Nuestra Señora de la Peña y su descripción

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Vista del conjunto escultórico de la Virgen de la Peña, San josé, el Niño y un ángel. Santuario de Nuestra Señora de la Peña, Bogotá (Colombia).

Vista del conjunto escultórico de la Virgen de la Peña, San josé, el Niño y un ángel. Santuario de Nuestra Señora de la Peña, Bogotá (Colombia).

Nuestra Señora de la Peña: su descripción a partir de una revelación hecha a una monja santafereña
Como lo había dicho en un artículo anterior, Nuestra Señora de la Peña es una advocación mariana de origen colombiano, procedente del siglo XVII, y es venerada en el santuario de la Peña en la ciudad de Bogotá, donde según la tradición, una imagen de la Virgen acompañada de San José, el Niño Jesús y San Gabriel, se apareció al platero Bernardino de León en una roca ubicada en lo alto de los cerros de orientales de Bogotá.

El conjunto escultórico que se venera en el santuario, en la ciudad de Bogotá está compuesto por los cuatro personajes que mencioné en el párrafo anterior. Todos miran hacia delante, estando la Virgen, san José y el Niño al frente y el ángel detrás.

Durante un tiempo, se creyó que el ángel que acompañaba a la Sagrada Familia era el arcángel San Miguel, pero según nos cuenta el padre Struve Haker en su libro: “El santuario Nacional de Nuestra Señora de la Peña”, una revelación hecha a una monja santafereña en el siglo XIX, dice que esta escena representa a la Virgen y san José cuando se dirigían al templo de Jerusalén para presentar a Jesús y cumplir así lo establecido en las normas judías, diciendo además que el ángel que los acompaña, era el Arcángel Gabriel. Este porta la custodia como símbolo de que fue él quien en el momento de la Anunciación, llevó a María la noticia de que concebiría por obra y gracia del Espíritu Santo, y que llevaría consigo al Verbo encarnado, lo que se interpreta como una prefiguración Eucarística, pues pone a María como primer sagrario, como la primer persona que recibe a Cristo para que habite en ella.

En el conjunto de imágenes se observa a San José que porta un bastón florido, que hace referencia a un episodio del Evangelio apócrifo de “La Natividad de María”, en el que se habla de la historia de la elección de un esposo para la Virgen, que debía encargarse de cuidar su virtud. El método escogido fue basado en una profecía de Isaías, y consistió en que los hombres de la casa de David que pudieran casarse, debían llevar una vara al altar. Finalmente una de estas varas debía florecer como señal divina de aprobación del hombre que iba a casarse con la Virgen. El episodio finaliza hablando de que José es el dueño del bastón florecido y que habia sido escogido para cuidar de María.

Vemos que san José entrega una granada al Niño que está siendo sostenido por su madre, acción que significa, según la revelación mencionada anteriormente, que el Nuevo Reino de Granada (lo que actualmente comprende territorios de Colombia, Panamá, Venezuela, Ecuador, parte del Brasil y de Nicaragua) está bajo la protección del santo y que al darla al Niño está revelando el especial amor que tiene la Sagrada Familia por el Nuevo Reino. La granada es además símbolo reconocido de unión pues es un fruto que encierra muchos granos que permanecen juntos mientras están dentro de él, lo que confirma la preferencia y unión de Jesús, María y José a este territorio.

Vista del lienzo que se pintó en base a las revelaciones.

Vista del lienzo que se pintó en base a las revelaciones.

Por lo que se expone anteriormente, es fácil concluir que Nuestra Señora de la Peña además de ser una imagen religiosa, es una imagen que contiene sentimientos nacionales, tal vez buscando esa identidad que se quería formar en las personas de los primeros años de la República, pues hay que aclarar que las supuestas revelaciones fueron hechas poco tiempo después de terminado el proceso de independencia del Nuevo Reino.

