Virgen de la Esperanza de Onda

Detalle de la imagen de la Virgen de la Esperanza venerada en su santuario de Onda, Castellón (España).

Detalle de la imagen de la Virgen de la Esperanza venerada en su santuario de Onda, Castellón (España).

De entre las tradiciones “singulares” con que cuenta la Comunidad Valenciana en el entorno mariano, es destacable aquella que cuenta que, a mediados del siglo XIII, vivía en Onda (Castellón) un rico musulmán en el mismo lugar que ahora ocupa el Santuario de la Virgen de la Esperanza. Cuando su querida hija dio a luz su primer hijo, ésta falleció, y el noble moro quiso perpetuar su memoria haciendo que un escultor esculpiera una estatua idéntica a la imagen de su hija mostrando con orgullo su embarazo.

La noche siguiente tuvo un sueño y se le apareció la imagen brillante y coronada de su hija con un sol que se posaba en su vientre. Pensando que era fruto del cansancio, no le dio mayor importancia, pero observó cómo, incluso despierto, seguía contemplando la misma visión, y también esto podían presenciar muchos cristianos y musulmanes que acudían a su casa, por lo que los que no creían en Cristo se acabaron convirtiendo. Este suceso milagroso se propagó de boca en boca de los habitantes y provocó que se levantara una pequeña ermita dedicada a la Virgen de la Esperanza, donde fue venerada.

La ermita dataría del año 1328 y los carmelitas la reedificarían alrededor del año 1437, ya asentados allí. El hecho es que en 1512, una embajada popular acudió a entrevistarse con el rey Fernando II de Aragón, “el Católico“, porque éste había cedido la villa a su sobrino, D. Fernando de Aragón, Duque de Calabria. Temiendo el pueblo la desprotección real, se encomendó a la Virgen de la Esperanza y, tras la entrevista con el rey, Onda se anexionó de nuevo a la Corona, pasando a ser de nuevo Villa Real. La devoción creciente hacia la Virgen de la Esperanza motivó que otra embajada de Onda peregrinase a Roma, para solicitar del Papa su proclamación como patrona de la villa. Esta petición fue atendida en 1502 por el Papa Julio II, pero fue el Papa Urbano VIII quien concedió en 1643 el patronazgo de María de la Esperanza sobre la villa.

Cerámica de la Virgen de la Esperanza en Onda, Castellón (España).

Cerámica de la Virgen de la Esperanza en Onda, Castellón (España).

El lugar es hoy ocupado por el santuario de Nuestra Señora de la Esperanza, en estilo neogótico. Éste fue abandonado tras la desamortización de Mendizábal en 1836, por exclaustración forzosa de los frailes carmelitas que allí tenían su cenobio. El resultado de este decreto es que el convento fue saqueado y demolido, y todos sus bienes inmuebles fueron confiscados y vendidos. Un incendio posterior, provocado por soldados de la Legión Portuguesa, integrados en las fuerzas liberal-cristianas, en plena Guerra Carlista, obligó a su restauración y fue reinaugurada para su uso y culto, tras haberse iniciado las obras de reconstrucción en el año 1891, el 16 de julio de 1903, festividad de Ntra. Sra. del Carmen.

Un nuevo incendio en los días de nuestra contienda civil se produjo en julio de 1936, en el que se asesinó además a doce hermanos carmelitas. Muy pocas piezas de valor se salvaron de esta nueva quema, sólo un puñado de libros y una talla antigua del siglo XVII de Nuestra Señora de la Esperanza, que hoy se custodia en la capilla conventual. Los frailes que sobrevivieron no regresaron hasta el 5 de agosto de 1938. Una nueva restauración se produciría entre los años 1989 y 1990.

Las sucesivas construcciones se amontonan en su visión, pero destaca la iglesia primitiva y su campanario, así como la iglesia moderna y su correspondiente torre. Entre ellas existe un largo cuerpo de edificio de celdas y dependencias de la comunidad y, al otro lado de la iglesia, el Museo de Ciencias Naturales. La iglesia nueva es de estilo neogótico, constando de una nave con cinco capillas laterales y coro sobre el acceso. Su capilla quinta del lado del Evangelio posee un arco de sillería de traza gótica embutido en el muro, que bien pudiera ser uno de los escasos restos de las construcciones primitivas del convento.

