso religiosa. Este santo monje de las Lauras de las Grutas que vivió a caballo entre los siglos XIII-XIV, en contraste con el santo anterior, aunque lleva su mismo nombre era inculto, analfabeto y se dedicaba a trabajar manualmente dentro del complejo monástico de las Grutas. Había abandonado el mundo para dedicarse exclusiva y diligentemente al servicio de Dios, quién en más de una ocasión – como nos lo cuenta el Paterikón -, “llegó a hablar por su boca”. Al ser tonsurado, había tomado su nombre en honor de San Néstor de Tesalónica, el compañero mártir de San Demetrio.

La tradición dice que durante los servicios litúrgicos jamás tuvo el más mínimo descuido ya que su pensamiento constantemente estaba en Dios. En más de una ocasión tuvo visiones místicas; en una de ellas se le apareció el propio Cristo rodeado de ángeles vaticinándole el día de su muerte. Su fiesta se conmemora el 28 de octubre, aunque también el 28 de agosto, junto con todos los santos venerados en las grutas de San Teodosio y en la tercera semana de Cuaresma. Su cuerpo permanece incorrupto.

Hay una anécdota, histórica, que no quiero dejar pasar por alto. El 9 de septiembre del año 1816, el emperador Alejandro I visitó el monasterio de las Lauras y sus subterráneos. El archimandrita Antonio – que con posterioridad fue nombrado obispo de Voronezh -, acompañó al emperador en su visita. Conforme iba pasando por delante de cada una de las urnas que contienen los cuerpos santos, el archimandrita le iba explicando brevemente al emperador el nombre y la vida del mismo.

Urna de San Néstor el Iletrado.

Urna de San Néstor el Iletrado.

Al acercarse a las reliquias de San Néstor, el archimandrita dijo: “Estas son las reliquias de San Néstor el Ignorante”, a lo que el emperador respondió: “¿Qué el reverendo Néstor no tenía educación, no sabía leer ni escribir? El archimandrita asintió aunque le explicó que, aun siendo un ignorante, tenía una profunda sabiduría divina que le hacía ver a los ángeles y por la que llegó incluso a conocer con antelación la fecha de su fallecimiento.

En ese momento, el emperador volviéndose hacia el príncipe Volkonsky que también le acompañaba, dijo: “Este siervo de Dios no tenía educación, pero si tenía un corazón puro y una fe muy viva, ya que la mayor parte de su tiempo lo utilizó para escuchar la palabra de Dios”. A continuación, santiguándose, se postró en tierra diciendo: “Reverendo padre Néstor, no me abandones y ruega a Dios por nosotros” y haciendo abrir la urna, besó las manos incorruptas del santo.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Strelbitsky, M., “Рассказы о жизни и деловой подвижника Святых Отцов Печерского”, Kiev, 1962
– Cernigovskij, F., “Российские святые”, Sant Petersburgo, 1861.
Paterikon del monasterio de las Grutas de Kiev
– VV.AA, “Bibliotheca sanctórum orientalium, II”, Città Nuova Editrice, Roma, 1998
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo IX”, Città Nuova Editrice, Roma, 1989.

Enlaces consultados (13/06/2015):
– http://lavra.ua/
– http://ruvera.ru/articles/marina_voloskova_nazvannyiy_otcom_istorii_drevneiy_rusi
– www.saints.ru/n/9-Nestor-neknizhnik-Pecherskii.html
– http://vgostyahukudesnitsi.blogspot.com.es/2010/11/blog-post_6805.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es