Nuestra Señora de Cortes

Estampa de la verdadera y prodigiosa imagen de la Virgen, la más difundida, en la que se muestra el milagro de la aparición. Grabado del siglo XIX.

Estampa de la verdadera y prodigiosa imagen de la Virgen, la más difundida, en la que se muestra el milagro de la aparición. Grabado del siglo XIX.

Qué mejor ocasión que el mes de mayo, mes de María, para hablaros de la advocación mariana más venerada de la comarca de la Sierra de Alcaraz y provincia de Albacete. También se extiende su devoción a Murcia, Jaén, Comunidad Valenciana, etc. y dada su extendida devoción en muchas iglesias de esta comunidades, se encuentran réplicas suyas muy parecidas a la original.

Aparición
Hace 8 siglos, el día 1 de Mayo de 1222, recoge la tradición que un pastor de nombre Francisco Álvarez, natural de la vecina aldea de Solanilla, pastaba con su rebaño de ovejas cuando éstas, después de un gran estruendo, se alborotaron y también con ellas los perros y demás animales. Francisco, como buen pastor, acudió con presteza a apacentarlas, siendo para él sobrecogedor lo que pudo ver. En una encina flotaba una nube de la que salía una luz brillante, y de ella unos relámpagos de luz que le hicieron caer en tierra, cegado. Mayor admiración le provocó oír la música celestial de los ángeles que escoltaban, en el tronco de la encina, a la Santísima Virgen María.

El relato continúa diciendo que cuando el pastor Francisco Álvarez se repuso del “susto” y la imagen de la Virgen María se dirigió a él diciendo: “Cobra esfuerzo y desecha el temor. Yo soy la Virgen María, Madre del Redentor del Mundo. Irás a Alcaraz y significarás cómo me he aparecido en esta encina, y que es mi voluntad que me edifiquen en este lugar un templo y casa de oración, donde mis devotos me ofrezcan sus votos y dones, y que este lugar sea tenido por santo, en el cual obrará Dios milagros y hará muchas misericordias con los que veneren y reverencien esta imagen mía, por haber estado oculta en el hueco de esta encina desde la pérdida de España”.

Después de estas palabras el pastor obedeció, y a la vez quedó curado de la manquedad que padecía de nacimiento, cosa que cuando llegó al pueblo y contó lo que había visto y oído de la Imagen de la Virgen María, se creyó en la veracidad de sus palabras, aunque no estuvo exento de burlas y incredulidad, ya que pensaban los habitantes de Alcaraz que era una estrategia bélica de los moriscos que aun andaban por la frontera. Algunos emisarios acudieron a ver lo ocurrido y verdaderamente allí se encontró la Sagrada Imagen. Volvieron con ella en romería a Alcaraz a la Iglesia de Santa María, y misteriosamente, como suele ocurrir en las leyendas de esta época, la imagen volvió al día siguiente al lugar donde apareció; desde entonces se empezó en ese mismo lugar la construcción de una ermita que es el origen del Santuario actual.

Talla original de la Virgen (s. XII) después de la restauración de 2010. (Fuente: "Senderos de la Fe").

Talla original de la Virgen (s. XII) después de la restauración de 2010. (Fuente: “Senderos de la Fe”).

La talla
La imagen original de la Virgen de Cortes aún hoy se conserva y se cree, con toda probabilidad, que es la talla más antigua que se venera en la provincia de Albacete. Recientemente ha sido restaurada (2010), y gracias a esa restauración podemos ver que es una escultura románica, de los últimos años del siglo XII; pudo llegar a Alcaraz en los años previos a la conquista cristiana.

La imagen es de madera, de una sola pieza, con una altura de 97 cm y se encuentra encima de una peana. Es de tipo sedente y la Virgen lleva al Niño desplazado a la izquierda, no se perciben rasgos de comunicación entre ambos. Tiene un brazo mutilado, en el que probablemente sostendría una fruta, como la mayoría de las imágenes de este estilo.

Hoy en día no se muestra a los fieles tal y como es, sino que se nos presenta como una imagen de vestir, con lo indumentaria superpuesta a la talla de madera. Esto fue a causa de la corriente que surgió en el siglo XVI, periodo del barroco donde la mayoría de las Imágenes de la Virgen se vestían y recubrían de ornamentos y joyas; por este motivo y para una mejor estética, se le mutiló una mano y se añadió una peana para hacer la imagen más alta, junto con unas manos que no son las originales.

Lo que podemos observar hoy de la talla original, debido a la evolución iconografía, y a pesar de estar revestida con bonitos y ricos vestidos, ráfagas, rostrillo y corona, es la cara de la Virgen y la del Niño.

Tradición y culto
A lo largo de los siglos han sido muchas las personas que han visitado el Santuario de la Virgen María de Cortes; los más destacables son Alfonso X el Sabio y su suegro, también rey Jaime I de Aragón que en 1265 se reunieron en este lugar para delimitar los terrenos de la conquista, aquí celebraron cortes y, por este motivo, el lugar y la advocación de la Virgen tomaron el nombre de Cortes. Según cuenta la tradición, ambos monarcas son informados de la aparición de la Virgen y deciden dar unas compensaciones económicas para la mejora de la ermita existente y para construir una hospedería, dado el número de peregrinos que se acercaban por aquel entonces. También concedieron privilegios a los frailes trinitarios que regentaron la ermita por muchos años. Actualmente se encargan del Santuario las Hermanas Dominicas.

Son de destacar las visitas que en peregrinación como la de Santo Tomás de Villanueva, Isabel la Católica, Alfonso X el Sabio, Alfonso XI el Justiciero, San Juan de Ávila, Fray Fermín de Alcaraz obispo de Cuenca, Francisco de Quevedo, entre otros muchos personajes ilustres españoles de distintas épocas.

Imagen del interior del Santuario, al fondo el camarín de la Virgen.

Imagen del interior del Santuario, al fondo el camarín de la Virgen.

