Contestando a algunas breves preguntas (XXXI)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Escultura del Beato Gerardo Tenque, fundador de la Orden Sanjuanista, obra de Vicente Tena (Valencia).

Escultura del Beato Gerardo Tenque, fundador de la Orden Sanjuanista, obra de Vicente Tena (Valencia).

Pregunta: Hola amigos. Desde hace tiempo tengo varias preguntas que hacer sobre San Gerardo Tenque. A partir de recibir esta estampa que os envío me surgieron estas dudas: ¿Por qué a este santo se le conoce con varios apellidos como Tum, Tune y Sasso? Esto da pie a muchas confusiones. La Orden Sanjuanista que fundó, ¿es hoy en día la Orden de Malta? ¿Queda en esta orden militar algo de los orígenes con la que él la fundó o con el paso del tiempo, esta derivó en lo que hoy es? Gracias de antemano por vuestra respuesta, queridos amigos. España

Respuesta: En primer lugar tengo que decirte que oficialmente no está canonizado, por lo que en realidad estamos hablando de una persona que recibe el título de beato sin haber sido beatificado y ni siquiera confirmado su culto. Por eso no encontrarás datos sobre él en ningún libro de hagiografía. Solo te puedo dar estos datos sacados más que nada de obras que tratan sobre la Orden de Malta.

Aunque se le conoce como Gerardo Tenque, en realidad se llamaba Gerardo Tum y nació en el año 1040. Aunque se han insinuado algunos lugares de nacimiento como Amalfi en Italia, Martigues en la Provenza francesa e incluso en el Castillo de Avesnes en el condado de Henao, la realidad es que no puede confirmarse con seguridad ningunos de esos sitios, o sea, no se sabe si era francés o si era italiano. Se dice que fue comerciante, soldado y posteriormente monje benedictino y que a finales del siglo XI fue en peregrinación a Jerusalén, encontrando allí un hospicio donde se quedaban los peregrinos y que estaba situado junto a la iglesia de San Juan. El se hizo cargo de dicho edificio, lo convirtió en hospital en una fecha anterior al año 1100 y fue allí donde, para atenderlos, organizó a la Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de los Hospitalarios) a la que le dio la Regla de San Agustín y cuyos religiosos hacían los tres votos monásticos. Esta Orden recibió el “placet” del Papa Pascual II mediante la Bula “Gerardo institutori ac praeposito Hierosolimitani Xenodochii”, emitida el 15 de febrero del año 1113 concediéndole el derecho a elegir a sus superiores. Esta Bula fue confirmada por el Papa Calixto II poco antes de la muerte de Gerardo, acaecida el 3 de septiembre del año 1120.

La constitución del Reino de Jerusalén obligó a la Orden a asumir la defensa militar de los enfermos de los territorios ocupados por los cruzados, para lo cual construyeron algunos castillos-hospitales en Palestina. En un primer momento, la mayoría de los miembros de esta Orden eran nobles europeos, pero poco a poco fue recibiendo a otros miembros que no pertenecían a la nobleza. Cuando Saladino tomó Jerusalén en el año 1187, la Orden tuvo que instalarse en Chipre y posteriormente en Rodas. Cuando esta isla griega cayó en manos musulmanas en el año 1523, los miembros de la Orden tuvieron que rendirse o abandonar la isla, quedando desde ese momento sin territorio donde asentarse. Fue siete años más tarde, cuando Carlos V cedió a la Orden la isla de Malta, y desde ese momento comenzó a conocerse como la Orden de Malta. Esta Orden jugó un papel importante en la célebre batalla de Lepanto.

Cráneo del beato venerado en Manosque (Francia).

Cráneo del beato venerado en Manosque (Francia).

La misión original de la Orden era, como he dicho, la asistencia hospitalaria a los peregrinos enfermos, pero con el devenir de los tiempos llegó a convertirse también en una orden militar que combatía contra los musulmanes. El Beato Gerardo decía que “la Orden perduraría mientras hubiese sufrimiento humano que aliviar” y por eso aun hoy en día atienden algunos centros hospitalarios. Algunos miembros de la Orden son frailes que han profesado los tres votos monásticos, pero otros solo hacen la promesa de obediencia, siendo la mayoría de los caballeros y damas simples seglares. El Gran Maestre – que tiene el título de cardenal – se elige entre los profesos. La espiritualidad de la Orden se simboliza en la cruz de ocho puntas que representan las ocho bienaventuranzas. La Orden de Malta recuerda al beato el día 13 de octubre. De esta Orden de San Juan de Jerusalén derivan las Religiosas Sanjuanistas, denominadas oficialmente “Comendadoras de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta)”.

