Beato Alberto Marco Alemán y compañeros, mártires carmelitas (II)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Composición de los mártires carmelitas hecha para la beatificación.

Composición de los mártires carmelitas hecha para la beatificación.

“El martirio es la más alta corona de gloria que puede recibir el seguidor de Jesús”.

Si ayer veíamos la vida, obra y martirio del Beato Alberto Marco, hoy veremos las vidas y el martirio conjunto que recibieron este grupo de jóvenes carmelitas. Y es que el más joven de ellos tenía dieciocho años y el más mayor veintitrés. El Padre Alberto y el grupo de jóvenes no fueron martirizados a la misma vez, ni en el mismo lugar, aunque sí en la misma provincia; Madrid. Pasó un intervalo de tres meses entre ambos martirios.

En el año 1960 se abrió la causa del Padre Alberto Marco y demás compañeros mártires de la Orden del Carmen. Después de que los postuladores tomaran la decisión, se decidió que este grupo de ocho frailes carmelitas se adjuntara a la causa del Padre Alberto Marco, por haber muerto éstos en Madrid. En 1970 se aprobó la causa diocesana y en el año 1992 fue aprobaba en Roma. Finalmente el Decretum Super Martyrio que dio paso a la beatificación fue emitido en diciembre de 2011, teniendo lugar la multitudinaria beatificación de quinientos veintidós mártires del s. XX en España, el domingo trece de octubre de 2013. Se celebró en Tarragona, en el marco del año de Fe.

Fray Daniel García Antón
Hijo de Antonio y Gregoria (maestra nacional), nació en el pequeño pueblo abulense de Navacepeda de Tormes, el día once de diciembre de 1913. Desde pequeño frecuentaba el Santuario de El Henar. Aquí su familia y él fraguaron una estrecha amistad con los padres carmelitas. Sintiendo su vocación por ser carmelita, en 1927 empezó el seminario menor en Vila-Real (Castellón). Profesando el catorce de julio de 1930 en Onda (Castellón). Caracterizado por su excelente formación, seriedad, formalidad y cumplidor de la regla, siguió sus estudios filosóficos en Caudete (Albacete). Cuando faltaban poco meses para ordenarse como sacerdote, fue arrestado junto con la comunidad en el seminario mayor de Onda, siendo el día veintisiete de julio de 1936.

Fray Aurelio García Antón
Aurelio era hermano de Daniel, también nació en Nacacepeda de Tormes, tal día como el veinticuatro de agosto de 1916. Lo bautizaron el siete de septiembre de ese mismo año. Por la admiración que sentía a su hermano y a la Orden, él también quiso ser carmelita. Ingresó en el seminario de Vila-Real en el curso 1928-29. Realizó los estudios de humanidades y por la situación política que se estaba viviendo fue enviado por los superiores a su hogar. A la vuelta profesó el diecinueve de enero de 1933 en el santuario de El Henar (Segovia). Tenía cualidades para la música y en sus estudios era muy aplicado. Se diferenciaba de su hermano en el carácter, éste era más afable, extrovertido, risueño y bromista. El veintisiete de julio de 1936 también fue apresado junto a sus compañeros del seminario mayor de Onda.

Pintura de los mártires del Henar y el P. Alberto Marco.

Pintura de los mártires del Henar y el P. Alberto Marco.

Fray Silvano Villanueva González
En Huérmeces, provincia de Burgos, nació Silvano el día nueve de febrero de 1916. Sus padres, acomodados agricultores, lo bautizaron el mismo día. Desde pequeño sentía inclinación por las cosas de Dios y ayuda siempre que podía como monaguillo en su parroquia. Sintiendo su vocación, empezó sus estudios en el seminario de Vila-Real. Como sus compañeros, también vistió el hábito carmelita en el santuario de El Henar, el veintidós de noviembre de 1931. Hizo la profesión temporal el veinticuatro de noviembre de 1932. Hasta Onda fue para seguir formándose, y mientras se formaba (según algunos testigos), atravesó una pequeña crisis vocacional que pronto se resolvió. No destacaba por su inteligencia, pero sí por su aplicación, nobleza y fidelidad a la regla. El mismo día que sus compañeros fue arrestado y cacheado en varias ocasiones. El Beato Silvano, al último cacheo-registro, se opuso y dijo a los milicianos: “¿Para qué otro registro, si no es por el gusto de molestarnos?”. Después de esto dejaron de molestarlo.

Fray Adalberto Vicente Muñoz
En el pueblo de Cuéllar (Segovia), pueblo al que pertenece el santuario de El Henar. Nació el niño Jesús (Adalberto) el día veintitrés de abril de 1916. Lo bautizaron el treinta de ese mismo mes. Con tan solo ocho años él y su familia vieron como la comunidad carmelita, incluyendo al Beato Alberto Marco, se instaban en el santuario para hacerse cargo de este. A la edad de once años quiso ser carmelita, por tanto fue enviado a Vila-Real. El veintidós de noviembre de 1931 vistió el hábito y el veinticuatro de noviembre de 1932 hizo los votos temporales, adoptando el nombre de Adalberto. Aplicadísimo en los estudios y aventajado para la música, siguió sus estudios de teología en el seminario mayor de Onda, donde aquel fatídico día de julio de 1936 fue todo interrumpido.

Vista del seminario mayor de Onda (Castellón).

Vista del seminario mayor de Onda (Castellón).

Fray Francisco Pérez Pérez
En el pequeño pueblo de Ros (Burgos), nació Francisco un treinta y uno de enero de 1917. Fue bautizado el dieciocho de febrero. A muy temprana edad quedó huérfano de madre, su padre se volvió a casar y su madrastra lo maltrató, privándole incluso de ir al colegio. Gracias a un tío suyo sacerdote, que lo sacó de aquel ambiente, ingresó en el curso 1928-29 del seminario de Vila-Real. Tomó el hábito del Carmelo el cuatro de febrero de 1932. Los votos temporales los emitió un año después, el cinco de febrero de 1933. Los superiores de la Orden veían en el joven un gran futuro, tenía siempre una constante alegría y su inteligencia era brillante. La prometedora vida del Beato Francisco quedó truncada el día de la detención. En el tren que conducía a los beatos a Madrid, algunos testigos afirman que hablaba de Dios con sus captores anarquistas.

Fray Ángel Reguilón Lobato
Cipriano (Ángel), nació en Pajares de la Lampreana (Zamora), tal día como un uno de junio de 1917. Su bautizo tuvo lugar diecisiete días después, imponiéndosele el nombre de Cipriano. Sus tíos, Isaías y Joaquina, se hicieron cargo de él cuando quedó huérfano de padre y madre a muy corta edad. A los pies de la Virgen María, con la advocación del Templo, se consagró en cuerpo y alma. Desde aquí sintió su llamada al Carmelo y los doce años ingreso en el seminario de Vila-Real, todo gracias a una señora que ayudaba a los seminaristas y al Beato Alberto Mª Marco. Profesó en Onda el quince de septiembre de 1935, adoptando el nombre de Ángel. Sacando adelante sus estudios de filosofía, se esforzaba siempre para ser un hijo más útil en la Orden. Había terminado el primer curso de filosofía en Onda cuando el veintisiete de julio de 1936 fue apresado junto a la comunidad. Después del trágico final, su cadáver no fue reclamado por nadie en muchos días y se emitieron muchos anuncios describiéndolo.

Lápida conmemorativa de los martires en las tapias donde fueron fusilados.

Lápida conmemorativa de los martires en las tapias donde fueron fusilados.

