Santa Eufrasia Eluvathingal, religiosa de rito malabar

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía de la Santa en su hábito de carmelita.

Fotografía de la Santa en su hábito de carmelita.

Santa Eufrasia del Sagrado Corazón de Jesús, nació el 17 de octubre del año 1877 en la aldea de Kattor, perteneciente a la diócesis de Trichur, en la India, siendo hija de Antonio y Kunjethy, católicos de Rito Siro-malabar, quienes le impusieron el nombre de Rosa en el bautismo, celebrado el día 15 del mismo mes de octubre. Frecuentó la escuela elemental de su localidad y la profunda devoción que tenía su madre a la Santísima Virgen, se la inculcó desde niña a su hija Rosa, llegando a tener esta devoción mariana gran influencia en la futura vida de nuestra santa. Su madre le hababa también frecuentemente de Santa Rosa de Lima, de su forma de vida y de sus virtudes y esto influyó asimismo en los deseos de Rosa de querer llegar a la santidad aunque viviendo de manera escondida y tranquila.

Conforme crecía, empezó a despreocuparse de las cuestiones materiales, estando cada vez más interesada por todo lo relacionado con la vida religiosa. Se dice que con sólo nueve años de edad, se le apareció la Virgen María y ante Ella, Rosa se consagró a Jesús y que, a pesar de la fuerte oposición de su padre, que quería casarla con un hombre rico para mantener el estatus social de la familia, determinó que quería ser religiosa. Y de hecho, aunque desde pequeña su salud era muy débil, ya en su casa vivía como tal, pues compaginaba los estudios y la ayuda a su madre, con una intensa vida de oración, el rezo diario del rosario y la abstinencia de comer carne. Pero en su casa ocurrió una desgracia: una hermana menor murió de muerte súbita y eso hizo cambiar radicalmente la oposición de su padre, que accedió a que Rosa ingresase en un convento. Él mismo la acompañó personalmente para que ingresara en el colegio anexo al convento, que en Koonammavu tenía la Congregación de la Madre del Carmelo, fundada por San Kuriakose Elías Chavara. Allí permaneció por espacio de nueve años, siempre con el propósito de entrar en el convento.

He dicho anteriormente que era débil de salud y este estado físico le ocasionaba a veces dolores muy intensos. En una ocasión tuvo un ataque particularmente doloroso y eso puso a las monjas en la disyuntiva de si podría o no continuar allí, pero Rosa tuvo una visión de la Sagrada Familia y de forma milagrosa y repentina se recuperó y pudo continuar. El 10 de mayo de 1897 tomó el velo de postulante adoptando el nombre de Sor Eufrasia del Sagrado Corazón de Jesús y el 10 de enero del año siguiente, vistió el hábito religioso e inició el noviciado.

Grupo escultórico de los desposorios místicos de la Santa.

Grupo escultórico de los desposorios místicos de la Santa.

Era humilde, caritativa y hasta cariñosa, renunciaba a cualquier comodidad y sobre todo era devotísima de la Santísima Virgen, la cual la recompensó con una intensa alegría interior, que le hacía olvidar los dolores que le producían sus continuos achaques, sufrimientos que ella aceptaba, de los que nunca se quejó y los cuales, como ella misma más tarde dejó por escrito, la convertían en una esposa doliente con Jesús Crucificado. El 24 de mayo del año 1900, fue fundado el convento de Ollur, en la archieparquía de Trichur y en él, junto con otras tres hermanas, emitió sus votos solemnes, algo que le produjo una alegría indescriptible, pues desde ese momento ya sí que era una verdadera virgen consagrada.

Apenas realizada la profesión solemne fue nombrada ayudante de la maestra de novicias y desde el año 1904, por espacio de nueve años, tuvo la responsabilidad de ser la maestra del noviciado del convento de Ollur. A esa tarea se entregó con tanto empeño que de sus manos salieron futuras religiosas que al ver como su maestra llevaba una extrema vida de humildad, pobreza, penitencia, obediencia y abandono total en las manos de Dios, la tomaron como ejemplo y llevaron una vida santa.

