Hna. Ángela Autsch, misionera en Auschwitz

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía de sor Ángela con el uniforme de prisionera en Auschwitz.

Fotografía de sor Ángela con el uniforme de prisionera en Auschwitz.

En Auschwitz terminaría de pulirse un ángel del Señor, en un lugar donde sería el campo de concentración y de exterminio más grande durante la Segunda Guerra Mundial. La hermana Ángela pertenecía a la Orden de la Santísima Trinidad (Trinitaria).

Ángela María Celia Autsch nació el 26 de marzo de 1909 en Rollecken, en Renania del Norte Westfalia (Alemania). Ángela era la quinta de siete hijos de la familia Austch. Fue educada en principios religiosos y cristianos, llena de un ambiente familiar cristiano y de prácticas religiosas. Su niñez la vivió en Saureland donde creció y ya en la adolescencia el ambiente sería pesado ya que en 1914 estallaría la Gran Guerra. Terminada la guerra, muere su madre en 1921 y, siendo de las hermanas mayores, toma las riendas del hogar colaborando con los demás miembros familiares. Ante esta situación trabajó como aprendiz en un comercio para ayudar a la familia y, por tanto, dejó la escuela y cuidó también de los niños de su jefe.

Se sabe que conoció a un joven que la pretendía para casarse, el cual tuvo un final dramático; ante esta situación tomó conciencia de su vida y de la misión que Dios le había confiado, así pues, madura poco a poco su vocación y vive más profundamente la vida cristiana. Guiada por su párroco conoce a las Hermanas Trinitarias de Valencia en España, fundadas en el año de 1881. En 1933 ingresó en Montz (Austria), en la única institución trinitaria de lengua alemana; hizo sus votos en 1938, contrayendo el nombre de Ángela del Sagrado Corazón. Fue generosa, alegre y se entregaba con afán a los deberes, entre ellos la educación.

Un día discutían sobre Hitler cuando se encontraban haciendo las compras de alimentos para el convento, sobre la gran nación y potencia que el dictador prometía y las injusticias que se cometían en ese momento; pero ella, sincera, espontánea y libre, dio su opinión: “Será el azote de Europa”. Fue denunciada a la Gestapo por el dirigente del grupo local de los nacionalsocialistas y fue detenida por las SS el 12 de agosto de 1940. De la cárcel la llevaron a un campo de concentración, luego a otros: Ravensbrück, Auschwitz y Birkenau.

Lienzo de sor Ángela basado en la fotografía conservada.

Lienzo de sor Ángela basado en la fotografía conservada.

En Auschwitz fue responsable de las salas de limpieza de ropa y del reparto de las raciones de alimentos. Siempre acudió conforme pudo a auxiliar a las internas; les procuraba alimentación aun a riesgo de su vida. Además, por ser alemana y enfermera, se valieron de ella para que atendiera la enfermería del campo de concentración. Dio aliento y esperanza a los demás al ver las atrocidades que hacían los alemanes a los presos.La doctora Margarita Svalbová, una compañera checa y comunista superviviente de aquel lugar, dice que era la recluta número 512: “Ella fue una sonrisa de la aurora, como un rayo de sol… En medio de tanto sufrimiento y de horror, aparecía como un oasis de ternura”.

Muchos supervivientes hablaron de Sor Ángela, sobre el testimonio de su vida en el campo de concentración. Ella devolvió la esperanza a muchos con quienes tuvo contacto. Sor Ángela decía que era el amor de Dios y amor a los demás lo que le daba fuerzas, arriesgando su vida por ayudar a los demás. Pero su vida se fue agotando, pues al estar con enfermos contrajo el tifus y sufrió terribles fiebres. El 23 de diciembre de 1944, durante un bombardeo en el campo de concentración, mientras ayudaba a los enfermos a refugiarse, al parecer, un problema del corazón acabó con su vida en este acontecimiento.

A pesar de su gran entrega en un ambiente en el cual sólo podemos imaginar todos aquellos acontecimientos, es difícil poder calificarla – estrictamente hablando – como mártir a Sor Ángela Auchst. Sor Ángela fue detenida por sus palabras y comentarios, lo cual la condujo a los campos de concentración, así que no fue perseguida por su fe, sus creencias religiosas; aunque es verdad que somos un pueblo también profeta, en el cual denunciemos las atrocidades y luchemos por construir y edificar una sociedad más justa y consiente en los valores; aun así no creo que por este motivo se llegue a darle la mención de mártir. Además, murió a consecuencia de problemas de salud causados por la situación precaria en la que se encontraba; y el bombardeo del 23 de diciembre de 1944.

Sepulcro de Sor Ángela.

Sepulcro de Sor Ángela.

Si bien no dudo acerca de su grandeza, como una gran mujer que se comportó como una madre con los que sufrían, los enfermos, con todos aquellos a los que consoló y no dudo tampoco del hecho de que se haya quitado el pan de la boca para alimentar a otros. Es sin duda una mujer extraordinaria, digna de ser elevada al honor de los altares, un modelo cristiano para los cristianos y no cristianos. Inclusive se me viene a la mente San Maximiliano María Kolbe quien estuvo en el campo de concentración y quien murió al salvar a un hombre condenado. ¿Un mártir de la caridad? ¿Un mártir de entregarse y gastarse por el prójimo? ¿Acaso se podría seguir esta línea para que sea proclamada mártir?

Emmanuel

Bibliografía:
– SCHAUBER, SCHINDLER, Diccionario Ilustrado de los Santos, Grijalbo, 2001.

Enlaces consultados (16/03/14):
– http://padrenuestro.net/hoy-hace-70-anos-que-fue-detenida-la-religiosa-trinitaria-angela-autsch/
– http://www.trinitarios.org/AngelaMAutzs.htm

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