Fray Ángel Sánchez Rodríguez
Nació en Pajares de la Lampreana (Zamora), el día dos de agosto de 1918. Fue bautizado el siete de septiembre, y se le impuso el nombre de José. Desde niño era amigo del Beato Ángel Reguilón. Al igual que a él, la señora Lucía también lo ayudo a contactar con los Padres Carmelitas de Vila-Real. Con catorce años ingresó aquí. Fue muy aventajado en todas las asignaturas, incluido el latín. Tomó el hábito del Carmelo el quince de septiembre de 1935, adoptando el nombre de Ángel. Se le solía ver muy recogido siempre y con el escapulario de la Virgen del Carmen en las manos, era muy devoto. Después se apresado se puso muy enfermo, pero no quiso separarse de sus compañeros y permanecer junto a ellos hasta el final.

Fray Bartolomé Andrés Vecilla
Nació en Pajares de la Lampreana (Zamora), el día veintiséis de agosto de 1917 y recibió las aguas bautismales a la semana siguiente, imponiéndole el nombre de Nicomedes. Como sus vecinos, muy joven ingresó en el seminario, era el día de San Antonio Abad de 1932. Era muy conocido, bien por su nombre de pila o por lo bien que dibujaba. Ingresó en el noviciado el veintiocho de julio de 1935. Quiso Dios que un día antes de concluir el año de noviciado fuera apresado junto a sus compañeros. Son escasos y poco fiables los datos, pero se cree que hizo su profesión antes de que le llegara el martirio.

Lápida de los Beatos en el claustro de El Henar.

Lápida de los Beatos en el claustro de El Henar.

Martirio
Antes de estallar la guerra, los frailes de Onda palpaban en el ambiente lo que se avecinaba. El pueblo estaba muy agitado y ellos mismos fueron objetivo de insultos y amenazas. Como venimos diciendo, el día veintisiete de julio de 1936 el convento fue asaltado (más tarde reducido, expoliado y quemado), los religiosos y jóvenes profesos fueron obligados a irse. Llevados hasta el pueblo de Onda, hasta el mismo alcalde los quería lejos del pueblo. Desde Onda, algunos de los jóvenes seminaristas fueron en tren hasta Vila-Real, allí los esperaban otros milicianos con insultos y amenazas. Tras deambular por varias estaciones de tren, los ocho jóvenes, que eran todos de la comunidad de Castilla y León, querían tomar el tren a Madrid y desde allí a sus respectivas provincias. En Valencia fueron interrogados y sometidos a un comité, algunos milicianos no veían culpa en ellos y los querían dejar libres, los consideraban niños, en cambio, otros decían que eran la semilla que terminaría ahogando a la clase obrera.

Camino a Madrid, el grupo viajó divido, cuatro de ellos por un lado y los otros cuatro viajando en un vagón a cargo de un jefe de los milicianos, que se apiadó de ellos y hasta les dio algo de cenar y algunos consejos para cuando llegasen a la capital. Ya en Madrid, cuatro de ellos fueron gravemente increpados y amenazados al bajar del tren en Atocha. Por esta razón los demás se les unieron, para que si sucedía algo, que les sucediese a todos. Tras varios registros e interrogatorios, fueron llevados a una casa de caridad que tenían dispuesta para vagabundos y más tarde a una de invidentes, aquí algunos compañeros pudieron salir y reencontrarse con los familiares, se salvaron así de morir. Los que quedaron ayudaban los invidentes y casi vivían como en la comunidad.

Los días previos al dieciocho de agosto, los jóvenes Beatos ya se temían lo peor. Por enésima vez les pidieron todos sus datos. Éstos planeaban una “saca” y así lo hicieron saber a algunos dirigentes públicos, que optaron por no intervenir en nada. Salvándose algunos compañeros de prisión, ya el grupo de los ocho jóvenes fue montado en un camión a las doce de la noche y llevados hasta el madrileño cementerio de Carabanchel Bajo. En las tapias de este cementerio fueron fusilados la noche del dieciocho de agosto. Sólo Dios sabe cómo fueron esas amargas horas, aunque seguro que murieron perdonando y al grito de ¡Viva Cristo Rey! Se sabe que fray Ángel Sánchez quedó malherido y, con un hilo de vida, pidió ayuda a duras penas, pero fue rematado poco tiempo después con varias descargas de balas.

Detalle de la lápida de los beatos carmelitas.

Detalle de la lápida de los beatos carmelitas.

Reconocidos los cadáveres, fueron enterrados en el cementerio de Carabanchel en dos fosas, que al finalizar la guerra cubrieron con lápidas. Largos años permanecieron aquí enterrados, hasta que el año 1950 fueron exhumados sus restos e introducidos en dos arcas, conteniendo cada arca cuatro cuerpos. En la actualidad estos restos se pueden venerar en el Santuario de El Henar, Cuéllar (Segovia), bajo una sencilla lápida de piedra colocada en el claustro del santuario.

David Garrido

Bibliografía:
– Miguel Mª Arribas, O. Carm. Padre Alberto Marco y ocho compañeros mártires carmelitas. PP Carmelitas, Salamanca 2013.
Agradecimiento especial al Padre Federico Miguel (carmelita), por su aporte de información, documentos y fotografías.

Enlace consultado (21/05/2015):
– www.religionenlibertad.com

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Beato Alberto Marco Alemán y compañeros, mártires carmelitas (I)

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Fotografía del Beato.

Fotografía del Beato.

“¿Qué puedo desear más que morir mártir por Cristo?”.

El pasado trece de octubre de 2013 se beatificaron en Tarragona a 522 mártires del s.XX en España. En esta multitudinaria beatificación estaban casi todas las familias religiosas y carismas de la Iglesia. Uno de los grupos de mártires que fueron beatificados, son el padre Alberto Marco Alemán y ocho compañeros carmelitas de la Antigua Observancia. A pesar de que no recibieron la palma del martirio juntos, ni en el mismo día y lugar, la Orden unificó sus causas en los años 60. Entre hoy y mañana conoceremos las vidas, obras y martirio de estos Beatos.

Infancia
En el albaceteño pueblo de Caudete, pueblo de honda tradición y devoción carmelita, nació el niño Francisco, era la madrugada de un día como hoy, veintitrés de mayo de 1894. Ese mismo día, siguiendo las costumbres de la época, fue bautizado en la parroquia de Santa Catalina. Y con tan sólo tres meses y algunas semanas de vida fue confirmado en la misma parroquia. Puede que fuese inusual confirmarlo a tan temprana edad, pero se aprovechó la visita del obispo al pueblo para hacer una confirmación masiva. Sus padres eran Joaquín Marco Albertos y Francisca Alemán García, eran un matrimonio de agricultores que no pasaban apuros económicos gracias a las numerosas tierras que cultivaban. Estos tuvieron diez hijos, Francisco (Beato Alberto) fue uno de los primeros en nacer y llegar con vida a la edad adulta. A todos estos les dieron una solida formación humana y cristiana. Por esa razón no es de extrañar que algunos de estos hijos abrazaran la vida religiosa. Esta trabajadora, humilde y numerosa familia era muy conocida en el pueblo, todos sus miembros eran piadosos y de profunda fe cristiana. Como en todos los pueblos, se les conocía por un apodo: “los Monjos”, esto fue debido a que una familiar quiso ser monja antes de casarse.

