Santos Sergio y Baco, soldados mártires

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Detalle de los Santos en un fresco bizantino del siglo VII.

Pregunta: Saludos y bendiciones desde México. Primero que nada, quiero felicitarlos por su esforzado y abnegado trabajo en informar a los creyentes y devotos sobre las vidas de los hombres y mujeres santos, distinguiendo entre la hagiografía y la realidad histórica. Y hoy quiero que me ayuden referente a dos santos antiguos del siglo IV DC: San Sergio y San Baco. También me gustaría saber qué tan cierta es su pretendida vinculación afectiva -según las fuentes antiguas e investigaciones recientes en la materia- al grado que la comunidad cristiana LGTBI los consideramos sus santos protectores. Muchas gracias por atender mi solicitud y que Dios los siga iluminando.

Respuesta: Los mártires Sergio y Baco son santos muy venerados en toda la cristiandad desde tiempos muy antiguos, sobre todo San Sergio. Es verdad que se conoce muy poco sobre ellos y lo poco que se sabe, lo es por su “passio”, que fue traducida a todas las lenguas y que tiene un escaso valor histórico. Éste es un tema ya muy tratado en este blog, por lo cual yo no me voy a detener en explicar lo que son las “passios” legendarias, en las que se han basado multitud de biografías devotas repartidas por doquier.

Pero según este documento, ellos eran soldados de alta graduación, destinados en el propio palacio del emperador Maximiano, y fueron acusados como cristianos por parte de algunos compañeros envidiosos. Ante esto, los condujeron al templo de Júpiter, a fin de que le ofrecieran un sacrificio y como ellos se negaron, fueron degradados, echados de la milicia y a fin de ultrajarlos fueron paseados por toda la ciudad vestidos de mujer. Pero eso no sirvió de nada, porque quienes los ultrajaban no consiguieron que ellos apostataran, por lo cual fueron enviados ante Antíoco, que era el gobernador de la región siria del Éufrates, a fin de que les diera muerte.

Fresco ortodoxo griego de los Santos en el monasterio Vatopedi, monte Athos (Grecia).

En la fortaleza militar de Barbalisso, después de un durísimo interrogatorio, Antíoco ordenó flagelar a Baco hasta que muriese. Dejó su cuerpo insepulto, pero su cadáver fue recogido de noche por unos cristianos que lo sepultaron en una gruta cercana al lugar del martirio.

A Sergio le atravesaron los pies con clavos y en esas condiciones le obligaron a caminar atravesando las fortalezas de Saura, Tetrapirgio y desde allí, a Rosafa, donde finalmente llegó destrozado y fue decapitado un 7 de octubre. Fue sepultado en el mismo lugar donde sufrió el martirio y sobre su tumba fue erigido más tarde un pequeño oratorio.

Por lo tanto hay que decir que no sufrieron el mismo martirio, ni fueron ejecutados juntos, ni el mismo día, ni en la misma ciudad. Cuando terminaron las persecuciones y llegó la paz a la primitiva Iglesia, a Sergio le fue dedicada en Rosafa (Siria) una gran basílica, siendo trasladado a ella su cuerpo en el día aniversario de su martirio: el 7 de octubre.

Exceptuando la cuestión geográfica y analizando críticamente la “passio”, puede afirmarse que muchas cosas de las que dice son al menos dudosas, aunque bien es verdad que pudo completarse e incluso rectificarse por medio de otras fuentes, con las cuales se pueden esbozar al menos todo lo referente a su culto y forma de martirio. Con muchísima probabilidad, estos dos santos no sufrieron martirio en tiempos de Maximiano, ya que este emperador no gobernó en la parte siria del río Éufrates, cosa que sí ocurrió en tiempos de Maximino Daia. Luego hay que decir que estos dos soldados debieron estar destinados en las legiones que estaban en aquellos confines del imperio y allí, fueron ejecutados, pero no por Maximiano. Coinciden los lugares, pero se confunde el tiempo. San Antonino de Piacenza, que visitó aquellos lugares, afirma: “Deinde venimos in civitate Suras… in ipsa passi sunt sancti Sergius et Bacchus et ad duodecim millia intus in heremo inter Sarracenos requiescit sanctus Sergius in civitate Tetrapyrgio” (“Luego, estuvimos en la ciudad de Suras… en ella sufrieron martirio los santos Sergio y Baco y a unas doce millas, en el desierto donde habitan los musulmanes, descansa San Sergio en la ciudad de Tetrapyrgio”). Pese a esto, hay que decir, sin embargo, que es cierto que en Rosafa (no en Tetrapirgio) sólo estaba el cuerpo de Sergio. Se conocía el sepulcro de Sergio, pero no el de Baco.

Ruinas de la ciudad de Rosafa (Sergiópolis), en Siria. Lugar de martirio y sepulcro de San Sergio.

