Nuestra Señora del Carmen de Maipú: reina de Chile y patrona del Ejército Libertador de los Andes

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen de Nuestra Señora del Carmen, venerada en el Santuario Votivo Nacional en Maipú, Chile.

La veneración a Nuestra Señora del Carmen en Chile como en gran parte del continente americano empezó durante la época colonial. Según se narra existió una princesa inca llamada Huillac que logró escapar de la expedición de Diego de Almagro y junto a otros se dedicó a organizar guerrillas contra los conquistadores; esto le ganó el apodo de “La Tirana”. Se dice que un portugués cayó prisionero de los indios y la princesa Huillac se enamoró de este el cual la convirtió al cristianismo, pero los soldados de “la Tirana” al enterarse de esto asesinaron a la princesa y a su amante con una lluvia de flechas.

Algunos años después, entre 1540 y 1550, un fraile de nombre Antonio Rondón al pasar por aquella región y ver la señal de la cruz decidió construir un templo dedicado a Nuestra Señora del Carmen.

En la región de Chillán hacia 1700, el padre José González y Rivera funda el Colegio de Nobles Araucanos donde posteriormente será educado Bernardo O´Higgins; muy cercano a este lugar se funda una capilla en honor de la Virgen del Carmen de Colhúe.

Debido a la creciente población de Santiago, muchos habitantes decidieron trasladarse al norte del río Mapocho, donde se cuenta que una habitante estando de compras, vio en una puesto de imágenes religiosas una imagen de la Virgen del Carmen que llamó mucho su atención, y al querer tomarla la estampa se elevó por los cielos y cruzó el río Mapocho y descendió en un terreno vacío donde la gente al ver tal milagro decidió construir una capilla, que posteriormente se convirtió en el templo de Nuestra Señora del Carmen de la Estampa Volada.

Nuestra Señora del Carmen, patrona del Ejército Libertador de los Andes y la Armas Chilenas, con las banderas de ambos países.

Pero el hecho más importante para la devoción carmelitana en Chile es la que sucede a principios del siglo XIX durante la guerra de Independencia. Hacia 1817 después de algunas derrotas de Bernardo O´Higgins, el general José de San Martín, gobernador de Mendoza, provincia de Argentina, organiza las tropas para reconquistar Chile para lo cual organiza una gran ejército con miembros tanto chilenos como argentinos denominado “el Ejército Libertador de los Andes”, y el 5 de enero se jura a la Virgen del Carmen como patrona de este ejército. El general San Martín depósito su bastón de mando en manos de la imagen de la Virgen del Carmen venerada en el Cuyo, Argentina, declarándola generala. Posteriormente el general O´Higgins hará lo mismo proclamando a la Virgen del Carmen, Señora, Patrona y Generala de las Armas de Chile. Al ser ganadas las batallas, los héroes son condecorados en un 16 de julio, en honor a la Virgen.

Hacia 1818, al ser declarada la independencia de Chile, las autoridades prometen construirle un templo a la Virgen del Carmen en el lugar donde se libró la batalla que marcará la libertad de los chilenos, lo que ocurrió el 5 de abril en el lugar llamado Maipú. Un mes después Bernardo O´Higgins emite un decreto para que se construya el templo en Maipú y ratificando el patrocinio de la Virgen sobre el ejército de Chile. El 15 de septiembre de ese año los generales iniciaron una marcha hacía Maipú junto a las autoridades civiles y religiosas para colocar la primera piedra.

Debido a la guerra civil la construcción tuvo algunos retrasos y no es concluida hasta el 5 de abril de 1892. Un año después en Santiago, el templo del Salvador es declarado Basílica Menor en honor de la Santísima Virgen del Carmen.

El 24 de octubre de 1923 es declarado el Patronato de la Virgen del Carmen sobre Chile por S.S. Pío XI, con lo que se concede que “cuantas veces su fiesta ocurriere en día no festivo, se pudiese colocar en el siguiente domingo en todas las iglesias chilenas”. El 8 de diciembre del mismo año Monseñor Edwards, Vicario General Castrense, consagra a la República de Chile a la Virgen del Carmen.

Entre grandes fiestas, entre las que se incluyó una recreación de la batalla de Maipú, el 19 de diciembre de 1926 la Virgen del Carmen venerada en el templo del Salvador, fue coronada como patrona de Chile, de manos del Nuncio Apostólico Benedicto Aloisi.