En Caudete pasó toda su infancia. Como a cualquier niño, le gustaba jugar con sus hermanos y amigos. En sus entretenimientos a menudo llevaba él la voz cantante, sus compañeros lo veían como un buen “líder”. Cuando iba por las mañanas al colegio de los PP. Carmelitas, rara vez llegaba de los últimos o tarde. Siempre era el primero y también uno de los alumnos más aplicados e inteligentes. Ayudaba como monaguillo en la iglesia del Carmen, y los Padres Carmelitas lo apreciaban por lo bien que hacía esta tarea. También ayudaba con mucha obediencia a sus padres, no ponía excusas.

Estampa devocional del Beato,  año 2013.

Estampa devocional del Beato, año 2013.

Después de recibir la primera comunión, era frecuente verlo confesar y comulgar muy a menudo. Por aquellas fechas ya deseaba ser fraile carmelita. No se sabe con seguridad, pero esta anécdota lo demuestra: en una ocasión en la que el pueblo recibía la visita del obispo, el niño Francisco corrió hasta el obispo para besarle los pies. El obispo, sorprendido, le preguntó que por qué hacía tal cosa, y nuestro beato respondió: “Quiero ser religioso”. El prelado, viendo en aquel gesto algo especial en el niño, dijo a los PP. Carmelitas: “Cuidad muy bien a este niño, que promete llegar a ser un lumbrera”.

Vocación
El joven Francisco muy posiblemente fraguó su vocación en el ambiente en el que vivía, tanto en su familia como en el colegio del Carmen. Con once años hizo saber a sus padres y hermanos que tenía decidido ser religioso. Sus padres aceptaron de buen grado esta noticia y lo aconsejaron sabiamente para el comienzo de esta nueva vida que empezaba.

En el año 1906 tuvo que dejar Caudete y marchar hasta Olot (Girona). Con once años empezó en esta ciudad el seminario menor. Lejos de desanimarse o entristecerse por esta lejos de su casa y familia, aquí se empeñó por ser un alumno sobresaliente, por aumentar su piedad y obediencia al carisma de la Orden. Incrementó también su amor por la Virgen del Carmen. Así iba consiguiendo poquito a poco alcanzar la perfección humana y cristiana. Durante tres años permaneció en este seminario menor.

En 1909, habiendo terminado sus estudios en Olot, viajó hasta Onda (Castellón) para hacer el año de noviciado carmelita. En su toma de hábito carmelita, tomó también el nombre de Alberto María en honor a San Alberto de Sicilia o de Trápani, uno de los primeros santos de la orden. En este año de noviciado su conducta fue ejemplar, no pasó desapercibido para nadie. Su madurez, aplicación, obediencia y observancia hacían de él un joven fraile destinado a algo grande. El día cinco de agosto de 1910 hizo la profesión temporal, este feliz día para él coincidió con la festividad de la Virgen de las Nieves, y prometió a la Virgen que estos votos serían para siempre. En Onda permaneció cuatro años estudiando filosofía y Humanidades.

Los fundadores del Santuario de la Virgen de El Henar, con el P. Alberto al lado de la Virgen. Foto de 1924.

Los fundadores del Santuario de la Virgen de El Henar, con el P. Alberto al lado de la Virgen. Foto de 1924.

Llegado el verano de 1914, Fray Alberto fue recibido en el convento carmelita de su pueblo natal, Caudete. Entre estos muros, continuó estudiando algunas materias que le faltaban para su ordenación, como la teología. Fue aquí donde también recibió las órdenes menores, incluso el diaconado. Finalmente llegó tan ansiado día para el Beato Alberto Mª Marco, el día de convertirse en sacerdote de Cristo. Fue el veintinueve de junio de 1917, en el convento de las religiosas carmelitas de Ontinyent (Valencia), recibió la ordenación de manos del obispo de Urgell. Con veintitrés años se convirtió en “sacerdote y carmelita”, gracias a una dispensa de once meses que recibió debido a su edad.

Ministerio sacerdotal
Desde sus años de seminario fue adquiriendo una muy buena fama entre los superiores y formadores de la Orden, por esta razón, no dudaron en nombrarle para un cargo de responsabilidad. Prefecto y profesor de filosofía y teología fue el cargo que desempeñó durante tres años en Caudete. Al dejar el pueblo, fue destinado nuevamente a su querida comunidad de Onda. Junto a otros compañeros carmelitas fundo aquí las Escuelas Públicas del Castillo de Onda. Esta vida de comunidad y dedicación a la enseñanza también le era agradable al Beato, como docente dejó un recuerdo imborrable en sus alumnos. Siempre lo recordarían como un buen profesor, amable y cariñoso; que corregía como un padre y para nada utilizaba castigos severos o la violencia. Fray Alberto Mª Marco Alemán también formó parte de la comunidad fundadora que se estableció en el Santuario de la Cueva Santa, Altura (Castellón). Junto a otros compañeros (mártires y beatos) pasó temporadas de verano este santuario.

Dibujo realizado del beato en prisión, firmado por 70 compañeros suyos en muestra de afecto. Año 1936.

Dibujo realizado del beato en prisión, firmado por 70 compañeros suyos en muestra de afecto. Año 1936.

En el año 1924, la comunidad carmelita consiguió restaurar, tanto en lo material como en el culto, el Santuario de la Virgen del Henar, Cuéllar (Segovia). Gran parte fue gracias a la Beata y mártir Sor Martina Vázquez (Hija de la Caridad) que era natural de Cuéllar. Aquí, Alberto Mª Marco pasó varios años al frente del santuario y del seminario. Empezó ejerciendo como prefecto y profesor de teología y derecho canónico. Más tarde fue nombrado prior, desde el año 1927 al año 1932 mantuvo este cargo. Durante estos años desarrolló su labor con todo el esmero y dedicación posible, hubo momentos alegres y duras dificultades. Su don de gentes, oratoria, prudencia y rectitud le hicieron ganarse a toda la comarca. Tal fue el punto que, cuando abandonó su cargo de prior y con ello también el santuario, los alcaldes de la comarca recogieron firmas entre el pueblo para que los superiores lo mantuvieran en el cargo más años. A todo esto, él siempre dejaba obrar a Dios considerándose “un servidor”.

Iniciada la Segunda República, el P. Alberto Mª Marco fue nombrado secretario del padre provincial. En 1934 co-fundó la primera comunidad carmelita en Cogullada (Zaragoza,) a la par que era prior del seminario de Vila-Real (Castellón). En un capítulo provincial celebrado en 1935, se le confirmó como en su cargo de secretario y aparte de esto, en el de prior del convento de la calle Ayala de Madrid. Este cargo fue uno de los últimos que ejerció, y como en los demás, era admirado por todos los que lo rodeaban. Para todo tipo de personas era accesible, no descuidaba sus celebraciones, sermones, dirección de almas y confesionario. Se desvivía por atender la comunidad religiosas, así como a los enfermos que solicitaban los sacramentos. Su devoción por el escapulario carmelita y por el Sagrado Corazón lo hacía propagarlo en todo momento y en cualquier ocasión. Hasta hoy nos ha llegado cómo después de una conversación con un anarquista que empezó de malas maneras, acabó en la conversión de éste y en la asistencia por parte del Beato en sus últimos momentos.