Vista general del Santuario de la Virgen de la Esperanza en Onda, Castellón (España), en estilo neogótico.

Vista general del Santuario de la Virgen de la Esperanza en Onda, Castellón (España), en estilo neogótico.

El 25 de mayo de 1956 se bendijo la actual imagen de la Virgen de la Esperanza, obra del escultor valenciano D. José Rabasa y, dos años más tarde, el camarín de la Virgen del mismo autor.

Salvador Raga Navarro
PRESIDENTE
Asociación Cultural VIA VICENTIUS – GOGISTES VALENCIANS

La Virgen de Campanar de Valencia

Imagen de Nuestra Señora de Campanar.

Imagen de Nuestra Señora de Campanar.

El antiguo pueblo de Campanar, hoy perteneciente como barrio a Valencia desde 1897, tiene su origen en un conjunto de alquerías musulmanas de tiempos de la conquista cristiana de mitad del siglo XIII. En ella, una imagen de la Virgen pintada sobre una tabla, bajo la advocación de la Misericordia, fue entronizada en el año 1507 para convertir su pequeña ermita en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Misericordia. Es así cómo se desmembró de la antigua iglesia de Santa Catalina de la ciudad de Valencia, a cuya demarcación había estado perteneciendo más de dos siglos.

Pero no es ésta la imagen que nos ocupa y que origina una fantástica historia. Nos remontamos al 19 de febrero de 1596, cuando se estaban haciendo unas excavaciones en dicho templo para hacer una cripta donde enterrar a sus religiosos y un operario, que buscaba una herramienta perdida, tropezó con una imagen de la Virgen al haberse producido un derrumbe en las obras. Esta “santa troballa” (santo hallazgo) corrió de boca en boca entre las gentes del pueblo con el convencimiento de que el encuentro con la imagen había sido un hecho preparado por la Providencia.

Vista del templo parroquial de Campanar, Valencia.

Vista del templo parroquial de Campanar, Valencia.

Fue en el año 1601 cuando esta imagen fue convertida en la patrona de Campanar y quedó instalada en su capilla. La de la Virgen de Campanar fue además la primera imagen en ser coronada de todo el reino de Valencia allá por el año 1915 y es un relieve de alabastro de unos cuarenta centímetros de altura al que, según la costumbre, se le rasca la espalda  para, con el polvillo resultante, darlo a las parturientas y enfermos como remedio milagroso. También se le atribuye la salvación de un niño cuando cayó a un pozo y que nevara en las inmediaciones de Valencia tras años en los que no se producía este fenómeno, hecho por el que el gremio de fabricantes de hielo de Valencia la tiene como patrona.

Hay que destacar en el templo parroquial el trasagrario. Paredes, cúpula y los dos tramos abovedados que integran este recinto de planta rectangular en el trasaltar constituyen un poema pictórico en torno al triunfo del Sacramento de la Eucaristía. De estilo barroco, se advierte la mano experta de Dionís Vidal (1695), discípulo de Palomino y que fue quien culminó su obra en la decoración de la iglesia de San Nicolás de Valencia. El campanario del templo parroquial constituye un referente arquitectónico de primer orden en el paisaje urbano de la ciudad, construido entre 1735 y 1741 siguiendo las trazas del arquitecto José Mínguez.

Cada año, en torno al 19 de febrero, se celebran las fiestas en honor de una Virgen que sale en procesión, al tiempo que se celebra una tradicional romería que es multitudinaria y que se para delante de las casas de personas enfermas para pedir por su sanación. En ella, el vestidor de la Virgen cobra especial relevancia pues es una versión “en miniatura” del vestidor de la Mare de Déu dels Desemparats, patrona de Valencia. La talla en cuestión cuenta con una decena de mantos que regalan familias con posibilidades económicas de la zona, pues son objetos valiosos. En otras ocasiones, grupos de personas se han unido para regalar un manto. El color del manto depende del tiempo litúrgico para el que sea usado, siendo el verde para tiempo ordinario; el morado, para Adviento o Cuaresma; el rojo, para momentos festivos muy importantes, como las fiestas patronales o Pentecostés y el blanco, para Navidad o Pascua.

