Nuestra Señora de Vallivana: la Virgen que vino de Morella

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle de la Virgen de Vallivana venerada en Picassent (Valencia, España).

El día 8 de septiembre, festividad de la Natividad de Nuestra Señora, se celebran una gran cantidad de advocaciones marianas en toda España, y en especial en la zona mediterránea de la Península destaca el fenómeno de las marededéus trobades (las Vírgenes halladas) que es como designamos a esas imágenes marianas que son encontradas casualmente y cuyos orígenes, aunque aproximadamente datables por su factura material, en lo que respecta a las tradiciones suelen estar envueltos en la leyenda. El año pasado dediqué un artículo a Nuestra Señora de la Salud, patrona de mi ciudad natal, Algemesí; y este año lo haré a la patrona de la que pronto será también mi hogar, la también valenciana ciudad de Picassent: Nuestra Señora de Vallivana.

¿Qué podemos decir de esta advocación mariana valenciana? En primer lugar, que pese a ser patrona de Picassent, no es una advocación originaria de esta ciudad, sino de otra: la histórica y bella Morella, en la provincia de Castellón. Veamos en primer lugar lo que sabemos de esta Virgen de Vallivana original. La tradición oral nos dice que fue hallada en una cueva del valle de Vallivana –de ahí su nombre- un paraje natural que se encuentra a unos 24 km aproximadamente de la ciudad de Morella. En el año 1234, según este relato, un pastor que iba siguiendo a su huidizo perro se coló en el interior de la cueva, de donde surgía un leve resplandor, y allí se encontró con la imagen mariana, que tenía a su lado una vela encendida y un fajo de documentos. Allí fue donde se levantó el primer santuario dedicado a esta advocación de la Vallivana.

Dicha imagen está hecha de barro cocido y policromado y su altura no alcanza los 25 cm, por lo que es una imagen más bien pequeña. Sobre la túnica luce manto hebreo y está coronada con una corona rebajada, en la mano derecha sostiene un lirio, símbolo de su virginidad perpetua, y con el brazo izquierdo sostiene al Niño Jesús. Esta iconografía mariana básica será luego fielmente imitada en la réplica de Picassent.

El año 1427 se construye una nueva ermita que se abre al culto en 1436, aunque el santuario actual se inició en 1714 y se concluyó el 1738. Será en esta fecha cuando se inicia el culto de la dicha Virgen también en Picassent, pues en este año llega la imagen a esta segunda ciudad, que hasta poco antes –con el decreto de la expulsión de los moriscos en 1609 se pone fin a ello- había sido una alquería musulmana, ocupada por labradores que profesaban la fe islámica –como recuerdo de ese pasado, una de las coronas de la Virgen de Picassent ostenta una media luna rodeando el escudo de la ciudad, símbolo mariano de la pureza, pero también emblema del Islam-. En este momento también se modifica un poco la imagen: a los pies de la imagen se coloca una peana que la eleva, además de una nube con diversos querubines, se la adorna con ropa de tela y cabello postizo, ocultando en su mayor parte la imagen antigua. En 1910 se la corona canónicamente por la Sagrada Congregación de los Ritos de la Santa Sede, siendo la primera Virgen coronada en la Comunidad Valenciana, y declarada patrona en 1952.

Imagen original de la Virgen de Vallivana, venerada en Morella (Castellón, España).

Pero, ¿cómo llegó esta Virgen morellana a la ciudad de Picassent? A través de mossèn Miquel Carbó, sacerdote de origen morellano y muy devoto de la Vallivana, que fue destinado a Picassent en el primer tercio del siglo XVIII. Él tenía en su casa, para su devoción particular, la imagen de la patrona de Morella, que iba a ser también la patrona de Picassent. ¿Cómo sucedió esto?

El sacerdote morellano era muy propagandista de la devoción a la Vallivana, y por eso, cuando en 1738 la ciudad se vio diezmada con una cruel epidemia de fiebres malignas, propuso a las autoridades locales que se hiciese un voto de alzar un santuario a esta Virgen si les libraba de la epidemia. Ello fue aceptado con prontitud y entusiasmo, y así, se dio inicio a una novena a la Virgen de Vallivana, y hete aquí que apenas acabado el ejercicio piadoso del primer día, cesó por completo la epidemia. Y de inmediato la ciudad agradecida cumplió su voto para con la patrona morellana.