Entre otros asuntos expresados en las revelaciones, se dice que el conjunto estaba acompañado del arcángel san Rafael pero al parecer este se quebró sin que se le pusiera mucha atención. No queda muy claro además si la imagen del arcángel san Miguel estaba presente también dentro del grupo de imágenes o si solo se le apareció como un ser que custodiaba al conjunto desde lejos. Por otro lado la monja que tuvo estas revelaciones decía dudar sobre ellas pues pensaba en ocasiones que estas eran engaños del demonio. Pero más adelante ella misma nos dice que Dios le expresaba que no debía pensar eso, pues en realidad las revelaciones si eran de origen divino y era la voluntad de Dios que se esclareciese la identidad del ángel que acompaña las imágenes de la Sagrada Familia.

Luego de las revelaciones, por ese mismo tiempo, el capellán mandó pintar con uno de los pintores de la familia Figueroa un lienzo con las imágenes según como las describió la monja, de la cual no conocemos su nombre ni comunidad religiosa, gracias a que decidió permanecer en el anonimato.

Lucho

BIBLIOGRAFÍA
– Struve Haker, El Santuario Nacional de Nuestra Señora de La Peña, Santafé de Bogotá, MCMIV, Imprenta Nacional de Colombia
– Ripa, C. (siglo XVII/2002). Iconología.

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Nuestra Señora de la Peña y su Santuario

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Óleo de la Virgen de la Peña. Escuela Santafereña, siglo XVIII. Museo Clara Rojas Peláez (Jardín, Antioquía, Colombia)

Para evitar darle de comer a aquellos que aman sembrar la cizaña, (ya algunos sabrán a que me refiero) me permito publicar voluntariamente, de nuevo, el artículo sobre Nuestra Señora de la Peña que se venera en Santa Fe de Bogotá, verán que es básicamente igual, a pesar de que lo he ampliado un poco. Espero que sea del agrado de todos y que sirva para aprender de otra advocación mariana  nacida en Colombia, además de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Habiendo hecho las aclaraciones pertinentes, procedo a hablar del tema que nos ha traído hoy:

El 10 de agosto de 1685, Bernardino Rodríguez de León, vio un resplandor en los cerros orientales de Santa Fe de Bogotá, y al acercarse descubrió que se trataba de una imagen de la Virgen con un niño Jesús en brazos, San José y un ángel, todos sobre una roca. De inmediato, se le atribuyeron orígenes sobrenaturales  a la imagen, con el argumento, de que ningún ser humano podía treparse a lo alto de una peña a pintar sin caerse,  y mucho menos en la ciudad de Santafé, donde no había conocimiento de algún pintor que pudiera realizar semejante obra.

Esta aparición de la imagen mariana, causo gran revuelo en los habitantes de la Nueva Granada, donde solo había ocurrido un hecho similar 99 años atrás con la Virgen de Chiquinquirá. Sin embargo, Cordovez Moure (historiador colombiano) asegura que un preso español mandó a esculpir a la Virgen de su devoción en un enorme bloque de piedra y ordenó ponerlo en los cerros altos que dominan a Bogotá y lo treparon hasta donde fue posible y allí tuvieron que dejarlo abandonado.

Grabado en cobre de Nuestra Señora de la Peña, obra de Anselmo García de Tejada (1818).

Motivo de especial de emoción para los creyentes fue el que el Niño Jesús sostuviera en la mano una granada -supongo que la emoción se dio porque en ese entonces Colombia hacía parte de La Nueva Granada-. Matallana reproduce en sus escritos que Nuestro Señor dijo a una  monja: “¿Vosotros no habéis reparado en la fruta coronada y la unión de los granos de la granada?  Así como la granada es la fruta coronada y reina entre las frutas, así, esta ciudad de Santa Fe, es para Dios la reina entre las hijas, la predilecta, la preferida y más querida”. Ella misma cuenta que, en una ocasión en que hubo una esterilidad muy grande en los pueblos vecinos, invocaron a Nuestra Señora de La Peña, y ésta los socorrió “con abundante cosecha, por cuyo motivo, según he conocido, vienen los indios con más frecuencia desde entonces a visitarla anualmente los días de carnestolendas”. A continuación la monja cuenta de sus temores por sus escritos, que a ella misma le parecen “embustes, engaños del demonio o ardides de mi cabeza”. Y como el testimonio de esta monja, Matallana recogió otros que dan fe acerca de las cualidades milagrosas de las imágenes de la Virgen de La Peña al ser invocada en momentos de dificultad; la mayoría son casos de personas que se tropiezan y caen entre las rocas y desfiladeros de los cerros, empezando por los capellanes de su santuario.

