Dos Santas de nombre Rosina

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Pintura de Santa Rosina en el altar de su capilla de Wenglingen, Alemania. Obra del padre Kögel (1730).

Pintura de Santa Rosina en el altar de su capilla de Wenglingen, Alemania. Obra del padre Kögel (1730).

Rosina, diminutivo de Rosa, nombre de origen latino, alude, naturalmente, a esta conocida y apreciada flor. Aunque hasta el siglo pasado este nombre era relativamente frecuente entre mujeres alemanas, e italianas e incluso hispanas, hoy, a diferencia de Rosa, está en desuso, quizá por considerarse anticuado o incluso cursi. Lo cierto es que incluso las llamadas Rosina tienen santa patrona, de hecho, dos al menos, y las dos mártires: una venerada en Wenglingen, Alemania, y otra en Cella, España. De ambas hay poquísima información, hasta tal punto que se puede afirmar que nada se sabe prácticamente de ellas; pero de todos modos, vamos a dar los datos que dispongamos sobre el tema, porque artística e iconográficamente, así como a nivel de culto, sí que han trascendido bastante y de hecho se las sigue venerando, por lo que será bueno que se las conozca en la medida de lo posible, al menos para que no sean confundidas con otras.

Santa Rosina de Wenglingen, virgen ermitaña mártir
La vida de esta Santa, que es llamada Rosina mayoritariamente, aunque también es la patrona de aquellas llamadas Rosamunda, es absolutamente desconocida, cabe decirlo ya de entrada. La primera mención que encontramos sobre ella en las fuentes se remonta a la tardía fecha de 1679, cuando se menciona una capilla en Wenglingen, en la parroquia de Apfeltrans, diócesis de Augsburgo (Alemania), la cual existía desde hacía algún tiempo y que estaba consagrada a esta Santa Rosina.

Iconográficamente, no está definida: a veces aparece como virgen, portando el lirio y coronada de rosas; otras, sin embargo, como virgen mártir, para lo cual adopta, curiosamente, la iconografía de Santa Dorotea de Capadocia (palma, espada y canasto con rosas, aludiendo a su nombre, Rosina); pero otras veces aparece simplemente como una virgen ermitaña, viviendo sola en medio del bosque con un crucifijo y una calavera, con lo cual es pasmosamente fácil confundirla con Santa Rosalía de Palermo, cuyo nombre, por cierto, también es derivado de Rosa y de Rosina.

Grabado estilo Épinal de Santa Rosina como virgen ermitaña, sin atributos de martirio.

Grabado estilo Épinal de Santa Rosina como virgen ermitaña, sin atributos de martirio.

¿Quién es entonces Santa Rosina de Wenglingen? ¿Virgen? ¿Ermitaña? ¿Mártir? ¿Todo a la vez? Se ignora. Estas diversas y escasas noticias, cuyas fuentes son completamente desconocidas, no tienen ningún valor histórico, aunque es cierto que en Wenglingen existe una leyenda sobre ella. Pero esta leyenda procede de dos manuscritos que se contradicen, pues el primero dice que sólo era una virgen ermitaña, y el segundo añade que fue martirizada en la soledad del bosque. La tradición local, no sabiendo por qué optar, se quedó con todo: virgen, ermitaña y mártir. Cuanto más azúcar, más dulce, ¿no?

Cuando se trata de ubicar la vida y el martirio de la Santa, el “cachondeo” es de órdago, pues hay quien dice que, siendo mártir, lógicamente debió vivir en el siglo IV -época en que fue martirizada Santa Afra, cristiana de la cercana Augsburgo-; pero también hay quien establece el “preciso” marco de “antes del año 1300” -vete a buscar- basándose sólo en el hecho de que a partir del siglo XIII es cuando empieza a ser venerada como patrona de Wenglingen. Vamos, que se ignora cuándo pudo vivir, además de quién fue.

Hay sin embargo constancia de que, desde tiempo inmemorial, se celebraba su festividad el día 11 de marzo, festividad que se mantiene hasta la actualidad. Aunque los historiadores Torsy y Dertsch identificaban a esta Rosina con una tal Santa Eufrosina, por parecerles similar el nombre, el hagiógrafo Stadler refutó la identificación, ya que ninguna Santa con ese nombre es festejada el 11 de marzo. Y hay quienes, en cambio, prefieren identificarla con una Rofina o Rufina, por las mismas razones, pero también las fechas de sus festividades son distintas. Hoy sólo se celebra en Wenglingen con una simple función religiosa, pero durante los siglos XVIII y XIX recibió una mayor veneración, como dan testimonio las imágenes existentes y el hecho de que el nombre de Rosina era utilizado de vez en cuando en Allgäu y en otras regiones alemanas.

La Santa con los atributos de martirio. Estampa perteneciente a la serie del ilustrador italiano Alberto Boccali ("Bertino").

La Santa con los atributos de martirio. Estampa perteneciente a la serie del ilustrador italiano Alberto Boccali (“Bertino”).

Lo cierto es que, a pesar de que su vida era totalmente ignorada, llegó a ser una de las Santas más veneradas en algunas zonas de Alemania, porque se cita que en la procesión del Corpus de Miesbach de 1769, la Santa era representada en una especie de “cuadro viviente” con actores disfrazados, y estas representaciones de folclore popular se reservaban sólo para los Santos más queridos y venerados.

Actualmente el culto se ha reducido, como decíamos, a una misa en su capilla el día de su fiesta. En ella aparece como siempre se la ha representado iconográficamente: como una virgen mártir con palma, espada y un canasto de rosas en alusión a su nombre. Así la pintó el sacerdote Kögel en 1730, copiando, en realidad, una imagen popular de Santa Dorotea de Capadocia y adaptándola un poco.

