Santa Restituta de Sora, mártir romana

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Fresco de Santa Restituta Romana en Sora, Italia.

Fresco de Santa Restituta Romana en Sora, Italia.

Hoy, día 27 de mayo, se conmemora el martirio de una Santa romana de nombre Restituta. En principio no habría que confundirla con la Santa Restituta africana de la cual hablamos hace unos días, pero como veremos, esto es bastante más complejo.

De nuestra mártir de hoy, llamada Santa Restituta de Roma o Santa Restituta Romana, en el siglo XII el obispo Gregorio de Terracina llegó a escribir una Vita legendaria. Vamos a seguir el texto de esta Vita para conocerla.

Passio de la Santa
Según esta Vita, Restituta era una joven romana perteneciente a una familia noble que vivía en el barrio del Trastevere en tiempos del emperador Aureliano, el cual, como sabemos, gobernó entre los años 270-275. Atraída por la religión cristiana, que comenzaba a difundirse muy ampliamente por Roma, abrazó su credo y empezó a frecuentar los ritos y las ceremonias que tenían lugar en ocultos lugares secretos y en las catacumbas, como sabemos que ocurrió hasta que en 313 el emperador Constantino proclamó la tolerancia oficial.

Restituta, no deseando tener otra vida que ésta, abandonó voluntariamente a su familia y se dedicó a predicar el Evangelio en otras ciudades. Su peregrinación como apóstol errante la llevó a los distritos de la ciudad de Sora -que hoy se encuentra en la provincia de Frosinone-, donde ya había una comunidad de cristianos a los que ella exhortaba en la fe, animándolos a que trabajaran por la conversión de los paganos.

La leyenda cuenta, curiosamente, que cuando salía de Roma se echó a descansar en la orilla de un camino, se quedó dormida y, entonces, un ángel la tomó en brazos y la llevó volando hasta Sora, en cuyas cercanías la volvió a depositar en el suelo, de modo que cuando se despertó y se encontró en aquel lugar entendió que el Señor la quería allí predicando (!!). Se dice también que, en el camino hacia Sora, un mechón de pelo de la Santa quedó enredado en una maraña de zarzas. Más tarde, como signo de devoción, en ese lugar se levantó una pequeña iglesia rural dedicada a Restituta, ese lugar es la actual Borbona, de la cual la Santa es patrona.

Martirio de la Santa. Grabado de Antonio Tempesta para "Istoria de molte sante vergini romane nel martirio". Istituto Nazionale dell'Arte Grafica, Roma (Italia).

Martirio de la Santa. Grabado de Antonio Tempesta para “Istoria de molte sante vergini romane nel martirio”. Istituto Nazionale dell’Arte Grafica, Roma (Italia).

En cualquier caso, durante sus predicaciones en Sora se encontró con un leproso llamado Cirilo, desahuciado por la sociedad, al que ella curó con sólo orar por él, devolviéndole la salud. Impactado por la experiencia, Cirilo se convirtió al cristianismo y se ordenó de sacerdote, pasando a predicar también el Evangelio junto a Restituta.

El caso es que estas actividades llegaron a oídos del procónsul Agacio, hombre severo y cruel, que gobernaba la ciudad de Sora y que inmediatamente ordenó el arresto de la mujer. A partir de aquí todo es muy típico de estas leyendas: quedando fascinado por la belleza física de la joven, intentó disuadirla de sus tareas de conversión y probó de hacerla renegar de su fe cristiana. Restituta, a pesar de las amenazas de tortura y de muerte, permaneció fiel a su misión y a su credo, por lo que Agacio ordenó que la azotaran cruelmente y después que la arrojaran en una celda. Sigue el relato narrando cosas que ya conocemos de otras veces: abandonada a su suerte en la cárcel, un ángel del Señor se apareció, soltó sus cadenas y curó sus heridas. Dos guardias de la prisión que presenciaron esta escena quedaron tan anonadados que se convirtieron automáticamente al cristianismo.

Detalle del martirio de la Santa. Iglesia de Santa Restituta, Narni (Italia).

Detalle del martirio de la Santa. Iglesia de Santa Restituta, Narni (Italia).

