Nuestra Señora de la Cinta, patrona de Huelva

Vista completa de la imagen de la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva (España).

Vista completa de la imagen de la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva (España).

Huelva
La ciudad de Huelva es la capital de una Provincia del mismo nombre en la comunidad Autónoma de Andalucía, la más occidental de España. Tiene rango de capital desde 1833 y su nombramiento de ciudad data desde 1876. El crecimiento económico de la zona está ligada a la industria química con sus áreas relacionadas con la petroquímica, la metalurgia del cobre, la producción de la celulosa y centrales térmicas, lo que en opiniones de unos ha logrado el desarrollo urbano pero ha causado el deterioro ambiental en opiniones de otros. El sector pesquero tiene considerable importancia pues esta ciudad tiene salida al mar. Huelva se localiza en una confluencia de dos ríos, el tinto y el Odiel. Se ubica al sur oeste de España.

Esta ciudad también es sede de un obispado, el Obispado de Huelva erigido en 1953, que es sufragáneo del Arzobispado de Sevilla; la Catedral está dedicada a Nuestra Señora de la Merced. Entre los Santos y Beatos inscritos en el calendario local, se puede mencionar a San Walabonso y Santa María, martirizados en Córdoba, al Beato Vicente de San José, religioso franciscano, también martirizado en Japón y al Beato Manuel Gómez Contioso, SDB, martirizado en Málaga durante la Guerra Civil Española.

Dentro de sus edificios religiosos vale la pena referir el Monasterio de Santa María de la Rábida, relacionado con el navegante Cristóbal Colon y el Santuario de Nuestra Señora del Rocio en Almonte, centro de peregrinaciones más importante de Andalucía. Esta ciudad tiene una ermita santuario, ubicado en una localidad llamada el conquero y es la sede de la Patrona de la ciudad: Nuestra Señora de la Cinta.

Pintura de la Virgen el el retablo del altar mayor. Huelva, España.

Pintura de la Virgen el el retablo del altar mayor. Huelva, España.

Historia
La Advocación de Nuestra Señora de la Cinta debe su nombre a un evento referido por una leyenda. Según esta, un hombre llamado Juan Antonio que era zapatero iba de camino a su casa cuando sintió un fuerte dolor en el costado, invocado entonces a Nuestra Señora de la Natividad para que lo aliviara. Cayó al suelo y divisó un cinto en el suelo mismo que levantó y que luego se sujetó al cuerpo con lo que recuperó la salud. Continuó su camino a su hogar, donde al llegar refirió lo ocurrido a su esposa y a un amigo llamado Pedro que era pintor. Como acción de gracias hizo construir una capilla en el lugar donde se alivió, en la que su amigo pintó en un muro la imagen de Nuestra Señora sentada y abrazando al Niño Jesús, que aunque estaba desnudo, llevaba zapatos en recuerdo de los que el zapatero regalaba cada Navidad a los niños y quien en sus manos portaba la cinta que le devolvió la salud; la Santísima Virgen tiene la granada que en la mano izquierda y ésta representa todas las virtudes y gracias con que Dios dotó a la Madre de Cristo.

Esta Pintura que según la leyenda se pintó hacia el fin del Siglo IV, recibió culto frecuente en este lugar hasta la invasión árabe en España, por lo que la imagen tuvo que ser escondida al ser derrumbada la ermita, dejando solo el muro donde estaba pintada y construyéndose frente a ella una pared falsa para protegerla, quedando oculta ente los escombros y la maleza. Hacia el año de 1400 un pastor que cuidaba ganado vacuno, enfrentó a un toro que puso en peligro su vida, por lo que tuvo que trepar una loma llena de malezas para salvarse, por lo que se derrumbó una parte de la pared construida, dejando entrever la pintura. El pastor fue a avisar a las autoridades sobre su repentino hallazgo, las cuales al llegar al lugar, vieron con sorpresa que el toro estaba arrodillado frente a la imagen.