Vista de la imagen con la peana completa. Fotografía del cartel de su coronación, año 1915.

Vista de la imagen con la peana completa. Fotografía del cartel de su coronación, año 1915.

Uno de los momentos más singulares y que con más devoción viven las camareras de la Virgen de Campanar es el cambio de manto. Tradicionalmente lo cambiaban las camareras, que eran seis solteras y seis casadas, pero hoy el cambio de manto está abierto a cualquier persona que quiera verlo. Además de mantos, el vestidor de la figura cuenta con numerosas joyas, ya que es muy típico en el barrio regalárselas. Es esto especialmente frecuente en el caso de un fallecimiento, porque la familia suele cederlas para “reforzar” sus peticiones. En suma, nos hallamos ante una de las devociones más arraigadas de la ciudad de Valencia en un barrio, el de Campanar, que sigue defendiendo a capa y espada su identidad como pueblo que fue.

Salvador Raga Navarro

Nuestra Señora de la Cinta, patrona de Huelva

Vista completa de la imagen de la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva (España).

Vista completa de la imagen de la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva (España).

Huelva
La ciudad de Huelva es la capital de una Provincia del mismo nombre en la comunidad Autónoma de Andalucía, la más occidental de España. Tiene rango de capital desde 1833 y su nombramiento de ciudad data desde 1876. El crecimiento económico de la zona está ligada a la industria química con sus áreas relacionadas con la petroquímica, la metalurgia del cobre, la producción de la celulosa y centrales térmicas, lo que en opiniones de unos ha logrado el desarrollo urbano pero ha causado el deterioro ambiental en opiniones de otros. El sector pesquero tiene considerable importancia pues esta ciudad tiene salida al mar. Huelva se localiza en una confluencia de dos ríos, el tinto y el Odiel. Se ubica al sur oeste de España.

Esta ciudad también es sede de un obispado, el Obispado de Huelva erigido en 1953, que es sufragáneo del Arzobispado de Sevilla; la Catedral está dedicada a Nuestra Señora de la Merced. Entre los Santos y Beatos inscritos en el calendario local, se puede mencionar a San Walabonso y Santa María, martirizados en Córdoba, al Beato Vicente de San José, religioso franciscano, también martirizado en Japón y al Beato Manuel Gómez Contioso, SDB, martirizado en Málaga durante la Guerra Civil Española.

Dentro de sus edificios religiosos vale la pena referir el Monasterio de Santa María de la Rábida, relacionado con el navegante Cristóbal Colon y el Santuario de Nuestra Señora del Rocio en Almonte, centro de peregrinaciones más importante de Andalucía. Esta ciudad tiene una ermita santuario, ubicado en una localidad llamada el conquero y es la sede de la Patrona de la ciudad: Nuestra Señora de la Cinta.

Pintura de la Virgen el el retablo del altar mayor. Huelva, España.

Pintura de la Virgen el el retablo del altar mayor. Huelva, España.

Historia
La Advocación de Nuestra Señora de la Cinta debe su nombre a un evento referido por una leyenda. Según esta, un hombre llamado Juan Antonio que era zapatero iba de camino a su casa cuando sintió un fuerte dolor en el costado, invocado entonces a Nuestra Señora de la Natividad para que lo aliviara. Cayó al suelo y divisó un cinto en el suelo mismo que levantó y que luego se sujetó al cuerpo con lo que recuperó la salud. Continuó su camino a su hogar, donde al llegar refirió lo ocurrido a su esposa y a un amigo llamado Pedro que era pintor. Como acción de gracias hizo construir una capilla en el lugar donde se alivió, en la que su amigo pintó en un muro la imagen de Nuestra Señora sentada y abrazando al Niño Jesús, que aunque estaba desnudo, llevaba zapatos en recuerdo de los que el zapatero regalaba cada Navidad a los niños y quien en sus manos portaba la cinta que le devolvió la salud; la Santísima Virgen tiene la granada que en la mano izquierda y ésta representa todas las virtudes y gracias con que Dios dotó a la Madre de Cristo.

