Santos de las Lauras de las Grutas de Kiev (V)

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Grabado de San Alipio el iconógrafo.

Grabado de San Alipio el iconógrafo.

San Alipio el Iconógrafo
San Alipio fue un monje de las Lauras de las Grutas de Kiev que vivió en el siglo XII. Era de origen ruso y es considerado como uno de los iconógrafos rusos más antiguos, oficio que, a instancia de sus padres, aprendió desde muy joven de unos buenos pintores griegos que llegaron a Kiev alrededor del año 1084, con el encargo de pintar y decorar la catedral de la Asunción del complejo monástico de las Grutas.

En un principio, fue un sencillo aprendiz de brocha gorda, pero muy pronto empezó a aprender el arte de la pintura de iconos y al terminar su trabajo como decorador, ingresó como monje en el propio monasterio que estaba pintando, siendo tonsurado por San Nicón en el año 1087, ordenado de sacerdote y continuando, ya como monje, su mismo oficio pintando nuevos iconos. Se le atribuye también el don de sanación, ya que realizaba algunos ungüentos curativos con las mismas plantas y minerales que utilizaba para hacer sus pinturas.

Murió el 17 de agosto del año 1114 y a él se le atribuyen diversos iconos que se veneran en la catedral de Rostov, en el monasterio de la ciudad de Sven y en la catedral de la Dormición de la Virgen del Kremlin de Moscú. Algunos críticos también le atribuyen los iconos de las llamadas “Cuevas de la Virgen” y el de San Yaroslavl Oranta, que se encuentra en la Galería Tretiakov. Sus festividades litúrgicas, según el calendario juliano, se celebran los días 17 de agosto y 28 de septiembre y su cuerpo incorrupto se encuentra en los subterráneos de las Grutas de San Antonio. En el año 1982, en la fachada de la catedral de la Asunción, se puso en su memoria una placa conmemorativa de bronce con su retrato en un bajorrelieve.

Urna de San Alipio el Iconógrafo.

Urna de San Alipio el Iconógrafo.

En el arte iconográfico ruso se establecieron unos cánones muy particulares en la representación de los santos. A finales del siglo XVI – aunque entre los pintores estaban los famosos seglares Dionisio y sus hijos Vladimiro y Teodosio, el pintor Procoro de Gorodec y algún otro -, la mayoría de los iconos eran pintados por monjes, que consideraban esta tarea como su única ocupación. Los pintores de iconos que al mismo tiempo eran venerados como santos, llegaron a formar un grupo de santos monjes que eran a su vez pintados, de manera solitaria y con uno de sus iconos entre sus manos y este es el caso de San Alipio, que es pintado con un icono de la Madre de Dios que él mismo pintó.

San Anastasio el Diácono, monje mártir
Muy poco se sabe de este santo monje, diácono mártir que vivió en las Lauras de las Grutas en la segunda mitad del siglo XII y principios del XIII. De él no se conocen ni su fecha de nacimiento ni la de su muerte. Se hace conmemoración suya a nivel individual el día 22 de enero (al igual que San Anastasio el Persa) y, de manera colectiva, con el conjunto de los santos sepultados en las Cuevas de San Antonio, el 28 de septiembre. Evidentemente, está sepultado en las Cuevas de San Antonio.

Icono de San Anastasio el diácono.

Icono de San Anastasio el diácono.

Se llamaba Atanasio Kalnofiysky y era hermano del venerable San Tito. En el año 1638, en los subterráneos de las Cuevas de San Antonio se puso una indicación que dice: “Tito el anciano, con su hermano en Cristo Anastasio, el hacedor de milagros”. Se sabe que era diácono porque en un calendario manuscrito del siglo XVI así se le denomina. Aunque según el Kontakion y el Troparion, murió como mártir, no se conocen las circunstancias de su martirio; en estos textos litúrgicos también se dice expresamente que se mostraba muy diligente en los servicios divinos y que todas las peticiones que hacía al Señor, les eran concedidas.

Su canonización se realizó en el siglo XVII cuando el archimandrita Barlaám Jasinski estableció la celebración de los santos de las cuevas cercanas. Esto fue confirmado por el Santo Sínodo de la Iglesia Rusa mediante decretos emitidos en la segunda mitad del siglo XVIII.