Pregunta: ¿Es cierto que en la localidad salmantina de Ledesma se conservan las reliquias de tres de los pastores que adoraron a Jesús en Belén la noche de su nacimiento? Muchísimas gracias desde Galicia, España.

Relicario de los santos pastores de Belén venerado en Ledesma (Salamanca).

Relicario de los santos pastores de Belén venerado en Ledesma (Salamanca).

Respuesta: ¡Ay, qué pregunta me haces! En la iglesia de San Pedro y San Fernando de esa localidad existe un cofre con unos huesos que, según la tradición, son de tres pastores que adoraron al Niño Jesús en Belén. Estos restos procedían de una iglesia anterior dedicada a San Pedro, diciendo la tradición que pertenecen a los pastores Jacobo, Isacio y Josefo, cuyos restos llegaron a Ledesma por medio de un caballero medieval, natural del pueblo, que los trajo desde Tierra Santa en el siglo XI. Desde entonces se han conservado en una arqueta de madera.

El Beato Papa Inocencio XI (1676-1689) concedió indulgencia plenaria a la “cofradía bajo la advocación de los Santos Jacobo, Isacio y Josefo, canónicamente erigida y fundada en la iglesia parroquial de San Pedro de la villa de Ledesma, en la diócesis de Salamanca”. Esta arqueta estuvo oculta en unos muros durante varios siglos, siendo descubierta en el año 1965. Esto es lo que dice la historia y la leyenda, pero que sean unas reliquias auténticas ya “es harina de otro costal”.

Pregunta: ¿Vais a seguir comunicándonos algunas otras coincidencias entre la Sábana Santa (Síndone) de Turín y el Sudario de Oviedo? Gracias

Respuesta: En el artículo que publicamos el día 7 de abril ya hablamos sobre este tema, pero te prometimos que continuaríamos con él y eso es lo que voy a hacer. El profesor Alfonso Sánchez Hermosilla, director del Equipo de Investigación del Centro Español de Sindonología, en el Congreso anual del Centro Internacional de Sindonología ha dicho textualmente lo siguiente: “Desde el punto de vista de la antropología forense y de la medicina forense, toda la información puesta al descubierto por la investigación científica es compatible con la hipótesis de que la Síndone y el Sudario cubrieron el cadáver de la misma persona. En el Sudario de Oviedo, la similitud en la morfología de las manchas y el tamaño de las mismas con la Síndone de Turín confirman esta hipótesis”.

Vista del Santo Sudario de Oviedo.

Vista del Santo Sudario de Oviedo.

Desde el punto de vista textil, ambas reliquias tienen igual composición, idéntico grosor de fibra, están hilados a mano y con torcedura en “Z”, aunque han sido tejidos de diferente manera: sarga en espiga en el caso de la Síndone y trama octogonal o tafetán, en el caso del Sudario. En el Sudario no hay ninguna imagen misteriosa como en la Síndone; solo hay huellas de sangre del grupo AB y de otros fluidos corporales procedentes de un cadáver humano. El estudio morfológico de las manchas presentes en los dos lienzos manifiesta un evidente parecido entre ellas, lo que quiere decir según el profesor Sánchez Hermosilla, que el cadáver fue tratado con mucho cuidado. Y sigue diciendo: “Debe tenerse en cuenta que este parecido morfológico entre las manchas de sangre no tendría por qué darse obligatoriamente: cabezas distintas pueden dar manchas muy parecidas y la misma cabeza puede dar manchas muy distintas. Sin embargo, ambas formaciones se corresponden perfectamente, tanto en posición relativa como en tamaño superficial, a lo que habría que añadir la concordancia de las distancias entre las lesiones maculantes que originaron las manchas si comparamos ambas reliquias. Desde el punto de vista de la medicina forense, podemos decir que el Sudario pudo cubrir el rostro del cadáver antes de que fuera envuelto en la Sábana.