Santa Rosina, virgen mártir compañera de Santa Úrsula
Y yendo a conocer a nuestra segunda Santa Rosina, cabe hablar de que cada 15 de mayo, en la localidad de Cella, Teruel (España) se celebra la festividad en honor a la Santa patrona de la población, que es Santa Rosina, procesionando con el bellísimo busto de la Santa hasta la iglesia parroquial.

Cuando se trata de hablar acerca de la Santa, localmente se admite que se conoce poco de su vida y afirman que fue martirizada a orillas del Rin en Alemania, conservando la cabeza, que es la reliquia insigne venerada en esta localidad de Cella.

Sobre la historia de la reliquia, cabe decir que don Sebastián, arzobispo sipontino, nuncio apostólico con potestad de legado (ad latere) del papa Julio III, ante el emperador don Carlos, concedió el 3 de diciembre de 1550 a don Miguel de Sais, noble zaragozano y ecónomo del estado doméstico del Príncipe de las Españas, licencia para recibir las reliquias de la cabeza de Santa Rosina y de la cabeza de Santa Celícola, “y cualesquiera otras reliquias que le han sido dadas en Alemania y poder llevarlas a España o a otras regiones y colocarlas en alguna iglesia, capilla, oratorio u otro lugar sagrado donde puedan ser veneradas”. Existe el pergamino que da la fe de la autenticidad de la reliquia de Santa Rosina.

Busto de Santa Rosina venerado en Cella, Teruel (España).

Busto de Santa Rosina venerado en Cella, Teruel (España).

Combinando lo que popularmente se conoce de la mártir y lo que dice la auténtica de la reliquia, podemos afirmar que estamos ante una presunta compañera de Santa Úrsula, es decir, una de las Once Mil Vírgenes. Naturalmente, los que estamos familiarizados con el tema de Santa Úrsula y sus compañeras sabemos que, por más documentos que en el siglo XVI demuestren la procedencia alemana de la reliquia, ello no implica su autenticidad. El tema de las Once Mil Vírgenes es complejo y como sabemos, del vaciamiento del Ager Ursulanum proceden prácticamente todas las reliquias europeas y ultramarinas atribuidas al singular ejército de la mártir de Colonia, pero de ahí a que en verdad correspondan a santas mártires y no a cristianos que quisieron ser enterrados cerca de la santa patrona, va un trecho. En fin, que la autenticidad de la reliquia de Santa Rosina, como la de cualquier otra pretendida compañera de Santa Úrsula, está en entredicho.

Tenemos, sin embargo, una hermosísima imagen, el busto de la Santa, que es del siglo XVII. Y el relicario, que es es de plata repujada. Según un inventario realizado el año 1720, la reliquia (el cráneo de la Santa) se guardaba en una caja de plata sobredorada. Dicho relicario, junto a otras pertenencias, fue robado, pero el 16 de noviembre se hallaron varios efectos. Y dice la tradición que allí encontraron la reliquia. Para guardarla se hizo un nuevo relicario, que es el actual y que fue obra de Manuel Gallen, natural de Morella y con taller en Valencia.

Como decíamos al principio, su fiesta se celebra el 15 de mayo. Se la invoca para conseguir que llueva sobre los campos, por eso, familiarmente, los devotos la llaman Santa Rosina “la meona”, ¡cosas del afecto popular!

Conclusiones
Y esto es lo que podemos decir de estas dos Santas mártires llamadas Rosina, que no deben confundirse entre sí. Bien poco, al fin y al cabo. Nada se sabe de Santa Rosina de Wenglingen, ni en qué época vivió, ni si era virgen, ni si era ermitaña, ni si fue martirizada en los bosques donde vivía en soledad, como pretende la leyenda, ni por quién. A pesar de eso, tuvo un importante culto que hoy casi ha desaparecido pero que sigue manteniéndose tal día como hoy, el 11 de marzo.

Busto de la Santa venerado en Cella, Teruel (España).

Busto de la Santa venerado en Cella, Teruel (España).

Y sobre Santa Rosina, virgen mártir y presunta compañera de Santa Úrsula, sólo cabe decir que se la venera como patrona de una localidad española, se la invoca para la lluvia y que su cráneo procede de Alemania, junto con otras reliquias que el emperador Carlos hizo traer de allí, cuyo traslado está autentificado mediante un documento de la época, pero que no puede autentificar, en modo alguno, que ese cráneo pertenezca en realidad a una mujer que fuese martirizada junto a Santa Úrsula de Colonia. Entre otras cosas porque el nombre de Rosina ni siquiera es conocido ni mencionado en las presuntas recopilaciones de nombres de las Once Mil Vírgenes, tan válidas históricamente como el cuento del unicornio.

A pesar de lo poco habido y por haber, creo que las llamadas Rosina agradecerán tener información sobre su santa patrona -la que quieran escoger de las dos, o las dos- y en cualquier caso, el conocerlas nunca está de más. Al fin y al cabo, no se sabe nada de ellas pero por si acaso hubiera dos mujeres reales tras este cúmulo de incertidumbres y leyendas -y porque el cráneo de Cella a alguien tendrá que pertenecer, ¿no?- lo mejor es estar sobre aviso.

Meldelen

Bibliografía:
– VVAA, Bibliotheca Sanctorum: Enciclopedia dei Santi, Ed. Città Nuova, Roma 1984.

Enlaces consultados (28/02/2014):
http://www.diocesisdeteruel.org/noticiassantarosinacella12.html
https://www.heiligenlexikon.de/BiographienR/Rosina_Rosamunde.htm
http://www.santiebeati.it/dettaglio/44550

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Breves cuestiones sobre las Once Mil Vírgenes

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Vidriera decimonónica de Santa Avia. Iglesia de San Nicolás, Meulan (Francia).

Vidriera decimonónica de Santa Avia. Iglesia de San Nicolás, Meulan (Francia).