Martirio
A pocos días de comenzar la Guerra Civil, el Beato Alberto Mª Marco fue amenazado de muerte. A él y su comunidad les amenazaron con quemarlos y arrastrarlos por todo Madrid. Él, muy consciente de lo que podía pasar, buscó refugio para todos los religiosos del convento. Algunas personas le advirtieron de que marchara a un lugar seguro, porque seguramente, dado el caso, él sería buscado y detenido. A todo esto, contestaba: “Sé que las horas presentes son muy graves, pero el capitán de un navío no debe abandonar su puesto en las horas de mayor peligro”. También fue aconsejado insistentemente de que no saliese a la calle vestido con el hábito, porque empezaba a ser peligroso, él serenamente decía: “Si es que ha llegado mi hora, tengo que morir vestido con el hábito de fraile. Si muero, mucho ánimo; lo que no quiero es que lloréis porque, al fin de cuentas, si soy mártir, me iré al cielo. ¡Qué más quisiera yo que morir mártir!”.

Lápida en honor a la memoria del Beato. Paracuellos del Jarama.

Lápida en honor a la memoria del Beato. Paracuellos del Jarama.

Comenzado ya el fatídico conflicto entre hermanos, el día veinte de julio de 1936, los carmelitas de Ayala celebraron una misa y una imposición de escapularios. Más tarde, todos los hermanos se repartieron por las casas particulares que habían buscado, abandonado el Beato Alberto Mª Marco el convento en último lugar. Al abandonarlo, se instaló clandestinamente y vestido de segla, en un piso de la calle Velázquez. No permaneciendo en cada una de las casas que se alojó largo tiempo, fue nuevamente a parar a la calle Velázquez, esta vez a la casa de una hermanas feligresas del convento de Ayala. Aquí permaneció tranquilo y preocupado a la vez. Celebraba misa a diario y rezaba el rosario, hacía su vida de religioso tal como tenía por norma. Estas prácticas religiosas fueron escuchadas por los vecinos y comunicadas sin miramiento a los milicianos. Este mismo día, treinta y uno de agosto, se presentaron en la casa, llamando bruscamente.

Los milicianos, al entrar en la casa y encontrarse con el Beato, le preguntaron de muy malas formas: «¿Es usted sacerdote?», a lo que él serenamente contestó: “Sí, soy sacerdote y religioso”. Acto seguido fue interrogado y la casa de las señoras registrada y expoliada. Seguramente después fue conducido a la Dirección General de Seguridad y desde allí a la checa de Fomento. En esta checa fue sometido a interrogatorios y también a incitaciones de blasfemar contra Dios o alzar gritos subversivos que sirvieran de ejemplo a otros religiosos allí hacinados. También le propusieron que rechazara la religión y el sacerdocio, si lo llevaba a cabo sería liberado. A todo esto, se negó con todas sus fuerzas, no consiguieron arrancarle ninguna mala palabra, sino éstas: “Si por ser religioso y sacerdote van a fusilarme, deben tener bien entendido que cinco minutos que retrasen la ejecución me los quitan de gozar de Dios en el cielo”. Y cuando éstos hacían hincapié en que su actividad era subversiva con la República, sólo decía: “En mis sermones nunca hablo de política, sino de Dios, porque mi misión es predicar a Jesucristo”.

El día dos de septiembre de 1936 lo llevaron hasta la Dirección General de Seguridad, y al día siguiente hasta el colegio de los religiosos escolapios que estaba haciendo las veces de cárcel. Lejos de pensar que le quedaba poco en este mundo, alentaba a sus compañeros, rezaba el rosario, los confesaba, comentaba el evangelio del día y, en definitiva, creó un ambiente de hogar. Estos compañeros decían, maravillados con su personalidad y trato: “La prisión no es prisión en compañía del Padre Alberto”.

El obispo de Albacete con una reliquia ex indumentis del Beato.

El obispo de Albacete con una reliquia ex indumentis del Beato.

Enfermo por las dolencias de estómago e hígado que ya arrastraba, y que durante el encierro se agravaron, fue levantado de su camastro con estas palabras: “Levántate, pájaro, que pronto vas a morir”; “¡Sea lo que Dios quiera!”, dijo muy tranquilo el Beato. Estas últimas horas las pasó sereno, o eso era lo que aparentaba, delicado de salud, sus compañeros le ayudaron rezar y él interiormente se preparó para el momento. Por medio de una falsa miliciana le hizo llegar a una de sus protectoras una nota en la que avisaba de su inminente final, decía: “Rogad por mí; nos veremos en el cielo”. Con mucha prisa por parte de los carceleros fue sacado de la cárcel, maniatado, le dio tiempo de despedirse de sus compañeros brevemente, tocando las cabeceras de sus camastros entre los barrotes. En el patio de la cárcel, antes de subir al camión, hizo el gesto de bendecirlos a todos y animándoles a que el pánico no se apoderara de ellos, les dijo: “¡Ánimo, hermanos, muramos por Cristo!”. Esa misma noche, siendo ya veinticuatro de noviembre de 1936, en una de las tristemente famosa “saca de prisioneros”, moría fusilado en Paracuellos del Jarama (Madrid), el Padre Alberto María Marco Alemán, tenía cuarenta y dos años, y se cree que murió gritando: “Viva Cristo Rey.

Sus compañeros de martirio fueron 159 hombres y entre ellos algunos religiosos y sacerdotes diocesanos. Los vecinos del pueblo vieron cómo caían a las enormes fosas (más de cincuenta metros de largas) después de escucharse las ráfagas de balas. En la fosa número cuatro de este cementerio de mártires de Paracuellos del Jarama se levanta un lápida en su memoria. Su cuerpo, a pesar de que se tiene la certeza de que está en dicha fosa común, no está localizado y por tanto no ha sido exhumado con motivo de la beatificación, exactamente igual que otros muchos que allí descansan.

David Garrido

Bibliografía:
– Rafael María López Melús y Juan Gil Aguilar, carmelitas, Beato Alberto Mª Marco Alemán, mártir carmelita 1894-1936, AMARCAR.
– Miguel Mª Arribas, O. Carm. P. Alberto Marco y compañeros carmelitas, PP Carmelitas, Salamanca 2013.

Enlace consultado (20/05/2015):
– http://elblogdejoaquinmedina.blogspot.com.es

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Contestando a algunas breves preguntas (XXVIII)

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Fotografía del Siervo de Dios Guido Vidal França Schäffer practicando surf.

Fotografía del Siervo de Dios Guido Vidal França Schäffer practicando surf.

Pregunta: Soy surfista y creo que estoy de enhorabuena, porque acabo de enterarme de que ya tenemos un santo patrono. Con el surf descargo mi adrenalina y paso mis mejores horas de diversión. Soy católico practicante y el tener un patrón que fue surfista como yo, me hace mucha ilusión, ya que así podré encomendarme a él cuando practique este deporte. Gracias.

Respuesta: Pues yo me alegro de que tengas esta diversión tan sana aunque arriesgada, pero creo que te precipitas, porque no hay ningún santo que haya sido surfista y que sea vuestro patrono. Como decimos por mi tierra, tú “has oído campanas, pero no sabes dónde” y me explico: la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos dio el visto bueno (Nihil Obstat) el pasado 16 de octubre para que la archidiócesis brasileña de Río de Janeiro iniciase la apertura del proceso de beatificación de Guido Vidal França Schäffer, que era un seminarista muy comprometido con los pobres de Río de Janeiro y que murió muy joven, el día 1 de mayo del año 2009, cuando practicaba el surf en la playa de Recreación, en Río, ya que ésta era una de sus aficiones favoritas. Había nacido el 22 de mayo de 1974 en Volta Redonda y estaba punto de ser ordenado como sacerdote.