Retablo de la Virgen de la Cinta, Huelva (España).

Retablo de la Virgen de la Cinta, Huelva (España).

La obra es un fresco con repintes de temple al huevo con pan de oro, como se puede observar en su manto tachonado de estrellas y otros detalles también. Esta pintura, es la que inspiró la imagen procesional y que se encuentra en la capilla del lado derecho, misma que es conocida también como “La Virgen Chiquita”.

La escultura procesional está esculpida en madera y es de media talla, en su brazo derecho sostiene al Niño Jesús quien con sus manos sujeta una cinta dorada, en tanto que su Madre, en su mano izquierda porta una granada. Esta imagen es obra de Benito Hita del Castillo y data del año de 1760. Mide 51 cm. de altura. Tiene un resplandor áureo de excelente orfebrería que le circunda y tanto como la Madre como su Hijo portan coronas imperiales de muy buena factura. La Virgen de la Cinta, además de ser la Patrona de Huelva, ostenta el nombramiento de Alcaldesa Perpetua.

Detalle de la imagen, nótese los pies calzados del Niño. Huelva, España.

Detalle de la imagen, nótese los pies calzados del Niño. Huelva, España.

Santuario
La Ermita Santuario está construido en un lugar relacionado con otra bella leyenda: se dice que un cristiano onubense que era marino fue encarcelado en Berberia por los musulmanes. Sufriendo las penalidades de su prisión se encomendó a Nuestra Señora de la Cinta, quien se apareció al hombre para darle consuelo; un moro que era su carcelero vio esta aparición y le preguntó a su prisionero que quién era esa mujer con la que platicaba, respondiéndole el otro que era la Virgen de la Cinta que le habría de librar. El moro mandó hacer un arca donde introdujo al marinero, luego tomó un gallo al que le cortó la cabeza y le dijo que cuando el ave cantara, obtendría su libertad. Luego puso dos lozas de mármol encima y se recostó sobre ellas. Entonces y de pronto, se vieron en Huelva y el carcelero, lleno de confusión escucho las palabras del marinero: “¿No te dije que esta Señora es Poderosa? Luego liberó a su prisionero para que fuera dar cuenta del hecho a las autoridades civiles y eclesiásticas, las cuales, cuando llegaron al lugar encontraron al moro de rodillas ante la Virgen. Posteriormente el musulmán se convirtió al cristianismo siendo su padrino su anterior cautivo. Ambos vivieron el resto de sus vidas sirviendo a Nuestra Señora en su Santuario.

Se dice que Cristóbal Colon tuvo serias dificultades en uno de sus viajes de regreso y que prometió a la Virgen peregrinar a ese Santuario en pura camisa, lo que hizo al constatar la respuesta favorable a sus plegarias. Pero no solo el almirante genovés estuvo en este lugar, al ser un paso obligado para ir al nuevo mundo, por este lugar estuvieron marinos, navegantes, colonizadores y muchos más que emigraron a América.

Esta iglesia, de estilo gótico-mudéjar data del siglo XV, ha conocido transformaciones con el paso de los siglos; cuando se construyó estaba alejada del área urbanizada, pero como la mancha urbana ha crecido, ahora se encuentra dentro de la ciudad, en un barrio llamado de la Orden. Su interior es rectangular y de tres naves. El retablo del Altar Mayor es de madera policromada, en cuyo centro se ubica la histórica imagen flanqueada por las imágenes de San Roque y San Sebastián. Este lugar es visitado a lo largo del año por los onubenses para presentar a la Virgen Madre todas sus penas, angustias y necesidades y donde reciben a cambio, la paz, la mitigación de sus dolores y las respuestas a sus inquietudes. Por su valor histórico para esta comunidad y por contener muchos tesoros artísticos, el santuario fue inscrito en 1993 en el Catálogo General del Patrimonio Artístico de Andalucía.

