Los Santos de la Casa Gonzaga (II)

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Lienzo de las Venerables con su tío San Luis Gonzaga.

Lienzo de las Venerables con su tío San Luis Gonzaga.

Venerable Cintia Gonzaga, virgen consagrada
Cintia Gonzaga, primogénita de Rodolfo, marqués de Castiglione delle Stiviere y de Elena Aliprandi, hija del acuñador de la corte, nació en Castiglione delle Stiviere, cerca de Mantova, el 7 de enero de 1589, cuando permanecía en secreto el matrimonio de su padre y su madre (celebrado clandestinamente el 29 de octubre del 1588) y aún no se había dado a conocer. La unión fue hecha pública oficialmente sólo en el mes de febrero del año 1590 por San Luís Gonzaga, el futuro santo, hermano de Rodolfo, para regularizar el nacimiento, considerado como una fuente de escándalo, porque se creía que había ocurrido fuera del sagrado vínculo matrimonial.

Con sólo cuatro años, la existencia de Cintia estuvo marcada por los trágicos acontecimientos de la revuelta de los ciudadanos de Castel Goffredo contra su padre. El levantamiento comenzó en la mañana del 3 de enero del 1593 con el asesinato del propio Rodolfo en el cementerio de la iglesia parroquial, cuando se dirigía a la iglesia con su esposa y su pequeña Cintia, raptándolas los insurgentes. Las dos mujeres fueron liberadas sólo después del pago de un rescate y la ocupación de Castel Goffredo por las tropas enviadas por el duque de Mantova, Vicente I Gonzaga, para sofocar la revuelta. Agradecida al duque por esta intervención, Elena Aliprandi se colocó bajo su protección y se fue a vivir a Mantova con los padres Camila y Juan Antonio, llevando consigo a Cintia y a las hermanas menores Olimpia y Gridonia.

En mayo de 1596, Elena Aliprandi aceptó la sugerencia del duque de casarse con Claudio Gonzaga Borgoforte, de la rama denominada de los Nobles, con quien más tarde tuvo cuatro hijos y dos hijas. Después de vivir por un corto espacio de tiempo en la casa de su padrastro, Cintia – a diferencia de sus hermanas, que permanecieron con su madre – pasó al monasterio de Santa Isabel en Mantova, a fin de ser instruida y educada.

Después de la ocupación de Castel Goffredo por el duque de Mantova, surgieron fuertes contratiempos sobre la devolución de la ciudad entre el duque Vicente I y el nuevo marqués de Castiglione, el hermano de Francisco, Rodolfo, porque el duque se negó a darle la espalda, pidiendo mientras tanto la investidura imperial. La disputa terminó en junio del 1602 con la firma de un acuerdo entre los dos contendientes y el compromiso de Francisco de asumir la patria potestad de sus sobrinas y restituir a la viuda de Rodolfo Gonzaga, a las tres hijas y a los Aliprandi, los bienes confiscados en esos años en Castiglione.

Grabado de las Venerables junto a su tío San Luis Gonzaga.

Grabado de las Venerables junto a su tío San Luis Gonzaga.

Vueltas a Castiglione delle Stiviere a finales del 1602, las tres niñas fueron confiadas al cuidado de su tío; en los primeros meses de 1605 fue nombrado tutor y cuidador de los nietos por el propio emperador, que, desde septiembre de 1603, le había conferido la responsabilidad de embajador en Roma. Durante esta misión, en octubre de 1604, Francisco quiso llevar con él a Roma, además de su esposa, a Cintia, que tenía quince años, a fin de buscarle un buen matrimonio. Sin embargo, después de una peregrinación a Loreto, Cintia comenzó a madurar en la decisión de dedicarse a la vida monástica, una opción que se consolidó después de la beatificación de su tío Luis, que se llevó a cabo el 26 de septiembre del 1605, para luego convertirse en definitiva en mayo del 1606, cuando tomó la decisión a consagrarse totalmente al Señor. Asistida espiritualmente por el padre Cepari, compañero de estudios y primer biógrafo de su tío Luis, ya durante su estancia en Roma, Cintia resolvió establecer, una vez de vuelta en su ciudad, un internado para niñas religiosas inspirada en el modelo de Hall en el Tirol, instituido en el 1569 por tres hermanas del emperador Fernando I, un instituto que fue entonces dirigido espiritualmente por los jesuitas, llamados también a Castiglione para fundar un colegio. Cintia presentó estas propuestas al Papa Pablo V, recibiendo la total aprobación en la audiencia del 27 de septiembre del 1607 antes de regresar a Castiglione.

Para llevar a cabo su proyecto, Cintia, contó con la participación de Olimpia y, más tarde, de la otra hermana Gridonia, quitándole la idea de quedarse en el convento de San Juan, donde hasta entonces había sido educada. Para guiar espiritualmente el colegio, quiso llamar al padre Cepari. De acuerdo con sus hermanas, después de la cesión de todas sus pertenencias a su tío Francisco, se comprometieron a construir en Castiglione el Colegio de las vírgenes de Jesús y el colegio de los jesuitas. El lugar elegido para la primera fue la casa de sus abuelos maternos Aliprandi, donde todavía existe y opera activamente este instituto.