Ahora se pone en marcha la Causa y, como comprenderás, a ésta le queda un largo camino por recorrer, porque hay que analizar con lupa su vida y sus compromisos con las causas sociales, y el por qué “estaba tan enganchado” al surf, deporte que no abandonó ni cuando estaba en el seminario. Él también era médico y trabajaba de manera altruista en la Santa Casa de la Misericordia de la ciudad carioca. Si la Causa sigue hacia delante, y hay muchos visos de que así sea, algún día será beatificado, y entonces sí que podría ser declarado vuestro patrono. Aun así, ya es considerado Siervo de Dios y tú te puedes encomendar a él para que te proteja cuando practiques ese arriesgado deporte.

Reliquia del cráneo de San Lucas en Praga (República Checa).

Reliquia del cráneo de San Lucas en Praga (República Checa).

Pregunta: He leído el artículo que habéis publicado sobre el estudio de las reliquias de San Lucas evangelista y lo he leído con mucho interés porque me llamo Lucas, visité su sepulcro en Padua hace algunos años y siempre me ha interesado todo lo que he encontrado escrito sobre él. Por supuesto, he leído en numerosas ocasiones su Evangelio y el Libro de los Hechos de los Apóstoles. Pero mi pregunta va por otro camino. He leído que cuando se analizaron sus huesos se descubrió que padecía de una enfermedad dental y como soy odontólogo, esto me ha llamado la atención y la verdad es que quisiera saber algo más, si es que vosotros lo sabéis. Muchísimas gracias y saludos desde Argentina.

Respuesta: Cuando el día 23 de septiembre del año 2013 publicamos el artículo sobre la autenticidad de las reliquias de San Lucas, sabíamos que dejábamos algunas cosas en el tintero, pero lo hicimos adrede a fin de no alargar excesivamente el artículo. No hace falta recordar lo dicho en ese texto, pero sí incidir en que estos restos fueron analizados por un equipo interdisciplinario y entre ellos estaba el odontoestomatólogo Antonio Beltrame, quien investigó los pocos dientes que le quedaban al cráneo, que como sabes, es el que se encuentra en Praga y no en Padua. Este especialista comprobó que los dientes estaban muy desgastados, especialmente en sus coronas, y determinó que San Lucas padecía de bruxismo, que como tú sabes mejor que yo, es hacer rechinar los dientes de manera rítmica y espasmódica principalmente durante la noche mientras se duerme. Esto antes, era considerado una manía, pero en realidad es una enfermedad que difícilmente se puede controlar, salvo que te pongas en tratamiento, y ya me dirás tú que tratamientos había en el siglo I, aun cuando él mismo fuera médico. El profesor Beltrame dedujo que debido a esto, San Lucas debió tener serios problemas al masticar. Es lo único que puedo decirte sobre este tema.

Fotografía de algunos de los mártires cistercienses que van a ser beatificados.

Fotografía de algunos de los mártires cistercienses que van a ser beatificados.

Pregunta: El pasado día 23 de enero el Papa Francisco promulgó varios decretos de la Congregación de los Santos, y entre ellos estaba el de dieciocho mártires trapenses. Supongo que publicaréis algún artículo sobre estos mártires, pero tengo entendido que el martirio fue una auténtica bestialidad. Aunque sea de manera breve, me podríais adelantar alguna información. Muchísimas gracias.

Respuesta: En efecto, muy probablemente escribiremos sobre ellos cuando sean beatificados, pero bueno, para atenderte te adelantaremos ese dato que nos preguntas. Estos mártires pertenecían a la Abadía cisterciense de Viaceli, de la que fueron expulsados de mala manera el 8 de septiembre de 1936, metidos en prisión, pero posteriormente liberados. Ellos se dispersaron en tres grupos, intentando llevar vida de comunidad de forma clandestina.

A los miembros de uno de estos grupos los volvieron a detener y, en las noches del 2 y del 3 de diciembre, los montaron en camiones para asesinarlos. A algunos los llevaron a la bahía de Santander donde los embarcaron en una barcaza y, como iban rezando, les cosieron las bocas con alambres. Cuando estaban a bastante distancia de la costa, les ataron piedras a los pies y los arrojaron al Mar Cantábrico, donde murieron ahogados. Hay quienes afirman que fueron arrojados al mar desde las rocas del faro de Santander. Al resto, después de torturarles, los fusilaron. Varios de ellos eran postulantes y novicios menores de 25 años de edad. Daremos más detalles en el artículo que publiquemos en su día.

Los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales, católicos. La horca identifica a los que murieron ahorcados. Lienzo de Daphne Pollen.

Los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales, católicos. La horca identifica a los que murieron ahorcados. Lienzo de Daphne Pollen.

Pregunta: Sabemos que durante el reinado de Enrique VIII de Inglaterra y algunos de sus sucesores fueron martirizados innumerables católicos que no quisieron renunciar a su fe en la Sede de San Pedro. Sé que de algunos de ellos ya habéis escrito en este blog. ¿Me podríais decir cuantas Causas fueron abiertas? Muchas gracias.

Respuesta: Si no me equivoco, de los mártires ingleses y galeses hay cinco Causas distintas, todas ellas iniciadas en Westminster:

– La primera es la de los Santos Juan Fisher y Tomás Moro, cuyo culto se confirmó el 29 de diciembre de 1886 (no hubo beatificación) y que fueron canonizados el 29 de diciembre de 1935.

– La segunda es la encabezada por San Cutberto Mayne y que está compuesta por un total de 40 mártires (del 1535 al 1679), cuyo culto también se confirmó el 29 de diciembre de 1886, pero que si fueron beatificados el 15 de diciembre de 1929 y canonizados el 25 de octubre de 1970.

– La tercera es la encabezada por la Beata Margarita Pole y 39 compañeros mártires (del 1535 al 1583) cuyo culto se confirmó también el 29 de diciembre de 1886, luego sólo son beatos, aunque no ha habido ceremonia de beatificación.

– La cuarta es la encabezada por el Beato Hugo Faringdon y 8 compañeros mártires (del 1539 al 1572), cuyo culto fue confirmado el 13 de mayo de 1895, luego sólo son beatos, sin ceremonia de beatificación.

– La quinta es la encabezada por el Beato Tomás Hemerford y 106 compañeros mártires (del 1541 al 1680), que sí fueron beatificados el 15 de diciembre de 1929 junto con Cutberto Mayne y compañeros, pero que no han sido aún canonizados.

– Y por último hay una sexta Causa, en la que se incluyeron algunos mártires escoceses, encabezada por el Beato Jorge Haydock y 84 compañeros mártires (del 1584 al 1679), que fueron beatificados el 22 de noviembre de 1987.

Grabado de mártires ingleses sufriendo el suplicio "hang, drawn and quartered".

Grabado de mártires ingleses sufriendo el suplicio «hang, drawn and quartered».

Todas fueron abiertas en Westminster y ¿por qué han seguido distintos caminos? ¿Por qué algunos beatos lo son sólo por confirmación de culto, sin ceremonia de beatificación? ¿Por qué se beatifican en un mismo día a los componentes de dos Causas distintas y luego sólo los de una de ella han sido ya canonizados? Éste es un tema muy complejo, del que yo no sabría decirte por qué cada Causa ha seguido caminos distintos.

Además, hay otra cosa que me extraña: sé que en aquella época hubo muchos mártires más, pero ni siquiera se les ha abierto Causas, ¿por qué? No lo sé. ¿Habrá influido en todo esto los vaivenes de la política de relaciones entre las Iglesias Católica y Anglicana? ¡Vete tú a saber!

