Santa Estela, virgen mártir de Saintes

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Vidriera decimonónica de la Santa. Basílica de San Eutropio, Saintes (Francia).

Vidriera decimonónica de la Santa. Basílica de San Eutropio, Saintes (Francia).

El nombre de Estela, que es relativamente común entre algunas mujeres incluso hoy en día, procede del latín stella, que significa, naturalmente, “lucero”, “estrella”. Probablemente muchas Estelas desconozcan que tienen una santa patrona a la que acogerse -a menos que hayan escogido una de tantas advocaciones marianas que responden al título de Virgen de la Estrella-. Ésta de quien hablamos aquí es una virgen mártir gala, venerada en la zona de Saintes, que en francés es llamada Sainte Eustelle o Sainte Estelle, y de la cual ciertamente se sabe poco, lo que no ha impedido el desarrollo de cierto culto local.

Historia de la Santa
Lo poco que sabemos sobre Santa Estela es que vivió en el siglo III de nuestra era en la actual Saintes, en Francia, y que era la hija del legado del pretor de las Galias, mientras que su madre descendía nada menos que de una ancestral familia de druidas. Su padre, por tanto, como propretor o delegado del pretor, ejercía el cargo de gobernador de la ciudad de Saintes. Hay versiones que llegan a decir que era “rey” -más lógicamente, un jefe o caudillo local galo- al que habrían colocado los romanos para gobernar la comarca, un proceder muy habitual en los procesos de romanización, pues se entendía que siempre era preferible que las provincias fueran gobernadas en colaboración con las clases dirigentes locales para no causar más malestar en la población.

Ella, naturalmente, nació y fue criada como pagana, pero fue contemporánea del obispo San Eutropio, quien fue quien la convirtió a la fe cristiana y la bautizó: “No tenía más que trece años, dice el Traité de la dévotion aux Saints du diocèse de Bordeaux (1721), cuando abrazó la fe cristiana. Exiliada y arrojada con odio de la casa paternal, vivía en soledad en un lugar cercano a Saintes, dedicada a la práctica de la oración continua y de las virtudes más austeras”.

San Eutropio convierte a la Santa. Lienzo de Ariusz Hermanowicz. Iglesia de Saint Léger, Cognac (Francia).

San Eutropio convierte a la Santa. Lienzo de Ariusz Hermanowicz. Iglesia de Saint Léger, Cognac (Francia).

El padre de Estela, furioso contra el obispo Eutropio por la conversión de su hija, mandó arrestarlo y decapitarlo, cumpliéndose la sentencia en las “arenas” -anfiteatro- de la ciudad. Al saber esto, Estela acudió a recoger el cuerpo de su mentor y le dio honrosa sepultura, lo que no hizo sino enfurecer todavía más a su padre, quien la hizo arrestar cuando oraba junto al sepulcro del obispo. Con promesas de ventajosos matrimonios con algunos pretendientes y terribles amenazas trató de disuadirla de su fe cristiana, pero ella replicó que su decisión no tenía vuelta atrás y que en ningún caso pensaba desdecirse de su promesa, pues había consagrado su virginidad a Jesucristo. Entonces el padre dio orden de que la mataran, siendo decapitada con un hacha en las mismas arenas de Saintes donde había sido martirizado el obispo Eutropio. Hay versiones que dicen que el padre, preso de cólera, ni siquiera esperó al verdugo, sino que él mismo mató a su hija con su propia espada.

Todavía existe otra versión que dice que, en realidad, obispo y conversa fueron detenidos y martirizados al mismo tiempo. Primero moriría Eutropio para escarmiento de Estela, esperando el padre que la horrible visión del obispo descabezado amedrentara a la muchacha, y al no producirse esto, entonces hizo ejecutar a Estela. Una leyenda local dice que en el lugar del martirio brotó un manantial de agua que aún se conserva, la “Font Sainte Eustelle”, precisamente junto a las arenas de Saintes. Fue enterrada junto a San Eutropio.

San Eutropio bautiza a Santa Estela. Vidriera decimonónica en la catedral de La Rochelle, Francia.

San Eutropio bautiza a Santa Estela. Vidriera decimonónica en la catedral de La Rochelle, Francia.

Culto y reliquias
La Santa es festejada el 11 de mayo por la Iglesia Católica y el 30 de abril, junto a San Eutropio, por las Iglesias Ortodoxas; aunque otras fuentes señalan que también era celebrada el 21 de mayo o el domingo en la octava de la Ascensión. En 1655 se la declaró mártir en el cartulario del priorato de San Eutropio, con fiesta doble, siendo este estado autentificado por monseñor Thomas, obispo de Saintes, en el siglo XIX. Los obispos de La Rochelle y Saintes la proclamaron patrona de la juventud cristiana.

Aunque durante un tiempo los cuerpos de los dos mártires -Eutropio y Estela- reposaron en la cripta de la basílica de San Eutropio de Saintes, y de hecho, el 19 de mayo de 1843 se descubrió el cráneo de la Santa colocado en el interior de la urna del Santo, lo cierto es que actualmente Santa Estela está sepultada en la capilla dedicada a su nombre en la iglesia de San Paladio, también en Saintes, se cree que debajo del propio altar. También está sepultada allí, en un lateral del suelo de la misma capilla, la Sierva de Dios Marie-Eustelle Harpain, con la que no debe ser confundida, aunque compartan nombre.