Aprovechamos que hoy se celebra la fiesta de Santa Úrsula y compañeras, mártires en Colonia, para publicar una serie de cuestiones que surgieron durante el debate con un devoto de la Santa y presunto especialista en el tema de las Once Mil Vírgenes, tema espinoso como ya sabemos. Estas cuestiones giran en torno a las figuras de dos Santas que son incluidas en el legendario cortejo: Avia y Cunera.

Este debate surge a partir del momento en que la interpelada -esta servidora- identifica a las Santas Avia y Cunera como presuntas integrantes del cortejo de las Once Mil Vírgenes, algo que rechazaba el cuestionante, que decía poseer una lista “oficial” (?) con estas once mil mártires, al no constar esos nombres en su lista. También insertamos una consulta realizada en particular sobre Santa Cunera.

Pregunta: Meldelen, ya que eres estudiante de Historia, ¿podrías iluminarnos acerca de dónde te sacaste los nombres de Avia y Cunera? Tengo una lista de las vírgenes asociadas a Santa Úrsula y su fiesta y tales nombres no están incluidos. Filipinas

Respuesta: Santa Avia y Santa Cunera son dos vírgenes y mártires legendarias tradicionalmente asociadas a Santa Úrsula y sus once (mil) compañeras. No dispongo de lista alguna respecto a éstas, primero, porque la consideraría bastante inútil en cuanto a fuente, teniendo en cuenta que no es más que una leyenda y los nombres que constan son, en su inmensa mayoría, santas de culto local que fueron incluidas en la compañía de Úrsula por darles mayor prestigio, o que simplemente constaban en algún archivo catedralicio o capilla de reliquias; y no se sabía muy bien a qué asociarlas. Y en segundo lugar, porque a Avia y a Cunera las hallé consultando páginas web en otros idiomas y viendo manuscritos iluminados antiguos por Internet, de donde saqué la información que voy a exponer, y que he completado con los datos facilitados por la Bibliotheca Sanctorum. Desde luego, en su momento no pude ver sus nombres en lista alguna ni en fuentes que estén en español, inglés o italiano; luego he ahí por qué uno no debe contentarse con una simple lista de dudosa referencia.

Imagen de Santa Avia en su ermita de Plaenerec, Aulray (Francia).

Imagen de Santa Avia en su ermita de Plaenerec, Aulray (Francia).

Santa Avia, virgen mártir compañera de Santa Úrsula
Esta Santa, cuyo nombre también es localizable en las versiones Avoye (francés), Áurea (español), Ave, Ava e incluso Eva; es una mártir cuyo destaca en la región de Plaenerec, en Aulray (Bretaña), donde dice la tradición que se apareció y bendijo una fuente y una piedra a orillas del mar, donde hoy se alza su santuario. Es probable que fuera añadida a la leyenda de Santa Úrsula en razón de prestigio o por tradiciones muy posteriores al nacimiento de ese culto, porque la historia que se sabe de ella es bastante inverosímil. Es decir, que en las tradiciones concernientes a Santa Avia no es posible reconocer aquellos elementos que permitan individualizar históricamente la figura de esta mártir.

Según la leyenda, Avia era la prima hermana de Santa Úrsula; nació en Sicilia en el siglo V, hija de la reina Gerásima de Sicilia y de un príncipe pagano llamado Quinciano, que no queriendo hacerse cristiano, permitió a su esposa educar en esta fe a sus ocho hijos; aunque, al final, ella lograría convertirlo. Avia, cómo no, era la más hermosa de todos, pero distinguiéndose por su piedad, se mortificaba con penitencias y pedía a Dios que la desfigurase para sustraerse al deseo humano; como tal petición no era atendida, optaba por vivir retirada y alejarse del populacho.

En torno a 451, Gerásima, que acababa de enviudar, regresó a su país de origen -Britania- llevándose consigo a Avia, que quería consagrarse a Dios, por lo que la puso bajo la custodia de Santa Úrsula, su pariente. También se llevó consigo a sus hermanas Juliana, Victoria y Babila. Unidas después en la extravagante expedición de Úrsula, fueron todas masacradas, a excepción de Avia, quien fue raptada por uno de los caudillos hunos, con evidente intención de hacerla su esposa. Ante su negativa, el bárbaro la hizo encerrar en un calabozo y quiso dejarla morir de hambre, pero la Virgen María acudía en persona a alimentarla con “panes hechos por manos de ángeles” (esta escena aparece en muchos manuscritos iluminados centroeuropeos, interpretando este alimento como la Eucaristía).

Santa Avia, en prisión, es alimentada con la Eucaristía por la Virgen María. Iluminación de Jean Bourdichon. Tours, 1480-85. MS. 6, FOL. 143.

Santa Avia, en prisión, es alimentada con la Eucaristía por la Virgen María. Iluminación de Jean Bourdichon. Tours, 1480-85. MS. 6, FOL. 143.

Posteriormente, y habiendo escapado de su encierro con ayuda divina, Avia vivió como una ermitaña penitente, oculta en el bosque de Divernia (Bologne), hasta ser de nuevo capturada por una horda de bandidos hunos. Como no quisiese apostatar de su fe, fue bárbaramente torturada por éstos: azotada con varas y luego escorpiones (látigos rematados con cuchillitas curvas), hasta que sus huesos quedaron a la vista; luego le destrozaron los pechos con cuchillos sin afilar para su mayor tormento, y finalmente la degollaron.

Su fiesta se celebra tanto el día 6 de mayo como el 24 de agosto. En París le fue dedicada una antigua iglesia en la que se conservaban sus reliquias, pero éstas desaparecieron en tiempos de la Revolución Francesa, probablemente profanadas y destruidas. Es venerada también en las diócesis de Vannes, Reims y Rouen. Como decía, en Plaenerec, Aulray, en la zona de Bretaña, tiene una importante capilla, en un lugar donde se ubica su milagrosa aparición.

