Santas Praxedis y Pudenciana, mártires romanas

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Esculturas de las Santas Praxedis (dcha.) y Pudenciana (izqda.) en la balaustrada de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Esculturas de las Santas Praxedis (dcha.) y Pudenciana (izqda.) en la balaustrada de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Aunque se celebran en dos fechas diferentes, hablamos hoy, fiesta de una de ellas, de estas dos hermanas tan conocidas gracias a sus basílicas intituladas en Roma desde tiempos muy antiguos. Se trata de Santa Praxedis (o Práxedes) y Santa Pudenciana (Potenciana) quienes, al igual que sucede con el caso de Santa Petronila, son veneradas únicamente como vírgenes cuando, de hecho, todos los indicios apuntan a que murieron mártires.

Pruebas documentales
Sobre estas dos Santas existe muchísima información. Además de las fuentes principales, que son los documentos relativos al Titulus Pudentis o Basilica Pudentiana y al Titulus Praxedis y de las Actas legendarias, estas mártires figuran en todos los Itinerarios del siglo VII, en los que se afirman que eran veneradas por los peregrinos en el cementerio de Priscila en la vía Salaria. El Itinerario Salisburgense y el De Locis las mencionan en el mismo cementerio, así como la Notitia portarum de Guillermo de Malmesbury. También son mencionadas en algunos códices del Martirologio Jeronimiano, en el Capitulare Evangeliorum de Würzburg, en el Kalendarium Vaticanum, etc.

Las Actas o Gestas de estas dos Santas forman parte de aquellos relatos hagiográficos llamados Legendarios o pasionarios romanos, compuestos entre los siglos V-VI, y usados por los clérigos y los monjes para componer las lecciones de los oficios litúrgicos. Estas Actas de Praxedis y Pudenciana se componen de tres partes: dos cartas y un relato, todos escritos por un sacerdote contemporáneo llamado Pastor.

Las Santas recogiendo los cuerpos de los mártires. Lienzo de Paolo Rossetti (1621). Iglesia de Santa Pudenciana, Roma (Italia).

Las Santas recogiendo los cuerpos de los mártires. Lienzo de Paolo Rossetti (1621). Iglesia de Santa Pudenciana, Roma (Italia).

En la primera parte, Pastor escribe una carta a Timoteo por mediación de Eusebio, subdiácono de la iglesia de Roma, narrándole todo y confirmándole las donaciones realizadas por Novato. Éste es el texto: “Pudente, después de la muerte de su padre Punicio, de su madre Priscila y de su esposa Sabinela, ha transformado su casa, situada “in loco qui appellatur vicus Patricii”, en una iglesia siendo ayudado por Pastor, quién llegó a ser el primer sacerdote de la misma. Pudente murió dejando dos hijos: Timoteo y Novato y dos hijas: Potenciana y Práxedes. Las dos hermanas, de acuerdo con Pastor y con la aprobación del Papa Pío, construyeron un baptisterio en la iglesia fundada por su padre y allí bautizaron a numerosos esclavos, a quienes antes prepararon para su conversión. También fueron bautizados muchos otros paganos. El propio Papa Pío visitó numerosas veces esta iglesia, ofreciendo el santo sacrificio. Potenciana murió el XIV de las Kalendas de junio a la edad de dieciséis años, siendo sepultada en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria, cerca de su padre Pudente. Con ocasión de la muerte de su hermana, Práxedes recibió la visita de su hermano Novato. Posteriormente cayó enfermo y su hermana le devolvió la visita, así como el Papa Pío y el sacerdote Pastor. Novato murió después de cederles todos sus bienes a su hermana y al sacerdote”. En la segunda parte, Timoteo responde aceptando las disposiciones de Novato y dándoles a Pastor y a Práxedes la facultad de disponer del resto de los bienes familiares.

En la parte tercera, Pastor continúa su relato: “Práxedes solicitó al Papa Pío la erección de una iglesia en las termas de Nonato “in vico Patricius”, accediendo el Papa, quien dedicó dicha iglesia a su hermana Potenciana. Erigió también otra “in vico Lateranus” y en ella, Práxedes construyó otro baptisterio. Dos años más tarde, se inició una violenta persecución y Práxedes ocultó en dicha iglesia a numerosos cristianos, pero teniendo conocimiento de esto el emperador Antonino, la hizo arrestar y condenó a muerte a un gran número de fieles, entre ellos al sacerdote Semetrio. Práxedes, durante la noche, recogió los cuerpos de los mártires y los sepultó en el cementerio de Priscila. Era el VII de las Kalendas de junio. Ella fue martirizada algunos días más tarde – el VII de las Kalendas de agosto y el sacerdote Pastor la sepultó en el cementerio de Priscila junto a su padre Pudente”. Como he dicho anteriormente, de este relato se deduce que el escritor de dichas Actas, o sea, Pastor, fue un testigo ocular de todo lo que escribió.

