San Pedro de San José de Betancur (el Hermano Pedro)

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Escultura del santo en Vilaflor, su pueblo natal.

Escultura del santo en Vilaflor, su pueblo natal.

“Más vale un gordo humilde y obediente, que un flaco triste y soberbio” (San Pedro de San José de Betancur).

Hace unos meses, en un comentario, alguien pidió que escribiésemos un artículo sobre San Pedro de San José de Betancur. Enseguida recogí el guante porque tengo que reconocer que desde que conocí casualmente a los hermanos fundados por él, quedé cautivado quizás, porque era un recuerdo que me traía desde Guatemala un familiar muy querido que allí estuvo trabajando. Con posterioridad, y a través de un proyecto social llevado a cabo por un ayuntamiento onubense en aquellas tierras guatemaltecas, tuve la oportunidad de conocer más a fondo a algún religioso, que me facilitó lo que para mí fue un tesoro: fotos del esqueleto del santo, que guardo como oro en paño.

Hecho este preámbulo a modo de justificación, digamos que Pedro nació en Chasna, provincia de Tenerife, en las Islas Canarias el día 16 de mayo de 1619, aunque bien es verdad que otras fuentes afirman que su lugar de nacimiento fue el pueblito de Vilaflor, en la misma isla y su fecha de nacimiento, el 21 de marzo de 1626. Fuera como fuese, lo cierto es que parece que, de alguna forma, por su apellido, su familia descendía del conquistador normando Juan IV de Béthencourt, que no es el descubridor de las Islas Canarias como algunos erróneamente sostienen, aunque si que es verdad que inició su conquista en el año 1401. El apellido eso da a entender, pero no son pocos los historiadores que afirman que sus padres, que se dedicaban a las labores agrícolas y ganaderas, eran descendientes de los guanches, que como todos sabemos, son los oriundos de las Islas Canarias. Descendiente quizás, de familia ilustre, pero con recursos económicos normales, si no escasos.

Sus padres eran cristianos, profundamente piadosos y esa fue la educación que dieron a sus cinco hijos, que de niños, tuvieron que ayudar en las labores del campo y de la casa. Pedro, de niño, fue un sencillo pastor que vivía en una zona tranquila, en continuo contacto con la naturaleza y con Dios. Se dice y supongo que algo de verdad debe de haber, que era muy dado a la oración incluso cuando estaba cuidando de las ovejas; ovejas que precisamente perdió su padre por no poder pagar un dinero prestado a un alto porcentaje, teniendo incluso que trabajarle el niño al usurero que arruinó definitivamente a su padre. Poco más sabemos de su niñez y adolescencia.

El Hermano Pedro.

El Hermano Pedro.

Como en América se podía hacer fortuna, su hermano Mateo emigró a Ecuador. Su hermano Pablo se fue a trabajar al fértil valle de la Orotava, su hermana mayor se casó y la pequeña, entró en un convento. Pedro, en el año 1649, también marchó al Nuevo Mundo. ¿Con qué intención? ¿Buscándose la vida? Quizás, pero lo cierto es que la encontró de una forma distinta a como cabía esperar. Llegó primero a La Habana, en Cuba y poco después marchó a Guatemala, donde se estableció. Allí enfermó gravemente, tuvo que sufrir las mismas penalidades que los pobres y los enfermos y, habiéndose recuperado de manera prodigiosa, decidió dedicarse a los más necesitados, llevando una vida entregada a las obras de caridad y viviendo de manera muy austera.

Como no pudo realizar los estudios eclesiásticos, quiso seguir los pasos del Maestro, profesando tres años más tarde (1652) en la Tercera Orden de San Francisco en la ciudad de Guatemala. Ayudaba al convento de San Francisco custodiando la ermita del Santo Calvario y esa espiritualidad franciscana lo llevó a fundar el hospital de Nuestra Señora de Belén, culminación de su obra y que tenía anexa una escuela para niños pobres. Para llegar hasta aquí, previamente se había entrenado trabajando en hospitales, hospicios y cárceles y contactando con todo tipo de personas que necesitaran de él, no haciendo distinción ni de razas ni de religión ni de sexo.