En 1716 la imagen es bajada del cerro y puesta en lugar actual donde se ubica el santuario, 34 años después, el papa Benedicto XIV expidió una bula en la que aprobaba la cofradía de Nuestra Señora de la Peña, que se había erigido en 1717, y concedía a los cofrades indulgencia plenaria y remisión de todos sus pecados. Y ordenó: “establecer el día de la fiesta de Nuestra Señora con aprobación del Ordinario sin facultad de poderlo variar jamás, por lo que quedó aprobado y fijó para siempre el Domingo de Quincuagésima”. La Cofradía de Nuestra Señora de La Peña tiene por objeto principal el de sostener y aumentar en el Santuario de la Virgen de dicha advocación el culto divino. Al lado de esta finalidad principal, los cofrades acostumbraban y han de seguir la costumbre de dedicarse a obras de caridad, especialmente en el campo espiritual.

Óleo de la Virgen de la Peña, obra de Joaquín Gutiérrez.

En  1902, el  Arzobispo Herrera Restrepo, aprueba que el santuario de Nuestra Señora de la Peña fuese administrado por una orden religiosa, así pasa a estar  por  26 años en manos de  los franciscanos capuchinos y luego se pone al cuidado de dos monjes  cistercienses  que permanecieron allí al menos 2 años. Después de esto el santuario pasa por varias vicisitudes y se queda en el descuido, por lo que empieza a depender de la parroquia de Nuestra Señora de Egipto, cercana al santuario.

El padre Ricardo Struve Haker llegó a Colombia en 1944 evadiendo la segunda guerra europea, y consideró milagro de la Virgen el haberle dado a saber el paradero de sus padres y hermanos, de quienes había perdido el rastro, motivo por el cual se había pone al servicio del santuario. En 1945 Nuestra Señora de La Peña es nombrada patrona de las vocaciones sacerdotales en Santa Fe de Bogotá, y desde entonces en un corazón de plata se inscriben los nombres de los seminaristas.

En su trabajo como capellán, el padre Struve, realizó un inmenso trabajo social en los barrios vecinos, del cual queda constancia en sus abundantes publicaciones. En 1955 emprende la restauración del santuario, y se dedica a hacer conocer el santuario por cuantas formas y medios de propaganda puede, entre ellos una dramatización en el teatro Colón y una película; invitó a colaborar en la reconstrucción de las ermitas, al batallón guardia presidencial (63 soldados, cargando tres ladrillos cada uno). Un 8 de diciembre la visitó, en una peregrinación mariana, monseñor Emilio de Brigard. El padre alemán también montó un taller de carpintería  y fabricó algunos muebles de la iglesia. Formó grupos de jóvenes. Proyectó cine. Organizó un museo. Sembró árboles. Llevó al maestro Gonzalo Ariza a que pintara varios cuadros y a que retocara los de Vásquez Ceballos y formó una colección de mariposas nocturnas de los alrededores.

En 1968 el padre Struve, desgastado y enfermo, regresó a Alemania dejando el santuario en plena actividad. Los párrocos que lo sucedieron, siempre dominados por el fantasma de la inseguridad, prefirieron prestar sus servicios desde Los Laches (Barrio en Santa Fe de Bogotá cercano al Santuario), en proceso de urbanización, y La Peña quedó relegada al olvido y al cuidado de las Hermanitas de la Sagrada Familia.

Conjunto escultórico de la Virgen de la Peña venerado en su santuario de Bogotá, Colombia.

Hacia finales de los años setenta el párroco de turno se esforzó en revivir las fiestas religiosas en el mes de agosto; las carnestolendas que desde tiempos de Struve, quedaron definitivamente sepultadas. Se necesitó que llegara como  párroco, Hernando Rojas, que lleno de entusiasmo y tesón, se empeñó en sacar adelante de nuevo el santuario y movió personas e instituciones eclesiásticas y civiles hasta lograr la reciente restauración y recuperación de este histórico centro mariano de la ciudad y el país. Según él, la Virgen volvió a sonreír.

Lucho

Enlaces web:
www.lablaa.org
www.arquibogota.org.co

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