San Policarpo el archimandrita
No se conoce la fecha exacta de su nacimiento, aunque las “Crónicas” dicen que a principio de los años sesenta del siglo XII, con la bendición del abad Aquindino, ingresó en el monasterio tonsurándose como monje. Después de haber tenido una larga experiencia espiritual y mostrar un don especial de razonamiento, fue elegido archimandrita del monasterio en el año 1171, participando activamente en las discusiones teológicas acerca de si los miércoles y los viernes debían considerarse como días santos en los cuales había que guardar un ayuno especial.

Urna de San Anastasio el diácono.

Urna de San Anastasio el diácono.

Su santa vida no solo inspiró el respeto de todos los miembros de la comunidad, sino también de muchos seglares y clérigos de Kiev que acudían a él solicitándoles consejo y dirección espiritual. Fue amigo personal del príncipe San Rostislav Mstislávich de Kiev, al que exhortaba para que siguiera los pasos de su padre, San Mstislav el Grande, hombre justo que había deseado ingresar como monje en las Grutas, pero al que le fue imposible hacerlo. Rostislav quiso ingresar en el monasterio, pero San Policarpo le persuadió para que no lo hiciera, haciéndole ver la necesidad de que cumpliera con sus deberes como príncipe de Kiev; aun así, siempre tuvo reservada una celda en el monasterio a la que se retiraba a rezar de vez en cuando.

San Policarpo murió de edad muy avanzada el 24 de julio del 1182, siendo sepultado en los subterráneos de las cuevas cercanas (San Antonio). No debe confundirse con otro santo archimandrita del mismo nombre pero que vivió en el siglo XIII y que, junto con el monje Casiano, es uno de los autores de la llamada “Paterik Pecherskij”, uno de los mejores ejemplos de la literatura hagiográfica, que es una de las principales fuentes históricas y etnográficas del los siglos XII y XIII, la cual nos proporciona los datos que conocemos de este Policarpo sobre el que estamos escribiendo.

Urna de San Policarpo el archimandrita.

Urna de San Policarpo el archimandrita.

Existe un grabado del siglo XVII, conocido como el “retrato iconográfico de San Policarpo”, que fue publicado en el “Paterikon” en el año 1760. Al igual que hizo con la reconstrucción del cráneo de San Néstor el Cronista, Sergey Nikitin, que es un moderno forense y experto criminólogo ruso, muy conocido por sus reconstrucciones plásticas en base a estudios anatómicos de restos humanos y que tiene una galería de reconstrucciones escultóricas de personajes históricos famosos, entre los años 1986 al 1990 hizo una reconstrucción de las facciones de San Policarpo.

San Nicón, egumeno de las Lauras de las Grutas
Las noticias biográficas que tenemos sobre San Nicón no son tan exiguas, estando recogidas en las obras del analista Néstor. Nicón fue uno de los primeros que se agregó a la vida monástica que comenzaba a florecer a orillas del río Dnepr, en las proximidades de Kiev, donde el monje Antonio había reunido a un grupo de unos quince monjes. Según el mencionado Néstor, en las Grutas de Kiev brillaron por su santidad tres hombres: Antonio, Teodosio y Nicón.

Grabado de San Nicón, egumeno de las Grutas.

Grabado de San Nicón, egumeno de las Grutas.

San Antonio dio a Nicón el encargo de cumplir el ritual de la tonsura, con el cual se admitía a los nuevos aspirantes a la vida monástica. Este mismo Néstor hace referencia a un episodio que fue determinante en el destino de San Nicón: un día tonsuró a Barlaán Vysatic y a Efrén, que eran el tesorero y el favorito del príncipe Izjaslav Jaroslavic, aunque lo hizo sin el consentimiento del príncipe. Cuando este le preguntó como se había atrevido a tonsurar a dos amigos suyos sin su consentimiento, él le respondió que lo había hecho con el consentimiento del Rey de los Cielos. Izjaslav no se dejó impresionar y ordenó que Barlaán y Efrén retornaran a palacio y que el monasterio fuera destruido. Pero antes de que su orden fuera llevado a cabo por parte de sus soldados, su esposa lo convenció para que desistiera y para que diera permiso a San Antonio a fin de que continuase viviendo con sus monjes en aquel lugar.

