Santa Albina de Cesarea, virgen y mártir

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Lienzo barroco de la Santa. Catedral de Gaeta, Italia.

Lienzo barroco de la Santa. Catedral de Gaeta, Italia.

En el mes de octubre publicamos un extenso artículo sobre una conocida virgen y mártir de Cesarea de Palestina, de nombre Reparata, con una passio muy famosa y patrona de diversos lugares como Niza (Francia) y Florencia, Pisa (Italia); de la cual concluimos que sólo era el desdoblamiento legendario de otra mártir, también de Cesarea de Palestina, cuyo nombre era Albina. Pues bien, esta Santa Albina, virgen y mártir de Cesarea, es de la cual hablaremos hoy, aprovechando que es el día de su fiesta.

No es la primera vez que en hagiografía ocurre que el desdoblamiento legendario de una Santa se hace más famoso que la Santa original misma, y por eso Reparata es mucho más famosa y conocida que Albina, de la cual se sabe poquísimo y lo que se sabe, es prácticamente lo mismo que se sabe de Reparata. Los datos van poco más allá de una passio fantasiosa sin crédito histórico. Pero vamos a recopilar las referencias que tengamos y a partir de ahí, que cada cual haga su juicio.

Para narrar la historia de la Santa vamos a seguir, naturalmente, su passio, descrita en un manuscrito conservado en la abadía de Montecassino. Esta passio fue introducida por el cardenal Baronio en el Martirologio Romano “por tratarse de un documento muy antiguo de la Iglesia de Gaeta”.

Passio de la Santa
Como se suele decir de tantas otras, se comenta acerca de Albina -nombre latino que significa “blanca”, en el sentido de pura, inmaculada- que nació en Cesarea de Palestina el año 238, en el seno de una ilustre familia, siendo una muchacha de extraordinaria belleza y rara inteligencia, y que, conforme a su ideal cristiano, transcurría las horas diurnas y nocturnas dedicándose al ayuno, a la oración y a las limosnas.

Debido a su fe cristiana, la joven sufrió el martirio en el año 250, en tiempos del emperador Cayo Mesio Quinto Decio, quien había ordenado que todos los ciudadanos del Imperio hicieran acto de fidelidad al emperador y a la fe de los dioses bajo pena de muerte, haciéndolo luego plasmar en el documento conocido como libellum. De aquellos que fueron detenidos, el papa San Fabián de Roma fue condenado a muerte, mientras otros muchos cristianos abjuraron y fueron llamados los lapsi, los caídos en el error. De esto ya hemos hablado en otras ocasiones, así que no le dedicaremos más rato.

Martirio de la Santa. Grabado de Bartholomaus Hübner.

Martirio de la Santa. Grabado de Bartholomaus Hübner.

De este modo, Albina, como era conocida por ser hija de ilustre familia y se sabía que era cristiana, fue detenida al negarse a sacrificar a los dioses y sometida a diversas torturas ante los ojos del emperador Decio, pero nunca accedió a abjurar de su fe. Se dice que la joven, llena del Espíritu Santo, no tenía miedo de las torturas y que -cómo no-, por un prodigio divino, éstas no hicieron efecto en su cuerpo.

Así pues, derramaron plomo fundido sobre ella, pero éste se endureció al contacto con su cuerpo. Le vertieron en la boca aceite hirviendo, pero éste se enfrió al tocar sus labios. Le acercaron antorchas al cuerpo y éstas se apagaron al rozarla. Después de todo ello, fue llevada a un horno, desnudada, untada con aceite y arrojada a las llamas, pero éstas se extinguieron y fue imposible reavivarlas.

Después de ello, el césar trató de convencerla con lisonjas, con oro y plata, con promesas de poder, pero ella se declaró esposa del Señor y nada pareció persuadirla. “Yo nunca dejaré de confesar mi fe en Cristo, mi Señor, exclamó, en el cual confía mi alma y en honor del cual elevo mis alabanzas”. Tales palabras son consideraras su testamento espiritual.

De modo que se dio orden de que fuera golpeada hasta la sangre con bastones nudosos, pero éstos cayeron de las manos de los verdugos y los brazos se les quedaron secos (!!). Así que finalmente fue llevada al exterior de la ciudad y decapitada, según la tradición, al atardecer del 16 de diciembre del año 250. Si consideráramos ciertas las fechas dadas, en ese momento Albina tenía sólo doce años de edad, es decir, era poco más que una niña.

Culto y reliquias
Para evitar que se le diera culto de mártir, se dice que fue el mismo Decio quien mandó colocar su cuerpo, junto con el de otros mártires, sobre una barca que abandonó a la deriva en el mar, esperando que se perdiera; pero un ángel enviado por el Señor lo guió hasta las playas de Scauri en Minturno, Italia. Esta versión pretende justificar la presencia de las reliquias de la Santa en las cosas italianas, cuando la mártir habría sufrido y muerto en Palestina; al igual que ocurre con su desdoblamiento legendario, Santa Reparata.

Detalle de las Santas Albina y Eupuria en el fresco de Brandi en la cripta de la catedral de Gaeta, Italia.

Detalle de las Santas Albina y Eupuria en el fresco de Brandi en la cripta de la catedral de Gaeta, Italia.