El Martirologio Jeronimiano y todos los martirologios antiguos los conmemora el día 7 de octubre, aunque los sirios dando por cierto que fueron martirizados en distintos días y lugares, a Baco lo celebraban el 1 de octubre y a Sergio, el día 7. En el calendario latino del Sinaí se les conmemoran juntos el día 20 de octubre.

La noticia más antigua que tenemos sobre su fiesta nos la facilita Teodoreto de Chipre. Sin duda que a ello contribuyó la construcción, en el siglo V, de la grandiosa basílica sobre el sepulcro de Sergio, que fue obra del obispo Alejandro de Gerápolis, en cuya jurisdicción se encontraba el santuario y que contribuyó aportando trescientas libras de oro. El santuario se convirtió en meta de peregrinaciones y a su alrededor acampaban las tribus nómadas del sur del Eufrates, dando esto origen a que, con el tiempo, se construyese una ciudad en tiempos del emperador Justiniano, ciudad que se llamó Sergiópolis. Según Procopio, el emperador la enriqueció y embelleció con acueductos, fortalezas, etc.

San Gregorio de Tours, en el siglo VI, en uno de sus escritos, dice que la ciudad de Sergiópolis era famosa por la cantidad de milagros que allí se obraban, gracias a San Sergio: “Multa signa in populis facit Sergius, curans infirmitatem, sanansque languores fideliter deprecantium. Under agitur ut ex hoc ingentia basilicae vel promittuntur vota vel munera deferantur”. Entre estos oferentes, a principios del siglo VII, el rey persa Corroes II donó a la basílica dos cruces de oro y una gran patena del mismo metal.

Sarcófago de San Sergio. Museo de Castelvecchio, Verona (Italia).

Las reliquias de San Sergio se repartieron por las innumerables iglesias que en su honor se erigieron en Siria, Iraq, Irán, Constantinopla, la península griega del Peloponeso, Creta, Macedonia, etc. Actualmente existen sobre todo en Italia: Venecia (¿cómo no?), Bisceglie, Verona… pero también en El Cairo (Egipto), Craiova (Rumanía), Dubrovnik (Croacia), Monte Athos (Grecia), etc.

El sarcófago que aparece en una de las fotos del artículo y que está adornado con escenas de su vida y martirio, es del año 1179 y se encuentra en el Museo di Castelvecchio de Verona. Las que vinieron a Occidente podemos imaginarnos como llegaron: robadas durante las Cruzadas.

Pero con anterioridad, en el siglo VII San Gregorio de Tours – que hemos mencionado antes – consiguió algunas y dice que las puso en el baptisterio de la iglesia de San Perpetuo en Tours. También en el siglo VIII, el Papa Gregorio III (731-741) les dedicó una iglesia en Roma y otra en Ravenna.

Por devoción a San Sergio, numerosas personalidades han llevado su nombre, entre ellos numerosos santos – sobre todo en Oriente – y desde la época del Imperio de Bizancio, son considerados como protectores de los militares. En todos los frescos y pinturas realizadas entre los siglos VI al XI siempre están representados como oficiales militares; con posterioridad, existen otros tipos de representaciones. Tanto en Oriente como en Occidente son conmemorados el día 7 de octubre, salvo los sirios, que como ya he dicho antes, a San Baco lo conmemoran el día 1 de octubre y a San Sergio, el día 7.

Reliquias de los Santos veneradas en la iglesia copta de Abu Sarga, Egipto.

Y con respecto a lo que dices acerca de que la comunidad cristiana de gays los consideran sus santos protectores, llegándose a decir que ellos lo eran, tengo que decirte que no existe ningún documento histórico que así lo afirme. Es verdad que en la antigüedad clásica, igual que ahora, no eran nada raras las relaciones entre personas del mismo sexo, pero ya sabemos que cuando se implantó el cristianismo, esto fue considerado pecado. Nada más hay que leer los textos de San Pablo.

Son vuestros santos patronos pero yo creo que esto no proviene del hecho de que ellos fueran gays – que para mi no sería ni malo ni pecaminoso – sino que esta “leyenda” ha surgido por aquello de que siendo oficiales del ejército, para ultrajarlos, los vistieron de mujer y públicamente lo pasearon así vestidos. Vestir a un hombre de mujer, por lo que se ve, era entonces un ultraje.

Kontakion (Himno)
Al reunirnos, coronamos con elogiosos himnos sagrados a los dos hermanos en la Fe: el grande y valeroso mártir Sergio, que era el guerrero más valiente de la Divina Trinidad y con él, al sabio Baco, los cuales resueltamente sufrieron el martirio; ambos confesaron a Cristo como Salvador y Dios, el Creador y Hacedor de todas las cosas sagradas.

Antonio Barrero

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