Etimología de su nombre
Al principio del artículo decíamos que Estela procede del latín stella y significa, naturalmente, “estrella”, pero esta afirmación debe matizarse, puesto que no parece que sea el nombre originario de la Santa. Su auténtico nombre, pues, no sería latino, sino griego, no Estela, sino Eustela o Eustella, que del griego “eu” (bueno) y “stello” (adornar, ornamentar) viene a aludir a la belleza y bondad de una hermosa obra de arte. Algo lógico, porque las hijas nobles de las familias romanizadas portaban a menudo tanto nombres latinos como griegos.

Entonces, ¿por qué se ha alterado el nombre de la Santa a Stella? Esta forma latinizada se la debemos al poeta Frédéric Mistral, quien junto a Roumanille y Aubanel, cuando en 1854 fundaron el movimiento “Félibrige”, quisieron ponerlo bajo el patronazgo de la Santa e, imbuidos de un sentimiento romántico, le cambiaron el nombre al de “Estrella” y adoptaron como emblema la estrella de las siete puntas. Así lo justificaron, diciendo: “del mismo modo que los Reyes Magos reconocieron así el influjo misterioso de tan alta coyuntura, nosotros saludamos a la Estrella que preside el pesebre de nuestra redención” (Mémoires et récits, 1919), refiriéndose, por supuesto, a la santa mártir.

Agonía de la Santa. Lienzo decimonónico en su capilla de la catedral de La Rochelle, Francia.

Agonía de la Santa. Lienzo decimonónico en su capilla de la catedral de La Rochelle, Francia.

Indudablemente contribuyeron a inmortalizar el nombre y el culto de la Santa, puesto que Eustelle sigue siendo un nombre muy popular entre las mujeres de la región y, como decía, es la patrona de la juventud cristiana en La Rochelle y Saintes.

Iconografía
La Santa, por sí sola, no tiene una iconografía realmente desarrollada. Se la reconoce principalmente por ser la muchacha o niña a la que está bautizando o bendiciendo San Eutropio en las representaciones de ambos Santos.

Cuando está sola, suele aparecer portando una espada o hacha, o en el momento de ser decapitada por su padre; pero la mayoría de las veces es únicamente reconocible por tener el nombre escrito debajo. Cabe destacar, como excepción, la bellísima vidriera que tiene dedicada en la basílica de San Eutropio de Saintes, donde aparece junto al manantial que, según la tradición, brotó tras su martirio, la Font Sainte Eustelle; así como el lienzo de su agonía en su capilla de La Rochelle, donde aparece desangrándose lentamente hasta la muerte, de un modo similar a Santa Cecilia.

Concluyendo: algunas dudas
Cabe decir, sin embargo, que hoy en día muchos especialistas ponen fuertemente en duda la misma existencia de esta Santa, apoyándose en que, realmente, no tenemos noticias sobre ella -sobre su culto- antes de la Edad Media. La fuente fundamental que la menciona son las Actas de la vida y martirio de San Eutropio, no habiendo más información sobre ella que la ya expuesta, y realmente su culto estaba en franca decadencia antes de su eclosión en el siglo XIX, cuando son redescubiertas y trasladadas las reliquias, y cuando se le dedica una espectacular capilla en la catedral de La Rochelle.

Capilla de la Santa en la iglesia de San Paladio de Saintes, Francia. Las reliquias están enterradas bajo el altar.

Capilla de la Santa en la iglesia de San Paladio de Saintes, Francia. Las reliquias están enterradas bajo el altar.

A la vista de los datos disponibles, se puede concluir que la historia de la Santa no merece demasiado crédito, puesto que está plagada de clichés que hemos visto mil veces repetidos en otras historias de Santas -hija ilustre de familia noble, convertida por un obispo y martirizada junto a él por su propio padre-, siendo su caso similar al de Santa Valeria de Limoges. Pero sí es factible que una cristiana fuera martirizada por dar sepultura a un correligionario suyo, y a eso hay que añadir que siempre ha recibido culto asociada a San Eutropio y hasta hoy, éste sigue vivo en la zona aunque sus reliquias estén relativamente ocultas bajo un altar, especialmente desde su “revival” en el siglo XIX.

Meldelen

Bibliografía:
– ANÓNIMO, Vie du Glorieux Martyre saint Eutrope de Saintes, ch.14, Saintes, 1619.
– BRIAND, Abbé, Notice sur Sainte Eustelle, vierge et martyre de l’église de Saintes, 1837.
– DUBOIS, L.M., Le mystère de sainte Eustelle, drame en trois actes, 1922.
– KNELL, J, Les Jeunes Saintes, 1896.
– VVAA, Bibliotheca Sanctorum: Enciclopedia dei Santi, Ed. Città Nuova, Roma 1984.

Enlaces consultados (15/02/2014):
– http://fr.wikipedia.org/wiki/Estelle_de_Saintes
– http://nominis.cef.fr/contenus/saint/1133/Sainte-Estelle.html
– http://www.santiebeati.it/dettaglio/92484

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