San Ticón: patriarca de Moscú y de toda Rusia

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Retrato de San Ticón ataviado con las vestiduras de Patriarca.

San Ticón nació en el año 1865 y murió en 1925. Con motivo de las celebraciones del cuarto centenario de la institución del Patriarcado de Moscú, fue canonizado el día 9 de octubre del año 1989.
Nació en la diócesis de Kiev, su padre era sacerdote y fue bautizado con el nombre de Basilio. Con trece años entró en el Seminario Menor de la diócesis de Pskov y con diecinueve años se inscribió en la Academia Eclesiástica de San Petersburgo. Volvió a Pskov, en cuyo seminario estuvo tres años como profesor, ordenándose allí de sacerdote. Con ventiséis años entró como monje en un monasterio, tomando el nombre de Ticón y con sólo treinta y cuatro años fue consagrado obispo de Lublin y asignado como vicario de la diócesis de Cholmsk. En la ciudad había muchos católicos de origen lituano y polaco y él, con su forma de ser, no solo se granjeó la simpatía y el cariño de los ortodoxos, sino también de los católicos.
Allí estuvo poco tiempo porque el 14 de septiembre del año 1898 fue enviado a América como obispo de las Islas Aleutianas. Allí había rusos, ucranianos, griegos, árabes y de otros países europeos dedicándose a difundir la ortodoxia en aquella vastísima región. Abrió iglesias y capillas y ya en el año 1901 puso la primera piedra de lo que más tarde sería la catedral ortodoxa de Nueva York, dedicada a San Nicolás de Myra (San Nicolás de Bari).

Se movió mucho por las Islas Aleutianas, Canadá y Estados Unidos organizando escuelas parroquiales, reconstruyendo iglesias e incluso publicando boletines que editaba mensualmente. Ante este crecimiento de la ortodoxia, el Santo Sínodo de la Iglesia Rusa decidió crear la Eparquía de las Islas Aleutianas y América Septentrional, transfiriéndose la sede y la catedral a la ciudad de San Francisco en California y erigiéndose dos vicariatos, uno para Nueva York y otro para las Islas Aleutianas. Así Ticón tuvo dos obispos auxiliares.
En Minneápolis fundó el primer seminario diocesano y en Pennsylvania fundó un monasterio. En el año 1905 organizó una conferencia del clero en Cleveland y dos años más tarde convocó el primer sínodo diocesano. Como conocía varias lenguas celebraba la Divina Liturgia no solo en eslavo, sino también en griego y en árabe.

El Santo se despide de los nativos norteamericanos. Óleo de Filipp Moskvitin, año 2003.

Cuando en el año 1917 estalló la Revolución Bolchevique en Rusia  fue convocado con urgencia el Santo Sínodo y en seguida fue nombrado obispo de Moscú y, aun bajo la amenaza comunista, celebraba la Eucaristía en diferentes iglesias moscovitas y continuamente estaba visitando a los religiosos y laicos.
En el Sínodo Panruso celebrado aquel mismo año fue nombrado metropolita de Moscú, siendo el principal problema a resolver por el Sínodo el de la restauración del patriarcado que había sido abolido en tiempos del zar Pedro el Grande. Se proclamaron tres candidatos y sus nombres fueron metidos en una urna situada en la catedral de la Dormición en el Kremlin. Después de celebrarse la Divina Liturgia el día 7 de noviembre, el hieromonje Alexis extrajo una de las tres papeletas, la cual llevaba el nombre de Ticón, tras lo cual fue proclamado solemnemente como Patriarca por parte del metropolita Vladimiro de Kiev. Él se preparó para la ceremonia de entronización en la Troinky Sergiev Lavra, utilizando dos ornamentos de dos santos predecesores suyos: el pectoral del metropolita San Pedro y la mitra y cubrecabeza blanco del patriarca San Nicón. La ceremonia propiamente dicha se celebró en la catedral de la Dormición en el Kremlin.

Ya de patriarca continuó con su sencilla vida cotidiana, caracterizándose por su simplicidad, su paciencia y su caridad,  afrontando con coraje la nueva situación en la que se encontraba la Iglesia Rusa, que estaba en pleno debacle, sin órganos de gobierno a niveles diocesanos, con movimientos desestabilizadores internos y con la amenaza de un cisma. A todo esto hizo frente, visitando las parroquias, organizando procesiones religiosas, haciendo visitas pastorales a otras diócesis e incluso celebrando públicamente los prohibidos funerales por la Familia Imperial Rusa cuando sus miembros fueron fusilados.