Entre las evidencias más importantes están las manchas de sangre atribuidas a las espinas de la corona que “aparecen en ambas reliquias con una gran similitud en la distancia que las separa entre sí. La superficie ocupada por la nariz en ambos lienzos es muy similar: en el Sudario de Oviedo ocupa un área de dos mil doscientos ochenta milímetros cuadrados y en la Síndone es de dos mil. Asimismo, hacia la mitad de la región derecha de la nariz aparece una zona inflamada con una superficie de cien milímetros cuadrados en el Sudario y noventa en la Síndone”.

Manchas de sangre y otros fluidos en el Sudario de Oviedo.

Manchas de sangre y otros fluidos en el Sudario de Oviedo.

Además, una de las manchas del Sudario de Oviedo “parece compatible con algunas de las heridas ocasionadas por Flagrum Taxilatum en la zona derecha del cuello y resulta ser compatible con algunas de las improntas de la Síndone de Turín atribuidas a esta misma causa. En la región occipital aparecen manchas de sangre vital, es decir, que se vertió cuando el condenado estaba aún con vida, que son muy similares en ambos lienzos y parecen relacionarse con lesiones punzantes en el cuero cabelludo; además resultan ser concordantes con las que produciría un casquete de espinas”.

Pero este profesor sigue aportando más datos para confirmar su tesis: “A la altura de la séptima vértebra cervical, o “vertebra prominens”, en el Sudario de Oviedo aparece una mancha que adopta la forma de una mariposa y que se pudo originar como consecuencia de coser cuidadosamente el lienzo al cabello del cadáver embadurnado con sangre aún fresca. Esta forma de coser el lienzo a la cabellera ocasionó que esta adoptase la forma que puede apreciarse en la imagen de la Síndone y que algunos autores creyeron identificar con una especie de coleta, o incluso trenza, constituyendo otra prueba más de la influencia que el uso previo del Sudario pudo tener sobre la Síndone. A ambos lados de esta mancha, aparecen otras ocasionadas por fluidos cadavéricos y que resultan similares tanto en una como en la otra reliquia”.

Cripta de la catedral de Oviedo donde se conserva el Santo Sudario y otras reliquias.

Cripta de la catedral de Oviedo donde se conserva el Santo Sudario y otras reliquias.

Sánchez Hermosilla también afirmó que en el Sudario de Oviedo hay una mancha que se encuentra precisamente en la esquina inferior izquierda del reverso de la tela, “que podría haberse producido como consecuencia del orificio de salida de la lesión ocasionada por la lanzada; dicha mancha tiene su equivalencia en la Síndone de Turín, y podría haber pasado desapercibida hasta la fecha por su similitud morfológica con las manchas atribuidas a la flagelación. Además de esta mancha, aparecen signos indirectos de la lanzada, tales como los abundantes coágulos de fibrina que aparecen en las denominadas mancha difusa y mancha en acordeón”.

Las reconstrucciones tridimensionales del rostro del hombre de la Síndone de Turín corresponden con las manchas que se encuentran en el Sudario de Oviedo. “Tras conocer las proporciones craneométricas que aparecen en ambas reliquias, y una vez realizada su comparación, se comprueba que son concordantes, lo que ha permitido al escultor D. Juan Manuel Miñarro López realizar una reconstrucción del rostro del Hombre de la Síndone. Dicha reconstrucción es absolutamente compatible con el rostro del Hombre del Sudario, no sólo en sus proporciones antropométricas, sino también en las lesiones traumáticas que ambos presentan”.

El Hombre de la Sábana Santa (Síndone de Turín).

El Hombre de la Sábana Santa (Síndone de Turín).

Para concluir, incrustado en un coágulo de sangre que proviene del Sudario de Oviedo, “se ha descubierto un grano de polen que ha sido identificado morfológicamente por la bióloga Doña Marzia Boi, como perteneciente al género botánico “Helicrisum” y es compatible con otros pólenes análogos encontrados por otros investigadores sobre la Síndone de Turín. Este hallazgo, además de suponer una nueva concordancia entre ambas reliquias, podría corroborar la hipótesis de Doña Marzia Boi de que parte de los pólenes podrían haber llegado a los lienzos procedentes de los ungüentos con que fue amortajado el cadáver”.

