San Sidhum Bisay, mártir copto del siglo XIX

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono copto del Santo, coronado por la Virgen María.

Icono copto del Santo, coronado por la Virgen María.

En estos tiempos en los que numerosas comunidades cristianas son perseguidas y masacradas en varios paises islámicos, tanto en Medio Oriente, Asía y África, en homenaje a estos nuevos mártires, quiero escribir sobre un Santo copto que sufrió este mismo trato a mediados del siglo XIX: San Sidhum Bisay. Sidhum pertenecía a una familia cristiana copta de Damietta (Egipto) y según el nuevo sinaxario copto ejerció el oficio de escriba en aquella ciudad, mientras que según Bisuy Abd al Masih permaneció en Damietta hasta el año 1820, estableciéndose posteriormente en Alejandría, donde se dedicó al comercio de la madera, aunque volvió a su ciudad natal.

En Damietta, como en todas las provincias de Egipto, la bestialidad de los musulmanes contra los cristianos era brutal. Damietta tenía fama de ser una ciudad muy cruel y, aunque en ella habitaban varios embajadores europeos, también existía una prisión para los soldados procedentes de Europa: una de cal y otra de arena hacia los europeos. Pero los musulmanes se ensañaban contra los coptos porque los consideraban infieles y por eso, a todo aquel que tuviese dinero o éxito en su trabajo o negocios, lo acusaban falsamente de insultar al Islam, buscando principalmente, expropiarle sus bienes. Por eso, el cadí (juez) de la ciudad se dejó llevar por las denuncias contra Sidhum y por eso lo maltrató hasta la muerte.

En el año 1844 un numeroso grupo de exaltados musulmanes fueron a propósito contra Sidhum. Motivos: era una persona joven pero notable y era arcediano de la Iglesia Copta. Sidhum sabía que el techo de la iglesia de San José estaba en muy malas condiciones y como comerciaba con maderas, trajo un barco cargado de tablones y vigas para repararla. Reconstruir una iglesia dañada, renovarla era un trago muy fuerte para aquellos exaltados y por eso, a principios de marzo, cuando él iba camino de la iglesia, lo asaltaron. Lo provocaron, pero él no respondió y por eso, incitaron a algunos niños para que se burlaran de él y le tirasen piedras. Como seguía sin inmutarse y era un “cristiano infiel“, lo más fácil fue acusarlo ante el muftí de insultar al Islam y golpearlo de todas las maneras posibles con todo tipo de objetos.

Reliquias del santo en la catedral de la Virgen María de Damietta, Egipto.

Reliquias del santo en la catedral de la Virgen María de Damietta, Egipto.

El juez dictó sentencia de muerte, pero al no poder ejecutarla, lo envió al gobernador después de azotarlo previamente. El gobernador confirmó el veredicto y decidió la forma en la que había de morir: fue arrastrado por los pies en las escaleras del palacio y como gesto de humillación, fue amarrado al torso de una vaca, paseándolo por toda la ciudad mientras le golpeaban con palos, correas y zapatos. Ante tantos golpes y malherido, Sidhum se desmayó. Con esta acción, los musulmanes humillaban también al resto de los coptos, que no podían intervenir a fin de no sufrir las mismas consecuencias. Fue arrojado delante de la casa de sus padres y no se permitió que ninguno pudiera auxiliarle, mientras ellos, de vez en cuando, lo revolcaban entre excrementos de algunos animales; incluso le ataron al cuello dos escobas manchadas con heces. Junto a su cuerpo malherido y agonizante pusieron dos palos con trozos de carne azuzando a perros y gatos para que, no solo se comieran esa carne sino que también atacaran al moribundo que estaba en el suelo.

Entre tanto, los exaltados musulmanes, intentando provocar a los coptos arrojaban piedras y basura ante sus casas para que salieran y se enfrentaran a ellos. Ninguno se dejó provocar. Algunos perros llegaron a atacar al santo, que aun estaba vivo, arrancándole trozos de carne y haciendo visibles algunos de sus huesos. Pasados unos días, extendieron su moribundo cuerpo en el suelo y vertieron alquitrán hirviendo sobre su cabeza. Inmediatamente, murió. Era el 13 de marzo de 1844.