Santa Praxedis recogiendo la sangre de los mártires. Lienzo de Scipione Pulzone.

Santa Praxedis recogiendo la sangre de los mártires. Lienzo de Scipione Pulzone.

Resumiendo las Actas: la vida de Santa Praxedis
La historia, por tanto, cuenta que Pastor, sacerdote de Roma, escribió a Timoteo, – a menudo considerado el mismo discípulo del apóstol Pablo, lo cual es discutible-, diciendo que Pudente, “amigo de los apóstoles”, tras la muerte de sus padres y de su esposa Sabinela, había transformado su casa en iglesia con la ayuda del propio Pastor.

Este Pudente, senador romano convertido al cristianismo, murió dejando cuatro hijos: dos varones, Timoteo y Novato, y dos mujeres, Praxedis y Pudenciana. Ellas fueron quienes, con el consentimiento de Pastor y del papa Pío I (140-155) construyeron un baptisterio junto a la iglesia fundada por su padre, convirtiendo y administrando el bautismo a numerosos esclavos y otros muchos paganos.

En efecto, hoy sabemos que uno de los primeros lugares del culto cristiano, si exceptuamos las catacumbas, fueron los hogares de las clases bienestantes. Uno de los dos patios de su hogar estaba destinado a lugar de reunión, y en las dependencias anexas se conservaban códices y pergaminos, así como la habitación del obispo. Tanto Praxedis como Pudenciana se comprometieron a sacar adelante la comunidad cristiana y decidieron consagrar su virginidad a Cristo. Las hermanas hacían su mayor labor al mantener abiertas las puertas de su casa día y noche, dando refugio a los perseguidos.

Parece ser que por esta actividad subversiva, Pudenciana fue juzgada, sentenciada y degollada a los 16 años de edad, aunque no es un dato seguro. Es decir, es muy probable que Santa Pudenciana muriese mártir por su tierna edad -16 años- y porque su actividad era perseguida por el Estado romano. Su martirio es un dato que muchos dan por bueno, aunque culturalmente esta Santa ha sido venerada sólo como virgen. Lo que sí es seguro es que sepultada junto a su padre Pudente en el cementerio de Priscila, sobre la Via Salaria.

Poco tiempo después, Novato cayó enfermo y antes de morir, donó todos sus bienes a su hermana Praxedis, al sacerdote Pastor y a Pío I. Envió una carta a su otro hermano Timoteo, que se hallaba ausente, para pedir su aprobación. Timoteo accedió, poniendo en manos de Praxedis todo el patrimonio familiar.

Glorificación de Santa Pudenciana. Lienzo del altar mayor de la iglesia de la Santa en Roma, Italia.

Glorificación de Santa Pudenciana. Lienzo del altar mayor de la iglesia de la Santa en Roma, Italia.

Los cristianos de Roma acudían a ella para reafirmar su fe cuando las promesas los seducían o las torturas los aterraban. Pero además, la joven, portando una crátera y una esponja, se personaba en las cárceles, lugares de tortura y hacinamiento; y se dedicaba a curar heridas, a reparar huesos, a dar alimentos y medicinas a los presos. Ni el olor ni la visión de la sangre, la podredumbre y las más repugnantes heridas la asustaban. Solía esperar a que finalizara el tormento o la ejecución, para luego limpiar la sangre vertida empapándola con la esponja y escurriéndola en la crátera, o recoger miembros amputados, coser cadáveres y darles sepultura. Actividad que, como ya hemos dicho en el caso de su hermana Pudenciana, en suma implicaba problemas, dado que suponía una filiación con el cristianismo.

