Santa Cita de Serravalle

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Detalle de la Santa en el sarcófago de Santa Augusta de Serravalle.

Detalle de la Santa en el sarcófago de Santa Augusta de Serravalle.

Introducción
Cheeta (a veces transcrito como Cheetah, Cheta o Chita, en italiano es conocida también como Cita) fue un chimpancé de la ficción cinematográfica o televisiva, amigo y compañero de aventuras de Tarzán. El animal juega un papel fundamentalmente cómico, aunque participa de manera ocasional en la acción mediante la comunicación con otros animales de la selva, siempre en beneficio de su amigo o maestro humano. Generalmente, aunque no siempre, viene caracterizado como un chimpancés macho, aunque en las películas ha sido interpretado por animales de ambos sexos. El personaje de Chita es una invención de Hollywood, ya que no está presente en la serie de novelas de Tarzán de Edgar Rice Burroughs; sin embargo, en algunas obras posteriores de la serie, aparece con un carácter en cierto modo similar, el mono Nkima. Así que cuando se piensa en este nombre uno solo puede pensar en el mono de Tarzán.

Cuesta trabajo creer que entre los santos exista uno con este nombre. Y así es y está sepultada en Vittorio Veneto, en el santuario de Santa Augusta de Serravalle. Entonces nos preguntamos: ¿Quién es esta Santa Cita?

Santa Cita de Serravalle
El nombre Cita, en si mismo, es usado para indicar el nombre de Zita, la más famosa santa de Lucca después de Santa Gema Galgani. Cita significa realmente chica, “fanciulla” o chica joven en el dialecto toscano y del cual se deriva el nombre de Zita. Pero en nuestro caso, estamos hablando de Cita y no de Zita.

Algunas fuentes, el nombre Cita lo vinculan con el término “zitze” del idioma alto alemán medio, que significa “pecho, mama”, que posteriormente ha confluido con el nombre “chica”. Tenemos que tener en cuenta la relación con la palabra italiana “zizza”, porque esta última etimología lo acerca a nuestra santa que era la nodriza de Santa Augusta. En la vida de Santa Augusta se cuenta que poco después de nacer, murió su madre y su padre, llamado Matrucco la puso al cuidado de Cita de Piai, “localidad de la Fregona”.

Sarcófago de Santa Augusta de Serravalle, con el relieve de Santa Cita.

Sarcófago de Santa Augusta de Serravalle, con el relieve de Santa Cita.

La buena mujer de Piai, se trasladó al castillo que su padre tenía en Serravalle convirtiéndose en una segunda madre para la pequeña Augusta, la cual creció a su lado como si fuera un ángel. Matrucco, trató de educar a la niña según las costumbres y tradiciones del pueblo al que pertenecía, pero ella, instruída por su buena nodriza, sintió pronto la falsedad del culto practicado por su padre y por otros cortesanos a favor de Odín y otros dioses paganos. Por lo tanto, conforme crecía en edad, mostraba cada vez más interés por la nueva religión, de la cual Cita le hablaba y que sabía que era practicada en secreto por no pocos habitantes de Serravalle, desafiando de este modo la persecución del rey, de su padre.

Dice la leyenda que en aquellos tiempos, detrás del monte Marcantone, había una profunda gruta excavada en la roca, en la que vivía un anciano ermitaño dedicado por completo a la oración y a la penitencia. Cita lo conocía así como muchos de los cristianos de Serravalle, que a escondidas lo visitaban para que les hablase del Señor, rogase por ellos y pedirle consejos. Un día, Cita, llevó a escondidas a Augusta para que visitase al santo anciano. Este, naturalmente, exhortó a la niña a amar al Señor y a practicar las virtudes cristianas con valentía. Ellas continuaron visitando al ermitaño, quién instruyó a Augusta, la cual recibió el bautismo y de este modo se convirtió en cristiana para siempre.

La conversión y el bautismo de Augusta llegó a los oídos del su padre Matrucco, el cual trató de persuadir a su hija, primero de buenas maneras y después, mediante la tortura. La nodriza Cita participó en los sufrimientos de Augusta como si fuese su madre y oraba por ella para que se mantuviese fuerte hasta el final. La joven Augusta coronó su vida con el martirio por decapitación.

Panorámica del Santuario de Santa Augusta de Serravalle.

Panorámica del Santuario de Santa Augusta de Serravalle.

Con respecto a la suerte que corrió Cita, la tradición es incierta. No se sabe como aquella virtuosa mujer, que siempre fue fiel a la promesa realizada a la madre de Augusta, concluyó su existencia. Es probable que los últimos años de su vida siguiera creciendo en el ejercicio de la caridad y en las prácticas religiosas. Finalmente, el Señor la llamó junto a sí, siendo sepultada junto a Augusta, con la que compartió el apelativo de santa y, posteriormente, los altares.

La santa nodriza Cita es representada en el arca cuadrangular relizada entre los años 1450-1452 a fin de contener las reliquias de Augusta. El frontal se divide en tres arcadas que albergan las figuras de la Virgen con el Niño, Santa Augusta (a la derecha) y Santa Cita (a la izquierda) acompañadas respectivamente por dos figuras de menores proporciones que son reconocidas como Alvise de Ferrara, ciudadano de Serravalle y Pedro Soranzo, podestá (alcalde) de Serravalle, o sea, que están representados los poderes religiosos y civiles de la ciudad en el año 1450, los cuales testimonian con su presencia el descubrimiento de las reliquias.

Damiano Grenci

BIBLIOGRAFIA Y SITIOS
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II-III Apendice – Ed. Città Nuova
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Campo Dell’Orto Augusto – “Un fiore sulla roccia. S. Augusta vergine e martire serravallese” – Pieve di S. Andrea, 1987
* Grenci Damiano Marco – Archivo privado iconografico y hagiografico: 1977 – 2015
* Sito web diocesivittorioveneto.it
* Sito web wikipedia.org

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