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Beato Martín Martínez Pascual, sacerdote mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del Beato, tomada por el periodista alemán Hans Gutmann minutos antes de morir fusilado.

Fotografía del Beato, tomada por el periodista alemán Hans Gutmann minutos antes de morir fusilado.

“Hermano, siervo de Dios, practica… la religión» (cf. 1 Tim 6,11). Haciendo referencia a estas palabras del Evangelio, se dirigía San Juan Pablo II al grupo de sacerdotes mártires de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos que fueron beatificados el 1 de octubre de 1995. Estas palabras encajan a la perfección con el carisma fundado por el Beato Manuel Domingo y Sol, que se encargaba precisamente de esto: formar a futuros sacerdotes y catequizar a todos los necesitados.

Infancia
En el pueblo de Valdealgorfa, provincia de Teruel, nació el día 11 de noviembre de 1910 el niño Martín Martínez Pascual. Sus padres eran un matrimonio muy trabajador y cristiano. Dº Martín Martínez Callao era un conocido carpintero de la localidad y Dña Francisca Pascual Amposta era ama de casa. El matrimonio se esforzó en inculcar muchos y buenos valores a sus tres hijos, los educaron en la Fe cristiana desde una religiosidad sencilla. Al día siguiente de nacer, lo bautizaron en la majestuosa iglesia de Nuestra Señora de la Natividad. Le pusieron el nombre de Martín en honor a su padre.

Como todos los niños en su infancia, era travieso y alegre, le gustaba pasar largas jornadas de juegos con sus amigos, llevaba siempre la iniciativa. En el año 1919, cuando contaba con nueve años de edad, ayudaba como monaguillo en el convento que las Hermanas Clarisas tenían cerca de su casa; con estas religiosas le unió hasta su muerte un gran cariño. Aquí se sintió muy atraído por la adoración al Santísimo Sacramento. Le llamó especialmente la atención cómo estas religiosas se arrodillaban y pasaban largas horas de recogida oración delante de la custodia o el sagrario, adorando a Jesús Sacramentado. Este hecho con toda probabilidad fue el que influyó a la hora de encauzar su vida por el sacerdocio, ya que desde muy joven dijo a sus padres que quería ser sacerdote. Uno de sus amigos de infancia recuerda al Beato Martín de esta forma: “De chico era muy bueno y muy piadoso. Animaba a los demás chicos a ser buenos y rezaba con ellos”, Martín “era un santito”.

Los nueve sacerdotes operarios diocesanos beatificados el 1-X-1995. El Beato Martín está marcado con un asterisco.

Los nueve sacerdotes operarios diocesanos beatificados el 1-X-1995. El Beato Martín está marcado con un asterisco.

Vocación
Como ya hemos dicho, el joven Martín sintió muy pronto la llamada al sacerdocio, casi con toda la seguridad podamos decir que esta vocación maduró día tras día en este convento de las Clarisas. Sus padres tenían mucho interés en que el joven fuese Guardia civil, era una carrera con bastantes salidas en aquella época, aparte de que estaba bien vista por la sociedad. Martín era buen estudiante y sus padres estaban convencidos de que no le supondría mucho esfuerzo sacar esta carrera, pero él dijo que no, que sería sacerdote, y así se lo hizo saber al párroco, Dº Mariano Portolés Piquer. Este sacerdote fue muy querido en Valdealgorfa por encargase de cuidar y dirigir las vocaciones religiosas que surgían en este pueblo- que eran muchas –, a todos los seminaristas y novicias daba muy buenos consejos que acompañarían a éstos a lo largo de sus vidas. Algunos vecinos y compañeros del Beato declararon que la vocación del Beato Martín podría venir del ejemplo de Dº Mariano, ya que era un sacerdote modelo que suscitó muchas vocaciones gracias sus virtudes.

Con inmensa alegría marchó desde su pueblo natal hasta el Seminario menor de Belchite (Zaragoza). En los primeros años no destacó del resto de seminaristas, era un seminarista más, aplicado en los estudios y obediente en lo que le encargaban sus superiores. En el tiempo libre que tenía con los demás seminaristas no dejó a un lado sus travesuras, le gustaba gastar pequeñas bromas. Esto cambió de alguna forma cuando empezó a estudiar la materia de filosofía, a partir de entonces se esforzó mucho por alcanzar la perfección en todo aquello que emprendía. No podemos confundir su cambio con una especie de misticismo, todo lo contrario, él siguió esforzándose con la misma sencillez y naturalidad de siempre, aunque sí que es cierto que en esto tuvo que ver mucho “Historia de un alma”, libro de Santa Teresita de Niño Jesús (durante ese tiempo, el Beato Martín leyó este libro). La alegría que desbordaba por donde pasaba todos la recuerdan como una de sus mayores virtudes, era una alegría natural que cautivaba a todos con los que trataba.

Composición fotografica de los mártires de la H.S.O.D. El asterico marca al Bto Martín.

Composición fotografica de los mártires de la H.S.O.D. El asterico marca al Bto Martín.

En esta última etapa del Seminario de Belchite dejó muy buen recuerdo en todos los seminaristas menores. Estos jóvenes lo recuerdan como un hermano mayor muy alegre y simpático, encargado de hacer de mediador en los roces de caracteres que surgían entre ellos. A parte también lo recuerdan por su amor al Santísimo Sacramento, a la Inmaculada Concepción, a San José y a Santa Teresita del Niño Jesús. Sin ni tan siquiera él saberlo, empujaba con su devoto ejemplo a hacer lo mismo a los jóvenes seminaristas, en concreto a visitar al Santísimo y pasar largas jornadas adorándolo. Dº Martín Fuster, paisano suyo y entonces seminarista, lo recuerda de esta manera: “En el Seminario, sobre todo los últimos años, fue ejemplar. En vacaciones era seminarista modelo y apóstol entre nosotros, los seminaristas más pequeños. Ya entonces gozaba de fama, no solamente de bueno, sino de santo”.

En el año 1932 ya estaba cerca el fin de su carrera y con ello pronto sería ordenado sacerdote. El día 12 de noviembre, un día después de haber cumplido veintidós años, recibió la tonsura, un día después los ministerios de ostiario y lector, pocos días más tarde los de exorcista y acólito.

Sacerdote de la Hermandad de los Sacerdotes Operarios Diocesanos
Desde que el Beato Martín leyó los libros de Santa Teresita del Niño Jesús deseaba ser misionero, a medida que pasaba el tiempo está más convencido de serlo. No encontró facilidades para cumplir este deseo, él quería cumplirlo de inmediato y esto conllevaba una serie de “burocracias” que se resolverían a largo plazo, y no a corto plazo como era su deseo.

En el año 1934 solicitó entrar en la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, instituto fundado por el Beato Manuel Domingo y Sol. El Director General de la Hermandad era Dº Pedro Ruiz de los Paños (beato y mártir), fue él quien dirigió la solicitud de admisión al arzobispo de Zaragoza, quien finalmente lo admitió. Según él mismo Beato Martín contó en una ocasión, ingresó en la Hermandad de los Sacerdotes Operarios con el celo de preparara sacerdotes santos con espíritu apostólico que llevaran el mensaje del Evangelio por todas partes del mundo. Estaba convencido de que siendo él mismo un santo dentro de la Hermandad, surgirían vocaciones de misioneros santos en todos los seminarios de este instituto. En cambio, su familia no mostraba mucho agrado por la idea de que ingresara en la Hermandad, pensaban que en una parroquia de la diócesis podría estar más comunicado con los padres, que ya eran mayores. Finalmente, vieron con buenos ojos su reciente ingreso.

