San Sixto I, papa

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Imagen procesional del Santo en Alatri, Italia.

Imagen procesional del Santo en Alatri, Italia.

Los datos históricos de este Papa son más bien desconocidos. Al ser un santo del segundo siglo, su vida no se conoce bien y hay datos de varias fuentes que deben tratarse con cuidado para tratar de forjar una información sobre el santo. El Martirologio Romano da una información de por sí lacónica: “En Roma, San Sixto I, Papa, que en tiempo del emperador Adriano, guió la Iglesia de Roma. Siendo el sexto después del bienaventurado Pedro. San Sixto I sucedió a San Alejandro I y precedió a San Telésforo. Es oportuno señalar que su nombre, de origen griego es Xystus, pero al haber sido el sexto sucesor de Pedro, su nombre se identificó con el cardinal sextus y por ello, erróneamente se denominó Sistus.

La duración de su pontificado según algunas fuentes, como el “Catálogo Liberiano”, va del año 117 al 126, Eusebio de Cesarea en su “Historia Eclesiástica” lo ubica entre los años 114 al 124, pero en otra obra suya “Chronicom”, lo coloca entre los años 114-128. Los historiadores actualmente coinciden en determinar que su ministerio duró diez años aproximadamente.

Las noticias que de él se refieren lo hacen romano e hijo de Pastor. Según el “Liber Pontificalis”, a él se deben tres disposiciones:
1. Solamente los ministros sagrados, durante la consagración, pueden tomar con sus manos los vasos sagrados y que el paño que los cubre debe ser de lino.
2. Los obispos convocados por Roma no pueden regresar y presentarse ante su grey si no muestran las Cartas Apostólicas para confirmar su plena comunión con el sucesor de San Pedro.
3. Luego del Prefacio de la misa, debe entonarse el trisagio o sanctus con toda la asamblea.

Durante su pontificado, comenzaron a surgir las divergencias respecto a la celebración de la fecha de la Pascua entre Roma y las Iglesias de Oriente. Según una leyenda, envió al primer misionero a evangelizar la Galia: el obispo Peregrino. También se le han atribuido dos cartas sobre la doctrina de la Trinidad y sobre el primado del obispo de Roma, las cuales son consideradas apócrifas. El catálogo Feliciano y otros martirologios le dan el título de mártir sin dar detalles sobre su muerte, por lo que actualmente no se le considera dentro del elenco de los mártires. Luego de su muerte, fue inhumado en la necrópolis vaticana.

Busto relicario del Santo en la catedral de Alife, Italia.

Busto relicario del Santo en la catedral de Alife, Italia.

Si la vida de este santo es realmente carente de datos, la historia de sus reliquias nos ofrece más datos que ofrecer y nos hace conocer el culto que se le tributa. Hacia el siglo XII, Arnolfo, conde de Alife, obtuvo del antipapa Anacleto II, como respuesta a una petición la donación de los restos de un santo que fuera protector de Alife y que protegiera a la ciudad de la peste. Las reliquias donadas fueron las del Papa San Sixto I. La tradición dice que ciudadanos de Alife subieron la urna que contenía las reliquias a una mula, quien en el camino hacia Alife continuó por otro sendero hasta llegar por sí sola hasta Alatri, donde llegó frente a la catedral y se hincó para depositar en el suelo su carga preciosa. Los lugareños entendieron que era voluntad de Dios que las reliquias se quedaran en este sitio y más lo reafirmaron cuando cesó la peste en esa ciudad. Tal evento habría ocurrido el 11 de enero de 1132. Desde entonces sus reliquias reposan en la Concatedral de San Pablo. Su urna de plomo tiene una inscripción que dice: “HIC RECONDITUM EST CORPUS XYSTY PP. PRIMIET MARTIRIS”. Su festividad es celebrada en Alatri en esta fecha, conmemorando este suceso.

Otra fiesta sucede el Miércoles de Pascua, en que una bella y artística estatua del santo es llevada en procesión por las calles de la ciudad. Esta celebración no es para conmemorar su aniversario en el calendario, sino que es para agradecer que por su intercesión, la ciudad se vio liberada del asedio de Arrigo VI, hijo de Federico Barbarroja en el año de 1186.

Como curiosidad, es oportuno recordar que en recuerdo de la llegada de sus reliquias a la Catedral, cada ocasión que un Obispo de Alatri toma posesión de su diócesis, ingresa a la ciudad sobre una mula blanca. San Sixto I tiene el patronazgo sobre las diócesis de Alife – Caiazzo y Anagni – Alatri. No hay que confundirlo con el santo cuyo nombre se menciona en el Canon Romano de la Misa, que sin duda se refiere a San Sixto II.

Reliquias en Olivares, Sevilla (España).

Reliquias en Olivares, Sevilla (España).

Antes de concluir este artículo, conviene mencionar que hay quien dice que en un lugar de la Basílica de San Pedro en el Vaticano se encuentra su cuerpo sepultado, pero sin especificar dónde. Así lo dice O. Jozzi en su obra: “Il corpo di S. Sisto I papa e martire rivendicato en la Basilica Vaticana”. Alban Butler refiere que el Papa Clemente X donó algunas reliquias de este Santo al Cardenal de Retz, que las hizo poner en la Abadía de San Miguel en Lorena. El Libro “Reliquie Insigni e Corpi santi a Roma” de Giovanni Sicari dice que fue sepultado en el Vaticano y algunas reliquias insignes están en San Sixto en la Vía Apia. En el muro izquierdo de esta iglesia incrustado dentro de una lápida, existe un cofrecito con parte de sus reliquias y las de otros santos mártires. Esto se lee en una lápida moderna que está colocada enfrente, en la pared derecha.

Actualmente su fiesta en el calendario está fijada el día 3 de abril.

Humberto

Enlaces consultados (19/03/2015):
– http://ec.aciprensa.com/wiki/Papa_San_Sixto_I
– http://es.wikipedia.org/wiki/Sixto_I

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