Esta Pintura que según la leyenda se pintó hacia el fin del Siglo IV, recibió culto frecuente en este lugar hasta la invasión árabe en España, por lo que la imagen tuvo que ser escondida al ser derrumbada la ermita, dejando solo el muro donde estaba pintada y construyéndose frente a ella una pared falsa para protegerla, quedando oculta ente los escombros y la maleza. Hacia el año de 1400 un pastor que cuidaba ganado vacuno, enfrentó a un toro que puso en peligro su vida, por lo que tuvo que trepar una loma llena de malezas para salvarse, por lo que se derrumbó una parte de la pared construida, dejando entrever la pintura. El pastor fue a avisar a las autoridades sobre su repentino hallazgo, las cuales al llegar al lugar, vieron con sorpresa que el toro estaba arrodillado frente a la imagen.

Retablo de la Virgen de la Cinta, Huelva (España).

Retablo de la Virgen de la Cinta, Huelva (España).

La obra es un fresco con repintes de temple al huevo con pan de oro, como se puede observar en su manto tachonado de estrellas y otros detalles también. Esta pintura, es la que inspiró la imagen procesional y que se encuentra en la capilla del lado derecho, misma que es conocida también como “La Virgen Chiquita”.

La escultura procesional está esculpida en madera y es de media talla, en su brazo derecho sostiene al Niño Jesús quien con sus manos sujeta una cinta dorada, en tanto que su Madre, en su mano izquierda porta una granada. Esta imagen es obra de Benito Hita del Castillo y data del año de 1760. Mide 51 cm. de altura. Tiene un resplandor áureo de excelente orfebrería que le circunda y tanto como la Madre como su Hijo portan coronas imperiales de muy buena factura. La Virgen de la Cinta, además de ser la Patrona de Huelva, ostenta el nombramiento de Alcaldesa Perpetua.

Detalle de la imagen, nótese los pies calzados del Niño. Huelva, España.

Detalle de la imagen, nótese los pies calzados del Niño. Huelva, España.

Santuario
La Ermita Santuario está construido en un lugar relacionado con otra bella leyenda: se dice que un cristiano onubense que era marino fue encarcelado en Berberia por los musulmanes. Sufriendo las penalidades de su prisión se encomendó a Nuestra Señora de la Cinta, quien se apareció al hombre para darle consuelo; un moro que era su carcelero vio esta aparición y le preguntó a su prisionero que quién era esa mujer con la que platicaba, respondiéndole el otro que era la Virgen de la Cinta que le habría de librar. El moro mandó hacer un arca donde introdujo al marinero, luego tomó un gallo al que le cortó la cabeza y le dijo que cuando el ave cantara, obtendría su libertad. Luego puso dos lozas de mármol encima y se recostó sobre ellas. Entonces y de pronto, se vieron en Huelva y el carcelero, lleno de confusión escucho las palabras del marinero: “¿No te dije que esta Señora es Poderosa? Luego liberó a su prisionero para que fuera dar cuenta del hecho a las autoridades civiles y eclesiásticas, las cuales, cuando llegaron al lugar encontraron al moro de rodillas ante la Virgen. Posteriormente el musulmán se convirtió al cristianismo siendo su padrino su anterior cautivo. Ambos vivieron el resto de sus vidas sirviendo a Nuestra Señora en su Santuario.

Se dice que Cristóbal Colon tuvo serias dificultades en uno de sus viajes de regreso y que prometió a la Virgen peregrinar a ese Santuario en pura camisa, lo que hizo al constatar la respuesta favorable a sus plegarias. Pero no solo el almirante genovés estuvo en este lugar, al ser un paso obligado para ir al nuevo mundo, por este lugar estuvieron marinos, navegantes, colonizadores y muchos más que emigraron a América.

