¿Dos santos en uno? Teodoro de Amasea y Teodoro Stratelatos, mártires

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fresco ortodoxo griego de los Santos Teodoro de Amasea (izqda.) y Teodoro Stratelatos (dcha.)

La Iglesia venera a dos santos de nombre Teodoro existiendo muchas probabilidades de que uno de ellos sea un caso más de desdoblamiento del otro. Me estoy refiriendo a San Teodoro de Amasea, cuyas reliquias, mayoritariamente están en Brindisi y San Teodoro Stratelatos, sepultado en Venecia.

Como digo, son muy venerados en toda la Iglesia Universal, pero especialmente en las Iglesias Ortodoxas. Raro es el templo que no posea un icono de uno de ellos o de los dos y son numerosísimas las reliquias distribuidas tanto por Oriente como por Occidente. Aun a sabiendas de que este tema es muy controvertido y aun polémico, creo que podemos tratarlo y que cada cual se decida por lo que quiera.

San Teodoro, soldado mártir de Amasea, desde muy antiguo, es veneradísimo especialmente en Oriente, cuyo centro principal de culto era Eucaita del Ponto (hoy en Turquia), donde se custodiaba su sepulcro sobre el cual, ya en el siglo IV se edificó una basílica ornamentada con frescos y mosaicos, que se convirtió en uno de los principales lugares de peregrinación de toda la cristiandad.
En esta basílica, en el día de la festividad del santo, San Gregorio de Nissa, que murió a finales del siglo IV, realizó un panegírico que es considerado como la fuente informativa más antigua y fidedigna sobre el mismo.

Icono ortodoxo griego de San Teodoro de Amasea.

Por él sabemos que San Teodoro era originario de Oriente, que se enroló en el ejército y que en tiempos del emperador Galerio Maximiano, fue enviado junto con su Legión a los cuarteles de invierno situados en Amasea. Pero coincidiendo con esto y casi de improviso, se promulgó un edicto por el que se ordenaba que todos los soldados hicieran sacrificios a los dioses. Teodoro se negó a cumplir esta orden y aunque se lo solicitó amablemente su tribuno, permaneció firme en su decisión. Le dieron unos días para que reflexionara, pero Teodoro incendió de noche el templo de la diosa Cibeles que ocupaba el centro de la ciudad y que estaba cercano al río.
Consecuentemente, fue apresado, conducido ante el tribunal y torturado en el caballete. Malherido, fue tirado dentro de un calabozo con la intención de dejarlo morir de hambre, pero allí – lo de siempre – tuvo visiones celestiales que le ayudaron y reconfortaron. Finalmente fue condenado a ser quemado vivo.

Como puede comprobarse, este discurso de San Gregorio de Nissa ya nos suena algo repetitivo, aunque a su favor hay que decir que es un documento del siglo IV y no una fábula legendaria mucho más tardía. Hay que reconocer que este panegírico es eso, un panegírico y que él debía conocer la historia del mártir pues glosa tanto lo cronológico como lo geográfico. Sin embargo hay que indicar que existe una “passio” posterior griega la cual ya si que parece contaminada, pues plagia las leyendas hagiográficas de los mártires Teógenes, Néstor y Policarpo aunque manteniendo como núcleo principal del relato, el discurso de San Gregorio de Nissa.

Sabemos que el martirio de San Teodoro de Amasea (o Teodoro Tirona como se denomina en Oriente), ocurrió un 17 de febrero entre los años 306 y 311 y que su sepulcro estaba en Eucaita, que era una pequeña localidad cercana a Amasea (identificada con actual ciudad turca Aukhat), que en el siglo V llegó a convertirse en una ciudad episcopal y que en el siglo X fue denominada Teodorópolis.

Vista del esqueleto de San Teodoro de Amasea, conservado en Brindisi (Italia).

En tiempos del emperador Anastasio (491-518), se le dedicó una iglesia en Amasea en el lugar donde había sido martirizado, pero ya existía una anterior, del año 452 en Constantinopla, cuya dedicación era celebrada el día 5 de noviembre. Se conocen otras iglesias dedicadas a nuestro santo en Licia, Edessa, Nisibe, Galacia, Lidia, Damasco, Alejandría… y en otros muchos lugares del cercano Oriente. En Eucaita, en el siglo XII se celebraban tres fiestas en honor del santo, estando entonces su culto aun más extendido por aquellas regiones.

Los primeros rastros de culto a San Teodoro en Occidente son del siglo VI. Suya es la imagen de un mosaico aun existente en el ábside de la basílica de los santos Cosme y Damián en el Foro Romano, basílica que fue erigida por el Papa San Félix IV (526-530). El “Sacramentario Gregoriano” nos dice que en Roma, en el siglo VII, a los pies del Palatino, se le dedicó una iglesia donde se conmemoraba el día 9 de noviembre, iglesia que poco tiempo después recibió el título de diaconía.

A finales del siglo VI tenía en Sicilia dos monasterios dedicados: Palermo y Messina; otros en Ravenna y Nápoles y varias iglesias diseminadas por toda Italia, especialmente en la región del Lacio. Influenciada por Roma en el siglo X, en Vercelli se celebraba su fiesta también el 9 de noviembre; fue nombrado patrono de Venecia hasta que en el año 828 fue sustituido por San Marcos, cuyas reliquias habían sido traídas desde Alejandría. En el siglo XIII, su cuerpo fue llevado a la ciudad italiana de Brindisi.

Mosaico griego de San Teodoro Stratelatos.