Estampa devocional de los Beatos Mártires.

Estampa devocional de los Beatos Mártires.

En 1934, marcha para Tortosa (Tarragona) donde la Hermandad tenía sus principales casas y seminarios. Aquí se prepara con mucha humildad, alegría, confianza e intensa oración para su ordenación. El 4 de noviembre de 1934 fue ordenado subdiácono, el 10 de febrero de 1935 fue ordenado diácono y el 15 de junio de 1935 recibió la ordenación sacerdotal en Tortosa. Cantó la primera misa en la casa de Probación y después marchó hasta su pueblo, Valdealgorfa, para celebrar su segunda misa. Era el día del Corpus Christi y por la tarde sacó al Santísimo Sacramento en procesión por el pueblo.

Formador de sacerdotes en Murcia y última prueba: el martirio
En el curso que comprendía entre los años 1935-36, el Beato Martín fue destinado al colegio de vocaciones de San José en Murcia como formador y también como profesor de latín en el seminario Mayor de San Fulgencio. Era su primer destino como sacerdote y lo desempeñó poniendo todas sus fuerzas e ilusión. En este año su trabajo hizo una gran reforma, fue muy valorado y reconocido por superiores y alumnos. Muchos de sus alumnos dirían: “De no haber sido mártir, habría llegado a ser Santo de todas formas”.

En 1936 el ambiente político ya empezaba a preocupar al joven Dº Martín, no obstante, no se vino abajo por nada de lo que se veía y oía en la ciudad, mostraba siempre su confianza en la Providencia. Si por algo se preocupaba era por los jóvenes seminaristas, por si perdían la vocación en estos difíciles momentos. El 26 de junio de 1936 marchó para Tortosa a unos ejercicios espirituales, donde muchos de los sacerdotes de la Hermandad asistían (de los treinta asistentes a dichos ejercicios, murieron mártires veintidós). Terminados los ejercicios se dirigió a su pueblo natal, ese mismo día unos milicianos de otra localidad venían con órdenes estrictas de persecución a Valdealgorfa. Por esta razón celebró su última misa en público, comulgaron todas las monjas y los sacerdotes concelebrantes con el mayor recogimiento.

Desde este mismo día no le quedó otra opción que vivir oculto y vestir como laico. Estando oculto en la casa de sus padres, los milicianos fueron a buscarlo en varias ocasiones y él huía saltando tapias de una casa a otra, llevando encima el Santísimo Sacramento por si tenía ocasión de visitar por la noche a algún enfermo o moribundo. Después de deambular de casa en casa de sus buenos vecinos, marchó a ocultarse en una cueva a las afueras del pueblo. Aquí permaneció más de veinte días, que fueron su particular Viacrucis. Jesús Sacramentado, que lo acompañaba en esas horas amargas, era su fortaleza, intensificaba la oración y rezaba sin descanso, estaba seguro de que le quedaba poco tiempo para morir mártir.

Templo de la Reparación de Tortosa, España. Aquí yacen algunos Beatos de la H.S.O.D

Templo de la Reparación de Tortosa, España. Aquí yacen algunos Beatos de la H.S.O.D

El día 18 de agosto el comité emitió un bando para que se presentaran todos los sacerdotes del pueblo, al no acudir el Beato Martín, arrestaron a su padre con la amenaza de matarlo. Unos vecinos le hicieron llegar la noticia a la cueva donde se ocultaba y de inmediato corrió sin descanso para llegar al pueblo. Muchos vecinos se lo cruzaron y aseguraban que estaba alegre y sin muestras de miedo. Un miliciano amigo de la familia se acercó y le dijo que a él y a su padre no les pasaría nada, pero Martín le dijo al miliciano que les perdonaba a todos, a continuación le dio un abrazo para sus familiares y le aseguró que perdonaría a sus asesinos. Al poco tiempo fue detenido por confesar que era “Martín Martínez, sacerdote como los demás detenidos”. Sólo permaneció unos minutos encarcelado junto los demás sacerdotes del pueblo, en estos pocos minutos le dio tiempo a compartir las sagradas formas que llevaba ocultas, así pudieron comulgar todos. Seguidamente los montaron en un camión y pasaron a recoger a un grupo de seglares que tenían presos en una ermita, al subir éstos al camión, el Beato Martín dijo en voz alta: “¡Qué lástima no haber sabido yo esto, porque hubieran participado también éstos del banquete celestial!”.

En el momento final, los milicianos le dijeron que si quería decir sus últimas palabras, muy sereno dijo: “Yo no quiero sino daros mi bendición y que Dios no os tome en cuenta la locura que vais a cometer”. Acto seguido le ordenaron que se volviera de espaldas, y se dirigió a los milicianos diciendo: “Moriré de frente porque no he hecho ningún mal”. Al empezar los disparos gritó: “¡Viva Cristo Rey!” y se abrazó al joven Martín Fuster, que apenas había cumplido un mes desde que cantara su primera misa. Esto fue una prueba más de su protección, cariño y unión por las jóvenes vocaciones sacerdotales. Tenía veinticinco años y como vemos en la foto que abre el artículo murió alegre, sereno y amando a la Iglesia.

Beatificación
Después de reconocerse el martirio de este grupo de nueve Sacerdotes Operarios Diocesanos, encabezado por el Beato Pedro Ruiz de los Paños, fueron beatificados por San Juan Pablo II el 1 de octubre de 1995, junto a varios grupos de otros mártires del siglo XX de España. Estos nueve mártires no recibieron juntos el martirio, tampoco el mismo día, ni siquiera en la misma ciudad, pero la H.S.O.D unificó las causas. Actualmente los restos de parte de ellos descansan en el templo de la reparación de Tortosa.

David Garrido

Bibliografía:
– RUIZ MARTÍNEZ, Francisco, Beato Martín Martínez, sacerdote mártir, 1910-1936.

Enlaces consultados (28/01/2015):
– www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=4862
– www.sacerdotesoperarios.org

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Contestando a algunas breves preguntas (XXIII)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

El Beato Pablo VI, Papa.

El Beato Pablo VI, Papa.

Pregunta: De todos es conocido el rechazo de la Iglesia al aborto. ¿Es cierto que el milagro que ha llevado a Pablo VI a los altares está relacionado con este tema? Muchísimas gracias.

Respuesta: También es sabido que el Beato Pablo VI rechazó el aborto en la encíclica “Humanae vitae” publicada el 25 de julio de 1968 y que puede leerse en este link de la web del Vaticano.

Bueno, pues refiriéndome en concreto a tu pregunta quiero decirte que, en efecto, el milagro está relacionado con la curación de un feto, realizado en el año 2001. La madre se encontraba en la semana 24 de la gestación cuando en una de sus revisiones le detectaron al feto una lesión grave en la vejiga. Aunque los médicos le dijeron a la madre que el niño no nacería vivo y que si así lo hiciera, nacería con deformaciones y necesitaría de inmediato un transplante, la madre se negó a abortar y le pidió a una amiga que había conocido personalmente al Papa Pablo VI, que le rezara por su hijo. La amiga así lo hizo y cuando los médicos le hicieron la siguiente revisión a las 34 semanas de gestación, comprobaron asombrados que la malformación había desaparecido. El niño nació sano, tiene unos catorce años de edad y estuvo presente en la beatificación del Papa Montini.

Imagen de San Ginés de la Jara, obra de la escultora española Luisa Roldán, "la Roldana".