Nació oficialmente el 21 de junio del 1608, el día dedicado a su tío Luis, cuando las tres hermanas hicieron allí su entrada solemne. El objetivo principal del colegio era proporcionar educación a las jóvenes honorables de buena familia, las cuales, con la dote donada a su ingreso contribuían al mantenimiento del mismo, junto con los provenientes de las actividades educativas que ofrecía la institución. Allí eran admitidas jóvenes nobles o provenientes de familias distinguidas, quienes al entrar en la comunidad se veían obligadas a pronunciar un voto de castidad y obediencia a la superiora, elegida por un período de tres años. La Venerable Cintia Gonzaga fue nombrada directora del colegio, siendo períodicamente confirmada en ese puesto hasta su muerte.

Ésta le sobrevino el 22 de abril del 1649, cuando tenía sesenta años. Su cuerpo fue colocado en una caja de cristal que aún se conserva, junto con los de sus hermanas, en la basílica de San Luis en Castiglione delle Stiviere. La Iglesia le reconoce el título de Venerable, pero no está incoada ninguna causa de canonización en este momento en la Congregación para las Causas de los Santos.

Venerable Gridonia Conzaga, virgen consagrada
Gridonia Gonzaga (Castiglione delle Stiviere, 30 de septiembre del 1592 – Castiglione delle Stiviere, 17 de julio del 1650) era hija de Rodolfo, marqués de Castiglione delle Stiviere y de Elena Aliprandi, hija de Juan Antonio, rico banquero al servicio de los Gonzaga.

Detalle de las Venerables en la portada de una obra dedicada a ellas.

Detalle de las Venerables en la portada de una obra dedicada a ellas.

Tras el asesinato de su padre Rodolfo, que se llevó a cabo el 3 de enero del 1593 en la puerta de la Iglesia Prepositural de San Erasmo en Castel Goffredo, en la que estuvo presente su hermana Cintia y su madre Elena, ésta, en mayo del 1596 se trasladó a Borgoforte con las tres hijas: Cintia, Olimpia y Gridonia y se casó con el noble Claudio I Gonzaga, con quien más tarde tuvo cuatro hijos y dos hijas, como ya dijimos anteriormente.

En el 1602 Gridonia retornó a Castiglione junto con sus hermanas y fueron puestas bajo la protección de su tío, Francisco Gonzaga, sucesor de Rodolfo y nombrado tutor de las sobrinas del emperador. Trascurrió algunos años de su vida en el monasterio de San Juan en Mantova.

El padre Virgilio Cepari (1563-1631), jesuita y compañero de estudios de su tio Luis, confesor de su hermana Cintia Gonzaga, le aconsejó fundar un colegio femenino (llamado de las Vírgenes de Jesús), del estilo del que existía en Hall en el Tirol cerca de Innsbruck. Durante su permanencia en Roma, Cintia, antes de retornar a Castiglione, expuso su proyecto en la audiencia del Papa Pablo V en el 1607, recibiendo su aprobación y convenciendo a sus otras dos hermanas, Olimpia y Gridonia.

El internado femenino abrió sus puertas en la casa Aliprandi (perteneciente a la familia de su madre Elena Aliprandi) con otras siete jóvenes – Rodomilla Tissomburga, Ana Vangioni, Lelia Petrocini, Francisca Pastorio, Paola Carminati, Catalina Stagni y Ana Bellomi – el 21 de junio 1608, teniendo lugar la ceremonia en la iglesia de San Sebastián. La institución fue aprobada civilmente por el marqués Francesco el 27 de septiembre. El objetivo principal del colegio era proporcionar educación a las jóvenes de buena familia, que, con la dote dada al colegio, contibuían al mantenimiento del mismo. Los miembros de la compañía, jóvenes nobles o procedentes de familias distinguidas, no eran religiosas en el sentido convencional del término: emitían sólo el voto de castidad, el juramento de la perseverancia y la promesa de obediencia a la superiora de la casa (que llevaba el título de prelada). La guía espiritual dependía del padre Cepari.

En el 1630, Gridonia fue contagiada de la peste, pero sobrevivió. Murió en Castiglione el 17 de julio del 1650 y su cuerpo fue puesto en una teca de vidrio que aun se conserva, junto con sus dos hermanas, en la basílica de San Luis. La Iglesia le reconoce el título de Venerable, pero no existe ninguna causa de canonización, como sucede con su otra hermana.

Venerable Olimpia Gonzaga, virgen consagrada
Olimpia Gonzaga (Castiglione delle Stiviere, 1 de septiembre de 1591 – Castiglione delle Stiviere, 23 de diciembre de 1645), era hija de Rodolfo, marqués de Castiglione delle Stiviere y de Elena Aliprandi, hija de Juan Antonio, rico banquero al servicio de los Gonzaga.