Perdona si al contestar a tu nueva pregunta me he referido constantemente a esta conferencia. Me ha parecido lo más oportuno y he utilizado para ello la información que ha proporcionado el propio Vaticano sobre este Congreso.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Contestando a algunas breves preguntas (XXIX)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía de Santa Olga Michael con uno de los bebés que ayudaba a traer al mundo.

Fotografía de Santa Olga Michael con uno de los bebés que ayudaba a traer al mundo.

Pregunta: Me llamo Olga. Se que la santa más famosa que lleva mi nombre es la que colaboró estrechamente para difundir el cristianismo en Rusia, pero he oído decir que en este país hay otra santa que también lleva este nombre, pero no se a cual se refieren. Yo vivo en los Ángeles (Estados Unidos), aunque soy de origen colombiano. Les agradecería me facilitasen alguna información. Gracias por este maravilloso blog.

Respuesta: Pues llevas razón. En Estados Unidos, se venera a una santa ortodoxa llamada Santa Olga Michael de Alaska. Te daremos algunos datos sobre ella. Se la conoce por Matushka Olga y pertenecía a la raza Yupik de Alaska. Nació en el mes de febrero del año 1916, estaba casada con Nicolás Michael y vivían e Kwethluk, cerca del río Kuskokwim. Su esposo, que tenía una pequeña tienda y que era el cartero del pueblo, se ordenó de sacerdote ortodoxo y desde ese momento, ella fue colaboradora de su esposo en las tareas eclesiales, pero principalmente en cuestiones sociales y de manera especial cosiendo y tejiendo calcetines y ropas de pieles para todos aquellos que lo necesitaban. El matrimonio tuvo trece hijos, de los cuales, cinco murieron siendo muy pequeños.

Hacía también labores de partera, atendiendo en sus casas a las mujeres que estaban embarazadas e iban a dar a luz. Estaba al tanto de este tema más que las propias embarazadas, que a veces habían perdido la cuenta de su embarazo. Fue muy famosa porque tenía especial compasión y cuidado con aquellas personas que habían sido maltratadas, sobre todo con las que habían sufrido algún tipo de acoso o violación sexual. Eran muy pobres, tenían muchos hijos, pero en su casa nunca faltó ninguna ayuda a quienes acudían pidiendo alimentos o ropas. Por eso la llamaba “Matushka”.

Icono de Santa Olga Michael con los atributos de una comadrona.

Icono de Santa Olga Michael con los atributos de una comadrona.

Murió el 8 de noviembre del año 1979 y aunque ya era otoño avanzado y el tiempo en Alaska era terrible, su funeral fue multitudinario, pues pudieron asistir cientos de amigos de otros pueblos vecinos que ya estaban prácticamente incomunicados. Ese día ocurrió un fenómeno meteorológico que a todos les llamó la atención: el viento del norte frío y gélido, cambió a viento del sur, más cálido y la nieve y el hielo se derritieron haciendo más factible la llegada de los vacinos hasta Kwethluk, que era donde se celebraba el entierro. Prácticamente, en noviembre, tuvieron un día primaveral. Además, cuando el pueblo llevaba a hombros el cadáver de Olga, se formó un cortejo de aves que cambiando el rumbo de sus vuelos, los acompañó hasta el cementerio. Al llegar al cementerio, ante el asombro de todos, pudo comprobarse que el suelo estaba descongelado y pudo cavarse fácilmente la tumba. Inmediatamente después de sepultada y de celebrarse la comida conmemorativa, volvió el viento y el frío del norte, el suelo se recongeló y el hielo volvió a cubrir el río.

Personas que aún viven cuentan de ella algunas historias que podrían considerarse milagrosas. Una mujer, originaria de Kwethluk pero que actualmente vive en Arizona, tuvo un sueño en el que se le apareció Matushka Olga diciéndole que su madre estaba enferma y quería verla antes de morir. Ella no sabía nada, pero de inmediato se puso en camino hacia Anchorage, comprobando que su madre había sido hospitalizada. Llegó a tiempo y la mujer murió en paz en brazos de su hija. Existen otras muchas anécdotas, pero tampoco se trata de alargar la respuesta.

Aunque oficialmente aun no está canonizada, el pueblo ortodoxo ya la venera como santa. Solo falta el reconocimiento oficial que parece ser inminente.