Esta iglesia, de estilo gótico-mudéjar data del siglo XV, ha conocido transformaciones con el paso de los siglos; cuando se construyó estaba alejada del área urbanizada, pero como la mancha urbana ha crecido, ahora se encuentra dentro de la ciudad, en un barrio llamado de la Orden. Su interior es rectangular y de tres naves. El retablo del Altar Mayor es de madera policromada, en cuyo centro se ubica la histórica imagen flanqueada por las imágenes de San Roque y San Sebastián. Este lugar es visitado a lo largo del año por los onubenses para presentar a la Virgen Madre todas sus penas, angustias y necesidades y donde reciben a cambio, la paz, la mitigación de sus dolores y las respuestas a sus inquietudes. Por su valor histórico para esta comunidad y por contener muchos tesoros artísticos, el santuario fue inscrito en 1993 en el Catálogo General del Patrimonio Artístico de Andalucía.

Detalle de la imagen. Fotografía: Rafael Correa.

Detalle de la imagen. Fotografía: Rafael Correa.

Fiesta
Desde 1759 la festividad de Nuestra Señora de la Cinta se celebra el 8 de septiembre, fiesta litúrgica de la Natividad de la Santísima Virgen María. A finales de agosto es llevada de su santuario a la Catedral de Huelva, donde se le celebra un solemne novenario. La tarde del día 7 la imagen es colocada en un templete argénteo y paseada sobre andas por las principales calles de la urbe. La tarde del 8 de septiembre, la imagen es devuelta a su santuario acompañada por una multitud en una emotiva romería.

Humberto

Bibliografía:
– VVAA, El Libro de la Virgen, EDICEL Centro Bíblico Católico, Madrid, 1995, pp. 341-344.

Enlaces consultados (01/10/2014):
– es.wikipedia.org/wiki/Santuario_de_Nuestra_Se%C3%B1ora_de_La_Cinta
– es.wikipedia.org/wiki/Di%C3%B3cesis_de_Huelva

Virgen de Monserrate, patrona de Orihuela

Detalle del busto de la venerada imagen, Orihuela (España).

Detalle del busto de la venerada imagen, Orihuela (España).

Aunque la ciudad de Orihuela, en la provincia de Alicante (España), tiene como patronas canónicas a las Santas Justa y Rufina, desde el año 1633 se unió en calidad de co-patrona la sagrada y venerada imagen de María Santísima de Monserrate. Para hablar de su origen, el historiador oriolano Ernesto Gisbert y Ballesteros, afirma que los datos son más legendarios que reales.

Cuenta la leyenda que la imagen de la que sería patrona de Orihuela, antiguamente conocida como Virgen de la Puerta, era venerada en la también legendaria iglesia de San Julián, siendo traída a Orihuela por San Trifón, discípulo del apóstol Santiago el Mayor, en época visigoda. Tras la invasión de los árabes en el año 711, se cumplió la firma del pacto de Teodomiro, mediante el cual se respetaría el culto cristiano en la ciudad, que entonces era conocida como Aurariola. Una vez, dejó de cumplirse el mencionado tratado y, por temor a que la imagen venerada fuese pasto de las manos musulmanas, se decidió por parte de los cristianos del lugar guardarla bajo una campana en la peña oriolana. Una vez finalizado el período de dominación musulmana, apareció en el año 1306 la imagen, tras el toque continuo de una campana durante tres días, en lo que se conoce como Cueva del Hallazgo.

La descripción de la imagen en el momento de su aparición fue la siguiente: “La imagen de la Virgen es de olivo incorruptible, de alzada 42 centímetros y está sentada en una silla, teniendo al ser encontrada un niño en su mano que tenía un pájaro entre sus dedos…”. Como en otros casos, cuando se sorteó su nombre salió el de Montserrat, entre los del Pilar y el Oreto, pues se la disputaban repobladores catalanes, aragoneses y valencianos respectivamente. Esto fue impugnado por los monjes benedictinos catalanes, que no querían duplicidades, y el Papa Sixto IV, en 1483, añadió una “e” al nombre de la Virgen catalana; además de suprimir la T intercalada que es propia de la nomenclatura original catalana, quedando en Monserrate. Entonces se hizo tradicional arrojar desde el puente un ramo que llevaba la Virgen a las aguas del río, como remedio contra las inundaciones que anegaban las huertas. Ya en el año 1483, según cuenta el historiador José Montesinos, S. S. Sixto IV erigió la Muy Ilustre Cofradía de la Virgen de Monserrate. En el año 1886 se la eligió Patrona del Regimiento de cazadores Nº 26 de caballería de Mallorca; y en el año 1920 fue coronada canónicamente.