Su solemne coronación tuvo lugar el 1 de Mayo de 1922, por manos del obispo auxiliar de Toledo, a cuya diócesis pertenecía la jurisdicción del Santuario por aquel entonces. Después sufrió otros avatares, como el de la Guerra Civil, que gracias a la Hermanas Franciscanas, que la escondieron en el sótano del convento, no sufrió daño alguno, a pesar de que algunos milicianos tenían orden de hacerle algún daño. No corrieron tanta suerte algunos de sus ornamentos.

Todos los años se cantan los típicos Mayos, tradición que se remonta en el pueblo de Alcaraz a varios siglos de antigüedad. Son los Mayos un elemento intrínseco del folklore alcaraceño: el día 30 de Abril se canta en la plaza mayor de Alcaraz donde hay una asistencia multitudinaria, el día 1 de Mayo se vuelven a entonar en el Santuario que dista del pueblo de Alcaraz a unos 6 km aproximadamente, después de una corta procesión con la Santa Imagen de Nuestra Señora de Cortes en la inmediaciones. El día grande de sus fiestas y que más raigambre tiene en la zona es el día 26 de Agosto, que se traslada en procesión acompañada de miles de fieles, desde el Santuario hasta la Iglesia de la Santísima Trinidad de Alcaraz. Durante el trayecto se le dan las típicas carreras y al llegar al casco antiguo del pueblo de Alcaraz, se encuentra allí con Jesús de los Faroles; ambas imágenes recorren juntas el camino hasta llegar a la iglesia, corriendo por la calle mayor del pueblo. Durante los 15 días en los que permanece en la iglesia, se le hace una novena y multitud de misas, teniendo lugar el día 8 de septiembre, día de su onomástica, el acto final de despedía del pueblo con la misa del alba.

Durante todo el año está abierto al culto el Santuario: los domingos sobre todo, cuando se congregan cientos de personas en la Santa Misa. Es costumbre ver muchas personas que vienen andando desde los pueblos cercanos como Povedilla, Viveros, Villapalacios e incluso desde la capital de la provincia, Albacete, que se encuentra a unos 90 Km.

Imagen de las típicas "carreras" desde el santuario al pueblo, 26 de agosto. Fotografía: Rafael Antonio Castillo.

Imagen de las típicas “carreras” desde el santuario al pueblo, 26 de agosto. Fotografía: Rafael Antonio Castillo.

Por último, este año, con motivo también del Año de la Fe, se celebrará un Jubileo que empezará en septiembre y que tiene previsto multitud de actos religiosos aún por concretar.

David Garrido

Bibliografía:
- Instituto de estudios albacetenses “Don Juan Manuel”.
- PÉREZ PAREJA, fray Esteban, “Historia de la primera fundación de Alcaraz”, 1740.
- Libro “Senderos de la Fe”.

Nuestra Señora de Guadalupe: reina de México y emperatriz de América (IV)

“Epifanía guadalupana”, Jesús Pérez Busta, óleo/tela.

Controversias Guadalupanas: Las dos Guadalupes
Desde el siglo XVI en que comenzó el culto a la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac han existido diversas controversias respecto a la leyenda aparicionista, el ayate de Juan Diego, la milagrosa estampación y el nombre de la imagen. Este en especial, el del nombre Guadalupe, es muy debatido tanto por aparicionistas como por antiaparicionistas, pues muchos ven en este nombre que la Virgen mexicana no es más que una continuación de Nuestra Señora de Guadalupe de Extremadura con algunos cambios iconográficos.

Uno de los primeros documentos que entra en esta polémica es uno de Bernal Díaz del Castillo, compañero de Hernán Cortés quien habla que sobre el cerro del Tepeyac se construyó un templo a la Virgen de Guadalupe de Extremadura. Cabe destacar que aunque este es uno de los principales puntos de apoyo de los que hablan sobre que la Guadalupe mexicana es solo una copia de la española, se debe decir que cuando Bernal Díaz escribe respecto a esto, él estaba en Guatemala y habla sobre este Santuario por noticias que le llegaron más el nunca había estado en el Tepeyac y por lo tanto lo más lógico es que al decirle que había un templo a la Virgen de Guadalupe este la relacionara con la única que conocía, la de Extremadura.

Posteriormente y por lo visto enterados todos de estas confusiones en 1743 al ser creada por la Corona española, la Real Congregación de Nuestra Señora de Guadalupe de México, cuyo primer firmante fue Felipe V de España, entre las promesas que hacían los miembros de esta congregación estaba la de “explicar las diferencias entre las dos Guadalupes, la mexicana y la extremeña”.

Pero sin duda alguna la referencia más directa a esta confusión es el nombre de Guadalupe y la piel morena en ambas imágenes más en este caso las dos Guadalupes no son las únicas advocaciones con ese peculiar color de piel; en el caso del nombre Guadalupe, tal parece que viene el árabe wadil-lubb, que significa “corral de lobos” o “río de lobos”, pero como ya se mencionó en artículos anteriores varios estudiosos del tema nos hablan de que el nombre original de la Virgen de Guadalupe mexicana era en náhuatl y que se cambiara por los españoles ante la imposibilidad de estos de pronunciar el nombre y posiblemente fuera Cuauhtlapcupeuh, que significa “la que surge de la región de la luz como el águila de fuego” o el nombre Coatlaxopeuh, que significa “la que aplasta con el pie a la serpiente”.

Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe de Extremadura venerada en la catedral de Sucre, Bolivia.