Fotografía del "Helichrysum splendidum" hallado en la Síndone de Turín y el Sudario de Oviedo.

Fotografía del “Helichrysum splendidum” hallado en la Síndone de Turín y el Sudario de Oviedo.

Pregunta: He oído decir que la universidad de mi ciudad ha realizado algunos estudios al Sudario de Oviedo y han hallado algunos indicios que podrían confirmar su autenticidad comparándola con la Sábana Santa de Turín. ¿Qué hay de cierto en esto?

Respuesta: Supongo que te estarás refiriendo a la Universidad Católica de San Antonio de Murcia. Es cierto que estudiando el Sudario de Oviedo han encontrado un grano de polen que es compatible con la especie botánica “Helichrysum splendidum”, que también ha sido identificada en la Sábana Santa. Como la planta de la que se ha encontrado el grano de polen era utilizada con fines embalsamatorios por los judíos del siglo I en sus ritos funerarios, no es de extrañar el encontrarla junto con la sangre en los lienzos utilizados para amortajar un cadáver.

La universidad emitió un comunicado explicando que la palimnóloga Marzia Boi (que pertenece al equipo de investigación del Centro Español de Sindonología) había descartado que fuera una contaminación posterior ya que el polen se encontraba adherido a la sangre, lo que quiere decir que tanto la sangre como el polen llegaron simultáneamente a la reliquia y no con posterioridad. Esto es una garantía más de que el Sudario de Oviedo es auténtico y no una falsificación. Tú sabes que existen algunas otras circunstancias y hechos objetivos que relacionan ambas reliquias: la sangre de ambas reliquias es sangre humana del grupo AB (que es bastante raro) y que las manchas de una reliquia encajan completamente con las manchas del rostro de la otra, lo que quiere decir que ambas cubrieron el rostro del mismo cadáver.

Cráneo trepanado de un santo mártir de Otranto.

Cráneo trepanado de un santo mártir de Otranto.

Pregunta: Sé que uno de vosotros tiene alguna experiencia en el tema de las reliquias de los santos y por eso quisiera preguntarle sobre un cráneo de uno de los mártires de Otranto que presenta unos agujeros que han traído de cabeza a más de un eclesiástico. Quisiera saber qué hay de cierto en esto.

Respuesta: Gracias por el piropo. Es verdad que uno de los cráneos de los santos mártires de Otranto tiene dieciséis hoyuelos, completamente redondos aunque de distintos diámetros y profundidad que ha causado muchísima extrañeza sobre todos a los arqueólogos italianos. Este tema ha sido investigado en la universidad de Pisa y los científicos han podido demostrar que el cráneo de este santo mártir fue perforado muchos años después de muerto con la intención de utilizar el polvo para el tratamiento de algunas enfermedades como la epilepsia, el derrame cerebral o la parálisis, ya que se le atribuían poderes milagrosos. En la Edad Media se creía que este polvo de hueso de una persona que había muerto violentamente era un buen ingrediente farmacológico y como además, la cabeza es la parte más importante del cuerpo, conservaba determinadas fuerzas espirituales aun después de la muerte. Se cree que esta trepanación al cráneo de uno de los santos mártires de Otranto se hizo en el año 1711, aunque se desconoce el por qué fue elegida esa cabeza en concreto y no otra; puede ser que se hiciera al azar. Las investigaciones de los científicos de la universidad de Pisa fueron publicadas en el “Journal of Ethnopharmacology”.

No voy a repetir la historia de estos mártires porque sobre ellos ya hemos escrito en el blog, pero si quiero recordar que todos los varones otrantinos mayores de cincuenta años fueron decapitados uno a uno por negarse a convertirse al Islam, mientras que las mujeres y los niños o fueron asesinados o fueron vendidos como esclavos.

Mural del Siervo de Dios Óscar Romero, arzobispo de San Salvador.

Mural del Beato Óscar Romero, arzobispo de San Salvador.

Pregunta: Gracias por la información que nos dais cada día y os aseguro que os sigo desde los inicios del blog. Una de las alegrías más grandes que nos vamos a llevar los católicos americanos va a ser la beatificación de San Romero de América. Sabemos que su Causa ha sido torpedeada por determinados elementos de la Curia Vaticana y que posiblemente, si no fuese por el empeño personal del Papa Francisco, aun estaría guardada en algún cajón de la Congregación de los Santos. ¿Se sabe con seguridad que contratiempos ha encontrado esta Causa? Muchísimas gracias por vuestra amabilidad al contestarme. Un saludo desde Ecuador.