Imagen de San Ginés de la Jara, obra de la escultora española Luisa Roldán, «la Roldana».

Pregunta: Buenos días. Me gustaría saber si me pueden ayudar en la iconografía de San Ginés de la Jara. Estoy intentando buscar los atributos del santo y si su patronazgo es de los viticultores, campesinos, mineros e incluso los marineros. La información que he encontrado es ambigua, inconclusa y dispersa. Un saludo.

Respuesta: Siento ser brusco, pero como a mi me gustan las cosas claras, a veces, no soy muy diplomático para decirlas y esta es una de esas veces. San Ginés de la Jara no es un santo real, no existe; es un personaje de leyenda creado en el entorno de la ciudad de Cartagena, de la que es copatrono. Es un claro desdoblamiento de un santo real: San Ginés de Arlés, un mártir del que nos hablan tanto Prudencio en el “Peristephanon” como Venancio Fortunato.

Pero este no es el único caso de desdoblamiento de San Ginés de Arlés, sino que también lo son San Ginés de Alvernia, San Ginés de Béziers, San Ginés de Barcelona, San Ginés de Córdoba y algún otro Ginés más, todos ellos falsos. En el caso de San Ginés de la Jara (o San Ginés Sciarensis) hay que decir que en el siglo XV se fundó un convento franciscano en Cartagena al que se le puso el nombre de “San Ginés de la Jara”, pero en el que se veneraba en realidad al soldado mártir San Ginés de Arlés. A partir de ahí, se armó el lío porque el pueblo se inventó una historia que hablaba de un eremita que se había establecido junto al Mar Menor mucho antes de que los árabes desembarcaran en la Península Ibérica y que había muerto como mártir. Se decía que su linaje era noble y ¡oh casualidad!, que procedía de Francia. Recordemos que Arlés es una ciudad francesa. El colmo del despropósito fue que el Papa Paulo III, lo reconoció como santo en el año 1541 y ¡oh casualidad también!, puso su festividad el 25 de agosto, que es la misma fecha en la que se conmemora al santo de Arlés.

Como el Mar Menor está en el Mar Mediterráneo y junto a las minas de cinc y plomo de La Unión, de ahí le viene su patronazgo a los marineros y mineros. Y como se dice que era un ermitaño, se le representa vestido como un monje (se puede ser ermitaño sin ser monje) y para más colmo, con el báculo de un abad. Todo un despropósito. Por eso no me extraña que, como tú muy bien dices, la información que hasta ahora has encontrado es ambigua, inconclusa y dispersa. Pues yo te lo aclaro: es falsa.

Detalle de los mártires del Zenta en un lienzo contemporáneo.

Detalle de los mártires del Zenta en un lienzo contemporáneo.

Pregunta: ¿Me podríais decir que hay de cierto sobre la Causa de beatificación de los mártires del Zenta y darme alguna información sobre estos mártires? Gracias.

Respuesta: Bueno; es cierto que el pasado 25 de octubre el Vaticano dio el “Nihil obstat” a esta Causa, manifestando que no existe ningún obstáculo para continuar el proceso de beatificación de estos presuntos mártires. La diócesis de Orán (Argentina) lleva trabajando en esta Causa desde el mes de marzo del año 2002, habiendo constituido un tribunal y una comisión de peritos en Historia y Teología, cuyo principal objetivo es la recopilación de la mayor cantidad de datos históricos posibles. Por el hecho de ser argentino, el Papa Francisco está al tanto de esta Causa.

Aunque a finales del siglo XVIII, fueron asesinados unos veinte sacerdotes y seglares cuando estaban en plena tarea evangelizadora en el Chaco salteño, la Causa de beatificación ha sido solo abierta a los sacerdotes Pedro Ortiz de Zárate (de la diócesis de Orán) y Juan Antonio Solinas (jesuita italiano de Cerdeña). Al menos, que yo sepa, en la Causa no están incluidos los dieciocho seglares que les acompañaban, ya que de ellos se desconoce absolutamente todo, salvo el número de cuantos eran. Sin embargo lo más probable es que a lo largo de la tramitación de la Causa, sean agregados como compañeros mártires de nombres desconocidos.

El padre Pedro – que era un hombre viudo que se había ordenado de sacerdote -, quería misionar la zona del Gran Chaco comprendida entre los ríos Bermejo y Pilcomayo y en esta tarea era ayudado por el padre Juan Antonio. Junto al río Bermejo habían construido una pequeña capilla dedicada a la Virgen, donde celebraban la Eucaristía. El 27 de octubre del 1683, los dos sacerdotes y los seglares criollos y aborígenes allí presentes (hombres, mujeres y niños), fueron atacados por miembros de las tribus tobas y mocovíes, quienes a golpes de macanas los martirizaron y asesinaron. En esta web puedes encontrar más información sobre estos mártires.

Tenebrario encendido durante el oficio de tinieblas.

Tenebrario encendido durante el oficio de tinieblas.

Pregunta: Buenos días. Quisiera saber con exactitud cuales eran los salmos que se recitaban en el Oficio de Tinieblas en la Semana Santa, antes de la última reforma litúrgica y el uso exacto del tenebrario. Muchas gracias.

Respuesta:
Jueves Santo
Maitines:
Primer Nocturno: Salmos 68, 69 y 70
Segundo Nocturno: Salmos 71, 72 y 73
Tercer Nocturno: Salmos 74, 75 y 76
Laudes:
Salmos 50, 89, 35, 146 y Cántico de Moisés.

Viernes Santo
Maitines:
Primer Nocturno: Salmos 2, 21 y 26
Segundo Nocturno: Salmos 37, 39 y 53.
Tercer Nocturno: Salmos 58, 87 y 93
Laudes:
Salmos 50, 142, 84, 147 y Cántico de Habacuc

Sábado Santo
Maitines:
Primer Nocturno: Salmos 4, 14 y 15.
Segundo Nocturno: Salmos 23, 26 y 29.
Tercer Nocturno: Salmos 53, 75 y 87
Laudes:
Salmos 50, 91, 63, 150 y Cántico de Ezequías.

Sobre el tenebrario y su uso ya hemos escrito en este blog.

Fotografía de Cástor Zarco García, seminarista mártir.

Fotografía de Cástor Zarco García, seminarista mártir.

Pregunta: ¿Es cierto que la archidiócesis de Madrid ha incoado la Causa de beatificación de siete seminaristas madrileños?

Respuesta: Si es cierto y concretamente, hace muy poco tiempo, se clausuró el proceso diocesano, que se había iniciado en la diócesis de Madrid el 21 de octubre del año 2010. En esta Causa no solo hay siete seminaristas madrileños, sino que también hay uno de Santander y otro de Toledo, además de un sacerdote y un seglar. Su postulador es el sacerdote benedictino Miguel Vivancos Gómez.

Como acabo de decir, en esta Causa están incluidos: un sacerdote (Julio Pardo Pernía), nueve seminaristas (Pablo Chomón Pardo, Ramón Ruiz Pérez, Jesús Sánchez Fernández-Yáñez, Miguel Talavera Sevilla, Antonio Moralejo Fernández, Mariano Arrizabalaga Español, Ángel Trapero Sánchez-Real, Ignacio Aláez Vaquero y Castor Zarco García) y un seglar (Liberato Moralejo Juan). De todos modos, quiero remacharte, que a esta Causa aun le queda mucho recorrido, aunque por el solo hecho de haberse incoado, ya estos presuntos mártires son reconocidos como Siervos de Dios.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es