Los detractores de la Guadalupe mexicana dicen que esto no es más que un intento de deslindar ambas advocaciones, y que no existen documentos que prueben que el nombre de la advocación en un principio fuera otra, más aunque no existe documento, si existen muchos casos similares donde se prueba que los españoles cambiaban los nombres indígenas por lo más parecida ante la imposibilidad de poder pronunciarlos, y para ejemplo bastan varios: uno de los principales es el que narra el cronista fray Diego de Landa, de que al llegar Francisco Hernández de Córdoba a tierras mexicanas pregunto a unos indígenas el nombre de aquel sitio a lo que los naturales le contestaron “ciuthan” y Hernández de Córdoba lo entendió como Yucatán, otro también es cuando al llegar a otra provincia y preguntar el nombre le dijeron que era “Tabscoob” y los españoles lo entendieron como Tabasco, también sucede lo mismo con el emperador azteca Motecuhzoma que fue entendido por los españoles como Moctezuma, y ejemplos como estos existen varios, cosa la cual apoya en gran medida la idea de que el nombre de la Virgen mexicana no fuera en un principio realmente el de Guadalupe.

Cabe destacar que el caso de la Virgen de Guadalupe de México no es el único de una advocación americana que trata de ser asimilada como continuación del culto a una advocación española, lo mismo sucede con Nuestra Señora de la Caridad del Cobre patrona de Cuba, que muchas veces se ha tratado de decir que no es más que la Virgen de la Caridad de Ciudad Real o la de Illescas en España, por el simple hecho de tener el mismo nombre y llevar un niño en sus brazos.

Otro punto importante es el de la celebración de la Virgen pues a la mexicana en un principio antes de ser aprobado su culto y liturgia se le festejaba el 8 de septiembre como a la de Extremadura, pero esto no hace mucho eco pues es bien sabido que muchas advocaciones marianas españolas son celebradas en esta fecha y por lo mismo lo más normal era que a la Guadalupe mexicana antes de tener su propia liturgia se le celebrara en esta fecha, además existen pruebas de que no era la única a la también el 8 de diciembre se le festejaba.

Portada de la polémica revista “Proceso” con la imagen de la Virgen de Guadalupe del coro.

En el año 2003 esta polémica entre las dos Guadalupes tomó un nuevo auge debido a que la revista mexicana “Proceso” publicó un número especial dedicado a esta controversia con una entrevista a los guardianes del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe de Extremadura. Les dejo el link a una página donde pueden leer dicha entrevista. Cabe decir que la mayoría de páginas que reproducen esta entrevista son de iglesias protestantes, ateos o pseudocientíficas que en más de una ocasión me ha tocado leer que preguntan “¿dejaras de creer en la iglesia porque la Virgen de Guadalupe es mentira?” o quien lo publica dice: “dejé de ser católico cuando leí esto”, cuando no es más que una excusa, puesto que un católico bien sabe que la fe de los cristianos no se basa en una aparición o en una advocación local sino en Cristo.

Debido a esta entrevista se abrió como ya se dijo nuevamente la polémica esta vez puesto que se dice que la Virgen de Guadalupe de México es copia de la imagen del coro del Santuario de Extremadura debido a coincidencias como el manto estrellada, los rayos del sol en la espalda y el ángel a sus pies, aunque cabe decir que la Virgen española no es la única que se ha representado con tales características pues bien se sabe que son símbolos iconográficos propios de la Inmaculada Concepción.

Por otro lado en esta misma entrevista los frailes hablan de que la imagen del coro fue la que se reprodujo porque los frailes jerónimos que en aquella época resguardaban el Santuario en España eran muy celosos y no permitían que la original fuera reproducida. Realmente me parece una excusa algo ilógica, debido a que existen varios grabados de la época que reproducen no a la Guadalupe del coro sino a la original; del mismo modo dicen que los grabados de la Guadalupe del coro fue la que llegó a América, cosa falsa debido a que en muchos países de América latina se veneran imágenes de la Virgen de Guadalupe de Extremadura tal como se ve a la original venerada en Las Villuercas. Tal es el caso de la pintura que se venera en la catedral de Bolivia, que se ha convertido en patrona del país y de quien también se cuenta una milagrosa aparición como en el caso de la de México, pues de esta se dice que el óleo bajó del cielo traída por unos ángeles montados en el caballo de Santiago apóstol, y la imagen, aunque en pintura es igual a la original de Extremadura sin rayos de sol ni estrellas en el manto, sin ningún cambio.

Nuestra Señora de Guadalupe de México, escultura de San Pedro Cholula, Puebla, cortesía de Tacho de Santa María.

Entonces ¿por qué en el caso de México los misioneros tendrían que hacer cambios tan drásticos como quitar al niño Jesús? Según la misma entrevista es porque los naturales mexicanos no estaban capacitados para entender la concepción virginal de Cristo, cosa que nuevamente deja ver un desconocimiento total de la historia de México y de la evangelización en Nueva España, pues precisamente los aztecas creían en las concepciones virginales que desde siempre estaba en su mitología. Tal es el caso de la diosa Coatlicue que quedó embarazada de su hijo Huitxilopochtli por una pluma que cayó sobre su vientre, por lo tanto la concepción de este antiguo dios también era virginal y este término y tipo de concepción no era ajena a la cosmovisión mesoamericana, cosa que llevó a que los mismos indígenas posteriormente llamaran a la Virgen María, Tonantzín que era el apelativo que usaban antiguamente para Coatilicue y que significa “nuestra madrecita”.

Además que si esto fuera cierto no existirían otras devociones contemporáneas a Guadalupe como el caso de la Virgen de los Remedios que es una Virgen con niño. Lo más curioso es que en México no existen templos reconocidas que hayan estado dedicados a la Guadalupe española y las iglesias que tienen imágenes suyas coloniales son muy escasas siendo una advocación casi desconocida, aunque en la época colonial si tuvo cierta devoción por los españoles venidos de Extremadura pero tal parece que esta devoción era más particular y en algunas capillas que se celebraba únicamente.