Detalle de la imagen. Fotografía: Rafael Correa.

Detalle de la imagen. Fotografía: Rafael Correa.

Fiesta
Desde 1759 la festividad de Nuestra Señora de la Cinta se celebra el 8 de septiembre, fiesta litúrgica de la Natividad de la Santísima Virgen María. A finales de agosto es llevada de su santuario a la Catedral de Huelva, donde se le celebra un solemne novenario. La tarde del día 7 la imagen es colocada en un templete argénteo y paseada sobre andas por las principales calles de la urbe. La tarde del 8 de septiembre, la imagen es devuelta a su santuario acompañada por una multitud en una emotiva romería.

Humberto

Bibliografía:
– VVAA, El Libro de la Virgen, EDICEL Centro Bíblico Católico, Madrid, 1995, pp. 341-344.

Enlaces consultados (01/10/2014):
– es.wikipedia.org/wiki/Santuario_de_Nuestra_Se%C3%B1ora_de_La_Cinta
– es.wikipedia.org/wiki/Di%C3%B3cesis_de_Huelva

Virgen de Monserrate, patrona de Orihuela

Detalle del busto de la venerada imagen, Orihuela (España).

Detalle del busto de la venerada imagen, Orihuela (España).

Aunque la ciudad de Orihuela, en la provincia de Alicante (España), tiene como patronas canónicas a las Santas Justa y Rufina, desde el año 1633 se unió en calidad de co-patrona la sagrada y venerada imagen de María Santísima de Monserrate. Para hablar de su origen, el historiador oriolano Ernesto Gisbert y Ballesteros, afirma que los datos son más legendarios que reales.

Cuenta la leyenda que la imagen de la que sería patrona de Orihuela, antiguamente conocida como Virgen de la Puerta, era venerada en la también legendaria iglesia de San Julián, siendo traída a Orihuela por San Trifón, discípulo del apóstol Santiago el Mayor, en época visigoda. Tras la invasión de los árabes en el año 711, se cumplió la firma del pacto de Teodomiro, mediante el cual se respetaría el culto cristiano en la ciudad, que entonces era conocida como Aurariola. Una vez, dejó de cumplirse el mencionado tratado y, por temor a que la imagen venerada fuese pasto de las manos musulmanas, se decidió por parte de los cristianos del lugar guardarla bajo una campana en la peña oriolana. Una vez finalizado el período de dominación musulmana, apareció en el año 1306 la imagen, tras el toque continuo de una campana durante tres días, en lo que se conoce como Cueva del Hallazgo.

La descripción de la imagen en el momento de su aparición fue la siguiente: “La imagen de la Virgen es de olivo incorruptible, de alzada 42 centímetros y está sentada en una silla, teniendo al ser encontrada un niño en su mano que tenía un pájaro entre sus dedos…”. Como en otros casos, cuando se sorteó su nombre salió el de Montserrat, entre los del Pilar y el Oreto, pues se la disputaban repobladores catalanes, aragoneses y valencianos respectivamente. Esto fue impugnado por los monjes benedictinos catalanes, que no querían duplicidades, y el Papa Sixto IV, en 1483, añadió una “e” al nombre de la Virgen catalana; además de suprimir la T intercalada que es propia de la nomenclatura original catalana, quedando en Monserrate. Entonces se hizo tradicional arrojar desde el puente un ramo que llevaba la Virgen a las aguas del río, como remedio contra las inundaciones que anegaban las huertas. Ya en el año 1483, según cuenta el historiador José Montesinos, S. S. Sixto IV erigió la Muy Ilustre Cofradía de la Virgen de Monserrate. En el año 1886 se la eligió Patrona del Regimiento de cazadores Nº 26 de caballería de Mallorca; y en el año 1920 fue coronada canónicamente.

Reproducción de la antigua imagen original, quemada en la Guerra Civil, sin vestiduras ni adornos. Orihuela (España).