Es muy probable que estamos ante una Santa real, una virgen ermitaña de estas zonas que fue capturada y cruelmente asesinada por unos bandidos, pero desde luego lo que no es de recibo es que pertenezca al elenco de las compañeras de Santa Úrsula. Esto lo ha dictaminado la inverosímil tradición, que buscaba aumentar el prestigio de esta santa local colocándola bajo el manto de las mártires de Colonia. Y lo mismo sucede con la otra Santa que nos ocupa, Cunera.

Santa Cunera, virgen mártir compañera de Santa Úrsula

Pregunta: Estimada Ana Maria, me han enviado esta pequeña foto del cráneo de una santa llamada Cuncra, virgen mártir abogada contra el mal de “esquinencia” (no se lo que es). Se encuentra en Utrech (Holanda) en la Catedral de los Viejos Católicos. ¿Te suena esta santa de algo? Yo seguiré buscando. España

Cráneo de Santa Cunera. Rhenen, Utrecht (Países Bajos).

Cráneo de Santa Cunera. Rhenen, Utrecht (Países Bajos).

Respuesta: Querido amigo, el cráneo pertenece a Santa Cunera, virgen y mártir, no Santa “Cuncra”. En la escritura gótica canonizada es muy fácil confundir la E con la C y más cuando es una letra tan apretada y estilizada. En cuanto a esta Santa, es tan sólo un poco más conocida que Santa Avia, y su culto se localiza en Alemania y Holanda. Es otra de las supuestas compañeras de Santa Úrsula que sobrevivieron a la masacre y tienen su historia aparte, a pesar de que la leyenda ursulina insiste en que ninguna logró salvar la vida.

Según una leyenda que no es anterior al siglo XIV, Cunera, con el resto de las vírgenes, en el siglo IV viajó a Roma para recibir la bendición papal. Como ya sabemos, la expedición acabó en masacre en la ciudad de Colonia, y pese a que reitera el martirio de las “once mil vírgenes”, ya se cuenta con la leyenda de una superviviente, Avia, y una segunda ahora: Cunera. Y las que me faltan por reseñar, claro.

Esta princesa bretona fue salvada de la masacre por el rey Radbout (o Radbodo) de Rhenen, cerca de Utrecht (Frisia), a quien acababa de conocer. La hizo ocultarse dándole sus ropas y mandó trasladarla a su castillo en Rhenen. Rápidamente Cunera se ganó el afecto de todos por su amabilidad, disposición a ayudar, y por sus cuidados a pobres y enfermos, a quienes repartía el pan sobrante de los desayunos de la casa de Radbout. Como era un entorno pagano, se dedicó a evangelizarlos, y logró numerosas conversiones.

Santa Cunera repartiendo alimentos entre los necesitados. Grabado coloreado alemán del s.XIX.

Santa Cunera repartiendo alimentos entre los necesitados. Grabado coloreado alemán del s.XIX.

Sin embargo, también logró con ello ganarse los celos de la esposa de Radboud. De modo que un día, se acercó a su esposo y le susurró al oído que Cunera era una mujer deshonesta y robaba pan de la mesa real para darlo a los pobres. El rey llamó a la princesa para pedirle cuentas por ello, y de hecho acudió la joven con las faldas cargadas de panes, mas en cuanto el rey exigió verlas, lo que habían sido panes se convirtió en virutas de madera. Esto convenció al rey de la honestidad de Cunera, y en prueba de confianza le entregó las llaves de las despensas.

Aquello indignó todavía más a la esposa de Radbout, quien decidió vengarse definitivamente de ella. Cierto día que el rey había partido para cazar halcones, ella y su camarera acorralaron a Cunera en una estancia y la estrangularon hasta matarla. Luego ambas mujeres tomaron el cadáver de la princesa y lo enterraron en el establo.

Al volver Radbout de la cacería, se encontró sorprendido con que sus caballos se encabritaban, negándose a entrar en el establo. Allí vieron dar vueltas tres antorchas en el suelo, por lo que el rey, asustado, mandó investigar el asunto y se acabó desenterrando el cuerpo de Cunera, quien aún tenía una soga en torno al cuello. La esposa y su camarera fueron repudiadas; y pronto, la primera de ellas, enloquecida, se suicidó. Radbout dispuso el sepelio de Cunera en una colina que heredaría su nombre. Posteriormente, el rey se convirtió al cristianismo.

La mártir permaneció siglos allí enterrada hasta la llegada del obipso San Willibrodo, quien navegó hasta allí en el año 739, acompañado de su escolta. Las gentes de Rhenen le llamaron para hablarle de Cunera y de los milagros que se obraban en su tumba. Al mandar abrirla el obispo, hallaron el cuerpo de la joven incorrupto y con la soga en el cuello. Tras esto su cadáver fue depositado en una pequeña iglesia de madera en Rhenen, y declarada Santa, mientras que el pañuelo usado para estrangularla fue guardado como reliquia en una cajita.

Martirio de Santa Cunera. Tabla barroca. Iglesia de San Andrés de Amberes (Bélgica). Fotografía: Barryra.

Martirio de Santa Cunera. Tabla barroca. Iglesia de San Andrés de Amberes (Bélgica). Fotografía: Barryra.

En el siglo XV se construyó la iglesia y a la mitad del mismo se empezó un culto formal a la mártir con procesiones e indulgencias. Estas peregrinaciones aumentaron el patrimonio de Rhenen, que en 1258 recibió los derechos de ciudad y en 1492 pudo alzar una torre.