Existen dos teorías sobre cómo llegaron a Brindisi las reliquias de San Teodoro de Amasea (Teodoro Tirona). La primera nos dice que en el año 1210, los venecianos las habían robado en Oriente – cosa bastante usual – y se las llevaban en barco hacia Venecia a fin de ponerlas en una iglesia construida al respecto, pero que el barco se detuvo en las costas de Brindisi el día 27 de abril, por lo que los habitantes de dicha ciudad tomaron esto como una señal divina que manifestaba que era allí donde debían quedarse. La segunda hipótesis nos dice que las reliquias fueron trasladadas a Brindisi con motivo del enlace matrimonial entre el emperador Federico II y la reina de Jerusalén Isabel de Briene, enlace que se celebró en la catedral de dicha ciudad el día 9 de noviembre del año 1225. Sea cual sea la verdadera historia, el hecho es que Brindisi tiene la mayor parte de las reliquias del santo desde principios del siglo XIII.

Reliquias de San Teodoro de Amasea se veneran también en Ravenna (Italia), el Monte Athos (Grecia), monasterio Novo Hopovo (Serbia), monasterio Cetinje (Montenegro), Kalavrita (Grecia), etc.

Hasta finales del siglo IX era el único mártir militar que llevaba este nombre. En ese tiempo aparece un documento firmado por Nicetas Paflagone hablando de otro Teodoro, que no era un simple soldado sino un general (stratelatos), el cual habría sido martirizado en Heraclea, un 7 de febrero en tiempos del emperador Licinio y cuyo cuerpo también habría sido sepultado en Eucaita. Se trata de un desdoblamiento de un único mártir llamado Teodoro, que originó toda una serie de leyendas hagiográficas tanto en griego, como en latín y en otras lenguas eslavas que a su vez influyeron en las conmemoraciones festivas que ya estaban inscritas en los distintos martirologios. Un ejemplo: en los sinaxarios bizantinos se conmemoraban al Teodoro general, los días 8 de febrero y 8 de junio, mientras que al Teodoro soldado, el 17 de febrero. Y otro tanto parecido ocurrió en los occidentales y valga otro ejemplo: en el martirologio de Beda, el Teodoro general se conmemoraba el 7 de febrero, mientras que el soldado lo era el 9 de noviembre.

Altar-sepulcro de San Teodoro Stratelatos. Capilla del Santo en la iglesia de San Salvador, Venecia (Italia).

Como he dicho anteriormente, influenciado por Nicetas Paflagone aparecieron algunas leyendas hagiográficas sobre este segundo Teodoro. Vamos a detenernos también un poco en ellas – cosa que a mí no me gusta – pero que creo necesario hacerlo en este punto. Estas leyendas también lo hacen originario de Eucaita, dicen que estaba dotado de un gran talento y que era especialmente hermoso. Que siendo soldado, con la ayuda de Dios mató a una enorme serpiente que vivía en un barranco cercano a su ciudad natal y que se había comido a un número considerable de personas y animales. San Teodoro, invocando a Cristo y tomando una gran espada, mató a la serpiente (!!).

Como con este acto demostró una gran valentía fue nombrado comandante militar (stratelatos) de la ciudad de Heraclea, donde compaginó su actividad militar con la predicación del evangelio. Pero en tiempos del emperador Licinio (308-324) se inició una brutal persecución contra los cristianos y forzaron a Teodoro a ofrecer sacrificios a los dioses. El se negó, rompió las esculturas de oro de los dioses repartiendo los trozos entre los pobres, por lo cual fue detenido, torturado, golpeado con barras de hierro, atravesado con puntas afiladas, arrastrado por las calles de la ciudad, le arrancaron los ojos, fue quemado y finalmente, crucificado.

Termina esta increíble leyenda diciendo que los ángeles bajaron del cielo, lo curaron y lo bajaron de la cruz, por lo cual, muchos soldados se convirtieron. Como él quería dar testimonio de Cristo, sanó a todos enfermos que a él se acercaban, liberó a los presos que estaban en la cárcel, pidió a los cristianos que lo sepultaran en Eucaita, se presentó ante el juez y finalmente, murió decapitado el 8 de febrero del 319.

Placa de marfil griega con los dos Santos Teodoros: de Amasea (izqda.) y Stratelatos (dcha.)

Yo creo que no vale la pena incidir más en esta leyenda – que ya lo he hecho bastante – porque más inverosímil no puede ser. Salvo que fueron martirizados por emperadores diferentes, la historia no puede ser más similar. Evidentemente, esta leyenda traspasó todas las fronteras recibiendo culto como santo distinto al de Amasea, tanto en Oriente como en Occidente y por supuesto, lo mismo que los venecianos robaron el cuerpo del primero – aunque tuvieron que dejarlo en Brindisi – robaron también el del segundo, que dicen aun se conserva en Venecia. Curiosamente, según la historia que se lea acerca del co-patrono veneciano, unos dicen que es el de Amasea y otros que es el Stratelatos (!!!).

Aparte de Venecia, que como he dicho presume poseer su cuerpo, reliquias de San Teodoro Stratelatos también se encuentra en Kalavrita, Monte Athos y Serres (Grecia) – ¿casualidades? – Moscú (Rusia), North Yorkshire (Gran Bretaña) y otros lugares.

Este es un tema muy debatido entre los hagiógrafos; tanto que, al menos en Occidente, en cualquier libro serio de hagiografía, el segundo no aparece nunca como santo independiente del primero. Mi humilde opinión es que se trata de otro ejemplo de desdoblamiento de un santo, pero he creído oportuno que tratemos este tema en el blog y, por supuesto, respetaré cuantas opiniones se den, aunque no las comparta.
Sobre el tema de la iconografía, como en otras ocasiones, mejor lo dejo para quienes más saben.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es