Respuesta: No es fácil responder a esta pregunta porque siempre estaremos rozando la especulación, pero aun así me voy a atrever a hacerlo en base a determinados artículos que le leído sobre este tema. Es cierto que el Papa Francisco aprobó el día 3 de febrero de este año el decreto por el que se reconocía el martirio del arzobispo Óscar Arnulfo Romero, confirmando el voto favorable emitido por unanimidad por los teólogos y cardenales que estudiaron y valoraron la Causa. Esta Causa se había iniciado en el año 1994 siendo la Comunidad de San Egidio de Roma, quién se implicó en este trabajo y lo subvencionó. La jerarquía salvadoreña, en un principio estuvo muy remisa e incluso la tuvo paralizada por espacio de algunos años.

Se ha dicho que durante mucho tiempo la Causa ha estado bloqueada bajo sospecha de “irregularidades doctrinales” y para evitar que algunos grupos de izquierda la explotaran a su favor y que precisamente el bloqueo venía directamente de Juan Pablo II y de Benedicto XVI. Pero, por lo que se va conociendo, parece ser – tú sabes que el Vaticano nunca se ha distinguido por su claridad y transparencia -, que más bien Juan Pablo II intentó contrarrestar esta oposición y Benedicto XVI se “mantuvo neutral” cuando formaba parte de la Curia. En honor a la verdad también hay que decir que el cardenal Ratzinger, cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fue el que avaló los escritos del futuro beato.

Fieles en torno al cadáver del Siervo de Dios tras su martirio.

Fieles en torno al cadáver del Siervo de Dios tras su martirio.

Pero este aval a los escritos de Monseñor Romero no fue “un coser y cantar” porque fueron sometidos a tres pruebas muy duras, pruebas no muy normales. La primera fue entre 1998 y el 2004; en estos años se miraron con lupa absolutamente todas las homilías de Monseñor Romero buscando si estaban contaminadas de comunismo. Una vez que pudo comprobarse que no había errores doctrinales, se examinó otra vez con lupa su relación entre su fe y su actuación como pastor, llegándose a insinuar incluso que había “ciertas inquietudes prudenciales” (¡lenguaje vaticano!) entre una y otra. El propio Secretario de Estado estuvo detrás de estas objeciones levantando dudas de sospecha. Se llegó a decir que pecó de ingenuidad, que se dejó manejar, que aunque era un hombre de Dios, psicológicamente no estaba muy bien y que por eso lo manipularon incluyendo palabras revolucionarias en sus sermones.

Juan Pablo II intuyó o se dio cuenta de estas maniobras y cuando en 1983 visitó la tumba del nuevo beato dio su aprobación para que se iniciase el proceso aunque pidiéndole a la Iglesia Salvadoreña – que tampoco estaba muy entusiasmada -, que no iniciase el proceso hasta estar seguro de que en el Vaticano no se la iba a boicotear. Pero allí, los cardenales colombianos López Trujillo y Castrillón Hoyos se encargaron de “meter cizaña”. El primero objetando sobre las colaboraciones entre Monseñor Romero y el padre jesuita Jon Sobrino quién decía, le influía en sus homilías y el segundo reiterando estos mismos argumentos cuando fue prefecto de la Congregación para el Clero. Ambos lograron que la Causa pasara de la Congregación para las Causas de los Santos a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que era quién organizaba la campaña vaticana contra la Teología de la Liberación y que fue quién congeló la Causa hasta que revisó con lupa todos sus escritos, como dije anteriormente: para esta gente, Jon Sobrino era quién manipulaba a Romero. Realmente, de pena o de vergüenza.

Fotografía del funeral del Siervo de Dios.

Fotografía del funeral del Siervo de Dios.

Cuando en el Jubileo del año 2000, Juan Pablo II insertó de su puño y letra el nombre de Monseñor Romero entre los testigos de la fe del siglo XX que deberían ser homenajeados en el Coliseo de Roma, dejó confusa a toda esta gentuza vaticana, pues ellos lo estaban investigando bajo sospecha de herejía o de marxismo, pero aun así, siguieron erre que erre durante cuatro años más investigando todos sus escritos. De poco valieron las palabras del Papa: “Acuérdate, Padre de los pobres y de los marginados, de aquellos que testimoniaron la verdad y la caridad del Evangelio hasta entregar su propia vida: pastores apasionados, como el inolvidable arzobispo Oscar Romero asesinado en el altar durante la celebración del sacrificio eucarístico”.

