Santa María Cristina Brando, virgen fundadora

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Lienzo-retrato de la Santa.

Lienzo-retrato de la Santa.

Adelaida Brando nació en Nápoles el día 1 de mayo del año 1856, en el seno de una familia napolitana religiosa y acomodada, siendo hija de Juan José Brando y de Concetta Marrazzo. Su padre era un hombre muy conocido y estimado en su ciudad, pues ocupaba un puesto de importante responsabilidad en el Banco de Nápoles. Fue educada cristianamente no sólo en la escuela, sino también en el seno de su vida familiar; por eso, la noche de Navidad del año 1868, cuando Adelaida apenas tenía doce años de edad, se consagró a Dios arrodillada a los pies del Niño Jesús, haciendo voto de perpetua virginidad.

Deseando entrar en el convento de las Hermanas Sacramentinas, se vio obstaculizada por la voluntad de su padre, el cual, sin embargo dejó que se acercara con su hermana María Pía al convento de las Clarisas de Fiorentine a Chiaia. Allí cayó gravemente enferma en dos ocasiones, por lo que se le permitió salir del monasterio a fin de recuperarse físicamente.

El día 11 de abril del año 1875 entró finalmente en las Sacramentinas del monasterio de San José dei Ruffi, y al año siguiente, el 4 de mayo, vistió el hábito tomando el nombre de María Cristina de la Inmaculada Concepción. Pero en el año 1877, siempre por motivos graves de salud, tuvo que abandonar a las Hermanas Sacramentinas, retirándose como huésped en el Conservatorio de las Teresianas de Torre del Greco situado en la colina denominada “Mater Dei”. Con su hermana María Pía, que también había dejado el convento por motivos de salud y con otras compañeras, se fueron a vivir a un apartamento cercano a Ventaglieri y posteriormente, a Montemiletto.

Estampa ilustrada de la Santa en adoración eucarística.

Estampa ilustrada de la Santa en adoración eucarística.

Bajo la tutela de don Rafael Ferraiolo y de don Polidoro Schioppa y aconsejada por San Ludovico de Casoria y por el siervo de Dios Miguel Ángel Longo, María Cristina se fue definitivamente a Casoria en el año 1884, siendo hospedada por el canónigo Maglione. En esta localidad, además de dedicarse a la adoración de la Eucaristía, se dedicó a la catequesis y a la enseñanza de los niños. Allí compró una casa y el 19 de febrero de 1893 se puso la primera piedra de la iglesia. En esta casa de Casoria reservó para sí una pequeña celda desde cuya ventana podía ver directamente el altar de la capilla y en la que, normalmente, dormía sentada en una silla.

Quienes la conocieron, la llamaban la “Madre Santa”, debido a su dulzura y bondad, su modestia, sencillez y el candor de su corazón. Tenía la capacidad de ejercer una fascinación extraordinaria sobre las personas que se dirigían a ella y en especial, con las religiosas de su Instituto, que eran sus hijas espirituales. Fue para ellas una verdadera madre, que las guiaba en la verdad, la mansedumbre y la justicia, ganando con facilidad sus corazones, pues era realmente una mujer santa.

El día 7 de julio de 1903, la Sagrada Congregación de los Obispos y Religiosos aprobó el Instituto de las Hermanas Víctimas Expiatorias de Jesús Sacramentado, fundado por ella en Casoria. El 14 de enero de 1906 enfermó gravemente, muriendo en la mañana del día 20, festividad de San Sebastián.

El carisma de Santa María Cristina Brando era profundamente eucarístico, se sentía víctima reparadora ante el Santísimo Sacramento, alegrándose por sentir dentro de sí a Jesús Sacramentado hecho pan y vino compartido con los hombres. Siempre cultivó en su alma la presencia de Jesús, vivo y verdadero, que había puesto su morada entre los hombres para acompañarlos hasta el fin de los tiempos. Vivió una adoración continua, pero no solo para deleitarse con las infinitas manifestaciones de su afectuosa intimidad, sino para reparar las ofensas que Jesús recibiese en el Sacramento de la Eucaristía. Su estilo de vida estaba caracterizado por un deseo de ofrecimiento y de inmolación a fin de atraer a los hombres hacia la salvación que supone el Pan Eucarístico. Para ella, Jesús dignificaba a todos aquellos que se alimentaban con su Pan.

Sepulcro de la Santa.

Sepulcro de la Santa.

Ella misma llegó a escribir: “El objetivo principal de nuestro trabajo es reparar los ultrajes que recibe el Sagrado Corazón de Jesús en el Santísimo Sacramento del altar, sacramento que es recibido con irreverencia y falta de cuidado en numerosas ocasiones, mediante comuniones sacrílegas… Tenemos que ser sublimes víctimas de la adoración perpetua y de la reparación al Divino Corazón, terriblemente ofendido en el Santísimo Sacramento”.

Desde el año 1927 al 1940 se realizaron los procesos ordinarios sobre la fama de santidad, los escritos y sobre el “non cultu”. El 4 de mayo de 1972 se introdujo la Causa de beatificación y entre ese año y el siguiente se realizó el proceso apostólico. El 2 de julio de 1994 se promulgó el decreto que reconocía sus virtudes heroicas, por lo que fue declarada Venerable. El 20 de diciembre del año 2001 se promulgó el decreto reconociendo el milagro previo a la beatificación, siendo beatificada por San Juan Pablo II el día 27 de abril del año 2003. El decreto que reconocía el milagro previo a la canonización fue aprobado el 17 de septiembre del año pasado, siendo canonizada por el Papa Francisco el 17 de mayo, o sea, anteayer.

Detalle de la urna de la Santa.

Detalle de la urna de la Santa.

El Instituto fundado por ella, que cuenta con el privilegio de tener siempre expuesto el Santísimo Sacramento, trabaja en el apostolado de la catequesis, en la educación, en casas de retiro espiritual, en orfanatos y asilos de ancianos. Cuenta en la actualidad con unas trescientas hermanas de votos perpetuos y con cerca de treinta casas, prácticamente todas en Italia, aunque con presencia también en Brasil, Colombia, Filipinas e Indonesia.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Cappasso, G., “Una ricostruttrice d’Amore, Madre Cristina Brando”, Nápoles, 1983
– Casieri, A., “Vittima Espiatrice”, Roma, 1972
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, apéndice I”, Città Nuova Editrice, Roma, 1987.

Enlace consultado (24/04/015):
– www.mariacristinabrando.it

   

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