El Santo Cristo Olvidado

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del rostro del Cristo de la Expiración que hizo famosa a la imagen del Cristo Olvidado.

Fotografía del rostro del Cristo de la Expiración que hizo famosa a la imagen del Cristo Olvidado.

Pregunta: Muy buen día, soy de la Diócesis de Huajuapan, de León, y me gustaría que investigaran a un Cristo que recibe el nombre del Cristo Olvidado y cuál es su historia, por su atención, gracias. México

Respuesta: En la población de San Felipe Ixtapa, Oaxaca, es venerada una imagen de Cristo crucificado que es conocido como “El Santo Cristo Olvidado”, y esto se debe a los diversos avatares que a esta imagen le han tocado vivir a través de su historia.

Se cuenta que en el siglo XVI un grupo de arrieros procedentes de Guatemala que llevaban diversos objetos, cargando entre ellos la imagen de un Cristo crucificado, decidieron pasar la noche en la población de San Felipe Ixtapa para descansar de su largo viaje, para emprender de nuevo su camino al día siguiente. Dice la leyenda que a la mañana siguiente los cargueros no pudieron seguir cargando con la imagen del Cristo, hecho de pasta, y decidieron dejarla encargada en la capilla de San Felipe apóstol, prometiendo volver pronto a buscarle.

Después de estos acontecimientos pasaron varios días, semanas y meses, y dichos arrieros nunca volvieron a reclamar la imagen del Cristo, y los pobladores decidieron comenzar a venerar al Cristo entre sus devociones bajo el título de “Señor de la Expiración”. Durante muchos años el Señor de la Expiración fue celebrado multitudinariamente cada cuarto viernes de Cuaresma, hasta que en los años 30 del siglo XX, la devoción fue decayendo debido a la precariedad económica de la zona, lo que obligó a muchos pobladores de San Felipe Ixtapa a emigrar a otras poblaciones y regiones del país. Esto propició que en 1977, cuando el señor Jacinto Oliva, antiguo habitante de San Felipe Ixtapa y que vivía en la ciudad de México, al acercarse a esta población a agradecerle al Cristo por un milagro recibido, pudiera percatarse de que las festividades en honor al Señor de la Expiración se reducían al rezo del rosario, realizado por una docena de fieles.

A partir de este momento, la leyenda del Cristo de la Expiración se convierte en realidad histórica gracias a los esfuerzos de uno de sus fieles devotos. A partir de que el señor Jacinto Oliva vio la situación, decidió reunir dinero suficiente para el siguiente año solicitar la mayordomía del Señor de la Expiración y organizar sus festejos como antaño se realizaban. Hacia 1985 el señor Oliva logró que la devoción por el Cristo de la Expiración tomara otro nivel, con misas solemnes y procesiones, entonces se le ocurrió pedirle a su amigo, el periodista Alberto Catani de la revista “Impacto” que tomara una fotografía del rostro del Cristo, para lo cual lo invitó al pueblo de San Felipe Ixtapa, es en ese momento en que a Jacinto Oliva se le ocurre llamarle “El Cristo Olvidado”, por el olvido de los arrieros que lo dejaron en el poblado, y por el olvido que en ese momento sufría la imagen por los pobladores, que habían descuidado sus festividades. En la parte de atrás de la fotografía que Catani tomara deciden agregarle una oración con la nueva advocación: “¡Oh, misericordioso Cristo Olvidado!, cuyo corazón, es el mismo Hijo de Dios; recibe en tu corazón aquellas almas, que veneran y alaban especialmente la grandeza de tu divina misericordia, y que atormentados, por los pecados de la humildad, tratan de repararlos y hacen todo lo posible por publicar por todo el mundo, tu infinita bondad y misericordia!”

El Cristo Olvidado siendo sacado en procesión en su festividad del IV Viernes de Cuaresma.

El Cristo Olvidado siendo sacado en procesión en su festividad del IV Viernes de Cuaresma.

La revista Impacto, para la que Catani trabajaba, publica la fotografía del rostro del Cristo en su portada y con ésta un artículo sobre la leyenda y culto de la imagen, y haciendo una petición a todos aquellos católicos del mundo para que enviaran una carta o telegrama a San Felipe Ixtapa con la frase: “Señor, yo no te he olvidado”. A partir de ese año, 1986, los correos llegaron a San Felipe Ixtapa desde todo México, Centroamérica, Estados Unidos y Europa. Desde entonces las peregrinaciones y visitas de devotos al Cristo Olvidado se incrementaron en la localidad de San Felipe Ixtapa, Oaxaca.

Del mismo modo el señor Oliva y el señor Catani se encargaron de difundir el culto en San Juan del Río, Querétaro, ya que obsequiaron una imagen del Cristo Olvidado, la cual fue entregada por un grupo de pobladores de San Felipe Ixtapa, con lo que hermanaron a ambos poblados. En el Barrio de la Cruz en San Juan del Río se realiza una mayordomía en honor al Cristo Olvidado, y año con año, del mismo modo, realizan una peregrinación hacia San Felipe Ixtapa.

André Efrén

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