Nuestra Señora de Guanajuato

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen de Nuestra Señora de Guanajuato sin sus habituales ropas que la cubren.

Imagen de Nuestra Señora de Guanajuato sin sus habituales ropas que la cubren.

Esta imagen de Nuestra Señora es considerada por muchos la más antigua en el territorio mexicano, a pesar, claro está, de que algunas otras también se disputan este título, pero lo que se cuenta de Nuestra Señora de Guanajuato es lo que muchos la consideren tal cual.

Todo esto nos lleva a empezar con nuestro relato, pues de esta imagen se dice, como de muchas otras, que hacia el año 714, durante la invasión musulmana a la península Ibérica, la imagen de Nuestra Señora se encontraba en Granada y, para que no fuera destruida por los musulmanes, fue escondida durante 800 años en una cueva y que, a pesar de permanecer tantos siglos escondida, la imagen permaneció incólume. Posteriormente, en el siglo XVI, dice la leyenda que la imagen fue encontrada de nuevo y se le entrego al emperador Carlos V, quien decidió donarla al pueblo de Guanajuato, en la Nueva España, en 1556, pero como un año después, en 1557, fue la época en que Carlos V abdico en favor de su hijo Felipe II, fue a este quien le toco expedir la Cédula Real por la cual obsequiaba dicha imagen al pueblo de Guanajuato. Este obsequio se explica debido a que Guanajuato, en esa época, era uno de los minerales más ricos de la Nueva España, y del cual la corona tenía grandes ganancias.

Le toco a un noble granadino, de nombre Don Perafán de Rivera, que había sido nombrado Alcalde Mayor, Juez de Minas de Guanajuato, llevar la imagen hasta su destino final, pero cuenta la leyenda que, estando ya cerca de dicha población, en un lugar llamado “La Yerbabuena”, perdió el camino don Perafán y su comitiva. Siendo ya de noche, don Perafán dio la orden que se sacara la imagen de la Virgen de la caja en que venía y, poniéndola sobre un tambor y encendiéndole dos velas, le suplicaron los ayudara a encontrar el camino hacia Guanajuato. A la mañana siguiente, la comitiva pudo divisar a dos palomas blancas, y fue un indicio de que estaban cerca de la población, y guiándose por estas aves, lograron llegar a Guanajuato un 8 de agosto de 1557.

A la llegada de la imagen, esta fue entronizada en la capilla de indios mexicanos conocida como “Los Hospitales”, que había sido fundada por don Vasco de Quiroga, donde estuvo hasta 1696, fecha en que se le construyó su nuevo y actual templo.

Plegaria a Nuestra Señora de Guanajuato para encontrar el camino.

Plegaria a Nuestra Señora de Guanajuato para encontrar el camino.

Cuando la imagen llegó a Guanajuato llevaba una rosa en su mano del mismo material de la imagen, y posteriormente se le agregó un rosario, esto causó, según narran algunas fuentes, que posteriormente, cuando la imagen iba tomando fama y devoción entre los pobladores, la Orden de Predicadores de Santo Domingo dijera que como se trataba de una Virgen del Rosario, les correspondía a ellos tener la imagen y administrarla, ya que dicha advocación era propia de su orden, ante tal demanda, se decidió entonces, para evitar más problemas y reclamos, retirarle tanto la rosa como el rosario, y sustituir estos por un cetro. La imagen posee una hermosa peana de plata donada en 1737 por José de Sardaneta y Legaspi.

En honor de que la imagen de la Virgen, se suponía, procedía de Santa Fe de Granada, se le concedió a la ciudad de Guanajuato el nombre de Real de Minas de Santa Fe de Guanajuato, así pues, la ciudad la honra por sus muchos favores que le ha concedido, se dice que en 1748 y 1854 libró a la ciudad de Guanajuato de unos terribles truenos que se escuchaban debajo de la tierra (¿temblores quizá? o ¿derrumbes por las minas?). En 1811 fue la ciudad atacada por una guerrilla y acudieron a la Virgen, y los invasores vieron un enorme ejército y en medio de este, a Nuestra Señora, por lo que decidieron huir.

De la misma manera se habla de que, en varias ocasiones, cuando la población se encontraba en una terrible sequía, se sacó en procesión a la imagen y al poco tiempo comenzó a llover, aun antes de terminar la procesión o poco después de haber sido regresada a su templo la imagen de la Virgen de Guanajuato.

Nuestra Señora de Guanajuato como luce revestida con ropa.

Nuestra Señora de Guanajuato como luce revestida con ropa.

Un milagro más que se narra trata sobre unos ladrones que intentaron robar las joyas que adornan la imagen y que, intentando romper el vidrio que la protege con fuertes golpes, no pudieron romperlo y que, al darse cuenta el sacristán por el ruido e ir a ahuyentarlos, este fue apuñalado varias veces, pero en su desesperación invocó a Nuestra Señora de Guanajuato y no sólo no murió, sino que en poco tiempo estuvo recuperado y pudo regresar a sus actividades.

El templo de Nuestra Señora de Guanajuato fue elevado a Basílica menor por S.S. Pío XII en 1957. Hace poco se decidió hacer una rosa de oro para restituirla a la mano de la Virgen como originalmente la llevaba, esta fue bendecida por S.S. Benedicto XVI en 2012 durante su visita a Guanajuato.

Nuestra Señora de Guanajuato es celebrada especialmente en la fiesta de su Patrocinio el segundo domingo de noviembre y en el mes de mayo, en memoria de que fue coronada un 31 de mayo y de que, como sabemos, mayo es el mes de María.

André Efrén

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