Pero para Nicón no hubo perdón y le obligó a emprender un largo viaje a lo largo del río hasta llegar al Mar de Azov. Allí, Nicón se detuvo cerca de Tmutorokan (la actual Taman), donde construyó una iglesia en honor de la Santísima Virgen, alrededor de la cual comenzó a florecer una nueva comunidad, muy querida por todas las poblaciones cercanas.

Urna de San Nicón, egumeno de las Grutas.

Urna de San Nicón, egumeno de las Grutas.

Después de la muerte de Rostislav en el año 1065, la gente de Tmutorokan, enviaron a San Nicón como portavoz ante el príncipe Svjatoslav de Chernigov, solicitándole que nombrase a su hijo Gleb como príncipe de su territorio. Cumplida su misión, en aquellas mismas circunstancias se encontró con Teodosio, que era el nuevo egumeno de las Lauras de las Grutas de Kiev, quién le solicitó que volviera con él. Nicón aceptó la invitación y volvió a Kiev donde ocupó el puesto de mayor rango después de San Teodosio, quién le hizo el encargo de completar la instrucción de sus monjes, aunque también a veces se dedicó a escribir y a encuadernar libros.

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Pero en el año 1068 estallaron en Kiev unos disturbios a consecuencia de los cuales, Izjaslav fue derrocado por su joven hermano Svjatoslav. Sin comerlo ni beberlo, San Nicón se vio involucrado y fue desterrado lejos de la ciudad. De nuevo se marchó a Tmutorokan, donde el príncipe Gleb lo acogió con todos los honores, siendo incluso muy bien tratado por su sucesor, Romano Svjatoslavic. Cuando en el año 1078, Romano fue asesinado por Oleg de Chernigov, nuevamente San Nicón retornó a su monasterio en Kiev y, dado que San Teodosio ya había muerto y que el nuevo egumeno Esteban no cumplía correctamente con sus funciones, la comunidad monástica lo eligió como egumeno.

Icono de San Teodoro el Silencioso.

Icono de San Teodoro el Silencioso.

Uno de sus empeños principales fue la restauración de la iglesia del monasterio, la cual decoró y adornó de manera muy artística. En esta obra, realizada en el 1083, estuvieron trabajando algunos artistas griegos que fueron los que enseñaron al joven Alipio, del que hemos escrito al principio de este artículo. San Nicón murió con ochenta y seis años de edad el día 23 de marzo del año 1088, siendo sepultado en las grutas de San Antonio. Inmediatamente, su sepulcro se convirtió en meta de peregrinaciones aunque su inclusión en el catálogo oficial de los santos de la llamada “Pequeña Rusia” no se llevó a cabo hasta el año 1643 por obra de San Pedro Mogila. En el año 1762, junto con otros once santos de las Lauras de las Grutas, fue directamente canonizado por el Santo Sínodo de la Iglesia Rusa, quién ordenó inscribir su nombre en todos los calendarios. Su fiesta se celebra el día de su muerte y en la festividad general de los santos de las grutas cercanas.

San Teodoro el Silencioso
San Teodoro el Silencioso, monje de las Lauras de las Grutas de Kiev, vivió en el siglo XIII. De él se tiene muy poca información salvo que observó durante toda su vida una estricta ascesis de silencio, no participando nunca en las charlas o debates que se realizaban en el monasterio, dirigiendo todos sus pensamientos a Dios y no abriendo la boca salvo para cantar las alabanzas divinas. Según el “Paterikon” alcanzó una altísima perfección espiritual y tuvo el don de milagros, don que continuó después de su muerte, junto a su tumba en los subterráneos de las cuevas lejanas o de San Teodosio, donde aun se conserva su cuerpo incorrupto.

Urna de San Teodoro el Silencioso.

Urna de San Teodoro el Silencioso.

Se le conmemora individualmente el 17 de febrero y junto con todos los santos de las Grutas Lejanas, el 28 de agosto.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Strelbitsky, M., “Рассказы о жизни и деловой подвижника Святых Отцов Печерского”, Kiev, 1962
– Cernigovskij, F., “Российские святые”, Sant Petersburgo, 1861.
Paterikon del monasterio de las Grutas de Kiev
– VV.AA, “Bibliotheca sanctórum orientalium, I y II”, Città Nuova Editrice, Roma, 1998.

Enlaces consultados (10/08/2015):
– http://lavra.ua

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