A juicio del hagiógrafo Papebroch, el núcleo histórico de esta leyenda puede ser éste: Cunera debió ser una esclava cristiana de algún príncipe frisón que se habría convertido al cristianismo por San Willibrodo y que fue asesinada por celos por la esposa del príncipe; y que, posteriormente, a causa de los prodigios ocurridos en su sepulcro, fue venerada como Santa con la aprobación del propio San Willibrordo o de alguno de sus sucesores, que llevaron el cuerpo a la iglesia de Rhenen.

En realidad, en la Vita de San Meinwerco, obispo de Ratisbona, se menciona una iglesia dedicada a Cunera en el siglo XI. Según esta Vita, en Rhenen se acostumbraba a jurar sobre las reliquias de la Santa, lo que es indicio de una veneración popular. Papebroch recuerda que en su tiempo era frecuente imponer el nombre de Cunera a las niñas. Algunas reliquias de la santa fueron transferidas en el año 1565 a Portugal, desde donde volvieron a Amberes. En 1602 se regaló un hueso de la santa al colegio jesuita de Emmerik, otros a la catedral de Utrecht, a Berlicum y a Heeswijk. En Rhenen se hicieron dos reconocimientos de las reliquias en los años 1615 y 1638 y allí celebraban su fiesta el día 12 de junio. Se la invoca como protectora del ganado.

En cuanto a su iconografía; las escasas imágenes existentes de ella la muestran en el momento del martirio: sentada, con una cuerda en el cuello y la palma del martirio en la mano derecha, vestida como una dama noble y con una corona -es decir, como una reina o princesa- mientras es estrangulada por dos mujeres. También es frecuente verla de pie, portando unas llaves -recordando su papel de administradora, ya que tenía las llaves de la despensa-; con los panes que solía distribuir entre los pobres, o rodeada del ganado del que es protectora -vacas, cerdos, cabras, ovejas, caballos, gallinas…-; portando panes o virutas de madera -en alusión al milagro- y desde luego, siempre con una cuerda o pañuelo en torno al cuello, aludiendo a su muerte por estrangulamiento.

Santa Cunera, protectora del ganado. Vidriera decimonónica en la iglesia de San Miguel de Woudsend, Holanda.

Santa Cunera, protectora del ganado. Vidriera decimonónica en la iglesia de San Miguel de Woudsend, Holanda.

El mal de esquinencia, por el que también me preguntas, es mal de garganta o padecimiento de anginas. No me extraña que ella sea patrona de esta dolencia, porque fue estrangulada y a veces, si esto se hace con mucha violencia, se puede aplastar la tráquea. No faltan imágenes donde la propia Santa aparece tocándose la garganta como si le doliese, lo que revela su patronazgo. Y desde luego, gracias por esta fotografía, sabes que sin tu generosidad no podríamos conseguir estos sorprendentes testimonios de la existencia de los Santos.

Resumiendo: se admite que las Santas Avia y Cunera son Santas reales -una, virgen ermitaña en el bosque; la otra, esclava o criada de un rey frisón- que fueron brutalmente asesinadas -una, víctima de unos bandidos, y otra, por celos- y, debido a sus virtudes proclamadas y a prodigios efectuados en sus sepulcros, pasaron a ser veneradas como Santas. Pero desde luego, no podemos aceptar que formen parte real del inverosímil elenco de Santa Úrsula, al que desde luego fueron añadidas a posteriori, artificialmente, para aumentar su prestigio.

Santa Úrsula y sus Once (Mil?) Vírgenes
En este punto, y habiendo recibido información acerca de las Santas Avia y Cunera, la persona que afirmaba poseer una lista de todas las compañeras de Santa Úrsula rechazó esta información y la dio por falsa, al no proceder -según su opinión- de una bibliografía que considerara válida, siendo ésta únicamente el Acta Sanctorum y su particular lista.

Comentario: Tengo el acta original de Santa Úrsula, lo que los Bolandistas dicen es que no eran 11.000, sino que eran Santa Úrsula y sus once vírgenes. La Leyenda aún está en debate y no completamente condenada porque acabo de volver de un viaje a Alemania, donde Santa Úrsula es aún reverenciada como Santa. Además, está plenamente confirmado que ni Avia ni Cunera eran compañeras de Santa Úrsula. Tu teoría sobre ellas está completamente demolida por los evidentes hechos que se confirman en el Acta Sanctorum. Tus afirmaciones son confusas y problemáticas, y además, no citas ningún autor en los que te basas, mientras que yo doy fe de las fuentes que uso. Antes de decir nada deberías leer libros autorizados y no basarte en ridículos enlaces de Internet que vienen llenos de basura. Todavía habría que aclarar si Santa Úrsula es legendaria o no. Santa Córdula, por ejemplo, es una compañera irrefutable, ya que constaba en el Martirologio Romano, aunque en la reedición del año 2001 acaba de ser excluida. Filipinas

Santa Avia recibe de la comunión en prisión, de manos de un ángel. A la derecha, una de las naves de la compañía de Santa Úrsula. Relieve en madera. Colegiata de Nuestra Señora de Vernon, Canadá.

Santa Avia recibe de la comunión en prisión, de manos de un ángel. A la derecha, una de las naves de la compañía de Santa Úrsula. Relieve en madera. Colegiata de Nuestra Señora de Vernon, Canadá.

Respuesta: Qué bien, me alegro por usted, yo no soy tan afortunada en disponibilidad de fuentes, dado el carácter elitista del estudio de los Bolandistas. Pero para llegar a esas conclusiones no hace falta tener el acta original de Santa Úrsula. El sentido común se impone para constatar que no era posible que una mujer fuera con once mil compañeras arriba y abajo por toda Europa, para acabar siendo masacradas en Colonia. Que eran sólo once ya es sabido y viejo como la tos, basándose en la mala lectura de esa antigua inscripción que, por cierto, usted no ha mencionado en ningún momento. Los pobres mortales que no podemos aspirar a la consulta directa de los Bolandistas también lo hemos sabido por terceras fuentes, como la Bibliotheca Sanctorum, que también se basa en ellos.