Se dice que fue el primer español que enseñó a leer a los emigrantes, a los vagabundos y a los jóvenes que no tenían ningún porvenir en sus vidas. Fundó un oratorio, una escuela, un dispensario sanitario e incluso, un hospicio para sacerdotes y estudiantes sin recursos económicos. Todo esto lo fue preparando para fundar, como he dicho anteriormente, la “Orden de los hermanos betlemitas”, que en un principio, estaba constituida por un grupo de hombres, terciarios franciscanos como él, que decidieron vivir en comunidad bajo la Regla de la Tercera Orden Franciscana. Él escribió una especie de reglamento o normas de conducta, que sirvieron tanto para los hombres como para las mujeres que les ayudaban cuidando a los niños y que fueron el germen de la rama femenina de la Orden.

Fue un hombre adelantado a su tiempo, no sólo en los métodos que utilizaba a la hora de enseñar a los analfabetos, sino en el trato dado a los enfermos en sus hospitales. Era un enamorado de la Virgen y uno de sus principales deseos era volver a su tierra para venerar a su Virgen de la Candelaria, deseo que no pudo satisfacer porque murió de forma imprevista. Ese amor a María hizo que firmara un juramente, que renovaba año tras año sellándolo con su sangre y en el que se comprometía a defender la Inmaculada Concepción, muchos años antes de que incluso se pudiese plantear como futuro dogma: “Juro por esta Cruz y por los Santos Evangelios defender que Nuestra Señora, la Virgen María, fue concebida sin mancha de pecado original y perder la vida, si fuese necesario, por defender su Santísima Concepción. Y por ser verdad todo lo dicho, lo firmo con mi propia sangre. Yo, Pedro de Betancur, el pecador. Martes, 8 de diciembre de 1654. Yo, Pedro de Betancur, lo digo. Cada año me afirmo en lo dicho y manifiesto que perderé mil vidas por defender la Concepción Inmaculada de María, mi Madre y Señora y cada año, en este día, lo firmaré con mi propia sangre”.

Hospital del Hermano Pedro, Antigua Guatemala.

Hospital del Hermano Pedro, Antigua Guatemala.

El hermano Pedro, como así era conocido, murió en la ciudad vieja de Guatemala, con solo cuarenta años de edad, el 25 de abril del año 1667, pocos días antes de que llegara a la ciudad la Real Cédula de Doña Mariana de Austria, autorizando oficialmente la fundación del Hospital de Belén, lo que equivalía a la aprobación de su obra. El sucesor de Pedro, el hermano Antonio de la Cruz, transformó este Instituto en una familia religiosa, con votos solemnes, bajo la Regla de San Agustín, siendo aprobada oficialmente por el Beato papa Inocencio XI, el día 26 de marzo del año 1687.

Aunque su proceso de canonización se inició treinta años después de su muerte, el proceso fue largo ya que hasta el 25 de julio del 1771 no fue declarado Venerable por parte del Papa Clemente XIV. Como en todo proceso, la falta de alguien que lo estimulara y de dinero que “engrasara la maquinaria oficial”, fue algo determinante, algo que intenta justificarse con el hecho de que la Orden por él fundada fuera suprimida en el año 1820.

En el año 1974 se solicitó su beatificación al Beato Papa Pablo VI, quien reabrió el proceso por el procedimiento de “fama miraculorum” y así, el 22 de junio de 1980 fue beatificado por el Papa San Juan Pablo II. Junto con él fue beatificado otro célebre misionero canario en el Brasil, San José de Anchieta. Finalmente, el Hermano Pedro fue canonizado en la Ciudad de Guatemala, por el Papa San Juan Pablo II, el día 30 de julio del año 2002. A raíz de esa canonización quedaron hermanadas las ciudades de Santa Cruz de Tenerife (Islas Canarias, España) y la Ciudad de Guatemala (Guatemala).

Tumba de San Pedro de San José de Betancur.

Tumba de San Pedro de San José de Betancur.

San Pedro de San José de Betancur está sepultado en la iglesia de San Francisco el Grande en la Antigua Guatemala. Es el único santo canario y su festividad es el 24 de abril.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– CHIEROTTI, L., “Bibliotheca sanctorum”, tomo III, Città N. Editrice, Roma, 1990.
– FRAY JOSÉ DE LA MADRE DE DIOS, “Historia de la vida, virtud, dones y gracias del Venerable Siervo de Dios Pedro de San José”, Roma, 1739.

Enlace consultado (15/09/2013):
http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_de_San_José_Betancur

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