Reproducción de la antigua imagen original, quemada en la Guerra Civil, sin vestiduras ni adornos. Orihuela (España).

Durante el periplo de la Guerra Civil, la imagen desapareció, según cuentan las crónicas, en una hoguera, aunque se conservan diversos enseres del ajuar de la Virgen. Tras la guerra, se mandó realizar una imagen al escultor oriolano José María Sánchez Lozano, quien utilizó la mascarilla, manos y Niño de una imagen antigua del siglo XVIII. La imagen fue de nuevo coronada en el año 1959 por el que fue obispo de la diócesis de Orihuela, D. Pablo Barrachina y Esteban, para sustituir a la desaparecida en el año 1936.

La representación antigua de la que hablamos se trata de una imagen de talla completa de pequeñas dimensiones. Al resultar una copia de la antigua patrona, perdida en el conflicto del año 36, la imagen es una Virgen sedente y coronada, siguiendo la herencia escultórica románica. Pero se trata de una imagen de transición al gótico y esto se advierte iconográficamente en la posición de los protagonistas. En ella el Niño es sujetado por la Madre con su brazo izquierdo y se sienta en su rodilla izquierda, presentando, por tanto, a una María muy cercana. En el brazo derecho lleva un ramo de plata, con el que se hace alusión al símbolo mariano por excelencia, la flor. Sin embargo, en este caso María no mira a su Hijo, como sí hacen otras imágenes góticas, ya que la Virgen de Monserrate, con rostro inexpresivo, mira al frente, en contraste con la cara infantil de su Hijo, quien esboza una sencilla sonrisa. Jesús está en actitud de bendecir a su pueblo con la mano derecha, y en la izquierda lleva el fruto de la Vida, que Cristo ofrece a su pueblo.

El culto a María de Monserrate estuvo siempre muy presente en la vida de la ciudad. De hecho, al inicio de las calles por las que se entraba a la ciudad existían pórticos o pequeños adoses arquitectónicos a modo de vitrina, en cuyo interior se hallaban pequeñas capillas con una imagen de la Virgen de esta advocación. Durante el mes de mayo se celebran misas marianas (de forma extraordinaria), en las que las homilías versan especialmente sobre la figura de María en la Iglesia.

Estandarte de la patrona de Orihuela (España), mayo 2011.

Estandarte de la patrona de Orihuela (España), mayo 2011.

Pero la fiesta de la Virgen de Monserrate por excelencia se celebra entre los días 6 de septiembre al domingo más próximo al 20 de ese mes. El primer día citado, se realiza el traslado de la imagen desde su santuario hasta la catedral, donde presidirá durante su estancia la capilla mayor del templo. En estas dos semanas se celebra un novenario, un besa-manto y el día 8 la procesión, tras la misa mayor de la Virgen, celebrada por el obispo de la diócesis.

Salvador Raga Navarro
PRESIDENTE
Asociación Cultural VIA VICENTIUS – GOGISTES VALENCIANS

Enlace consultado (13/10/2014):
– www.cofradiavirgendemonserrate.es

Virgen de la Paciencia de Oropesa del Mar

Imagen de la Virgen de la Paciencia, patrona de Oropesa del Mar, Castellón (España).

Imagen de la Virgen de la Paciencia, patrona de Oropesa del Mar, Castellón (España).

Una de las historias entrañables que nos da la mariología valenciana es la de la Virgen de la Paciencia de Oropesa del Mar.

Se cuenta que en el año 1619 llegaron unos galeotes moros a esta localidad y atacaron el pueblo, arrasando el castillo y la iglesia con sus imágenes interiores. Destrozada la imagen de la Virgen del Rosario del s.XVI que se veneraba en la conocida como Capilla de la Defensa, el Conde de Cervelló, señor de Oropesa, recogió todos los pedazos y los llevó al Convento de las Carmelitas Descalzas de Valencia para ser entregada a las monjas del Convento de San José y Santa Teresa de Valencia.