Sobre el caso de las leyendas que se narran sobre ambas advocaciones recomiendo leer el primer artículo de la serie de la Guadalupe de México y el artículo dedicado a la Virgen de Guadalupe de las Villuercas, ambas leyendas tienen grandes similitudes aunque esto no es de sorprender; es bien conocido que en España hay una gran tradición de imágenes que son encontradas milagrosamente y en la mayoría de los casos sus leyendas son casi iguales y en el caso de la Guadalupe de México no dudaría que el autor de la leyenda estuviera influenciado por estas mismas narraciones y se basara en ellas para agregar aspectos a los que ya eran conocidos y se transmitían de generación en generación sobre la imagen. Cabe decir que en el caso de la leyenda de la Guadalupe mexicana no se ha determinado su autor ni la fecha exacta en que se escribió aunque se supone fue entre el siglo XVI y el XVII.

Único óleo de la Virgen de Guadalupe española que he podido encontrar que se conserva en un templo mexicano en Cholula, Puebla, cortesía de Tacho.

A mi muy particular punto de vista pienso que entre ambas Guadalupes las únicas coincidencias son el nombre y el color de la piel, y lo demás no ha sido más que un intento por tratar de españolizar a una advocación americana.

André Efrén

BIBLIOGRAFÍA
- Camacho de la Torre, María Cristina, “Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe”, México, CONCACULTA, primera edición,2001.
- De Landa, fray Diego, “Relación de las cosas de Yucatán”, México, Cien de México, primera reimpresión, 2003.
- Gisbert, Teresa y de Mesa, José, “La Virgen María en Bolivia la dialéctica barroca en la representación de María”, Bolivia, s/e, s/a.
- Nebel, Richar, “Santa María Tonantzin Virgen de Guadalupe”, México, FCE, tercera rempresión, 2005.
- Valle, Rafael Heliodoro, “Santiago en América”, México, Gobierno del Estados de Querétaro, primera reimpresión, 1996.
- Zarebska, Carla, “Guadalupe”, México, Debolsillo, primera edición, 2005.

Nuestra Señora de Guadalupe de Las Villuercas (Extremadura)

Rostro de Nuestra Señora de Guadalupe de las Villuercas.

En España son muy veneradas una gran cantidad de imágenes marianas, de las cuales sus leyendas son paralelas, pues hablan de haber sido escondidas por algún fiel en tiempos de la invasión musulmana a la Península Ibérica; y ser encontradas de nuevo de alguna forma milagrosa, años después. Una de las más famosas de estas imágenes y que su convento llegó a ser de los más ricos de la región, es sin duda Nuestra Señora de Guadalupe de Las Villuercas, en Cáceres, Extremadura.

Sobre esta imagen de Nuestra Señora se dice que fue esculpida por San Lucas y que desde Bizancio fue traída a Roma por San Gregorio Magno y venerada en su capilla doméstica. Siendo la ciudad atacada por una terrible peste, la imagen de la Virgen fue sacada en procesión y la peste cesó. Tiempo después esta imagen fue dada en obsequio por San Gregorio a su amigo San Leandro de Sevilla. Tal parece que en compañía de San Isidoro fue llevada la imagen a la antigua Hispalis; y en el camino salvó a la tripulación del barco en el que iba de naufragar; y al llegar a Sevilla también salvó a la ciudad de una peste, como lo hiciera antes con la de Roma.

La imagen fue venerada en Sevilla hasta que los musulmanes invadieron la Península Ibérica y derrotaron a Roderico. Y para evitar que la imagen fuera profanada, en el siglo VIII, unos sacerdotes la llevaron consigo hacia el norte y la escondieron junto con un escrito sobre la procedencia de la imagen, una campana y unas reliquias, en una cueva que estaba rodeada de grandes piedras y que con el paso del tiempo quedó sepultada. Este lugar se encontraba cerca del río Guadalupe, en la región de Las Villuercas, en la provincia de Cáceres.

Durante el reinado de Alfonso X o Alfonso XI según nos narran las leyendas, unos pastores o vaqueros se encontraban cuidado sus vacas y a uno de ellos se le perdió la vaca que cuidaba; y la estuvo buscando por tres días, y al no encontrarla se metió por la ribera del río Guadalupe; y metiéndose entre grandes árboles y rocas encontró una pequeña fuente y después de tomar un poco de agua, pudo ver no muy lejos de ahí a su vaca muerta, encima de donde se encontraba la imagen de la Virgen; y quedó admirado el vaquero al ver que el animal no tenía ninguna clase de herida o mordedura y que no estaba en mal estado. Entonces desolló el cuerpo del animal, haciéndole una cruz en el pecho con su cuchillo, y en ese momento se levantó la vaca viva, lo que le causó una gran sorpresa y susto a aquel hombre que ya la daba por muerta; y en ese momento se le apareció la Virgen María y le dijo:

Aparición de la Virgen al pastor Gil para pedirle que avise a los sacerdotes de que su imagen que encuentra en ese sitio.

“No temas, que yo soy la Madre de Dios, Salvador del linaje humano; toma tu vaca y llévala al hato con las otras, y vete luego para tu tierra, y dirás a los sacerdotes lo que has visto y diles de mi parte que te envío; y que vengan a este sitio y que caven donde estaba tu vaca muerta debajo de estas piedras, y hallarán una imagen mía. Y cuando la saquen, diles que no la muevan de este sitio y que hagan una capilla donde la pongan. Y vendrá el tiempo en que este lugar se convierta en una iglesia muy notable y un pueblo muy grande”.

Después de esto el pastor tomó su vaca y regresó con sus compañeros, quienes, al contarle lo sucedido, no le creyeron. Entonces el pastor le dijo a sus compañeros que si no creían en él, que revisaran a la vaca y vieran la señal en forma de cruz en su pecho como símbolo de que había empezado a desollarla; y al revisar los hombres el animal quedaron asombrados al ver la marca y creyeron lo que su compañero les había contado.

