Virgen del Don de Alfafar

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen de la Virgen del Don, patrona de Alfafar, Valencia (España).

Imagen de la Virgen del Don, patrona de Alfafar, Valencia (España).

Nos cuenta la leyenda que en tiempos en que el Rey Jaime el Conquistador estaba conquistando Valencia, allá por 1238, acampó en los terrenos que hoy ocupa el pueblo de Alfafar. Y vieron una noche los soldados, al toque de las Ave Marías, siete estrellas resplandecientes que bajaban sobre aquel sitio y, al mismo tiempo, oyeron el sonido de una campana. En ese momento comunicaron al Rey esta visión por lo que, mandando que se cavara la tierra, encontraron la imagen femenina de una Virgen, pétrea y sedente, que sustentaba a un niño de pie sobre la rodilla izquierda que jugaba con un pajarillo.

Esta imagen estaba dentro de una pila y tapada con una campana, teniendo dentro un cáliz de oro con piedras preciosas alrededor así como una crismera de plata maciza. Nos dice esta tradición que estaba situada exactamente debajo de un árbol, un llidoner, que se ubica actualmente en la Plaza donde se halla la iglesia. Es por ello que, al ver tan preciado tesoro, el Rey no pudo más que exclamar: “¡Oh gran Don!”. De ahí el nombre que se le dedicó a la Virgen encontrada, y desde tiempos inmemorables se conoce como Nuestra Señora del Don a la Patrona de Alfafar.

La noche del 20 al 21 de julio de 1936, a la una de la madrugada, un grupo numeroso de milicianos entró en la Iglesia de Nuestra Señora del Don con la intención de quemarla. En el altar mayor, donde se encontraba la Virgen del Don, fueron colocados unos cartuchos de dinamita. La imagen, que llevaba un tiempo fuera de su elevada hornacina del cuerpo central pues se hallaba en reparaciones, voló por los aires cayendo al suelo en cuarenta y cinco pedazos, habiendo también perdido su policromía pasto de las llamas. Y hubo entonces fieles que, arriesgando su integridad, recogieron los trozos que pudieron y se los llevaron a sus casas. Después de terminada la guerra civil de España, en el año 1939, y regentando la parroquia el sacerdote don Fermín Vilar, se requirió a los vecinos que habían recogido aquellos trozos para que los devolvieran para su reconstrucción. Cuarenta y tres pedazos pudieron ser recuperados por lo que quedó sin cubrir la parte trasera de la espalda. Desde entonces hasta ahora se le atribuyen infinitos milagros concedidos a sus devotos.

También en el interior del templo, con los retablos laterales, cuadros y algunos bancos y sillas amontonados, prendieron fuego a la iglesia y las llamas salían por las ventanas de la cúpula devorando todo lo que encontraba a su paso. La capilla-oratorio de la casa abadía fue respetada pero sus imágenes fueron sacadas a la calle y arrojadas también a la hoguera. El fuego devoró varias tallas de valor como la artística anda procesional de la Virgen del Don. En cambio, parte del archivo parroquial pudo salvarse gracias a la intervención del párroco que, antes de abandonar la casa, arrojó algunos de los libros que quedaban por una ventana al patio contiguo de la casa vecina.

Vista de la fachada de la iglesia de la Virgen del Don, en Alfafar, Valencia (España).

Vista de la fachada de la iglesia de la Virgen del Don, en Alfafar, Valencia (España).

La casa de la Virgen sufrió también un registro buscándose objetos de valor. Lo primero que hicieron fue sacar de su hornacina la imagen procesional de la Virgen del Don del siglo XVIII y en medio de la calle la quemaron. Subieron también a la habitación y allí se encontraba también otra imagen de la Virgen del Don del siglo XVII que pasó afortunadamente inadvertida a los milicianos. Así se pudo salvar la imagen que actualmente se encuentra en el convento de San José de las Madres Carmelitas Descalzas de Valencia.

El culto a esta Virgen fue canonizado en 1655 por el entonces Arzobispo de Valencia, Pedro Urbina Montoya. La iglesia parroquial de la Virgen del Don, que se le dedicó, es un edificio representativo del barroco popular valenciano y alberga la imagen de la Virgen. El templo actual, que sustituye a otro anterior de estilo gótico, comenzó a construirse en 1736 y se abrió al culto en 1748.

La construcción es la tradicional, a base de pilares, arcos y bóvedas, teniendo una torre campanario de tres cuerpos y reloj, mientras que el templo es de tres naves con crucero, cúpula y capillas laterales. A principios del siglo XX el templo se encontraba considerablemente deteriorado como consecuencia de guerras, saqueos y sobre todo por las inclemencias del tiempo. Diversos rayos habían dañado el campanario por lo que se le añadieron pequeños retoques modernistas y se cambiaron la mayor parte de los pináculos. Finalmente se pintó en los colores pastel a la moda de la época.

Durante la Guerra Civil como hemos dicho se incendió el templo y se acabó convirtiendo en mercado y teatro. La restauración comenzó en 1940 y, poco a poco, se fueron colocando nuevos altares y retablos en las capillas laterales y finalmente se construyó el altar mayor que alberga la imagen de Nuestra Señora del Don. Éste último fue cincelado por Manuel Peris Ferrer, marmolista de Alboraya y Antonio Piró, orfebre de Valencia, a imitación del altar mayor del Monasterio de San Miguel de los Reyes de Valencia. A partir de la década de 1960 se apreció un progresivo abandono de la protección y restauración del templo, que se evidenció en el deterioro de su fachada principal y de la torre del campanario. Tal deterioro obligó a acometer una rehabilitación en 1993 que dotó a la iglesia de su aspecto actual.

Salvador Raga

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es