Los embajadores europeos en aquella ciudad se quejaron ante sus países por aquel comportamiento tan bárbaro y escribieron una carta de protesta al gobernador de Egipto, Muhammad Ali, quejándose de lo sucedido. Algunos paises europeos enviaron buques de guerra al puerto de Damietta y algunos soldados europeos llegaron incluso a desembarcar. Ante esto, Muhammad Alí se apresuró a tranquilizar a los embajadores europeos y ordenó realizar una investigación para depurar responsabilidades. Michail Sorour, en representación de siete paises europeos, fue el mediador entre el gobierno egipcio y el Patriarca Pedro VII de Alejandría en esta investigación. Tanto el gobernador como el juez de Damietta fueron destituidos de sus cargos, fueron castigados algunos de los criminales y se ordenó darle honores al mártir mediante unas exequias oficiales, así como erigir una cruz en su memoria en una de las calles de la ciudad.

Reliquias del santo en la catedral de la Virgen María de Damietta, Egipto.

Reliquias del santo en la catedral de la Virgen María de Damietta, Egipto.

Era la primera vez desde el año 640 que se permitía que una cruz fuese expuesta públicamente, era la primera vez que se permitían unas exequias públicas donde los sacerdotes y diáconos pudieran transitar por las calles, vestidos con sus ornamentos y cantando oraciones y salmos. A estas exequias se unieron todos los cristianos de todas las confesiones cristianas: fue un funeral ecuménico; era la primera vez que se permitió que la cruz fuese colocada en las cúpulas de las iglesias de Damietta. En tiempos del pontificado del Patriarca Cirilo IV de Alejandría, este privilegio fue extendido a todas las iglesias coptas de Egipto. Los restos de Sidhum fueron sepultados en la pequeña iglesia de Girgis al-Muzahim y comprobado que su cuerpo se mantenía incorrupto, fue trasladado a la Catedral de la Virgen María que fue cedida por los católicos a los coptos ortodoxos en el año 1969.

En este punto, quiero plantear un tema de debate. ¿Qué han aprendido los coptos de la llamada tolerancia islámica, desde el año 640 cuando los árabes ocuparon Egipto? La difícil convivencia entre los coptos y los musulmanes comenzó en el siglo VII y continúa al día de hoy. Durante estos catorces siglos, la convivencia no ha sido nada fácil y existen acontecimientos muy recientes que prueban como los coptos son aun masacrados periódicamente por algunos grupos radicales islámicos.

Reliquias del santo en la catedral de la Virgen María de Damietta, Egipto.

Reliquias del santo en la catedral de la Virgen María de Damietta, Egipto.

San Sidhum Bishay vivió en tiempos de Muhammad Alí, que es considerado como el fundador del Egipto moderno, que – aunque permitió ciertas libertades a los cristianos coptos como mantener el culto en sus iglesias -, no era mucho mejor que sus antecesores, pues por ejemplo, no permitía que los coptos salieran a estudiar al extranjero, pues no tenía interés alguno en promocionar, elevar el nivel de vida y de conocimientos de los mismos. Favorecía a quienes se convertían al Islam, asegurándoles unas mejores condiciones de vida y de trabajo, pero llegó a castigar en más de una ocasión a quienes rechazaron renunciar a su fe. Llegó incluso a castigar con la muerte a algún musulmán convertido al cristianismo y para que el coronel Seif fuera ascendido a cargos de importancia en el ejército, tuvo que convertirse al Islam tomando el nombre de Suleiman Pasha. En este caso – en el de San Sidhum Bishay – accedió a concederle unas exequias oficiales y depuso a quienes lo habían martirizado, forzado por las presiones de las potencias occidentales, pero la lista de sus crímenes contra los coptos es bastante larga.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Bisuy Abd al-Masih, “Mär Sidhum Bishay“, al-Qähira, 1987.
– Wadi Abuliff, “Bibliotheca sanctorum orientalium, Tomo II“, Città Nueva Editrice, Roma, 1999.

Enlace consultado (05/08/2014):
– http://www.damiettadiocese.com/

Somos N

ن es la vigesimoquinta letra del alfabeto árabe –nun, nuestra N–, y es la marca con el que los seguidores del califato del Estado Islámico están marcando las fachadas de las casas y lugares de culto de los cristianos. Es la letra que abrevia «nasrani» (nazareno), con la que los musulmanes han designado a los cristianos desde el siglo VII.

Como han hecho muchas otras webs, PreguntaSantoral quiere aprovechar la memoria de Sidhum Bisay, cristiano perseguido por musulmanes, para mostrar la nun como muestra de nuestro compromiso y solidaridad con todos los cristianos perseguidos del mundo.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es