Este hombre pertenecía a Cáceres donde vivían su mujer e hijos; inmediatamente después de convencer a sus compañeros se dirigió a su pueblo y al llegar a su casa, encontró a su mujer llorando porque su hijo había fallecido. Al ver esto al hombre consoló a su mujer y le dijo que la Señora que había visto le devolvería la vida a su hijo como lo hizo con la vaca; e hincándose donde estaban los sacerdotes que habían llegado para el entierro del pequeño, el pastor invocó a la Madre de Dios, pidiéndole que resucitara a su hijo, que si lo hacía seguramente los clérigos creerían en él y que le prometía que su hijo sería su perpetuo servidor si le devolvía la vida. Y después de decir esto el niño volvió a la vida en frente de todos los que estaban presentes para el entierro; y el niño comenzó a decir a su padre que lo llevara a Guadalupe, al lugar donde la Señora se le había aparecido.

Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe sin recubrimientos.

Entonces el vaquero le contó a los sacerdotes y demás asistentes lo que había visto y oído en el río de Guadalupe; y que a los pobres que llegaran a la iglesia que le construirían a la imagen deberían darles de comer una vez al día. Y al llegar al sitio de la aparición, comenzaron a cavar y no muy profundo encontraron un sepulcro de mármol y dentro de él la imagen de la Virgen y los otros objetos que habían sido escondidos con ella; y quedaron maravillados al ver que la imagen se mantenía hermosa, sin ningún rastro de afectación por haber estado tanto tiempo bajo tierra. Y entonces le construyeron una capilla a la Virgen en ese lugar, como había pedido; y las personas se llevaron como reliquias las piedras con las que había estado sepultada la imagen.

Tiempo después comenzaron a llegar muchos enfermos a visitar la imagen, movidos por el relato del milagro del hijo resucitado del pastor; y todos quedaban curados al tocar la imagen. El vaquero se quedó en ese lugar para cuidar y servir la ermita de la Virgen; y por un privilegio del rey Alfonso XI se le concedió el nombre de don Gil de Santa María.

La abadía y el Santuario de Guadalupe fueron fundados hacia 1340 por Alfonso XI después de la inesperada victoria contra los musulmanes en Río Salado y que se le atribuyó a la Virgen de Guadalupe. El Santuario estuvo bajo la dirección de la Orden de San Jerónimo desde 1389, fecha de construcción del convento hasta 1835; actualmente los franciscanos lo tienen bajo su cuidado. El Santuario de Guadalupe fue de los centros de cultura más famosos de España durante el Medioevo.

Nuestra Señora de Guadalupe patrona de Extremadura.

Es de interés mencionar que Cristóbal Colón visitó en varias ocasiones el Santuario; y debido a su devoción bautizó a una de las Islas descubiertas en América como “Guadalupe”. Del mismo modo Hernán Cortés, conquistador de Nueva España, se dice que fue salvado de la mordedura de un escorpión; y en agradecimiento le llevó uno fundido en oro a la Virgen de Guadalupe extremeña, el cual se perdió durante la invasión napoleónica a la Península. Del mismo modo fueron devotos suyos Francisco Pizarro, conquistador del Perú; Pedro de Valdivia, conquistador de Chile; Francisco de Orellana, que fue el primero en escalar los Andes y en atravesar el río Amazonas; Hernando de Soto, descubridor del Misisipi; y Sebastián Belalcázar, conquistador de Nueva Granada. Cabe decir que tanto Cortés como Pizarro eran originarios de Extremadura, lo que hace bastante normal su devoción por esta advocación.

El Santuario fue visitado en varias ocasiones por la gran mayoría de los monarcas españoles. Los franciscanos se hacen cargo del Santuario a partir de 1908; y hacia 1955 el Santuario es elevado a Basílica por S.S. Pío XII; y el 4 de noviembre de 1982 fue visitado por el Beato Papa Juan Pablo II. La festividad en honor de Nuestra Señora de Guadalupe se celebra hoy, día 8 de septiembre, festividad de la Natividad de la Santísima Virgen.

André Efrén

Nuestra Señora de la Merced

Nuestra Señora de la Merced, redentora de cautivos. Óleo de José Vergara (ca.1789-1803). Museo de Bellas Artes Pío V, Valencia (España).

La Iglesia de occidente celebra a la Stma. Virgen María bajo el título de “la Merced”, “de las Mercedes” o a veces “de la Misericordia” el día 24 del mes de septiembre.

La historia de esta advocación mariana se remonta a la noche 24 de octubre del año 1218 en Barcelona (España) en la que la Stma. Virgen María se manifestó [1] a San Ramón de Penyafort –canónigo de la catedral y confesor de san Pedro Nolasco-, al rey Jaime I “el Conquistador” y a san Pedro Nolasco –el fundador de la orden mercedaria- y les comunicó y ordenó su deseo de fundar una nueva orden religiosa, con el propósito de liberar a los cristianos cautivos especialmente en tierras musulmanas o dominadas por los musulmanes.

En aquellos tiempos, dentro de la península Ibérica como en las costas que rodeaban el mar Mediterráneo, los musulmanes tomaban como cautivos a miles de cristianos que eran conducidos al norte del continente africano. Pedro Nolasco, llamado después “Cónsul de la Libertad”, había ido vendiendo cuanto tenía para poder así rescatar cautivos. En 1234, se aprueba la orden por el Papa Gregorio IX en la bula “Deuotionis uestrae” y les da como regla la de San Agustín.

En el año 1265, Santa Maria de Cervelló fundó la rama femenina de la Orden y cuando en el año 1272 se redactaron las primeras Constituciones de la Orden, se la denominó “Orden de la Virgen de la Merced de la Redención de los cristianos cautivos de Santa Eulalia de Barcelona”. Con anterioridad, su nombre era “Celeste, Real y Militar Orden de la Merced”.

La devoción a la virgen de la Merced se difundió rápidamente por Cataluña y el resto de España, también por Sudamérica en países como Bolivia, Perú, Chile etc.

En el año 1255 se fundó la Cofradía de la Merced con el objetivo de venerar a la Virgen bajo esa advocación. Los cofrades, al igual que los frailes y las monjas mercedarias, llevaban el escapulario mercedario que según la tradición fue entregado a san Pedro Nolasco.