Plano del colegio fundado por las Venerables en 1608.

Plano del colegio fundado por las Venerables en 1608.

Tras el asesinato de su padre Rodolfo, que se llevó a cabo el 3 de enero del 1593 en la puerta de la Iglesia Prepositural de San Erasmo en Castel Goffredo, en la que estuvo presente su hermana Cintia y su madre Elena, ésta, en mayo del 1596 se trasladó a Borgoforte con las tres hijas: Cintia, Olimpia y Gridonia y se casó con el noble Claudio I Gonzaga, con quien más tarde tuvo cuatro hijos y dos hijas.

En el 1602 Gridonia retornó a Castiglione junto con sus hermanas y fueron puestas bajo la protección de su tío, Francisco Gonzaga, sucesor de Rodolfo y nombrado tutor de las sobrinas del emperador. Estuvo varios años de su vida en el monasterio de Santa Úrsula de Mantova, fundado en el 1599 por Margarita Gonzaga, manifestando su intención de profesar los votos como religiosa.

El padre Virgilio Cepari (1563-1631), jesuita y compañero de estudios de su tio Luis, confesor de su hermana Cintia Gonzaga, le aconsejó fundar un colegio femenino (llamado de las Vírgenes de Jesús), del estilo del que existía en Hall en el Tirol cerca de Innsbruck. Durante su permanencia en Roma, Cintia, antes de retornar a Castiglione, expuso su proyecto en la audiencia del Papa Pablo V en el 1607, recibiendo su aprobación.

El internado femenino abrió sus puertas en la casa Aliprandi (perteneciente a la familia de su madre Elena Aliprandi) con otras siete jóvenes – Rodomilla Tissomburga, Ana Vangioni, Lelia Petrocini, Francisca Pastorio, Paola Carminati, Catalina Stagni y Ana Bellomi – el 21 de junio 1608, teniendo lugar la ceremonia en la iglesia de San Sebastián. La institución fue aprobada civilmente por el marqués Francesco el 27 de septiembre. El objetivo principal del colegio era proporcionar educación a las jóvenes de buena familia, que, con la dote dada al colegio, contibuían al mantenimiento del mismo. Los miembros de la compañía, jóvenes nobles o procedentes de familias distinguidas, no eran religiosas en el sentido convencional del término: emitían sólo el voto de castidad, el juramento de la perseverancia y la promesa de obediencia a la superiora de la casa (que llevaba el título de prelada). La guía espiritual dependía del padre Cepari.

La institución sobrevivió a la represión napoleónica porque no estaba gestionado por religiosas, pero debido a las leyes revolucionarias de 1866, quedó privado de personalidad jurídica; en el 1930 fue reconocida como una organización de caridad, de acuerdo con las normas del Concordato de 1929 y 15 de enero de 1952, Las Vírgenes de Jesús obtuvieron de la Santa Sede para la institución, el reconocimiento de derecho pontificio.

Olimpia murió en Castiglione el 23 de diciembre 1645 y su cuerpo fue puesto en una teca de vidrio, aun conservada, junto con sus dos hermanas, en la basílica de San Luís. La Iglesia le reconoce el título de Venerable, pero no existe ninguna causa de canonización, como sucede con sus otras hermanas.

Oración a las Venerables
Adorable Corazón de Jesús, que en tu admirable providencia has suscitado en la Iglesia, para el beneficio de las almas, a Cintia, Olimpia y Gridonia Gonzaga y las llamaste a instituir, bajo la protección de San Luís, una familia religiosa consagrada al bien de la juventud femenina, te pedimos de todo corazón, que si es para tu gloria y para nuestro bien, quieras conceder su glorificación aquí en la tierra. Que así sea.

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II apendice – Ed. Città Nuova
* Bisognin Davide – L’altro santo Gonzaga. Il venerabile frate Francesco – Ed. Lief, enero 2005
* Brunelli Roberto – L’ onore e la gloria. Vita del venerabile Francesco Gonzaga – Ed. AVE
* Brunelli Roberto – Un uomo di nome Luigi – Ed. AVE, 1990
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Giachi Gualberto – Luigi Gonzaga. Lettere e scritti – Edizioni Città Nuova
* Giachi Gualberto – San Luigi Gonzaga en I Santi nella Storia, Vol 6, Ed. San Paolo, 2006
* Grenci Damiano Marco – Archivo privado iconográfico y hagiográfico: 1977 – 2013
* Paganella Manlio – Cinzia, Olimpia e Gridonia Gonzaga – Ed. Cassa rurale ed artigiana di Castel Goffredo
* Papàsogli Giorgio – Ribelle di Dio. San Luigi Gonzaga – Ed- àncora (1991).
* sito web di santuariosanluigi.it
* sito web di wikipedia.org
* Tamalio Raffaele – Gonzaga Cinzia en Dizionario Biografico degli Italiani – Volume 57 (2002)

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