Y los enemigos de Monseñor Romero siguieron en sus trece y fue por eso por lo que al no encontrar errores doctrinales decidieron investigar sobre su fe y su actuación pastoral. El postulador de la Causa no se daba por vencido e intentó que la Causa volviera a la Congregación para las Causas de los Santos, pero perdió a un gran aliado al morir el Papa Juan Pablo II y quedar la Causa paralizada de nuevo. Aun así, muy lentamente, todas las dudas se iban despejando aunque el padre Jon Sobrino no se libró de una durísima reprimenda y condena.

En el mes de mayo del año 2007, el Papa Benedicto XVI manifestó públicamente que no tenía ninguna duda de que Monseñor Romero tenía que ser beatificado, pero aun así predominaba el criterio de que quizás era santo a nivel personal pero que, debido a su debilidad, se dejó influenciar por teorías marxistas. El propio Papa llegó a decir que el problema había sido que una parte política quería tomarlo injustamente como si fuera una bandera y ¿cómo poner adecuadamente de manifiesto su figura protegiéndola de esos intentos de instrumentalización? O sea, una de cal y otra de arena.

Mural del Siervo de Dios en una calle de El Salvador con una cita suya: "Las estructuras de injusticia social son las que han dado muerte lenta a nuestros pobres".

Mural del Siervo de Dios en una calle de El Salvador con una cita suya: “Las estructuras de injusticia social son las que han dado muerte lenta a nuestros pobres”.

Buscaron como locos errores doctrinales y no los encontraron, buscaron defectos pastorales y tampoco los encontraron y entonces empezaron a hablar de manipulaciones y de ambigüedades. Pero aunque la jerarquía vaticana estaba empeñada en no beatificar a Monseñor Romero, el pueblo fiel, que no es tonto, comenzó a venerarlo como San Romero de América y ya sabemos: “Vox populi, vox Dei”. Y Benedicto XVI “se vio obligado” a permitir que la Causa siguiera su proceso normal levantando la “Dilata” a la que se había visto sometida durante tanto tiempo por la Congregación de la Doctrina de la Fe. Fue el Papa Francisco quién en abril del año 2013, recién elegido obispo de Roma, ordenó que se retomara el trabajo abandonado en el 1998, que se redactara la “Positio super martyrio” y que se acelerara la Causa recuperando en solo dos años todo el tiempo perdido, tanto por negligencia como por malicia. Y en eso estamos y por eso estamos llenos de alegría porque finalmente, la Iglesia va a hacer justicia, a pesar de la perfidia de determinados jerarcas vaticanos. Seguro que el Beato Oscar Arnulfo Romero perdonará a todos estos individuos.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

La Sábana Santa (VI): en el sepulcro

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

"Jesús trasladado al sepulcro" (1864-1870), óleo de Antonio Ciseri. Santuario de la Madonna del Sasso, Orselina (Italia).

“Jesús trasladado al sepulcro” (1864-1870), óleo de Antonio Ciseri. Santuario de la Madonna del Sasso, Orselina (Italia).

“Al atardecer, como era el día de la Preparación, es decir, la víspera del sábado, vino José de Arimatea, miembro respetable del Consejo, que esperaba también el Reino de Dios y tuvo la valentía de entrar donde Pilatos y pedirle el cuerpo de Jesús. Se extrañó Pilatos de que ya estuviese muerto y llamando al centurión, concedió el cuerpo a José. Éste compro una sábana, lo descolgó de la Cruz, lo envolvió en la sábana y lo puso en un sepulcro que estaba excavado en roca; luego hizo rodar una piedra sobre la entrada del sepulcro.” (Marcos 15, 42-46)

Muerto Cristo, parece que la Síndone termina su aportación al conocimiento de Jesús. Todo lo contrario. La Síndone es un elemento funerario y como tal nos aporta muchos datos sobre el modo de enterramiento de los judíos y por lo tanto del propio Jesús. Jesús fue enterrado al estilo judío tal y como podemos leer en el Evangelio de San Juan (19,40).