Aunque ella quería pasar lo más desapercibida posible, fue elegida superiora de ese mismo convento de Santa María en Ollur; por humildad no quiso asumir esta responsabilidad, pero después de tener una nueva vivencia interior, la asumió, compró una escultura del Sagrado Corazón de Jesús, la puso en el lugar más honorífico del convento y se confió totalmente a Él. De esta manera, ocupó esa responsabilidad desde el 1913 al 1916, cuando fue destinada a Manalur, aunque a causa de su salud, tuvo que regresar pocos meses después al convento de Ollur. Allí permaneció hasta su muerte, viviendo como religiosa cuarenta y ocho años, observando una vida tan recta y ejemplar que la gente la conocía como la “Madre oración” y las monjas de su comunidad como el “Tabernáculo móvil”, ya que siempre estaba en la presencia de Dios e irradiaba esta presencia en todo su entorno. Gran parte de su vida la pasaba junto al Sagrario y ante los pies de la Virgen, por lo que se convirtió en una apóstol de la Eucaristía y del rosario, que rezaba diariamente.

De esa unión completa con Cristo, le venía su capacidad de darse totalmente a los demás, encarnando plenamente el lema de su Congregación: “Permanecer unidas a Dios en la contemplación y consagradas a Dios en la acción”. Era tanta su entrega que acostumbraba a decir: “No os olvidaré, ni siquiera después de la muerte”.

Cama donde murió la Santa. Convento de Santa María, Ollur , Thrissur (India).

Cama donde murió la Santa. Convento de Santa María, Ollur , Thrissur (India).

Como buena religiosa malabar tenía un profundo sentido de Iglesia, por lo que sufría por los problemas de la Iglesia de su tiempo, ofreciendo todos sus sufrimientos y oraciones por la unión de todos los cristianos de la India. Como bien sabemos, en el estado de Kerala viven tanto los cristianos malabares como los malankares y aunque los primeros son todos católicos, entre los segundos hay católicos y ortodoxos. Estas oraciones por la unidad de las Iglesias se las inculcaba a sus religiosas y a cuantos convivían con ella. Era un apóstol de la unidad y del ecumenismo.

Enferma, pero abandonada en los brazos de Dios, moría santamente el 29 de agosto del año 1952. Fue sepultada en el cementerio, pero en el año 1990 fue exhumada y trasladada a la capilla del convento. Todos quienes la conocieron estaban convencidos de su santidad, creciendo su fama sobre todo por los presuntos milagros que se realizaban junto a su sepulcro.

Durante toda su vida religiosa, prácticamente fue dirigida espiritualmente por el obispo Juan Menacherry, quién le ordenó revelarle todos los aspectos de su vida espiritual, bien de manera oral o escrita, guardando todas sus cartas. En total, se conservan 94 cartas manuscritas. Cuando este obispo murió entregó estas cartas a su sucesor, Mor Jorge Alappatt, quién se las entregó al superior de la Congregación de las Carmelitas de Trichur, diciéndole estas palabras, que fueron proféticas: “Guárdelas, porque las necesitará”. De hecho, estos documentos no solo nos revelan la espiritualidad de Santa Eufrasia, sino que sirvieron en la Causa de su beatificación y canonización.

Tumba de la Santa.

Tumba de la Santa.

El proceso diocesano de su Causa fue iniciado por la Eparquía de Trichur en el año 1988 terminando tres años más tarde. El decreto que convalidaba el proceso diocesano se emitió con fecha de 16 de noviembre de 1991. Fue declarada Venerable el día 5 de julio del año 2002. La promulgación del decreto que reconocía el milagro previo a la beatificación fue de fecha 26 de junio del 2006, siendo beatificada el domingo día 3 de diciembre del año 2006. El decreto reconociendo el segundo milagro previo a la canonización, fue promulgado el pasado 8 de abril y finalmente, fue canonizada por el Papa Francisco el día de ayer en la Plaza de San Pedro.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– VITHUVATTICAL, L. “Bibliotheca sanctórum, apéndice II”, Città Nuova Editrice, Roma, 2000.

Enlaces consultados (13/10/2014):
– http://euphrasia.in
– www.mothereuphrasiacmc.org

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