Imagen de Nuestra Señora del Carmen de Maipú, obsequiada por S.S. Benedicto XVI al pueblo chileno en el año 2010 por la celebración del bicentenario de la Independencia de Chile.

El templo de Maipú debido a la gran cantidad de peregrinos se vuelve insuficiente y se decide construir un nuevo santuario el cual es concluido el 24 de octubre de 1974.

Las festividades en honor a la Virgen del Carmen en Chile se celebran en varias fechas, la primera es el 5 de abril fecha en que se recuerda la batalla de Maipú, la segunda es la del 16 de julio y que como dice la declaración del patrocinio puede ser movida a día domingo, la siguiente es el último domingo de septiembre en recuerdo del patrocinio de la Virgen sobre los insurgentes chilenos.

Nuestra bandera chilena,
simboliza con su estrella
la Virgen de nuestra tierra
La Virgen del Carmen bella.

André Efrén

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María Santísima de la Insurgencia

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Estandarte de la Virgen de Guadalupe que portara el cura Miguel Hidalgo y Costilla en independencia de México.

Con motivo de que en este año 2010 en varios países de América Latina se celebra el bicentenario de su independencia, creo que es conveniente e interesante hablar de una insurgente poco común y que muchas veces es omitida en los libros de historia, hablo de la Virgen María, que en sus diversas advocaciones cubrió con su patrocinio a las luchas por la independencia en varios países, haciéndole ganar el mote que muy convenientemente usan en México para ella: “la Virgen que forjó una patria”; La devoción a la Virgen María en América ha sido de gran relevancia desde que los españoles conquistaron los territorios y se deja ver con más fuerza en las luchas por la independencia en la que los padres de la patria de los diversos países americanos recurrieron a su intercesión, hare un breve esbozo sobre algunas advocaciones que tuvieron cierta relevancia en algunas luchas independentistas en América, cabe destacar que no son todas, puesto que en la mayoría de los países se dio este tipo de fenómeno mariano, pero pongo las que considero de mayor relevancia.

Desde el siglo XVIII en el territorio de lo que hoy son Perú y Bolivia (antiguamente Alto Perú), se dio una de las primeras manifestaciones insurgentes en América del Sur, hablamos del levantamiento indígena de Tupac Amaru y su familia, hombre que había sido educado con los padres jesuitas y debido a ciertas desavenencias con los autoridades virreinales y la situación de pobreza en la que se encontraban la mayoría de los indígenas, decidió levantarse en armas junto con su esposa Micaela Bastidas, aunque su rebelión fue acallada demás miembros de su familia continuaron su lucha, todos bajo el patrocinio de Nuestra Señora del Carmen, cabe destacar que la lucha de los Tupac Amaru en Bolivia se inició un 16 de julio, festividad de la Reina del Carmelo, en este tipo de luchas armadas es de especial importancia la devoción a la Virgen del Carmen, puesto que debido a la gran cantidad de defunciones que provocaban estas guerras, nada mejor que encomendarse a la patrona de las almas del purgatorio para que los asistiera en vida y en muerte, un óleo queda como testigo de la devoción tupamarista a la Virgen del Carmen, donde aparece Nuestra Señora con los brazos extendidos y cubriendo con su manto a Tupac Amaru y su familia que se encuentran arrodillados a sus pies. Cabe decir que en Bolivia aparece como intercesora de los realistas la Virgen de Copacabana a quien recurrió el intendente Segurola para que los rebeldes no tomaran la ciudad de la Paz y en agradecimiento organizó una procesión a la Virgen, también la Virgen de la Merced fue una advocación recurrida por los realistas en este país.

Hacia el siglo XIX uno de los primeros ejemplos que destacar y de los más relevantes es el de la lucha por la independencia de México, la cual inicia un 16 de septiembre de 1810 a cargo del sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla, párroco de la iglesia de Dolores, Guanajuato, quien después de llamar al pueblo a misa y exhortarlos a tomar las armas en contra del opresión y el mal gobierno, y proclamando ¡Viva María Santísima de Guadalupe!, partió con su ejército de indígenas, ex reclusos y algunos soldados hacia el Santuario de Jesús de Atotonilco, donde tomó por estandarte una imagen de la Virgen de Guadalupe, que le serviría de bandera al movimiento independentista: tanto el insurgente Ignacio López Rayón, como José María Morelos hacia 1814 en sus Sentimientos de la Nación (considerados la primera Constitución de México) proclaman a la Virgen de Guadalupe como “patrona de nuestra libertad” y piden que se solemnice el día 12 de diciembre aniversario de la aparición de la Virgen al indio Juan Diego en el cerro del Tepeyac, como fiesta nacional y que cada mes se celebre en los estados la fiesta de Nuestra Señora. Cabe destacar que el primer presidente de México quien fuera un antiguo general insurgente cambiaría su nombre de Miguel Fernández Félix, al de Guadalupe Victoria, por considerar que la victoria en la guerra se la dio la Virgen de Guadalupe.