El primitivo templo barcelonés de la Merced era de estilo gótico y se consagró el 1267. La actual basílica, obra de Josep Mas Dordal, se alzó el 1765 en su lugar. Es de estilo clásico-barroco. El Papa Benedicto XV, en el año 1918, le concedió el título de basílica menor.

Dcha: La Virgen aparece sobre el rey Jaime I, San Ramón de Penyafort y San Pedro Nolasco. Relieve barroco de la Capilla de la Merced, Catedral de Barcelona (España). Fotografía: Harold Toledo Baeza. Centro: Imagen de la Virgen de la Merced, talla gótica venerada en su Basílica en Barcelona. Izqda: Imagen de la Virgen de la Merced coronando dicha Basílica.

El año 1867 el Consell de Cent proclamó patrona de Barcelona a la Virgen de la Merced, implorándola que la liberara de una plaga de langostas. El papa Pío IX, el año 1868 la declaró Patrona del obispado de Barcelona y el 1888, el obispo Jaume Català coronó solemnemente su imagen en la catedral.

La imagen de la Virgen es de estilo gótico realizada por Pere Moragues en el año 1361. Para los barceloneses es llamada la Virgen “Mare de Déu de la Mercé” -Madre de Dios de la Merced-. El gran poeta catalán Mn. Jacint Verdaguer escribió los gozos dedicados a la Virgen de la Merced:

Dels captius Mare i Patrona,
puix del Cel ens heu baixat:
Princesa de Barcelona,
protegiu nostra ciutat.

Els reis moros tenen plenes
ses masmorres de captius
que el remor de les cadenes
ploren llàgrimes a rius.
Jesucrist no els abandona,
puix Nolasc els ha escoltat:

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

Veu Nolasc els seus martiris
i a la Verge els oferí,
jardinera d'eixos lliris
que trepitja el sarraí.
De les mares la mes bona
als bons presos s'ha afillat:

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

Entre càntics i harmonia
a Nolasc s'apareix,
la nit fosca es torna dia
que de Ilum tot ho rubleix.
Té a un costat Santa Madrona,
Santa Eulària a altre costat:

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

Descobrint Ella el misteri
diu: -Nolasc, no tinguis por;
dels que estan en captiveri
tu en seràs el redemptor.
Jo seré ta companyona,
tu seràs el meu soldat:

Princesa de Barcelona,
protegiu nostra ciutat.

Dónan’n compte al rei En Jaume
i a Ramón de Penyafort,
i a arrancar fills ajudeu-me
d'entre el braços de la mort.
Ves tu a l’Àfrica i destrona
a qui el món té esclavitzat:

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

En aquella hora Maria,
bella font de les Mercès,
com dels reís la estrella un dia,
deixa's veure de tots tres.
Del Cel baixa, com una ona,
dolç perfum de caritat:

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

Nostra Seu herniosa i bella
d'aquesta Orde és el bressol,
l'orient d'aquesta estrella
que els esclaus pendran pel sol.
Per blasó amb sa creu els dóna,
l'ample escut del Principat:

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

Oh captius de Moreria,
no ploreu ja de tristor,
que la Verge vos envia
missatgers del seu amor.
Donaran fins sa persona
per comprar-vos el rescat:

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

Ve, Maria, a rompre els llaços
a vuitanta mil esclaus;
saludeu-la, que sos braços
son cadenes molt suaus.
Ella el món desengrillona
de la serp que el té lligat:

Princesa de Barcelona,
protegiu nostra ciutat.

Amb blanc hàbit de puresa
van i venen per la mar
els coloms de la Princesa
que té aquí son colomar.
Per tota Àfrica ressona
el seu cant de llibertat:

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

No té esclaus ja Moreria,
Llucifer els té a milions.
Oh! preneu-los-hi, Maria,
tots els regnes i nacions.
És l'infern la negra androna
de la gran captivitat:

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

Barcelona enamorada
vos fa trono del seu cor:
puix del Cel li sou baixada,
feu-ne cel de vostre amor.
Vostre braç que esforç els dóna
sia sempre al seu costat:

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

En certamen de cent pobles
sa corona li da'l món;
la pren ella i amb mans nobles
la ha posada en vostre front.
Per sa Reina vos corona
la que ho és del Principat

Princesa de Barcelona,
protegiu vostra ciutat.

Que del Cel baixeu encara
vostra imatge d'or ho diu,
que amb els braços ens empara
com una àliga son niu.
Per sa estrella us mira l'ona,
per son àngel la ciutat:

Princesa de Barcelona,
protegiu nostra ciutat!
De los cautivos Madre y Patrona
pues del Cielo habéis bajado:
Princesa de Barcelona,
proteged nuestra ciudad.

Los reyes moros tienen llenas
sus mazmorras de cautivos
que el rumor de las cadenas
lloran lágrimas a ríos.
Jesucristo no los abandona,
pues Nolasco los ha escuchado:

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

Ve Nolasco sus martirios
y a la Virgen los ofreció,
jardinera de esos lirios
que pisotea el sarraceno.
De las madres la más buena
a los buenos presos se ha afiliado:

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

Entre cánticos y armonía
a Nolasco se aparece,
la noche oscura se torna día
que de luz todo lo resplandece.
Tiene a su lado a Santa Madrona,
Santa Eulalia al otro lado.

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

Descubriendo Ella el misterio
dice: "Nolasco, no tengas miedo;
de los que están en cautiverio
tu serás redentor.
Yo seré tu compañera,
tú serás mi soldado":

Princesa de Barcelona,
proteged nuestra ciudad.

"Da cuentas al rey Don Jaime
y a Ramón de Penyafort,
y a arrancar hijos ayudadme
de entre los brazos de la muerte.
Ve tú a África y destrona
a quien el mundo tiene esclavizado".