Naturalmente, esta situación enfureció a Agacio, que condenó a muerte a Restituta, a Cirilo y a los dos carceleros que ella había convertido -y cuyos nombres ignoramos-, siendo los cuatro decapitados el 27 de mayo de 275, último año de reinado del emperador Aureliano, en la localidad de Carnello, cercana a Sora, en la ribera del río Fibreno, donde más tarde se erigió una basílica en su honor, donde los cristianos de Sora habían enterrado su cuerpo tras recogerlo.

Interpretación
Aunque estamos ante la bella historia de una predicadora que acaba sufriendo el martirio, las cuales sabemos que existían aunque no conocemos muchos casos, lo cierto es que esta passio está considerada como una vana tentativa de salvaguardar a un personaje que, por desgracia, es absolutamente legendario y no merece ningún crédito. Para empezar, hay quien distingue a Santa Restituta de Roma de Santa Restituta de Sora como dos personas distintas, pero en realidad son una sola: la que pertenece al grupo de los Santos Cirilo, Restituta y dos compañeros anónimos, mártires.

El relato que hemos visto es similar al del martirio de San Restituto, un mártir recordado en el Martirologio Jeronimiano en la séptima milla de la Vía Nomentana, haciendo coincidir con este relato la fecha del martirio en el día 27 de mayo.

Intentando identificarla y contextualizarla, el hagiógrafo Lanzoni mantenía que esta Restituta de Sora (o de Roma) no es más que un desdoblamiento de Santa Restituta de Túnez, mártir africana venerada en Nápoles y en la isla de Ischia, cuya historia conocíamos hace unos días. Mallardo, sin embargo, dice que no es más que un desdoblamiento de Restituto. Posiblemente, en la Antigüedad, en Roma se le rindió un culto local a la santa africana y de ahí nació la santa romana o sorana.

Imagen procesional de la Santa en Sora (Italia), que lleva una reliquia en el pecho.

Imagen procesional de la Santa en Sora (Italia), que lleva una reliquia en el pecho.

Culto y reliquias
Como la iglesia dedicada a la Santa se convirtió en meta de peregrinación, fue consagrada por el Papa Pascual II en el año 1104. Esta iglesia fue destruida por un terremoto en el año 1654, reedificada, vuelta a destruir por otro terremoto en el año 1915 y vuelta a reconstruir.

Parte de las reliquias de la Santa fueron transportadas a Arcy, a dieciocho kilómetros de Soissons, en Francia; y a las que quedaron en Sora se le hizo un reconocimiento canónico el 15 de septiembre del año 1683 por parte del obispo Tomás Guzone. El culto a los cuatro mártires de Sora fue aprobado por la Sagrada Congregación de Ritos el día 12 de marzo del año 1797.

Esta Santa era conocida y venerada en Capua pero haciendo referencia a la Santa africana y de hecho, es conmemorada como tal en el martirologio capuano. En Sora se la festeja el 27 de mayo de manera muy solemne, pues es considerada como la patrona de la ciudad. En este día se bendicen unas rosas que se aplican contra las migrañas -¿por haber muerto decapitada?- y otras enfermedades. Este ritual de las rosas se repite también en Borbona.

La razón de la bendición de las rosas es una alusión al propio descubrimiento de las reliquias de la Santa en Sora, según el cual, el 13 de septiembre de 1683, tras una búsqueda infructuosa del sepulcro de la Santa, que se había perdido, al amanecer se abandonarían definitivamente los trabajos de excavación. Pero la mañana del día 14 un terremoto sacudió la ciudad y vieron que, durante la noche, una rosa había brotado en medio de la excavación, en un lugar donde, efectivamente, hallaron los restos de la Santa: las raíces de la rosa se hundían en un sarcófago de piedra tallado con una cruz en la parte superior. Al abrirlo, encontraron un esqueleto al que le faltaba el hombro derecho, precisamente la reliquia insigne de la Santa extraída anteriormente y venerada desde el año 1400 en la ciudad. Al colocar esta reliquia en el esqueleto, vieron que encajaba y así se dieron cuenta, por tanto, de que habían encontrado el sepulcro de la mártir. Junto a ella estaban enterrados dos mártires más, Cirilo y Eufemia, y los dos compañeros.