En el año 1588, fray Ambrosio Mariano de San Benito, fraile carmelita descalzo colaborador de Santa Teresa de Jesús en sus fundaciones, había fundado este monasterio de la Orden de los descalzos del Carmen. El lugar escogido para la construcción del nuevo convento fue la plaza del Portal Nou y, aunque era de dimensiones reducidas y sufrió un incendio, disponía de iglesia, claustro, salas conventuales y huerto. Este fue por tanto el lugar en que restauraron la imagen de la Virgen y, quizás por la paciencia con que la que fueron repuestas sus piezas, se la rebautizó con el nombre de la Virgen de la Paciencia. Se trataba de una talla en madera de ciprés, de 57 centímetros y datada a finales del siglo XVI aproximadamente, coincidiendo con la repoblación de Oropesa. Además, en torno al año 1630 se construyó una ermita en los huertos del convento para su veneración.

La imagen fue acogida entonces en el convento durante más de tres siglos pero, al llegar el período de la Guerra Civil, la imagen hubo de ser escondida en la casa particular de la familia Marco Prats, cuya vivienda estaba situada frente a la Puerta de los Hierros de la Catedral de Valencia. Tras acoger esta familia a dos hermanos religiosos, la vivienda fue objeto de continuos registros policiales hasta que, en agosto de 1936, unos milicianos se presentaron en el domicilio para llevárselos detenidos. Fue en uno de los asaltos cuando un miliciano golpeó la imagen contra la pared y la cabeza de la escultura rodó por el suelo, partiéndose en varios trozos que la familia conservó. Terminada la contienda en 1939, la imagen se recompuso y dicha imagen permaneció en Valencia hasta el 3 de octubre del año 1964 en que regresó a Oropesa, 345 años después de su devoción, bajo grandes festejos tras haber insistido largamente el párroco de Oropesa para su retorno a la localidad castellonense.

Detalle del busto de la imagen. Oropesa del Mar, Castellón (España).

Detalle del busto de la imagen. Oropesa del Mar, Castellón (España).

En el año 2007, el número de religiosas del convento carmelita era mínimo y la orden vendió el convento a un industrial valenciano para construir en su lugar un hotel de lujo. Pero la anécdota es que las monjas vaciaron las obras de arte del convento y arrancaron de una manera poco respetuosa los zócalos cerámicos de todo el monasterio, lo que llevó a que muchos de ellos se rompieran. Enterados los medios de comunicación del destrozo, intervino la Administración, y en la actualidad los azulejos se encuentran en el Museo de Bellas Artes de Valencia en depósito, mientras la Justicia establece la titularidad y la responsabilidad de los daños sufridos. Las monjas finalmente se han trasladado al convento que la Orden del Carmen tiene en la cercana población de Serra.

Como colofón a esta historia, la Virgen de la Paciencia será coronada canónicamente el cinco de octubre próximo, día de su fiesta. El obispo de la Diócesis, Casimiro López Llorente, ha decidido igualmente con un decreto que se destine a obras de caridad, a través de Cáritas parroquial, al menos una cantidad igual al coste de la diadema o corona y que la coronación canónica sirva de ocasión para que su ermita se convierta en sede y centro de un genuino culto litúrgico y de activo apostolado cristiano.

La iglesia parroquial de la Virgen de la Paciencia de Oropesa, que es la casa de la imagen, es austera y sencilla en su edificación, contando con una serie de capillas en los laterales que rodean la nave central. En la capilla de la Virgen podemos ver algunos azulejos de bonita factura que datan del siglo XVIII y que pertenecían a la localidad de Alcora, rodeando la imagen de la patrona de la localidad.

Altar de la patrona en la iglesia parroquial. Oropesa del Mar, Castellón (España).