El descendimiento de Jesús de la Cruz se llevó a cabo sobre las 16’30 horas de la tarde del viernes. Volvemos a decir que todo debía ser muy rápido, pues la Pascua estaba cerca. José de Arimatea, fue a pedir el cuerpo de Cristo, en un acto de valentía como se señala en el Evangelio de San Marcos. José de Arimatea, se estaba exponiendo a perder la reputación de la que gozaba Él era un ilustre miembro del Sanedrín. Pilatos, manda a un centurión a cerciorarse de que el condenado esta muerto y luego tiene que volver a comunicárselo. Admirado Pilatos de que Jesús ya esté muerto, entrega el cuerpo a José de Arimatea, que debe volver al lugar del suplicio para comenzar el descendimiento. Esto es una nueva burla de los romanos hacia los judíos, ya que éstos hubieran preferido que el cuerpo de Jesús fuese arrojado a una fosa común y así enterrar para siempre su memoria.

Jesús envuelto en la sábana. Lienzo de Giovanni Battista della Rovere.

Jesús envuelto en la sábana. Lienzo de Giovanni Battista della Rovere.

Había costumbre entre los judíos que, cuando el rostro de un ajusticiado era desagradable a la vista, éste fuera cubierto. Así fue también con Jesús, que, como hemos visto, tenía el rostro ensangrentado debido a todos los golpes que por motivos de caídas o agresión había sufrido. Este paño con el que se cubrió el rostro de Cristo es el Santo Sudario de Oviedo. En este punto, hemos de señalar que el capítulo 20 del Evangelio de San Juan, en el momento en el que Pedro y Juan entran en el sepulcro el Domingo de Resurrección, hace alusión a este pañuelo, diferenciándolo de la sábana de lino que cubría el cuerpo de Jesús.

El capítulo 20 del Evangelio de Juan es el único documento que habla de los lienzos que encontraron en el sepulcro [1]. Pero ahora nos vamos a centrar en el que el versículo 7 define como sudario que cubrió la cabeza. La misma Sábana Santa en muchas ocasiones ha sido erróneamente llamada Sudario. Y de igual forma ha sido llamado Sudario tanto el paño que pende de la Cruz como el paño de la vergüenza que pudo cubrir a Jesús en la Cruz. Pero la verdad es otra. El Sudario es un paño en el cual no existe imagen, sólo manchas de sangre humana del grupo AB y tiene una dimensión de 85’5 x 52’6 centímetros aproximadamente. Tuvo una función doble, primero, fue colocada sobre la cabeza ensangrentada de una persona colgada de forma vertical y sujetada al cabello con elementos punzantes. La tela fue doblada sobre sí misma; eso indica el motivo por el que las manchas que se reproducen son simétricas entre sí. Por otro lado, fue utilizada a modo de capucha, seguramente en el momento del traslado al sepulcro. Era muy normal utilizar este tipo de paños para cubrir los rostros de los cadáveres de los condenados, cuando éstos estaban muy deformes o castigados como era el caso.

Este Sudario se encuentra en la Catedral de Oviedo y tuvo en otro tiempo misa propia, pero fue suprimida, celebrándose ésta el 4 de mayo, festividad de la Sábana Santa desde 1506. En las Iglesias de Oriente, la festividad de la Síndone es el 16 de agosto [2], aniversario del traslado de la Sábana Santa de Edesa a Constantinopla. La Síndone actualmente sí tiene misa propia.

Vista del Santo Sudario de Oviedo.

Vista del Santo Sudario de Oviedo.

Según estudios realizados, este Sudario concuerda en todo con la Síndone. El Sudario de Oviedo se ostenta todos los años el Viernes Santo; el 14 de septiembre, fiesta litúrgica de la Exaltación de la Cruz y el día de San Mateo, patrón de Oviedo. Tras todos los estudios realizados, es indispensable hablar de esta reliquia cada vez que se hable de la Sábana Santa. Los más profundos estudios realizados sobre esta reliquia han sido realizados por el EDICE (Equipo de investigación del Centro Español de Sindonología).

J.A. Vieira


[1] Juan 20,1-18.
[2] Desde el año 944, por orden del emperador de Bizancio Constantino VII.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es