Aproximadamente dos años después del martirio de Pudenciana, Praxedis acogió en su hogar a 22 cristianos, a los que ocultó junto al presbítero Simetrio. El emperador Antonino Pío, al ser informado de ello, mandó que los degollaran a todos sin previo aviso. Praxedis, llena de osadía, se encaró con el emperador y le dijo: “Si encuentras todo esto razonable, respétalo; si lo juzgas ridículo, desprécialo; pero no condenes a muertes a los inocentes que no han hecho ningún daño”. Posteriormente a la ejecución, se encargó de sepultarlos, pero algunos días después fue arrestada por su decidido apoyo a los cristianos y decapitada. Pastor la sepultó junto a su padre y hermana.

Así pues, ciñéndonos a estos textos, si bien el martirio de Santa Pudenciana es una suposición por contexto, el de Santa Praxedis es seguro. Aún así, tanto una como la otra, como ya hemos adelantado, han sido veneradas desde siempre únicamente desde su virginidad y no desde su martirio, lo que resulta extraño pero no infrecuente, si recordamos los casos de Santa Petronila y Santa Balbina, por citar sólo dos ejemplos. Pero naturalmente, nos falta la crítica hagiográfica, que presentamos a continuación.

Realidad histórica versus relato legendario
Todos los hagiógrafos modernos admiten que en los relatos de los Legendarios y pasionarios romanos hay mucho de fantasioso, por lo que en las Actas de estas dos Santas, recogidas – como dije antes – dentro de estos documentos, también puede haber algo de fantasía. Hecha la excepción de la existencia de las dos Santas y de sus sepulturas en las catacumbas de Priscila donde fueron veneradas por los peregrinos durante la Edad Media, casi todo el resto puede ser obra de la buena intención del monje o del clérigo redactor del relato de los siglos V-VI.

Miniatura de Santa Pudenciana en el Misal de Atavante, Lyon (Francia). La Santa aparece sosteniendo la palma del martirio.

Miniatura de Santa Pudenciana en el Misal de Atavante, Lyon (Francia). La Santa aparece sosteniendo la palma del martirio.

Es decir, que no cabe dudar que estamos ante dos mujeres reales, muy probablemente mártires, que estuvieron sepultadas en las catacumbas y que fueron veneradísimas desde la tardía Antigüedad, incipiente Edad Media. Por ello se las menciona en muchos textos antiguos. Pero no es adecuado tomar el relato de las Actas al pie de la letra, aunque hay que admitir que no contienen ningún dato explícitamente inverosímil, como sí ocurre con otras actas y leyendas conocidas.

Sin embargo, esto no quita la existencia de algunas tesis que pretenden negar la existencia de las dos Santas o, al menos, de una de ellas: Pudenciana. Así pues, apoyándose en el hecho de que las dos hermanas eran vinculadas al fundador de la antigua iglesia del titulus Pudentis o ecclesia Pudentiana, se creyó que Pudente era el Pudente discípulo del apóstol Pedro, que vivió en el siglo I, y Potenciana, que en realidad se llamaría así, vio su nombre transformado en Pudenciana y fue considerada sin más hija suya; y Praxedis, su hermana, y también hija de Pudente. Según esta teoría, por tanto, Pudenciana no sería sino una interpretación errónea de ecclesia Pudentiana (la iglesia de Pudente), haciendo creer que estaba dedicada a una Santa llamada así, cuando, simplemente, era el nombre de su fundador. Queda a merced del lector el ponderar esta rebuscada, aunque fascinante teoría.

Culto y memoria de las mártires
El culto litúrgico de estas dos Santas es muy antiguo y prueba de ello es – como hemos dicho -, que ambas son mencionadas en varios códices del Martirologio Jeronimiano, en los que el dies natalis es mencionado: Potenciana, el XIV Kal. Iunii (19 de mayo) y Práxedes, el XII Kal Augusti (21 de julio). Asimismo su culto es mencionado en los sacramentarios Leoniano, Gelasiano y Gregoriano. En el Kalendarium Vaticanum de la Basílica de San Pedro – que es del siglo XII – a Potenciana (como Pudenciana) se la festeja el 19 de mayo y a Práxedes, el 21 de julio.

Sarcófago con los cuerpos de las mártires. Iglesia de Santa Práxedes, Roma (Italia).

Sarcófago con los cuerpos de las mártires. Iglesia de Santa Práxedes, Roma (Italia).