Reproducción de la antigua imagen original, quemada en la Guerra Civil, sin vestiduras ni adornos. Orihuela (España).

Reproducción de la antigua imagen original, quemada en la Guerra Civil, sin vestiduras ni adornos. Orihuela (España).

Durante el periplo de la Guerra Civil, la imagen desapareció, según cuentan las crónicas, en una hoguera, aunque se conservan diversos enseres del ajuar de la Virgen. Tras la guerra, se mandó realizar una imagen al escultor oriolano José María Sánchez Lozano, quien utilizó la mascarilla, manos y Niño de una imagen antigua del siglo XVIII. La imagen fue de nuevo coronada en el año 1959 por el que fue obispo de la diócesis de Orihuela, D. Pablo Barrachina y Esteban, para sustituir a la desaparecida en el año 1936.

La representación antigua de la que hablamos se trata de una imagen de talla completa de pequeñas dimensiones. Al resultar una copia de la antigua patrona, perdida en el conflicto del año 36, la imagen es una Virgen sedente y coronada, siguiendo la herencia escultórica románica. Pero se trata de una imagen de transición al gótico y esto se advierte iconográficamente en la posición de los protagonistas. En ella el Niño es sujetado por la Madre con su brazo izquierdo y se sienta en su rodilla izquierda, presentando, por tanto, a una María muy cercana. En el brazo derecho lleva un ramo de plata, con el que se hace alusión al símbolo mariano por excelencia, la flor. Sin embargo, en este caso María no mira a su Hijo, como sí hacen otras imágenes góticas, ya que la Virgen de Monserrate, con rostro inexpresivo, mira al frente, en contraste con la cara infantil de su Hijo, quien esboza una sencilla sonrisa. Jesús está en actitud de bendecir a su pueblo con la mano derecha, y en la izquierda lleva el fruto de la Vida, que Cristo ofrece a su pueblo.

El culto a María de Monserrate estuvo siempre muy presente en la vida de la ciudad. De hecho, al inicio de las calles por las que se entraba a la ciudad existían pórticos o pequeños adoses arquitectónicos a modo de vitrina, en cuyo interior se hallaban pequeñas capillas con una imagen de la Virgen de esta advocación. Durante el mes de mayo se celebran misas marianas (de forma extraordinaria), en las que las homilías versan especialmente sobre la figura de María en la Iglesia.

Estandarte de la patrona de Orihuela (España), mayo 2011.

Estandarte de la patrona de Orihuela (España), mayo 2011.

Pero la fiesta de la Virgen de Monserrate por excelencia se celebra entre los días 6 de septiembre al domingo más próximo al 20 de ese mes. El primer día citado, se realiza el traslado de la imagen desde su santuario hasta la catedral, donde presidirá durante su estancia la capilla mayor del templo. En estas dos semanas se celebra un novenario, un besa-manto y el día 8 la procesión, tras la misa mayor de la Virgen, celebrada por el obispo de la diócesis.

Salvador Raga Navarro
PRESIDENTE
Asociación Cultural VIA VICENTIUS – GOGISTES VALENCIANS

Enlace consultado (13/10/2014):
– www.cofradiavirgendemonserrate.es

Virgen de la Paciencia de Oropesa del Mar

Imagen de la Virgen de la Paciencia, patrona de Oropesa del Mar, Castellón (España).

Imagen de la Virgen de la Paciencia, patrona de Oropesa del Mar, Castellón (España).

Una de las historias entrañables que nos da la mariología valenciana es la de la Virgen de la Paciencia de Oropesa del Mar.

Se cuenta que en el año 1619 llegaron unos galeotes moros a esta localidad y atacaron el pueblo, arrasando el castillo y la iglesia con sus imágenes interiores. Destrozada la imagen de la Virgen del Rosario del s.XVI que se veneraba en la conocida como Capilla de la Defensa, el Conde de Cervelló, señor de Oropesa, recogió todos los pedazos y los llevó al Convento de las Carmelitas Descalzas de Valencia para ser entregada a las monjas del Convento de San José y Santa Teresa de Valencia.