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

En aquella hora María,
bella fuente de las Mercedes,
como de los reyes la estrella un día,
se deja ver a los tres.
Del Cielo baja, como una ola,
dulce perfume de caridad:

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

Nuestra Seu hermosa y bella
de esta Orden es la cuna,
el oriente de esta estrella
que los esclavos tomarán por sol.
Por blasón su cruz les da,
el amplio escudo del Principado:

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

Oh cautivos de Morería,
no lloréis ya de tristeza,
que la Virgen os envía
mensajeros de su amor.
Darán hasta su persona
por compraros el rescate:

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

Ve, María, a romper los lazos
a ochenta mil esclavos;
saludadla, que sus brazos
son cadenas muy suaves.
Ella el mundo desengrilla
de la serpiente que lo tiene atado:

Princesa de Barcelona,
proteged nuestra ciudad.

Con blanco hábito de pureza
van y vienen por el mar
las palomas de la Princesa
que tiene aquí su palomar.
Por toda África resuena
su canto de libertad:

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

No tiene esclavos ya la Morería,
Lucifer los tiene a millones.
Oh! Tomadlos, María,
todos los reinos y naciones.
Es el infierno la negra androna
de la gran cautividad:

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

Barcelona enamorada
os hace trono de su corazón:
pues del Cielo sois bajada
hacedla cielo de vuestro amor.
Vuestro brazo que esfuerzo le da
esté siempre a su lado:

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

En certamen de cien pueblos
su corona le da al mundo;
la toma ella y con manos nobles
la ha colocado en vuestra frente.
Por Reina suya os corona
la que lo es del Principado:

Princesa de Barcelona,
proteged vuestra ciudad.

Que del Cielo bajáis aún
vuestra imagen de oro lo dice,
que con sus brazos nos ampara
como una águila a su nido.
Por estrella suya os mira la ola,
por ángel suyo la ciudad:

Princesa de Barcelona,
¡proteged vuestra ciudad!

La Virgen de la Merced suele ir representada vestida del hábito mercedario y en el escapulario del pecho el escudo de la orden, el escapulario de la misma orden en las manos, grilletes, cadenas y a veces cobijando bajo su manto a un grupo de cautivos o bien a santos de la orden de la Merced. También aparece a veces entregando el escapulario o bien el hábito mercedario a San Pedro Nolasco.

Harold


[1] La Stma. Virgen se manifestó a san Pedro Nolasco, a san Ramón de Penyafort y al rey Jaime I simultáneamente, es decir, al mismo tiempo pero en 3 lugares diferentes.

Nuestra Señora de Vallivana: la Virgen que vino de Morella

Detalle de la Virgen de Vallivana venerada en Picassent (Valencia, España).

El día 8 de septiembre, festividad de la Natividad de Nuestra Señora, se celebran una gran cantidad de advocaciones marianas en toda España, y en especial en la zona mediterránea de la Península destaca el fenómeno de las marededéus trobades (las Vírgenes halladas) que es como designamos a esas imágenes marianas que son encontradas casualmente y cuyos orígenes, aunque aproximadamente datables por su factura material, en lo que respecta a las tradiciones suelen estar envueltos en la leyenda. El año pasado dediqué un artículo a Nuestra Señora de la Salud, patrona de mi ciudad natal, Algemesí; y este año lo haré a la patrona de la que pronto será también mi hogar, la también valenciana ciudad de Picassent: Nuestra Señora de Vallivana.

¿Qué podemos decir de esta advocación mariana valenciana? En primer lugar, que pese a ser patrona de Picassent, no es una advocación originaria de esta ciudad, sino de otra: la histórica y bella Morella, en la provincia de Castellón. Veamos en primer lugar lo que sabemos de esta Virgen de Vallivana original. La tradición oral nos dice que fue hallada en una cueva del valle de Vallivana –de ahí su nombre- un paraje natural que se encuentra a unos 24 km aproximadamente de la ciudad de Morella. En el año 1234, según este relato, un pastor que iba siguiendo a su huidizo perro se coló en el interior de la cueva, de donde surgía un leve resplandor, y allí se encontró con la imagen mariana, que tenía a su lado una vela encendida y un fajo de documentos. Allí fue donde se levantó el primer santuario dedicado a esta advocación de la Vallivana.

Dicha imagen está hecha de barro cocido y policromado y su altura no alcanza los 25 cm, por lo que es una imagen más bien pequeña. Sobre la túnica luce manto hebreo y está coronada con una corona rebajada, en la mano derecha sostiene un lirio, símbolo de su virginidad perpetua, y con el brazo izquierdo sostiene al Niño Jesús. Esta iconografía mariana básica será luego fielmente imitada en la réplica de Picassent.

El año 1427 se construye una nueva ermita que se abre al culto en 1436, aunque el santuario actual se inició en 1714 y se concluyó el 1738. Será en esta fecha cuando se inicia el culto de la dicha Virgen también en Picassent, pues en este año llega la imagen a esta segunda ciudad, que hasta poco antes –con el decreto de la expulsión de los moriscos en 1609 se pone fin a ello- había sido una alquería musulmana, ocupada por labradores que profesaban la fe islámica –como recuerdo de ese pasado, una de las coronas de la Virgen de Picassent ostenta una media luna rodeando el escudo de la ciudad, símbolo mariano de la pureza, pero también emblema del Islam-. En este momento también se modifica un poco la imagen: a los pies de la imagen se coloca una peana que la eleva, además de una nube con diversos querubines, se la adorna con ropa de tela y cabello postizo, ocultando en su mayor parte la imagen antigua. En 1910 se la corona canónicamente por la Sagrada Congregación de los Ritos de la Santa Sede, siendo la primera Virgen coronada en la Comunidad Valenciana, y declarada patrona en 1952.

Imagen original de la Virgen de Vallivana, venerada en Morella (Castellón, España).