Con todo respeto, por mucho que ahonden los Bolandistas en ello, no creo que lleguen nunca a la conclusión de que la leyenda es auténtica. Existe siempre la posibilidad que doce mujeres fueran martirizadas en Colonia, y aquí se acaba todo. Lo que viene después, son leyendas, puros engrosamientos y exageraciones, en cifras de vírgenes, en relatos absurdos, en un montón de reliquias falsas dispersadas por toda Europa.

Y con todavía mayor respeto, permítale que le diga que el simple hecho de que viaje a Alemania y vea iglesias y cultos bajo el nombre de Santa Úrsula no significa que su leyenda tenga que ser dada por buena. Y es que tenemos la manía de interpretar que un santo “legendario” es un santo “que no existe”. Nada más lejos de la verdad. Lo que quiero decir cuando un santo es legendario, es que los datos que conocemos de su vida son leyenda, esto es, no pueden contrastarse con fuentes históricas por lo que no hay una veracidad histórica comprobable de esa leyenda. Ni estoy diciendo que el santo no exista, ni que porque lo que se sabe de él es nada, tenga que ser arrojado a patadas de las iglesias y del culto.

Imagen de Santa Cunera en Heeswijk, Bélgica. Fotografía: Barryra.

Imagen de Santa Cunera en Heeswijk, Bélgica. Fotografía: Barryra.

Santa Úrsula goza de gran culto y tradición en Alemania desde antiguo y asimismo en el resto de Europa, pues en la Edad Media fue declarada patrona de las universidades y su imagen estuvo presente en los principales centros de Europa, como París y Bolonia. Sólo por eso, y por la antigüedad de su culto y de su tradición, ni tienen por qué sacarla de las iglesias ni prohibir el culto a nadie, ni se tiene que “condenar” o no “condenar” la leyenda. El hecho de que usted haya visto a Santa Úrsula en las iglesias de Alemania no significa nada más que su culto prosigue después de tantos siglos por tradición y veneración. ¿O es que cree usted que los Bolandistas, cuando descartan a un santo, asaltan las iglesias, derriban las estatuas de los descartados y prohiben los cultos locales? Ya de paso, que sepa que Santa Úrsula sigue reverenciada como Santa no sólo en Alemania, sino en el resto del mundo, ya que no puede ser “descanonizada”.

En cuanto a las Santas Avia y Cunera, de las que me he molestado en buscarle información, tengo que volver a insistir en lo mismo: fueron incluidas por las tradiciones locales de los lugares donde se les da culto en la compañía de Santa Úrsula. Esos “ridículos enlaces de Internet llenos de basura” de los que se burla son santorales alemanes y holandeses, así como páginas de estudiosos de paleografía, que han extraído textos y miniaturas iluminadas de códices medievales donde Avia y Cunera están mencionadas y representadas como compañeras de Santa Úrsula. Páginas web desarrolladas por expertos que en absoluto las llenan de basura. Es más, usted, antes de que yo se las mencionara (a Avia y a Cunera), ni las conocía. Pero ahora se permite ridiculizarme, simplemente porque el Acta Sanctorum de los Bolandistas no las trae (¡o eso dice!). Es de las tradiciones locales de cada pueblo y de muchos lugares -donde estas santas ya eran conocidas antes de que naciéramos usted y yo- de lo que usted se está burlando, y no de mi persona. Probablemente ni Avia ni Cunera eran compañeras de Santa Úrsula, pero eso es lo primero que había dicho: la compañía de Santa Úrsula no es más que un compendio de todas aquellas santas locales a las que nadie supo clasificar, por más que usted se empeñe en meterlas en una lista raquítica donde no son aceptadas, casualmente, las que usted no conocía.

Pero añado que me gustaría saber cuáles son esos “hechos que se confirman en el Acta Sanctorum”, porque usted da fe de las fuentes que usa, pero no me ha citado ni un párrafo de ellas. Se burla de mis fuentes, pero no cita textos de las suyas. Le repito, una vez más, que todos no somos tan afortunados en consultas de fuentes como usted. Esos libros autorizados de los que usted habla difícilmente se pueden encontrar en una biblioteca y cada uno de ellos cuesta una fortuna.

Santa Avia socorrida en prisión por la Virgen María y un ángel. Grugny, Francia.

Santa Avia socorrida en prisión por la Virgen María y un ángel. Grugny, Francia.

Insisto: Santa Úrsula es legendaria en la medida en que la historia que conocemos de ella no es verídica ni constatable. Pero es una santa real, que probablemente padeció martirio en torno al siglo IV. La problemática la plantean sus compañeras. Además, me hace gracia que dé esas afirmaciones tan rotundas, como si hubiese conocido personalmente a Córdula, o hubiese vivido en esa época y las hubiese visto ir al martirio, por eso tenía usted una “lista” tan buena de todas ellas. ¿Por qué han excluido a Córdula en la última reedición del Martirologio? Ahí tiene usted un buen tema de reflexión. Ahora ya no cita a los Bolandistas y cita el Martirologio: pues ésta tampoco es una fuente perfecta ni irrefutable, al no ser una recopilación exhaustiva de todos los santos habidos y por haber.

