Nuestra Señora de Juquila

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía de la imagen.

Fotografía de la imagen.

En la población de Santa Catarina Juquila, en el estado mexicano de Oaxaca, existe una gran devoción a una pequeña imagen de la Inmaculada Concepción la cual ha ido ganando fama en todo el país desde hace algunos años. El caso de la Inmaculada Concepción, mejor conocida por sus devotos como Nuestra Señora de Juquila o “la Juquilita”, es uno más de pequeñas imágenes de no más de treinta centímetros que eran usadas por los religiosos para evangelizar, como sucedió en el caso de la imagen de la Virgen de Zapopan y otras celebres imágenes marianas.

El nombre de Juquila significa “lugar de legumbre hermosa” y se encuentra ubicado al sureste del estado de Oaxaca. Esta región fue evangelizada por los religiosos dominicos y es fray Jordán de Santa Catarina quien se encargó especialmente de esta tarea y quien traía consigo la imagen de la Inmaculada Concepción. Se dice que fray Jordán era acompañado en sus correrías por un indígena perteneciente al poblado de Amialtepec; este indígena mostró siempre una gran devoción por la pequeña imagen de María Santísima que llevaba consigo el religioso y entonces, al ser enviado fray Jordán a evangelizar otra región y no poder seguir llevando consigo al indígena, que de tanta ayuda le había servido, decidió obsequiarle la imagen de la Inmaculada, a la que tan fervor de dedicaba. El indígena, muy feliz por el obsequio del religioso, decidió regresar a su natal Amialtepec y, ya aquí, instaló la imagen en un pequeño altar en su casa, pero la imagen comenzó a concederle diversos favores a su dueño y sus vecinos, lo que logró que fuera cobrando cierta fama entre los habitantes y los pueblos vecinos.

Debido a la misma fama que fue cobrando la imagen, hacia 1633 el párroco de Juquila, Jacinto Escudero, decidió que sería mejor llevar la imagen a la parroquia para que estuviera en un lugar de más fácil acceso y de mejores condiciones, pero los pobladores de Amialtepec se negaron a entregar la preciada imagen y prometieron al religioso erigirle un mejor lugar para resguardarla. En aquella región los pobladores tenían la costumbre de quemar los campos para lograr mejores cosechas, pero en esa ocasión el incendio se salió de las manos de los pobladores, no logrando detenerlo e incendiando gran parte del pueblo y con ellos la pequeña ermita en honor a la Inmaculada Concepción; una vez apagado el fuego, los pobladores se acercaron a las cenizas de la ermita para tratar de rescatar algo que hubiera quedado, y su sorpresa fue grande al ver que incólume permanecía la imagen de la Inmaculada Concepción, únicamente un poco ennegrecida por el humo.

Antihua fotografía de la imagen.

Antihua fotografía de la imagen.

Debido al portento, la cantidad de fieles que llegaban a visitar a la imagen hicieron que el padre Escudero decidiera definitivamente trasladar la imagen a la parroquia del pueblo de Juquila, al ser trasladada se le coloca en el altar de San Nicolás, pero a la mañana siguiente no se encuentra la imagen en aquel sitio, sino que la Inmaculada había regresado al pueblo de Amialtepec [1]. Creyendo el sacerdote que habían sido los habitantes quienes la habían robado, decide llevarse de nuevo la imagen y cerrar con candados, pero a pesar de esto la situación se vuelve a repetir. Debido a que el padre Escudero es cambiado de parroquia, dejó que la imagen permaneciera en Amialtepec. El nuevo párroco será el padre Manuel Cayetano Casaus de Acuña, quien pedirá el apoyo al obispo para realizar el traslado de la imagen. Fray Ángel Maldonado, quien en aquella época era el obispo, dio un decreto el 30 de junio de 1719 con el cual se ordenaba que la imagen fuera trasladada, a pesar de esto la imagen nuevamente volvió a repetir el prodigio de volver a Amialtepec. Ante el persistente portento, el sacerdote decidió intentar una vez más el traslado, pero en esta ocasión se hizo en una solemne procesión a la que asistieron descalzos el mismo sacerdote y los gobernantes de ambos pueblos. Ante estas penitencias la imagen ya no volvió más a Amialtepec y se quedó en Juquila, donde se la venera hasta la actualidad. Hacia 1784 se decidió construir un Santuario más grande para albergar la imagen y que pudiera contener la gran cantidad de peregrinos que llegaban continuamente a visitar a la Virgen de Juquila. Este mismo Santuario se concluyó en 1791.

Entre los milagros que se cuentan de esta imagen hay uno bastante curioso, pues se dice que una peregrina, al llegar al Santuario y ver el pequeño tamaño de la imagen, dijo con bastante desdén que no había valido la pena recorrer tanto camino para venerar una imagen tan pequeña. A pesar de esto, encendió una vela y depositó una moneda como limosna, pero su sorpresa fue grande cuando, al regresar a su casa, encontró la misma vela y el mismo peso que había depositado en el Santuario sobre la mesa de su casa.

Nuestra Señora de Juquila es considerada y venerada como patrona de los transportistas y viajeros, al igual que el Beato Sebastián de Aparicio, y es gracias a los transportistas que el culto a la Virgen de Juquila se ha dado a conocer y llegado a rincones del país donde nunca antes se había escuchado sobre esta imagen. Desde hace algunos años su devoción ha ido aumentando y es común ver en las carreteras del centro del país pequeñas capillas dedicadas a la Virgen de Juquila, donde viajeros y transportistas pueden encomendarse a la que consideran su patrona.

Personalmente he sabido de los milagros de esta Virgen a los transportistas: conocí a una persona dedicada a este oficio que viajaba por todo el país transportando diversas mercancías y que tuvo un terrible accidente, en el que se incendió la unidad que conducía y él mismo resultó gravemente quemado en todo el cuerpo y su ropa se hizo cenizas, pero él mismo decía haberse salvado por milagro de la Virgen Juquila; ya que, a pesar de que toda su ropa fue consumida, por las llamas no así el escapulario con la imagen de la Virgen de Juquila que llevaba en el cuello.

Santuario de la Virgen de Juquila, Oaxaca, México.

Santuario de la Virgen de Juquila, Oaxaca, México.

La fiesta principal el honor de Nuestra Señora de Juquila se celebra el día 8 de diciembre. El pasado mes de abril, S.S. Francisco autorizó la coronación pontificia de la imagen de la Inmaculada Concepción de Juquila, la cual se llevará a cabo por manos del nuncio apostólico en México, Mons. Christophe Pierre, el próximo día 8 de octubre de 2014, para beneplácito de todo el pueblo católico mexicano.

André Efrén

Bibliografía:
– FREYRE, Gabriel, “La Compañía de María: iconografía célebre de México”, Tomo II, México, Apolo, primera edición, 2012.
– GARZA CHAPA, Rebeca, “María en México”, México, San Pablo, segunda edición, 2006.
– SCHNEIDES, Luis Mario, “Cristos, Santos y Vírgenes”, México, Planeta, primera edición, 1995.


[1] Este milagro es uno de los más comunes entre las leyendas de imágenes milagrosas, ya sea de imágenes de la Virgen o de Cristo, se cuentan por muchas las imágenes de las que se dice este mismo milagro, símbolo quizá para que los habitantes pensaran que eran los privilegiados y elegidos por la divinidad para resguardar aquella imagen tenida por milagrosa.

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