El 29 de junio de 1738, en la iglesia parroquial de San Cristóbal, hasta entonces principal patrón de la ciudad, una junta general de vecinos congregados por el rector Vicent Vañón y con el Ayuntamiento al frente, se explicó la curación milagrosa obtenida de Dios por la intercesión de la Virgen de Vallivana, haciendo énfasis en que la imagen original se encuentra en su santuario de Morella y que la imagen que tenía el sacerdote morellano era tan sólo una réplica de la misma. Se notificó que al realizar la novena, iniciada el 27 de abril de 1738, cesaron las muertes por una epidemia que había estado matando a mucha gente hasta entonces. Por lo tanto, debía levantarse una ermita en honor a Nuestra Señora de Vallivana al final del calvario y que allí, en el altar, debía ser colocada la réplica que tenía en su poder mossèn Carbó. Él accedió gustosamente a entregar la imagen a la ermita, que se inició en 1738 y se acabó en 1743, momento en que se abre al culto.

Por desgracia, y como suele pasar en muchos de estos casos, la imagen réplica que se había erigido en nueva protectora de Picassent desapareció durante la Guerra Civil Española (1936-1939), probablemente destruida. Por ello, el 20 de agosto de 1939 el rector en funciones, Vicent Castany, hace una colecta para costear una nueva imagen de la Virgen. El escultor encargado de hacerla, Enrique Galarza Moreno, de origen picassentino, viajó a Morella para observar la imagen original –que, gracias a Dios, se había salvado del destrozo bélico- y tomar las oportunas medidas. Y así nace la imagen que actualmente es venerada en Picassent.

Vista completa de la Virgen de Vallivana venerada en Picassent (Valencia, España).

Esta imagen, que respeta el tamaño y la iconografía básica de la original, así como los adornos y postizos, está hecha de madera policromada, mide 30 cm de altura y se alza sobre una peana de 7 cm. La imagen tiene dos túnicas, una policromada en azul y otra en blanco, ribeteadas de dorados y ceñidas con un cinturón. Si pie izquierdo está ligeramente adelantado respecto al derecho. Sostiene con su izquierda al Niño Jesús, que mide 11 cm y tiene sus propios atributos: en la mano izquierda la bola del mundo y la derecha alzada en actitud de bendecir. La mano derecha de la Virgen sostiene un ramo de latón con siete azucenas y cinco rosas.

En un acto que tuvo lugar el 8 de septiembre de 1956, en sesión extraordinaria del Pleno de Ayuntamiento se nombró alcaldesa honoraria de Picassent a la Virgen de Vallivana, de ahí que esta imagen, además de los atributos mencionados, sostiene el bastón de la alcaldía reducido a su tamaño. El 1 de febrero de 1957 se nombra patrona de la ciudad y el 19 de marzo de ese mismo año es coronada canónicamente.

Desde entonces ha sido la patrona y Madre indiscutible de la ciudad de Picassent y como a tal se la celebra el 8 de septiembre, junto con todas las Vírgenes halladas en España, especialmente en la zona levantina, como decía. Su brillante aura, con todo, no ha logrado ensombrecer la debida celebración al que había sido patrón de la ciudad antes que Ella, San Cristóbal mártir, y al también patrón de la ciudad que se celebra un día después de Ella, el Santísimo Cristo de la Fe. Hoy en día, como antaño, se la puede visitar en su bonita ermita; y tengo el privilegio de verla cada domingo cuando acudo a misa si es que me pilla en Picassent, lo que va siendo cada vez más frecuente ya que, como decía, esta ciudad va camino de convertirse también en mi hogar.

Meldelen

És bonic mirar-te, Maria,
Mare de Vallivana,
amb el teu fill Jesús als braços.
Tu l'has estimat molt,
tu l'has ajudat a créixer,
tu l'has acompanyat tota la vida.

I sabem que també ens estimes a nosaltres,
tal com vas estimar Jesús.

Maria, jo voldria que hi hagués pau
a tot arreu del món,
que ningú fora maltractat,
que quan hi haguessen problemes
tothom s'esforçara en solucionar-los
sense violència,
sense fer mal.

Maria, ajuda'm a portar alegria
a tots els que tinc a prop.
Es bonito mirarte, María,
Madre de Vallivana,
con tu hijo Jesús en brazos.
Tú lo has amado mucho,
tú lo has ayudado a crecer,
tú lo has acompañado toda la vida.

Y sabemos que también nos amas a nosotros,
tal como amaste a Jesús.

María, yo quisiera que hubiese paz
en todo el mundo,
que nadie fuera maltratado,
que cuando hubiesen problemas
todos se esforzaran en solucionarlos
sin violencia,
sin hacer daño.

María, ayúdame a llevar la alegría
a todos los que tengo cerca de mí.

Bibliografía:

– VVAA, Vallivana 2007: Imatge i Paraula. Edicions de l’Ajuntament de Picassent, any 2008.

Enlaces:

Confraria Verge de Vallivana: http://www.confrariavergedevallivana.com/blog/ (04/08/2011)

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