Pero, ¿cómo llegó esta Virgen morellana a la ciudad de Picassent? A través de mossèn Miquel Carbó, sacerdote de origen morellano y muy devoto de la Vallivana, que fue destinado a Picassent en el primer tercio del siglo XVIII. Él tenía en su casa, para su devoción particular, la imagen de la patrona de Morella, que iba a ser también la patrona de Picassent. ¿Cómo sucedió esto?

El sacerdote morellano era muy propagandista de la devoción a la Vallivana, y por eso, cuando en 1738 la ciudad se vio diezmada con una cruel epidemia de fiebres malignas, propuso a las autoridades locales que se hiciese un voto de alzar un santuario a esta Virgen si les libraba de la epidemia. Ello fue aceptado con prontitud y entusiasmo, y así, se dio inicio a una novena a la Virgen de Vallivana, y hete aquí que apenas acabado el ejercicio piadoso del primer día, cesó por completo la epidemia. Y de inmediato la ciudad agradecida cumplió su voto para con la patrona morellana.

El 29 de junio de 1738, en la iglesia parroquial de San Cristóbal, hasta entonces principal patrón de la ciudad, una junta general de vecinos congregados por el rector Vicent Vañón y con el Ayuntamiento al frente, se explicó la curación milagrosa obtenida de Dios por la intercesión de la Virgen de Vallivana, haciendo énfasis en que la imagen original se encuentra en su santuario de Morella y que la imagen que tenía el sacerdote morellano era tan sólo una réplica de la misma. Se notificó que al realizar la novena, iniciada el 27 de abril de 1738, cesaron las muertes por una epidemia que había estado matando a mucha gente hasta entonces. Por lo tanto, debía levantarse una ermita en honor a Nuestra Señora de Vallivana al final del calvario y que allí, en el altar, debía ser colocada la réplica que tenía en su poder mossèn Carbó. Él accedió gustosamente a entregar la imagen a la ermita, que se inició en 1738 y se acabó en 1743, momento en que se abre al culto.

Por desgracia, y como suele pasar en muchos de estos casos, la imagen réplica que se había erigido en nueva protectora de Picassent desapareció durante la Guerra Civil Española (1936-1939), probablemente destruida. Por ello, el 20 de agosto de 1939 el rector en funciones, Vicent Castany, hace una colecta para costear una nueva imagen de la Virgen. El escultor encargado de hacerla, Enrique Galarza Moreno, de origen picassentino, viajó a Morella para observar la imagen original –que, gracias a Dios, se había salvado del destrozo bélico- y tomar las oportunas medidas. Y así nace la imagen que actualmente es venerada en Picassent.

Vista completa de la Virgen de Vallivana venerada en Picassent (Valencia, España).

Esta imagen, que respeta el tamaño y la iconografía básica de la original, así como los adornos y postizos, está hecha de madera policromada, mide 30 cm de altura y se alza sobre una peana de 7 cm. La imagen tiene dos túnicas, una policromada en azul y otra en blanco, ribeteadas de dorados y ceñidas con un cinturón. Si pie izquierdo está ligeramente adelantado respecto al derecho. Sostiene con su izquierda al Niño Jesús, que mide 11 cm y tiene sus propios atributos: en la mano izquierda la bola del mundo y la derecha alzada en actitud de bendecir. La mano derecha de la Virgen sostiene un ramo de latón con siete azucenas y cinco rosas.

En un acto que tuvo lugar el 8 de septiembre de 1956, en sesión extraordinaria del Pleno de Ayuntamiento se nombró alcaldesa honoraria de Picassent a la Virgen de Vallivana, de ahí que esta imagen, además de los atributos mencionados, sostiene el bastón de la alcaldía reducido a su tamaño. El 1 de febrero de 1957 se nombra patrona de la ciudad y el 19 de marzo de ese mismo año es coronada canónicamente.

Desde entonces ha sido la patrona y Madre indiscutible de la ciudad de Picassent y como a tal se la celebra el 8 de septiembre, junto con todas las Vírgenes halladas en España, especialmente en la zona levantina, como decía. Su brillante aura, con todo, no ha logrado ensombrecer la debida celebración al que había sido patrón de la ciudad antes que Ella, San Cristóbal mártir, y al también patrón de la ciudad que se celebra un día después de Ella, el Santísimo Cristo de la Fe. Hoy en día, como antaño, se la puede visitar en su bonita ermita; y tengo el privilegio de verla cada domingo cuando acudo a misa si es que me pilla en Picassent, lo que va siendo cada vez más frecuente ya que, como decía, esta ciudad va camino de convertirse también en mi hogar.

Meldelen

És bonic mirar-te, Maria,
Mare de Vallivana,
amb el teu fill Jesús als braços.
Tu l'has estimat molt,
tu l'has ajudat a créixer,
tu l'has acompanyat tota la vida.

I sabem que també ens estimes a nosaltres,
tal com vas estimar Jesús.

Maria, jo voldria que hi hagués pau
a tot arreu del món,
que ningú fora maltractat,
que quan hi haguessen problemes
tothom s'esforçara en solucionar-los
sense violència,
sense fer mal.

Maria, ajuda'm a portar alegria
a tots els que tinc a prop.
Es bonito mirarte, María,
Madre de Vallivana,
con tu hijo Jesús en brazos.
Tú lo has amado mucho,
tú lo has ayudado a crecer,
tú lo has acompañado toda la vida.

Y sabemos que también nos amas a nosotros,
tal como amaste a Jesús.

María, yo quisiera que hubiese paz
en todo el mundo,
que nadie fuera maltratado,
que cuando hubiesen problemas
todos se esforzaran en solucionarlos
sin violencia,
sin hacer daño.

María, ayúdame a llevar la alegría
a todos los que tengo cerca de mí.

Bibliografía:

- VVAA, Vallivana 2007: Imatge i Paraula. Edicions de l’Ajuntament de Picassent, any 2008.

Enlaces:

Confraria Verge de Vallivana: http://www.confrariavergedevallivana.com/blog/ (04/08/2011)