Beata Teresa de Calcuta

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía de la Beata en un encuentro pro-vida el 13 de julio de 1986, en Bonn (Alemania).

“De sangre soy albanesa. De ciudadana, india. En lo referente a la fe, soy monja católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús”

“Dios ama todavía al mundo y nos envía a ti y a mi para que seamos su amor y su compasión a los pobres”

¿Quién podría decir eso, si no era Inés Gonxha Bojaxhia, Madre Teresa de Calcuta?

Nació el día 26 de agosto del año 1910 en Skopje (actual Macedonia). Era la menor de sus hermanos: Nikola y Diane. Hizo la Primera Comunión con cinco años y medio y fue confirmada a los seis años. Cuando sólo tiene ocho años, muere su padre. Tuvo una importante formación religiosa que recibió en la parroquia del Sagrado Corazón, regentada por los jesuitas.

Con dieciocho años ingresa en las Hermanas de Loreto, en Irlanda y toma el nombre de hermana María Teresa y de allí, marcha a la India llegando a Calcuta el día 6 de enero del año 1929. Allí hizo sus primeros votos en mayo de 1931 dedicándose a enseñar en una escuela de niñas e hizo la profesión perpetua el día 24 de mayo de 1937: “Soy esposa de Jesús para toda la eternidad”. Estuvo veinte años en la Congregación de Hermanas de Loreto, dedicándose a la enseñanza y distinguiéndose por su alegría, caridad, altruismo, coraje, capacidad de trabajo duro y buena organizadora. El día 10 de abril de 1946 marcha a Darjeeling a fin de hacer un retiro anual y allí tiene una revelación: tiene que dedicarse a los más pobres de entre los pobres, para lo cual ha de fundar una Congregación, vistiéndose por primera vez el sari blanco orlado de azul el día 17 de agosto del año 1948.

Marcha a Calcuta y allí se aloja en la casa de las Hermanitas de los pobres y empieza su trabajo visitando los barrios más pobres, curando y lavando a los niños enfermos, atendiendo a los enfermos más ancianos y asistiendo a los moribundos, realizando estas tareas por primera vez el día 21 de diciembre de 1948.

Fotografía de la Beata en un encuentro poco tiempo antes de su muerte.

Cada día lo empieza con la Misa y la Comunión e inmediatamente, sale de casa, siempre con su rosario, a atender a los más pobres. Y empieza a formarse lo que será su futura Congregación porque, poco a poco, se unen a ella algunas antiguas alumnas y esta fundación ocurre el día 7 de octubre de 1950, en Calcuta: ya existen las Misioneras de la Caridad y, desde Calcuta, se extienden poco a poco por toda la India.

En el mes de febrero de 1965, el papa Beato Pablo VI la anima a abrir una casa en Venezuela, fundando además en Roma, Tanzania y posteriormente, en todos los continentes. Y a partir de los años ochenta funda casas en casi todos los países comunistas: URSS, Albania, Cuba… Se le permite por todos, luego ¡qué poder de convicción tendría esta mujer y cómo era valorada su obra!

Pero ella, que descansaba poco, comía menos, rezaba mucho y sobre todo estaba volcada en los pobres, no tenía suficiente con esa Congregación y funda otras cuatro: Hermanas Misioneras de la Caridad (1963), Rama contemplativa de las Hermanas (1976), Rama contemplativa de los Hermanos (1979) y Padres Misioneros de la Caridad (1984). Pero también hay trabajo para los laicos y así crea los Colaboradores de Madre Teresa y los Colaboradores enfermos y sufrientes; y a estas instituciones pueden pertenecer personas de distintas nacionalidades y lo que más llamativo: DE DISTINTAS CREENCIAS RELIGIOSAS. Sólo se les pide espíritu de oración, sacrificio, sencillez y sobre todo, trabajar mucho por los pobres. Consecuencia: surge otra Congregación, la de los Misioneros de la Caridad Laicos (y ya van seis). No estaba ella muy contenta aún aunque veía crecer su obra, obra en la que incluso llegaron a colaborar grandes personalidades de todos los ámbitos sociales, culturales, religiosos, económicos… y así, en 1981, funda el Movimiento Sacerdotal Corpus Christi, con los sacerdotes que querían compartir su carisma y su espíritu.

Una religiosa de la Congregación reza ante el sepulcro de la Beata. Casa de la Congregación en Calcuta, India.

Su obra ya se ha extendido por todo el mundo, es mundialmente conocida y querida aunque en algunas cuestiones, mantiene posiciones un tanto retrógradas y le vienen las condecoraciones:

Premio Indio Padmashri en el año 1962.

Premio Nobel de la Paz, en el año 1978.

Ella lo tiene claro: “Recibo los premios para gloria de Dios y en nombre de los pobres” y, por supuesto, el dinero para los pobres, sus pobres. En ella destaca su entrega total y absoluta, el dar testimonio de la alegría que se recibe al amar a los demás, la defensa de la dignidad de cada persona humana, el darle valor a las cosas pequeñas hechas con amor y entrega y, fundamental, la unión permanente e íntima con Dios.

En sus últimos años, aun con graves problemas de salud, sigue trabajando incansablemente. En el año 1997 tenía más de seiscientas fundaciones en ciento veintitrés países del mundo. Viéndose incapaz de llevar sola esa responsabilidad, en marzo de 1997 nombra a la Hermana Nórmala como su sucesora y muere en Calcuta el día 5 de septiembre de ese mismo año.

Detalle de la lápida de la tumba de la Beata en Calcuta, India.

Sus funerales, fueron funerales de Estado y la misa funeral fue un solemne pontifical concelebrado en los Ritos latino y siro-malabar. Está sepultada en la Casa Madre de su congregación, en Calcuta (India). Su sepulcro, es meta de numerosas peregrinaciones. Con un permiso especial del papa San Juan Pablo II, la Causa de beatificación se inició solo dos años después de su muerte, siendo declarada venerable y aprobado el milagro para la beatificación al mismo tiempo, el día 20 de diciembre del año 2002. Fue beatificada el Día del Domund, 19 de octubre del año 2003. Datos extraídos de la documentación de la Causa de beatificación.

 Antonio Barrero

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