Patrocinio de la Virgen del Carmen sobre Tupac Amaru y su familia. Óleo del siglo XVIII.

El ejército realista no se quedaría atrás y el Virrey de Nueva España (actual México) Francisco Xavier Venegas para enfrentar a la Virgen de Guadalupe, mando por Nuestra Señora de los Remedios (considerada como una Virgen Conquistadora por haber auxiliado a Hernán Cortés y su ejército durante la conquista de México), por orden del Virrey se le otorgó el cargo de generala del ejército realista y fue llevada en procesión por la ciudad de México mostrándose dispuesta a enfrentarse a su “némesis” la Virgen de Guadalupe; nos puede parecer que llega al grado de caer en el ridículo esta actitud del Virrey de querer enfrentar a dos advocaciones diferentes siendo que ambas son la misma Virgen María, y aun más terrible cuando mucho se dice de que los realistas llegaron a odiar tanto a la Virgen de Guadalupe que cometieron actos sacrílegos contra algunas de sus imágenes y hasta fusilar algunas otras, una tontería de profanar a una advocación mariana y venerar con pompa a otra, como si ambas no fueran la misma Madre de Dios.

En el territorio mexicano, no sólo es de relevancia el caso de la Virgen de Guadalupe y la de los Remedios, caso similar sucede con Nuestra Señora del Pueblito, quien también es nombrada general del ejército realistas por órdenes del brigadier Félix María Calleja (conocido como el azote de los insurgentes y quien después seria virrey de Nueva España), quien manda a pintar la imagen de esta advocación en las banderas de su ejército, logrando una triunfo sobre los insurgentes en la batalla de Aculco.

Otra generala más es Nuestra Señora de Zapopán venerada en el estado de Jalisco, México, quien en 1821 intercedió por los insurgentes al mando de Pedro Celestino Negrete quien pudo tomar la plaza sin derramamiento de sangre y considerando este hecho como auxilio del poder divino, se le nombre a la Virgen como generala del ejército de la Nueva Galicia (actual estado de Jalisco).

En el caso de Chile vuelve a aparecer Nuestra Señora del Carmen en auxilio, ya en 1817 José de San Martín proclama a la Virgen del Carmen como “Patrona del ejército de los Andes” y el 11 de febrero de ese mismo años el general Bernardo O’Higgins proclama a la Virgen del Carmen como “Patrona Generalísima de las armas de Chile”, caso curioso es que de estos hechos no existe ningún documento escrito que avale esta tradición.

Acercándose el final de la lucha por la independencia según se cuenta O’Higgins promete que en el sitio donde se gane la batalla y se consiga la independencia de Chile, se construirá un santuario a la Virgen del Carmen, la batalla victoriosa se llevó a cabo en Maipú un 5 de abril de 1818 con la se logró la independencia de Chile, lugar donde hasta el día de hoy se encuentra ubicado el santuario de la Virgen del Carmen en aquel país.

El último caso del que hablaré pero no por eso menos importante es el de la patrona de Uruguay, Nuestra Señora de los Treinta y Tres que se enlaza con la independencia de su país hacia 1825, el 25 de agosto de este año, los treinta y tres orientales que lucharon por la independencia llegas a entregarle su lucha a la Virgen e inclinan la bandera ante ella, lo que le gano a la Virgen ser llamada desde entonces, Nuestra Señora de los Treinta y Tres.

Estos casos de los que he hablado como ya dije al principio no son los únicos, pero cada uno de ellos deja ver como la devoción a María ah ido haciendo mella en el corazón de cada país, aun desde sus raíces más profundos y los hechos históricos más importantes como es su independencia, mostrándonos una vez más que América es tierra de María.

André Efrén

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