Consciente de la dificultad de esta tesis, otra hipótesis quiere que sea asociada a Monte d’Oro, cerca de una capilla dedicada a Diana en el año 248, para poder hacerla vivir en Scauri su fe y su martirio. Es decir, que según esta versión, la Santa no habría vivido ni muerto en Palestina, sino en Italia, por lo que no habría habido traslado de reliquias.

Sea como fuere, los restos de Santa Albina fueron primero custodiados por varios devotos del obispo y del clero de Minturno, quizá en la localidad de Castro Argento, quizá en la primera iglesia edificada en honor de San Pedro. En 590 el sagrado cuerpo fue finalmente trasladado a Formia -en Campania- para su conservación -de suerte que a menudo es más conocida como “Santa Albina de Formia” que como “Santa Albina de Cesarea”-, y llevado a Gaeta en 618 para salvarlo de la invasión sarracena junto con el cuerpo de San Erasmo.

Urna con el cráneo de la Santa. Iglesia de la Santa en Scauri, Italia.

Urna con el cráneo de la Santa. Iglesia de la Santa en Scauri, Italia.

En 842, el cuerpo de la Santa, con el de otros Santos, tuvo que ser ocultado en una pequeña iglesia cerca del puerto marítimo, todavía llamada Santa María del Parco o Santa María Asunta, de la cual hoy sólo quedan ruinas. En 917, expulsados los sarracenos de la llanura del Garigliano, fueron devueltos y de ahí, con tal de darles una sepultura más digna, el obispo Bono, el patricio imperial Juan I y su hijo Docibile II edificaron en Gaeta la catedral, consagrada solemnemente por el papa Pascual II en 1106.

En 1786, bajo el altar mayor de la catedral, fueron colocados los restos de la Santa junto con los de otros Santos, en una urna con el siguiente epígrafe:

CORPUS S. ALBINAE VIRGINIS ET MARTYRIS FORMIIS PASSAE – CAJETAM DELATUM ATQUE SUB ARA MAXIMA IN RUDI URNA CONDITUM – DIGNITATES ET CANONICI SEDE VACANTE EAMDEM ARAM RESTAURANTES IN URNA NOBILIORI FORMA EXPOLITA REPONENDUM CURARUNT. IDIBUS APRILIS MDCCLXXXVI.

En el año 2012 se hicieron reconocimientos a los restos de San Erasmo y también a los otros Santos que ocupaban el sarcófago – Eupuria, Albina, Casto, Secundino, Probo, Inocencio y Marciano-. Actualmente, según se lee en la web de la catedral de Gaeta, los restos de todos estos Santos están en el altar de la cripta de la catedral; aunque según otras informaciones, parece que el traslado se ha dado al revés: de la cripta al altar mayor, tras el reconocimiento. Sea como fuere, allí están. Sólo el craneo de la Santa ha permanecido en Scauri de Minturno.

Altar mayor de la catedral de Gaeta, Italia. Actual sepulcro de la Santa y otros Santos.

Altar mayor de la catedral de Gaeta, Italia. Actual sepulcro de la Santa y otros Santos.

Conclusión
Como podemos ver, se sabe muy poco de esta mártir que celebramos hoy y que Baronio introdujo en el Martirologio sólo por la antigüedad del documento que la conmemoraba; pero que reproduce una leyenda que utiliza muchos elementos comunes de otras “passios” y que hace que esta mártir, Albina de Cesarea, se confunda con Santa Reparata, igualmente originaria de Cesarea, hasta el punto de que la segunda sea probablemente un desdoblamiento de la primera.

Hay demasiados elementos difíciles de creer en este relato que, ya lo hemos comentado otras veces, son meros clichés sin rigor histórico: que a una hija de familia noble se la someta a tantas y tan vergonzosas torturas en público, que el emperador en persona se ocupe de su proceso, que los tormentos no tengan efecto en ella, que el cuerpo abandonado en una barca navegue milagrosamente hasta costas lejanas… si hiciésemos una lista de todas aquellas mártires de las que se cuenta exactamente lo mismo, no acabaríamos, empezando por su alter ego Reparata.

Es probable que tras este difuso personaje exista una mártir real, pero actualmente es casi imposible vislumbrarla. Y digo “casi” porque al menos, ahí están sus reliquias, en Scauri y en Gaeta, que hasta día de hoy, reciben el culto y la devoción de sus fieles.

Cripta de la catedral de Gaeta (Italia). En el altar estaban los restos de la Santa junto a otros compañeros. Fotografía: Louise Shapcott.

Cripta de la catedral de Gaeta (Italia). En el altar estaban los restos de la Santa junto a otros compañeros. Fotografía: Louise Shapcott.

Es importante recordar, como hacemos siempre, que existen otras Santas y mártires de nombre Albina, pero son mártires de las catacumbas que no deben ser confundidas con nuestra mártir de hoy, la cual, por cierto, carece de iconografía específica, siendo simplemente representada como una doncella con la palma del martirio.

Meldelen

Bibliografía:
– VVAA, Bibliotheca sanctorum: enciclopedia dei Santi, ed. Città Nuova, Roma 1984.

Enlaces consultados (11/12/2014):
– http://ordovirginumsicily.blogspot.com.es/2012/01/santa-vergine-consacrata-del-mese-di.html
– http://revolution.forumnews.it/?p=9721
– http://www.santuarioannunziata.it/index.php/foto

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