Altar de la patrona en la iglesia parroquial. Oropesa del Mar, Castellón (España).

En la actualidad se conservan dos copias de ésta en Oropesa, una para ser procesionada y otra para ser venerada en la parroquia. Una tercera copia se donó al convento de San José de Valencia, hoy ubicado en la localidad de Serra, y una cuarta imagen se entregó al museo diocesano de la catedral de Segorbe.

Salvador

La Virgen de la Estrella de Gilet

Detalle de la Virgen de la Estrella, patrona de Gilet, Valencia (España).

Detalle de la Virgen de la Estrella, patrona de Gilet, Valencia (España).

Una de las imágenes más veneradas de la comarca valenciana del Camp de Morvedre es la Virgen de la Estrella de Gilet, icono mariano pintado sobre lienzo. Y es que un 25 de octubre de 1820, reinando en España el Borbón Fernando VII, se publicó en su gobierno un decreto por el que se suprimieron en España todos los conventos de órdenes monacales, incautándose de sus bienes el Estado. Como consecuencia de esto, fueron exclaustrados los padres cartujos del convento de Val de Cristo, situado en las cercanías de la ciudad de Segorbe, perdiendo así el cenobio todos sus bienes. A finales del año 1820 parte de los muebles de aquel convento, entre ellos imágenes, cuadros y pinturas, fueron transportados a la ciudad de Valencia para ser enajenados por el listado de pública almoneda.

Al llegar al pueblo de Gilet, los carreteros con los muebles citados se detuvieron en la posada de José Alabadí Pérez, hoy denominada “de la Estrella”, y que estaba situada en la plaza Mayor. Su posadera se llamaba Josefa, contaba con 64 años de edad, era natural de Petrés y era persona piadosa, a juzgar de los que la conocían. Deseando poseer un crucifijo, lo solicitó a los carreteros, quienes, tratando de complacerla, lo buscaron entre las muchas imágenes que llevaban. Al no encontrarlo, le ofrecieron una imagen de la Madre de Dios que siempre les venía a las manos al buscar cualquier objeto entre los muchos que llevaban. Era la Santísima Virgen de la Estrella. La posadera aceptó de buen grado el lienzo sagrado y lo colocó en el lugar más visible y preferente de su casa, momento en el cual comenzó a ser venerado.

Pocos meses después de la llegada de la imagen al pueblo de Gilet, se hospedaría en el mesón de la plaza Mayor un canónigo de la catedral de Zaragoza, don Cayetano Miguel Manchón. Al fijarse y contemplar el cuadro de la Virgen de la Estrella, quiso adquirirlo; y para ello ofreció una suma considerable de dinero, que la posadera rehusó reiteradamente. Como los intentos de compra por el canónigo fracasaron, intentó persuadir a la mesonera para que lo cediera al templo parroquial y pudiera así recibir en él pública veneración. Fue entonces cuando Josefa comunicó lo ocurrido al párroco de la población, don Melchor Sebastián, y convinieron los dos en trasladar a la iglesia la sagrada imagen, hecho que tuvo lugar en el año 1821. Ésta sería colocada en la pilastra de la parte del Evangelio junto al presbiterio.

Lienzo de la patrona colocada en el anda procesional. Gilet, Valencia (España).

Lienzo de la patrona colocada en el anda procesional. Gilet, Valencia (España).

Tan rápida fue la propagación del culto y veneración a la Virgen de la Estrella en el pueblo de Gilet, que ya en el 26 de diciembre de 1822 se sabe de la primera función religiosa celebrada por toda la población en honor de ésta y que, por aclamación general, fue declarada celestial patrona de todos los giletenses. La misma devoción profesó el virtuoso franciscano exclaustrado, P. José Melchor, que vino a Gilet a pasar el resto de sus días y de quien partió la iniciativa de la adquisición de un hermoso relicario de escultura y talla dorado en que se colocó la imagen el año 1841. En este mismo año se destinó como altar de la Patrona el último de la parte de la Epístola, junto al presbiterio y púlpito, en que hasta nuestros días se ha venerado.

