Santa(s) Faustina(s): seguimos con polémicas

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Vista de la urna abierta con la figura que contiene los restos de la Santa Faustina venerada en Pasajes de San Juan, Guipúzcoa (España).

Ya vimos con Santa Fortunata que a veces se tienen ideas confusas sobre la procedencia de los mártires de las catacumbas, su naturaleza e incluso su nombre. Esta vez, nuestra protagonista es Santa Faustina, una virgen y mártir romana que se venera en la parroquia de Pasajes de San Juan, Guipúzcoa (España).  He aquí la información que se ofrece de ella en la web del municipio:

El Papa León XII a través de su Vicario General, donó la Santa al sanjuandarra D. Juan Manuel Ferrer. La imagen enlaza con el documento de la entrega, acreditativo de que el cuerpo de la Mártir se extrajo el 27-1-1822 de las Catacumbas de Santa Ciríaca de Roma; que se vistió cual noble romana y, con tierra del sepulcro teñida con su sangre, se colocó en una urna sellada y se envió. Hoy, son muchos los que la visitan en la Parroquia de San Juan y crece el número de quienes agradecen favores a su intercesión.

Hasta aquí parece que todo va bien. Se trata de una mártir de las catacumbas, con todo el papeleo en orden, pues en efecto la authenticae está disponible y se puede consultar. La imagen de cera que contiene los huesos, que he adjuntado a este artículo, es por cierto muy hermosa y sigue el estilo de los corposantos tradicionales. La polémica viene, por supuesto, porque en la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato (México), se venera también a una Santa Faustina, mártir de las catacumbas, de la cual se nos dice:

El conde de Valenciana donó el cuerpo y la sangre de Santa Faustina a la parroquia de Guanajuato y se colocaron en 1826 en una capilla cuyo altar fue hecho por el arquitecto Eduardo Tresguerras. En 1907, con motivo del patronato canónico de la Virgen de Guanajuato, los restos de la Santa fueron trasladados al altar mayor.

Vista de la urna con la figura que guarda los restos de la Santa Faustina venerada en Guanajuato, México.

Si bien la figura de cera que guarda esta Santa Faustina no es tan afortunada en belleza como la de Guipúzcoa (de hecho, la máscara está deteriorada) el brazo esquelético se observa a través de las vestiduras y parece tener un vaso también con ella. Por lo cual también parece ser auténtica. El problema es que siempre me encuentro con algún personaje con ansias de “aclarar las cosas”, que decide que por fuerza siempre tiene que haber una verdadera y una falsa, y cómo no, la falsa siempre es la del otro, no la que está en su pueblo. Aquí van algunas declaraciones de esta persona, que voy a mantener también en el anonimato:

Bueno pues este domingo hablaremos de Santa Faustina mártir (…) Faustina al igual que su hermana Librada, fueron originarias de la región de Piacenza en Italia (…) A mediados del sigo VI y poseedoras de una gran fortuna, su padre consideró que estaban en edad de casarse por lo que intentó forzarlas al matrimonio (…) Empero la dedicación a Cristo fue tan grande que tanto Faustina como Librada, sufrieron muchas persecuciones hasta que en el año 580 fueron sacrificadas por los romanos y sus restos fueron depositados en las Catacumbas de Santa Ciriaca en Roma.

Cualquiera que haya estudiado el tema se dará cuenta que no hay por dónde coger esto que tan elegantemente su autor califica de “breve resumen histórico”. La torpeza no es poca: no sólo pretende identificar su Santa Faustina con una Santa del calendario (lo cual, en tema de corposantos, es una mala costumbre que no conduce a ninguna parte, ya que se trata de personas distintas, como hemos dicho a menudo en este blog); sino que, no contento con ello, la identifica con Santa Faustina de Como, virgen benedictina, y reinventa la historia de ésta y de su hermana Librada, convirtiéndolas en mártires nada menos que en el siglo VI, cuando ya no había ningún romano “sacrificando” cristianas por ahí. No ha sido la única persona en confundir a estas monjas benedictinas con mártires, pero ya pretender que justo una de ellas sea la de Guanajuato… es el colmo. Por no decir que ni tan sólo domina lo básico en historia de las persecuciones: que éstas se acabaron en el año 313, con el edicto de tolerancia de Constantino (conocido como Edicto de Milán), siglo IV, no siglo VI; y si bien es verdad que aún hubo algún mártir aislado, no hubo ya ninguna persecución ni proceso judicial legalmente constituido por el Estado romano. En fin, que el “breve resumen histórico” da para rasgarse las vestiduras.

Antigua estampa que reproduce un detalle del busto de la figura que contiene los restos de la Santa Faustina venerada en Pasajes de San Juan, Guipúzcoa (España).