Conforme avanzada la revolución, también lo hacía la persecución a la Iglesia, destruyéndose los templos, confiscándole sus bienes y fusilándose en masa tanto a los obispos como a los monjes, resto del clero y fieles. El dio órdenes tajantes de que el clero no se inmiscuyese en la política a fin de intentar amortiguar esta persecución, apelando a respetar la autoridad civil y no mostrándole hostilidad alguna. No quería dar motivos que tuviesen consecuencias nefastas para la Iglesia y sus fieles. Pero el gobierno comunista, en el año 1920, inició una campaña de profanación de las reliquias de los santos, ante lo cual Ticón protestó enérgicamente, pues una cosa eran los bienes materiales y otras las reliquias.

San Ticón patriarca. Icono ortodoxo americano, obra del hermano iconógrafo Luke Dingman.

En el año 1922 Rusia padeció una gran sequía que arruinó a treinta y cuatro regiones civiles y a más de treinta millones de personas; esto fue especialmente trágico en la región del Volga, donde murieron de hambre casi catorce millones de personas. En estas circunstancias, el patriarca Ticón dio órdenes de que todos los miembros y recursos de la Iglesia se pusieran a disposición de los damnificados y que incluso fueran vendidos todos los objetos de valor y de oro a fin de recaudar fondos para los mismos. Pero como el nuevo gobierno comunista se consideraba propietario de todos los bienes de la Iglesia mandó incautar todo, incluso los objetos de culto aunque no fuesen de materiales preciosos: iconos, candelabros, relicarios, cálices, etc.
Como según el canon 73 del Código de Derecho Canónico Ruso esa profanación era considerada un sacrilegio, Ticón volvió a protestar enérgicamente y como muchos clérigos y laicos hicieron causa común con el Patriarca, el gobierno comunista reaccionó fusilando a más de diez mil fieles, sacerdotes e incluso al metropolita San Benjamín de San Petersburgo. El Patriarca fue condenado a arresto domiciliario desde abril de 1922 hasta junio de 1923, abriéndosele un proceso y citándolo ante los tribunales en numerosas ocasiones. Él asumió toda la responsabilidad, exculpando a quienes le secundaron y manifestando ante el tribunal que “antes de sacrificar a las ovejas del rebaño debían haber sacrificado a su pastor”.

En su intento de destruir a la Iglesia, el gobierno comunista recurrió a todos los medios y acusándolo de actividad contrarrevolucionaria lo depuso como patriarca en un seudo-sínodo que convocó con algunos obispos y religiosos que se habían pasado al bando comunista. Consumado el cisma, Ticón luchó vigorosamente contra el mismo declarando no canónico el mencionado seudo-sínodo, al que habían asistido cincuenta y siete “obispos” de los cuales sólo consagrados como tales eran diez. Este seudo-sínodo aprobó también el matrimonio de los obispos, cosa que jamás había sucedido ni en la Iglesia Ortodoxa ni en la Católica (aunque en la Iglesia Ortodoxa el celibato es opcional entre los sacerdotes y diáconos, siempre ha sido obligatorio entre los obispos, los cuales siempre son elegidos entre los monjes). Ante esta actuación de Ticón, muchos rectificaron y volvieron a la ortodoxia.

En el año 1924 el patriarca fue víctima de un atentado en su domicilio, por lo que tuvo que refugiarse en el monasterio Donskoj, desde donde siguió denunciando continuamente los crímenes cometidos contra el pueblo ruso y ganándose de esta forma la admiración de todos los que continuaban siendo fieles, que era la mayoría del pueblo llano. Aunque “exiliado” en Donskoj siguió celebrando diariamente la Eucaristía en las pocas iglesias moscovitas que permanecían abiertas. Pero todas estas luchas fueron minando su fortaleza física y así en la Navidad del año 1924 redactó su testamento espiritual y, siguiendo las instrucciones del Sínodo de 1917, designó como sucesor suyo a Pedro, metropolita de Kruticky y Kolomenskoe, escribiendo en el testamento que “no aceptando ningún compromiso y no haciendo ninguna concesión en el campo de la fe, nosotros debemos ser leales a la autoridad civil y trabajar por el bien común, condenando todo tipo de acciones que abierta u ocultamente vayan dirigida contra el poder civil”.

Urna con el cuerpo del Santo expuesto a la veneración de los fieles. Iglesia del monasterio de Donskoj (Rusia).

Como por su estado físico fue ingresado en un hospital,  tuvo que renunciar a su costumbre de celebrar la Divina Liturgia en las iglesias de Moscú. Únicamente pudo celebrar dos días antes de morir, sufriendo un infarto el día de la Anunciación.  La noticia de su muerte se corrió rápidamente por toda Rusia. Fue sepultado en el suelo de la iglesia del monasterio Donskoj, celebrándose sus funerales el Domingo de Ramos en presencia de sesenta y ocho obispos. En la iglesia de este monasterio se veneran sus restos desde el día 22 de febrero de 1992. Como dije al principio, fue canonizado el día 9 de octubre del año 1989, celebrándose su festividad el día 25 de marzo.

Antonio Barrero

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