Desde esta época, al día siguiente de la fiesta, en que se celebra al Arcángel San Miguel, se ha dedicado a la Patrona una solemne función religiosa que, de día en día, iba revistiendo mayor esplendor. Así los años fueron transcurriendo, hasta que el 1865 los hijos de Gilet residentes en Valencia, con motivo de haberse librado de los estragos del cólera morbo, dedicaron en acción de gracias a su protectora la Virgen de la Estrella una fiesta solemne, que hasta la actualidad se ha venido celebrando todos los años.

Ya en el año 1896 se construyó un rico templete-trono a la Virgen para sacarla en procesión día de las fiestas. En el año 1921 se celebró el primer centenario de la venida de la Imagen, y con este motivo se estucó la iglesia y se colocó la barandilla de la cornisa. A partir del 16 de febrero de 1936, comenzó a producirse la quema indiscriminada de templos religiosos y Salvador Alpuente Alegre, como custodio de la Santísima Virgen, colocó el lienzo dentro de una caja y ésta en un saco, para depositarlo en la casa del canónigo Gimeno. Así que, al estallar el movimiento, la imagen se encontraba fuera del templo. Cuando los asaltantes preguntaron por ella se les dijo que la imagen de la Patrona se encontraba en Valencia para ser reparada y ahí, afortunadamente, terminaron sus pesquisas. En el año 1943, con el impulso del párroco Silvestre Orón y la aportación de todos los vecinos, se construyó el trono templete que hoy sostiene el precioso cuadro.

Cerámica conmemorativa en Gilet, Valencia (España).

Cerámica conmemorativa en Gilet, Valencia (España).

Por último, respecto al autor del lienzo, podemos decir que se llamó José Giménez Donoso, que era natural de Consuegra (Toledo), y que vivió en el siglo XVII, habiendo estudiado en Roma y trabajado en la corte española.

Salvador

Enlace consultado (02/08/2014):
– www.virgendelaestrella.es

Virgen de las Nieves de Aspe y Hondón de las Nieves

Imagen de la Virgen de las Nieves de Aspe y Hondón. Fotografía de 1912.

Imagen de la Virgen de las Nieves de Aspe y Hondón. Fotografía de 1912.

La entrañable advocación de la Virgen de las Nieves es una devoción mariana que comparten dos pueblos de Alicante que distan ocho kilómetros, Aspe y Hondón de las Nieves. Nos dice la tradición que su imagen apareció milagrosamente en el año 1418, pues dos peregrinos que iban de camino hacia Yecla se ofrecieron a labrarla para los labradores de una pedanía de Aspe llamada Hondón y, tras desaparecer éstos, se encontró su imagen en la ermita de San Pedro o ermita de los “Ondones de Aspe”. Vaya, una tradición muy similar a la de la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia, y otras cuantas. No se ha podido verificar documentalmente este milagroso origen, ya que las primeras alusiones documentales al culto y devoción que se tributa a María de las Nieves se remontan sólo a principios del siglo XVII. Esta devoción tan asentada alcanzaría a la aljama de Aspe, es decir, la comunidad que constituían los mudéjares de la población, ya que ésta se hacía cargo del pago de la “dobla” o misa cantada del día de la festividad de la Virgen de las Nieves. Así pues, fueron los moros, luego denominados “moriscos” tras los bautizos forzosos practicados a mediados de la segunda década del siglo XVI, los encargados de sufragar todos los años en Aspe esta celebración de la misa cantada, hasta su definitiva expulsión en el año 1609.