Llegada de las reliquias a Arcy y primeros milagros: liberación de posesos y el niño que empezó a hablar. Capilla de la Santa en Dargies, Francia.

Llegada de las reliquias a Arcy y primeros milagros: liberación de posesos y el niño que empezó a hablar. Capilla de la Santa en Dargies, Francia.

El milagro de la rosa fue reconocido como verídico y así establecido en el proceso ordinario por el obispo diocesano, para el cual algunos testigos fueron llamados a declarar, incluyendo los jesuitas y el vicario de la iglesia patronal, según afirma la obra “Los obispos de Sora” de Don Oliviero Magnone Sora.

La Santa es venerada fundamentalmente en Sora y Borbona, en una localidad precisamente llamada Santa Restituta en Avigliano Umbro, en San Vincenzo Valle Roveto (L’Aquila) donde aparece la más antigua representación de la Santa, en un fresco de estilo longobardo del siglo IX, así como en Narni. Naturalmente, es también venerada en Arcy (Soissons, Francia) y en Dargies tiene dedicada una capilla con una bellísima serie de vidrieras decimonónicas que van narrando paso por paso su vida, martirio y milagros; entre los que destacan curaciones, liberaciones de posesos, resurrección de un muerto, un niño de corta edad que habló por primera vez alabando a la Santa y redención de cautivos que iban a ofrendar sus cadenas a la tumba de la Santa.

Aunque la parte de las reliquias que estaban en Arcy fueron profanadas durante la Revolución Francesa, un devoto logró salvar una parte de ellas, que fueron reconocidas y devueltas al culto posteriormente, como narra este ciclo de vidrieras.

Milagros obrados por las reliquias de la Santa: prisioneros liberados y un muerto resucitado. Capilla de la Santa en Dargies, Francia.

Milagros obrados por las reliquias de la Santa: prisioneros liberados y un muerto resucitado. Capilla de la Santa en Dargies, Francia.

La Santa carece de iconografía propia, siendo simplemente representada como una mujer con la palma del martirio y con un libro -¿alusión a su tarea de predicadora?-, reconocible sólo por los pasajes de su vida.

Conclusiones
Es ciertamente difícil identificar propiamente a esta Santa y decidir si no es más que un desdoblamiento de la mártir africana homónima, cuyo culto era ya muy importante en Nápoles, por lo que se la quiso “romanizar” y de ahí nacería nuestra protagonista de hoy; o si realmente estamos ante el desarrollo legendario de la vida de la una mártir local de Sora a la que se le da el nombre de Restituta y que, a su vez, desdobló en otra mártir homónima distinta a la que se llamó “de Roma” o “Romana” para hacerla nacer en la Ciudad Eterna y así, participar también de su prestigio.

Personalmente me inclino a pensar que pudiéramos estar ante una mártir local de Sora, pues ciertamente sus reliquias se han venerado allí desde siempre -se habla de un esqueleto completo, al que sólo faltaba un hombro, que se le restituyó– y que sólo se dividieron para llevar parte de ellas a Arcy-; mientras que las reliquias de Santa Restituta africana son veneradas en Nápoles e Ischia.

Escenas de profanación, rescate, reconocimiento y desagravio de las reliquias de la Santa. Capilla de la Santa en Dargies, Francia.

Escenas de profanación, rescate, reconocimiento y desagravio de las reliquias de la Santa. Capilla de la Santa en Dargies, Francia.

Lo que está claro es que Santa Restituta de Roma y Santa Restituta de Sora son la misma persona, una mártir perteneciente al grupo de Cirilo y dos compañeros más. Lo que faltaría ver es si ésta no es, también, Santa Restituta de Túnez, o todo se trate de una corrupción textual que en realidad está hablando de un hombre, San Restituto. El interrogante sigue abierto.

Meldelen

Bibliografía:
– VVAA, Bibliotheca Sanctorum: enciclopedia dei Santi, Ed. Città Nuova, Roma 1984.

Enlace consultado (26/05/2015):
– www.comune.borbona.rieti.it/paese/restituta/restituta.htm

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