Se sabe que en tiempos del Papa Pascual I (817-824), el 20 de enero del 827, se sacaron de las catacumbas 2300 cuerpos de mártires -¡ahí es nada!- que fueron repartidos entre varias iglesias de la ciudad de Roma, cosa que se hizo para evitar que fueran profanados por los longobardos. La iglesia de Santa Práxedes, que había sido reconstruida por dicho Papa, fue la más favorecida; y es muy probable que fuera en esta ocasión cuando las reliquias de Potenciana fueran transferidas desde la iglesia de San Pudente a la de Santa Práxedes. Las reliquias de ambas fueron puestas en la cripta bajo el altar mayor.

Con ocasión de la transformación que se hizo en la iglesia a finales del siglo XVI, un nuevo altar mayor sustituyó al antiguo y las reliquias de ambas fueron puestas bajo el mismo. Este altar fue nuevamente sustituido a principios del siglo XVIII. Actualmente, las reliquias de ambas y las de otros muchos Santos se conservan en la cripta de la iglesia dentro de cuatro antiguos sarcófagos. Una inscripción indica que las reliquias de estas dos hermanas reposan actualmente en el sarcófago inferior de la parte derecha.

Con todo, es curioso remarcar que en la capilla de Santa Ana del palacio de la Almudaina de Palma de Mallorca (Mallorca, España) se venera una urna con unos huesos atribuidos a Santa Praxedis. Estamos hablando de un esqueleto casi completo que el rey Jaime III trajo a la isla y que siempre ha sido venerado como los huesos de la mártir romana, que teóricamente siguen en su basílica de Roma. Incluso se le atribuyen poderes milagrosos y la veneración local que llegó a alcanzar -no en vano fue copatrona del reino de Mallorca- hizo que hasta hace bien poco muchas mujeres mallorquinas se llamasen en su honor Práxedes. Pero si resulta que la mártir romana está junto con su hermana en la Ciudad Eterna, ¿de quién son estos huesos? Ahí lo dejo.

Imagen de Santa Praxedis con sus atributos habituales: esponja y vasija, y uno nada frecuente, la palma del martirio. Iglesia de la Santa en Sherbrooke, Québec (Canadá).

Imagen de Santa Praxedis con sus atributos habituales: esponja y vasija, y uno nada frecuente, la palma del martirio. Iglesia de la Santa en Sherbrooke, Québec (Canadá).

Iconografía y festividad
Como hemos dicho ya numerosas veces, es muy probable que estas dos hermanas murieran mártires. De Pudenciana se intuye y de Praxedis se afirma en las Actas; si bien es cierto que deben ser tomadas con cautela; aunque realmente sólo los mártires despertaban tal veneración en el período que nos ocupa. Sin embargo, esta imprecisión respecto al martirio hace que este detalle no haya trascendido a la iconografía de las Santas, salvo muy pocas excepciones. Recordadas popularmente sólo como vírgenes, aparecen representadas como dos jóvenes que recogen los cuerpos de los mártires, les dan sepultura y limpian los restos de sangre y miembros dispersos. Cuando no aparecen las dos juntas, es Praxedis la que aparece sola, siendo la esponja y la crátera llena de sangre su atributo principal. Cuando Pudenciana aparece representada sola también suele aparecer con estos atributos, aunque con menor frecuencia que su hermana.

Sólo en muy pocas representaciones artísticas podemos ver a las hermanas sosteniendo el atributo del martirio -la palma o rama- lo que prueba que, generalmente, no se ha seguido con atención el relato de las Actas y ante la imprecisión del dato del martirio -en el caso de Pudenciana, que no en el de Práxedes- se ha ignorado que estamos ante dos vírgenes mártires.

Mención aparte merecerían las basílicas dedicadas a las hermanas en Roma, que son una joya del arte paleocristiano, pero éste no es el objeto del presente artículo, que prefiere centrarse en sus titulares. Las Santas, aunque hermanas entre sí, se celebran en días distintos, los de su martirio según los textos: 19 de mayo Santa Pudenciana, 21 de julio, o sea hoy, Santa Praxedis.

Meldelen

Bibliografía:
– VVAA, Bibliotheca sanctorum (Enciclopedia dei Santi), Ed. Città Nuova, Roma 1984.

Enlaces consultados (17/07/2014):
http://www.ciutat.es/portada/cultura/item/8678-jaume-iii-y-los-huesos-de-santa-praxedes
http://www.diariodemallorca.es/palma/2008/10/17/huesos-santa-praxedes/401440.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es