Le felicito enormemente por la gran suerte que ha tenido usted de acceder a esas maravillosas fuentes que son el Acta Sanctorum de los Bolandistas, pero le aconsejaría que no fuera tan radical de ajustarse única y exclusivamente a ellas y despreciar otros trabajos que también existen sobre el tema. Si los Bolandistas dicen que Avia y Cunera no son compañeras de Santa Úrsula, será verdad (¡o no!), pero es que de ninguna compañera de Santa Úrsula sabemos nada con certeza, lo mismo que de la propia Úrsula. Si las tradiciones y cultos locales quisieron incluirlas en su compañía, no muestre desprecio por ellas ni llame basura a los trabajos de los paleógrafos ni de los hagiógrafos alemanes. Los Bolandistas son buenos, muy buenos, inmensamente buenos; son los mejores, pero no son infalibles ni lo que sale de su pluma es palabra de Dios. Aquí hay que tener un poco de humildad y moderación: ni creer a pies juntillas en cualquier leyenda ni dato lanzado al tuntún de cualquier Santo, ni ser tan duros que sólo creemos lo que dicen unos y todo lo demás, tradiciones, cultos locales, son… pues eso, lo que ha dicho: basura.

Pero lo voy a dejar aquí y no proseguiré: está claro que toda contribución que pueda dar al tema es inútil frente a la excelencia de tan eminente sabio, que no ha querido ni citarme el ansiado párrafo. Buena suerte con su lista, pero insisto, se ponga como se ponga: mientras le falten Avia y Cunera, le faltan dos de las presuntas Once Mil Vírgenes. Y otras tantas que seguramente también ignora, vista su incapacidad de ampliar datos.

Meldelen

Bibliografía:
– VVAA, Bibliotheca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi), Ed. Città Nuova, Roma 1984.

Enlaces consultados (17/10/2014):
– www.heiligen.net/heiligen/06/12/06-12-0454-cunera.php
– www.orthodoxievco.net/ecrits/vies/…/mai/avoye.pdf
– www.rhenen.nl/Smartsite.shtml?id=66476

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santa Úrsula: entre la historia y la leyenda (IV)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Talla gótica de la Santa, que ampara bajo su manto a sus compañeras de martirio. Iglesia de Santa Úrsula en Colonia, Alemania.

Por último, y para cerrar este ciclo de artículos, convendría hablar un poco de la iconografía de la Santa. Ésta es particularmente rica entre los siglos XIV y XVI, en el auge del culto a la Santa, donde hay numerosas obras que representan diversos momentos de su leyenda (sueño profético, peregrinación a Roma, martirio). Pero esta variedad pictórica decayó durante el Renacimiento y aún más en tiempos de la Reforma.

La iconografía fundamental de Santa Úrsula la representa como una joven princesa medieval –corona, manto de armiño– llevando una sola flecha o un haz de flechas en la mano, como atributo de martirio. Indistintamente puede aparecer clavada en su pecho o en su garganta (en el Barroco, el motivo de la flecha hundida en el seno de Úrsula dio lugar a exquisitas obras de arte que destacaban más por su sensualidad que por su religiosidad).

Otro atributo importante es el estandarte con la cruz, que simboliza su liderazgo sobre la expedición de carácter cristiano. Este estandarte lo lleva también Santa Odilia, una compañera, en su culto propio. El estandarte debe ser tenido en cuenta para diferenciar a Úrsula de otras mártires que llevan también flechas como atributo, como Cristina de Bolsena o la controvertida Filomena (pese a esto, pocos sitios webs, galerías de arte o museos tienen realmente en cuenta este detalle). Aquí, además de identificar y separar atributos iconográficos, hay que imponer el sentido común, pues el culto a Santa Filomena no llega hasta el siglo XIX y por tanto toda obra anterior al año de descubrimiento de su tumba -1802- no puede representarla a ella en absoluto.

Otro atributo destacado de Santa Úrsula es el barco, por lo que suele portar una miniatura o maqueta de una nave en representación de aquélla que les llevó por el Rhin. En pinturas es frecuente que el fondo represente un puerto donde está anclada la nave. De nuevo es importante llamar la atención respecto a la distinción de otras Santas que llevan una nave, principalmente por su patronazgo sobre los navegantes: Santa Fermina (patrona del puerto de Civitavecchia), Santa Limbania (puerto de Chipre), Santa Maria de Cervelló (fácilmente distinguible por su hábito de mercedaria), Santa Restituta de Túnez (isla de Ischia, una nave transportó sus restos), Santa Devota de Córcega (en Mónaco, por este mismo motivo), entre otras. Lo que permite distinguirlas de Úrsula es tener en cuenta básicamente la(s) flecha(s) y el estandarte.

Vista del relicario de la Santa venerado en la iglesia de San Juan del Hospital, Brujas (Bélgica), que aparece decorado con pinturas de Hans Memling con la leyenda de la Santa.

Un nuevo atributo lo supone el enorme manto bajo el cual cobija a sus numerosas compañeras, y a partir de la época de la aparición de las Ursulinas, a un lado están las vírgenes y a otro las Ursulinas. Esta iconografía es fácilmente confundible con la iconografía de la Virgen de la Misericordia, y de hecho en muchos sitios de Internet o museos y galerías de arte las confunden –a veces esto llega a ser grave por la escasa atención que se ha prestado al resto de atributos, ya que obviamente la Virgen de la Misericordia ni lleva palma de martirio, ni flechas en mano o clavadas, ni estandarte-.

Quitando el tema del estandarte, presente sólo en Úrsula y en Odilia –a la que se le adjunta, además, un incensiario-, el resto de compañeras tan sólo adoptan el atributo de las flechas, aunque la leyenda diga que fue sólo Úrsula la abatida por una flecha y el resto fueran muertas a espada; esto es por relacionarlas con la Santa principal.

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santa Úrsula: entre la historia y la leyenda (III)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santa Úrsula, patrona de las Ursulinas. Lienzo anónimo austríaco.

Cabría hacer referencia a la Compañía de Santa Úrsula (Ordo Sanctae Ursulae, OSU) que fue fundada en el año 1535 en la ciudad italiana de Brescia por Santa Ángela de Mérici, a fin de educar a las jóvenes y que llevasen una vida de pureza y penitencia, pero sin ninguna actividad apostólica.