La imagen de la Virgen siempre ha permanecido a lo largo de los siglos en su santuario de Hondón, a excepción de cuando Aspe le dedica sus fiestas, que son a partir del tres de agosto. En esta fecha es trasladada en una multitudinaria romería, que parte de Hondón a media tarde para hacer su entrada triunfal en Aspe, cuatro horas después. Es en el año 1769 cuando empezaron los conflictos entre las dos localidades, Aspe y Hondón, al convertirse el santuario en parroquia. Es por esto por lo que se hubo de establecer unas normas para el traslado de la imagen de una parroquia a otra, en forma solemne de Concordato, cuyo documento original se encuentra en el archivo municipal de Aspe. En él se establecen los requerimientos que el Ayuntamiento de Aspe debe observar en los traslados, como son:
– Aviso previo al cura de Hondón,
– Acompañamiento de un número de veinte luces
– Estancia en Aspe de 15 días.

Imagen de la Virgen de las Nieves llevada en romería.

Imagen de la Virgen de las Nieves llevada en romería.

Como volvieron a surgir desavenencias entre los sacerdotes de ambas parroquias, se estableció un segundo Concordato en el año 1776 que venía a ratificar el anterior y jurídicamente suponía un acuerdo tripartito entre el Ayuntamiento de Aspe y los curas de Aspe y Hondón. Para complicarlo aún más, en el año 1839 Hondón se segregó de Aspe para pasar a tener ayuntamiento propio y estableciendo los lindes de su término municipal. Así, siguieron los conflictos entre los dos pueblos por la posesión y el patronazgo de la Virgen de las Nieves, y se hubo de redactar un tercer Concordato en el año 1848, el cual sigue vigente, que establece que la residencia habitual de la Virgen sea el de su camarín de Hondón. Además, concreta el carácter bienal de la fiesta, comenzando ese año en Aspe, y es por eso por lo que en esa localidad se celebra los años pares. Los años impares la Unión de Moros y Cristianos le dedica en Aspe una serie de actos a una hermosa imagen de la Virgen de las Nieves que se encuentra en una capilla de la calle que lleva su nombre. La “Serranica” es el nombre cariñoso y popular que se da en Aspe a su Virgen, por venir cada dos años de la serranía de Hondón de las Nieves.

La “Traída” y la “Llevada” son los nombres con que se conocen las romerías.”El Collao”, que es el límite de Aspe con Hondón, es donde se realiza el relevo. Una vez allí, los representantes de Hondón hacen entrega de la imagen a los de Aspe, extendiéndose un acta entre los alcaldes y los campesinos. Es en ese momento cuando se inicia la romería de “La Traída”, que llevará la imagen a la Ermita de La Columna, donde se viste a la Virgen con el traje de entrada y, posteriormente, se trasladará a la Plaza Mayor, para así entrar en la Basílica de Nuestra Señora del Socorro, donde se interpretará  el himno de bienvenida de la imagen conocido como “Miradla”. Pasados los días estipulados, es devuelta igualmente en multitudinaria romería en la “Llevada” hasta el paraje conocido como “La Ofra” donde, tras celebrarse una solemne misa de campaña, será llevada nuevamente hasta “El Collao” donde, tras firmar las autoridades el correspondiente acta de entrega, la Virgen es depositada en su camarín habitual de la iglesia de Hondón de las Nieves hasta el siguiente año par.

Iglesia de Hondón de las Nieves, santuario de la Virgen de las Nieves.

Iglesia de Hondón de las Nieves, santuario de la Virgen de las Nieves.

Fue en el año 1918 cuando es nombrada patrona de Aspe, y en el año 1996 como Alcaldesa Honoraria de Hondón, siendo la  imagen actual de Romero Tena de 1940, pues tanto la imagen como las andas originales fueron destruidos el 16 de agosto de 1936.  Finalmente diremos que la Parroquia de Ntra. Sra. de las Nieves de Hondón fue erigida en el año 1746 por el obispo de la diócesis de Orihuela D. Elías Gómez de Terán sobre la antigua ermita de San Pedro, de estilo barroco.

Salvador Raga