En el año 1588, fray Ambrosio Mariano de San Benito, fraile carmelita descalzo colaborador de Santa Teresa de Jesús en sus fundaciones, había fundado este monasterio de la Orden de los descalzos del Carmen. El lugar escogido para la construcción del nuevo convento fue la plaza del Portal Nou y, aunque era de dimensiones reducidas y sufrió un incendio, disponía de iglesia, claustro, salas conventuales y huerto. Este fue por tanto el lugar en que restauraron la imagen de la Virgen y, quizás por la paciencia con que la que fueron repuestas sus piezas, se la rebautizó con el nombre de la Virgen de la Paciencia. Se trataba de una talla en madera de ciprés, de 57 centímetros y datada a finales del siglo XVI aproximadamente, coincidiendo con la repoblación de Oropesa. Además, en torno al año 1630 se construyó una ermita en los huertos del convento para su veneración.

La imagen fue acogida entonces en el convento durante más de tres siglos pero, al llegar el período de la Guerra Civil, la imagen hubo de ser escondida en la casa particular de la familia Marco Prats, cuya vivienda estaba situada frente a la Puerta de los Hierros de la Catedral de Valencia. Tras acoger esta familia a dos hermanos religiosos, la vivienda fue objeto de continuos registros policiales hasta que, en agosto de 1936, unos milicianos se presentaron en el domicilio para llevárselos detenidos. Fue en uno de los asaltos cuando un miliciano golpeó la imagen contra la pared y la cabeza de la escultura rodó por el suelo, partiéndose en varios trozos que la familia conservó. Terminada la contienda en 1939, la imagen se recompuso y dicha imagen permaneció en Valencia hasta el 3 de octubre del año 1964 en que regresó a Oropesa, 345 años después de su devoción, bajo grandes festejos tras haber insistido largamente el párroco de Oropesa para su retorno a la localidad castellonense.

Detalle del busto de la imagen. Oropesa del Mar, Castellón (España).

Detalle del busto de la imagen. Oropesa del Mar, Castellón (España).

En el año 2007, el número de religiosas del convento carmelita era mínimo y la orden vendió el convento a un industrial valenciano para construir en su lugar un hotel de lujo. Pero la anécdota es que las monjas vaciaron las obras de arte del convento y arrancaron de una manera poco respetuosa los zócalos cerámicos de todo el monasterio, lo que llevó a que muchos de ellos se rompieran. Enterados los medios de comunicación del destrozo, intervino la Administración, y en la actualidad los azulejos se encuentran en el Museo de Bellas Artes de Valencia en depósito, mientras la Justicia establece la titularidad y la responsabilidad de los daños sufridos. Las monjas finalmente se han trasladado al convento que la Orden del Carmen tiene en la cercana población de Serra.

Como colofón a esta historia, la Virgen de la Paciencia será coronada canónicamente el cinco de octubre próximo, día de su fiesta. El obispo de la Diócesis, Casimiro López Llorente, ha decidido igualmente con un decreto que se destine a obras de caridad, a través de Cáritas parroquial, al menos una cantidad igual al coste de la diadema o corona y que la coronación canónica sirva de ocasión para que su ermita se convierta en sede y centro de un genuino culto litúrgico y de activo apostolado cristiano.

La iglesia parroquial de la Virgen de la Paciencia de Oropesa, que es la casa de la imagen, es austera y sencilla en su edificación, contando con una serie de capillas en los laterales que rodean la nave central. En la capilla de la Virgen podemos ver algunos azulejos de bonita factura que datan del siglo XVIII y que pertenecían a la localidad de Alcora, rodeando la imagen de la patrona de la localidad.

Altar de la patrona en la iglesia parroquial. Oropesa del Mar, Castellón (España).

Altar de la patrona en la iglesia parroquial. Oropesa del Mar, Castellón (España).

En la actualidad se conservan dos copias de ésta en Oropesa, una para ser procesionada y otra para ser venerada en la parroquia. Una tercera copia se donó al convento de San José de Valencia, hoy ubicado en la localidad de Serra, y una cuarta imagen se entregó al museo diocesano de la catedral de Segorbe.

Salvador