La tradición dice que la misma Santa Úrsula se había aparecido a Ángela en una visión rodeada de sus numerosas compañeras, inspirándole la fundación de la Compañía. Parece más bien, sin embargo, que fue la propia Ángela quien tomó a Úrsula como fuente de inspiración, ya que en su época esta mártir todavía era muy popular y se la consideraba líder y directora de mujeres, de modo que resultaba apropiada como patrona para una compañía que buscaba la formación espiritual de doncellas. La leyenda de Santa Úrsula, en aquellos tiempos ya muy desarrollada, ponía a Úrsula como directora espiritual y superiora de sus compañeras, a semejanza de un monacato femenino, y según el relato de la Leyenda Áurea las instruía en la fe y en la pureza. De ahí que este rol legendario de Santa Úrsula fuese el inspirador de su patronazgo para la nueva Compañía de Ángela de Mérici. Otras asociaciones ligadas a Santa Úrsula nacieron también con esta finalidad.

Esta Orden desapareció casi completamente en el siglo XVIII, sin embargo fue restaurada en el año 1866 en la misma ciudad de Brescia por orden de la condesa Girelli, con un nuevo nombre: Compañía de Santa Úrsula-Hijas de Santa Ángela. Lo mismo hizo en Siena la condesa Blanca Piccolomini. Actualmente esta Congregación no presenta una única unidad jurídica, pero sí lleva a cabo diversas obras de actividad apostólica, siempre encaminadas hacia la juventud femenina y siempre bajo la protección de Santa Úrsula (aunque paradójicamente, cuando rebuscas en las webs de las diferentes congregaciones de ursulinas, casi nunca encuentras la menor referencia a ella, quedando tan sólo la referencia a Ángela de Mérici, o a veces –y esto es verdad- ni siquiera está la mismísima fundadora).

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santa Úrsula: entre la historia y la leyenda (II)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Martirio de Santa Úrsula y compañeras. Óleo de Filippo Vitale, colección privada.

Se acepta como cierto que la época en que fue martirizada Úrsula gira en torno al año 304, en tiempos de Diocleciano, y por lo que respecta al número de sus compañeras, la tradición antigua no dice nada explícitamente. A finales del siglo VIII es cuando se habla de once compañeras, y dos siglos más tarde, en la passio de 975, ya se habla de once mil compañeras. El por qué de semejante alteración –bárbaramente exagerada, por sentido común- lo podríamos ver en la mala lectura de la cifra escrita en números romanos (XI, undecim) que fue erróneamente leída como once mil (undecimilia) por haber alguien sobrepuesto a esta cifra la barra transversal que indicaría el millar. Se sabe que Úrsula fue martirizada junto a algunas compañeras, pero en realidad no se conoce el número de éstas: ni once, ni mucho menos once mil. A partir del siglo IX, las compañeras, aun cuando no se precisaba el número definitivo, empiezan a ser dotadas de nombre: Britola, Marta, Ana, Saula, Sambacia, Saturnina, Gregoria, Pinosa, Paladia… ninguno de estos nombres es original ni auténtico, porque si no se conoce el número exacto de compañeras, mucho menos los nombres de éstas –y he aquí el por qué es enteramente ridículo disponer de una lista de nombres y pretender que sea auténtica-.

En el año 867 se asegura que junto a la iglesia original -destruida durante un incendio y sobre la cual el tal Clemacio edificó la basílica a las vírgenes- existía un monasterio también dedicado a ellas (Monasterium Beatarum Virginum), habitado por canónigos, que lo cedieron en el año 922 a las señoras nobles de la Fundación de Gerresheim, cuya primera iglesia fundada data del año 670. Santa Úrsula dio nombre pues a este monasterio ahora ocupado por mujeres de la nobleza, que mantuvo el nombre de Sanctarum Virginum. Entre los siglos XI-XII se hizo una reconstrucción románica de la misma y en las épocas gótica y barroca fue de nuevo restaurada y ampliada. En el siglo XIV pasó a ser una fundación laica femenina que duró hasta 1802. Actualmente, las primitivas construcciones están en ruina.

Respecto al culto de Santa Úrsula los primeros testimonios datan del siglo VIII –oficio litúrgico en honor de las vírgenes- y aparecen a finales del siglo IX en documentos, calendarios, letanías y misales. El tremendo desfase entre la probable época de martirio –siglo IV- y los inicios del culto –siglo VIII- actúa como margen de error en contra de la veracidad de la leyenda, del número de compañeras y de los nombres de éstas, por lo cual ninguno de estos tres aspectos deben tomarse al pie de la letra.
Desde Colonia, el culto se propagó por toda Europa, principalmente por España, Italia, Dinamarca y Polonia. Aquellos restos humanos sacados del Ager Ursulanum, que sin más fueron considerados como pertenecientes a las mártires, fueron trasladados y distribuidos ampliamente.

Relicario de la Santa conservado en Brujas, Bélgica.

Relicario de la Santa conservado en Brujas, Bélgica.

Santa Úrsula fue nombrada patrona de la ciudad de Colonia, de la juventud y de las universidades, principalmente las de Viena, Coimbra y París. Se la invoca en tiempos de guerra para conseguir una buena muerte (Litaniae Ursulanae pro felici morte), así como protectora contra el fuego. También se la invoca para conseguir un buen matrimonio, es protectora de los maestros, de los panaderos y de la Orden de las Ursulinas.
Entre los siglos XII-XV nacen las Orsolaschifflein, confraternidades de veneración a la Santa, a las cuales pertenecieron obispos, abades y reyes. La fiesta en su honor se estableció el día 21 de octubre, primero en Colonia –donde sus reliquias eran sacadas en procesión- y después por toda Europa.

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es