Santas Máxima, Donatila y Segunda, mártires africanas

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Estampa devocional italiana de Santa Donatila, virgen y mártir africana.

Estampa devocional italiana de Santa Donatila, virgen y mártir africana.

En Tuburbo, provincia de África, durante la persecución de Diocleciano y Galerio (s.IV), fueron detenidas dos mujeres, Máxima y Donatila, y una niña de doce años, Segunda, a quienes se conmemora el 30 de julio en el calendario cartaginés con la siguiente mención: “III Kal. Aug. sanctarum Tuburbitanarum et Septimiae”.

Esto lo confirma también la arqueología, ya que en una antigua lápida, descubierta en África en el año 1889, se lee: “Sanctae tres Maxima, Donatilla et Secunda bona puella”, por lo que estaríamos, sin duda, ante tres mártires históricas, de indudable existencia y documentado martirio. Sin embargo, la passio que ha llegado hasta nosotros es probablemente una nueva versión hecha en un ambiente donatista en el siglo V, basándose en un documento auténtico precedente. Sigamos este texto.

Passio de las Santas
Al inicio de la narración, se menciona solamente a Máxima, diciendo que tenía catorce años -luego todavía era una adolescente- y a Donatila, aunque de ésta no especifica la edad, diciendo que eran dos jóvenes que vivían en una posesión imperial –possesio Cephalitana– en las cercanías de Tuburbo (Thuburbo Majus), las cuales habían hecho voto de castidad.

El procónsul Anulino, en el año 303, había promulgado los edictos imperiales en los cuales se prescribía que todos los cristianos debían cumplir con los actos de cultos a los dioses y que el que se negase, sería castigado de manera severa. Toda la población de aquel dominio, incluido el clero, obedeció y ofreció sacrificios a los dioses. Solamente estas dos jóvenes, Máxima y Donatila, no apostataron, manteniéndose fieles. El hecho habría pasado desapercibido si una mujer de aquel lugar no lo hubiese denunciado, por lo cual, las dos jóvenes fueron apresadas y llevadas a Tuburbo a fin de ser juzgadas en un tribunal presidido por Anulino, obligadas a caminar a pie para extenuarlas y castigarlas.

Martirio de las Santas. Grabado de Jacques Callot.

Martirio de las Santas. Grabado de Jacques Callot.

Es en este punto cuando se inserta la historia de Segunda – una niña de doce años, de familia noble -, que también había hecho profesión de virginidad y que, viéndolas pasar cuando eran llevadas ante el tribunal, se lanzó desde el balcón de su propia casa (!!!!!) y aterrizó ilesa en el suelo, haciendo todo lo posible para que la asociaran con Máxima y Donatila, para ser arrestada y llevada con ellas (!!), pese al dolor que con ello causó a su padre.

De lo que pasó ante el tribunal sólo se sabe lo que dice la passio acerca del interrogatorio y las respuestas de Máxima y Donatila, a veces de forma arrogante, pero muy firmes. Halladas culpables, a las dos jóvenes se les aplicó tortura del siguiente modo: se les hizo beber una repugnante mezcla de hiel y vinagre, fueron azotadas, descoyuntados sus cuerpos en el potro, abrasadas en parrillas y luego aplicada cal viva en sus heridas. Pero a pesar de estos insufribles dolores, las dos cristianas no cedieron.

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Es muy extraño que falta el interrogatorio a Segunda, que sólo es mencionada al final cuando Anulino, viendo inútiles todos sus esfuerzos para hacerlas abjurar, las condenó ad bestias y posteriormente, a la decapitación. Así que, finalmente, fueron arrojadas, con Segunda, a las bestias en el anfiteatro, pero como éstas no les hicieran daño alguno -un oso feroz se amansó a la vista de las tres mártires-, fueron finalmente degolladas con la espada.

Interpretación
Como sucede en muchos otros textos similares, la passio de estas Santas no está exenta de interpolaciones y modificaciones que deben considerarse. Muchos hagiógrafos consideran, no sin razón, que el texto original está alterado por añadidos y retoques de los donatistas. Esto se observa, ante todo, en la figura de Segunda, que analizaremos a continuación.

Mapa del yacimiento arqueológico de Tuburbo (Túnez). A destacar el anfiteatro, lugar del martirio de las Santas.

Mapa del yacimiento arqueológico de Tuburbo (Túnez). A destacar el anfiteatro, lugar del martirio de las Santas.

El hecho de tirarse desde un balcón y haber salido indemne, sin lesión alguna, le ha parecido a muchos hagiógrafos críticos, en efecto, como una interpolación donatista, pues se sabe que entre los miembros de esta secta -los donatistas- no faltan quienes se suicidaron de esa misma manera. Asimismo, en cuanto a las respuestas “arrogantes” de Máxima y Donatila ante el tribunal, también en este detalle los críticos ven la mano de los donatistas.

Aunque estas observaciones tienen un cierto valor, nada impide creer que las tres jóvenes fueran martirizadas juntas. La passio, aunque haya sido interpolada, puede haber sufrido variaciones y retoques más allá de cualquier otra consideración.

Estampa devocional italiana de Santa Máxima, virgen y mártir africana. Fuente: www.tuttocollezioni.it

Estampa devocional italiana de Santa Máxima, virgen y mártir africana. Fuente: www.tuttocollezioni.it

Cabe decir, sin embargo, que si es cierto que Santa Segunda tenía doce años, entonces, según la ley romana, era demasiado joven para testificar en un juicio -recordemos el caso de Santa Inés– y por lo tanto, no tendría por qué haber sido sometida a interrogatorio. Pero de la legalidad e ilegalidad del proceso mejor no explayarse, porque sería divagar y poner en duda todo lo que sabemos al respecto: no olvidemos que torturar y ejecutar vírgenes era del todo ilegal, así como los menores de 25 años estaban protegidos por la Lex Laetoria. Pero ya hemos comentado otras veces qué se hacía para subsanar estas aparentes trabas legales, así que lo dejaremos aquí.

Como ya apareciera en todos los martirologios precedentes, estas tres mártires también fueron inscritas en el Martirologio Romano ese mismo día, 30 de julio, aunque el cardenal Baronio cometió el error de decir que sufrieron martirio en tiempos de Valeriano en lugar de bajo Diocleciano.

Meldelen

Bibliografía:
– VVAA, Bibliotheca sanctorum (Enciclopedia dei Santi), Città Nuova Editrice, Roma 1984.

Enlace consultado (27/07/2014):
– www.santiebeati.it/dettaglio/65050

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