Pero aún no hemos terminado. Como si todo esto no fuera suficiente, esta persona entra en conocimiento de la existencia de la otra Santa Faustina, la que se venera en Guipúzcoa, y pretende exponer cómo ésa es falsa y la de Guanajuato auténtica, pues expone:

Para los fieles devotos de la Santa Faustina no fue entonces fácil asimilar esta noticia [la existencia de la Faustina de Guipúzcoa], pues estaban convencidos de que el cuerpo que se exhibía en su parroquia contenía auténticas reliquias de la mártir romana (…) Aunque según referencias del actual responsable del Archivo Municipal de Pasaia, un grupo de fieles, extrajo el cuerpo de la urna donde se guarda con el propósito de renovar los ropajes de la imagen y se comprobó una vez más que es una figura elaborada con gran pulcritud pero que en su totalidad es de cera (…) Tal es pues el orgullo de los cuevanenses de venerar el cuerpo de Santa Faustina”.

Es decir, que a juicio de esta persona y de las fuentes que dice haber consultado, la Santa Faustina de Guipúzcoa es falsa porque “es totalmente de cera y no un cuerpo incorrupto (!!!). Naturalmente, el párroco de Pasajes de San Juan (o Pasaia) en su día trató de defender la autenticidad de su Santa Faustina enseñando la authenticae, pero al parecer las afirmaciones de cierto autor que ha consultado esta persona; de que es falsa por ser de cera, “echan por tierra” cualquier defensa, según citación textual. Bueno, pues yo, ante semejante despropósito, escribo esto y dejo constar que:

1.- Tras observar las fotografías de Santa Faustina, la de Guanajuato, y Santa Faustina, la de Pasajes de San Juan, Guipúzcoa, puedo afirmar y afirmo que AMBAS figuras están hechas de cera y AMBAS tienen en su interior el esqueleto de dos mártires del mismo nombre, extraídas de las catacumbas de Ciríaca en Roma. Además, invito al cierto autor y a la persona que dijo esas lindezas, a que visiten en persona al menos la Faustina de Guanajuato (que se supone tiene a cuatro pasos) y vean cómo se cae a pedazos, dejando a la vista sus huesos. NO está incorrupta, ni una ni la otra, y menos la de Guanajuato cuyos huesos se ven.

Detalle del busto de la figura que contiene las reliquias de la Santa Faustina venerada en Guanajuato (México). Se aprecian los huesos visibles tras la rotura de la cobertura.

2.- Es un error creer que los corposantos son cuerpos incorruptos. La ignorancia de la gente respecto a este tema sólo conduce a este tipo de desastres. Los corposantos son cuerpos extraídos de las catacumbas de Roma que normalmente se exponen dentro de una figura de cera, para tratar de embellecer la descarnada visión de un esqueleto. Luego, aunque Santa Faustina de Guipúzcoa tenga una cobertura exterior de cera, eso no la convierte en “falsa”. Otra cosa es que los vecinos de Pasajes se hubieran ilusionado, erróneamente, con que estuviese incorrupta. Pero no es falsa, es tan buena como la de Guanajuato.

3.- Es una falta de respeto y de caridad querer que haya siempre una santa verdadera y una falsa. Faustina es, nuevamente, un nombre más que frecuente entre las mujeres de la Antigüedad, y de hecho se veneran muchos más corposantos de mujeres llamadas Faustina, a saber, en San Michele Archangelo y Grotte Di Castro, Italia, entre muchísimas otras. ¿También son falsas éstas? Un poco de sentido común, por favor. Y la misma reprobación merece el querer siempre identificarlas con santas de calendario, llegando hasta el punto de modificar la vida de dos monjas benedictinas para que pasen por mártires y así me encajen con el corposanto que tengo en mi pueblo y que quiero que pase por único e irrepetible.

Vista de la "authenticae" de la Santa Faustina venerada en Pasajes de San Juan, Guipúzcoa (España), que incluye un dibujo de la lápida.

Concluyendo ya, porque el artículo está resultando demasiado largo, Santa Faustina, la de Pasajes de San Juan, y Santa Faustina, la de Guanajuato, son dos corposantos de mujeres mártires con el mismo nombre, extraídas del mismo cementerio, y donadas a dos lugares del mundo diferentes, cada una con sus evidencias y sus papeles, pero que son totalmente distintas una de otra y tan auténticas una como la otra. Ya basta de enfrentamientos y supercherías con este tema, porque la verdad es siempre más sencilla. Entiendo que muchas veces estas cosas ocurren por ignorancia y no por maldad, pero para eso estamos aquí, para limar asperezas y entrar en concordia todos con este tema tan conflictivo.

Meldelen

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